Estamos en el año 2023 y hay que valorar como poco a poco, paso a paso la Liga Española se va yendo al garete. Es un proceso arduo de todas las instituciones, de todos los directivos y de todos los equipos para que la que fue en su día la Liga de las Estrellas parezca hoy día un erial. El síntoma es evidente: no hay dinero en el futbol español. Con las contadas excepciones de tres o cuatro equipos saneados todos los equipos de futbol de la liga están en una posición deficitaria. Y la mano de hierro con la que se legisla el tema, seguramente necesaria por los abusos de otros tiempos, hace que dichos equipos estén en evidente inferioridad en el mercado globalizado. A la hora de la verdad se hace prácticamente imposible ya no competir económicamente con otras Ligas, si no simplemente mantener plantillas mínimamente competitivas. Si equipos con éxitos deportivos como Atlético de Madrid, BArcelona, BEtis o Sevilla se ven obligados año tras años a hacer malabares y sacar jugadores con rendimiento para cuadrar sus cuentas es que algo se está haciendo mal en el futbol español. Mercados como la Premier son tremendamente más poderosos y usan al futbol español como nosotros usábamos al futbol sudamericano hasta no hace mucho. Sumémosle el nuevo invitado en el mercado: el futbol saudí, que está reventando precios y contratos y con lo que es una utopía competir. Sea como sea, el futbol español es un producto mucho menos atractivo ahora que hace un lustro.
Así que haremos el análisis de plantillas partiendo de esta singularidad, que provoca que los movimientos importantes de mercado sean escasos, cuando no irrelevantes. Toca empezar por el campeón, el FC Barcelona de Xavi Hernández, que ganó holgadamente el año pasado con la competitividad como base. Es cierto que el juego de los de Xavi no enamoró a nadie. Más bien al contrario. El de Terrassa muestra un discurso en rueda de prensa y otro en el campo, porque a la hora de la verdad es un equipo bastante conservador, que esconde un falso 4-4-2 en el típico 4-3-3 de base, y cuya baza principal es la contundencia. Lewandoski en la primera vuelta y la defensa del área y un muy recuperado Ter Stegen fueron la base para que este equipo campeonase. Fue conocida como la Liga de los 1-0, cosa que en Can Barça debería ser anatema.
Supongo que todos los culés esperan una evolución del equipo, aunque yo todavía tengo por ver si Xavi está tan a disgusto como parece o en verdad todo es una pose. Sus movimientos principales sigue siendo apostar por más centrocampistas que delanteros. Se trajo a Oriol Romeu como paso para jugar con doble pibote como ya hacía el año pasado. Y se trae a un figura relevante como Ilkay Gundogan, que viene de ser Campeón de Europa. Debería ser pieza capital para que Pedri, que sigue siendo una incógnita física, no tenga que multiplicarse como hasta ahora. Parecía que se necesitaba al canario tanto en la gestion como en el último pase, y el turcoalemán debería servir para liberar a Pedri, y eso ha de ser bueno para el BArcelona.
En los deficits hay que apuntar la salida de Dembelé, que la verdad tampoco ha sido todo lo resolutivo que su potencial ha apuntado siempre, pero que deja un poco cojo el ataque culé. Raphinha es un perfil mucho más estático, y con Lewan de nueve y otro centrocampista en la otra banda parece que el equipo se queda sin amenaza al espacio. Hay que ver si despunta tanto como apunta este Lamine Yamal, que con dieciseis años está causando sensacion. Pero tampoco parece la velocidad su arma principal. y los ojos estarán puestos en el estado de Lewandoski, que acabó desfondado la temporada pasasa y cuyos goles han de ser primordiales para este equipo.
Así que yo no vengo a comprarle motos a Xavi. A pesar de brindis al sol como me parece los Joao Felix o Cancelo yo no veo un equipo que cambie demasiado respecto al año pasado. Cimentados en la competitividad de TEr Stegen, Araujo, Cristensen va a seguir primando el esfuerzo, la garra, y el trabajo defensivo para sacar sus partidos adelante. No es una crítica al equipo, que el año pasado fueron los recursos que le dieron el campeonato, y son los que le sitúan como favorito al título éste.
Nos toca mirar a su máximo rival, el Real Madrid, que el año pasado se quedó muy lejos de poder competir el campeonato. Y la sensación inicial es que ha perdido potencial. Las ilusiones son algo frustrantes por la no llegada de Killian Mbappe que ha vuelto a protagonizar una vez más un verano culebronesco para volver a dar calabazas. Y este año se antojaba imprescindible su llegada por la migración de Karim Benzema a tierras árabes. Es cierto que el año pasado de Benzema resultó del todo insuficiente y había un bajón de rendimiento del último balón de oro, pero Karim supone al Madrid de Ancelotti el alfa y omega de su ataque. Todo se ordenaba a partir de el, de como bajaba a repartir juego, y distribuía para que el resto de equipo en general y Vinicius en particular marcasen la diferencia. Por eso la perdida de Benzema va a ser mas que la perdida del goleador del equipo, que ya de por sí tienes que notarse a la fuerza y para lo que el fichaje de Joselu se antoja muy poquita cosa.
El no haber traído un nueve de categoria mundial ha puesto mala nota a un verano que hace que pasemos por alto uno de los fichajes capitales de los próximos años: Jude Bellingham ha llegado a la capital de España y tiene pinta que la va a romper. La verdad es que el muchacho tiene una pinta de centrocampista dominante que tira de espaldas. Técnica, ritmo alto, estética y gol le acompañan. Y demuestran una personalidad, jerarquía y toma de decisiones impropia en un crío de veinte años. Uno no quiere tirar las campanas al vuelo, pero tiene pinta de ser un fichaje para una década.
Tan capital ha sido la llegada de Jude a Chamartín que ha provocado que Ancelotti haya cambiado su dibujo y pase a jugar en rombo para darle la media punta al ingles. Que yo hubiese apostado que es mejor interior que diez, pero como Bellingham está respondiendo con goles pues me calla la boca y listo. Pero si es verdad que soy algo crítico con el rombo, porque hay varios jugadores que no se ven potenciados ahora mismo. Kroos y Modric, a los que la gente tiene unas ganas locas de jubilarlos se ven con una necesidad de hacer kilómetros impropia. Todo el mundo jugando por dentro va a obligar a un despliegue ofensivo de sus laterales que no se si tienen, y el caso más importante es el de Vinicius. El brasileño viene de su enésimo salto de calidad jugando en banda y convirtiéndose en uno de los mejores jugadores del mundo. desde la izquierda se convirtió en un martillo pilón de intentar intentar intentar y casi siempre conseguir. Pasar a jugar por dentro como segundo punta le va a obligar a variar sus juego. Menos cantidad en sus intervenciones pero deberían ser más trascendentes. La verdad es que es un cambio importante que Vino debe asimilar. Si Ancelotti lo o consigue y el brasileño vuelve a callar bocas está en posición de convertirse en jugador de cuarenta goles, pero a día de hoy el Madrid echa en falta el regateador en banda que dinamita a partido tras partido.
No podemos pasar por alto las duras lesiones con las que ha empezado el campeonato. Ni más ni menos que Thibaut Courtois y Eder Militao se han roto para toda la temporada. Y hablamos de los dos baluartes defensivos a nivel individual del equipo. Ya el año pasado el Madrid fue sospechoso de tener problemas defensivos y es imposible que estás bajas no condicionen. Uno ve lo que quiere hacer Ancelotti en su cabeza y suena bien, pero a la postre va a jugar con menos potencial en las dos áreas y eso termina siendo más definitivo muchas veces que el buen juego.
El tercero en discordia, Simeone mediante, sigue siendo el Atlético de Madrid. Y hay que reconocerle que ha recuperado la senda. Porque el primer trimestre de la temporada pasada parecía que el proyecto se iba por la borda, pero a raíz de soltar lastre (que parece el segundo apellido de Joao Felix) el equipo rompió a jugar en base al mejor jugador del campeonato. Hoy por Hoy Antoine Griezzman pasa por ser la estrella más consolidada de la Liga, y el Atleti llegará hasta donde le puede llevar el francés. Los refuerzos no han sido significativos arriba, la fe en Morata se mantiene tras no haberle encontrado mercado, Depay es un si pero no, y las bajas de Felix y Carrasco pues restan calidad, por muy buena pinta que tengan Lino y Riquelme. Donde sí puede y debe dar un salto el equipo es en la línea de atrás. El año pasado fue un martirio la defensa con Hermoso, Felipe o Lodi saliendo en la foto, y Savic y Gimenez eternamente lesionado. Se han traido a Soyunku como central líder de la zaga, Hermoso ha dado un paso adelante, y una seguridad competitiva como Azpilicueta para volver a ser sólido desde atrás. Nadie concibe un gran Atleti del Cholo sisin un gran sistema defensivo.
Bajando el proyecto más consolidad que nos sigue es el de la Real Sociedad, cuya mejor baza es mantener casi todos sus activos, pero la mala suerte se cebó en Silva, que no podrá liderar a lo Txurriurdin en su vuelta a la Champions. Nunca ha llevado demasiado ver solapar las dos competiciones los vascos, y hay algunas incógnitas sobre ellos, como el nueve del equipo o un Oyarzabal que a día de hoy no ha vuelto a ser el de antes del cruzado. Realidades, Merino y Zubimendi. Y Take Kubo es el jugador que les puede dar la dosis extra si da el salto de calidad que se le supone. EL Betis se ha movido mucho en el mercado y ha recuperado hombre de calidad. Bartra, Bellerín vuelven al Villamarín, pero destaca la llegada de Marc Roca, que en sus día apuntaba a mediocentro mandón para la seleccion, pero sus aventuras fuera del país han ido regular, y sobre todo Isco. No engaño a nadie si digo que si Isco juega al nivel de su mejor versión, el Betis se le queda pequeño. Es un jugador de una dimensión meteórica. Sí que cuesta tener fe en él, después de sus últimos tres años que parecía haberse borrado del futbol. Pero si alguien puede es Pellegrini que ya le gozó en aquel Málaga y que va a necesitar alguien que haga de vertebrador como lo hacía Canales.
Villarreal está en un proceso extraño. Tras la marcha de Emery parece quedarse en tierra de nadie. Setién cumplió con los números pero no parecía haber feeling y en cuanto han podido se han desecho de él. Así que no sabemos hacia donde marcha. Si es el equipo de Parejo, Albiol o Gerard Moreno que pide rendimiento presente o es el de Baena y Jeremy Pino para potenciar promesas. Sea lo que fuere parece un lugar que puede explotar en cualquier momento si no llegan los resultados. Algo parecido a lo que vivió el Sevilla el año pasado. Llego Mendilibar y tapó agujeros a base de exitazos, pero hay que descubrir si esos agujeros siguen ahí. Éste es el primer verano sin Monchi y por eso vamos a seguirlos con lupa. Por ahora la plantilla no ha tenido demasiado crecimiento. Mas bien ha perdido calidad por la salida de Bono, uno de los arqueros de la Liga. Pero el morbo va a estar en la llegada de Sergio Ramos. Como decía con Isco si viene a su nivel, es una cosa de locos. Con 37 años y sabiendo como va a dividir a la afición, no sé si la apuesta es demasiado arriesgada.
El año pasado hubo tres entrenadores que merecieron la atención de los focos: Arrasate en Osasuna, Michel en Girona e Iraola en Vallecas. El último pilló el camino inglés, por lo que todos entenderíamos un bajon de rendimiento de los de la franja, pero la línea continuista de Osasuna y Girona les hacen unos equipos vistosos de ver y seguir. Por el mismo camino pondría al Atlhetic de Valverde, pero sí es verdad que debemos pedirle un avance respecto al año pasado. La buena hornada de Sancet o los Williams merece ser refrendada con posiciones europeas. Nico especialmente está en un nivel para jugar en Europa, ahora que ha pasado a banda izquierda y es más protagonista en el juego.
Por detrás interés en como Aguirre sigue exprimiendo al máximo a su Mallorca, si la llegada de Rafa Benítez para el centenario del Celta consiguen sacar la competitivad a una plantilla que muchas veces ha carecido más de esto que de calidad, y volver a sufrir con el Valencia, que sigue paso a paso hundiéndose cada año más. Esperar que los cachorros de Paterna tengan los bemoles de tirar al equipo de Baraja hacia arriba, porque los fichajes de Peter Lim ni están ni se les esperan. No es alentador pero es un equipo de los que quedan para los que salvarse, aunque sea en la última jornada, sería un éxito.
¿quieren mis apuestas? Allá van mis apuestas. Fíjese que yo veo tanto a Barcelona como a Madrid con más problemas a largo plazo de lo que parece. EL Madrid va a pagar la pérdida de un nueve crack, y el Barça va a tener dificil aguantar la intensidad con la que ganaba los partidos el año pasado. Así que me la voy a jugar al Atleti de simeone/Griezzman que viniendo de la dinámica de la segunda vuelta del año pasado puede llegar a campeonar. Vaya órdago me he tirado. Para la cuarta plaza voy a colocar al Betis con un Isco resucitado, y con La Real ahogada entre tanto partido europeo. Creo que ni Villareal ni SEvilla van a tener un buen año, así que coloco en Europa a la Real y el Girona, con el Athletic como alternativa. Para el descenso hay demasiados candidatos, pero mi corazonada es que el Valencia se vuelve a salvar por poco y el Celta cae. En Junio comprobamos los aciertos
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