lunes, julio 4

Supreme power

Joe Michael Stranczynski se ha convertido en un guionista a tener muy en cuenta. Su fama la adquirió en la sobrevalorada serie de televisión Babylon 5 de la que admito no he podido ver más de cinco capítulos. No lo consideraba un gran bagaje para entrar como guionista estrella en Spiderman pero ahí si que hizo algo que parecía casi un imposible: Sacar al hombre araña de la letanía y mediocridad en la que estaba viviendo desde hacía más de una década. JMS afronta al arácnido sin complejos, devolviendo el carisma a Peter Parker y sus secundarios y asumiendo riesgos importantes para hacer evolucionar a su personaje, referente a su origen y sobretodo a la revelación ante Tía May. Pero por encima de todo consigue quitar el estigma de adolescente que llevaba implantado Peter Parker en contra de su propia evolución y consigue escribir las andanzas de un treintañero sin perder un ápice (más bien ganando) de encanto y un extraordinario sentido del humor. Realmente el bueno de Stranczyski me había conquistado. Sirva todo este preámbulo para explicar qué me lleva a comprame un cómic sobre un grupo de superhéroes que ciertamente nunca habían sido santo de mi devoción en casi ninguna de sus apariciones. En esta ocasión el guionista es la estrella.
JMS afronta Poder Supremo (siempre a favor de las traducciones de los títulos) desde una vertiente realista. Se trata de mostrar como sería la aparición de seres superheróicos en nuestra realidad. Para esto el escuadrón supremo le viene como anillo al dedo, pues al estar en una tierra paralela puede mostrar su visión dentro de Marvel, y sin interferencias de los personajes marvelófilos. En definitiva se puede considerar la misma opción que hace años tomó Alan Moore en Watchmen. y un apunte: éste sí es un tebeo de corte realista y hecho por y para adultos, y no los que están sacando en la linea Ultimate que son personajes "molones" destinados evidentemente para la nueva generación de adolescentes quinceañeros.
Por supuesto no podemos olvidar una cosa: el escuadrón supremo, como todos sabéis no son sino la JLA que el bueno de Roy THomas se sacó de la manga para que andasen por el universo Marvel antes incluso que se inventase la palabra crossover. Así que en definitiva esto también se puede ver como "¿Y si los personajes de DC aparecen en el mundo real?" las comparaciones son evidentes, sobre todo en el caso de Hiperión y de Halcón Nocturno. El resto no conozco tanto su origen como para hablar de ellos.
El cómic se articula en relación al personaje de Hiperión, su origen y su crecimiento. Todo resulta de lo más redondo. El gobierno americano se hace responsable del niño extraterrestre y lo educa convenientemente: le dota de una familia y le da una educación acorde. Es muy inteligente la manera en que subliminalmente Mark Milton va recibiendo la información que le convertirá en un verdadero patriota y a la postre en un arma al servicio de los Estados Unidos. Es de agradecer que los responsables del proyecto Hyperión no aparezcan como idiotas, o como malos malísimos (no se cargan ni a los "granjeros de Kansas", ni al periodista que perseguía a Hiperión) Más bien todo lo contrario, consiguen engañar a Milton cuando les es necesario y en definitiva lo mantienen controlado para sus fines. Recalcar la escena en que Bill Clinton está presentando a Hyperion y éste duda de las palabras del presidente tras haber participado en la guerra de Irak o sus opiniones en política internacional ( a Stranczyski le puede su lado progresista. También se nota en la manera de mostrar a los presidentes demócratas y republicanos: George Bush es una caricatura)
Y por otra parte el tratamiento de Hyperión también es muy correcto: llegas a sentir su soledad cuando se vuelve adolescente y el daño que sufre con el rechazo de sus congéneres (muy buena la conversación en el instituto de las chicas en el baño, o como ninguno de sus compañeros se sientan en los pupitres adyecentes) Entiendes realmente que Milton se encuentre totalmente solo, con el único punto de apoyo en el (falso) amor de sus padres. Increiblemente cruel es el momento en que sus padres, que quieren abandonar el proyecto, confiesan que nuncan han llegado a dejar de temerle en todos estos años. Y Justo en el momento en que Hiperión murmura "no estoy solo" al encontrar a Zumbador (que parece aquí se va a llamar Borrón) le comunican la noticia de la "muerte" de sus padres. Psicológicamente está muy bien tratado el personaje. Ni siquiera cuando se convierte en personaje público parece una estrella mediática, sino que su relación con la gente sigue sin poder ser normal. Entiendes y comprendes en definitiva el sentimiento de aislamiento que comporta ser Supermán, digo Hyperión.
El resto de personajes no tienen tanto desarrollo, aunque todos están bastante logrados. Se puede decir que los tres personajes principales que acompañan a Hyperión tienen una base bastante realista: Los poderes de Borrón no se saben de donde surgen, aunque es bastante original la idea de darle un aspecto comercial al asunto y convertirlo en una franquicia. No nos engañemos, parece bastante lógico que el asunto podría pasar realmente así. Además parece que está destinado a ser el carismático del grupo. El recibimiento a Milton y al velocista son bastante diferentes. Los otros dos son más convencionales: Halcón nocturno sigue los parámetros habituales de un justiciero. Un remedo de Batman en plan más salvaje y con algún punto negro (nunca mejor dicho) Y Doctor Espectro parte de un especialista en operaciones encubiertas de los EEUU que acepta voluntariamente someterse a un experimento proveniente de la nave de Hyperión. También se mueve bastante por el tópico (quitando que el personaje se pase quince años en coma) y no sé si es buena idea hacia donde quiere tirar el guionista, con "algo" controlando esporadicamente a el Doctor. Sería muy estúpido por parte del ejército americano dejar la situación así sabiendo que el personaje es potencialmente peligroso. Hasta ahora el ejército no ha actuado de manera estúpida y esperemos que Stranczyski lo solucione de manera correcta en los próximos capítulos. Las breves apariciones de los remedos de Aquaman y Wonder woman se desvían un poco-bastante de la línea realista por donde se movía el resto. pero bueno, son flashes demasiado breves para hacerse una idea de ellos.
¿El problema de todos estos personajes? Pues que básicamente no son el escuadrón Supremo. Sí que tienen sus nombres y sus poderes pero no se comportan en manera alguna como lo hacen el grupo que tantas veces ha dibujado George Perez. Ni siquiera se parecen fisicamente, diablos. Pero bueno, es un problema que a la Marvel actual está visto que cada vez le interesa menos. y he de decir que en este caso la historia está tan bien desarrollada que no me importa los problemas de continuidad. Tiene que ver también con mi nulo interés en los personajes. Supongo que a un irredento fan del Escuadrón le dolerá ver a estos personajes sin ningún tipo de semejanza a sus personajes conocidos.
JMS es todo un experto en el tratamiento del diálogo. Hoy por hoy es el guionista que mejor dialoguiza con diferencia. y Poder supremo le supone una gran oportunidad para ello. Dentro de esta vertiente realista que ha querido aportar las escenas espectaculares son casi inexistentes, por lo que la mayoría de escenas son personajes hablando. Es destacable que en seis capítulos no pase mucha cosa, pero aún así no son de lectura de cuatro minutos, y es debido a la cantidad de diálogo que contienen. Esto puede hacerse pesado si el dibujante no encuentra buenas soluciones o si el diálogo no es brillante. En este caso lo es. Stranczyski deja de un lado el excelente tono humorístico de Spiderman para dedicarse más al transfondo humano y da lo mismo. Lo sigue clavando igual. Conversaciones como la del baño de las chicas, la de Borrón e Hyperión en el último número, o el periodista contando que sentía que un abismo los separaba dan buena cuenta de en lo que es bueno JMS: Dos personas hablando pueden ser más impactante que una invasión extraterrestre.
El único punto negativo que le puedo poner a la serie por ahora es que parece que no va a ningún sitio. No tiene ninguna dirección. Los personajes simplemente "están". Es cierto que se trata de los capítulos de presentación pero aún así desde mi punto de vista necesitan algo más de transfondo. Antes cité a Watchmen (que conste que no quiero comparar ambas series, sería muy cruel contra JMS) Allí la investigación sobre el asesinato del comediante servía como base para presentarnos todo ese mundo. Aquí en principio no hay nada de eso, pero esperemos. Si la última escena del tomo sugiere lo que creo que sugiere es posible que este asunto para los próximos números se subsane.
En los lápices tenemos a Gary FRank. Frank consiguió una efervescente fama cuando se encargó de algunos números de Hulk y prácticamente se le convirtió en la gran esperanza blanca del cómic de superhéroes. Revisando aquellos números encuentras algunos problemas en la expresión de las caras o la ubicación de los personajes en relación a su entorno que te hacen dudar de que Frank fuese "la única alternativa a Alan Davis" como yo había oído decir. Incluso un número entintado por Joe Rubistein dejaba bastante claro la importancia del fino entintado que proporcionaba CAm Smith en el acabado final. Esto ha terminado siendo verdad. Frank se ha divorciado de su matrimonio artístico con Smith y ahora aparece con John Sibal como entintador. y supone un paso atrás. El aspecto final es más aspero y un trazado más rugoso que el que tenía anteriormente. Y sigue teniendo algún que otro problema con las caras, hay bastantes expresiones que se le escapan. TAmbién es cierto que se debe a que no se limita a simples poses y rostros genéricos, sino que sus personajes siempre intentan expresar algo. Y también es de agradecer que tenga más de un tipo de modelo para cada personaje y que se atreva con modelos menos habituales como los dos agentes de publicidad. En relación a los presidentes tiene el problema característico: Clava el parecido, pero a la hora de que estos tengan que expresar algo le resulta muy difícil que no parezca una caricatura. y por cierto, los diseños de los personajes son bastante aburridos, aunque se puede deber más al tono realista de la historia que a los (de)méritos de Frank
más que dos personas hablando. Ahí es cuando se ve si de verdad eres un buen dibujante, creo yo. Es cierto que sale airoso en bastantes ocasiones aunque a veces busca soluciones extrañas o simplemente equivocadas, como el enfrentamiento entre Richmond (Halcón Nocturno) y su abogado o el monólogo de Hyperión al mismo Halcón Nocturno (hago notar que no sé si son soluciones aportadas por FRank o por el guionista) En este punto le gana la partida John Romita Jr. que en Spiderman se luce en toda y cada una de las ocasiones. No quiero criticar a Gary Frank. Está bastante mejor que en sus números de Vengadores y es un dibujante muy por encima de la media, aunque no ha llegado a convertirse en la estrella que nos quisieron vender.
Así que el bueno de JMS ha vuelto a acertar. Stranczcyski sigue escribiendo de manera inteligente. Ha creado unos personajes interesantes, bien definidos, con corte realista y que prometen chispas en sus interacciones. Está a igual nivel en el estilo humorístico aventurero de nuestro arácnido favorito como en el dramático-humano de Poder Supremo. Esperemos que su enfoque de ciencia ficción en su próxima etapa en los 4F siga por estos derroteros. EN esta ocasión el guionista es la estrella

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