¿Cuánto estás dispuestos a aguantar con tal de contentar a tu corazón friki? La respuesta a esta pregunta dimidirá cuál es tu posición respecto a Spiderman: No Way Home, el nuevo evento con el que Marvel ha hecho saltar la banca y ha dado a los aficionados, todo, absolutamente todo lo que le pedían. Y con todo eso podemos asegurar que no es una película redonda, e incluso dudar si es una película buena. Porque una cosa es hacer una buena película, y otra hacer una película buena para los fans.
Nunca aviso pero aquí es imprescindible que todo el mundo sepa que esta reseña va con spoiler. Hay que pararse un poco en cómo Marvel/Sony ha manejado el tema de las grandes sorpresas que acapara esta película. Porque sin duda alguna lo más rentable hubiese sido salir desde el primer momento a la palestra con la noticia de la reunión de todos los Spiderman de la gran pantalla, con entrevistas conjuntas, premieres y trailers que pusiese los dientes largos a todo el mundo. Pero con buen tino se prefirió guardar esa sorpresa para que la gente lo viviese en el momento adecuado, a pesar de todos los rumores y presuntas filtraciones que nos han acompañado en toda la producción. Huelga decir que me parece la decisión más acertada. Incluso mejor hubiese sido no enterarnos antes de tiempo de otras sorpresas como los villanos de la misma, aunque reconozco la cuasiimposibilidad de hacer un tráiler de esta película sin lanzar algún spoiler.
Yo me reconozco crítico con las películas de Spiderman dentro del Universo Marvel. Son películas divertidas y donde el aspecto humorístico del que suelen hacer gala las pelculas del Ucm encaja como un guante, pero sí es verdad que quedan como películas con un rango bastante bajo. Un divertimento sin pretensiones. Pero parece algo demasiado poco transcendente para un personaje tan importante en la editorial como Spiderman. Más después de Endgame y con la catarsis de los Vengadores en que le bueno de Peter Parker queda como buque insignia de la compañía. Bien, las críticas hacia Homecoming y Far From Home no tocan en No Way Home. Aquí sí se ha puesto toda la carne en el asador, y sin perder el tono que le ha dado John Watts a este Spidey sí nos encontramos ante la historia más potente que podían poner en pantalla.
¿De qué me puedo quejar entonces? Pues que el hecho que tengas una buena idea que contar, no significa que la estés contando bien. Está claro cuál es el objetivo de la película. Darnos un sueño para cualquier fanboy del personaje. Todo fan de Spiderman, de Marvel y de los cómics va a disfrutar como un enano con la idea de juntar a Maguire, Garfield y Holland en una sola película, pero para llegar hasta aquí vamos a tener que aguantar más de un sapo. De hecho la película se sostiene en tres armazones que son bastante reprobables, cuando no directamente ridículos.
La historia comienza lidiando con el potente cliffhanger que nos dejó Far From Home. Misterio termina por revelar a todo el mundo la identidad secreta de Spiderman. Al contrario que en la anterior película sí se hacen eco de las repercusiones del mismo y los problemas que le supone para Peter Parker y los suyos. Tampoco es que aporten más que ver de nuevo a J. K. Simmons como el perfecto Jonah Jameson y el jugoso cameo de un abogado llamado Matt Murdock, pero pone las bases para la premisa de la historia, y aquí empiezan mis primeros problemas. Que Peter vaya a pedir ayuda al Doctor Extraño lo puedo dar por bueno. Que pida un hechizo deshaceentuertos pues ya se me hace un poco más cuesta arriba. Parker debe tener la responsabilidad de saber lidiar con sus problemas, no buscar la solución más sencilla. Que entiendo que Peter Parker está metido en un brete importante, pero no es nada tan trágico como para tomar medidas tan desesperadas. Pero lo que es descacharrante es que el bueno del Doctor Extraño acepte sin problemas. Menudo maestro de las artes místicas. Con una irresponsabilidad epatante, pero que le conviene al guion Extraño le parece bien jugar con la realidad y el tiempo, y enciman tenemos la pretendidamente chistosa manera en que Spidey se carga el hechizo con objeciones y contratiempos.
Así la película de verdad ya empieza coja en sus decisiones. Nos dejamos llevar porque enseguida nos ponen los dientes largos con las primeras apariciones. Ni más ni menos que el Doctor Octopus y el Duende Verde. Si algo va a dejar claro No Way Home es quíen ha tenido los mejores villanos en la gran pantalla. Y los villanos de Raimi brillan con luz propia una vez más. Alfred Molina ya bordó hace casi veinte años el papel de Ottavius, asi que verle de nuevo aquí es brillante. Su escena de acción en el puente, siendo correcta es algo previsible y no brilla tanto como en Spiderman 2, pero toda la construcción de Dock Ock sigue siendo buenísima. Y el que borda su papel es Willem Dafoe. Yo en su día puse objeciones a su Norman Osborn, que estaba pasadísimo de vueltas. Creo que aquí se luce más y mejor. También creo que está mejor escrito el personaje, con esa bipolaridad de personalidades mejor definida y en pantalla queda mucho mejor. (la mejor idea de la película es destruir la horripilante máscara de plexiglás del duende y poder disfrutar del festival de caras malvadas de Dafoe)
El resto de villanos que van a aparecer pues ya nos interesan menos. Bien sea porque tienen muy poca presencia en pantalla, caso del hombre de Arena y en especial el Lagarto, ya sea porque son personajes mucho peores. Se hace un intento por limpiar la mala imagen de Electro, y es el tercero en discordia al que se le da protagonismo, pero era tan mal personaje en las películas de Garfield que no tiene oportunidad de redención (aunque sea simpático el detalle de los rayos que aparecen sobre su cara emulando la máscara de los cómics)
Pues es un despliegue de economía narrativa enseguida Spidey y su panda han capturado a todos los villanos aparecidos de otros universos. Aquí viene el segundo giro controvertido, cuando Extraño decide enviarlos a su universo y acabar pronto la película y Peter se opone a ello. Y yo reconozco que es algo que me chirrió durante buena parte de la película. O sea, la decisión que toma Peter va a tener consecuencias trágicas en breve como veremos, y todo por empeñarse en ayudar a unos villanos. Así que yo estuve toda la película sin comulgar con esta postura, hasta el final. Me adelanto mucho pero el momento en que Tobey Maguire evita que Peter mate a Osborn y le dice con la mirada “nosotros somos así” entiendes que efectivamente, ésta es la única manera que habría actuado Peter Parker.
Aunque acabe comprando esta postura, no signifique que esté de acuerdo como la desarrollan. Por un lado nos desharemos de la trama del Doctor Extraño, lo que es buena noticia para los que nos olíamos otra tutoría en plan Tony Stark para Peter (en una escena en la dimensión espejo realmente espectacular. John Watts me deja confundido. Normalmente me deja muy frío e insípido pero se marca escenones de locura como ésta o el combate contra Misterio que demuestran tener más potencial del que se le supone) Pero por otro Peter sigue tomando todas las malas decisiones del mundo, llevándose a los Seis Siniestros (falta uno lo sé) al apartamento de su tía. ¿Qué puede salir mal? Pues todo, Peter. Porque en cuanto Norman se desate y el resto salgan por piernas, con más o menos coherencia (no entiendo porque el Lagarto o el Hombre de Arena se escapan si estaban convencidos del plan inicial) tenemos un combate realmente impactante, con el Duende más bestial que ha habido en pantalla y que acaba con la trágica muerte de Tía May. Y les aseguro que es una escena tremenda. Como el dolor va ganando paulatinamente la escena hasta que es inevitable lo que va a pasar, lo bien que están ambos actores, lo importante que ha sido May para Peter y como lanza su discurso sobre el poder y la responsabilidad. Todo tremendo y con una carga emocional inmensa, pero no quita que hemos llegado hasta aquí por una serie de decisiones muy cuestionables de Peter. Y no, no me hables de “la suerte Parker” característica del personaje, como he escuchado para defender por ahí. Peter no ha tenido mala suerte. Peter ha sido egoísta, caprichoso, irresponsable, ha banalizado el peligro y eso ha llevado a la muerte de su Tía. Todo porque no podría estudiar en la universidad que quería si sabían que era Spiderman. No es cuestión de mala suerte.
Déjenme reseñar también el (pen)último momento que me chirría por completo la historia. Y no es tan importante para la trama, pero a mí me duelen las entrañas cuando vemos a Ned Leeds ejerciendo de hechicero con un anillo de Extraño. Vaya bochorno, que pasamos por alto porque nos trae EL MOMENTO. El momento en que ves acercarse a Spiderman y notas como su movimiento corporal no es el mismo que el de Tom Holland. Y se descubre Andrew Garfield. Y luego se descubre Tobey Maguire. Y todo lo que habíamos pensado si iban a ser capaces de hacer, se plasma en la gran pantalla.
La reunión de los Tres Spideys es una gozada para los sentidos. Directamente maravilloso, con sus coñas internas, sus homenajes a la historia de cada película, les da para hablar de los lanzarredes orgánicos, de los Vengadores, de que Garfield sin duda es Amazing. Cada personaje tiene perfilado perfectamente su manera de comportarse y su forma de lucir. Incluso sus movimientos arácnidos están perfectamente diferenciados. ¿Importa o ayuda en algo eso a la película? ¡Qué más da! Soy un friki y estoy haciendo palmas con las orejas.
Nos situamos en el clímax de la película, con esa estatua de la libertado con escudo (¡!) y bueno, sabemos que tenemos cinco villanos contra tres héroes (mas sus amigos que siguen pululando cerca sin demasiado motivo) así que se respira un poco de totum revolutum en las escenas de acción, que se ven sin pena ni gloria y un poco con sensación de apelotonamiento. Afortunadamente, cada Spidey va a tener momentos de lucimiento. Especialmente significativo como Garfield consigue salvar de un caída a Zendaya (esta vez sí), el reencuentro entre un bondadoso Octavius Maguire, y el contundente enfrentamiento entre un vengativo Holland y el duende Verde, con la ya comentada mirada de los Parker no somos asesinos que salva el dia.
También aquí en el final me toca ponerle peros, y otra vez están relacionados con el Doctor Extraño, recuperado para el climax y se saca un deus ex machina de la chistera para acabar la película. Que además supone un sacrifico para Peter, lo admito, pero que viendo las consecuencias de sus actos parece un mal menor en relación a lo que ha acontecido sus no-sacrificios. O sea, que ya podía haber tomado esa determinación mucho antes en el film. Al final el mismo es utilizado como el mephistazo de One More Day para dejar a Peter en la situación que la compañía le interesaba. Sin Tía, soltero, independiente y con un universo por explotar. Yo creo que se podría haber llegado ahí de manera más orgánica que no porque lo haya hecho un mago, pero bueno.
Así, que ya estamos en el final, y vuelvo a la frase inicial ¿Cuánto puedes tolerar para contentar a tu corazón friki? Porque está claro que esta película está hecho para él. Y si te dejas llevar por la mitología del personaje, por los múltiples homenajes que tiene y por el amor a Spiderman tiene momentos inmejorables que te llegarán hasta el fondo. Pero para ello debes pasar por altos elementos de la trama que no se sostienen, y que deberían haber estado mejor resueltos. Por traernos a tres Spiderman en pantalla les pareció que ya era innecesario cuidar una historia que estuviese a la altura, así que el sentimiento termina siendo un “lo que podía haber sido” si lo hubiesen clavado al 100%. Ha resultado más un gran fanservice que una película redonda.
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