domingo, agosto 18

TEUTONES AL TIKI TAKA

Me apetece muy mucho hablar del Bayern de Munich de Pep Guardiola. La mezcla entre un entrenador destinado a ser leyenda(si no lo es ya) y el mejor equipo del mundo es lo suficientemente interesante y tiene tantos matices que vale la pena pararse en ello. Pep Guardiola, después de salir del Barça a tiempo de no tener que enfrentarse con la directiva, y tras un año sabático ya se vio con ganas de pillar un proyecto importante. Y en enero ya tenía cerrado su acuerdo para el año que viene con el Bayern de Munich. Los muniqueses estaban en la terna de los tres mejores equipos de Europa, y con los banquillos de Barcelona y Madrid cerrados por diferentes razones, parecía una opción beneficiosa para Guardiola, aunque sea a costa de dejar al colega Heynkess tirado cual colilla. Tampoco parecía una gran pérdida, porque Jupp cogió a este equipo de la mano de Van Gaal y prácticamente ha sido un mero continuador. Solo la aportación de su hijo predilecto Toni Kroos se puede considerar legado del alemán. Además el Borussia de Dortmund se le ha subido a las barbas y lleva dos años campeonando por encima del Bayern, con lo que supone eso para la hegemonía absoluta de los bávaros en las tierras germánicas.
Pero hete aquí que cosas del destino esta temporada el Bayern rompió a jugar como no se había visto. Heynkess consiguió sacar lo mejor de todos sus jugadores y los de Munich lo ganaron todo. Pero todo todo, con un triplete histórico y la sensación de ser el mejor equipo del continente arrollando a su paso a cuantos se le pusieron por delante. Lo que parecía un lugar idílico para Guardiola se había tornado en una empresa puñetera, pues mantener el listón ya sería complicado, cuánto más mejorarlo.
Heynkess construyó un equipo virtuoso en lo técnico de ritmo alto y físicamente superior. Su jugador franquicia era Bastian Schwensteiger, que con Van Gaal pasó a mediocentro, pero no es mediocentro al uso. Bastian no cierra posición, más bien no se queda quieto. Baja hasta los centrales, acompaña la jugada, tiene conducción, desplazamiento en largo, tiro y llegada. Un todocampista referencia en Europa. La llegada de Toni Kroos y Javi Martínez fue fundamental para apuntal este tipo de juego. Kroos hacía las veces de enlace entre Bastian y la delantera. Si Bastian bajaba el ocupaba ese espacio para sacar el balón. Y Martínez hacia lo mismo. La particularidad de no jugar con un mediocentro defensivo puro debería haber sido un obstáculo pero nunca lo fue por el inmenso dominio en todas las líneas de los germanos. Especialmente virtuosa era la salida de balón a través de los dos mejores laterales del momento, Alaba y Lahm que conseguían llegar hacia la letal punta de ataque. El equipo funcionó como un tiro y su eliminatoria contra el Barcelona fue el punto álgido que certificaba un cambio de hegemonía en el continente.
A esto se enfrentaba Guardiola y uno tenía dudas de cómo afrontaría el reto. Todos tenemos en mente la maravilla que hizo Pep en el Barcelona, pero Barça y Bayern son dos equipos diferentes, con urgencias diferentes y con patrones de juego diferentes ¿Guardiola es flexible para cambiar su manera de jugar o no tiene variantes más allá del juego de posesión ilimitado de los culés? Pues por ahora parece que la segunda opción va ganando. Guardiola llegó y se cargó el sistema de Heynkess a favor de su sempiterno 4-3-3, y el Bayern va a jugar a tener la pelota constantemente. O sea, va a intentar volver a hacer su proyecto Barça. No se puede acusar a Guardiola, pues es el sistema en el que cree, el que él considera que es canónico para su fútbol y en definitiva el que le ha dado éxitos en esto del fútbol. Pero está por ver si es idóneo para este equipo y plantilla.
Para empeza en el 4-3-3 guardiolista la función de varios jugadores varía demasiado respecto al anterior modelo. Guardiola siempre saca la pelota por dentro. Siempre. Alves que era una vía de escape alucinante en el Sevilla nunca fue en cuatro años modelo para empezar a jugar en los azulgranas. Así que el papel fundamental que tenían Alaba y Lahm en los primeros pases muniqueses se olvida por completo. Y desde luego sus centrales, Dante y Boateng (incluso Neuer que diablos), no tienen la calidad suficiente para conseguir una salida fluida como le gusta a Pep. La solución a corto plazo va a ser bajar a Javi Martínez a central (ya lo quiso fichar para el Barcelona para esa posición) y a largo plazo será incrustar en salida a Bastian entre centrales.
Eso nos lleva al problema del centro del campo. Y hay que hablar de lo maravilloso que supone tener a Busquets en el campo. Tener un mediocentro con capacidad de recuperación apabullante, pero que tiene la calidad técnica como para recibir de espaldas al juego presionado e iniciar desde el primer toque sin perderla nunca, no tiene precio. En el Bayern no tiene eso. Lo más parecido será la jeraquía de Scwensteiger pero seguimos juntando problemas. El centro del campo de Guardiola es una cosa muy específica, donde los jugadores tienen apenas movilidad. Son pivotes colocados en su sitio que solo por su irreal capacidad asociativa consiguen hacer fluir el juego como lo hacen. Pero el Bayern tiene jugadores de enorme recorrido y presencia. El falso doble pivote Javi-Bastian fue una máquina de jugar al fútbol, precisamente porque ninguna guardaba su posición. Bastian caía a una banda, Martínez subía al ataque, Schwensteiger iba a los pies de Neuer a buscar el balón, Martínez corregía y basculaba… Si lo que quiere Pep es fijar a Bastian como si fuese Busquets… pfff. El capitán muniqués necesita mucho contacto con balón en todas las partes del campo, tanto al lado de Lahm como de Ribery. Parece claro que el mejor Schwensteiger no lo vamos a ver con el catalán.
Y Martínez tampoco cumple su perfil de cinco, porque Guardiola prima la resolución técnica sobre el sacrificio defensivo (como se ha visto en la venta de un gran stopper como Luiz Gustavo) y ahí le falta un punto al vasco. Así que en un movimiento rarito se ha traído a Thiago Alcantara para hacerlo jugar de mediocentro. Y es rarito, porque Thiago si tiene esa capacidad primorosa de hacer todo lo que quiera con el balón, y gusta de sentirse protagonista con la pelota, y si me apuran tiene más intensidad defensiva que casi todos los jugadores culés. Pero es lo contrario a lo que significa Busquets. Thiago arriesga en cada pase que da, no importa en qué zona del campo esté, y es todo menos seguridad. Es un virtuoso que te puede dejar solo delante del portero, como te puede dejar vendido en la salida de balón. Muy alejado de la red de seguridad que se supone que quiere Guardiola que signifique su 70% de posesión. ¿Pero puede Guardiola aspirar a jugar al 70% de posesión? ¿Aspirar al Xavisistema? Pues él cree que sí, porque desde luego no se puede sostener el centro del campo que pretende Pep si no es con el control absoluto del esférico. Thiago, Bastian y Kroos, que parece es hacia donde tira Pep no tienen la capacidad defensiva mínimamente exigible para hacer presión tras pérdida, al no ser que la pérdida sea algo tan inhabitual como lo era con el Busquets, Xavi Iniesta del 2011. Pero es que eso tampoco lo va a conseguir. Sería cambiar la mentalidad de los jugadores un 100%. De Thiago y Bastian ya hemos hablado. Virtuosismo técnico pero con ganas de arriesgar balón en cada jugada. Kroos es algo más fiable, y su reconversión de mediapunta a volante en la que más confío, pero es un jugador puramente de ataque y les pasa como al resto. Guardiola no tiene red de seguridad sobre la que construyó su utopía culé. Ha hecho experimentos como poner a Lahm o Muller en esas posiciones, pero en plantilla no tiene nada que le consiga lo que le conseguía Xavi. Si se empecina en esto Guardiola se estará equivocando.
Sin laterales con importancia, y cargándose el falso doble pivote. Con las líneas más virtuosas que había dejado Heynkess anuladas por el sistema Guardiola nos centramos en el ataque, que forzosamente dejará de ser tan vertiginoso como solía, pues el equipo de Guardiola es un equipo mucho más masticado y de ritmo más lento. Podría ser malo para los extremos, pero la verdad Robben es tan determinante, Muller tan complejo y Ribery tan bueno que no debe suponer problemas para el caudal ofensivo. Sí puede serlo el gol si Guardiola quiere ser un espejo del Barça también aquí. En sus primeros años culés Guardiola amaba la figura del nueve. Más aún. Del nueve jugando de espaldas. Se pasó un verano pidiendo a Adebayor y un año después consiguió la perfección de ese tipo específico: Zlatan Ibrahimovic. Su fracaso con Ibra conllevó la jugada por la que será recordada toda la carrera de Guardiola. Hacer de Messi un falso nueve y terminar de convertir en todopoderoso al astro argentino. Parece que el resultado fue lo suficientemente convincente para que ahora el de Sant Pedor reniegue de sus antiguas creencias. No en vano se ha cargado nada más llegar a Mario Gómez y se ha quedado solo con Manzukic como nueve específico. ¿va a buscar Pep un falso nueve en su plantilla? Las malas lenguas dice que se lo propuso a Ribery y éste dijo que ni loco. Quizás Muller se ajustaría bien a ese movimiento, aunque Guardiola seguramente lo querría como su Pedro (las buenas actuaciones de Robben hacen que el holandés siga en el equipo contra viento y marea, porque aporta muchísimo, pero uno tiene el feeling que es el jugador de ataque que menos sintoní a ha de tener con el entrenador)
El otro nombre que aparece es Mario Gotze, flamante fichaje del verano al máximo rival y quizás el tipo más técnico de la Bundesliga. Se ajustaría como un guante a esa posición… de no ser que no mete un gol. Y ahí radica el problema. Que el falso nueve es una mentira, porque Messi es irreal. Estamos hablando de quitar un tío del área para poner un tío que promedia cincuenta goles por temporada. Pues claro, así no se resiente nada ni nadie. Pero en el Bayern, con Gotze o Muller ejerciendo de nueve ¿quién mete los goles? Robben tiene trece goles por temporada y Ribery ocho. Creo que el equipo tendría un déficit importante en ese sentido. Por ahora parece que Guardiola tira por la calle del medio y le toca apostar por Mandzukic, que es un nueve con movimientos de apoyo muy interesantes, pero igualmente apostar toda la campaña con un solo delantero no parece inteligente.
Si se queda Mandzukic de ariete quedarán dos puestos para Ribery, Gotze, Robben y Muller (y Saquiri, ya que nos ponemos) La apuesta por los dos primeros parece obvia, por calidad y precio (si alguien decide que Ribery es el tercer mejor jugador del mundo es difícil rebatirle) Pero dejar ese talento en el banquillo se antoja complicado. Que sí, que ganarán partidos y golearán y dejarán momentos maravillosos, porque tienen un grupo talentoso como pocos, pero está por ver si estos cambios no siembran dudas entre el equipo al tocar demasiados engranajes. Y al final a lo que yo voy es ¿no sería mejor volver a jugar con un mediapunta? ¿cargarte los tres del centro del campo por un Gotze detrás del punta y un Robben o muller en derecha? Y dejar dos hombres atrás que sería Schwensteiger con libertad más acompañante. A mí me parece el sistema perfecto para sacar todo el partido a sus mejores jugadores. Sí, no os engañéis es el sistema de Heynkess, y el que Guardiola quiere arrinconar. Porque piensa que está caduco y que los jugadores requieren una renovación para volver a ilusionar(se). Pero quizás las ideas preconcebidas de Guardiola chocan con los jugadores, e incluso con la idiosincrasia del club (salir a avasallar, vértigo, tiros desde todas las posiciones…) Y quizás, solo quizás, no vale la pena cambiar lo que ya funciona.

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