sábado, diciembre 26

STAR WARS EPISODIO VII: EL DESPERTAR DE LA FUERZA

Llegó el día. Llegó la hora. La película más esperada del año, de la década y, con permiso de la Amenaza Fantasma, quien sabe de la historia. La franquicia de Star Wars volvía  a pantalla grande 38 años después de la guerra de las galaxias y 31 desde que el retorno del jedi cerró la trilogía más famosa de la historia del cine. Todo tendrían que ser parabienes pero no podemos obviar la decepción que supuso la trilogía de las precuelas,  donde George Lucas dinamitó todo el crédito que tenía con unas películas que desencantaron  a todo el mundo. hasta el punto que una circunstancia crítica como que el creador de Lucasfilm decidiese vender todo su imperio a una productora se vio como esperanzador  para el futuro.
Aun así Disney era consciente que le había caído la gallina de los huevos de oro y la trató con un mimo especial .  La búsqueda de un director que estuviese a la altura fue dura hasta la llegada de J.J. Abrams. Ni más ni menos que el director que había cogido una franquicia destruída como  Star Trek y la había “Starwarizado”. ¿Qué mejor opción? 
Lo primero y principal es que Abrams parece saber lo que quiere. Su fijación prioritaria va a ser conseguir bajo cualquier precio el espíritu de la primera trilogía, y yo ya me mojo: lo ha conseguido. EL despertar de la Fuerza ES STAR WARS. Consigue conectar con aquello tan etéreo que hizo de las películas antiguas un clásico: personajes que aunque estén dibujados con un simple trazo se te hacen carismáticos en seguida, un ritmo non stop en todo el metraje que hace que se te pase volando y unos diálogos ágiles y un humor socarrón que acompaña a la historia de manera amable. En definitiva Star Wars ha de ser por encima de todo divertida. y el Amanecer de la Fuerza va a tener problemas, muchos, y algunas decisiones directamente equivocadas. Pero todos salimos pasando un gran rato en el cine, con la película pasando en un suspiro. Y ése es el mejor elogio
Al contrario de lo que alguno podría esperar los protagonistas de esta nueva película no van a ser los emblemáticos personajes de hace dos décadas. La opción fácil hubiese sido centrarnos en los personajes ya conocidos, por muy machacados que estén y seguir sus derroteros. Pero han decidido poner el peso en nuevos personajes  con la dificultad que supone presentarlos desde cero. Es el mayor acierto de la película. Consigue que los nuevos personajes nos gusten desde el principio y se nos hagan interesantes y ocurrentes.
Rey va a llevar el peso de la película y es excelente. El rol de huérfana hecha a sí misma puede ser un poco estereotipado pero sabe dotarle de fuerza y carácter cuando conviene, además de dotar de una presencia física atlética que ayuda a creérsela.  No solo eso, la chica es algo más de una cara palo. Demuestra ser una muy buena actriz a la hora de ser expresiva, y aparece divertida  y emocionada cuando debe. Y por supuesto tiene un feeling muy bueno tanto con Han Solo como con Finn. El stormtrooper podía ser el que más miedo daba, porque no estaba muy claro que su papel de desertor pudiese dar el juego deseado. De nuevo está muy bien surgiendo como alivio cómico en momentos determinados, sin excederse  y mostrando el paso hacia una heroicidad que la verdad es que no se esperaba.  De nuevo la química con sus partenaires es perfecta. Uno de los aciertos va a resultar contratar a actores prácticamente desconocidos, por lo que no estás viendo a un actor al uso, si no una cara totalmente nueva que hace más fácil identificarlo con sus roles.  Incluso Poe Dameron hace un curso de molonidad en apenas cinco minutos. Misteriosamente se lo quitan de en medio durante buena parte del metraje, pero tengo muchas esperanzas puestas en Oscar Isaak para futuras películas.
Ya que estamos seguiré con el reparto en este caso de los malos. Hay que pararse en Kylo Ren principalmente. El nuevo gran villano de la saga, se supone. Y bueno, el resultado es controvertido.. Era difícil alejarse de Darth Vader. No hay villano más icónico en la historia del cine, así que ya sabemos que estar a la altura para Kylo va a ser casi imposible.  Visualmente tiene bastante fuerza. Su levita negra y su máscara, aunque difieren de la de Anakin le da un aspecto poderoso (también ayuda su corpulencia) Otra cosa es cuando se quita la máscara, y lo hará demasiado, y vemos pues a un chavalín queriendo ser Darth Vader, lo que le quita bastante gracia. Y su construcción como personaje también es muy interesante. Él pretende ser un Sith, pero aún no ha llegado a eso.  Le está tentando la luz y su parte buena aún le supone una debilidad, que deberá arrancar para dar el paso definitivo. Es un elemento ambicioso y con considerable potencial. Lo que no le ayuda nada a Ren es que… es un panoli. Entiendo que me estás diciendo que éste no es todavía Vader, y que es normal que no lo tenga todo previsto… pero el problema es que no le sale una bien. Todas las decisiones que toma en la película son inapropiadas y tampoco sale demasiado victorioso en sus enfrentamientos. A la postre lo que n os va a costar es que nos lo tomemos en serio como gran amenaza para futuras películas.
Junto a  Ren aparece primero el general Hux, que es seguramente la peor elección de casting de la película. El actor es demasiado joven para el papel que le pertoca. Si pretende ser un nuevo Tarkin, pues busca a alguien que tenga ese empaque, porque desde luego este chaval no lo es. Y tampoco es que esté escrito con demasiada sutileza, teniendo el discurso filonazi a sus tropas uno de los momentos bajos de la cinta. En definitiva es un personaje que termina haciendo daño a Ren también. Puedes hacer que Vader ser el perro faldero de Tarkin si Tarkin impresiona tanto. Que Kylo lo sea de este Hux… pues no deja en buen lugar a Ren. Junto a ellos el malvado líder en la sombra, el líder Snoke,  que nos pilla un poco de improviso y que más adelante veremos si esconde algo interesante. Por ahora es solo un enorme holograma que esconde un horroroso e innecesario CGI y mucha frase ominosa. No sé yo si va  a ser buena idea para la saga.
Volviendo a la película es cierto que estar tan pendiente de gustar a los antiguos fans termina siendo controvertido.  El inicio de la cinta es excelente. Tanto el preludio con la primera orden atacando de manera sangrienta a una aldea como la presentación de Rey en Yaku tiene el ritmo vertiginoso apropiado y los diálogos ágiles para ponernos en situación sin tener que ser farragoso. Además Abrams cumple sobradamente. Imágenes como la que empieza la película, con la sombra de un destructor sobre una luna o las naves y destructores estrelladas y desguazadas son muy poderosas. Además J.J. toma una decisión muy importante para estas películas: intentar evitar el CGI lo máximo posible. La mayoría de criaturas y escenarios van a ser recreadas  de manera física, y a fe que eso se nota en el resultado final de la cinta. EL caso más evidente es el de BB8, el robot que sale airoso de pretender emular a R2D2. Daba muchísimo miedo en los trailers pero al final se ha convertido en un personaje más, pareciendo gracioso y tierno cuando debe serlo. Aunque siendo su mcguffin con unos planos algo demasiado reiterativo, y no va a ser la única vez.
Con la llegada de Finn y la buena química entre ellos, la película sigue sosteniéndose. Tienen el mejor momento de la cinta, con la aparición del Halcón Milenario. Y obviamente esto nos lleva a la esperadísima presentación de Han Solo. Ahora parece fácil, pero se suponía muy complicado retomar a Solo. Lo primero es que su posición en la trilogía no era demasiado halagüeña. Ya en el retorno del Jedi se vio que un Solo metido en la rebelión queda demasiado mitigado, pierde  mucha personalidad. Así que esperar que en estos años se haya convertido en un senador burócrata, o en un funcionario  florero a las órdenes de Leia, hubiese sido lo más lógico, pero también lo más aburrido para el personaje. Abrams decidió volver con él a sus raíces, separarlo de Leia y tenerlo de nuevo como contrabandista. Es un acierto, es la manera de que Han mantenga todo su carisma intacto y explica de manera coherente su decisión debido a la tragedia que asoló  a su familia. Tenemos a Han de vuelta. Por supuesto para que siga funcionando necesitamos que Harrison Ford se vuelva a creer al personaje, dejar de ser el tipo recto  y taciturno que lleva interpretando desde Jack Ryan, y hace un buen trabajo al respecto. Ayudado evidentemente por unos diálogos acertados que le sacan la vena socarrona al personaje y su muy buena química con el resto del reparto. La irrupción de una escena “made in Solo” podría haber estado bien, pero la elección de unos horrorosos alienígenas  estropean la escena de manera evidente.
De aquí nos vamos a ir al planeta de Mas Kanata, en un templo/tugurio (¿?) parece algo claro que Abrams tuvo la posibilidad de homenajear de nuevo  a la saga clásica y nos hacen un remedo de Mos Eisley, aunque no pegue mucho  con el personaje de Mas Kanata, que parece un guía espiritual en el peor sitio de la galaxia. Además surge de manera algo precipitada el tema de la Fuerza, que llevamos media película y aún no tenemos jedi, ni aunque sea en ciernes. Así que sin saber cómo ni por qué Rey va a recibir una llamada de la fuerza, encontrar ni más ni menos que el sable de Luke Skywalker (que Kanata ya se lo podía haber dado a su amigo Han cada vez que ha ido por ahí) y la hasta hace poco escéptica  Rey se convertirá en una alumna Jedi. Su decisión la podemos tomar por buena, pero el desarrollo de la misma va  a ser demasiado vertiginosa, hasta el punto que en apenas veinte minutos consigue hacer trucos que a Luke le llevó tres películas.  Podríamos torcer el gesto en todo lo que pasa en este planeta, pero la salva la secuencia de acción entre  cazas TIE y Alas X, al rescate, con diferencia la mejor escena naval de toda la película. Uno de los grandes hallazgos de Abrams en este film es traer las naves espaciales a espacios atmosféricos. Teniendo unas referencias  visuales aportan mayor impacto a la escala de éstas y a su maniobrabilidad. el plano secuencia en que siguen desde tierra las maniobras de un reaparecido Poe Dameron es para guardarlo en la retina.
El secuestro de Rey y la aparición de una ajada Leia para recordarnos el conflicto con su hijo parece que van a desembocar en el desenlace de la cinta. Pero Abrams tendría miedo de que todavía algún irredento fan no estuviese comprometido con la causa y toma su peor decisión: se saca de la manga una nueva estrella de la muerte. Solo que hay que hacerla más grande para que sea más peligrosa, claro.  Así asistimos estupefactos como en apenas tres minutos nos presentan la Starkiller, un planeta absorbesoles y revientasistemas y se carga a todo un sistema planetario (¿Coruscant entre ellos?) Toma ya. Como es evidente la resistencia se v aa juntar en Yavin (o donde sea) y descubrir que tiene un punto débil donde puede entrar un Ala X. ¿me lo estás diciendo en serio? ¿Un grupo de Ala X atacando una gran estación mientras otro grupo terrestre tiene que anular los escudos?  Pues sí. Esto sobrepasa el homenaje. Ya quien acuse al Despertar de la Fuerza  de querer ser Una Nueva Esperanza tienen toda la razón.
Y es obvio que la pseudoestrella de la Muerte es una malísima idea. Pero podría ser una copia como tantas otras cosas y terminar funcionando. También Yakoo es una copia de Tattoine y no le hemos puesto ningún pero.  Pero lo malo es que  no funciona porque está mal resuelto. Principalmente la batalla aérea, que está a años luz del Retorno del Jedi.  Rodada de manera aceptable, sin demasiados vaivenes  y todo con buena claridad. Pero sin un ápice de épica. El combate apenas resulta espectacular y la resolución no deja de ser terrible. SE llega al punto indicado con una facilidad pasmosa y el disparo clave parece lo más rutinario del mundo. Venga, para casa que ya hemos ganado. Obviamente es un fracaso absoluto.
La parte terrestre de la misma está mejor, también porque están implicados los personajes que hemos seguido hasta ahora. Pero sí es cierto que la sensación de declive de la cinta también prevalece aquí, y da la sensación que la manera en que Rey se escapa en la Star Killer o la llegada del halcón  y la entrada a la base está rodada sin la energía ni chispa del principio.  Por supuesto esto desemboca en la escena más intensa de la película. La esperada confrontación entre Kylo REn y su padre. Yo he de reconocer que la escena me parece buena. Creo que la manera en que Solo pretende llegar al corazón de su hijo es acertada e intensa. Y sobretodo el  conflicto interior de Kylo está muy bien tratado, deambulando entre la luz y la oscuridad y necesitando dar un paso necesario para el lado oscuro. Es una gran escena de muerte, y de parricidio… para cualquiera que no sea Han Solo. Es una escena que está creada para el personaje de Kylo, pero en cierta medida pasa de soslayo sobre la importancia de un personaje como Han, que no va a morir ni sacrificándose, ni en el Halcón Milenario. Va a caer  para que otro personaje se alce. Han Solo merecía más.
Sobre todo porque el parricidio no ha convertido a Kylo Ren en un villano terrible. Ni siquiera decente. En el enfrentamiento final va a perder toda la credibilidad, cuando le toca enfrentarse a una novata y a un soldado de asalto y éstos le aguantan el tipo con solvencia. No se puede justificar ni siquiera por la herida que un desolado Chewbacca le hizo, porque no es de recibo que Finn blande un sable láser y le aguante un par de mandobles a un aprendiz de Sith. No es la manera de parecer amenazante. Pero es que seguidamente a Rey le va a bastar con concentrarse en la fuerza para propinarle una paliza en el duelo (notables duelos de espadas, por cierto. Muy bien coreografiados y creibles) y derrotarlo directamente. Solo una casualidad evita que Kylo Ren acabe muerto, porque humillado lo ha estado bastante.
Así que solo queda el epílogo para acordarnos que la película iba sobre la búsqueda de Luke y de manera algo chusca R2  y BB8 completan el mapa y llevan a Rey hasta el paradero de Skywalker. Escenón con Williams recordándonos sus mejores sintonías por todo lo alto y todos los caminos abiertos para las siguientes películas.

Asi las cosas es difícil sacar una conclusión. Es evidente que la película tiene errores, especialmente en su sableo indiscriminado de Episodio IV hasta niveles  injustificables. También es evidente que a pesar de eso hay que valorar muy positivamente el trabajo de dirección, actores, diálogos producción… sin poner apenas ningún pero. Quizás lo que para mi decanta la balanza es la sensación (que apenas sentí en la precuelas) de volver a estar en esas películas que me hacía vibrar de niño como ninguna lo ha hecho. Y evidentemente aquéllas tenía también muchos fallos, igual que ésta. Pero solo por reconocer el espíritu de entonces ahora El despertar de la Fuerza habrá merecido la pena

domingo, noviembre 29

EL DIABLO GUARDIAN

Marvel  Studios la estaba partiendo en la gran pantalla. Se le podrán poner peros a algunos proyectos pero la verdad es que la creación de un universo compartido, que termina desembocando en las películas de los Vengadores se ha demostrado como movimiento ganador, que acapara el mainstream actual. Con ese bombazo en ciernes, ¿por qué no repetir  la idea en la televisión?  Fue así como se gestó el salto a la pequeña pantalla de Marvel Studios. Ya tenían en pantalla, con resultados firmes,  Agentes de SHield, pero el proyecto actual sería mucho más ambicioso. Cogiendo personajes  secundarios de la Casa de las Ideas, aquellos que no podrían mantener una película, se pretende  comenzar con cuatro series independientes  para terminar desarrollando una serie conjunta que acabará siendo los Defensores (aunque por la elección de Luke Cage o Iron Fist debería ser mejor Héroes de Alquiler)
Un nombre sobresale por encima de todos y es el de Daredevil. Evidentemente Daredevil tiene bastante más enjundia que los personajes que le acompañarán.  No en vano ya protagonizó su propia película en el lejano 2003. Y fue seguramente los resultados de aquella los que alejaron al hombre sin miedo de una nueva adaptación  cinematográfica, pues la gente odió a la película y a Ben Affleck por igual. Vista en retrospectiva fue la inútil mano de su director y un cásting tirando a horroroso lo que se cargó una película que debería haber tenido mejor  suerte al  tener en su mano un material tan cinematográfico como el plasmado por Frank Miller. Pero a la hora de replantearse al personaje se decide por el formato televisivo, que da la oportunidad de acercarse más profundamente al mismo, y a fe que los creadores de la serie lo van a aprovechar. No en vano Daredevil, después de pasar por las manos de Miller, es un caramelito. Murdock es una contradicción constante: un abogado que ejerce la justicia por su cuenta. Un ferviente católico que se viste como el diablo. Desde luego en la serie tienen el metraje perfecto para profundizar en todo el transfondo del personaje.
En el primer capítulo se nos presenta el origen del personaje (en una escena acertada, desde el punto de vista de Matt niño) y la presentación de los protagonistas. Murdock y Nelson no parecen dar el perfil demasiado. Reconozco que en un principio me molestó que el protagonista no fuese pelirrojo, pero en seguida se hace con el control del personaje.  Se mueve bien entre un punto de ironía y compañerismo con Foggy pero sobre todo muestra una fuerza y una determinación  total, que luego se va a multiplicar cuando le toque hacer de justiciero. Quizás su papel de ciego sea lo menos logrado, pero tampoco se le da tanta relevancia como para que sea un estorbo. Más diferente aparece Foggy Nelson, pero éste si que necesitaba una actualización al perfil del personaje de cómic. Lo consigue sin traicionarse a sí mismo. Es algo más que el secundario cómico de turno. Su camaradería con Matt es sincera y funciona muy bien la química entre ambos.  Además la llegada de Karen hace un curioso trío afectivo que podría haber sido un problema pero lo solucionan correctamente. Si añadimos la historia sórdida que parece traer el personaje de Karen, pues se nos hace la boca agua pensando en un futuro Born Again, la verdad.
En los primeros capítulos parece que vamos a encontrarnos con una serie procedimental, donde algún caso que no sepuede reconducir por la vía legal encontrará en el misterioso justiciero de la cocina del infierno su manera de administrar justicia.  Si va dejando sin embargo, perlitas para que la serie vaya creciendo. El argumento subyacente de una lucha de poderes entre los bajos fondos con la desconocida figura de cierto arreglador, y sobretodo la puesta de escena de Daredevil. Su traje negro, sacado directamente del Hombre sin Miedo de Frank Miller, funciona perfectamente en sus primeras apariciones, para demostrar lo que es: un hombre dispuesto a ejercer la fuerza. No necesita ni parafernalias, ni vistosidades más allá de una camisa negra y un trapo en la cabeza. Y por encima de todo las coreografías de lucha son de las mejores que se han visto en televisión. Destaca poderosamente dos planos secuencias de lucha que tienen una enorme fuerza. A mí lo que me gusta de verdad es lo humano que resulta este héroe. No es un Batman hierático que parece invencible contra cualquiera. Aquí recibe palos de lo lindo, y se lastima, se fatiga, gana combates  en inferioridad solo por tenacidad o por suerte, pero éstos tienen  sus consecuencias y es frecuente verle magullado y hecho polvo en los siguientes capítulos. De ahí la intrusión del personaje que ejerce de enfermera, que es un agradecido contrapunto a la visión que tenemos todos de Murdock.
La serie ha demostrado unos fundamentos sólidos pero necesita un pilar que la haga emerger considerablemente. Wilson Fisk llega en el cuarto capítulo y la serie va a dar otro salto cualitativo.  La figura de Kingpin es controvertida.  Es difícil conseguir un personaje que transmita todo lo que significa el rey del Crimen. Que tenga toda su contundencia física y a la vez aporte esa grandeza y perversión del sistema a la vez.  Además, uno se podía asustar por la manera eficaz en que se estaba trasladando. Este Kingpin no empieza la serie como el rey de la ciudad, más bien es un recién llegado arribista que tiene que lidiar con los poderes fácticos  de la ciudad y que no en pocas ocasiones tiene que supeditarse o mostrarse inferior a  otras bandas de la ciudad. Iba a ser difícil  mostrar el ascenso desde abajo sin que quedase forzado. De hecho yo mismo recuerdo quejarme cuando en el tercer episodio un tipo decide suicidarse antes de dar información sobre su jefe. Kingpin no había llegado al status de infundir tanto miedo.
Cuando aparece en pantalla es en la figura de Vincent D’Onofrio… y se acabaron todas la dudas.  El actor se mimetiza de tal manera con el personaje que no hay un aspecto que no se borde por completo.  Puede que físicamente le falte centímetros respecto al cómic, pero mantiene una contundencia que hace temblar a quien esté a su lado. Y después  se exhibe tanto cuando tiene que aparece controlador como en los ataques de furia que le sobrevienen.  Si podíamos tener duda de ese ascenso al poder, está tratado de manera fidedigna. El trato que reciben los rusos en sus manos es acertado, y las alianzas de poder van y vienen según los designios de Fisk, que movía hilos por detrás de todos. Si algo ha quedado perfectamente plasmado en la serie es qué es Kingpin. Kingpin es la corrupción hasta el máximo poder, el verdadero poder de Kingpin no es tener una torre super alta, ni un ejército de matones. Si no tener  marionetas que juegan a su juego en todos los ámbitos de poder. Tener hombres a su disposición  para ejercer sus intereses en todos los ámbitos.  Esto queda reflejado perfectamente en la serie. Cualquier policía, político, juez o periodista  pueden seguir las órdenes del dueño de la Cocina del Infierno.
Un aporte que va a resultar fundamental para tridimensionalizar al personaje va a ser el aporte de Vanessa. El interés romántico de Fisk va ser  imprescindible para darle aristas al personaje. Porque al principio podría parecer que para Fisk solo sería una estratagema más, o incluso un divertimento, pero resulta que es un amor real y sincero, lo que otorga a Fisk mayor humanidad que ser solamente la figura implacable que representa el mal. Su dedicación a Vanessa, que terminará influyendo en sus negocios hacia final de temporada, nos presenta a un hombre que no se considera malvado per se. Él se ve como el benefactor de la Cocina del infierno. Áquel que va a hacer lo imposible para salvar la ciudad de la vorágine negativa  en que se encuentra su barrio. Desde su perversa visión su ascensión y sus saltos fuera de la ley es la mejor manera para ayudar a los suyos, como no pudo hacer su padre. No en vano el capítulo dedicado a Kingpin, donde conocemos su pasado y sus circunstancias se convierte seguramente en el favorito de la serie, y la salida de Fisk  delante de la opinión pública en todo un momentazo, mejorando si cabe la relación entre Kingpin y Vanessa, pues ella acepta  el grado de poder de su pareja, y está dispuesta a mantenerse a su lado y a apoyarle en lo que haga falta.
Realmente aquí la serie ya lo tiene todo. Si has acertado de manera tan contundente con Kingpin ya lo tienes todo hecho. Durante buena parte de los capítulos se va gestando el universo de Daredevil de manera eficiente, dibujando el escenario en que terminarán chocando Fisk y Murdock inevitablemente. Mientras nos presenta  a conocidos como Melvin Potter, localizaciones como Josie’s o vamos perfilando personajes tan buenos como Ben Urich, más Ben Urich que nunca, o Wesley. Quizás la aportación de Stick, antiguo mentor de Matt, se me antoja algo desacertado. No porque Scott Glenn no dé el pego, pero parece un acercamiento hacia un mundo mágico y superheróico (La mano y ¿Kun L’un?), que creo que la serie no estaba aún  preparada para dar.
Y cuando parecía que ya nos sabíamos los derroteros de la serie y hacia donde iba a tirar… aún nos tienen guardadas algunas sorpresas. No debería de sorprendernos siendo Steven DeKnight el inquieto showrunner de la misma, que ya en Buffy y en Spartacus nos habían dejado con el culo torcido. Aquí supongo que quiso darles una vuelta de tuerca a todos los lectores de cómic y empieza a sorprendernos con tramas no esperadas. Para empezar Foggy va a conocer la identidad de Daredevil, y eso va a dar un giro dramático a su relación que, aunque algo forzado les hacía falta para darle entidad a Nelson.  E inesperadamente Karen liquidará de un disparo a  Wesley. No deja de ser un desperdicio, porque Wesley es un personaje delicioso como subalterno de Kingpin, pero servirá para que Karen dé otro paso hacia su lado oscuro. Pero si algo no esperábamos bajo ningún concepto era que un personaje capital como Ben Urich desapareciera. Su  investigación de periodista nos había reflejado un Ben Urich perfecto, tirando de periodista de vieja usanza, sacando mierda de los armarios y  sin miedo de atacar a los poderosos pese quien pese. Por supuesto, si este poderoso es Wilson Fisk e investigas su pasado más de lo que debieras, pues puedes meterte en problemas, pero todos nos quedamos ojipláticos cuando un Kingpin furioso irrumpe en su domilicio y termina asesinado al segundo periodista más famoso de Marvel. Porque todos los fans de Fran Miller sabíamos las de cosas que aún podría aportar Urich a la serie.
Llegamos a los capítulos finales y es significativo que en lugar de poner al héroe en un ascendente aprieto sea el asedio a Wilson Fisk lo que vaya a marcar el clímax de la serie. Habla bastante de, a la postre, quien es el epicentro de la serie.  Con el envenenamiento de Vanessa, del que no es muy difícil saber quiénes eran los culpables, la muerte de Wesley, el cerco de Urich y Page y la traición de sus socios, ponen a Kingpin entre la espada y la pared. Finalmente  Murdock será quien le dé el golpe de gracia para su caída. En sus dos vertientes. Primero de manera legal, sacando sus trapos sucios y forzando su detención, y después de una solemne, extraordinaria fuga en mitad del puente, donde  aparece Kingpin en toda su magnificiencia, lo hará físicamente. Con el enfrentamiento esperado entre ambos. Hago hincapié que aquí, ya aparece Daredevil con su traje clásico. Y yo, que venía pidiéndolo desde el principio, reconozco que no funciona en pantalla tan bien como el traje negro. Sobre todo  porque a partir de aquí deja de ser el tipo sufridor que lucha para comportarse más como un superhéroe, con sus acrobacias, piruetas y poses chulescas, que le quita la gracia que había tenido hasta ahora.
Daredevil ha sido un producto la mar de estimulante. Han exprimido a tope todo lo que puede ofrecer el formato televisivo, para acercarse de manera más realista, profunda, detenida y cuidada a los personajes que lo que podría haber hecho otra película. Han dado en el clavo con la interpretación de un personaje fundamental para Kingpin e incluso no se han limitado a copiar al personaje de cómic, si no que se han atrevido con tramas inesperadas. Un trabajo bien hecho. Basta saber si para las siguientes temporadas se sigue por el mismo camino, porque cada vez que han dado algún (escaso) movimiento más superheróico parecía que chirriaban los engranajes. De ahí que lo que en principio parecía una idea prometedora de agrupar todas las series con el tiempo, no sé si no terminará siendo contraproducente para un producto tan redondo como el Hombre sin Miedo


domingo, octubre 25

TEMPORADA 2015/16

La liga 2014/15 tuvo un inesperado cambio de rumbo a mitad de campaña.  Cuando parecía que el Madrid estaba encandilando con su futbol y su impresionante plantilla potenciada por Carlo Ancelotti nos hacía presagiar que la liga se acabaría en enero, porque por el otro lado Luís Enrique no encontraba manera de potenciar a los suyos. Pero Messi obró el milagro. Fue darle el equipo al rosarino y todo despegó hasta la perfección de un triplete que hacía solo cuatro meses parecía impensable. ¿Esa Liga fue el gran milagro de Messi  o en verdad el asturiano ha construido un equipo de entidad campeona?
Que quede claro que yo apuesto por lo primero. EL sistema de juego del Luís Enrique se basa en pasásela a Messi. No importa a que altura ni en que posición, el resto de jugadores tienen como plan específico  moverse en relación al mejor jugador del mundo. Alves se acerca a él para devolverle la pared, Rakitic se aleja para no estorbarle, Luís Suarez se pelea con cualquiera para quitarle rivales, Neymar y Jordi Alba atacan la banda contraria porque saben que MEssi les puede encontrar siempre. En definitiva, ni plan de juego ni  sistema estudiado. Simplemente aprovechar el mejor jugador del mundo, y con eso sobra. Obviamente hay que destacar el talento individual de otros. Luís Suarez es el delantero más incisivo del mundo y realmente  aporta una lucha, y una determinación de cara a puerta que asusta. Y atrás el nivel de Piqué y Bravo convierte en fuerte un entramado defensivo imprescindible en este equipo que lo mismo termina siendo dominado para matar con la mejor contra del mundo.
El nivel de confianza que supone la victoria se deja notar y jugadores como Iniesta  o Rakitic parecen dispuesto a dar un paso al frente y aportar más cosas al equipo que el año pasado. Andrés ha empezado como un tiro, recordando las conducción que antaño rajaban cualquier entramado defensivo. El pero que tiene el equipo es que este año, sanción Fifa mediante, el Barcelona no ha podido fichar nada hasta enero, y con las salidas de jugadores como Pedro y Xavi, secundarios en este proyecto pero de nivel notable aún,  el equipo se ha quedado sin fondo de armario real. Munir, Sandro o Sergi Roberto  no parece que le vayan a dar un plus. Al menos hasta que llegue enero y se incorporen Arda Turan y Aleix Vidal. El turco no casa mucho  con el juego clásico de toque del Barça, pero Luís Enrique no le pide tanto toque a su centro del campo y será un potencial a la hora de esconder el balón en momentos concretos. Vidal la partió como extremo en Sevilla, pero aquí parece que se le espera  como lateral, preparados para los últimos estertores del gran Alves.
O sea, el equipo tiene lagunas, necesita de un nivel imperial de algunos jugadores, mientras a otros no se les potencia. Pero está Leo Messi. Messi es de por sí un sistema de juego, ha hecho de Neymar un top 3 solo dedicándose a atacar el lado débil del equipo.  Un jugador absolutamente legendario, que ha transcendido al fútbol y que es capaz de convertir a un equipo imperfecto en un aspirante a mejor equipo del mundo.
Sigo pensando que no hay plantilla como la del Real Madrid. Te pones a juntar jugadores de talla mundial y es difícil encontrar mejores centrales que tres de los suyos, mejores centrocampistas que Kroos, Modric, James o Isco. Lateral más determinante que Marcelo o atacantes como Bale o Cristiano o Benzema que no tendrá tanto caché pero es tan importante como el resto.  El año pasado se le escapó la liga por un mes tonto y todo el proyecto de Ancelotti se vino abajo. Florentino, haciendo gala de su reconocida paciencia le dio la patada y se trajo a un entrenador en las antípodas del mismo. Rafa Benítez va a  conducir a este plantillon ofensivo y la verdad es que chirría sobremanera.  De Benitez se espera trabajo y trabajo, pero es un entrenador por encima de todo mecánico y muy poco imaginativo. Aburrido es el adjetivo que más le ha acompañado durante su carrera. ¿es Justo? Pues la verdad es que sí. Siendo un enetrenador que ha sido una referencia desde hace ya diez años en eliminatorias y especialmente en Champions, también es justo decir que en los campeonatos regulares ha dado siempre la de arena. Su tendencia a ser eminentemente conservador, su política de rotaciones y su escasa mano para salirse del manual le ha llevado otros años a perder puntos tontos con empates inesperados que le alejaban de disputar títulos. Y eso contra el Barça de Messi pues puede ser un regalo.
Obvio es también que Benítez nunca ha contado con una plantilla como esta. La cantidad de estrellas a su disposición sigue siendo  abusiva, aunque este año no haya hecho ninguna incorporación estelar. Contar con Benzema, James, Bale, Cristiano, Modric, Krooss… muy mal lo tiene que hacer el mister para que el talento ofensivo se vea en entredicho. Aunque ya sabemos que el entrenador español va a pedir cosas a sus estrellas que está por ver si es posible. ¿puede presionar la BBC arriba como lo hacen los equipos de Benítez? ¿Puede jugar con Kroos de mediocentro? ¿Puede atar a Marcelo atrás y que sea competitivo? Es complicado.
La gran diferencia que se ve en el Madrid del año pasado a éste está en la posición de Gareth Bale. Jugando en derecha con Ancelotti  tuvo un año ilusionante y otro desaparecido. Benítez ha decidido que no juegue más a pierna cambiada y le entrega la media punta para que escape hacia donde quiera.  Gareth es un jugador bastante infravalorado en España. Sus movimientos de ruptura hacia el área o hacia banda izquierda tienen que ser ganadores, además de su amenaza disparando y asistiendo. Pero quizás es un rol demasiado relevante en el equipo para él. James Rodriguez ha demostrado ser el jugador más resolutivo del panorama mundial, y debería tener más preponderancia en el equipo. Por su parte Cristiano seguirá partiendo de la izquierda, pero el paso de los años hace que ya no sea ese toro desbocado que pueda correr setenta metros a tope, si no que le gusta cargar el área como pocos lo pueden hacer. La sensación es que Benítez lo querría de nueve, aunque yo creo que ahí perderá el Madrid y el jugador.  Además la aparición de un mediapunta en el sistema lanza para atrás a Luca Modric, que pasará a jugar de doble pivote. Y la verdad , Luka hoy por hoy es la referencia mundial en el centro del campo y no debería perder ni un ápice de protagonismo.  Por último, la mayor ventaja respecto al año pasado de este equipo está en la portería. Si el año pasado se contaba con un portero casi retirado, este tenemos al más felino de los porteros del mundo, con paradones y reflejos antológicos. Tampoco sabemos si Keylor Navas es ese nivel o está en un estado de forma insostenible.
Que el Madrid tiene mimbres para jugar bien parece algo obvio. Que lo vaya a hacer está por ver. El escepticismo sobre Benítez es quizás incluso demasiado  elevado, pero parece poco probable que el nivel que pueda alcanzar e equipo sea superior e incluso equiparable al  mejor de Ancelotti. Y aquello no le bastó al transalpino.
Por detrás de ambos pues aparece lógicamente el Atlético de Madrid. Este año parece que Simeone se quiere reinventar. Da la sensación que el año pasado Simeone caducó en su idea. Sin un nueve como Diego Costa la idea de un repliegue en su área dejaba de ser competitivo contra los grandes rivales pues no había manera de llegar al área contraria con Mandzukic, Torres o Raul Garcia. El Cholo pretende dar un vuelco a su manera de jugar y juntarse alrededor de la pelota, para poder llegar más arriba.  Su primera idea era poner a Koke en el centro, y la segunda era darle oportunidades a Oliver Torres. La verdad es que el resultado ha quedado a medias de todo.  EL Atlético de Madrid sí que ha intentado ser más combinativo pero a costa de convertirse en un equipo frágil que no había sido hasta ahora. GAbi y Tiago tienen ya sus años y no pueden contener ellos solo un equipo donde cinco hombres son eminentemente ofensivos.  Solo Godin sigue siendo el baluarte defensivo que había sido siempre, y sin Miranda al lado pues tiene que multiplicarse aún más.
Yo entiendo al Cholo Simeone en su cambio, pero precisamente parece que había fichado calidad arriba para poder transitar sin problemas. Jackson Martinez estaba siendo uno de los nueves de Europa y tiene un potencial para la contra importante, a pesar de su cuerpazo. Igual que Vietto, que en el Villarreal se mostró como referencia en este aspecto. Y qué decir de Atoine Griezzman. El francés está saltando pasos de manera agigantados para convertirse en un crack mundial. Tiene una facilidad para rajar los sistemas defensivos y aparecer donde no se espera que le hacen terriblemente peligroso. Pero misteriosamente Simeone prefiere obviar sus veintipico goles  que hacía de segundo punta para mandarlo a la banda izquierda, como si fuese aún donostiarra. La ilusionante incursión de un joven y talentoso Correa puede tener que ver, pero sigue pareciendo un peaje muy caro.
En fin, que es una incógnita hacia donde irá el Atlético. La apuesta de Simeone parece contundente, y puede que necesaria , pero supone un giro de 180 grados a lo que hizo campeones en el Calderón.  Basta saber si esta nueva versión terminará siendo igual de competitiva.
Sigamos con los outsiders de cada año. Valencia y Sevilla están destinados a disputarse otro año el cuarto puesto.  Valencia vive del espíritu de Nuno, pero parece que se le empiezan a ver las costuras. Un equipo que se hacía fuerte en su área para poder contraatacar con velocidad y potencia, descubre que sus armas para el ataque posicional son escasas. Sus delanteros no son suficientemente autosuficientes para estar a cuarenta metros del área. Pero sin Otamendi ni Diego Alves tampoco parece que puedan ser una potencia defensiva. Supongo que todo pasa por darle el equipo a Parejo y Enzo Perez, pero hoy por hoy no tienen el bagaje para imponerse de manera sobrada por sí mismo. Emery sigue subiendo el listón en el Sevilla, y aunque las bajas  le deberían hacer mellas tienen una facilidad para reinventarse digna de elogio. La baja de Cappa parece capital. Es un delantero de los que marcan la diferencia en todas las fases del juego. En cambio se han traído a Llorente, que de estar bien es una referencia en juego de espaldas y que es perfectamente compatible con GAmeiro. Y donde han dado un salto es con Konoplyanka. Un extremo que por nivel podría haber estado en Manchester o Chelsea y que van a disfrutar en Sevilla, aunque tendrá que pasar el típico tiempo de aclimatación para demostrar que es un hombre Emery.
Por detrás, el Villareal seguirá trayendo su buen futbol  y su irregularidad en las segundas vueltas. La llegada de Soldado chirría algo con el típico delantero ultramovil de los amarillos, pero seguro que dará goles, que es lo que ha hecho toda su vida.  Para delanteros hay que remarcar a Aritz Aduriz, seguramente el jugador más determinante para su equipo, que lleva todo el peso de un equipo que se está regenerando poco a poco. El Celta de Berizzo ya dejó algunos partidazos la temporada pasada y quiere repetir. Ha perdido a Kron Dheli, que parecía vital para entender su juego, pero ha ganado a Iago Aspas de nuevo. Nolito, Orellana y la intensidad con la que juegan lo harán muy disfrutable. También disfrutaremos con el Rayo, aunque sigo sin saber si su apuesta es una genialidad o una frikada. Como lleva años quedándose en Primera sin problemas, pues será lo primero. En el Español echaremos de menos a Sergio Garcia, que el solo había sido el ataque periquito, pero hay ilusión con el joven Marco Asensio, que parece va para estrella. A partir de aquí pues muchísimos equipos  que pueden jugar bien (sporting, Deportivo,  Eibar) mal (Real Sociedad, Betis) tener entrenadores prometedores (Málaga, Getafe)  pero que por una simple razón presupuestaria están destinados a luchar por la permanencia.
Así que mis pronósticos llegan ahora. La verdad es que este año no lo tengo nada claro. EL Barça de Luis Enrique no parece tener mimbres para ser un equipo de hacer historia, pero tampoco lo parecía el año pasado y sacó un triplete. De messi  depende. EL Madrid tiene un montón de talento pero  dudamos que Benítez lo saque todo. Mi opinión se decanta más por el Barça. Ellos van a campeonar, sobre todo porque el Madrid, que tendrá que pasar una fase de reconstrucción les va a dar ámbito para que puedan permitirse algún tropiezo. Messi solo te gana una liga de ochenta y cinco puntos y está por ver si este Madrid se acopla pronto para llegar a tener el nivel necesario. Dentro de nueve meses tendremos la respuesta


martes, septiembre 29

NO. NO ES FANTÁSTICO

Los que me conocen y me estiman saben que los Cuatros fantásticos a título personal es algo  más que otro grupo de superhéroes. Supone la primera serie que seguí abiertamente en esto de los cómics, con cerca de treinta años  coleccionando y más de cincuenta de comics revisitados. Los que me conocen y me estiman saben que en su día eché pestes de manera constante y sonora de las primeras películas de la franquicia, y con toda la razón. Eran los primeros años superheroicos y ni Nolan  ni la Marvel studios habían roto la banca. Tras los XMen y Spiderman salieron productos más fallidos como Daredevil, Electra o estos primeros Cuatro Fantásticos. Tim Story hizo un mal trabajo. Cogió un único concepto de los Cuatro Fantásticos, el grupo familiar, para excusa para hacer una película ligera, de evidentes tintes cómicos, pero sin espectacularidad ni imaginación, y donde solo la Antorcha humana y el Doctor Muerte consiguieron unanimidad, uno a favor y otro en contra.
Dicho ambas cosas, no me puedo sentir más decepcionado con la nueva película de los 4 F.
Y la culpa será mía por pensar que esta vez se habrían puesto las pilas y habrían entendido al fin a los Cuatro Fantásticos. Que tenían a Mark Millar como asesor y ficharon a un prometedor Josh Trank para dirigir la película. Trank había llamado la atención de manera considerable con su opera prima, Cronichle. Una película de bajo presupuesto sobre superhéroes que está tratado  de manera realista. Huelga decir que no es el tono que esperamos en los Cuatro Fantásticos, pero bueno, es de esperar que alguien que se ponga al cargo de la tranlacion del Comic más grande del mundo habrá hecho los deberes para entender el espíritu de la serie.
Y ese es el primer e insalvable error. Trank no entiende a los Cuatro Fantásticos en ningún momento. Los 4F es imaginación al poder. Es Sense of Wonder a la máxima expresión. Gigantes que comen planetas, universos inexplorados, alienígenas imposibles… mientras que en esta película se trata de realismo, de traumas y de drama barato… Y aún con esa Nolanización (concepto que no tendría que ser negativo si se tuviese el talento de Nolan) podría ser una mala adaptación pero una buena película.  Pues ya aclaro que no va a ser así.
La película bebe de la adaptación Ultimate y se nota en el inicio de la misma.  Desde la aparición de un Richards joven ya siendo un genio, y cimentando una amistad con Ben Grimm que siempre va a parecer forzada, y sobre todo por intercambiar el viaje al espacio por el viaje interdimensional (donde podrías utilizar el concepto de la zona negativa te da por llamarlo planeta cero, pos vale) La presentación de los personajes la verdad no podría ser más anodina. Desde el ridículo momento del concurso de ciencias (¿de verdad has conseguido un transportador y lo vas a presentar al concurso de ciencias a tu mismo profesor de hace diez años? ¿Y qué hace en un concurso de Ciencias de instituto  el doctor Storm?). la insulsa Susan, que tiene cero química con Reed, cuyas  conversaciones si quieren plantear un flirteo son incluso preocupantes (¿Y hay alguna razón para que se diga que viene de Sarajevo?).  Luego está la manera en que Reed pasa por completo de su colega del alma. Llega al edificio Baxter y ya le puede dar la patada a Ben, que ya no me tienes que ayudar a llevar el equipo. Y Johnny, que nos lo quieren hacer pasar por Chris Evans presentándolo en una carrera de coches, pero que vamos, es difícil escribir un personaje con menos carisma y que acabe en el proyecto más importante de la humanidad “por enchufe” es un sinsentido.  Acabemos ya con este sopor cuando nos comentan que “necesitamos a Victor von Doom”, y nos presenta al Doctor Muerte, un jodido hacker antisistema que se pasa el día jugando a videojuegos. Repito, jugando a videojuegos. El doctor Muerte. A ver: jugando a videojuegos.
Vale, has fracasado con los personajes de manera evidente, pero puedo soportarlo si me interesa lo que estas explicando. Pues no. Tampoco voy a poder soportarlo. Nos pasamos un tercio de película construyendo una máquina, literalmente. Si no consigues una buena dinámica de grupo al menos conquistame con una buena puesta en escena. Y aquí sí que la película está hundida en la miseria. La imaginería visual de la película es menos que nada. En serio, tiene factura de un piloto de televisión más que de una gran superproducción. La película es básicamente un único escenario, un Hangar grande que representa el edificio Baxter, y dos pasillos oscuros, y luego un croma insípido que representa la Zona ne… el planeta cero.   Esto ya debe ser indignante en cualquier blockbuster, más debería serlo en los Cuatro Fantásticos, donde su principal intención debería ser dejarnos con la boca abierta. Incluso cuando tiene oportunidad de hacer algo vibrante el primer viaje del simio es lo más soso posible.
Como todo es tan insípido posible tampoco vale la pena  incidir más en el tema. Quiero pararme, eso sí, en la escena clave de la película para que se vea cuán ridícula está siendo, por mucho que se esté tomando en serio a sí misma. Con el éxito de la misión el malo de la película (tiene que ser muy malo porque masca chicle) hace una cosa de villano total: decidir que serán astronautas cualificados los primeros exploradores de un sitio inhóspito. Los científicos se sienten tan indignados que se emborrachan (bueno los científicos y el soldador) y deciden que por sus huevs van a hacer el viaje. No solo eso. SU teoría de “los que hemos creado la máquina debemos  ser los que la probemos” por lo visto no  contempla a la cocreadora Susan, pero sí al mejor amigo de la infancia/llevamos años sin vernos Ben Grimm, que entra en el Baxter  y hasta la máquina interdimensional  obviando los esperables sistema de seguridad.
En fin, que Johnny, Ben Reed y Victor van a ser los Cuatro Fantásticos (¿y no nos falta alguien?) Llegan a la zona Negativa, o sea el planeta Zero, que se sabe que es Negativa porque tienen rayos verdes por el suelo, y se dedican a explorar un poco más de lo deseable. El impetuoso Johnny Storm decide que él se queda, que no quiere problemas (¡!) al final como es previsible todo sale mal, Muerte se queda por el camino y el resto consiguen volver transformados, y a tiempo para transformar también a Sue, sin saber muy bien por qué.
Vale. Ya habeis visto el nivel que estoy poniendo la película hasta ahora.
Pues ésta era la parte buena.
No quiero ser injusto y la parte en que descubren sus poderes no es mala. Con Ben  cayendo con un montón de piedras encima, Johnny abrasado, Reed  intentando llegar hasta sus amigos y Sue… no estando.  Pero volvemos a lo mismo. Que son los malditos Cuatro Fantásticos. La escena de Reed descubriendo sus poderes es poderosa, pero es que da hasta un poco de grima. No queremos ver a héroes oscuros, pesimistas, dramáticos, cuyos poderes son una maldición (vale, Ben sí. Y se intenta dar dramatismo a su monstruosidad. Que funcionaría mejor si la amistad previa con Reed tuviese mejores fundamentos)  Los Cuatro Fantásticos deberían ser en pantalla eh… ¿Qué adjetivo estoy buscando? Sí, Fantásticos. No son monstruos de feria a los que hay que ayudar. Ayudando de la mejor forma posible, sí. Saliendo por piernas y coger rumbo a Brasil en cuanto se pueda.
Y llega el despiporre.  Pasa un año con Reed con fugitivo y con el resto de Fantásticos controlados por el gobierno, aunque la Cosa sea el único que es utilizado militarmente (Ben, que si necesitan tu fuerza como arma de destrucción… a lo mejor el pacto de que ellos te ayudarán no lo van a cumplir, te aviso) y los hijos Storm escuchando las cansinas retahílas de su padre sobre que no se dejen utilizar por el malvado gobierno, el mismo que había financiado toda su investigación. Otra vez dramatismo barato y  oscuridad en unos personajes que no están  interesando a nadie. ¿En verdad a alguien le preocupa las riñas entre el anticarismático Jhonny y su padre?   La manera en que descubren el paradero de Richards debería ser el gran momento en la película de Susan, así que ya está todo dicho. Con Reed recuperado y encontrado, en la única escena que le vemos estirarse,  vuelven a reubicarse la película. Uno mira entonces el reloj, consciente que acaba la presentación y origen del grupo… y se preocupa  viendo que apenas queda un cuarto de hora. ¿Dónde está el malo de la peli? ¿Dónde está el Doctor Muerte?
Pues ojalá no hubiesen contestado la respuesta. La vuelta a la zona nega… el Planeta Cero, vamos, por parte ahora sí de unos profesionales (que ya me contarás para que necesitaban a Richards entonces) rescatan al Doctor Muerte, que llevaba un año allí sentado en un peñasco por lo visto. Solo que aquello ya le ha parecido muy bonito, con sus ríos verdes y sus cielos rojos y lo ha convertido en su hogar. Así que decide que no quiere volver, lo que es muy lícito, pero que se cargará a todos los que haya en su camino hasta entonces, porque sí.  Dado que La zona Neg… bueno el planeta ése suyo le ha dado una armadura que sale de su cuerpo, poderes difusos y una capucha(¡!) pues se convierte en un loco paranoico que ya no tiene bastante con ir a su tierras, si no que abre un portal para cargarse la tierra (pues si que era difícil construir la máquina de Reed, porque desde el otro lado hacen un agujero negro sin problemas) EL clímax de “separados no podemos con él” pero juntos sí que se simplifica con La Cosa dándole un puñetazo a Muerte. Siendo sincero ahora mismo ni me acuerdo como vencen a Muerte en la película. Tampoco da mucho tiempo para la épica, que en cinco minutos finiquitan la batalla.
En fin, que más decir. Ya la última escena de la película, con unos diálogos que solo se pueden calificar de patéticos, deja a las claras lo que ha sido la película. Un sinsentido absoluto. Cuando la única razón de hacer la película es no perder la franquicia puede pasar esto. Una película equivocada desde el principio en tono y en intenciones, a las antípodas de lo que debería ser una película fantástica y maravillosa. No, prefieren hacer una película oscura y dramática, sin entender nada de lo que son los Cuatro Fantásticos. Y consiguiendo unos resultados lamentables, con espectacularidad en números negativos, y con carisma de sus personajes cercanos al cero absoluto, y que termina directamente de manera grotesca. Desde luego, Trank se  ha quedado a gusto. O La fox o quien sea. Seguramente se han cargado la franquicia de los 4F de manera definitiva, y viendo los resultados nadie la echará de menos. Los que tenemos querencia a los Cuatro Fantásticos seguiremos esperando esa película que consiga atrapar la esencia de Lee, Kirby, Byrne o Simonson.  Eso que hicieron el Comic más grande del mundo y que en la gran pantalla no ha aparecido ni por asomo .

domingo, agosto 30

EN PEQUEÑA ESCALA

La fase tres de Marvel se va a ir encontrando con serios contratiempos. La eclosión artística y comercial de los Vengadores levantó las expectativas de las películas Marvel, que salvo deshonrosas excepciones cumplieron. Parecía q la gallina de los huevos de oro se seguiría hinchando sine die, y se aprobaron todo tipo de proyectos, sólo auspiciados por el sello Marvel. El inesperado tropiezo de la era de ultron golpea en la confianza del sello y ahora se encuentra con películas de perfil bajo que la gente va a mirar por primera vez con ceja escéptica.
Sería algo injusto para esta antMan que ya desde su génesis es consciente del producto que es y del entretenimiento para toda la familia que busca. Esta es, incluso más que los guardianes de la galaxia, la película más humorística de la Casa de las ideas. Y no por ello tiene porque haber resultado la más graciosa. Sólo hay que fijarse en los nombres implicados. Edward Wright, enfant terrible inglés con su trilogía del corneto, irreverente e iconoclasta. Y Paul rudd un actor eminentemente de comedia pura. Las intenciones de la película parecen más que evidentes, incluso aunque Wright abandonase el barco por diferencias creativas.
Una de las primeras decisiones qir tomará la película será prescindir de Hank Pym como el honmbre,, hormweb.iga. Será un joven Scott Lan.ng quien protagonice la cinta, dejando para Pym un papel secundario. A , e eee cuentas no es tan mala elección dado que esté personaje es de los pocos de Marvel e donde el legado funciona, y nos, permitwe contar con Michael Douglas en un papel más relevante de lo que pareciera.
El origen trata de ser bastante canon. Scott lang aparece como un ladrón arrepentido y, debido a su hija cassie (apunte importante del personaje) se verá obligado a volver al redil, está vez para robar el traje del hombre hormiga. 
Esta fase de la película es bastante ligera y funciona de manera bien. Paul rudd es mejor cómico que otros de su generación, como Adam sandler o Rob schneider. Al menos no es tan payaso si no que acentúa mejor un lado tierno y simpático que consigue ser agradable para el espectador. A cambio de eso es un negado en el aspecto de carisma o presencia física.
Ya con el traje en su poder descubre de manera accidental los poderes del hombre hormiga, en la escena q todo el mundo estaba esperando. La del primer cómic del protagonista que no deja de ser la increíble historia del hombre menguante. La escena es efectiva y bien resuelta. Incluso la dirección da una sensación de paranoia, pero le sigue faltando algo. Yo la veo corta en imaginería visual. Aquí si echo en falta lo que habría hecho Wright en escenas así. Su dirección de frenetismo descontrolado hubiesen ido al pelo para escenas así.
Con el pacto entre pym y lang empieza la segunda parte de la película que básicamente es seguir el patrón de la primera ironía Man. Tener un entrenamiento del héroe divertido y con un gran ritmo para que no se haga tedioso. El ritmo de la película es lo que está mejor conseguido y da la sensación que no para en ningún momento. La película es tan irónico Man que hasta copia lo peor de aquella. Si obadiah stane
era entonces lo peor de la película, tres cuartos de lo mismo pasa con darren cross, que desde su primera aparición ya ves que el personaje no tiene grises. Despiadado, arrogante, arribista hasta el punto psicótico. Corey Stoll es buen actor y perfila bien a su personaje, pero poco jugo le puede sacar a un perfil tan plano.
Mención aparte tiene la escena con Falcon, que tiene pinta de estar metida con calzador para incidir en el universo compartido, y no creo que sea buena idea. Pues si la nueva alineación de Vengadores tienen que ganarse el respeto del público, no lo hará siendo humillado por un novato hombre hormiga. 
La película tiene que estar constantemente peleándose en lo que quiere ser. Paul rudd no deja de intentar meter sus gracietas simpáticas y derivar hacia el máximo humor, cuando la película tendría que virar hacia el heroísmo. Pym intenta mantener la seriedad y el temple de Michael Douglas ayuda y mucho. La tragedia con janet van dyne está contada con mucho sentimiento. Su enfrentamiento con sí hija es algo más forzado y queda como falso. Lo que pasa es que llega el momento en que ya ni pym puede levantarlo. Vuelven a entrar en acción el trío calavera deo principio de la película para no para de meter gags entre mediocres y ridículos, entre una escena de robo que podría haber quedado muy sofisticada, pero que te están sacando constantemente.
Llegamos al clímax de la película, con croos dando el mismo paso que Obadiah y poniéndose el traje de chaqueta amarilla. Alguna idea buena (el tanque de Pym, el enfrentamiento en un maletín) parece que se van a perder cuando se traslada a la casa, y a la habitación de su hija, además del humor que se hace más infantil por momentos. Y todo lo contrario. Porque allí es de las pocas veces que consiguen jugar con la escala, y ver momentos épicos en tamaño hormiga, para verlos desde fuera como casi imperceptibles, quedan muy resultones y guapos. El desenlace se veía venir desde que nos explicaron la historia de la avispa, y se soluciona de manera demasiado facilona, para lo que se suponía un sacrificio máximo. Adentrarse en el microverso supone un escenario para siguientes películas interesante.
En fin, teniendo en cuenta que estamos hablando de un perfil más bajo, la película cumple el expediente. Una historia decente, un ritmo muy bien conseguido (apenas hora y media de película) y una película que se hace muy amable, aunque las concesiones humorísticas para toda la familia, que vienen dadas por la elección del actor, en ocasiones son excesivas y están a punto de sacarte de la película. 

viernes, julio 31

LA FIEBRE DEL REMAKE


Esto tampoco es nuevo, lo reconozco. Con la ineludible crisis de ideas de Hollywood, incapaces de levantar franquicias ganadoras en base a ideas propias y conceptos novedosos, y la dictadura del marketing que conlleva el riesgo cero ante cualquier producto, pues ya hace años que nos encontramos que no hay blockbuster que no venga marcado de fábrica, con sagas renacidas, superhéroes a tutiplén y evidentemente los remakes que afloran ante el público antiguo.  
En verdad no deja de ser una contadicción el remake delblockbuster. Si el público objetivo que buscan las grandes compañías es el adolescente de quince años, a ellos no les moverá en absoluto ver una película basada en conceptos inventados hace cuarenta. Y muchas de éstas, vendidas al factor nostalgia, no tendrán la entidad necesaria por sí solas. Es algo que años atrás me ha pasado a mí mismo, cuando adaptaciones cinematográficas de series  o películas de los sesenta y setenta levantaban en mí apenas un bostezo. Pero, cuestión de edad, los remakes ya han llegado a los 90. A las películas de la edad en que empezaba a ver cine y ahora me topa, treinta y pico años después con nuevas versiones de aquellas películas. ¿HA merecido la pena? Veamos cada caso.
Mad Max: Fury Road es el rara avis de esta concepción. Primero de manera subjetiva, pues la saga Mad Max nunca fue uno de mis enganches. Sin negar la fuerza del concepto y alguna de sus imágenes (aquella Cúpula del Trueno ochentera  con Tina Turner) siempre he tenido problemas con los mundos postapocalipticos extremos y el de Mad Max seguramente es un paradigma del mismo. Mi vinculación emocional con la saga es menor. El otro hecho, más objetivo y más importante es que es el propio creador de la saga, George Miller, el que está detrás de este remake. Y se nota en el aspecto más principal. La película destila acción ochentera por los cuatro costados.
Uno no puede más que congratularse cuando se entera que toda la acción e imágenes espectaculares de la cinta se han producido de manera analógica. Las persecuciones entre coches eran reales, las motos saltaban de verdad, los coches chocaban entre ellos… nada de la digitalización que se está comiendo el cine de acción. Porque guste o no guste a día de hoy no han encontrado el punto de realismo y fisicidad que se apunta aquí. Basta una cinta hecha a la antigua usanza para percatarnos de lo falso de lo que nos venden hoy en día.
Por supuesto por encima de los efectos digitales o reales está el talento del director, y aquí George Miller, con setenta años, le pasa la mano por la cara a cualquier director de acción del presente milenio. Todo lo que pasa en la película, que no es más que una persecución larguísima, está narrado de manera impecable, con una enorme fuerza en las escenas que tienen que tenerlas, sin apenas respiros   narrativos,  y con un ritmo endiablado que no deja que te relajes ni un momento. Luego, lo que cuenta pues no es nada del otro mundo. ese mundopostapocalípto prototípico, donde unas mujeres deben huir  del cacique que las utiliza para reproducir niños sanos, y se topan con Max que se une a su huída.
El protagonista ya no es Mel Gibson,  si no que se ficha a Tom Hardy que cumple. La verdad es que es un papel de lucir poco, pues su pose lacónica y callada tampoco da para mucho más que lucir presencia y poco más. También es verdad que su papel en la trama de la película es más bien residual y en ocasiones parece más un acoplado que el verdadero protagonista, más allá de las buenas escenas de acción. Quien casi le roba la película es CharlizeTheron. SU Imperator Furiosa es uno de los personajes más potentes que se han creado en los últimos años. Potente, aguerrida, luchadora, en busca de una utopía que nunca encontrará… Imperator es el personaje molón por excelencia-
Como hemos visto el argumento de la película se resume en una frase. Tampoco da para mucho más, sí quieres alguna sorpresa esperada como que los prados verdes nunca se van a encontrar. En sí, como ya hemos dicho la película no deja de ser una persecución continua. Lo que hace Miller, es aprovechando la tábula rasa que supone ese mundo, es crear un montón de conceptos locos y lanzarlos al espectador. Desde llevar a esclavos como bolsas de sangre, a niños con cáncer, el propio concepto y religiónde los medio vivos, o escupir gasolina al tanque del coche para que vaya más rápido. A veces se le va la pinza, (ese guitarrista electrónico encima del capo…) pero son conceptos brutales que ayudan a decorar lo que debería haber sido un mundo insulso.
Asi que pulgares hacia arriba. MAd Max sí que ha merecido la pena. Los que hayan crecido con Mel Gibson como una figura legendaria para ellos quizás echarán de menos a éste y las comparaciones se le harán más odiosas. Aunque yo creo que con George Miller detrás, y el trabajo encomiable a rodar esta película como aquellas pues el fan debe de haber quedado enteramente satisfecho.
Al siguiente ejemplo le va a dar igual lo que yo piense: ha sido el bombazo de taquilla del año y se aseguran haberreinicidado la franquicia con total éxito para los próximos años. Jurassic World es un remake escondido. Disfrazado de secuela del original, cuando lo que hacen en definitiva es recontar la misma historia, manteniendo la primera película en la cronología (no está tan claro si las siguientes) y sobre todo apelando al inevitable factor nostalgia para enganchar a aquellos que recordamos ver por primera vez dinosaurios en el cine. La verdad es que las refencias a la cinta de Spielberg son lo mas potable de la película con diferencian, y no podemos evitar añoranza con la entrada al parque, los paseos por los complejos antiguos y por supuesto, cada vez que suena la melodía de John Williams.
Hay aspectos que funcionan muy bien en esta JurassicWorld. Para empezar es un lujo ver el parque en pleno funcionamiento. Miles de entregados visitantes disfrutando de los dinosaurios, trenes raíles por encima de estos o espectáculos como el dinosaurio acuático proporcionan el efecto parque temático que se busca. Evidentemente todos sabemos que algo va a terminar saliendo rana y así fue. La invención del Indomitus Rex, pues no puede ser más peregrina. Un dinosaurio creado genéticamente de partes de otros dinosaurios más peligrosos y con la astucia, inteligencia y maldad a flor de piel para liarla parda. Evidentemente cuando a las primeras de cambio tenemos un dinosaurio suelto, ademásde unos niños insufribles haciendo lo que les dé la gana por el parque (aspecto que visto lo visto lo que tenemos que acepta como intrínseco a la saga) pues ya tenemos los ingredientes necesarios para recontar la primera película.
El problema obvio de Jurassic World es el que han tenido todas las películas de la franquicia desde la primera (y si me apuras ya al final de la primera película) Parque Jurásico tenía dos elementos que la convertían en atractiva: el muy potente concepto científico de Crichtonpara resucitar dinosaurios y sobretodo el sentido de la maravilla. ¿Quién no se quedó maravillado, con la misma cara que Sam  Neill, cuando aparece el primer dinosaurio en pantalla en 1993? Esa sensación de ver algo asombroso por primera vez en el cine es la gran baza de Parque Jurásico, y por supuesto es imposible de reconstruir en 2015. Los dinosarios estarán perfectamente hechos digitalmente, seguro que mejor que los de Stan Wiston y Dennis Muren… pero es algo que ya hemos visto. Si un Dinosaurio en pantalla no nos va a sorprender, pues la película no deja de ser  bichos persiguiendo a humanos. Con mayor o menor gracia, pero nada del otro mundo, y que no deja de sonar a refrito. Todo ataque del IndomitusRex, con los niños y protagonistas entre vehículos salvándose por los pelos parece la misma escena que una y otra vez nos han ofrecido con el Tiranosaurio. Quizás el único momento que suena a nuevo sea la huída de la pajarera y como los pterodáctilos siembran el caos por todas partes.
Al frente de la defensa del parque nos encontramos conChriss Pratt, convertido eventualmente en el nuevo héroe de acción. Si dio un pelotazo con Guardianes de la Galaxia asumo que hará lo mismo con Jurassic World. Hace las veces de jefe de seguridad del parque y le toca ser el personaje chulo y guay de la película, lo que cumple sin demasiado esfuerzo, aunque a veces se pase de listillo para mi gusto. Bryce Dallas Howard da la réplica femenina, y aunque empieza de manera bastante insufrible (también su personaje) consigue ganarse mínimamente el cariño del público poco a poco. Su escena corriendo con tacones delante de un T Rex, va a ser recordada sí.
Y luego están las malas decisiones para llegar al final de la peli. El malo cantoso de la película que tiene el propósito de crear una división militar de velociraptores, ahí es nada (y le toca explicar porque un reptil domado va a ser mejor arma que un dron. Momento bochornoso habemus) lo que conlleva el adiestramiento de los raptors. La primera escena de la misma es guapa, porque se ve que aunquePratt tiene algo de ascendencia en ellos siguen siendo igual de peligrosos, pero cuando la cosa deriva en que siguen a “su macho alfa”, y básicamente se enfrenta como equipo contra el indómitus rex… pues no puede ser más chabacano y más contrario al espíritu de losVelociraptores de la saga, la verdad.
Obviamente el final de la cinta también acaba con elTiranosaurius ejerciendo de fuerza de la naturaleza y conquistando el parque para sí. (¿La idea de huir con elindomitus suelto no era viable, pero con el T Rex si?) Vamos, igualito que en 1993.  Aquí el sentimiento está igualado. No hubiese sido necesario el remake, porque evidentemente queda muy lejos del sentido de la maravilla que nos ofreció la película hace años, pero se consigue una cinta de acción divertida y sin pretensiones, que ofrece justo lo que puede dar. Por no hablar de los enormes dividendos que está sacando en plantilla. Pulgar en horizontal
La última experiencia al respecto pasa por una nueva película de termiNator, como si hiciesen faltas mas peliculas de la franquicia desde qir Cameron se desvinculó. La rebelión de las máquinas tenía unas ideas interesantes pero era un giro a la franquicia. Aún más lo fue terminator salvation, aunque buena cinta de acción estaba tan alejada de la mitología de las primeras películas q parecía independiente a estas. Justo es reconocerle a termiNator: Génesis que seguramente es la continuación más canon que ha tenido la saga hasta ahora, y la que más se acerca, incluso mimetiza, el espíritu original. Esa es su mayor baza.
¿La peor? Pues q es una peli de serie b, lo que no tendría por qué ser malo si hay talento detrás. Pero lo es. Sólo hace falta mirar al casting de la película para darse cuenta lo bajó que está este proyecto. El tal Jay Courtney debe haber ganado el premio al mejor agente de la industria. Porque un tío con tan poco talento, presencia ni carisma se ha colado en las franquicias de terministro y de la jungla de cristal. Casi nada. Es difícil encontrar hoy día actor peor. Digamos q sus mejores dotes interpretativas están en sus deltoides, y eso ya es suficiente. ¿Y esta atrofia hipermusculada tiene que hacer de Kyle Reesse? Michael bienh no sería el mejor actor del mundo, pero al menos aportaba humanidad y parecía un hombre común enfrentándose a ina máquina.
La cara más comicidad del reparto será Emilia clarke como Sarah connor. La chica la verdad es q se esfuerza en parecer dura y belicosa, pero será cuestión de su altura, o del propio guión, no va a transmitir la potencia de linda Hamilton en ningún momento. Y para John connor, el último bastión de la humanidad, el gran líder solitario, aquel Mesías q las máquinas deben destruir antes de que nazca... Pues se buscan un pollo que parece sacado de una comedia romántica. En serio, no me sé ni su nombre. Cero tipo de empaque, de liderazgo, de énfasis. Es que el tío por no ser ni es guapo. No se en que estaban pensando a la hora de retratar la gran esperanza humana. Con Estas papeletas es hasta normal que schwazzenegger, sin hacer nada que no haya hecho estos años, se coma a los demás, por muy viejo y si, obsoleto, que esté.
De manera sorprendente la película comienZa con buen pulso, cuando de lo que se trata es de reinterpretar la película del 84. Nos acercamos a lugares comunes y a escenas idénticas a Como las creó Cameron, hasta que llegan las inevitables variaciones, con un t1000 en busca de Kyle reesse y la aparición de una diferente sarah. Los efectos del t1000 y especialmente la lucha entre dos terminators t800, o sea dos arnolds. Incluso la introducción del "abuelo" y de una Sarah q lucha desde los nueve años tiene coherencia respecto a la corriente temporal. ¿Y si resulta q lo han conseguido?
La película pega un nuevo vuelco con un nuevo salto temporal, y el salto es directamente al abismo. Pierde la única baza q tenía, la del encanto de 1984 para trasladarnos al anodino 2017 de manera gratuita, dado a unas visiones de un futuro que kyle no ha vivido. Las paradojas temporales rozan el ridículo a partir de aqui, empezando por la más obvia: nadie ha Engendrado a John connor en 1984. La aparición del líder de la resistencia pretende ser una sorpresa, que por cierto reventaba por completo el tráiler, perpetrando lo que debe ser un sacrilegio en la saga: John connor pasa a ser el malvado. Triste final para una personaje tan capital.
Así q ya perdida la gracia de la cinta, y moviéndonos por terrenos simplistas la película toca fondo. Nos podriamos agarrar a la esencia y disfrutar de las escenas de acción. Pero aquí si q la comparación es bochornosa. Es bueno recordad que James Cameron fue un Gigante del cine de acción y cualquier cosa palidece con el ritmo de termiNator y con la espectacularidad desatada de termiNator 2. El amigo Alan Taylor no es James Cameron. Por mucho que intente montar escenas espectaculares todo se ofrece de forma anodina y con escasa alma. Persecuciones en autobús o helicópteros, explosiones de skynet y luchas entre máquinas que ya no ofrecen nada al producto final.
Se buscan una manera burda para que el abuelo nos sobreviva y aunque consiguieron evitar a skynet nos auguran futuras películas de la saga. Lo que viendo el resultado de cualquier cosa q no ha tocado Cameron no se si es buena idea. En este caso pulgar biónico hacia abajo.

domingo, junio 28

ONCE TEMPORADA 2014/15

España:

Bravo
Gaspar
Pique
Otamendi
Marcelo
Kroos
James
Modric
Suárez 
Messi
Cristiano

Europa.

Buffon
Alves
Pique
Chielinni
Alba
Kroos
James
Pogba
Messi
Suárez 
Neymar

La temporada ha sido tan diferente de una vuelta a otra que se hace complicado sacar conclusiones generales. Marcelo se estaba saliendo y su ultimo mes fue un horror. Alves era centro de toda critica durante el año y acabo como un tiro. Destaca el centro del campo donde el Brcelona no mete a nadie en mucho tiempo y si lo hace el Madrid, por su pletórica primera vuelta. Lo de poner a Modric es una sobrada, pero fue el mejor jugador de Europa cuando jugo y su perdida equivalió a la perdida de su equipo.
En Europa pocos equipos han mostrado un nivel individual excelente mas allá del campeón. Los jugadores de la juve que aparecen son merecedores y premiados por su trayectoria pero sin haberse salido del pellejo. Por supuesto la msn ha sido lo que ha dominado Europa con suficiencia este año y así sale reflejado

domingo, mayo 31

LOS VENGADORES: LA ERA DE ULTRON

A la espera de una galaxia muy lejana los Vengadores: la Ira de ultrón se levantaba  como el acontecimiento fílmico del año. Los Vengadores habían conseguido rematar la estrategia ambiciosa de Marvel Studios con una película superior. Un blockbuster modélico en cuando a ritmo, interacción de personajes y espectacularidad. Dado que en la segunda fase las películas individuales han mejorado a sus predecesoras era prudente pensar que la Ira de ultrón sería el no va más en cuanto a cine de superhéroes. Vale, las expectativas desmesuradas nunca han sido el mejor enfoque para ir a ver una película y  la peli de Whedon no va a ser una excepción.
Josh Weddon  pareció encontrar la piedra rosetta haciendo los Vengadores. Personajes que quedaban perfectamente retratados en un solo trazo,  diálogos afiladísimos y con el tono justo, personajes carismáticos, incluyendo a un villano excelente, y una dirección clásica (especialmente agradable en las escenas de acción) que no dificulta, si no que mejora la película. Parecía que la idea era seguir por el mismo camino, pero veremos que los resultados no han terminado siendo tan alentadores.
Vengadores: la Ira de Ultrón empieza de sopetón. Demasiado. Nos introduce en una escena de acción inmediata, donde  ni sabemos desde el principio qué está pasando ni porqué. Por muy espectacular que sea, y cantando el CGI más que en el resto de la película,  es una escena fallidad desde el principio. Excesiva en los movimientos de personajes, destinados toda la película a masacrar carne de cañón sin importancia y con un villano, carismático en los cómics, que ha sido vilipendiado en la película. El barón Von Strucker  termina siendo retratado como una inutilidad, sin ninguna oportunidad contra los Vengadores y ningún tipo de carisma en su perfil. Tan malo que termina muriendo fuera de foco.  Y si para algo tenía que servir esta escena debía ser para presentar a los gemelos Maximoff, pero ocurre igual que con el resto. A parte de ver sus poderes en acción, no sabemos ni sus motivaciones, ni sus relación con el país balcánico y ni siquiera como funcionan sus poderes, en especial los de Wanda.
Así que aunque no se empieza con buen pie es de imaginar que Whedon pronto lo va a arreglar  con lo que mejor se le da: interacción entre personajes y dotar de carisma a los mismos. Los que amamos los Vengadores nos gusta en especial “las charlas en la mansión”. O sea, tener a los personajes entre batalla y batalla relacionándose entre ellos. Y siendo los diálogos de ese tipo marca de fábrica de Josh es de esperar que se luzca. Aunque se saque de la manga una extraña relación entre la Viuda Negra y Banner, que en principio funciona como una especie de desactivación del gigante esmeralda pero que deriva en un burdo flirteo en la fiesta de Stark que no queda nada bien, o momentos sin chispa ninguna como la competición por novias entre Stark y Thor. La conversación previa en que Tony expone su plan a Banner de crear una inteligencia artificial que sirva como control de seguridad del planeta (anticipando Civil War) o sobre todo los momentos distendidos del cameo de Stan Lee, y la brillante camaradería mostrada en la escena del martillo nos recuerda los buenos momentos de estos personajes.
La primera irrupción de Ultrón también funciona muy bien. Ultrón se ha generado un cuerpo con restos mecánicos y su aparición destartalada, casi desmontado y sin poder moverse es bastante más efectiva que todo lo que vendrá después. La voz viscosa de James Spader (o su doblador en mi caso) funciona perfectamente para dotar al personaje de una repulsión a la humanidad, aunque este hecho no está demasiado bien mostrado en la cinta. ¿Se supone que Ultrón es malo simplemente porque malinterpretó una frase de Tony Stark? Creo que está demasiado cogido por los pelos. Porque la relación edípica de los comics (allí con Hank Pym) pasa de soslayo en esta película.
A partir de aquí, la verdad es que Ultrón no vuelve a funcionar. Tiene una imagen poderosa en la iglesia de Sokovia donde recluta a los Maximoff para su causa, pero que no tiene mucho sentido. ¿por qué Pietro y Wanda le siguen a pies juntillas, cuando el plan de Ultrón es irse a crear un cuerpo nuevo? Y en cuanto se enteran que su propósito es destruir la humanidad pues previsiblemente se le vuelven en contra. No es que ultrón haya hecho mucho por convencerlos, más allá de reiterativos discursos rimbombantes que acaban por cansar a cualquiera. Ultrón no para de hablar y de quererse mucho a sí mismo.  Como digo en su primera aparición tiene gracia (la metáfora con los hilos) pero acaba siendo un villano de opereta prepotente y pagado de sí mismo, cuando como vemos durante toda la película, sus actos lo definen más como un perdedor de tres al cuarto. Pues no hay ni un solo momento en que sientas que es la amenaza insalvable para los Vengadores que él mismo se cree. No existe un enfrentamiento en que veas que los tiene contra las cuerdas. Más bien al contrario. Se dedica a recibir durante toda la película a base de bien.
Luego se nota que la película no vuelve a fluir como debe. La siguiente escena de acción parece metida por compromiso y nos lleva a Wakanda, para presentarnos a Klaw, el vibranium y preparar una peli de Pantera Negra. La verdad es que es una escena deslavazada, sin mucho sentido dentro del metraje, y que vuelve a mostrar a un Ultrón pequeño respecto a sus contincrantes. Es más, es Wanda la que termina siendo capital controlando a los Vengadores, enseñando unas escenas que debieran ser  perturbadoras pero que tampoco crean el impacto deseado. wanda va a tener poderes comodín en toda la película, utilizados al antojo del guionista. A su vez Mercurio si tiene algún momento de lucimiento, pero es inevitable comparar el efecto de sus poderes y sobretodo su carisma con el Mercurio de Dias del Futuro pasado y sale perdedor de manera inmisericorde.
La escena rubrica con el descontrol de Hulk (¿no estaban en Wakanda? ¿Como acaba destruyendo Manhattan?) y el plan Hulkbusters de Toni Stark. La armadura Violeta es de lo que mejor funciona en pantalla y asistimos a la que quizás sea la mejor escena de acción de la cinta. Visualmente muy potente y devastadora y de las mejor dirigidas, pues aunque Whedon se consagró aniquilando chitauris en 2012 parece que estos tres año le han servido para conocer la cámara nerviosa, con decepcionates resultados.
El enfrentamiento en Manhattan lleva a los Vengadores al ostracismo, de una manera tampoco demasiado bien explicada, y tienen que refugiarse en la granja de Ojo de halcón. La película aquí se para por completo. Y como he explicado los parones no tienen que ser malos, porque ahondas en los personajes, pero es que no están funcionando como debieran. A estas alturas las tramas personales están siendo un lastre y no está consiguiendo la chispa y la interacción de antaño. Un buen ejemplo es Tony Stark, cuyo carisma y energía le convirtieron en el amo de los Vengadores y que ya ha pasado la ralla de comomolismo. Cada intervención suya tiene que acabar con un chiste, gracieta o chascarrillo que nos recuerde lo jocoso que es, cuando termina convirtiéndose en un payaso sin remedio. Y más viendo que los planes de futuro de Marvel llevan a Whedon a plantar semillas de la inminente Civil War. No puede ser que el Capitán América le escupa a la cara verdades a Stark, planteamientos morales interesantes que van a germinar en un enfrentamiento… y el otro se chotee de todo. No, el tono es equivocado y termina haciendo daño a Stark como personaje y a  la escena misma que no termina de tomarse en serio su planteamiento.
Es por eso que sin duda el personaje más beneficiado de esta cinta es el Capitán América. Si ya en el soldado de Invierno había demostrado un empaque y un peso importante, aquí se acrecenta más por el simple hecho de que ¡es el personaje más serio! El único capaz de tomar su misión de forma juiciosa sin necesidad de rellenarse de chistes y que hace que sus actos y sus palabras tengan poso. Además se le otorga dotes de mando en las escenas conjuntas y tiene sus momentos de lucimiento. 
Del resto Thor parece no ser el personaje que más le agrade al director. Tanto en la primera película como en esta no ha incidido demasiado en él y lo ha utilizado más como recurso dentro del argumento que como personaje importante. La trama entre Banner y Viuda Negra nunca acaba de funcionar. Natasha es demasiado evidente en su cortejo con Banner y las dudas de él parecen rebozadas de un dramatismo barato que no cala. A Ojo de Halcón se le quiere dar un poco de cancha en esta película y por eso se le dota de una familia y un acceso secreto a donde llega Nick Furia, pero  es que es un personaje tan simplón en las pelis que poco jugo se le saca. Como alguien me dijo si le quitas el carismático carácter que tiene en los cómics ¿qué queda? El nexo entre los dioses, que le dice su mujer, cuando lo único que ha hecho hasta ahora es ser controlado mentalmente y convertirse en un peligro para el grupo.
Falta un personaje más por aparecer y para ello tenemos que volver a introducir artificialmente una escena de acción en una autopista, que nos recordará a Matrix Reoloaded, y que confirma que definitivamente Whedon se ha pasado a los directores estruendosos y nerviosos. No se pierdan que la escena es enfrentar a Ultrón contra el Capitán América, Natsha e incluso el Halcón. Los Vengadores más débiles no solo aguantan el envite del robot, si no que le tienen más de un cuarto de hora contra las cuerdas. ¿Qué pasa con el robot imparable de Adamantium de los cómics, que se mantiene en pie impasible mientras una decena de Vengadores descargan su poder contra él? Ni rastro. Hasta el capitán América barre el suelo con este Ultrón que encima ha evolucionado y se ha convertido en un armatoste más  poderoso (o eso se encarga siempre de decir con su cargante discurso) y por  qué no decirlo un diseño que ha terminado por resultar bastante horrible. 
La recuperación de la cuna, que le han dado más importancia en el metraje de la que merecía, derivara en la definitiva aparición de la Visión. La idea de que la Visión sea un Jarvis mejorado no me parece mala en absoluto, aunque su aparición debería ser algo más fantasmagórica y poderosa. La voz suave  y delicada que tiene tampoco ayuda en un personaje que tendría que dar una imagen tan trágica y poderosa como si lo dibujase John Buscema. Y definitivamente que coja y levante el martillo de Thor como rubrica de su discurso pues quizás le funcione a los no lectores. Para mi desde luego roza el sacrilegio con fuerza y no se a que viene.
Nos vamos ya a la traca final, con el megaplan de Ultrón. Levantar una ciudad de sus cimientos  para estrellarla cual meteorito y crear así la extinción de la humanidad. El plan es tan edad de plata que ni siquiera perderé tiempo en saber porque Sokovia tenía  cohetes bajo su  subsuelo. El gran final se supone una recreación del épico último ilimitado de Busiek y Pérez, quizás la mejor historia en el cómic de ultron. Pero si allí el robot tenía un aura de invencibilidad que hacía la aparición de miles de ultrones un momento desalentador, en la película con ese ultron al que le han dado considerablemente para el pelo... Pues su avatares no dejan de ser la típica carne de cañón genérica cuya única base es ser destrozados por los héroes más poderosos dd la tierra.
Y es en esta escena final donde Whedon suspende definitivamente. Así como recordamos la batalla de nueva York como casi perfecta, en Sokovia sigue consiguiendo dividir la acción para q todos los personajes tengan momentos de gloria, que es bueno, pero no consigue ningún momento quitaalientos o que muestre una peligrosidad extrema. Además es un hecho incontestable qhe a Wedon le asusta la épica. Cuando la situación puede llegar a ponerse dramática siempre introduce un chascarrillo o un alivio cómico para rebajar la tensión. Patético es cono se carga el que debería ser el único momento épico de Thor junto a la Visión o la definitiva destrucción de Ultron por parte de Hulk, donde hasta parecen que terminan por chotearse de los discursos rimbombantes con los que Ultron no ha parado de deleitarnos durante toda la película.
El epílogo no deja de ser un bonito homenaje al avengers 16, con un cambio de alineación sin demasiado sentido en los que se van, pero que no deja de ser un clásico de la serie, aunque no le auguro demasiado recorrido al nuevo grupo, advierto.
Como conclusión Marvel nos prometía la madre de todas las pelis de superhéroes y no ha respondido a las expectativas. Ha presentado una película con escasa alma, con un malo que no funciona y escrita con plantilla. E incluso en lo que Whedon había demostrado manejar cómo nadie, como la dirección de acción y la chispa en los diálogos, tampoco se ha conseguido buena nota. El ex de buffy deja la franquicia en mano de los hacedores del soldado de invierno, que tendrán la difícil tarea de las guerras civiles e infinitas. Sólo entonces veremos si la era de ultron fue un pequeño resbalón o el inicio del declive de los héroes más poderosos de la tierra.