Raúl González Blanco deja del Madrid. Con el ocaso del siete blanco en los últimos años es posible que hayamos perdido la perspectiva de lo importante que es este acontecimiento. Puede que de un tiempo a esta parte la figura de Raúl se haya conventido en una caricatura de sí mismo, casi un frki con sus churrigoles y sus carreras hacia ninguna parte que provoca dentro del madridismo y del futbol en general un continuo debate. Olvidando por lo general que hubo un tiempo que no había lugar para el debate y sí para la unanimidad ante el que ha sido, que yo haya conocido, el mejor futbolista español de todos los tiempos. Es bueno recordarlo ahora que parece una alivio que deje la casa blanca.
Raúl debutó con 17 años en el primer equipo dela mano de su máximo valedor, Jorge Valdano. Todos recordamos aquel partido , en que el pipiolo se hartó de fallar goles clarísimos y el posterior gol contra el Atlético de Madrid. A decir verdad su primera temporada la recordaremos por su estreno y eclosión, pero lo que parecía un proyecto de buen futbolista tampoco daba signos de convertirse en lo que se convirtió. Sí, marcó 17 goles, que es una cifra estimable, pero plausible en un equipo que funcionaba como un reloj y donde Amavisca y Zamorano le cerraban las puertas al (1)7. Reconozco que yo por aquel entonces pensaba que mi jugador fetiche, Alfonso Pérez Muñoz, se lo iba a comer con patatas después de su lesión.
Pero hete aquí que Raúl, en la siguiente campaña, empezó a convertirse en lo que es. Tras la balsa de aceite del primer año el segundo el Madrid de Valdano se fue al carajo literalmente, con los grandes jugadores haciendo vergonzosamente la cama al míster. Así, que en ese contexto apareciese un chaval de dieciocho años y se echase en todo un Madrid la responsabilidad que no le debía corresponder mientras los Míchel, Laudrup o Luís Enrique miraban para otro lado, pues habla muy mucho de la mentalidad ganadora de Raúl.
Pero no convirtamos a Raúl en el ejemplo de los intangibles, que parece que se ha quedado en que solo ofrece esfuerzo, sacrificio, profesionalidad… Además de eso el 7 ha contado con una calidad diferencial envidiable. Uno no es solo uno de los mejores jugadores de una década porque se esfuerce mucho. La inteligencia de Raúl está en saber activar los espacios como nadie. Su facilidad para caer metros atrás, arrastrando defensas y combinando al primer toque ha abierto multitud de sistemas defensivos, porque a su vez tenía el empuje suficiente para llegar como segunda línea, y la intuición de llegar en zona de remate siempre donde acababa la jugada.
Porque tendemos a olvidar que Raúl de clase, habilidad y talento va más que sobrado. No es solo oportunismo, que parece será la imagen que nos quedara de él. Pero recordamos regates formidables dentro del área, controles estratosféricos, pases al espacio que deciden partidos, definiciones antológicas (su famos vaselina) Además mantiene una capacidad para ser importante en todas las posiciones del campo. Con Capello y Heincker jugó tirado a la izquierda (para que los pregalácticos Suker y Mijatovic tengan sitio) y con Hiddink a la derecha sin que su llegada y registros rebajasen. Además estos años se afianza su sociedad con Fernando Morientes, delantero que le viene al dente a Raúl pues hace un excelente trabajo de nueve fajándose con los centrales y arrastrando defensas y creando espacios que como mantenemos Raúl activa como nadie.
La llegada del Madrid galáctico aún va a hacer más grande a Raúl, ya que el juego combinativo sube varios enteros con Zidane, Figo, Solari, Roberto Carlos y Guti a su alrededor. El Madrid juega como los ángeles y los que asumen que el 7 no tiene calidad deberían repasar la velocidad de esas combinaciones y lo a gusto que estaba Raúl sin desentonar con los jugadores más técnicos del mundo. Lo grande del Madrid galáctico era la gran cantidad de focos de fútbol que tenía. Bien podía ser un día el Madrid de Raúl,y seguidamente el de Zidane, o el de Ronaldo cuando llegó, sin obviar “secundarios” con la clase de Figo y Roberto Carlos. Raúl se hizo grande de verdad y su nombre sonaba año sí año también para la pelota de oro. Solo la trayectoria de la selección española le privó de una más que merecido premio, pero sus tres Champions coincidieron con competiciones de selecciones donde España, como solía, no da la cara. En el 2000 Raúl fue la cara de la derrota, fallando un penalti en el último minuto. Y en el 2002 estuvo entre algodones todo el mundial y finalmente se cayó en cuartos, partido donde Raúl no pudo participar. No voy a exculpar al madridista, ya que en ninguna de las competiciones jugó al nivel que acostumbra (como todos los jugadores españoles) pero tampoco debe caerle la losa de perdedor que se la ha impuesto a posteriori.
El cúlmen de los galácticos fue Ronaldo. Del Bosque ya hacía tiempo que llevaba detrás de Morientes y pasó toda una temporada con Guti de nueve en lugar del albaceteño. Así que como era de preveer el siguiente fichaje sería un delantero centro. Y Ronaldo, aún con las lesiones que ha tenido puede haber sido el mejor delantero de la historia. Y sin duda el mejor definidor que haya existido. Pero si algo es Ronaldo es monopolizador. Es equipo juega para que Ronaldo marque. Punto. Y nadie puede decir nada porque O fenómeno cumple sobradamente. Pero el equipo pasa de tener múltiples focos de futbol a pesar a “eh, que tenemos a Ronaldo” y de ahí al Ronaldosistema hay un paso (algo parecido le está pasando al Barça con MEssi) Y Ronaldo es un delantero tremendamente egoísta. Es la antítesis de Morientes. Ni sacrificio, ni defender, ni arrastrar rivales, ni caer a bandas, ni crear espacios. Él es recibir con ventaja y definir. Punto. Y claro ¿quién ha sido el jugador que mejor aprovechaba los espacios que ya no exiten? Exacto, Raúl, que va a ser el más perjudicado por Raúl (además parece vox populi que no había demasiado feeling personal entre los dos) Raúl sigue haciendo su mismo fútbol. Bajar a combinar, conseguir ventajas, llegar al área… para encontrarse que 1.- allí hay un delantero estático que no le ha abierto ninguna oportunidad y 2.- que Ronalde va a ser la opción 1, 2 y 3 para acabar la jugada.
Con el declive de los galácticos el Ronaldosistema se va a imponer y Raúl lo acusa sobremanera. La temporada 2004-05 es, según mi criterio, la peor temporada de su carrera, donde Michael Owen con justicia mereció quitarle el puesto, pero el ya capitán blanco tenía demasiado peso en la institución para acabar en el banquillo. La 2005-06 fue igualmente horrorosa, con la salvedad que el 7 se lesionó en noviembre (cuando era pichichi) para seis meses y reapareció en menos de tres. Más que hablar de compromiso yo aquí veo una actitud egoísta, pues jugó tres meses semilesionado para no perder la oportunidad de ir el que a la postre será su último Mundial, y por supuesto su rendimiento no estaba a la altura esperada.
Además los entrenadores se habían empeñado en hacer de la virtud de Raúl un defecto. Como sabemos de su recurrente movimiento de bajar a recibir y descongestionar la circulación de balón, pues convirtamos al capitán directamente en mediapunta, pensando que así tendrían espacio los fichajes estrellas de cada año, ya sea Owen, Robinho, Cassano, Baptista o Higuaín que llegaban por esas fechas. Pero es un error, porque ponerle más hombre por delante hace que sus movimientos no generan ventajas, ya que Raúl ya no arrastra a nadie, simplemente recibe en línea de tres cuartos convertido en centrocampista cuando no tiene regate, ni conducción, ni visión para el último pase, ni disparo de larga distancia. Las virtudes de Raúl se diluyen cual azucarillo y todos los entrenadores, desde Luxemburgo a Capello, desde Lopez Caro a Luís Aragonés en la selección no hacen otra cosa que alejarlo continuamente del área.
El ocaso de Raúl va a venir precisamente por la selección. El Mundial 2006 va a ser su última participación con la selección. Las malas lenguas hablan de un Raúl egoita, que acepta muy a las malas su suplencia y que dinamita el vestuario hasta tener que jugar por decreto y caer en el partido clave. A partir de aquí, sea o no verdad, Luís toma la valiente decisión de no volver a convocar al capitán. Lo cierto es que los éxitos de la selección parecen dar la razón a Aragonés y dentro de la mentalidad colectiva empieza a ganar peso que se gana la Eurocopa (semilla del mundial) por no llevar a Raúl, cosa de la que disiento, porque si bien es verdad que Villa y Torres se habían ganado la titularidad, sí estaba haciendo números para ser convocado.
Porque con la llegada de Schuster Raúl volvió a ser delantero, esta vez junto a Van Nistelroy y ésa es la única manera de ver el auténtico estado de Raúl, que sigue siendo el jugador con llegada anticipación, con un número de goles considerable. Cierto es que ya llegado a la treintena ya no es un delantero top: sus piernas no están tan frescas como en sus años dorados y sus movimientos de llegada de segunda línea se centran en la finalización y en aprovechar el error del rival, pero le cuesta horrores pensar con la claridad que tenía cuando llegaba físicamente a tope en el área. Lastimosamente es la imagen que nos queda de Raúl en la actualidad. Sus carreras hacia atrás que habían sido arma de destrucción masiva durante lustros ahora parece un trote cochinero sin sentido, y los gestos técnicos enormes ahora parecen torpes. Incluso su mentalidad ganadora parece más motivo de mofa. Y tampoco es para ello, porque sí, siendo un jugador mucho más limitado que en su gran época y no dando la talla cuando te toca jugar contra un equipo de élite, ha estado metiendo goles hasta el último momento y sus números desde que de nuevo lo han tenido de delantero son notables.
La vuelta de Florentino y la segunda galaxia venía ya con la idea prefijada que Raúl no tenía sitio en el equipo. Y aunque Pellegrini intentase incorporarlo al equipo (de nuevo como mediapunta) al final era evidente que el siete ya no era competencia para Cr9 e Higuaín. Al contrario de los que se podía esperar el capitán ha aceptado su suplencia con una naturalidad y deportividad digna de admirar. Ahora , que medio le obligaban a retirarle ha preferido buscar una última oportunidad en Alemania. Una lástima que un jugador tan emblemático no se pueda retirar en la que ha sido su casa deportiva. Pero con el tiempo espero se hará justicia con el que ha sido la última leyenda que ha llevado el siete en el Madrid.
No hay comentarios:
Publicar un comentario