lunes, junio 11

ULTIMATES 4F: LA ETAPA DE MARK MILLAR

No hace mucho hacíamos un análisis de lo que estaba siendo la etapa de los Cuatro fantásticos definitivos, y la nota no estaba siendo gloriosa que digamos. A pesar del buen sabor de los dibujantes estrellas y el nombre de guionistas famosetes (Bendis, Ellis) la serie estaba siendo de un sopor insufrible, con historias más que alargadas y con absolutamente nada que mejorase a la serie original.

En esas estábamos cuando llega a la serie Mark Millar, el hombre Ultimate. Millar coescribió los primeros capítulos de la serie junto a Bendis, aunque él mismo reconoce que no aportó demasiado. Además de iniciar los Ultimate XMen es reconocido sobre todo por su trabajo en Ultimates, junto a Brian Hitch, que se puede considerar El Cómic que hay que leer ahora mismo en Marvel. Ya nos ocuparemos de los Vengatas definitivos para demostrar que no es oro todo lo que reluce y que también tiene sus partes de sombras.

Millar tendrá sus problemas, no digo yo que no, pero se nota que es un tío inteligente. Si de algo se da cuenta es de los problemas que tiene la serie. El principal el sobrealargamiento de todas las sagas, todas ellas de seis números que son excesivas se mire como se mire. La saga de Muerte y de la Zona negativa se hacen eternas. Por eso Millar parece autoimponerse hacer historias de solo tres números. Es un acierto, porque cuando una historia no da para más, tienes que saber que seguirla es contraproducente.

El otro acierto es ponerse en los ojos del lector de toda la vida, el que espera indignado después de ver lo que han hecho con Muerte o Annihilus. Millar sabe que no es Kirby, así que no trata de copiarlo. Al contrario intenta alejarse de él. Y por ahí es como intenta engañar al lector. Cuando todos estamos esperando un transcurrir tradicional de la historia Millar presenta un giro argumental inesperado que les conduce por otros derroteros. Está bien no copiar a Lee & Kirby, sobretodo porque ya se ha visto que no se puede mejorar, pero no siempre las soluciones son válidas.

La cosa funciona muy mucho en la primera saga: Crossover. El nombre indica claramente lo que veremos: el esperado cruce entre el universo tradicional y el universo Ultimate. Millar así, nos lo hace creer mientras los Reed Richards de ambos universos mantienen sus conversaciones...pero cuando Reed da el paso de conocer a su homónimo... se encuentra un mundo poblado de zombies. Ok, me habéis engañado y me he quedado satisfecho. Después la saga del mundo Zombie no deja de ser una tontería intrascendente, que afortunadamente no se estira más que tres números y que brilla especialmente gracias al dibujante nuevo, Greg Land, que es cautivador. Hay imágenes suyas que no sabes discernir si son una foto o un dibujo. Parece que la cosa ha empezado con buen pie.

La siguiente saga juega a las mismas ideas. En este caso La tumba de Namor nos viene a presentar a Atlantis, y al príncipe Namor. ¿príncipe? No, pues resulta que en la versión Ultimate Namor era un prisionero atlánteo al que los 4F han rescatado por error. Vale, me has vuelto a engañar, Mark. Pero la cosa no funciona igual porque se empiezan a notar los fallos habituales de Millar: Presentar a personajes como capullos integrales en vez de como personajes interesantes. El Status de Namor puede dar juego, pero no si lo tratas como un arrogante made in Millar al que solo dan ganas de patearle el culo. Además tenemos la aparición de la madre de los Storm, que está hecha de la peor manera posible. Sí, abandonó a sus hijos, pero era por una investigación. Claro, es una razón lógica y espera que sus hijos la traten como la mamá que nunca han tenido. incluso después de darse cuenta que trabajas para el Doctor muerte. Por favor. ¿tan difícil es conseguir un comportamiento mínimamente lógico de los personajes? suele ser otro fallo habitual de Millar: Que los personajes hagan lo que deben en función del guión (o más bien en función del espectáculo) aún cargándose la lógica interna del asunto.

Millar ha dado una de cal y otra de arena, perova todo al traste con el Anual de la colección, donde presenta a los Inhumanos. Un número para olvidar con Cristal más cargante que nunca, unos Inhumanos con nada de imaginación ( a lo que no ayuda elegir de dibujante a Jae lee, que ya los rediseñó en Marvel Knights, y que dicho sea de paso cada vez dibuja menos) una pelea insulsa y una solución Made in Millar, de andar por casa, para acabar el asunto. sí, los inhumanos le están dando una paliza a los 4F, pero en un momento Rayo negro parece que mira que sólo quedan dos páginas del número y decide que tiene que autoexiliarse porque sí, y aquí os quedais todos. Mark se te acabó el crédito.

No ayuda a levantarse su siguiente saga, con el extraño título de Presidente Thor (thor debe salir en un par de viñetas en los dos números) Es la saga temporal de los U4F, en que acaban en un futuro donde todos los seres de la tierra tienen superpoderes. Es un mundo bastante poco imaginativo, gracias especialmente al señor Greg Land, que poco a poco ha ido pasando de ser espectacular a ser irritante. El tío sigue dibujando igual de bien, pero es la mejor explicación de porque los dibujantes fotorealistas no triunfan en el cómic. Porque terminas harto de ver poses de modelos pasando por las viñetas sin transmitir nada, simplemente posando. En definitiva conseguía hacer de los Cuatro Fantásticos una fotonovela. Y si haces eso encima en los 4F que debe ser con diferencia sobre todo imaginativa, pues la marcha del señor Land va a ser bien recibida.

Presidente Thor es la saga más floja, y la que pasa más desapercibida. No es tan irritante como la de Namor, sigue jugando con las sorpresas, esta vez con los Skrulls, pero sigue cometiendo fallos estúpidos y soluciones made in Millar, como la manera en que Ben Grimm vence al Superskrull, una vez ha caído toda la población del planeta.

Para el final de campaña Millar se había guardado el retorno de sus cuatro fantásticos zombies (rebautizados con acierto como los Cuatro Terribles) que andaban pululando por la colección con ominosas amenazas que se contemplaban como lo mejor de la etapa Millar. Pues por si quedaba algún irredento fan que no estaba harto de las trampas del guionista escocés, aquí Millar consigue la peor solución Made In Millar que se le puede ocurrir. Después de estar diez números con el Richards zombie diciendo que va a escapar cuando quiera, hablando de su inteligencia superior y tal, la solución es la más estúpida que se le pasó por la cabeza. Porque un clásico en Millar es que todos los personajes se presenten como idiotas excepto el que a él le convenga en ese momento. Bueno, después la historia no es tan mala, redime un poco al Dr. Muerte después de lo que había hecho Ellis con él, y le da un final apropiado tanto a Muerte como al mundo de los Cuatro Terribles, pero el lastre de la huida de los zombies es tan grande que es imposible que la saga te deje buen sabor. Además vuelven a pulular por ahí personajes como Mamá Storm, Alicia o alguna novia de Jhonny que se comportan de cualquier manera menos como lo haría un ser humano.
Así que en definitiva. ¿qué ha conseguido Millar? Pues algunas historias divertidas, pero las mayorías cargantes. Empezó con un buen planteamiento, el de alejarse de Kirby, pero su desarrollo ha terminado siendo horroroso. Ni uno sólo de los Cuatro Fantásticos tiene un mínimo de personalidad y sus historias tienden a ser olvidadas. Además Greg Land ha terminado siendo un dibujante cargante al que sin duda no echaremos de menos. Lo peor de la situación es que, a pesar de todo esto, ésta ha sido la mejor etapa de la colección. Esperemos que los nuevos, CArey y Ferry puedan poner el listón un poco más alto.

No hay comentarios: