sábado, diciembre 30
MISCELANEA
martes, noviembre 21
Los cuatro fantásticos de Slott. Toma dos
La última vez que trajimos a Dan Slott y sus cuatro fantásticos cumplía dos años en que el guionista llevaba las riendas de la primera familia y nos parecía suficiente espacio para hacer un primer examen de cómo le estaba yendo en su aventura. Y la conclusión fue que se trataba de un trabajo bastante irregular, y que aunque tenía intención de tratar a los 4F desde un punto de vista muy clásico, o precisamente por eso, no acababa de arrancar y dejar historias que dejasen verdadero poso.
Bueno, pues tengo dos buenas noticias desde al retomar estos capítulos. La primera es la llegada de un dibujante “regular” muy a tener en cuenta. Silva es un dibujante brasileño que se quedará los siguientes capítulos, y la verdad es que es una muy agradable sorpresa. Es terriblemente detallista, tiene un diseño de página muy cinematográfico y sabe ser espectacular a la par que clásico cuando toca. La verdad es que es de los dibujantes que más me ha gustado en los últimos años en la colección, que parecía que había tomado el dibujo semicaricaturesco como definitorio de la misma.
Y dos es que parece que Slott se va soltando poco a poco. Al menos deja al fin manga ancha a su imaginación y empieza a buscar sagas más imponentes y con sensación de aventuras “más grandes que la vida”. Pasa con la llegada del tal Cormoran, que parece enemigo formidable, destruye de un plumazo el edificio Baxter y se nos antoja imparable para el equipo. Soy conscientes que artistas se retroalimentan y que buena parte del interés de estos capítulos está en el espectacular dibujo de Silva que hace lucir casi cada página. Y de ahí surge la idea del Portal Eterno, que ciertamente es una de esos elementos que se echaba de menos en estos Cuatro Fantásticos. Una aportación al universo Marvel que sea regulado por los Cuatro Fantásticos y que potencialmente da para muchas aventuras posteriores.
La primera de ellas es utilizar el portal Eterno como especie de baliza para todos los pueblos errantes del universo, y en definitiva retomar el personaje de la Doliente, que abrió esta etapa. Quizás al ser creación del propio Slott le da más presencia e importancia de la que merece, pero como amenaza capital funciona (no sé si tanto como para utilizar el nulificador supremo, pero es lo que tiene crear personajes cósmicos de conceptos abstractos) y la resolución no deja de ser un poco facilona.
Por más que el aspecto cósmico de la franquicia quiere ser recuperado con fuerza por Slott no deja atrás sus vicios anteriores; Visto en perspectiva parece claro que uno de los premisas que marcaría Slott era jugar con el concepto de Primera Familia Con los Cuatro Fantásticos totalmente intocables dentro del grupo debe haber decidido que podía expandir el modelo de familia. Así que le está dando cancha a los niños Richards, pero además busca como estirar por otros ámbitos. Así Cielo la novia de Johnny va a ser personaje recurrente en la serie, y tras el enésimo crossover de la serie Ben y Alicia van a adoptar a dos niños, Kree y Skrull. Hay que decir que la idiosincrasia de ambos pues da para momentos divertidos en inicio, pero que se vuelven tan repetitivos e innecesario que en poco tiempo van a ir directos al foso de secundarios irritantes. Igual que esta Valeria metomentodo que soluciona problemas que ni Reed ni Muerte conjuntamente pueden, o un Franklin que a las primeras de cambio se va a quedar sin poderes y se muestra tan apesadumbrado como un adolescente puede llegar a estar (aunque lo que significa para su naturaleza mutante está bien llevado)
Como a Slott le gusta meterse en todos los fregados pues toca otro crossovers con invasores del planeta de Veneno (¡!) que pasa sin pena ni gloria, más si traen a otro dibujante brasileño que ni fu ni fa, y ni siquiera vamos a ver el desenlace en esta serie, más allá de incidir en las dinámicas de los personajes. Slott utiliza un truco curioso que es el de lanzar una especie de agentes durmientes que se mantienen latentes para eclosionar en su momento. En la saga anterior nos advierten con visiones del futuro con Ben luchando y perdiendo con una guerrera y sobre todo con Reed amenazado de muerte por la Cosa por algo que no sabremos, y esto afecta a la relaciones entre estos personajes, como lo más relevante de estos números. Solo la vuelta de Silva hace renacer el interés.
Con la mezcla de géneros con la que el guionista entiende a los 4F, si la saga anterior había optado por la épica cósmica, y si le ha dado relevancia a las dinámicas familiares pues era de esperar que en la siguiente volviese al estilo más socarrón, aunque sea utilizando al Doctor Muerte. Para la Saga de la Novia de Muerte tenemos una historia de vodevil, incluso algo culebronesca que se deja ver y es divertida. Para eso tenemos que recuperar a una versión algo inmadura de la Antorcha Humana, peor vale, se acepta que a fin de cuenta es parte intrínseca del personaje y si va a servir para quitarnos de encima a la sinsal de Cielo pues lo damos por bueno, por más que la aportación de Lyja sea algo gratuita y que a esta Victoriosa le vaya un poco grande ser la consorte de Muerte.
La consecuencia más importante que trae la saga en como Muerte lanza un rayo de la Muerte a Johnny con lo que incrementa sus poderes exponencialmente y no consigue apagarse. Le toca a la Antorcha humana conocer los sinsabores de ser el monstruo del grupo y la dinámica de Reed intentando solucionar el tema y el drama que nadie se le puede acercar está interesante, al menos para todos los que no sean tan boomer como yo y no recuerden que esta historia ya la contó Englehart en los noventa. Lo malo de estos números que son un poco intrascendentes (Un Halloween con los niños adoptivos de protagonistas, un número legal donde Slott recupera a su Hulka…) es que Silva ya ha dicho adiós a la colección y los dibujantes subsiguientes (un tal Leon aparece por aquí) son bastantes insustanciales. Hay que pararse por supuesto en el número 700, que es un número especial con viajeros en el tiempo como antagonistas, pero en el que es bastante fácil adivinar el plot twist del capítulo y tenemos a un Romita Jr. Que ha conocido tiempos mejores.
Todo está encaminado para la saga que va a ser el colofón de la etapa de Slott. La Guerra de Cuentas ya se ha venido anunciando previamente en la colección durante números anteriores (de hecho su primera mención sería en la colección de Hulka, hace más de quince años que sirve para tener a Jen estos números) Lo primero que resalta es la apabullante dimensión que tiene la historia. No en vano lo primero que pasa en la historia es que con la intención de atacar a Uatu unos enemigos se cargan la Luna (¡!) Una invasión extraterrestre a gran escala que va a mover todos los superhéroes de la Tierra y más allá. Muchos hablan que una historia tan importante debería haber sido un evento Marvel con Crossovers con varias colecciones. Yo en cambio me alegro que poder leer una historia contenida en la colección, donde el énfasis se ponga en los Cuatro Fantásticos.
La premisa de la Guerra de Cuentas es verdaderamente potente. Recupera la historia del origen de los Visitantes, en que una raza de antaño se vio afectada por la intervención de aquéllos, y se pregunta qué habrá sido de aquéllos y como pueden vengarse de los Vigilantes milenios después. Así que los represaliadores tienen la intención y el armamento para subyugar al universo conocido.
Pero hay elementos que van a jugar en contra de la historia. Un defecto que se va a notar mucho es el apartado gráfico. Y es la pena más grande, porque en teoría debería haber sido el grandísimo Carlos Pacheco quien se encargase de esta historia, y hubiese sido el dibujante perfecto para historia tan épica. Nos deja apenas el primer número, que aunque no está al mejor nivel de su carrera es tremendamente disfrutable. Pero el gaditano tuvo que dejarlo inesperadamente por una enfermedad que acabó de la peor manera posible. Y luego se busca una sustituta que es la antítesis de lo que la historia necesita. La tal Rachael Stott la encuentro sencillamente nefasta, con problemas reales de dinamismo con sus personajes y tiene el dudoso honor de tener una de las peores versiones de la Cosa que yo haya contemplado. Quizás no es tan mala como quiero entender, y pasa por una buena dibujante independiente, pero entonces el foco habrá que ponerlo en el editor por no buscar un dibujante que ayude al tono de la historia y no al contrario.
Y luego Slott tiene el problema del que mucho abarca: la serie quiere tocar mil y un puntos diferentes y por momentos parece un totum revolutum: entre seguir las andanzas de Uatu y Nick Furia, Un Reed Richards con el cerebro superdesarrollado, a Johnny con todos los héroes cósmicos junto a él, Estela Galactus y una peregrina metamorfosis, Hulka y Sota de corazones que pasan por aquí, el Doctor Muerte que tampoco puede faltar…. Pues parece que es difícil enfocar la historia hacia la amenaza que supone Ira y los Represaliadores. Entre medias un capitulo más centrado, que no deja de ser un What if sobre la llegada de Galactus y preguntarse si era necesaria o no la intervención de Uatu, que brilla como historia autoconclusiva gracias al dibujo Kirbyesco de Javier Rodiguez
Luego como última saga que va a ser del guionista pues tiene que ir cerrando aquellos cabos sueltos que ha ido dejando anteriormente, y las soluciones pues en muchas ocasiones no van a estar a la altura. ¿se acuerdan de aquella guerrera destinada a dar Muerte a Ben Grimm? Pues la tenemos aquí y aunque es un rival potente no parecía que la cosa era para tanto. ¿Recuerdan esa visión del futuro donde La Cosa quería matar a Mr. Fantástico? Pues se va a resolver aquí, y todo era una engañifa de Reed para motivar a Ben. ¿SE acuerdan del tal Cormoran que llegó a la Tierra como un personaje irrefrenable? Pues en un pis pas pasa a ser un esbirro de Muerte. Así que las semillas que había ido dejando Slott a la hora de germinar no han acabado de dar los mejores frutos.
Así que tras diferentes luchas contra enemigos en teoría invencibles todo se focaliza en el mundo de los vigilantes y en el desenlace final. Reed utiliza el nulificador supremo para terminar la Guerra de Cuentas de la manera más resolutiva posible. El Nulificador supremos es el deus ex machina definitivo del universo MArvel, porque hace y funciona como le viene en gana al guionista. Y parece que Slott tenía prisa por dejar la colección, porque en un epílogo soluciona la presunta muerte de Reed, se carga a los malos, reubica a Uatu, devuelve su status a Galactus y hasta reconstruye la Luna. Para dejarlo todo atado y bien atado antes de su marcha. Hasta en el último capítulo liquida la subtrama de la hermana de Reed que había abierto y que no había suscitado ningún tipo de interés.
Deja Dan Slott la colección tras casi una cincuentena de números. He de reconocer que esta segunda parte tiene mejor acabado que sus primeros años, pero aún así se ha quedado lejos de crear una etapa para recordar. A pesar que se le notaba su carácter en ser un guionista clásico y mantener el tono adecuado para los cuatro fantásticos, parece que sus historias funcionaban mejor en sus premisas que en sus desarrollos. Ha hecho historias épicas, imaginativas, humorísticas y familiares. Todo casa bien para la Primera Familia pero ninguna ha terminado de romper el molde, de ser redonda o emocionarnos y sorprendernos como deberían. Quizás si su etapa culminante con la Guerra de Cuentas hubiese sido lo que prometía la nota hubiese estado mucho mejor, pero al final su última aventura ha sido un buen resumen de toda la etapa de Slott: una buena premisa buceando entre lo más clásico de la colección que se marca un objetivo importante ambicioso, pero que encuentra demasiadas trabas en su desarrollo para que termine siendo todo lo que prometía.
domingo, octubre 15
DIARIO DE BITACORA. ASHOKA
EXPECTATIVAS
Ashoka Tano es la niña de los ojos de Dave Filoni. No descubro nada. Después de todo las aventuras de la padawan de Anakin Skywalker vio su origen con los primeros pasos del guionista insignia de la franquicia, le vimos crecer, evolucionar y sufrir en Clone Wars, la recuperamos en Rebels y finalmente no perdió la oportunidad de trasladarla a imagen real en cuanto tuvo la oportunidad en el Mandaloriano. El siguiente paso lógico era darle la serie a la Jedi y que sea el producto en el que Filoni se lanzase con todo. De hecho prácticamente abandonó la tercera temporada de Din Djarin, para lanzarse con todo a las aveturas de su personaje preferido.
Así que todos los que amamos el Filoniverso sabemos que aquí hay que apostar todos los huevos de la cesta. Hasta el punto que viendo los trailers Filoni va a ser más endogámico que nunca, porque todo hace presagiar que AShoka Tano va a servir para ser la continuación de la serie Rebels, pues sus amados personajes van a ser presencia importante en la serie. ¿será un problema para quienes no hayan visto las series de la animación poder entrar en esta nueva serie? Estaremos atentos.
CAPITULO UNO
Ya está aquí la serie más esperada del año. Y puedo decir que de momento apunta las mejores maneras. La factura técnica de este primer capítulo es sencillamente maravillosa. Creo que hemos tenido tropiezos importantes en este aspecto (ejem, Kenobi, Ejem) y aquí aprueba con nota.
Filoni ha sido inteligente al iniciar esta serie. Sabe perfectamente qué es lo que quiere, que es continuar su historia inconclusa de Rebels, pero ante la posibilidad que la audiencia se quede como que se ha perdido la mitad de la película saber mezclar lo nuevo y lo antiguo. Recupera al personaje de Morgan Elsbeth que ya había aparecido en el Mandaloriano para los que solo siguen las series Disney, pero le da una nueva dimensión al vincularlo con las Hermanas de la Noche y con el objetivo de recuperar al Almirante Thrawn, lo que apuesto va a ser el leitmotiv de la serie.
Igualmente utiliza con acierto nuevos personajes como el duo de pseudoSiths que parecen prometedores como recupera al elenco de REbels para regocijo de los fans de Finoli. La verdad es que la traslación es impecable. Yo solo con ver el Phantasma ya estoy a tope. Y con los personajes que decir: Sabine Wren se sale del carismómetro en su primera aparición, y es totalamente identificable con la belicosa mandaloriana (aunque mi Sabine es con el pelo corto, eso sí) Y su interacción tirante con Ashoka es bastante molona. Por el contrario no le debería poner peros a Hera Syndulla, y es verdad que la apariencia es impecable… pero por alguna razón tengo problemas con ella. Por lo que sea no aparece guapa en pantalla.
CAPITULO DOS
Que bueno es Filoni. Es un narrador notable. En apenas un capitulo ha explicado la directriz de la serie: Tanto los buenos como los malos necesitan un mapa para encontrar un objetivo común: los perdidos Thrawn y Ezra Bridger. La particularidad de lo que digo es que sirve de igual manera para los que llegamos con un background detrás, sabemos cuándo y por qué son tan importantes los objetivos y salibamos con fuerza con todos los huevos de pascua que nos acompañan (Lothal, el trio de Fortis, las Hermanas de la noche, el mural de Rebels….) pero es igualmente válido y accesible para quien sea un neófito en la serie y llegue virgen a la misma. Solo basta con entender las cábalas que tiene cada personaje y puede seguir la trama de cada personaje.
Y luego, como buen conocedor del universo Star wars, si no el mejor, pues sabe llevar al límite el mismo. Star Wars es un universo tan rico que lo mismo encaja capítulos burocráticos que atañen a la República con aspectos mitológicos arcaicos con Runas, mapas secretos y magia negra. También es muy de Filoni es parar la trama para dedicarse a capítulos autoconclusivos, como los remanentes del Imperio que van quedando dentro de la burocracia galáctica. Fue algo constante en sus temporadas del Mandaloriano, pero aquí, teniendo solo seis capítulos y una trama con tanto interés puede ser contraproducente.
Y voy a lanzar una unpopular opinión: Sé que todo el mundo está encantado con Rosario Dawson como Ashoka Tano. Que el casting es perfecto incluso antes de que se oficializase la gente la demandaba. Y es evidente que da el pego perfectamente, pero cuanto más la veo yo más está alejada de la Ashoka que conozco. Y supongo que Filoni defenderá a su personaje al haber pasado tres décadas desde su primer aparición y ya no es la adolescente impetuosa de antaño. Dawson interpreta una maestra jedi al uso, por lo que carga con serenidad, paciencia y equilibrio a su personaje. Puede ser eso válido si no fuese acompañado por una falta de energía que asusta.
TERCER CAPITULO
He de admitir que este capítulo me ha gustado menos que los dos anteriores. La trama sigue en la dirección correcta, pero ha sido un capítulo que ha aportado menos. Reconozco tener mis peros con que Sabine Wren vaya a seguir los caminos de la Fuerza. No sé si es algo subjetivo mío, pero cada vez que un producto nuevo trae a más gente poderosa en la Fuerza, pues menos importancia tiene la purga de la Orden 66 o la figura de Luke (a fin de cuentas, cuando Luke se esgrimía como “la única esperanza” andaban pululando por la galaxia Ashoka, Kanan Jarrus, Ezra Miller….) Parece que cualquier personaje que se lo proponga es un ser sentiente con la fuerza. No quiero dispararme al pie porque hasta ahora Sabine es el personaje que más me gusta y derrocha carisma por doquier. Y el mismo problema debería tener con los malos en este punto pero me pasa igual. Bailan Skol y su aprendiz me están pareciendo bastante interesantes, teniendo una ambigüedad que los aleja de ser unos siths malvados al uso. Bastante potencial ahí, aunque sería de agradecer que el maestro tuviese algo más de actividad que su aprendiz, que derrota tras derrota se está convirtiendo en un poco loser.
Siendo un capítulo que lo único que pasa es de ir de un punto A a un punto B sí tienen la cualidad de lucir en pantalla. La batalla aérea es resultona (aunque lo de Ashoka saliendo al espacio con espadas laser es una sobrada) y la aparición de lo Purgis y el Ojo de Sion son espectaculares. Si en otros productos de Star Wars les hemos acusado de “pobreza artística” por ahora en esta serie no es un problema.
CUARTO CAPITULO
Capitulazo. Las tramas confluyen al punto del enfrentamiento inevitable y por eso la serie suma una intensidad que a lo mejor hasta aquí podíamos haber echado de menos. Como ya habíamos apuntado que bien mezcla Filoni el aspecto tecnológico de star Wars con el mitológico. Ese mapa cuyas coordenadas aparece tanto por tecnología como por brujería es un acierto y se refleja perfecto en pantalla.
Luego me encanta cómo reaccionan ante la amenaza que supone la vuelta de Thrawn. El Gran Almirante MARCA la diferencia. Hasta el punto que vale la pena sacrificar cualquier otro aspecto con tal de evitar la vuelta del líder imperial. Es una manera de, sin verle en pantalla, agrandar la importancia y el liderazgo del personaje.
Y luego emerge por fin la figura de Baylan Scol, que se le reconoce pronto como un personajazo. Yo le tenía un poco de miedo porque hasta ahora no dejaba de ser el malo en la sombra, teniendo su aprendiz Shin todos los momentos de acción (con escasos resultados, sea dicho) Pero ha sido pasar a primera línea y comerse la pantalla. La verdad es que a mí Ray Stevenson siempre me ha gustado. Siempre ha sido más que la evidente presencia física que tiene. Y aquí Baylan en su duelo con Ashoka se muestra en todo su esplendor. Primero con esa forma de luchar tan fuerte y salvaje, y luego con este discurso en que pretende buscar poder para ser una tercera vía entre los Jedis y los Siths que no hacen más que seguir con sus enfrentamientos inevitables una y otra vez.
Llegados a ese punto la traición (más bien sumisión) de Sabine es a la vez inesperada y coherente. Es una claudicación ante la derrota de Tano, y el discurso de Baylan no es para “arrastrarte al lado oscuro” si no que toca la fibra de su amistad con Ezra. La situación de desesperanza de cómo acaba el capítulo es correcta, aunque nadie pensaba que Ashoha estaba muerto y/o derrotada. Y el “hola Chulita” con el que acaba el capítulo es un regalo para todos los clonewarsmaniacos.
CAPITULO CINCO
Mira que las expectativas con esta serie estaban altas, pero Filoni las está fundiendo una por una. Vamos, que toca otro capitulazo. Y éste de los que tocan la fibra. Habrá quien diga que no avanza la trama demasiado, y es verdad, pero qué más da cuando te ofrece reflexiones tan interesantes. Yo la verdad es que no soy mucho de capítulos oníricos, o lo que se supone que sea este Mundo entre mundos que se sacó de la chistera Filoni en Rebels, pero tener la fortuna de ver a Anakin junto a su padawan sube exponencialmente el interés. Caso curioso el del aquí rejuvenecido Hayden Christensen, que pocos actores habrán recibidos más palos que él en sus películas, y ahora nos emociona cada vez que vuelve a un producto Star Wars. Buena culpa la tiene por supuesto el background que deja en el personaje la serie de Clone Wars. De Hecho es significativo como cambia el peinado de Anakin según lo llevaba en las diferentes temporadas de la serie de animación. Todo lo que sea volver a ver Clone Wars (aunque sea a pequeños sorbos como ese cameo de Rex) es bien.
Y sobre todo el interés que tiene el capítulo es la reflexión que lleva detrás el aprendizaje de Anakin. Después de todo el maestro de Ashoka ha terminado siendo el mayor villano de la galaxia, así que no va desencaminada cuando piensa que el legado que deja la orden Jedi es al final muerte, violencia y destrucción. Obligados por la situación bélica en que estaban metidos, pero no deja de ser una espiral de muerte la que acompaña a los Jedis. Una idea parecida a los pensamientos que tiene Bailan Skoll sobre “romper la rueda”.
Fuera del Mundo entre mundos recuperamos en importancia a Hera, que se está quedando demasiado fuera de la trama y su hijo con evidentes influencias de su padre, que ayuda para la resurrección “galdalfiana” de Ashoka. Si encima acabamos con el momento espectacular de los Purgis saltando en manada al hiperespacio, una música que parece John Williams, y la despedida a lo Imperio Contraataca hubiese sido un perfecto final de temporada. Afortunadamente nos siguen quedando capítulos por delante.
CAPITULO SEIS
A ver. Yo empiezo confesando. En este capítulo no soy objetivo. Con Darth vader fuera de categoría el gran almirante Thrawn es mi villano favorito de la franquicia. Lo pude disfrutar en libros, ya fue un placer verlo en la serie de animación, así que encontrarlo en acción real es un sueño hecho realidad. El actor es Lars Mikklesen, y tampoco se le pide más hasta ahora que tener porte, serenidad y un voz firme, y ahí sabemos que no va a fallar pues era el doblador del personaje en Rebels. Ya pensaremos con tiempo el papel que ejerce, pero su primera aparición con el superdestructor imperial, el ejército de soldados de asalto a sus órdenes y su ya icónica pose es de levantarse y aplaudir. Pero si es verdad que la sensación que da es que el personaje hará su gran retorno en la final season, por lo que parece que lo único que tiene que hacer hasta entonces es esperar.
Más allá de tener a Thrawn en pantalla la serie tiene que lidiar con la decisión de Sabine. Es un poco sinsentido que dejen que se vaya tranquilamente a buscar a su amigo por Peridea. Un estratega de la talla de Thrawn no debería permitir un cabo suelto como ése. De hecho no debería permitir un cabo suelto como Ezra, pues sabe su localización y no ha hecho nada en todo este tiempo. Compraremos si quieren que están en deuda con ella y lo honorable es dejarla marchar, pero poco honor parece cuando manda directamente a los Jedis oscuros detrás suyo.
Sea como fuere, con ciertas aventuras sin demasiado punch, y unos personajes tortugas poco destacables también vamos a reencontrarnos con otro personaje principal. Yo siempre había relacionado la imagen de Ezra con Aladdin, así que buscar un actor de apariencia persa me parece un acierto total, aunque los ojos azules sean de un cantoso que espanta. Y el carácter risueño y optimista de Ezra se ve desde el primer momento.
CAPITULO SIETE
No. Aquí no puedo mantenerme ciego con las muchas cosas que no me han gustado. Varias ya las arrastramos del capítulo anterior pero embriagados por los reencuentros de entonces las dejábamos pasar, pero realmente hay varias decisiones que no hay por dónde cogerlas.
Hay mucho por donde empezar. Primero Ashoka. La premisa de la serie había sido que era casi imposible encontrar el paradero donde acabaron Thrawn y Ezra. Han necesitado buscar un mapa primigenio, utilizar magia oscura y construir el mecanismo más grande de viaje hiperespacial. Cuando lo único que había que hacer era meterse dentro de una ballena espacial. De ser una idea tan fácil ya se le podía haber ocurrido justo después del último capítulo de Rebels en lugar de esperar nueve años. La idea es tan peregrina que hasta en el guion no dejan de repetir que los saltos de los Purgis son aleatorios y que sería un milagro llegar al lugar correcto… para llegar al lugar correcto.
Una vez en Peridea tiene una explosiva batalla galáctica que acaba porque Thrawn así lo decide. Decide guardar recursos, que ser roñoso en cuanto a su potencial debe ser una estrategia brillante. No decidió ir a por Bridger cuando estaba solo por no gastar potencial, y ahora debe ir cuando son dos rebeldes en lugar de uno. Deja a Ashoka intacta para que llegue al planeta y luego querrá acabar con ella cuando sean tres en lugar de uno. Extraña manera de economizar recursos.
Porque si quería contar con el comodín de los Jedis oscuros le va a salir rana. Porque Bailan Skoll está por otras cosas. Manda como si nada a su aprendiz a luchar sola contra dos Jedis, al final tres, cuando en toda la serie no ha podido ni siquiera con uno. Allá te espabiles que yo me voy a mis cosas (que en verdad parecen más interesantes que todo el resto que nos están contando ahora mismo) y tengo un encuentro intrascendente con Tano, que expone claramente que los combates de Ashoka son un poquito flojitos.
Vamos, que las muchas victorias parciales que consiguen los Rebeldes (contra forajidos, contra Stormtroopers, contra Shin…) para Thrawn no valen nada porque su única intención es coger las de Villadiego y dejarlos ahí tirados. Que me parece correcto, pero les estás dando demasiadas oportunidades a tus enemigos cuando tenías todas las cartas en la mano.
CAPITULO OCHO
Pues es oficial. La serie con la que Filoni prometía extasiarnos ha tenido definitivamente parada de burro. Esta Final season mantiene y acrecienta los problemas que ya advertíamos en el capítulo anterior. De hecho desde que la serie ha llegado a Peridea ha tenido un bajon manifiesto. Creo que FIloni se encuentra con un problema estructural: Quiere acabar la serie con la vuelta del Gran Almirante Thrawn a la galaxia principal. Es un buen cliffhanger para su filoniverso. Pero se encuentra que lleva tres capítulos esperando ese momento. Y todo lo que pasa hasta entonces es un sinsentido. Todas y cada una de las batallitas que ha tenido Sabine Ezra y Ashoka son bastante intrascendentes, y porque no decirlo olvidables.
Lo peor es que tienen la necesidad de exponer a Thrawn como el mejor estratega de la galaxia, así que tiene que defender decisiones bastante cuestionables como genialidades militares. El único objetivo que tiene el militar es conseguir despegar antes que los Rebeldes lleguen a interponerse. Como ya hemos hablado tenía mil y una manera de hacerlo antes de que se juntasen. Pero en aras de seguir defendiendo su táctica no para de decir que todo va según lo previsto y que nunca van a llegar hasta su objetivo, cuando les ha tenido que mandar Forajidos, Jedis caídos, Tropas imperiales, Cazas tie, todo el arsenal del destructor imperial, nuevas tropas ahora zombificadas por las Hijas de la noche (una alianza que a mí me tienen que explicar todavía bien) y finalmente a la misma Morgan Esbelth. Vaya con el genio militar, lo tenía todo atado y bien atado. Aún saca pecho al final de capítulo apuntándose una victoria por conseguir con su ejército de tres rebeldes que han diezmado sus fuerzas, y eso sin saber que uno de ellos se le ha colado por la puerta de atrás.
También es destacable que la mayoría de disputas de Ashoka y compañía están rodadas con una carencia de energía y peligrosidad que tira de espaldas. Dawson da mandobles laser como quien está recitando el diccionario, Sabine funciona mejor luchando como Mandaloriana que como Jedi y Ezra se hace un poco cargante con sus sonrisitas y gracietas en todo momento. El único duelo que consigue algo de intensidad es con Morgan Esbelth eso que hasta aquí el personaje ha sido un poco meh.
Llegamos al final con la situación que debería ser de desesperanza para los buenos, pero entre que Ezra ha llegado a la Alianza con su sonrisa y que la situación de “atrapados para siempre” de Ashoka y Sabine no parece comprometedora, bien lo actuación pasota de los personajes, bien porque tampoco les costó tanto llegar hasta allí, pues no tiene tanta fuerza como debería. Destaca como para ellos no hay ningún conflicto porque Thrawn haya escapadode su ostracismo a pesar que se había dicho que era algo que había que evitar a toda costa. Pues muy bien. EL cabo suelto de Bailan Skoll tiene mucho potencial. Pero con la muerte de Ray Stevenson me temo que se va a quedar simplemente apuntado pero no resuelto.
CONCLUSIONES
Ashoka Tano es la niña mimada de Filoni. Y Filoni es nuestro guía. Asi que los que esperábamos el Filoniverso en toda su extensión para esta serie no íbamos errados. Durante los primeros capítulos nos han dado todo lo que le podíamos pedir: recuperar personajes, utilizar la mitología de la franquicia, aumentar el Lore sin traicionarlo y ser un producto de primer orden tanto para los que no seguían las series de animación como para todos los que amamos su universo.
Pero siendo todo eso cierto, y con unos picos increíbles en el cuarto y quinto capítulo, la serie se cae en cuanto consigue su objetivo de llegar a Thrawn. Los tres últimos capítulos tienen problemas serios y no mantiene el nivel. Creo que se mancilla un poco el personaje del villano que tanto ansiamos y aunque la situación queda con un potencial importante para seguir la historia van a tener que mejorar bastante. Iba encaminada a ser la mejor serie de Star Wars, pero se le caló el motor en el último momento. Y mi confianza en Filoni sigue intacta, que quede claro. Pero si ha tenido un traspiés hay que contarlo también.
viernes, septiembre 15
TEMPORADA 2023/24
Estamos en el año 2023 y hay que valorar como poco a poco, paso a paso la Liga Española se va yendo al garete. Es un proceso arduo de todas las instituciones, de todos los directivos y de todos los equipos para que la que fue en su día la Liga de las Estrellas parezca hoy día un erial. El síntoma es evidente: no hay dinero en el futbol español. Con las contadas excepciones de tres o cuatro equipos saneados todos los equipos de futbol de la liga están en una posición deficitaria. Y la mano de hierro con la que se legisla el tema, seguramente necesaria por los abusos de otros tiempos, hace que dichos equipos estén en evidente inferioridad en el mercado globalizado. A la hora de la verdad se hace prácticamente imposible ya no competir económicamente con otras Ligas, si no simplemente mantener plantillas mínimamente competitivas. Si equipos con éxitos deportivos como Atlético de Madrid, BArcelona, BEtis o Sevilla se ven obligados año tras años a hacer malabares y sacar jugadores con rendimiento para cuadrar sus cuentas es que algo se está haciendo mal en el futbol español. Mercados como la Premier son tremendamente más poderosos y usan al futbol español como nosotros usábamos al futbol sudamericano hasta no hace mucho. Sumémosle el nuevo invitado en el mercado: el futbol saudí, que está reventando precios y contratos y con lo que es una utopía competir. Sea como sea, el futbol español es un producto mucho menos atractivo ahora que hace un lustro.
Así que haremos el análisis de plantillas partiendo de esta singularidad, que provoca que los movimientos importantes de mercado sean escasos, cuando no irrelevantes. Toca empezar por el campeón, el FC Barcelona de Xavi Hernández, que ganó holgadamente el año pasado con la competitividad como base. Es cierto que el juego de los de Xavi no enamoró a nadie. Más bien al contrario. El de Terrassa muestra un discurso en rueda de prensa y otro en el campo, porque a la hora de la verdad es un equipo bastante conservador, que esconde un falso 4-4-2 en el típico 4-3-3 de base, y cuya baza principal es la contundencia. Lewandoski en la primera vuelta y la defensa del área y un muy recuperado Ter Stegen fueron la base para que este equipo campeonase. Fue conocida como la Liga de los 1-0, cosa que en Can Barça debería ser anatema.
Supongo que todos los culés esperan una evolución del equipo, aunque yo todavía tengo por ver si Xavi está tan a disgusto como parece o en verdad todo es una pose. Sus movimientos principales sigue siendo apostar por más centrocampistas que delanteros. Se trajo a Oriol Romeu como paso para jugar con doble pibote como ya hacía el año pasado. Y se trae a un figura relevante como Ilkay Gundogan, que viene de ser Campeón de Europa. Debería ser pieza capital para que Pedri, que sigue siendo una incógnita física, no tenga que multiplicarse como hasta ahora. Parecía que se necesitaba al canario tanto en la gestion como en el último pase, y el turcoalemán debería servir para liberar a Pedri, y eso ha de ser bueno para el BArcelona.
En los deficits hay que apuntar la salida de Dembelé, que la verdad tampoco ha sido todo lo resolutivo que su potencial ha apuntado siempre, pero que deja un poco cojo el ataque culé. Raphinha es un perfil mucho más estático, y con Lewan de nueve y otro centrocampista en la otra banda parece que el equipo se queda sin amenaza al espacio. Hay que ver si despunta tanto como apunta este Lamine Yamal, que con dieciseis años está causando sensacion. Pero tampoco parece la velocidad su arma principal. y los ojos estarán puestos en el estado de Lewandoski, que acabó desfondado la temporada pasasa y cuyos goles han de ser primordiales para este equipo.
Así que yo no vengo a comprarle motos a Xavi. A pesar de brindis al sol como me parece los Joao Felix o Cancelo yo no veo un equipo que cambie demasiado respecto al año pasado. Cimentados en la competitividad de TEr Stegen, Araujo, Cristensen va a seguir primando el esfuerzo, la garra, y el trabajo defensivo para sacar sus partidos adelante. No es una crítica al equipo, que el año pasado fueron los recursos que le dieron el campeonato, y son los que le sitúan como favorito al título éste.
Nos toca mirar a su máximo rival, el Real Madrid, que el año pasado se quedó muy lejos de poder competir el campeonato. Y la sensación inicial es que ha perdido potencial. Las ilusiones son algo frustrantes por la no llegada de Killian Mbappe que ha vuelto a protagonizar una vez más un verano culebronesco para volver a dar calabazas. Y este año se antojaba imprescindible su llegada por la migración de Karim Benzema a tierras árabes. Es cierto que el año pasado de Benzema resultó del todo insuficiente y había un bajón de rendimiento del último balón de oro, pero Karim supone al Madrid de Ancelotti el alfa y omega de su ataque. Todo se ordenaba a partir de el, de como bajaba a repartir juego, y distribuía para que el resto de equipo en general y Vinicius en particular marcasen la diferencia. Por eso la perdida de Benzema va a ser mas que la perdida del goleador del equipo, que ya de por sí tienes que notarse a la fuerza y para lo que el fichaje de Joselu se antoja muy poquita cosa.
El no haber traído un nueve de categoria mundial ha puesto mala nota a un verano que hace que pasemos por alto uno de los fichajes capitales de los próximos años: Jude Bellingham ha llegado a la capital de España y tiene pinta que la va a romper. La verdad es que el muchacho tiene una pinta de centrocampista dominante que tira de espaldas. Técnica, ritmo alto, estética y gol le acompañan. Y demuestran una personalidad, jerarquía y toma de decisiones impropia en un crío de veinte años. Uno no quiere tirar las campanas al vuelo, pero tiene pinta de ser un fichaje para una década.
Tan capital ha sido la llegada de Jude a Chamartín que ha provocado que Ancelotti haya cambiado su dibujo y pase a jugar en rombo para darle la media punta al ingles. Que yo hubiese apostado que es mejor interior que diez, pero como Bellingham está respondiendo con goles pues me calla la boca y listo. Pero si es verdad que soy algo crítico con el rombo, porque hay varios jugadores que no se ven potenciados ahora mismo. Kroos y Modric, a los que la gente tiene unas ganas locas de jubilarlos se ven con una necesidad de hacer kilómetros impropia. Todo el mundo jugando por dentro va a obligar a un despliegue ofensivo de sus laterales que no se si tienen, y el caso más importante es el de Vinicius. El brasileño viene de su enésimo salto de calidad jugando en banda y convirtiéndose en uno de los mejores jugadores del mundo. desde la izquierda se convirtió en un martillo pilón de intentar intentar intentar y casi siempre conseguir. Pasar a jugar por dentro como segundo punta le va a obligar a variar sus juego. Menos cantidad en sus intervenciones pero deberían ser más trascendentes. La verdad es que es un cambio importante que Vino debe asimilar. Si Ancelotti lo o consigue y el brasileño vuelve a callar bocas está en posición de convertirse en jugador de cuarenta goles, pero a día de hoy el Madrid echa en falta el regateador en banda que dinamita a partido tras partido.
No podemos pasar por alto las duras lesiones con las que ha empezado el campeonato. Ni más ni menos que Thibaut Courtois y Eder Militao se han roto para toda la temporada. Y hablamos de los dos baluartes defensivos a nivel individual del equipo. Ya el año pasado el Madrid fue sospechoso de tener problemas defensivos y es imposible que estás bajas no condicionen. Uno ve lo que quiere hacer Ancelotti en su cabeza y suena bien, pero a la postre va a jugar con menos potencial en las dos áreas y eso termina siendo más definitivo muchas veces que el buen juego.
El tercero en discordia, Simeone mediante, sigue siendo el Atlético de Madrid. Y hay que reconocerle que ha recuperado la senda. Porque el primer trimestre de la temporada pasada parecía que el proyecto se iba por la borda, pero a raíz de soltar lastre (que parece el segundo apellido de Joao Felix) el equipo rompió a jugar en base al mejor jugador del campeonato. Hoy por Hoy Antoine Griezzman pasa por ser la estrella más consolidada de la Liga, y el Atleti llegará hasta donde le puede llevar el francés. Los refuerzos no han sido significativos arriba, la fe en Morata se mantiene tras no haberle encontrado mercado, Depay es un si pero no, y las bajas de Felix y Carrasco pues restan calidad, por muy buena pinta que tengan Lino y Riquelme. Donde sí puede y debe dar un salto el equipo es en la línea de atrás. El año pasado fue un martirio la defensa con Hermoso, Felipe o Lodi saliendo en la foto, y Savic y Gimenez eternamente lesionado. Se han traido a Soyunku como central líder de la zaga, Hermoso ha dado un paso adelante, y una seguridad competitiva como Azpilicueta para volver a ser sólido desde atrás. Nadie concibe un gran Atleti del Cholo sisin un gran sistema defensivo.
Bajando el proyecto más consolidad que nos sigue es el de la Real Sociedad, cuya mejor baza es mantener casi todos sus activos, pero la mala suerte se cebó en Silva, que no podrá liderar a lo Txurriurdin en su vuelta a la Champions. Nunca ha llevado demasiado ver solapar las dos competiciones los vascos, y hay algunas incógnitas sobre ellos, como el nueve del equipo o un Oyarzabal que a día de hoy no ha vuelto a ser el de antes del cruzado. Realidades, Merino y Zubimendi. Y Take Kubo es el jugador que les puede dar la dosis extra si da el salto de calidad que se le supone. EL Betis se ha movido mucho en el mercado y ha recuperado hombre de calidad. Bartra, Bellerín vuelven al Villamarín, pero destaca la llegada de Marc Roca, que en sus día apuntaba a mediocentro mandón para la seleccion, pero sus aventuras fuera del país han ido regular, y sobre todo Isco. No engaño a nadie si digo que si Isco juega al nivel de su mejor versión, el Betis se le queda pequeño. Es un jugador de una dimensión meteórica. Sí que cuesta tener fe en él, después de sus últimos tres años que parecía haberse borrado del futbol. Pero si alguien puede es Pellegrini que ya le gozó en aquel Málaga y que va a necesitar alguien que haga de vertebrador como lo hacía Canales.
Villarreal está en un proceso extraño. Tras la marcha de Emery parece quedarse en tierra de nadie. Setién cumplió con los números pero no parecía haber feeling y en cuanto han podido se han desecho de él. Así que no sabemos hacia donde marcha. Si es el equipo de Parejo, Albiol o Gerard Moreno que pide rendimiento presente o es el de Baena y Jeremy Pino para potenciar promesas. Sea lo que fuere parece un lugar que puede explotar en cualquier momento si no llegan los resultados. Algo parecido a lo que vivió el Sevilla el año pasado. Llego Mendilibar y tapó agujeros a base de exitazos, pero hay que descubrir si esos agujeros siguen ahí. Éste es el primer verano sin Monchi y por eso vamos a seguirlos con lupa. Por ahora la plantilla no ha tenido demasiado crecimiento. Mas bien ha perdido calidad por la salida de Bono, uno de los arqueros de la Liga. Pero el morbo va a estar en la llegada de Sergio Ramos. Como decía con Isco si viene a su nivel, es una cosa de locos. Con 37 años y sabiendo como va a dividir a la afición, no sé si la apuesta es demasiado arriesgada.
El año pasado hubo tres entrenadores que merecieron la atención de los focos: Arrasate en Osasuna, Michel en Girona e Iraola en Vallecas. El último pilló el camino inglés, por lo que todos entenderíamos un bajon de rendimiento de los de la franja, pero la línea continuista de Osasuna y Girona les hacen unos equipos vistosos de ver y seguir. Por el mismo camino pondría al Atlhetic de Valverde, pero sí es verdad que debemos pedirle un avance respecto al año pasado. La buena hornada de Sancet o los Williams merece ser refrendada con posiciones europeas. Nico especialmente está en un nivel para jugar en Europa, ahora que ha pasado a banda izquierda y es más protagonista en el juego.
Por detrás interés en como Aguirre sigue exprimiendo al máximo a su Mallorca, si la llegada de Rafa Benítez para el centenario del Celta consiguen sacar la competitivad a una plantilla que muchas veces ha carecido más de esto que de calidad, y volver a sufrir con el Valencia, que sigue paso a paso hundiéndose cada año más. Esperar que los cachorros de Paterna tengan los bemoles de tirar al equipo de Baraja hacia arriba, porque los fichajes de Peter Lim ni están ni se les esperan. No es alentador pero es un equipo de los que quedan para los que salvarse, aunque sea en la última jornada, sería un éxito.
¿quieren mis apuestas? Allá van mis apuestas. Fíjese que yo veo tanto a Barcelona como a Madrid con más problemas a largo plazo de lo que parece. EL Madrid va a pagar la pérdida de un nueve crack, y el Barça va a tener dificil aguantar la intensidad con la que ganaba los partidos el año pasado. Así que me la voy a jugar al Atleti de simeone/Griezzman que viniendo de la dinámica de la segunda vuelta del año pasado puede llegar a campeonar. Vaya órdago me he tirado. Para la cuarta plaza voy a colocar al Betis con un Isco resucitado, y con La Real ahogada entre tanto partido europeo. Creo que ni Villareal ni SEvilla van a tener un buen año, así que coloco en Europa a la Real y el Girona, con el Athletic como alternativa. Para el descenso hay demasiados candidatos, pero mi corazonada es que el Valencia se vuelve a salvar por poco y el Celta cae. En Junio comprobamos los aciertos
viernes, agosto 25
VUELVE EL HÉROE ¿OTRA VEZ?
¿Había alguien pidiendo una nueva película de Indiana Jones? Ya respondo yo: No. Tras las películas de los ochenta teníamos un héroe emblemático, donde todo había salido a la perfección y una trilogía insuperable. El varapalo que supuso la Calavera de Cristal debería alertar a la industria que recuperar héroes de antaño a lo mejor no es tan rentable como parece. Quince años después de aquella y cuarenta y dos después de la primera no había necesidad de traer al más famoso arqueólogo del planeta de nuevo
Así que después del contundente fracaso que supuso la cuarta parece que volver catorce años después al mismo personaje parece un acto suicida. Parte con tres handicaps enormes: la malísima recepción que tuvo la anterior entrega, la salida del proyecto de George Lucas y Stegen Spielberg, y la veteranisima edad del protagonista
La primera de ella debería ser el primer clavo en el ataúd para cualquier secuela. Habíamos estado dos décadas con la trilogía perfecta hasta que llegó Indiana Jones y la Calavera de Cristal y se convirtió en un patinazo completo. El trío Spielberg, Lucas Y Ford retomaron al emblematico arqueólogo y la conclusión unánime era que mejor no haberlo hecho. Yo, partidario de ir a la la contra intento buscarle virtudes a esta cuarta entrega, y alguna tiene, pero es innegable que la última hora se cae con Todo el equipo y el héroe y su séquito terminan agotados, con personajes que no consiguen ganarse hueco en nuestro corazoncito y con un desenlace ufólogo que nos hacía chirriar los dientes. Parecía que era mejor dejar al héroe tranquilo ya para siempre.
Además si algo caracterizaba a Indiana Jones era la entente entre su trío creativo. Cosa que va a explotar por los aires esta década. Lucas con la venta de Lucasfilm se aleja de los procesos creativos y en esta película Spielberg también da un paso a un lado y no aparecerá como director de la misma, en favor de un James Mangold que no se merece demasiado odio, pues le considero un profesional resultón capaz de salir airoso de proyectos muy diferentes, pero cuya trayectoria pues evidentemente dista infinitamente de la del rey Midas de Hollywood.
Así que solo queda como pata de la mesa su emblemático protagonista, pero hablamos de un Harrison Ford que ha cumplido ya ochenta años. Si ya en 2008 nos supuso un problema tenerlo haciendo acrobacias látigo en mano, pretenderlo hoy día podía terminar siendo bastante patético, siendo generoso.
Así que ante este panorama los creadores de esta quinta película solo van a tener un clavo al que agarrarse con todas sus fuerzas: mantener la esencia del personaje. Indiana Jones y el dial del destino va a ser mejor o peor películas, va a tener que lidiar con problemas pero su manera de afrontarlo es ser lo más Indiana posible. Así las aventuras presentadas, los contextos de los personajes, las piezas de acción... todo busca emular el espíritu de las películas clásicas. Algo parecido a como presentaba JJ Abrams la nueva trilogía de Star Wars (antes que se descubriese que todo era un remake encubierto): no vamos a ser tan buenos como lo de antaño pero dadnos cariño que sabemos lo que amáis de aquellas películas.
Así que, bueno, es difícil enfadarse con una película que se esfuerza tanto en que la quieran. La escena prólogo de la misma es la prueba fehaciente que se ha intentado ser tan clásico como la película clásica: una aventura con nazis, objetos mitológicos, persecuciones imposibles, gotas de humor, la socarronería del protagonista, hasta un joven Harrison Ford con un correcto Deep fake nos intentan hacer creer que vivimos los tiempos posteriores a la Última cruzada.
Y aún así... Le falta la magia. Se ha hecho todo como mandan los cánones pero no acaba de transmitir ver al héroe en acción lo que debería. A mi me sale decir que le falta Spielberg, lo que es muy injusto para Mangold porque compararle con el Spielberg ochentero en pleno apogeo, pues nadie va a a aguantar esa comparación. Pero sin ir más lejos Steven estuvo en el despropósito que fue la Calavera de Cristal y aquello no lo pudo levantar ni su dirección. Pero yo he de ser honesto conmigo mismo y la presentación de Indiana en el área 51 de aquella película es mucho más vibrante y divertida que ésta. Si, con la escena de la nevera incluído.
Supongo que también es algo inherente a los problemas que trae la película de serie. A fin de cuentas tienes a un protagonista de ochenta años que no le puedes pedir que haga lo mismo que uno de cuarenta y no siquiera uno de sesenta. De hecho un arma a favor del film es que son autoconscientes de ellos y procuran meter a este Indiana en situaciones que puedan ser factibles. Persecuciones en coches, montar a caballo, hacer submarinismo... Escenas resultonas pero que no necesiten de proezas físicas que serían irreales para el personaje hoy día. Para esto le acompaña una sidekick, que funciona mucho mejor que el olvidable Shia laboeuf en la cuarta entrega. Y soy muy amante de Phoebe Waller Bridge, pero más en su punto irónico humorístico que como heroína de acción que hay que reconocer que no da el pego. Así que si ninguno de los dos protagonistas están preparados en la gran pantalla para ser el gran héroe de acción de la película... Pues es normal que éstas no luzcan espectaculares, grandiosas y adrenaliticas sin mesura. Pero hasta este déficit Mangold y su equipo le dan la vuelta como un calcetín de nuevo apelando al espíritu del personaje. Vale que la acción de esta película palidece comparada a las peliculas actuales, pero aquí lo que se busca es no perder sobretodo el sentido de la aventura y mantener eso es más importante que ser lo más increíble posible.
Este sentido de la aventura se incrementa en la película a partir que se viaja a Tánger. Aquí la peli ya si es todo lo Indiana Jones que debe serlo. La persecución del mcguffin como hilo conductor, y la jerigonza arqueológica es característica del personaje. Elena asciende como personaje al ser algo más que el acompañante del héroe, con un rol de contrabandista con pocos escrúpulos que le queda muy bien y su interacción con Jones mejora considerablemente con una gran química entre ambos actores. Las escenas de situación donde se funden comedia más acción son totalmente made in ochenta y hasta la persecución en tuc tuc pues seguramente es de lo que más luce en pantalla, con un ritmo alocado muy a lo Templo Maldito. Vale que nos quieren hacer tragar con el pseudoTapon que va a resultar Teddy pero la película está encauzada por el bien camino.
Por eso yo creo que en este punto la película pedía a gritos un In crescendo y la escena con Antonio banderas es un poco patrón en seco. El personaje funciona como el clásico amigo de Indy del pasado para sacarle del apuro, pero la escena de submarinismo, estando bien presentada y planificada no tiene nada de espectacular. Que lo más grave son unas anguilas en la cara de Harrison Ford. Se queda muy corta.
Tampoco ayuda en esto los villanos de la cinta que van a estar en el debe toda la película. Mad Mikkelssen es un monstruo interpretativo, eso está claro, pero en este papel poco tiene para lucirse, más allá de exponer sus planes al aire. El único momento que le otorga presencia es cuando cambia su vestimenta. Hoyd Boldrock hace su papel de malote chulito de siempre y el tercero parece un esbirro dibujado por Ibáñez, la verdad. Y que en definitiva son tres. No tienen un ejército de masillas que supongan una amenaza a los protagonistas aunque sea por cantidad. Eso y que todos sus actos se basan en llegar tarde a los sitios (algo inherente a los Villanos de la saga, cierto) pues dejan su nivel de peligrosidad para los héroes bastante por el suelo.
El corre corre que te pillo característico de la saga sigue en los momentos más arqueológicos, con Indy teniendo que sortear pruebas para conseguir su objetivo (aunque el emplazamiento de la oreja de Dionisio no puede estar a la altura de lo que supuso ver Petra en la Última Cruzada) e inevitablemente nos acercamos al elefante en la habitación que queremos obviar toda la película.
Yo ya desde el tráiler y el titulo andaba con la mosca detrás de la oreja que en la película nos iban a meter viajes en el tiempo. Y es algo que tengo que considerar anatema para las películas de Indiana Jones. Todas las películas han tenido su componente sobrenatural, pero no es lo mismo tolerar aspectos de carácter místico religioso que de carácter cientifico. El Arca de la Alianza es consecuente como Deus ex Machina definitiv de la primeras. Las piedras de Kahli funcionan al ser uso de la magia negra. Para mí el caballero inmortal de la última Cruzada ya es demasiado explícito. Y no comulgo nada con los extraterrestres de la Calavera de Cristal y el Ovni final, que me sacan totalmente de la película.
Así que la brecha temporal que investiga y descubre Arquímedes hacía presagiar lo peor. Sorpresivamente mi tolerancia es mayor de la que esperaba. En mi cabeza yo me había hecho a la idea que se venía un Regreso al futuro con Indy en que el viaje en el tiempo sería parte troncal de la trama. Aquí se opta por un colofón loquísimo en que, bueno, si estas dentro de la película a estas alturas se lo perdonas en pos de tener un final de traca con batallas clásicas mezcladas con aviones tiroteos y el propio Arquímedes en persona. Es una ida de olla considerable pero que estira el nivel de aventura hasta sus límites, lindando con hacer el ridiculo pero al menos en mi caso no se convierte en un Vamosandaya! Que te arruine toda la experiencia. Rozando el palo, eso sí.
Y se acabó Indiana Jones y el Dial del destino. No era una película necesaria, no era una película demandada, no va a ser una película inolvidable. Pero ha sido un entretenimiento digno, una aventurilla rescatable del personaje. Evidentemente no está a la altura de la trilogía, pero eso ya lo sabíamos antes de que empezase, y lo lógico debería ser que dejaran a Harrison Ford jubilar a su personaje definitivamente, pero me conformo con que la película no mancille el nombre de la franquicia de cualquier manera. Al contrario, respeta y venera aquella manera de entender el cine de aventura con el que Lucas, Spielberg y Ford crearon unos clásicos. Solo por eso la película merece un pulgar hacia arriba.