EXPECTATIVAS
Ashoka Tano es la niña de los ojos de Dave Filoni. No descubro nada. Después de todo las aventuras de la padawan de Anakin Skywalker vio su origen con los primeros pasos del guionista insignia de la franquicia, le vimos crecer, evolucionar y sufrir en Clone Wars, la recuperamos en Rebels y finalmente no perdió la oportunidad de trasladarla a imagen real en cuanto tuvo la oportunidad en el Mandaloriano. El siguiente paso lógico era darle la serie a la Jedi y que sea el producto en el que Filoni se lanzase con todo. De hecho prácticamente abandonó la tercera temporada de Din Djarin, para lanzarse con todo a las aveturas de su personaje preferido.
Así que todos los que amamos el Filoniverso sabemos que aquí hay que apostar todos los huevos de la cesta. Hasta el punto que viendo los trailers Filoni va a ser más endogámico que nunca, porque todo hace presagiar que AShoka Tano va a servir para ser la continuación de la serie Rebels, pues sus amados personajes van a ser presencia importante en la serie. ¿será un problema para quienes no hayan visto las series de la animación poder entrar en esta nueva serie? Estaremos atentos.
CAPITULO UNO
Ya está aquí la serie más esperada del año. Y puedo decir que de momento apunta las mejores maneras. La factura técnica de este primer capítulo es sencillamente maravillosa. Creo que hemos tenido tropiezos importantes en este aspecto (ejem, Kenobi, Ejem) y aquí aprueba con nota.
Filoni ha sido inteligente al iniciar esta serie. Sabe perfectamente qué es lo que quiere, que es continuar su historia inconclusa de Rebels, pero ante la posibilidad que la audiencia se quede como que se ha perdido la mitad de la película saber mezclar lo nuevo y lo antiguo. Recupera al personaje de Morgan Elsbeth que ya había aparecido en el Mandaloriano para los que solo siguen las series Disney, pero le da una nueva dimensión al vincularlo con las Hermanas de la Noche y con el objetivo de recuperar al Almirante Thrawn, lo que apuesto va a ser el leitmotiv de la serie.
Igualmente utiliza con acierto nuevos personajes como el duo de pseudoSiths que parecen prometedores como recupera al elenco de REbels para regocijo de los fans de Finoli. La verdad es que la traslación es impecable. Yo solo con ver el Phantasma ya estoy a tope. Y con los personajes que decir: Sabine Wren se sale del carismómetro en su primera aparición, y es totalamente identificable con la belicosa mandaloriana (aunque mi Sabine es con el pelo corto, eso sí) Y su interacción tirante con Ashoka es bastante molona. Por el contrario no le debería poner peros a Hera Syndulla, y es verdad que la apariencia es impecable… pero por alguna razón tengo problemas con ella. Por lo que sea no aparece guapa en pantalla.
CAPITULO DOS
Que bueno es Filoni. Es un narrador notable. En apenas un capitulo ha explicado la directriz de la serie: Tanto los buenos como los malos necesitan un mapa para encontrar un objetivo común: los perdidos Thrawn y Ezra Bridger. La particularidad de lo que digo es que sirve de igual manera para los que llegamos con un background detrás, sabemos cuándo y por qué son tan importantes los objetivos y salibamos con fuerza con todos los huevos de pascua que nos acompañan (Lothal, el trio de Fortis, las Hermanas de la noche, el mural de Rebels….) pero es igualmente válido y accesible para quien sea un neófito en la serie y llegue virgen a la misma. Solo basta con entender las cábalas que tiene cada personaje y puede seguir la trama de cada personaje.
Y luego, como buen conocedor del universo Star wars, si no el mejor, pues sabe llevar al límite el mismo. Star Wars es un universo tan rico que lo mismo encaja capítulos burocráticos que atañen a la República con aspectos mitológicos arcaicos con Runas, mapas secretos y magia negra. También es muy de Filoni es parar la trama para dedicarse a capítulos autoconclusivos, como los remanentes del Imperio que van quedando dentro de la burocracia galáctica. Fue algo constante en sus temporadas del Mandaloriano, pero aquí, teniendo solo seis capítulos y una trama con tanto interés puede ser contraproducente.
Y voy a lanzar una unpopular opinión: Sé que todo el mundo está encantado con Rosario Dawson como Ashoka Tano. Que el casting es perfecto incluso antes de que se oficializase la gente la demandaba. Y es evidente que da el pego perfectamente, pero cuanto más la veo yo más está alejada de la Ashoka que conozco. Y supongo que Filoni defenderá a su personaje al haber pasado tres décadas desde su primer aparición y ya no es la adolescente impetuosa de antaño. Dawson interpreta una maestra jedi al uso, por lo que carga con serenidad, paciencia y equilibrio a su personaje. Puede ser eso válido si no fuese acompañado por una falta de energía que asusta.
TERCER CAPITULO
He de admitir que este capítulo me ha gustado menos que los dos anteriores. La trama sigue en la dirección correcta, pero ha sido un capítulo que ha aportado menos. Reconozco tener mis peros con que Sabine Wren vaya a seguir los caminos de la Fuerza. No sé si es algo subjetivo mío, pero cada vez que un producto nuevo trae a más gente poderosa en la Fuerza, pues menos importancia tiene la purga de la Orden 66 o la figura de Luke (a fin de cuentas, cuando Luke se esgrimía como “la única esperanza” andaban pululando por la galaxia Ashoka, Kanan Jarrus, Ezra Miller….) Parece que cualquier personaje que se lo proponga es un ser sentiente con la fuerza. No quiero dispararme al pie porque hasta ahora Sabine es el personaje que más me gusta y derrocha carisma por doquier. Y el mismo problema debería tener con los malos en este punto pero me pasa igual. Bailan Skol y su aprendiz me están pareciendo bastante interesantes, teniendo una ambigüedad que los aleja de ser unos siths malvados al uso. Bastante potencial ahí, aunque sería de agradecer que el maestro tuviese algo más de actividad que su aprendiz, que derrota tras derrota se está convirtiendo en un poco loser.
Siendo un capítulo que lo único que pasa es de ir de un punto A a un punto B sí tienen la cualidad de lucir en pantalla. La batalla aérea es resultona (aunque lo de Ashoka saliendo al espacio con espadas laser es una sobrada) y la aparición de lo Purgis y el Ojo de Sion son espectaculares. Si en otros productos de Star Wars les hemos acusado de “pobreza artística” por ahora en esta serie no es un problema.
CUARTO CAPITULO
Capitulazo. Las tramas confluyen al punto del enfrentamiento inevitable y por eso la serie suma una intensidad que a lo mejor hasta aquí podíamos haber echado de menos. Como ya habíamos apuntado que bien mezcla Filoni el aspecto tecnológico de star Wars con el mitológico. Ese mapa cuyas coordenadas aparece tanto por tecnología como por brujería es un acierto y se refleja perfecto en pantalla.
Luego me encanta cómo reaccionan ante la amenaza que supone la vuelta de Thrawn. El Gran Almirante MARCA la diferencia. Hasta el punto que vale la pena sacrificar cualquier otro aspecto con tal de evitar la vuelta del líder imperial. Es una manera de, sin verle en pantalla, agrandar la importancia y el liderazgo del personaje.
Y luego emerge por fin la figura de Baylan Scol, que se le reconoce pronto como un personajazo. Yo le tenía un poco de miedo porque hasta ahora no dejaba de ser el malo en la sombra, teniendo su aprendiz Shin todos los momentos de acción (con escasos resultados, sea dicho) Pero ha sido pasar a primera línea y comerse la pantalla. La verdad es que a mí Ray Stevenson siempre me ha gustado. Siempre ha sido más que la evidente presencia física que tiene. Y aquí Baylan en su duelo con Ashoka se muestra en todo su esplendor. Primero con esa forma de luchar tan fuerte y salvaje, y luego con este discurso en que pretende buscar poder para ser una tercera vía entre los Jedis y los Siths que no hacen más que seguir con sus enfrentamientos inevitables una y otra vez.
Llegados a ese punto la traición (más bien sumisión) de Sabine es a la vez inesperada y coherente. Es una claudicación ante la derrota de Tano, y el discurso de Baylan no es para “arrastrarte al lado oscuro” si no que toca la fibra de su amistad con Ezra. La situación de desesperanza de cómo acaba el capítulo es correcta, aunque nadie pensaba que Ashoha estaba muerto y/o derrotada. Y el “hola Chulita” con el que acaba el capítulo es un regalo para todos los clonewarsmaniacos.
CAPITULO CINCO
Mira que las expectativas con esta serie estaban altas, pero Filoni las está fundiendo una por una. Vamos, que toca otro capitulazo. Y éste de los que tocan la fibra. Habrá quien diga que no avanza la trama demasiado, y es verdad, pero qué más da cuando te ofrece reflexiones tan interesantes. Yo la verdad es que no soy mucho de capítulos oníricos, o lo que se supone que sea este Mundo entre mundos que se sacó de la chistera Filoni en Rebels, pero tener la fortuna de ver a Anakin junto a su padawan sube exponencialmente el interés. Caso curioso el del aquí rejuvenecido Hayden Christensen, que pocos actores habrán recibidos más palos que él en sus películas, y ahora nos emociona cada vez que vuelve a un producto Star Wars. Buena culpa la tiene por supuesto el background que deja en el personaje la serie de Clone Wars. De Hecho es significativo como cambia el peinado de Anakin según lo llevaba en las diferentes temporadas de la serie de animación. Todo lo que sea volver a ver Clone Wars (aunque sea a pequeños sorbos como ese cameo de Rex) es bien.
Y sobre todo el interés que tiene el capítulo es la reflexión que lleva detrás el aprendizaje de Anakin. Después de todo el maestro de Ashoka ha terminado siendo el mayor villano de la galaxia, así que no va desencaminada cuando piensa que el legado que deja la orden Jedi es al final muerte, violencia y destrucción. Obligados por la situación bélica en que estaban metidos, pero no deja de ser una espiral de muerte la que acompaña a los Jedis. Una idea parecida a los pensamientos que tiene Bailan Skoll sobre “romper la rueda”.
Fuera del Mundo entre mundos recuperamos en importancia a Hera, que se está quedando demasiado fuera de la trama y su hijo con evidentes influencias de su padre, que ayuda para la resurrección “galdalfiana” de Ashoka. Si encima acabamos con el momento espectacular de los Purgis saltando en manada al hiperespacio, una música que parece John Williams, y la despedida a lo Imperio Contraataca hubiese sido un perfecto final de temporada. Afortunadamente nos siguen quedando capítulos por delante.
CAPITULO SEIS
A ver. Yo empiezo confesando. En este capítulo no soy objetivo. Con Darth vader fuera de categoría el gran almirante Thrawn es mi villano favorito de la franquicia. Lo pude disfrutar en libros, ya fue un placer verlo en la serie de animación, así que encontrarlo en acción real es un sueño hecho realidad. El actor es Lars Mikklesen, y tampoco se le pide más hasta ahora que tener porte, serenidad y un voz firme, y ahí sabemos que no va a fallar pues era el doblador del personaje en Rebels. Ya pensaremos con tiempo el papel que ejerce, pero su primera aparición con el superdestructor imperial, el ejército de soldados de asalto a sus órdenes y su ya icónica pose es de levantarse y aplaudir. Pero si es verdad que la sensación que da es que el personaje hará su gran retorno en la final season, por lo que parece que lo único que tiene que hacer hasta entonces es esperar.
Más allá de tener a Thrawn en pantalla la serie tiene que lidiar con la decisión de Sabine. Es un poco sinsentido que dejen que se vaya tranquilamente a buscar a su amigo por Peridea. Un estratega de la talla de Thrawn no debería permitir un cabo suelto como ése. De hecho no debería permitir un cabo suelto como Ezra, pues sabe su localización y no ha hecho nada en todo este tiempo. Compraremos si quieren que están en deuda con ella y lo honorable es dejarla marchar, pero poco honor parece cuando manda directamente a los Jedis oscuros detrás suyo.
Sea como fuere, con ciertas aventuras sin demasiado punch, y unos personajes tortugas poco destacables también vamos a reencontrarnos con otro personaje principal. Yo siempre había relacionado la imagen de Ezra con Aladdin, así que buscar un actor de apariencia persa me parece un acierto total, aunque los ojos azules sean de un cantoso que espanta. Y el carácter risueño y optimista de Ezra se ve desde el primer momento.
CAPITULO SIETE
No. Aquí no puedo mantenerme ciego con las muchas cosas que no me han gustado. Varias ya las arrastramos del capítulo anterior pero embriagados por los reencuentros de entonces las dejábamos pasar, pero realmente hay varias decisiones que no hay por dónde cogerlas.
Hay mucho por donde empezar. Primero Ashoka. La premisa de la serie había sido que era casi imposible encontrar el paradero donde acabaron Thrawn y Ezra. Han necesitado buscar un mapa primigenio, utilizar magia oscura y construir el mecanismo más grande de viaje hiperespacial. Cuando lo único que había que hacer era meterse dentro de una ballena espacial. De ser una idea tan fácil ya se le podía haber ocurrido justo después del último capítulo de Rebels en lugar de esperar nueve años. La idea es tan peregrina que hasta en el guion no dejan de repetir que los saltos de los Purgis son aleatorios y que sería un milagro llegar al lugar correcto… para llegar al lugar correcto.
Una vez en Peridea tiene una explosiva batalla galáctica que acaba porque Thrawn así lo decide. Decide guardar recursos, que ser roñoso en cuanto a su potencial debe ser una estrategia brillante. No decidió ir a por Bridger cuando estaba solo por no gastar potencial, y ahora debe ir cuando son dos rebeldes en lugar de uno. Deja a Ashoka intacta para que llegue al planeta y luego querrá acabar con ella cuando sean tres en lugar de uno. Extraña manera de economizar recursos.
Porque si quería contar con el comodín de los Jedis oscuros le va a salir rana. Porque Bailan Skoll está por otras cosas. Manda como si nada a su aprendiz a luchar sola contra dos Jedis, al final tres, cuando en toda la serie no ha podido ni siquiera con uno. Allá te espabiles que yo me voy a mis cosas (que en verdad parecen más interesantes que todo el resto que nos están contando ahora mismo) y tengo un encuentro intrascendente con Tano, que expone claramente que los combates de Ashoka son un poquito flojitos.
Vamos, que las muchas victorias parciales que consiguen los Rebeldes (contra forajidos, contra Stormtroopers, contra Shin…) para Thrawn no valen nada porque su única intención es coger las de Villadiego y dejarlos ahí tirados. Que me parece correcto, pero les estás dando demasiadas oportunidades a tus enemigos cuando tenías todas las cartas en la mano.
CAPITULO OCHO
Pues es oficial. La serie con la que Filoni prometía extasiarnos ha tenido definitivamente parada de burro. Esta Final season mantiene y acrecienta los problemas que ya advertíamos en el capítulo anterior. De hecho desde que la serie ha llegado a Peridea ha tenido un bajon manifiesto. Creo que FIloni se encuentra con un problema estructural: Quiere acabar la serie con la vuelta del Gran Almirante Thrawn a la galaxia principal. Es un buen cliffhanger para su filoniverso. Pero se encuentra que lleva tres capítulos esperando ese momento. Y todo lo que pasa hasta entonces es un sinsentido. Todas y cada una de las batallitas que ha tenido Sabine Ezra y Ashoka son bastante intrascendentes, y porque no decirlo olvidables.
Lo peor es que tienen la necesidad de exponer a Thrawn como el mejor estratega de la galaxia, así que tiene que defender decisiones bastante cuestionables como genialidades militares. El único objetivo que tiene el militar es conseguir despegar antes que los Rebeldes lleguen a interponerse. Como ya hemos hablado tenía mil y una manera de hacerlo antes de que se juntasen. Pero en aras de seguir defendiendo su táctica no para de decir que todo va según lo previsto y que nunca van a llegar hasta su objetivo, cuando les ha tenido que mandar Forajidos, Jedis caídos, Tropas imperiales, Cazas tie, todo el arsenal del destructor imperial, nuevas tropas ahora zombificadas por las Hijas de la noche (una alianza que a mí me tienen que explicar todavía bien) y finalmente a la misma Morgan Esbelth. Vaya con el genio militar, lo tenía todo atado y bien atado. Aún saca pecho al final de capítulo apuntándose una victoria por conseguir con su ejército de tres rebeldes que han diezmado sus fuerzas, y eso sin saber que uno de ellos se le ha colado por la puerta de atrás.
También es destacable que la mayoría de disputas de Ashoka y compañía están rodadas con una carencia de energía y peligrosidad que tira de espaldas. Dawson da mandobles laser como quien está recitando el diccionario, Sabine funciona mejor luchando como Mandaloriana que como Jedi y Ezra se hace un poco cargante con sus sonrisitas y gracietas en todo momento. El único duelo que consigue algo de intensidad es con Morgan Esbelth eso que hasta aquí el personaje ha sido un poco meh.
Llegamos al final con la situación que debería ser de desesperanza para los buenos, pero entre que Ezra ha llegado a la Alianza con su sonrisa y que la situación de “atrapados para siempre” de Ashoka y Sabine no parece comprometedora, bien lo actuación pasota de los personajes, bien porque tampoco les costó tanto llegar hasta allí, pues no tiene tanta fuerza como debería. Destaca como para ellos no hay ningún conflicto porque Thrawn haya escapadode su ostracismo a pesar que se había dicho que era algo que había que evitar a toda costa. Pues muy bien. EL cabo suelto de Bailan Skoll tiene mucho potencial. Pero con la muerte de Ray Stevenson me temo que se va a quedar simplemente apuntado pero no resuelto.
CONCLUSIONES
Ashoka Tano es la niña mimada de Filoni. Y Filoni es nuestro guía. Asi que los que esperábamos el Filoniverso en toda su extensión para esta serie no íbamos errados. Durante los primeros capítulos nos han dado todo lo que le podíamos pedir: recuperar personajes, utilizar la mitología de la franquicia, aumentar el Lore sin traicionarlo y ser un producto de primer orden tanto para los que no seguían las series de animación como para todos los que amamos su universo.
Pero siendo todo eso cierto, y con unos picos increíbles en el cuarto y quinto capítulo, la serie se cae en cuanto consigue su objetivo de llegar a Thrawn. Los tres últimos capítulos tienen problemas serios y no mantiene el nivel. Creo que se mancilla un poco el personaje del villano que tanto ansiamos y aunque la situación queda con un potencial importante para seguir la historia van a tener que mejorar bastante. Iba encaminada a ser la mejor serie de Star Wars, pero se le caló el motor en el último momento. Y mi confianza en Filoni sigue intacta, que quede claro. Pero si ha tenido un traspiés hay que contarlo también.
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