domingo, agosto 18

TEUTONES AL TIKI TAKA

Me apetece muy mucho hablar del Bayern de Munich de Pep Guardiola. La mezcla entre un entrenador destinado a ser leyenda(si no lo es ya) y el mejor equipo del mundo es lo suficientemente interesante y tiene tantos matices que vale la pena pararse en ello. Pep Guardiola, después de salir del Barça a tiempo de no tener que enfrentarse con la directiva, y tras un año sabático ya se vio con ganas de pillar un proyecto importante. Y en enero ya tenía cerrado su acuerdo para el año que viene con el Bayern de Munich. Los muniqueses estaban en la terna de los tres mejores equipos de Europa, y con los banquillos de Barcelona y Madrid cerrados por diferentes razones, parecía una opción beneficiosa para Guardiola, aunque sea a costa de dejar al colega Heynkess tirado cual colilla. Tampoco parecía una gran pérdida, porque Jupp cogió a este equipo de la mano de Van Gaal y prácticamente ha sido un mero continuador. Solo la aportación de su hijo predilecto Toni Kroos se puede considerar legado del alemán. Además el Borussia de Dortmund se le ha subido a las barbas y lleva dos años campeonando por encima del Bayern, con lo que supone eso para la hegemonía absoluta de los bávaros en las tierras germánicas.
Pero hete aquí que cosas del destino esta temporada el Bayern rompió a jugar como no se había visto. Heynkess consiguió sacar lo mejor de todos sus jugadores y los de Munich lo ganaron todo. Pero todo todo, con un triplete histórico y la sensación de ser el mejor equipo del continente arrollando a su paso a cuantos se le pusieron por delante. Lo que parecía un lugar idílico para Guardiola se había tornado en una empresa puñetera, pues mantener el listón ya sería complicado, cuánto más mejorarlo.
Heynkess construyó un equipo virtuoso en lo técnico de ritmo alto y físicamente superior. Su jugador franquicia era Bastian Schwensteiger, que con Van Gaal pasó a mediocentro, pero no es mediocentro al uso. Bastian no cierra posición, más bien no se queda quieto. Baja hasta los centrales, acompaña la jugada, tiene conducción, desplazamiento en largo, tiro y llegada. Un todocampista referencia en Europa. La llegada de Toni Kroos y Javi Martínez fue fundamental para apuntal este tipo de juego. Kroos hacía las veces de enlace entre Bastian y la delantera. Si Bastian bajaba el ocupaba ese espacio para sacar el balón. Y Martínez hacia lo mismo. La particularidad de no jugar con un mediocentro defensivo puro debería haber sido un obstáculo pero nunca lo fue por el inmenso dominio en todas las líneas de los germanos. Especialmente virtuosa era la salida de balón a través de los dos mejores laterales del momento, Alaba y Lahm que conseguían llegar hacia la letal punta de ataque. El equipo funcionó como un tiro y su eliminatoria contra el Barcelona fue el punto álgido que certificaba un cambio de hegemonía en el continente.
A esto se enfrentaba Guardiola y uno tenía dudas de cómo afrontaría el reto. Todos tenemos en mente la maravilla que hizo Pep en el Barcelona, pero Barça y Bayern son dos equipos diferentes, con urgencias diferentes y con patrones de juego diferentes ¿Guardiola es flexible para cambiar su manera de jugar o no tiene variantes más allá del juego de posesión ilimitado de los culés? Pues por ahora parece que la segunda opción va ganando. Guardiola llegó y se cargó el sistema de Heynkess a favor de su sempiterno 4-3-3, y el Bayern va a jugar a tener la pelota constantemente. O sea, va a intentar volver a hacer su proyecto Barça. No se puede acusar a Guardiola, pues es el sistema en el que cree, el que él considera que es canónico para su fútbol y en definitiva el que le ha dado éxitos en esto del fútbol. Pero está por ver si es idóneo para este equipo y plantilla.
Para empeza en el 4-3-3 guardiolista la función de varios jugadores varía demasiado respecto al anterior modelo. Guardiola siempre saca la pelota por dentro. Siempre. Alves que era una vía de escape alucinante en el Sevilla nunca fue en cuatro años modelo para empezar a jugar en los azulgranas. Así que el papel fundamental que tenían Alaba y Lahm en los primeros pases muniqueses se olvida por completo. Y desde luego sus centrales, Dante y Boateng (incluso Neuer que diablos), no tienen la calidad suficiente para conseguir una salida fluida como le gusta a Pep. La solución a corto plazo va a ser bajar a Javi Martínez a central (ya lo quiso fichar para el Barcelona para esa posición) y a largo plazo será incrustar en salida a Bastian entre centrales.
Eso nos lleva al problema del centro del campo. Y hay que hablar de lo maravilloso que supone tener a Busquets en el campo. Tener un mediocentro con capacidad de recuperación apabullante, pero que tiene la calidad técnica como para recibir de espaldas al juego presionado e iniciar desde el primer toque sin perderla nunca, no tiene precio. En el Bayern no tiene eso. Lo más parecido será la jeraquía de Scwensteiger pero seguimos juntando problemas. El centro del campo de Guardiola es una cosa muy específica, donde los jugadores tienen apenas movilidad. Son pivotes colocados en su sitio que solo por su irreal capacidad asociativa consiguen hacer fluir el juego como lo hacen. Pero el Bayern tiene jugadores de enorme recorrido y presencia. El falso doble pivote Javi-Bastian fue una máquina de jugar al fútbol, precisamente porque ninguna guardaba su posición. Bastian caía a una banda, Martínez subía al ataque, Schwensteiger iba a los pies de Neuer a buscar el balón, Martínez corregía y basculaba… Si lo que quiere Pep es fijar a Bastian como si fuese Busquets… pfff. El capitán muniqués necesita mucho contacto con balón en todas las partes del campo, tanto al lado de Lahm como de Ribery. Parece claro que el mejor Schwensteiger no lo vamos a ver con el catalán.
Y Martínez tampoco cumple su perfil de cinco, porque Guardiola prima la resolución técnica sobre el sacrificio defensivo (como se ha visto en la venta de un gran stopper como Luiz Gustavo) y ahí le falta un punto al vasco. Así que en un movimiento rarito se ha traído a Thiago Alcantara para hacerlo jugar de mediocentro. Y es rarito, porque Thiago si tiene esa capacidad primorosa de hacer todo lo que quiera con el balón, y gusta de sentirse protagonista con la pelota, y si me apuran tiene más intensidad defensiva que casi todos los jugadores culés. Pero es lo contrario a lo que significa Busquets. Thiago arriesga en cada pase que da, no importa en qué zona del campo esté, y es todo menos seguridad. Es un virtuoso que te puede dejar solo delante del portero, como te puede dejar vendido en la salida de balón. Muy alejado de la red de seguridad que se supone que quiere Guardiola que signifique su 70% de posesión. ¿Pero puede Guardiola aspirar a jugar al 70% de posesión? ¿Aspirar al Xavisistema? Pues él cree que sí, porque desde luego no se puede sostener el centro del campo que pretende Pep si no es con el control absoluto del esférico. Thiago, Bastian y Kroos, que parece es hacia donde tira Pep no tienen la capacidad defensiva mínimamente exigible para hacer presión tras pérdida, al no ser que la pérdida sea algo tan inhabitual como lo era con el Busquets, Xavi Iniesta del 2011. Pero es que eso tampoco lo va a conseguir. Sería cambiar la mentalidad de los jugadores un 100%. De Thiago y Bastian ya hemos hablado. Virtuosismo técnico pero con ganas de arriesgar balón en cada jugada. Kroos es algo más fiable, y su reconversión de mediapunta a volante en la que más confío, pero es un jugador puramente de ataque y les pasa como al resto. Guardiola no tiene red de seguridad sobre la que construyó su utopía culé. Ha hecho experimentos como poner a Lahm o Muller en esas posiciones, pero en plantilla no tiene nada que le consiga lo que le conseguía Xavi. Si se empecina en esto Guardiola se estará equivocando.
Sin laterales con importancia, y cargándose el falso doble pivote. Con las líneas más virtuosas que había dejado Heynkess anuladas por el sistema Guardiola nos centramos en el ataque, que forzosamente dejará de ser tan vertiginoso como solía, pues el equipo de Guardiola es un equipo mucho más masticado y de ritmo más lento. Podría ser malo para los extremos, pero la verdad Robben es tan determinante, Muller tan complejo y Ribery tan bueno que no debe suponer problemas para el caudal ofensivo. Sí puede serlo el gol si Guardiola quiere ser un espejo del Barça también aquí. En sus primeros años culés Guardiola amaba la figura del nueve. Más aún. Del nueve jugando de espaldas. Se pasó un verano pidiendo a Adebayor y un año después consiguió la perfección de ese tipo específico: Zlatan Ibrahimovic. Su fracaso con Ibra conllevó la jugada por la que será recordada toda la carrera de Guardiola. Hacer de Messi un falso nueve y terminar de convertir en todopoderoso al astro argentino. Parece que el resultado fue lo suficientemente convincente para que ahora el de Sant Pedor reniegue de sus antiguas creencias. No en vano se ha cargado nada más llegar a Mario Gómez y se ha quedado solo con Manzukic como nueve específico. ¿va a buscar Pep un falso nueve en su plantilla? Las malas lenguas dice que se lo propuso a Ribery y éste dijo que ni loco. Quizás Muller se ajustaría bien a ese movimiento, aunque Guardiola seguramente lo querría como su Pedro (las buenas actuaciones de Robben hacen que el holandés siga en el equipo contra viento y marea, porque aporta muchísimo, pero uno tiene el feeling que es el jugador de ataque que menos sintoní a ha de tener con el entrenador)
El otro nombre que aparece es Mario Gotze, flamante fichaje del verano al máximo rival y quizás el tipo más técnico de la Bundesliga. Se ajustaría como un guante a esa posición… de no ser que no mete un gol. Y ahí radica el problema. Que el falso nueve es una mentira, porque Messi es irreal. Estamos hablando de quitar un tío del área para poner un tío que promedia cincuenta goles por temporada. Pues claro, así no se resiente nada ni nadie. Pero en el Bayern, con Gotze o Muller ejerciendo de nueve ¿quién mete los goles? Robben tiene trece goles por temporada y Ribery ocho. Creo que el equipo tendría un déficit importante en ese sentido. Por ahora parece que Guardiola tira por la calle del medio y le toca apostar por Mandzukic, que es un nueve con movimientos de apoyo muy interesantes, pero igualmente apostar toda la campaña con un solo delantero no parece inteligente.
Si se queda Mandzukic de ariete quedarán dos puestos para Ribery, Gotze, Robben y Muller (y Saquiri, ya que nos ponemos) La apuesta por los dos primeros parece obvia, por calidad y precio (si alguien decide que Ribery es el tercer mejor jugador del mundo es difícil rebatirle) Pero dejar ese talento en el banquillo se antoja complicado. Que sí, que ganarán partidos y golearán y dejarán momentos maravillosos, porque tienen un grupo talentoso como pocos, pero está por ver si estos cambios no siembran dudas entre el equipo al tocar demasiados engranajes. Y al final a lo que yo voy es ¿no sería mejor volver a jugar con un mediapunta? ¿cargarte los tres del centro del campo por un Gotze detrás del punta y un Robben o muller en derecha? Y dejar dos hombres atrás que sería Schwensteiger con libertad más acompañante. A mí me parece el sistema perfecto para sacar todo el partido a sus mejores jugadores. Sí, no os engañéis es el sistema de Heynkess, y el que Guardiola quiere arrinconar. Porque piensa que está caduco y que los jugadores requieren una renovación para volver a ilusionar(se). Pero quizás las ideas preconcebidas de Guardiola chocan con los jugadores, e incluso con la idiosincrasia del club (salir a avasallar, vértigo, tiros desde todas las posiciones…) Y quizás, solo quizás, no vale la pena cambiar lo que ya funciona.

domingo, agosto 11

STAR TREK: EN LA OSCURIDAD

En 2009 J.J. Abrams, un bisoño director que era conocido más por sus trabajos televisivos nos sorprendió a todos recuperando para bien una franquicia que tenía toda la pinta de estar muerta y enterrrada. Star Trek funcionaba perfectamente, le daba más espectacularidad a una franquicia que la necesitaba, modernizaba conceptos y personajes anquilosados y dotaba al universo trekkie de conceptos como ritmo, carisma y diversión de los que no había oído hablar desde hace mucho tiempo.
Eso fue en 2009 y la jugada salió redonda. En 2013 Abrams ya se le ha bautizado como el nuevo Spielberg y ha sido el elegido para pilotar la próxima Star Wars, con lo que eso supone. Así que el acercamiento a En la Oscuridad era obligatorio hacerlo con las buenas sensaciones del primer film y con la esperanza intacta para sus siguientes compromisos. Empecemos ya a decir que la secuela de Star Trek va a suponer un ligero desliz en su carrera. Star Trek: en la Oscuridad va a ser desde el principio un proyecto más ambicioso que la primera película. Y eso no significa forzosamente hacer una película mejor. Van a prescindir de algunos de los grandes aciertos de aquélla para buscar una película más profunda, más oscura como dice el título, más dramática. Y esto casa peor con lo que pretendió Abrams en el reboot. Y es una lástima, porque el prólogo de la película es paradigmático de lo que es Star Trek: Un planeta desconocido y una civilización primitiva, la presentación de la Primera Directriz, y un Kirk saltándose todo protocolo para dejar el mando primero, y salvar a Spock después. Divertido, narrativamente claro, fiel a la serie original… no se puede hacer mejor.
Pero a partir de aquí se abandona el tono aventurero-científico a favor de oscurecer y ennegrecer la trama. Un terrorista se dedica a asolar la Federación con su ataque y el Star Trek tendrá la misión de pararle los pies. ¿El Star Trek no es una nave de investigación? Bueno, va a ser la primera de las licencias que se van a tomar en la precuela. EL terrorista en cuestión, que respondía al nombre de Harrison pero pronto vamos a saber que se trata de Khan, siendo ésta un remake encubierto de la ira de Khan, pues, es localizado en un mundo klingon y trasportado al Star Trek, en la enésima vez en que un villano se deja capturar por los héroes a favor de sus intereses.
¿Sus intereses? Bueno, ¿en qué ayuda a Kahn estar arrestado en el Enterprise para su plan? Nos ayuda a nosotros para que nos exponga las causas de su venganza contra la federación. ¿venganza? Igualito que Eric Bana en la primera película, y para conocer las manzanas podridas dentro de la federación. Pero a Khan le salen las cosas por inspiración divina. Porque Kirk decide aliarse con él sin lógica aparente ni sentido alguno (el ataque de Kirk lo podía haber hecho perfectamente sin Khan a su lado, por mucho que se diga que esta evolucionado genéticamente hasta la perfección) Así que no nos vendan la moto de que Khan lo tenía todo previamente calculado. Suerte tiene que Cumberbatch (el actor que hace de villano) tiene una presencia impresionante y se come la pantalla él solo, porque si no el personaje se habría diluido cual azucarillo mucho antes.
A lo que vamos, la primera película tenía seguramente los mismos, si no más, deus ex machinas a favor del guión. Pero la gracia de aquella es que se dotó a toda la película un ritmo non stop que hacía que no te parases en ningún momento. La película fluía bien, no se tomaba nada demasiado en serio, te divertía y entrabas en el juego. Ahora no. Es más importante pararse para demostrar lo dramático y épico que está siendo todo. Y claro, te da tiempo a hacerte las preguntas de rigor y desmontar absurdos que en 2009 te hubieses tragado. ¿Khan está cabreado porque tienen a su tripulación congelados en unos misiles (¡!) y diez minutos después Montgomery y Spock los han sacado sin problema ninguno? Pues tampoco era para tanto. En el famoso ataque de Kirk, Scotty y Khan lo peor no es que se cuelen por la escotilla diminuta, si no que no se encuentran a nadie hasta llegar al puente de mando, Khan vuelve a cambiar de bando contrariando todo lo que estaba pregonando hasta entonces, porque si no nos quedamos sin final. La teleportación es arbitraria según le convenga a la historia. Y como eso mil cosas que nos dejan patente que el guión es más que flojillo y mal hilado.
El otro gran acierto de la anterior entrega fueron sin duda alguna los personajes. Y aquí también van a involucionar. Kirk sigue siendo el único que aguanta el tipo. Su irresponsabilidad y su hiperactividad, siendo un niñato como es, nos pueden sobrepasar, pero lo cierto es que son rasgos del personaje clásico, así que cuesta cuestionarlo. Otra cosa es que no te guste el actor, pero el tipo mantiene cierto grado de carisma. Pero si habían conseguido darle momentos a todos los secundarios de la serie (que falta les hacían) ahora languidecen por completo. Solo Scotty se mantiene como secundario cómico. Pero Uhura, Checov, un inadvertido Sulu y especialmente Montgomery, no hacen absolutamente nada en la película, más que pegar gritos a favor o en contra de las decisiones de su capitán, sin mostrar ni rastro de personalidad en ninguno de ellos. Hasta Spock está bastante supeditado a Kirk, que le roba la escena mítica de sacrificio de la segunda película clásica, a favor de que sea Kirk el heroico (que un traje antiradiación en toda la nave, pues tampoco venía mal, digo yo)
Para el final dejamos un Enterprise a punto sin control salvado en el último momento y la otra nave arrasando la Federación y medio San Francisco. A la par de un demasiado emocional Spock peleando cuerpo a cuerpo con Khan. Espera ¿Spock con rabia asesina y apalizando casi hasta la muerte? ¿Kahn, el mejorado genéticamente, siendo atrapado por un vulcaniano y apalizado casi hasta la muerte? Pues si que somos fieles a los personajes, sí.
La dirección de Abrams es buena, y no deja que la película decaiga nunca demasiado, pero también está apuntado a la moda actual de rodar las escenas de acción con la cámara al hombro y terminan siendo caóticas y difusas. Eso sí, cuando sabe ser espectacular y sacarte el aliento lo hace como nadie, como el Enterprise saliendo bajo el agua en el prólogo, surcando el hiperespacio o reapareciendo entre las nubes.
Pero en definitiva se trata de un paso atrás para la franquicia. Parecía que habíamos ganado una gama de personajes atractivos, de los que ahora ya no queda nada, y nos demuestran que no conocen el espíritu trekkie como se les suponía (nave de combate, confabulaciones políticas, terroristas y héroes moralmente ambiguos no casan muy bien con el universo de Rodenberry) Para la siguiente película parece que, al fin, el Star Trek va a hacer las veces de nave de exploración. Lo que no sabemos si Abrams seguirá escribiendo el cuaderno de bitácora o habrá marchado a una galaxia muy muy lejana.

martes, agosto 6

LOBEZNO: INMORTAL

Viniendo de donde venimos tampoco creo que hubiese una legión de seguidores esperando una película de Lobezno. Es más, el bueno de Logan, o más bien la sobresaturación a la que es expuesto, es parte importante de haber dilapidado la franquicia. En Xmen III tenía un protagonismo que no merecía por la historia contada y que era una (entre muchas) de las claves para que no funcionase la película en ningún aspecto. No contentos con eso la película en solitario de Lobezno reincidió en el agotamiento del mismo. Personaje sobreexpuesto, película sin ningún tipo de interés y multitud de cameos innecesarios y horriblemente planos y sin sentido. Parece que tras Orígenes: Lobezno Hugh Jackman había colgado las garras.
Pero resulta que las películas Marvel con Iron Man primero y el boom de Vengadores a las puertas, y Nolan en la Distinguida Competencia consiguieron revitalizar el género superheroico lo suficiente como para que XMen: Primera Clase se sumase también al carro, trayendo la mejor película de los mutantes (al alimón con X2) El buen recibimiento de la película de Vaughn era el pistolezazo que necesitaba la Fox para seguir explotando su franquicia, así que se dio luz verde al proyecto de Lobezno. Asi que ¿ha valido la pena devolver a Logan a la primera línea?
La idea perfilada era adaptar el cómic Honor, de Claremont y Miller. El material de partida es bueno, ya no solo por su calidad sino porque en su momento fue una reescritura del personaje. Si con Byrne Lobezno era un sanguinario con sed de sangre y ganas de bronca, Claremont lo reinventó como un Ronin, como un samurái fracasado por no controlar su parte animal, otorgándole un sentido de la honorabilidad hasta ahora inédito. Más allá de si el cambio fue mejor o peor era importante porque en la anterior película ya habían demostrado que no se encontraban demasiado cómodos con un asesino como protagonista y siempre buscaban justificaciones para sus acciones. De todas maneras Honor solo va a servir como material de partida y utilizar sus personajes y entorno japoneses, porque la historia va a diferir mucho del cómic.
No está suficientemente catalogado cuánto daño le ha hecho el factor curativo a Lobezno. Lo que en principio era un original poder mutante ha terminado siendo una justificación para cualquier barrabasada que se le ocurriese al guionista de turno. Si en los cómics hemos visto al tío aguantar una crucifixión o un viaje hasta el sol (¡!) en el cine aguantó a bocajarro toda la fuerza de fénix o sobrevivió a la bomba de Nagasaki, como inciden en el prólogo de Lobezno: Immortal. Así que el factor curativo va a ser parte importante de la trama. Empezamos con un Lobezno compulgido después de XMen III, y está bien que al personaje le interese más las repercusiones de aquella película que a los propios espectadores. Logan se ha alejado de todo y cuenta con alucinaciones de Jean Grey recordándole constantemente la pérdida de su amada. Es una factor que funciona y dota de profundidad al personaje. De inmediato aparece Yukio para llevar a Logan a Japón. La punk japonesa, sin ser tan rompedora como lo fue para Tormenta en los ochenta, funciona muy bien como sidekick del canadiense, y desprende un buen carisma, siendo al final uno de los personajes mejor retratados. En Japón nos encontramos el resto de familia japonesa que conocemos de los cómics, con el importante añadido del “amigo” de Logan en Nagasaki, que pretende la inmortalidad de Lobezno (o lo que es lo mismo su factor curativo)
Con una doctora que no puede tener más pinta de mala, y que luego se nos descubre como Víbora, consiguen anular el dichoso factor curativo a Logan y ahí tiene los mejores momentos de la película. Tras un intento de asesinato Lobezno y Mariko, a la postre heredera del clan Yashida, terminan huyendo perseguidos por un clan de ninjas (que no se pueden llamar la Mano, por lo visto) Lobezno descubre que su factor curativo le falla… lo que no le impide seguir recibiendo disparos a bocajarro y cortes a tutiplén, así que tampoco es que hayan incidido demasiado en las consecuencias de esto, más alla de ver a Hugh Jackman poner cara de dolor de vez en cuando. Sí, nos traen una escena de acción bastante guapa encima de un tren de Alta Velocidad, sin duda la mejor de la película, pero poca cosa más. Pero más allá de eso la película se vuelve aburrida. Mariko es un personaje anodino (ya lo era en el cómic) así que su enamoramiento de Logan no aporta nada significativo. Como decimos tampoco se ahonda en las consecuencias de la pérdida de poder de Logan lo que se debiera (ya saldrán los listos de turno diciendo que se ha Nolanizado) y luego está el clan Yashida que no hay por donde cogerlo. Personajes que actúan no se sabe muy bien por qué. Porque nos encontramos que no sabemos quién es el malo de la película. Víbora es la más artera y peligrosa, pero es independiente del clan Yashida, así que siempre parece moverse en beneficio de otros. EL prometido de Mariko y su padre solo tienen intenciones egoístas porque lo pide el guión. Y el Samurai de plata, Harada, sí se lleva la palma, porque parece más bien un tonto que un héroe. Lo mismo ataca en el funeral, que defiende a Mariko de los yakuza. Lo mimos se alía con víbora que se alía con Lobezno. Por favor, si no eres capaz de tener claro tus prioridades mereces el final que tienes.
Con la recuperación de Yukio, a fin de cuentas la única que tiene carisma, parece que la película vuelve a ponerse las pilas en la parte final. Logan tiene que volver a buscar a una secuestrada Mariko y aquí la película cambia de tono definitivamente. Si hasta ahora estábamos viendo una película de ninjas más que de superhéroes en su búsqueda final van a tener que subir el nivel de acción. Para ello Lobezno recupera su factor curativo, en una dantesca escena que hace la cirugía de Prometheus cuasi realista. Y ala, ya tenemos al Logan invencible (a ver, que no nos había abandonado nunca, lo que pasa es que el nivel de pelígro había bajado ostensiblemente) para enfrentarse de nuevo a Ninjas, a mutantes reptilíneas y a robots gigantes.
El cambio en Víbora es absolutamente gratuito, para dotarle de un poder mutante que le acerque más a su alias, y para ser adversario en la lucha final. Lobezno ya es experto en tener enfrentamientos aburridos con mujeres de sus películas anteriores. Aunque prácticamente se quita de en medio en seguida a favor del siguiente némesis.El enfrentamiento final con un robot ninja gigante (¡!) nos trae, por fin, al verdadero villano de la película: el antiguo amigo de Lobezno no estaba muerto, estaba tomando sake. Por eso la indefinición que hemos tenido que aguantar toda la película sobre quién era el villano. El combate final no está mal en intensidad después de todo (sorprende cuando le cortan las garras a Lobezno) y la imagen de Lobezno con una espada samurái es emblemática. Bueno, a estas alturas ya sabrás hasta que punto te interesa el sacrificio de Harada, la sorpresa del abuelo, el dilema deMariko o el enfrentamiento de Víbora y Yukio. Yo ya digo que a mí no demasiado.
Así llegamos al final. Mangold no ha hecho mala película, ha aprobado en las escenas de acción (con nota en la del tren, cierto) y ha querido profundizar en aspectos de Lobezno inéditos en la pantalla hasta ahora. Pero los bajones de ritmo y varios personajes sin tino ni interés dentro del clan japonés han terminado por no conseguir la película redonda que se suponía. Si ponemos el listón en Xmen Orígenes, pues sí, se ha incrementado muy mucho el nivel y ha sido un acierto. Si lo hacemos con lo que se espera de la franquicia, tras Xmen: Primera Clase y ese espectacular epílogo post créditos que nos augura un Dias del Futuro Pasado, creo que a Singer y compañía debemos pedirle algo más de lo que nos da esta película.