martes, agosto 6

LOBEZNO: INMORTAL

Viniendo de donde venimos tampoco creo que hubiese una legión de seguidores esperando una película de Lobezno. Es más, el bueno de Logan, o más bien la sobresaturación a la que es expuesto, es parte importante de haber dilapidado la franquicia. En Xmen III tenía un protagonismo que no merecía por la historia contada y que era una (entre muchas) de las claves para que no funcionase la película en ningún aspecto. No contentos con eso la película en solitario de Lobezno reincidió en el agotamiento del mismo. Personaje sobreexpuesto, película sin ningún tipo de interés y multitud de cameos innecesarios y horriblemente planos y sin sentido. Parece que tras Orígenes: Lobezno Hugh Jackman había colgado las garras.
Pero resulta que las películas Marvel con Iron Man primero y el boom de Vengadores a las puertas, y Nolan en la Distinguida Competencia consiguieron revitalizar el género superheroico lo suficiente como para que XMen: Primera Clase se sumase también al carro, trayendo la mejor película de los mutantes (al alimón con X2) El buen recibimiento de la película de Vaughn era el pistolezazo que necesitaba la Fox para seguir explotando su franquicia, así que se dio luz verde al proyecto de Lobezno. Asi que ¿ha valido la pena devolver a Logan a la primera línea?
La idea perfilada era adaptar el cómic Honor, de Claremont y Miller. El material de partida es bueno, ya no solo por su calidad sino porque en su momento fue una reescritura del personaje. Si con Byrne Lobezno era un sanguinario con sed de sangre y ganas de bronca, Claremont lo reinventó como un Ronin, como un samurái fracasado por no controlar su parte animal, otorgándole un sentido de la honorabilidad hasta ahora inédito. Más allá de si el cambio fue mejor o peor era importante porque en la anterior película ya habían demostrado que no se encontraban demasiado cómodos con un asesino como protagonista y siempre buscaban justificaciones para sus acciones. De todas maneras Honor solo va a servir como material de partida y utilizar sus personajes y entorno japoneses, porque la historia va a diferir mucho del cómic.
No está suficientemente catalogado cuánto daño le ha hecho el factor curativo a Lobezno. Lo que en principio era un original poder mutante ha terminado siendo una justificación para cualquier barrabasada que se le ocurriese al guionista de turno. Si en los cómics hemos visto al tío aguantar una crucifixión o un viaje hasta el sol (¡!) en el cine aguantó a bocajarro toda la fuerza de fénix o sobrevivió a la bomba de Nagasaki, como inciden en el prólogo de Lobezno: Immortal. Así que el factor curativo va a ser parte importante de la trama. Empezamos con un Lobezno compulgido después de XMen III, y está bien que al personaje le interese más las repercusiones de aquella película que a los propios espectadores. Logan se ha alejado de todo y cuenta con alucinaciones de Jean Grey recordándole constantemente la pérdida de su amada. Es una factor que funciona y dota de profundidad al personaje. De inmediato aparece Yukio para llevar a Logan a Japón. La punk japonesa, sin ser tan rompedora como lo fue para Tormenta en los ochenta, funciona muy bien como sidekick del canadiense, y desprende un buen carisma, siendo al final uno de los personajes mejor retratados. En Japón nos encontramos el resto de familia japonesa que conocemos de los cómics, con el importante añadido del “amigo” de Logan en Nagasaki, que pretende la inmortalidad de Lobezno (o lo que es lo mismo su factor curativo)
Con una doctora que no puede tener más pinta de mala, y que luego se nos descubre como Víbora, consiguen anular el dichoso factor curativo a Logan y ahí tiene los mejores momentos de la película. Tras un intento de asesinato Lobezno y Mariko, a la postre heredera del clan Yashida, terminan huyendo perseguidos por un clan de ninjas (que no se pueden llamar la Mano, por lo visto) Lobezno descubre que su factor curativo le falla… lo que no le impide seguir recibiendo disparos a bocajarro y cortes a tutiplén, así que tampoco es que hayan incidido demasiado en las consecuencias de esto, más alla de ver a Hugh Jackman poner cara de dolor de vez en cuando. Sí, nos traen una escena de acción bastante guapa encima de un tren de Alta Velocidad, sin duda la mejor de la película, pero poca cosa más. Pero más allá de eso la película se vuelve aburrida. Mariko es un personaje anodino (ya lo era en el cómic) así que su enamoramiento de Logan no aporta nada significativo. Como decimos tampoco se ahonda en las consecuencias de la pérdida de poder de Logan lo que se debiera (ya saldrán los listos de turno diciendo que se ha Nolanizado) y luego está el clan Yashida que no hay por donde cogerlo. Personajes que actúan no se sabe muy bien por qué. Porque nos encontramos que no sabemos quién es el malo de la película. Víbora es la más artera y peligrosa, pero es independiente del clan Yashida, así que siempre parece moverse en beneficio de otros. EL prometido de Mariko y su padre solo tienen intenciones egoístas porque lo pide el guión. Y el Samurai de plata, Harada, sí se lleva la palma, porque parece más bien un tonto que un héroe. Lo mismo ataca en el funeral, que defiende a Mariko de los yakuza. Lo mimos se alía con víbora que se alía con Lobezno. Por favor, si no eres capaz de tener claro tus prioridades mereces el final que tienes.
Con la recuperación de Yukio, a fin de cuentas la única que tiene carisma, parece que la película vuelve a ponerse las pilas en la parte final. Logan tiene que volver a buscar a una secuestrada Mariko y aquí la película cambia de tono definitivamente. Si hasta ahora estábamos viendo una película de ninjas más que de superhéroes en su búsqueda final van a tener que subir el nivel de acción. Para ello Lobezno recupera su factor curativo, en una dantesca escena que hace la cirugía de Prometheus cuasi realista. Y ala, ya tenemos al Logan invencible (a ver, que no nos había abandonado nunca, lo que pasa es que el nivel de pelígro había bajado ostensiblemente) para enfrentarse de nuevo a Ninjas, a mutantes reptilíneas y a robots gigantes.
El cambio en Víbora es absolutamente gratuito, para dotarle de un poder mutante que le acerque más a su alias, y para ser adversario en la lucha final. Lobezno ya es experto en tener enfrentamientos aburridos con mujeres de sus películas anteriores. Aunque prácticamente se quita de en medio en seguida a favor del siguiente némesis.El enfrentamiento final con un robot ninja gigante (¡!) nos trae, por fin, al verdadero villano de la película: el antiguo amigo de Lobezno no estaba muerto, estaba tomando sake. Por eso la indefinición que hemos tenido que aguantar toda la película sobre quién era el villano. El combate final no está mal en intensidad después de todo (sorprende cuando le cortan las garras a Lobezno) y la imagen de Lobezno con una espada samurái es emblemática. Bueno, a estas alturas ya sabrás hasta que punto te interesa el sacrificio de Harada, la sorpresa del abuelo, el dilema deMariko o el enfrentamiento de Víbora y Yukio. Yo ya digo que a mí no demasiado.
Así llegamos al final. Mangold no ha hecho mala película, ha aprobado en las escenas de acción (con nota en la del tren, cierto) y ha querido profundizar en aspectos de Lobezno inéditos en la pantalla hasta ahora. Pero los bajones de ritmo y varios personajes sin tino ni interés dentro del clan japonés han terminado por no conseguir la película redonda que se suponía. Si ponemos el listón en Xmen Orígenes, pues sí, se ha incrementado muy mucho el nivel y ha sido un acierto. Si lo hacemos con lo que se espera de la franquicia, tras Xmen: Primera Clase y ese espectacular epílogo post créditos que nos augura un Dias del Futuro Pasado, creo que a Singer y compañía debemos pedirle algo más de lo que nos da esta película.

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