Cuando en el año 2000 apareció el nombre de Hugh Jackman
para el goloso papel de Lobezno… pues no lo conocía nadie, la verdad. No creo
que llamase demasiado la atención, más contando que era la segunda opción.
Quién nos iba a decir que todavía diecisiete años después vamos a despedir al
actor astrualiano del personaje de su vida, con el que ha conseguido un
mimetismo absoluto como solo Chistopher Reeve ha conseguido. Hugh Jackman es el
único Lobezno y es impensable en el imaginario que otro ocupe sus garras. Logan
va a ser la última vez que Jackman interprete al mutante canadiense y espera
tener una despedida a la altura.
Porque no nos engañemos, no es que Lobezno haya tenido mucha
suerte en solitario. Si con Singer clavaron el físico y la actitud del
personaje, hasta darnos momentos pletóricos en X2, la sobreexplotación del
mismo terminó mitigando al mismo en productos cuestionables. La Decisión final
y Dias del futuro pasado le daban un
protagonismo que no le correspondía, pero sobre todo sus películas individuales
han sido terribles. Lobezno Orígenes incide en el pasado de Lobezno y su
relación con Dientes de Sable de la manera más
inofensiva y aburrida posible. Lobezno Inmortal es mejor, pero vamos,
que partiendo de una obra extraordinaria como Honor roza el ridículo con
algunos giros y vuelve a conseguir un interés nulo entre el fandom.
Precisamente por este fiasco parece algo raro que sea James Mangold, el mismo
director, el elegido para cerrar la franquicia, apoyado por el mismo Jackman al
parecer. Afortunadamente ambos tenían claro
que querían un tono totalmente diferente.
Dos serán las decisiones relevantes que van a marcar la
película para bien desde el principio. Para empezar se trata de continuar el
camino que empezó Deadpool hace un año: hacer una película para mayores de
dieciocho años. Después del éxito del año pasado la Fox entiende al fin que no
ha de tomarse esta decisión como veneno para la taquilla y Logan se lo va a
agradecer. Si con Masacre se pudo utilizar para ir al lado más cafre y
gamberro, Lobezno se verá favorecido con un uso de la violencia nunca visto en
la franquicia. Y si algún personaje necesita poder salir brutal y salvaje en la
gran pantalla es Lobezno. Ya en la primera escena con los pandilleros mejicanos
nos van a sorprender de manera impactante con Logan cercenando brazos y atravesando
cabezas con sus garras sin miramientos. En honor de la verdad éste es el
Lobezno que deberíamos haber visto siempre, el más coherente con su naturaleza
y su salvajismo.
La otra decisión determinante es la de contar la última
historia de Lobezno. Ya que ésta va a ser la despedida del actor contarán la
última historia del personaje, por lo que el film tiene ese tono crepuscular
que tan bien le hace. Llamarla el Sinperdón de los superhéroes es poner el
listón muy alto obviamente, pero sí se agradece ver este acercamiento. La base
para la película se supone que debe ser el Viejo logan de Mark Millar, pero vamos, que lo es tanto como
Honor lo fue de la película anterior. Se quedan con el tono y poco más (cosa
que agradezco, porque éste me parece un cómic muy sobrevalorado) De hecho en
esta película no parece haber ni siquiera un futuro postapocaliptico, al menos
fuera del ámbito mutante que sí que están desapareciendo (vamos a pasar de
soslayo por la idea de que las comidas transgénicas han capado el gen mutante,
que no parece el mejor de los conceptos)
En este mundo sucio y polvoriento que nos representan este
Lobezno fracasado y acabado encaja perfectamente. Jackman es tan sólido como
siempre que se pone las garras y aunque tiene que aparecer debilitado y más
viejo no pierde fuerza su composición. Sus compañeros de viaje en esta película
serán el profesor Xavier y X23, motor de la trama. Xavier aporta su historia al
mensaje crepuscular, estando básicamente senil y decrépito. La verdad es que
Patrick Stewart está sensacional como suele consiguiendo momentos patéticos e
hilarantes por igual. Aunque debo de reconocer mi malestar en que éste sea el
final de un personaje tan importante como el profesor Xavier. Estamos hablando
de un icono de la franquicia que termina con la cabeza ida, siendo el culpable
de la muerte de la Patrulla X y con la muerte menos épica que se le pueda haber
imaginado. Todo coherente con lo que nos está explicando Mangold pero
desalentador para el personaje.
La gran sorpresa de la película será el personaje de Laura o
X23. Reconozco que yo iba con un mucho de miedo, pensando que se trataría de un
recurso cómico y porque las refencias al cómic del mismo no despertaban ningún
tipo de interés. Pues me equivoqué. No sé de dónde han sacado a la niña ésta,
pero tiene una mirada de asesina que te atraviesa. Y sobre todo se mueve en las
escenas de acción de manera trepidante, pareciendo en todo momento creíble que
se enfrente a matones (¿cosechadores?) que le sacan un metro y pueda con ellos,
cosa no siempre fácil. Lo mejor es que no solo luce en las escenas de acción,
si no que en las escenas más tranquilas, en las que muestra su personalidad
antisocial parece un animal enjaulado a punto de estallar en cualquier momento.
Un descubrimiento que de no haber salido bien podría haber destrozado la
película, pues como hemos dicho va a ser el motor de la trama. La búsqueda de
Laura por parte de la maligna empresa científica de turno, encabezada por un
carismático Donald Pierce convertirá a la película en una road movie con los
gatos persiguiendo a los ratones. El
primer enfrentamiento en el rancho de
Calibán muestra con toda la crudeza a X23 y Lobezno en acción. Demostrando si
hacía falta que en muchas ocasiones menos es más. No necesitan de piruetas artísticas
ni malos de opereta para darnos una escena de acción contundente y real.
Parece que estoy poniendo a la película casi perfecta, y no,
no lo es. De hecho el tiempo que se toma en los personajes y en explicar las
motivaciones de los mismos tiene su debe
en el ritmo de la película, que es muy lento y que hace que sea demasiado
larga. Sin ir más lejos el interludio que se toman en casa de unos amables
viajeros es innecesario y bastante estúpido. No es la primera vez que buena
gente muere por ser anfitrión de Logan, así que quedarse en esa casa era ponerlos en el punto de mira, por muy
bien que hiciesen las tortitas. Además nos presentan aquí a los dos malosos que
van a sustituir a Pierce. Por encima suyo el típico científico villano. La
verdad es que todo lo que tiene que ver con la empresa científica es bastante
mejorable. No existe tópico que no cojan. Desde la manipulación con niños hasta
las enfermeras de buen corazón salvándolos (y grabando todo lo que pasaba allí
dentro sin miramientos…) Por debajo de Pierce la amenaza física real, que
termina siendo un clon de Lobezno, lo que pasa por ser bastante poco
interesante a mi parecer. Que un sincerebro con garras sea quien vaya a matar a
los últimos mutantes de la Patrulla X es una opción errónea desde mi punto de
vista.
Con la caída de Xavier solo quedan Logan y Laura, que ahora
empieza a hablar por primera vez, en la búsqueda del Edén, el misterioso lugar
utópico al que habían que llegar todos los chavales (¿nuevos mutantes?) que
termina siendo una cabaña en las montañas. Pues vale. Además no sé para que dan
tanta monserga con el tema del cómic y de que no existe si al final va a estar
donde iban a buscarlo. En definitiva,
que la película se está desmoronando poco a poco como la propia salud de Logan,
tampoco demasiado bien explicado porque en ese preciso instante el tipo está
enfermando hasta la muerte. Todo el
proceso que están en Edén, que parece que solo esperan que lleguen los malos,
se hace bastante pesado y apenas se salva por la buena interacción entre Logan
y Laura (y por devolver a Lobezno a su icónico look)
Para la resolución pasa lo mismo. La película ha ido tan por
perfil bajo voluntariamente que cuesta esperar momentos de epicidad máxima. Una
persecución por los bosques canadienses y lobezno en plan destroyer contra
malos del montón, malos que los propios niños (a los que quieren capturar
vivos) parecía que podrían haber eliminado sin muchos miramientos, la verdad. Y
para el enfrentamiento definitivo de nuevo el Lobezno sincerebro que deja
momentos salvajes y rotundos, pero que cuando cae por la esperada bala de plata
que lleva rondando toda la película ni nos sorprende ni nos alivia. Es cierto
que es coherente con el tono crepuscular de la cinta, pero no deja de ser
decepcionante que éste sea el último combate de Lobezno. Ha sufrido cosas
peores y se ha rehecho, y su final tampoco es un sacrificio máximo o un momento
legendario, simplemente una batalla perdida con un rival intranscendente. Pero bueno,
estaba claro que Jackman quería cerrar definitivamente su etapa sin atisbos de
recuperación y ha sido el camino escogido. Personalmente se me queda muy
cortito para un personaje capital, aunque la escena en que cambian la cruz
cristiana por la X mutante es simbólicamente perfecta.
En fin, despedimos a Lobezno de la manera más correcta
posible. Puede que alguno te haya comparado a Logan con el Caballero Oscuro o
cosas semejantes, y no, no llega a esos puntos de calidad, y la película tiene
algunos problemas serios, especialmente en su tercio final. Pero no hemos de olvidar nunca que por muy bien que
Hugh haya representado a su personaje ésta pasará por tener sus momentos más
destacables desde 2002, con sus aventuras solitarias dando vergüenza ajena. Si el
listón a batir era éste Logan ha cumplido con creces en su despedida.
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