domingo, diciembre 31

LOS ULTIMOS JEDI

En 2015 el acontecimiento del año fue sin duda alguna la recuperación de la franquicia Star Wars. Disney se había hecho con los derechos de la saga más rentable de la historia del cine y empezaba a explotarla a base de bien, con una nueva trilogía. En aquella ocasión fue una apuesta segura la contratación de J. J. Abrams. Y la apuesta fue tan a tiro hecho que el bueno de J. J. se limitó a hacer lo mínimo aceptable: traer unos personajes nuevos que nos motiven y básicamente hacer un remake oculto (y no demasiado oculto) de Una Nueva Esperanza. Debemos estar contentos de recuperar el espíritu original de las películas de George Lucas, pero contrariados por lo poco novedoso y ambicioso que nos dio aquella cinta. Dos años después llegan Los últimos Jedi con la misión de mejorar este aspecto y hacer avanzar con paso firme la nueva trilogía.
Para ello, y como J.J. se bajó a mitad de camino (para volver dentro de dos años) se ha contado con la participación de Rian Johnson, estimulante director pero con muy poco bagaje a sus espaldas. Apenas algún capítulo de televisión (entre ellos el celebérrimo Ozymandias de Breaking Bad) y la interesante película de ciencia ficción Looper. En verdad, parece que la empresa le va un poco grande, más teniendo en cuenta que se le va a dar libertad total, tanto en guión como en dirección.
El resultado, ya lo avanzo,  va a ser irregular y no va a dejar contentos a todo el mundo. Los últimos Jedi es lo que pedían todos los que criticaron a Abrams: una película que arriesga, que ofrece cosas nuevas, que sorprende y que es compleja y profunda en determinados aspectos. Pero por muy bien que esté sonando todo, algunos nuevos caminos no van a ser del agrado de todo el mundo, y no todas las tramas ni todos los personajes van a ser tratados por igual.
Aunque la sombra del remake que abrió El despertar de la fuerza es intensa, en Los últimos Jedi hacen lo posible en evitarlo frente a su homóloga el Imperio contraataca. Y no es fácil, dado el desarrollo de las tramas (una aprendiz de Jedi en un planeta lejano y el resto de la Rebelíon luchando por sobrevivir de un asedio) Más o menos consigue salir airoso de la comparación encontrando caminos diferentes a mitad de la cinta, pero sí que es cierto que hacia el principio de la misma la cosa pinta mal.
Sin ir más lejos, no se tardan tres minutos en ridiculizar al general Hux, lo que será una constante durante toda la cinta, y por consiguiente a toda la Primera orden. Huelga decir que es un garrafal error si lo que quieres construir es una situación de desesperanza, porque parece mentira que un ejército tan inútil como aparecen aquí puede mantener en jaque a la Resistencia. Así, aunque Poe Dameron protagonice una buena escena naval al principio de la cinta ya llega lastrada teniendo en cuenta el nivel de los oponentes. Desde aquí preciso una explicación de la situación geopolítica de la galaxia, porque en verdad no entiendo como se ha llegado hasta la misma. Se supone que tras El retorno del Jedi la Nueva República iba a ser restaurada en toda la galaxia. Por tanto Leia y los suyos deberían ser el poder dominante. Pero en esta trilogía nos encontramos que en verdad son cuatro gatos (y al final de la cinta uno y medio) totalmente diezmados por esta primera orden que parece haber salido de la nada, que son considerablemente ineficientes, y que en ningún momento parece que estén preparados para someter con mano de hierro a una galaxia, que se mantiene al margen de este conflicto, por lo visto
Mientras tanto la esperada primera toma de contacto con Luke Skywalker no nos puede dejar más perplejo. Nos presentan a un Luke huraño y misántropo, pero salpicado por un tono de humor reprobable, con bichejos a cada cual peor diseñado o concebido pululando por pantalla, hace pensar lo peor. Pues aún con todo eso inesperadamente aquí vamos a encontrar lo más transcendente de la película. Con mucha diferencia se nota que Rian Johnson tenía mucho más interés y necesidad de dar su visión de la fuerza y de los jedi, que del resto de tramas dentro de la película. Y es de agradecer que se moje, que haga avanzar conceptos importantes, hasta el punto de arriesgarlo todo. Si su nueva concepción de la fuerza, donde los Jedi son tratados como arrogantes y fracasados, hasta el punto de pedir su extinción, donde se entiende que la Luz ha sido tan intransigente como la Oscuridad, y que destierra maniqueísmos ya aposentados en la saga no hubiese quedado suficientemente explicada y trabajada no habrían destrozado la película. Habría destrozado la trilogía entera (de hecho, para muchos lo ha hecho)
Sin duda alguna, gran parte del mérito cae en la sorprendente calidad de actores y personajes. Inesperadamente Mark hamill se come la película. Creo que no engaño a nadie si digo que nunca habríamos considerado a Hamill como un actorazo, ni siquiera haciendo a su personaje fetiche. Pero es verle avejentado en esta Episodio VIII y su personaje tiene una grandeza y una presencia absoluta, estando a la altura de Alec Guinness en las películas originales, lo que es mucho. Rey sigue estando fantástica. Daisi Ryley hizo suyo el personaje en el episodio VII y no hubo nadie que le pudiese poner ninguna pega. Carismática, graciosa cuando debía, heroica y atlética en los enfrentamientos físicos. Aquí se verá más limitada, porque su rol no da tanto juego durante toda la película, pero consigue su toque de dramatismo y tragedia, y la ambigüedad suficiente para dotar de profundidad su conexión con Kylo Ren.
Evidentemente el salto cualitativo lo da Kylo Ren en esta película. Fue el personaje más odiado y defenestrado de la primera película, seguramente con razón, aunque sea por motivos tan estúpidos como el físico de Adam Driver, y que no fuese un Darth Vader (cuando sus ataques de rabia eran una obvia manera de diferenciarlo del villano clásico) Ahora sí, tiene material para lucirse y doy fe que Driver lo hace, hasta el  loable punto de conseguir un personaje interesantísimo, con dudas sobre su paso al lado oscuro, y  su relación con el gran líder Snoke está más enviciada que la de Vader con el emperador. La conexión que establece con Rey es profunda y termina siendo determinante en las decisiones de Rey. Es muy interesante los diferentes puntos de vista en que Kylo y Luke entienden la noche en que éste se rebeló, siendo el culpable diferente según el interlocutor, y que hacen dudar lo suficiente a Rey sobre la realidad de Kylo.
Un concepto que sí está perectamente tratado y que lo considero todo un acierto es la democratización de la Fuerza. Ya el discurso de Luke deja ver duras críticas contra la institución Jedi. A fin de cuentas, la fuerza es un elemento de la naturaleza que debería ser sensible para cualquiera, no sólo para una élite formada. Y termina siendo la mejor resolución ante un problemático melón que dejó abierto Abrams: los padres de Rey, que ha dado para especulaciones múltiples durante estos años, y que parecía destinada a dominar la fuerza por ser del clan Skywalker. Pues Johnson decide todo lo contrario. Ya apuntado en el emplazamiento del lado oscuro de la isla, se clarifica en la dura, sórdida (magníficas interpretaciones) confesión de ella misma. Sus padres no era nadie. Es dramático para el personaje conocer su pasado, pero deja a las claras, que la Fuerza puede ser intensa en cualquiera de la galaxia.
Da la sensación que todo lo que estoy contando pone a la película por las nubes y que estamos cercano a la perfeccion. Yo tengo pocas trabas a la parte de Rey de la película, pero es verdad que comparte protagonismo con otras tramas, que la verdad, no están a la altura. La principal es la de Finn y Rose. Con Finn todos nos temimos lo peor en episodio VII y calló a los detractores con un personaje que trasmitía una heroicidad inesperada. Pero ahora vuelven los fantasma. Parece evidente que Johnson no sabe muy bien qué hacer con él. Le coloca una partenaire asiática y se busca una misión estrambótica para ambos. Ya de por sí es bastante incongruente que el bueno de fin sea capaz de moverse por cualquier nave enemiga y llegar hasta el lugar preciso por haber servido limpiando unos meses, pero en fin, tampoco es lo peor de su trama. Peor es el aburrido mundo casino donde terminan, con una metáfora simplona sobre lo malos que son los ricos. Y, bueno, la verdad es que nada funciona. Ni la manera chusca en que entra en la película el aburrido personaje de Benicio del toro, ni los horribles caballos/perros/camellos donde van a huir, ni las excesivas aportaciones de BB8 (es momento ATST….) ni, por supuesto, la (otra vez) intrascendente presencia de la Capitana Phasma, que esperemos que den por finiquitada después de esta sosa batalla.
Con todo esto lo peor de la trama es que es totalmente intrascendente. O sea, en teoría la misión iba a servir para poder hacer escapar a la Resistencia, pero la (esperada) traición final dejan en agua de borrajas todo lo que han hecho Finn y Rose hasta ahora. Y no sé, debería de ser de primero de guión que todo lo que pase en la película tenga algún sentido. Que todo esto no signifique nada es un bajón, y repercute en el ritmo de la película que pierde interés por momentos.
Tres cuartos de lo mismo podemos decir de la tercera pata del banco. En este caso Poe Dameron. Sigue siendo un personaje molón  e Oscar Issaak le dota de buen carisma, pero necesitaría hacer muchas más cosas que las que hace. Que es básicamente equivocarse en todo. Una vez se baja de su nave y recibe una buena azotaina de Leia por su impulsividad no deja de estar en el puesto de mando sin aportar buena solución. Porque este subargumento también se las trae: la Resistencia sin poder saltar al hiperespacio se pasa media película a tiro de un destructor, mientras  sus deflectores aguanten. Interesante es la aportación de la Almirante Holdo, que hace las veces de una ausente Leia (tras una muy controvertida utilización de la fuerza), pero volvemos a tener el mismo problema que con la trama de Finn. Todos las idas y venidas de Poe, motín incluído, no sirven para nada en toda la película, pues existe un plan oculto que hace que todo haya sido una pérdida de tiempo (que ya podían haber contado el plan desde el principio y vamos todos a una, digo yo) Vamos, otra trama entera para tirar a la basura. Sí, resulta que a Johnson solo le interesaban los Jedi, vamos con ellos, porque el resto no ha habido por donde cogerlo.
Llegamos pues al enfrentamiento final, y el episodio V se convierte en Episodio VI. El gran Lider Snoke recibe al Jedi y al Sith demostrando que tiene todo controlado, a la vez que está aniquiliando a la resistencia sin esperanza. A mí no me ha gustado Snoke en ningún momento. ya en la primera película parecía una idea muy mala, la del malo en la sombra que había pervertido a Ben Solo, porque es repetir otra vez acontecimientos anteriores, peor peor. No sabemos de dónde ha salido este personaje (y de nuevo agradezco que no tiren por los linajes) y su aspecto visual no puede ser peor. En su escena no hace más que comportarse como un Palpatine de segunda, y en definitiva merece una muerte tan insustancial como ésta. Nunca ha merecido ser el verdadero villano de esta saga. Pero si no lo es él ni lo es, desde luego, Hux o nadie de la primera orden… solo nos queda Kylo, que afortunadamente no termina dando el paso de su redención (si no hubiese sido el retorno del Jedi en toda regla) y después de una vistosa pelea con la guardia pretoriana vuelven a surgir las diferencias reales entre Kylo y Rey.
Pero obviamos un problema. Que hemos pasado el enfrentamiento final, el más intenso, para el que se está construyendo toda la película… y aún queda una tercera parte de la misma. De nuevo, la construcción del guión queda un poco rara. De manera un poco chusquera Rey y Finn va a conseguir salir de sus respectivos lances para agruparse toda la Resistencia en un planeta y poder revisitar la batalla de Hoth, por mucho que sea sobre una superficie salada. La verdad es que es un bajón climático que la película no va a volver a remontar. Volvemos a caer en vicios anteriorres como un Kylo enrabietado, un Hux humillado, o personajes haciendo cosas que no pertocan (¿Por qué Rose conduce una nave hasta salvar a Finn?) Lo tomaremos como una oportunidad para Johnson de resarcirse y darnos un buen espectáculo visual, pues la película ha quedado en déficit en ese aspecto hasta ahora.  Evidentemente hemos de salvar la lograda lucha en el salón de Snoke, con adversarios chulos y armas nuevas, y sobre todo la escena del sacrificio de Holdo como momentos visualmente deslumbrantes. Pero más allá de eso no hay ni una creación nueva, ni una escena quitaalientos, ni ninguna solución visual o momentos de tensión resañable. Aquí, la visión de las naves lanzándose contra los ATAT y el sangrado sobre la superficie es potente, pero nuevamentes es un coitus interruptus, porque vuelve a ser una escena frustrante que no sirve para nada.
De hecho el gran momento ha de ser la irrupción de Luke Skywalker para el clímax final. Y hombre, no vamos a negar que El último Jedi viene con una carga de molonidad superior. Pero yo tengo problemas con este Luke. Porque vale, me toca comprar que dado su fracaso como maestro Jedi se haya exiliado a lo más remoto de la galaxia, dejando a su perverso sobrino dominando la galaxia (una de las constantes de estas películas es que sus defensores saquen equivalencias de cosas que no gustan de las películas clásicas) pero a la hora de decidir que sí, que se enfrenta a sus miedos y que va a ayudar contra su enemigo… lo haga con mando a distancia. O sea compro la sorpresa fantasmal de Luke y queda bien, pero al final el gran enfrentamiento de Luke, su gran sacrificio ha servido para ¿Qué? Para salvar a una veintena de rebeldes y dejar a Kylo como un perdedor otra vez. No sé, yo creo que es un sacrificio sin chicha ni limonada, por mucho que yo también me emocione cuando se una con la fuerza con dos soles en el horizonte y sí, demostrando que John Williams es, con 85 años, el puto amo.

Así que así estamos. Entre dos aguas. Hay cosas de Los últimos Jedi que me gustan muchísimo. Han arriesgado, han sorprendido, han querido  cambiar cosas y todo esto me parece para bien. Pero creo que la película tiene déficits tan o más importantes que los primeros. Y por mucho que los críticos se centren más en que la filosofía Jedi ha cambiado, que se ha perdido la esencia de la fuerza y que es herejía, para mí esto es lo que mejor funciona de la cinta. Sin embargo, sus problemas narrativos, su ritmo de altibajos (para nada consigue el ritmo non-stop made in Star Wars) y sus tramas desperdiciadas, hace que por más que ésta haya sido una película más profunda y ambiciosa, haya terminado por echar de menos a J. J. Abrams, que considero mejor director y mejor narrador que Rian Johnson. Tendrá la tercera película para poder certificarlo.

miércoles, diciembre 20

Estruendos

Ya llevaba un tiempo con ganas de activar una nueva opcion en este blog, como es la de añadir a los artículos largos pequeñas pildoras a modo de archivos de audio para diversificar los contenidos. Valga que la anterior entrada fue mi post 200 como gratuita excusa para inaugurar la opcion estruendos.
Aqui completaremos la informacion del blog y será usado en diferentes formatos:
— primeras impresiones. Lanzamos la primera impresion, teóricamente sin spoiler aunque no prometo nada, de productos muy esperados, aunque luego tengan articulo posterior
— Reviews. Comentarios de temporadas de series o partidos de futbol independientes. Igual que anteriormente lo haciamos en comentarios ahora sera accesible en este formato.
—Miscelánea. Otros productos para los que me quedo sin tiempo en hacer un artículo detallado pero que merecerán su analisis breve.
Asi que aqui dejo la primera remesa de estruendos:
—Blade runner. 2049. Primeras impresiones
— La liga de la Justicia. Primeras impresiones.
—Kingsman. El circulo dorado
—Mindhunter.
— It.
—the walking dead. Octava temporada
—Star wars. Los últimos jedi. Primeras  impresiones.
Ahi dejo el link. Nos escuchamos.
http://www.ivoox.com/s_p2_75939_1.html

viernes, diciembre 8

LA LIGA DE LA JUSTICIA

No se hace nada fácil hacer un juicio de valor sobre la Liga de la Justicia de Dc. ¿se debe enjuiciar la misma como película independiente o como el colofón que debería ser del universo DC? ¿podemos hablar del tono e intenciones de la película sin mencionar las diferencias en la dirección de la que hace gala? ¿hemos de valorar el resultado final aún sabiendo que la tijera de la que ha hecho gala (otra vez) la productora ha coartado el producto final? En fin, este artículo se antoja misión complicada, pues es cierto que la película de la JLA va a contar con errores insalvables y que harían fracasar a cualquier película. Mientras que ahora vamos a intentar de mitigarlas a favor del espectáculo esperado.
Recapitulemos. Venimos de las dos películas de Superman de Snyder.  Por más que el tono que el director dota al hombre de acero es del todo equivocado en Batman VS. Superman yo al menos sí detecto mejoras respecto a Man Of Steel. Pero Warner no podía aguantar que Marvel lo estuviese rompiendo, y prácticamente mutila la pelota para meter de manera gratuita la creación de una Liga de la Justica en tiempo récord (y recursos narrativos ridículos) para poder plantar guerra de inmediato a los Héroes más poderosos de la tierra. Por el camino nos vamos a encontrar dos productos DC radicalmente opuestos: Escuadrón suicida va a corromper hasta el paroxismo la oscuridad de Snyder y el montaje sinsentido, mientras que Wonder Woman es todo lo contrario, un canto a la heroicidad más clásica. ¿qué camino escogerá entonces la JLA?
Y ahí llega la bicefalia de la cinta. Snyder recibe la peor tragedia posible y abandona la película sin acabarla. La Warner, que sigue mostrando más fidelidad a los plazos de entrega, que a cuestiones como calidad o respeto por la obra, contrata otro director para acabar la cinta. El hecho que el mismo sea ni más ni menos que Josh Whedon ya habla mucho sobre sus intenciones, pues es drásticamente distinto a Snyder: Gracioso, ligero, superficial. Y el relevante dato de ser el director de Vengadores deja a las claras que es lo que la productora quiere de su película de grupo.
Al contrario de los Vengadores ésta es una película de origen por completo, así que después de una emotiva escena de duelo ante la ausencia de Supermán (por muy bien que se le dé estas escenas a Snyder, ya lo vimos en Watchmen, es totalmente contradictorio con la visión que estaba dando de Superman en sus dos películas anteriores) nos vamos a encontrar a Batman reclutando a la nueva Liga, ante la aparición cada vez más frecuente de los parademonios. Tenemos al murciélago enmascarado buscando a aquaman y a Flash. Pierden una oportunidad única para mostrar el lado detectivesco de Batman, en lugar de presentarse con la cara de Bruce Wayne preguntando  por sus objetivos (los grafittis en la pared sobre Aquaman no dejan de ser ridículos) Ben Affleck sigue cumpliendo en porte y presencia como Wayne, aunque se le van a ver las costuras actorales en varios momentos de la cinta.
Quien sigue a nivel celebérrimo es Wonder Woman. Afortunadamente uno de los aciertos de la cinta es conseguir mantener el espíritu de la amazona. Gal Gadot sigue perfecta como la Mujer Maravilla y continúa transmitiendo toda la gracia e icónico carisma que ya demostró en su primera película, aunque es posible que hayan mitigado algo su nivel de poder respecto a Batman Vs. Superman, lo que no me parece del todo malo. Siguiendo con los nuevos miembros pues no son un dechado de personalidad precisamente. Aquaman no deja de ser un Bad-ass de manual, el típico chulo y cínico al que Jason Momoa le da buen carisma y una presencia física imponente, muy alejada del Aquaman de los cómics. Flash por su parte va a ser el recurso cómico del grupo, de manera constante. Cuesta encontrar una escena en que su comentario no sea bufonesco, venga a cuento o no. Es el tercer velocista que vemos en los últimos años y la verdad que debe ser el que menos luce visualmente. El recurso es poner líneas cinéticas a su lado mientras el resto se mueve a cámara lenta. DA para un momentazo con Superman, pero el resto es un poco pobre, comparado con el Mercurio de  Xmen sobre todo.
El último miembro y el que a casi nadie le importa es Ciborg. Su historia es bastante canónica, sin tener la personalidad chula de los Nuevos titanes de Wolvman, aunque va a tener un peso troncal en la trama al vincular su conversión en ciborg, con las cajas madres. La trama de las tres cajas madres que han de buscar molestará a los fans del Cuarto Mundo de Kirby, a los fans de los Vengadores que verán tres teseractos, y hasta a los Fans del Señor de los anillos del que plagian su brillante prólogo a favor de un flashback insostenible (¡!) A mí me preocupa menos. Es el típico mcguffin sin importancia para que haya amenaza, y ahí sí vienen los problemas. StepenWolf es el bichejo que va a ser el malo de la película y… bufff. Empecemos porque es un don nadie en el universo DC, al menos para mí, así que su carisma es bastante pobre, por más que lo pongan de buenas a primeras cargándose el solo a las amazonas de Thesmiscira en una escena bastante trepidante. Y sobre todo la idea de hacer al villano completamente por CGI me parece un error en toda regla. Porque no ha funcionado todavía un personaje infográfico interactuando al 100% con personajes reales, y porque si llega a funcionar no será con los efectos de esta película, porque son bastante cantosos. Weta no son de mi devoción, pero debemos culpar a las irritantes prisas por estrenar que haya escenas de acción peores que en un videojuego de la pásada década, y que te sacan por completo de la película.
No sólo vamos a tener estos problemas con Stepenwolf. La armadura de Ciborg parece de todo menos sólida y realmente quedaba mejor cuanto más oculto estaba. EL diseño de Atlantis, o lo poco que se ha visto es ciertamente ridículo. Personajes buceando bajo el agua, con una columna grande entre unas piedras… la verdad es que si querían despertarme ganas de ver la próxima película de Aquaman han hecho casi lo contrario (ya sé que el montaje tiene buena parte de culpa de lo mismo, pero el montaje no ha de ser una excusa, ha de ser un defecto si han cortado partes  ineludibles de la trama)  De nuevo las prisas para darte un producto mal acabado que no hacen más que sacarte de la trama: ese cielo rojizo del clímax final o la capa CGI cantosa de cierto personaje que va a ser desenterrado.
La resurrección de Superman es bastante controvertida. En verdad se reutiliza aquella mala idea de Lex Luthor de resucitar a Zod, así que la continuidad debería estar bien enfocada, si no fuese porque no han olvidado el último plano de la anterior película que ya dejaba abierta una puerta menos macabra que ésta. Vamos, que es una de esas soluciones que no deberíamos dejar pasar en otra película, pero que aquí preferimos obviarla por el placer de ver al fin a Superman junto a la Jla, incluyendo una pelea sinsentido de todos los miembros contra él que nos deja momentazos como ese ojo girándose hacia Flash o el enfrentamiento con Batman que nos recuerda los buenos momentos del anterior film (y también sus peores soluciones, que ya podía haber preparado el plan de contingencia desde el principio, digo yo)
Ya tenemos el grupo listo y dispuesto para el clímax final en Rusia donde se está transformando la tierra, para desespero de una irritante familia rusa que parecen ser los únicos que viven allí. Como han podido notar el guión no es que haya dado para mucho.  Ya hablamos del problema de la bicefalia, así que no sabremos cuanto del trabajo de Snyder queda en el tintero y cuanto se ha plasmado, pero la intención de hacer algo más ligero parece que viene ya de base. Con la contratación de Whedon la marvelización de DC pasa al siguiente nivel, esta película tiene más momentos relajados y desenfadados que el resto del Universo DC juntos, sin que el humor llegue a apoderarse del modelo, como le está pasando últimamente a Marvel. La interacción de sus personajes es buena y apropiada (muy bueno el momento del lazo con Aquaman, la verdad) y pese a que la amenaza sea de escala Liga de la Justica (bigger tan life) su planteamiento ha sido lo más lineal y sencillo que se podía. Incluso demasiado.
Lo que sí debemos aceptar es que por fin los personajes DC son HÉROES, con todo lo que significa la palabra. A Snyder le debíamos echar en cara que no ha entendido nunca a Superman. Lo ha convertido en un extraterrestre alienado, alejado de la sociedad, y que es mirado con resquemor, cuando no por puro desprecio por la humanidad. Aquí al fin vemos a un Superman heróico, inspirador y divertido. Con un carisma por encima del resto y pudiendo disfrutar de sí mismo Henry Cavill al fin transmite el ideal de Superman (el tema del bigote borrado prefiero pasarlo por alto) Junto a un Aquaman adoctrinado en molonidad y una potentísima Wonder Woman hacen un equipo  muy potenten.
Obviamente me he saltado a Batman, que se ha ido diluyendo en la película. Una vez que ha conseguido aglutinar a todos los parahumanos parece que su papel de líder queda bastante mitigado, además que muestra unas debilidades  y unas dudas que el personaje de Batman no debería enseñar nunca. Y finalmente cuando llega el gran golpe, pues básicamente lo que ha de hacer es no molestar. La Liga de la Justicia siempre ha tenido el mal endémico de contar con seres tan irrealmente poderosos que es difícil hacerlos interactuar juntos. Batman no puede aportar nada en combate que  no supere fácilmente Flash en velocidad, Wonder Woman en pelea cuerpo a cuerpo o Superman en todo lo demás.
 La escala en que se mueve Superman está fuera de órbita. Han querido plasmar que es el personaje más poderoso con diferencia hasta el punto es que básicamente el malo, con el que ya teníamos problemas, ha terminado siendo un estropajo en sus manos. Es que no le dura ni cuarenta segundos a pleno poder (si dura más es porque en medio del fregao se va a salvar civiles, que ya me dirás…) En fin el poderío del hombre de acero termina siendo un hándicap para el clímax que no deja de ser un poco anticlimática la manera tan poco resultona como cae la amenaza.

Así que a la postre no sé si he escrito más bueno que malo sobre la JLA. Es difícil definirse, porque para mí sí han movido ficha hacia la dirección correcta. Sí han conseguido el espíritu de lo que debe ser la JLa, dioses entre la tierra que luchan con y por nosotros. He sido muy crítico con el espíritu dramático y tremendista de Snyder en este universo, así que estoy contento de este giro. El problema es que por momento ha parecido más un volantazo para seguir la senda de sus máximos rivales con lo que queda inconexo e incoherente con lo visto hasta ahora. Y por encima de todo se debería priorizar que la factura de las películas DC esté a las alturas de las expectativas. Montajes aprisa y corriendo, guiones hechos y rehechos, cambios de directores o compositores a mitad de la carrera o efectos especiales que no llegan ni al aprobado son lastres demasiados pesados para que podamos afirmar con esperanzas que la DC ha enderezado el rumbo.

lunes, noviembre 20

El trueno chistoso


Thor ragnarok ha sido la gota que ha colmado el vaso. Llevamos mas de un año recelosos con las peliculas marvel. En honor de la verdad desde el jarro de agua fría que resultó ser la edad de ultron cuesta encontrar peliculas redondas de la Casa de las Ideas. Salvamos las películas del capitan América y salvamos guardianes de la galaxia porque su aire gamberro facilitaba el radicalizar el estilo Marvel. Ya lo saben porque hablo de el en cada entrada: desenfado, cero dramatismo, chascarrillos por doquier historias sencillitas para que luzcan molones nuestros heroes. Ahi han ido cayendo uno a uno todos los heroes de Marvel. Y como la cosa ha seguido funcionando pues no hay razon para  cambiarlo. Si no al contrario
De hecho si alguien necesitaba que le removiesen el avispero era Thor. Habia funcionado bien en Vengadores, pero justo es decir que sus peliculas se contaban entre lo mas flojo del estudio. Y si, habia mantenido el estilo marvel, pero precisamente con el dios del trueno se veia las fisuras. Harian historias de perfil bajo que quedaban muy por debajo de la epicidad y grandeza que deberia acompañar al hijo de odin. A su manera se puede decir que Branagh y Taylor hacian el Thor de Len Wein y ahora Marvel buscaba a su Simonson para que hiciese lo que le viniese en gana y recuperar al personaje.
Pero a la hora de buscar su Waltet simonson las cartas ya estan sobre la mesa. Un director neozelandés cuasidesconocido y que las únicas maneras que ha mostrado ha sido en clave de humor. Es el equivalente de Marvel de "toma dos tazas" Porque igual que en otras películas fallidamente graciosas se utiliza el humor para hacer mas agradable y molon al personaje de turno, dr. Extraño es su máxima expresión, en Thor lo que se pretende es un humor de trazo grueso que no deja de tratar a los personajes como idiotas en favor del gag  facil y gracioso.
Ya la primera escena nos pone sobreaviso de lo que vamos a ver al (mal)tratar a un personaje tan legendario como Surtur a favor  de una escena de un chistecillo y una escena pretitulos más. Antes que la multitud se me tire encima, sí sé perfectamente que Simonson tenía también un toque de humor socarrón que le hacía mucho bien, pero al menos lo utilizaba adecuadamente y no convertía a su protagonista en un bufón que recibe golpes chorras por doquier.Es algo que debería estar penado, la verdad, pero el tal Waititi va a mostrar poco o nulo respeto por la mitología asgardiana, igual que por las anteriores películas de la franquicia. Esto se va a notar enseguida, al despreciar de manera radical el cliffhanger de la anterior película o, mediante la ayuda del Doctor extraño, sacarse también a Odín del circuito sin muchos miramientos.
Sin el padre de todos en escena es cuando aparece Hela, aquí convertida en primogénita hermana de Thor para desesperos de teólogos nórdicos y amantes de la continuidad por igual. Es obvio que su aparición es realmente impactante. Cate Blanchet luce magnífica y tiene un halo de malignidad solo con la mirada que apasiona. De hecho si ya en el primer  enfrentamiento derrota a los dos hijos de Odín, se carga el bitfrost y destruye con pasomas facilidad a Mjlonir (paso que yo creo que nunca se debería haber dado) deja claro el nivel de amenaza que va a suponer para Asgard.
A partir de aquí la película se convierte… en Planet Hulk. Que de por sí no es ni bueno ni malo. Thor ya ha tenido suficientes aventuras cósmicas para que no desentone en un planeta de gladiadores, y aprovechar esta trama no parece mala idea, porque enlaza con el final de Hulk en La era de ultrón y porque ha sido de las mejor valoradas de la última etapa de la Masa. Pero claro, me imagino que con un tono muy diferente que el que nos vamos a encontrar aquí. Porque ahora sí es la excusa perfecta para que la película se desate del todo. Si Guardianes de la Galaxia triunfó siendo un desmadre intergaláctico aquí doblamos la apuesta. El sentido de humor chorra empieza a multiplicarse, entre unos inútiles que quieren hacer la rebelión, Thor en plan buddy movie ora con Loki, ora con Hulk, una asgardiana negra cuyo sentido solo es parecer molona, o el Gran Maestro, con Jeff Golblum dando vergüenza ajena en cada una de sus apariciones. Ya no es algo que encontramos sólo en el guión, que te tienen que intentar colar un chiste, tenga gracia o no, cada cuarenta segundos. El revival ochentero, con rayos de plasma, lucecitas kitsch de todos los colores y luminosidad hortera hace que te plantees en serio si esta película es de un Dios nórdico.
Bueno, nos deberíamos poder agarrar a la poderosa Hela como personaje, que la habíamos dejado llegando al trono de Asgard… pero tampoco. Porque la verdad es que termina siendo un personaje que no aporta nada. Una vez se ha deshecho de Thor y Loki, lo único que hace es sentarse en el trono y esperar que vuelva Thor para el clímax. Ni ella ni su subalterno el Verdugo tienen nada más que hacer en la película y cada aparición suya sirve solo para recordarlos que están allí, no porque hagan nada especial, salvo mancillar el nombre de secundarios de la franquicia como los Tres Guerreros. Y Heimdall se salva por ser Idris Elba y lo convierte en una especie de Robin Hood asgardiano, igualmente a la espera que los protas de dignen a acordarse de ellos.
Allá en el otro extremo de la galaxia la cosa va como va. La intromisión de Hulk en la trama no sirve más que para un combate potente contra el campeón del planeta (que sabiendo que iba a ser Hulk desde los carteles, pues le resta gracia a al menos diez minutos de película), e intentar convencerle de que les ayuden a salvar (además de dejar algunas dudas en el CGi del personaje, pues da la sensación que cambia su tamaño de escena a escena) En fin, nada del otro jueves. La manera de escapar es un plan genuinamente chorra y con muy poca gracia. Nótese la poca cancha que ando dándole a Loki en toda la trama, y es que me parece en esta película bastante añadido innecesario. Termina con su rol habitual, el de aliado forzado de su hermano, necesitado que el pueblo de Asgard le reconozca sus méritos, pero es que en pocos momentos parece que el dios del Trueno le tenga que necesitar demasiado.
En fin, que afortunadamente para el clímax final recordamos que la película se llama Ragnarok y volvemos a Asgard a enfrentarse a las tropas de Hela.  El enfrentamiento en el Bifrost es bastante cañero, con Hulk y el lobo Fenris ganando sus cuotas de protagonismo. Pero está el problema básico de estos clímax, y no solo en el personaje de Thor: A Marvel le asusta la épica. La situación daba para soltarse con todo y hacer una batalla enorme y crepuscular que hiciese temblar los cimientos, pero ya seguimos metiendo la cuñita graciosa, y el tropezón jocoso para rebajar la tensión, no se vayan a poner nuestros fans a tope al final de la película.
El director ya ha demostrado sobradamente que el status quo del personaje se la trae al pairo y acabará con el mismo definitivamente. Ya le ha cortado el pelo a Thor, le ha dejado sin su martillo, le hace lanzar rayos ahora por los ojos (¡!), sino que ahora también lo deja tuerto para emular a su padre. Y lo más importante, convierta a Asgard en un pueblo errante. Se agradece que visto el potencial que había demostrado Hela no se lo rebajen misteriosamente para que Thor pueda ganarle en duelo singular. Esta vez, no, Thor es totalmente impotente contra su hermana, así que la solución de tirar por la calle del medio está bien tirada: se cumple el RAgnarok, ASgard es destruída y se expía al personaje de Surtur siendo el verdadero RAgnarok de Asgard y el que termina con Hela. Era una apuesta difícil y termina la película medio bien.
La verdad es que le he dado buena caña a la misma, y en sí es mi opinión sobre ella: se ha elegido un camino equivocado para la misma. Pero también es verdad que, aunque a mi no me convenza si hay que reconocerle que esos atributos dotan a la película de una personalidad que, sin ir más lejos, las otras carecían. Los colores chillones y los rayos fosforitos nos los aprobaré pero sí muestran potencia en pantalla. El mejor ejemplo está en la música. Me parece absolutamente aberrante que para esta BSO se utilicen sintetizadores ochenteros, pero es cierto que tiene un alma que no tiene ninguna película Marvel (por no hablar del tema hipercañero de Led Zepellin, desde ya leitmotiv del personaje) Y aunque el director está más preocupado en ser chistoso y hacer el payaso, sí deja escena que muestra una potencia visual escondida: la caída de las Valkirias, el combate con Hulk, El lobo Fenris frente al arcoíris, o la Simonsoniana escena del Verdugo.
O sea, que sí valoro el esfuerzo de dotar de personalidad a la película, frente a las anodinas entregas anteriores. Pero hubiese disfrutado más si hubiese estado más y mejor equilibrado. Si el toque kistch y sobretodo el humor de trazo grueso no se comen toda la película, hasta acabar desdibujando al personaje y toda su mitología. Pero es la evolución que está llevando Marvel.
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domingo, noviembre 5

BLADE RUNNER 2049

Cuando lo escuchas por primera vez no das demasiado crédito. Cuando ves que la cosa tira para delante quieres creer que n o va en serio. Y cuando sabes que sí va en serio desearías que no lo fuese. Plantear una secuela de clásicos de los setenta y los ochenta ya no es una sorpresa. Terminator, Mad Max, Star Wars, los Cazafantamas, Parque Jurásico… hasta el mismo Ridley Scott ha vuelto a traer su saga de Alien, con resultados poco efusivos, pero uno creía que Blade Runner estaría fuera de esta liga. Porque no hablamos de un blockbuster clásico. Blade Runner fue un fracaso en su estreno de los ochenta y solo los años posteriores valoraron en su medida y se convirtió en la película de culto por antonomasia. Un cinta tan referencial e icónica, tan especial a su manera, debería haber pasado de soslayo por el boom de las secuelas, pero Scott ya había clavado las garras en ella.
De hecho si Ridley Scott hubiese sido el elegido para dirigir Blade Runner 2049 los peores augurios se cernerían sobre la cinta. La verdad es que Scott lleva viviendo de rentas desde sus dos obras maestras de inicio de su carrera. Alguien que creó Alien el octavo Pasajero y Blade Runner debería tener el cielo abierto para siempre, pero los vaivenes que han dado desde entonces, que si Thelma i Louise, que si Black Rain, que Si Gladiator, que si el reino de los cielos…  y más ponemos la vista en su aproximación a recuperar sus clásicos. Prometheus fue una película con pretensiones pero rematadamente fallida, y Alien Covenant es un remake encubierto de una película de Alien genérica que tiene poquita chispa. Afortunadamente no sólo dejó la dirección en otras manos, si no en manos inmejorables. Dennis Villeneuve llevaba llamando la atención estos últimos años, convirtiéndose en un tipo a tener en cuenta ya desde hace tiempo. Películas como Enemy o Prisioneros le ponían en la pole position de los nuevos directores dispuestos a convertirse en el nuevo Nolan, más aún después de ver la Llamada (con sus parecidos con Interstellar y su gusto por los requiebros). Si había que hacer una secuela de Blade Runner éste era el director adecuado.
También es cierto que Villeneuve tiene  defectos. O no, es su manera de rodar, pero sí es cierto que por regla general el metraje de sus obras suele irse de madre, ya que es dado a un ritmo lento por lo general. Tampoco debería ser un problema per se, al menos si nos atenemos que no se está buscando un blockbuster con Blade Runner. De hecho la película del 82 tampoco tenía un ritmo adrenalítico ni mucho menos. Pero, y esto ya es opinión, entiendo que a Villeneuve se le ha ido el asunto de las manos. Parece más pendiente de ser contemplativo y de mostrar planos espectaculares que de la narración que necesita la película, hasta llegar a unos 168 minutos de película que se hacen, por interesante que sea, interminables.
Porque es harto evidente que visualmente es una de las películas más fascinantes con las que me he topado. En serio, es una absoluta maravilla como está construido cada plano, como se trabaja la fotografía de cada localización, como se reconstruye Los Angeles del 82, siendo diferente y fiel a la vez al original. Como luce los elementos acuáticos en el edificio de Jared leto, la recargada luz ocre en Las Vegas, o momentos visualmente poderosos como el anuncio gigante de Joy interactuando con K. Justo es hablar del tratamiento del sonido, como los zumbidos de la naves retumban con una fuerza apisonadora. En serio, es un trabajo de diez. Igualmente hemos de hablar de la música de Zimmer que sin mimetizar los temas de Vangelis sí alcanza esas cotas de profundidad y solemnidad que convirtieron aquella BSO en un clásico instantáneo.
Por eso molesta más que todo el continente vaya en contra de la narración de la cinta. No estoy en contra de las películas lentas ni de las películas largas. Una película lenta puede tener mucho que contar, muchas cosas en las que pararse a reflexionar, pero en Blade Runner 2049 tengo mis reservas. No voy a criticar la trama porque sí me parece que es suficientemente interesante, consecuente con la original y que plantea suficientes preguntas interesantes como para mantener el espíritu de Phillip K dick, pero a todas luces no da para tanto metraje.
En verdad la trama no es tan complicada como parece. Resumiendo brevemente: Un blade Runner encuentra el cadáver de un replicante embarazada que le lleva a la investigación de la misma, con las sospechas que él mismo pueda ser el hijo de la misma, y la búsqueda del padre, en este caso Rick deckard, que podría tener la clave para que los replicantes se reproduzcan. Como ven el argumento de la cinta no es para tanto. Le confiero el aire detectivesco que acerca a Blade Runner a la serie negra. El detective que empieza un caso en principio simple pero que va entretejiéndose mientras entra en conflicto consigo mismo. Esto mola porque Blade runner siempre ha querido ser serie negra en formato ciencia ficción. Pero a la vez Villeneuve se aleja de eso. Principalmente no hay uso de la voz en off, tan característica en el género y capital en Blade Runner (por más que Ford y Scott siempre la odiasen) Y en lugar de buscar bajos fondos, lugares claustrofóbicos y sombríos 2049 se caracteriza por los grandes espacios abiertos y la fotografía grisácea. O sea, por más que el argumento quiera volver a ser cine noir el director reniega de eso.  De hecho Los Angeles de Scott, seguramente lo más característico del film de culto, es apenas reconocible en esta cinta, más allá de los gigantescos anuncios visuales. Pero no se revisitan escenarios, ni el ambiente sórdido de la primera. Los resultados visuales son tan espectaculares que no se puede poner ni un pero al respecto a la decisión del director.
El casting de Ryan Gosling como el replicante protagonista también se puede entender como una concesión a la serie negra, pues el aspecto hierático y taciturno de K parece  sacado de cualquier protagonista de Raymond Chandler. Aquí sí se puede decir que no es que el actor interprete al personaje sino lo contrario, porque a Gosling se le empieza a pillar el truco. Es un tipo que apenas mueve una ceja en pantalla, y no cambia de expresión en ningún momento. Por eso hacer de un replicante sin mostrar sentimientos le va como anillo al dedo.
Los problemas de ritmo de la cinta empiezan a ser evidentes en cuanto K empieza su investigación sobre Rachel. En serio, entre la visita al orfanato, la caída entre chatarreros, los  recuerdos del replicante… se comen más de una hora de la película sin que ésta avance lo más mínimo. Ante tanta lentitud y parsimonia uno corre el riesgo de que la película se te llene de pretenciosidad. Que parezca más de lo que es. Esto me pasa únicamente en el personaje de Jared Leto, que no deja de ser un villano al uso, buscando lo mismo que el protagonista, pero que su discurso creyéndose él mismo el Dios de la robótica y lanzando mensajes encriptados y solemnes, pero bastante vacíos.
Por otra parte en el lado positivo está la historia de K con Joy, la inteligencia artificial que vive con él. En verdad es una historia de amor muy bien llevada entre ambos, con una Ana de Armas que no solo luce guapísima, sino que demuestra ser una actriz capaz de expresar todas las emociones y parecer un encanto. Sin ir más lejos, reconozco que la escena de sexo que tienen ensamblándose en el cuerpo físico de una prostituta me parece la escena más bonita de la película, una idea excelsa y muy bien resuelta. El problema no lo tiene nada en este trama. El problema es que este personaje es y debe ser tangencial a la trama principal. Si como está pasando nos está interesando mucho más la interacción con Joy que la investigación principal es síntoma que la película no está funcionando como debiera.
Así que la misma no va a arrancar hasta que llegamos a una lánguida Las Vegas y encontramos a Deckard. Atención que estamos hablando de más de 100 minutos de metraje. Ahí lo dejo. Con Deckard en pantalla, voluntarioso Harrison Ford, al fin la película se centra en lo que debe  y el dilema de la posible reproducción replicante, (y tenemos una escena de acción decente, con la esbirro de Leto luciendo potencia) Por una parte tenemos la mala malísima idea de tener la típica rebelión de turno, con replicantes bajo tierra esperando para alzarse contra los opresores. No tienen más importancia en esta película que descubrir al verdadero descendiente de Deckard y Rachel, pero subyace como posible argumento para postergar la saga, y no por demasiado buen camino.
Por otra parte más interesante es la tentación diabólica de Leto a deckard, para conseguir el secreto de la reproducción, y como éste le da de lado por más que le entregasen el amor de su vida. Es una escena en la que Harrison Ford está bastante bien, aunque tiene el problema de ser casi herejía para la película clásica. Aquí nos hemos de parar en la ambigüedad que acompaña al personaje desde hace años. Según Ridley Scott Deckard ha sido un replicante desde el principio, y por eso ha hecho mil versiones diferentes para dejar claro algo de lo que en la primera película no había ni una sola pista. Así que la interpretación siempre ha estado abierta al respecto. Yo por mi parte, para el que la película estrenada en el 82 es canónica, nunca he entendido al Blade Runner como replicante. Es más, desde mi punto de vista la película es mejor con Deckard como humano: Es mejor que Batty tenga un gesto humanista con un humano que con una de los suyos. Es mejor que una Replicante se enamore de un humano que con uno de los suyos.
Y ahí volvimos a 2049 donde se reescribe a los dos personajes, y aunque se juega suficientemente con los diálogos para que la naturaleza de Deckard sea ambigua, sí se estipula que Rachel y Deckard habían sido “elegidos” para  ser procreadores. O sea, que la historia de amor  del 82 había sido preestablecida por su compatibilidad, lo que como digo, desde mi punto de vista hace peor la primera película.
Acabamos con un duelo por la vida de Deckard (que ya lo podían haber diseccionado allí mismo, digo yo), pero entre que la lucha es con una segundona (poderosa físicamente pero segundona al fin al cabo) y la poca importancia que tiene un personaje capital como Decakrd no deja de ser un poco frustrante. Por supuesto el final vuelve a dejar claro las virtudes de la cinta. Una muerte algo vacua, pero con una puesta en escena de antología, la nieve sobre el cuerpo de K y el tema lágrimas en la lluvia que ponen la escena muy por encima de lo que están contando.

En fin, creo que están muy claras las conclusiones de Blade Runner 2049. Es de alegrar que no hayan mancillado el producto ofreciendo un blockbuster de verano. Han buscado un director talentoso, una historia interesante y confluyente con la anterior y sobre todo un espectáculo visual único. Un diez en todo esto, pero es evidente que la película se gusta tanto a sí misma visualmente que merma temas como el ritmo, la narración y el metraje que hubiesen convertido Blade Runner 2049 en una experiencia para el recuerdo.

domingo, octubre 15

LOS TRES VISITANTES DE TWIN PEAKS

Hace veinticinco años una serie cambió el panorama televisivo para siempre. Twin Peaks, la creación de David Lynch (y Mark Frost) se convirtió por supuesto en sus días en un fenómeno de masas y más tarde en una serie de culto absoluta. Todo el mundo que estuvo allí recuerda a Dale Cooper, la música de Badalamenti, la habitación roja y la coletilla ¿quién mató a Laura Palmer? Todo esto entra dentro del imaginario colectivo televisivo de las últimas décadas.  Por eso la vuelta veinticinco años después (como ya le advirtió Laura Palmer a Cooper) era el acontecimiento, que obviamente no ha dejado indiferente a nadie.  Vamos a encontrar varias maneras de acercarse a esta nueva temporada, lo suficientemente diferenciadas para que cada uno tenga un grado de satisfacción diferente.
Empezamos por los fans de la serie de los noventa. Para todos ellos Twin peaks fue un acontecimiento sin precedentes. Se pasaba a hacer una serie de televisión como no se hacía entonces, sin capítulos autoconclusivos, con personajes complejos, cliffhangers importantes, y una calidad cinematográfica y actoral muy por encima de lo que se hacía en televisión por entonces. Y sobre todo abacamos enganchados de manera casi hipnótica al ambiente de ese pueblo del norte de Estados Unidos, a sus personajes excéntricos que nos interesaban y la construcción de una mitología que seguro que por entonces no entendíamos casi nada, pero que nos tenía hipnotizados. Es verdad que todas la escenas en la Logia negra, con su enano bailando y sus frases declamadas al revés nos dejaba tan confusos como alucinados.
  Todo esto es cierto, pero también lo es que todos los que fuimos fans irredentos de esta Twin Peaks magnética terminamos hastiados de la misma. El mismo David Lynch confirmaba que a él no le interesaba para nada quién era el asesino de Laura Palmer, que estaba más interesado en cómo el mal va imbuyendo una sociedad hasta pervertirla del todo. Por lo tanto la razón del ser que había enganchado a medio mundo y que nos tenía a todos en vilo no dejaba de ser solo un mcguffin para el autor de la serie. Era una situación que terminó siendo bastante insostenible, con una segunda temporada que da palos de ciegos para todos lados, a partir que por presión de la cadena se descubre al verdadero asesino de Laura.  Posesiones, fantasmas de ultratumba,  y espectros fantasmagóricos se apoderan de la serie hasta hacerla irreconocible y perder ese aura de misterio que te atrapa. Al menos hasta el último capítulo que efectivamente Lynch hizo lo que le dio la gana y dejó el final más abierto posible sin vistas a  recuperarla nunca.
Bien, para este grupo la Vuelta de LA SERIE  es un acontecimiento único, pero también va a ser  un tortazo en toda la cara. Para empezar Twin Peaks, el escenario, es casi inexistente. Durante buena parte de la misma la acción transcurre en Nueva York, en Washington y sobre todo en las Vegas, siendo las escenas en el famoso pueblo una especie de cameo para nostálgico, totalmente desligado de la trama. Siempre se ha supuesto que de los dos creadores de la serie Lynch es el encargado de toda la mitología, mientras que es Mark Frost el que dota de humanidad a ese pueblo repleto de personajes excéntricos. Pues en este retorno la serie parece dejar de lado a Frost para ser totalmente de Lynch.
Para alegría de todos los irredentos fans de David Lynch. Huelga decir que el cineasta ya era un personaje de culto en 1989. Pero ahora aún ha crecido más su mitomanía, y su radicalización. Si estamos hablando que el Twin Peaks del 92, en su final, se puede describir como una ida de olla de Lynch, pues lo mismo vale para el de 2017, con la salvedad de que no es lo mismo una ida de olla del autor de Terciopelo Azul y Corazón Salvaje, que del autor de Carretera Perdida o Mullholland Drive. Efectivamente Lynch en todo este tiempo ha radicalizado su estilo hasta hacerse totalmente indescifrable. Y eso nos vamos a encontrar en esta nueva Twin Peaks. Si ya sin Frost Lynch pepretró aquella precuela como es Fuego Camina conmigo, que ya supuso un golpe a todos los que queríamos la Twin Peaks original. Así que imagínate ahora con doppelgangers viajando por las corrientes eléctricas, enanos convertidos en ramas, o los multiplex viajes a la Logia Negra.  Habrá mucho fan lynchiano que tenga orgasmos simultáneos con el principio del tercer capítulo, veinte minutos de un personaje viajando por la red, o en especial con el octavo, que viene a describir el origen del mal, pero que es la cosa más loca que yo he visto nunca en la Televisión. Y no quiero quitarle méritos a las tremendas imágens que aporta, más cercano al artepop digital que a una narrativa convencional, pero no me creeré a nadie que diga que ha entendido la serie de principio a fin. Simplemente es imposible descifrar a este Lynch.
Por no hablar de un clásico que suele pasar para no admitir errores de determinados genios. Cuando hace propuestas fallidas y directamente absurdas es fácil decir “es que Lynch se está riendo de todos nosotros” aguantar los Hellooos en las Vegas una y otra vez, los estúpidos personajes que persiguen a Dougie para cobrar su seguro y que terminan dando vergüenza ajena, o tramas que duran capítulo y medio y que no solo no aportan nada, si no que se dejan de lado  de manera abrupta sin necesidad de resolverse…. Un sinfín de cosas que están directamente mal hechas, pero que tenemos que aguantar a los fanzombies diciendo que Lynch es un genio por colarnos esas fantochadas. Pues mire usted, a lo mejor yo no quiero que se rían de mí en mi cara. A lo mejor yo prefiero que me traten de manera inteligente y que me cuenten las cosas de manera lógica. Déjenme decir a mí si lo planteado funciona o no , si es correcto o si me gusta, en lugar de suponer que el director nunca se equivoca, y los demás no somos suficientemente listos para pillarle sus intenciones irónicas.

Y esta manera de contar historias va a ahuyentar a casi todo el mundo. Hay un tercer grupo de espectador potencial, los que nos llevan oyendo a los más viejos de lugar batallitas cual abuelo cebolleta sobre Twin Peaks como la serie que cambió la televisión, y que fue imprescindible para la última década de oro de la televisión. Pues bien, éstos se habrán encontrado con una serie que se aleja de todos los parámetros establecidos como normales en la actualidad. Un ritmo de la serie insoportable, sin contar los episodios como unidades compactas, sin cliffhangers, con personajes haciendo directamente NADA durante capítulos y capítulos. Es virtualmente imposible que un espectador con el bagaje actual aguante un personaje como Doug durante más de diez capítulos, que no se ría de la manera en que desaparecen los personajes (que ya sería naif en los cincuenta) o que pueda aguantar atento con viajes en coche de más de quince minutos sin intercambiar una palabra. En honor de la verdad a nadie le puede extrañar que Twin Peaks haya sido un relativo fracaso comercial, pues solo los más irredentos aguantaríamos hasta el final. Y no todos.

En definitiva de los tres posibles espectadores que tendría que haber aglutinado Lynch solo los  fans incondicionales del director van a disfrutar de este retorno, y a expensas de tener que tragar por muchas cosas por el camino. Si a “nuestro” agente Cooper vamos a tardar quince capítulos en verlo, si los personajes clave del pueblo han desaparecido, si tramas como la de Dougie y la del Cooper malo ocupan toda la serie para no conducir al final a nada. Si todo se va a resolver en el capítulo y medio final sin casi tener conexión con el resto de la serie. En definitiva, que muchísimas cosas que si no fuesen firmadas por David Lynch serían desechadas por completo. Un nuevo final sugerente, difícilmente interpretable e igual de abierto que el 1992 vuelve a dejarnos con el culo torcido, y quizás con ganas de tener una nueva explicación. Y seguramente caigamos en la tentación si se diese la oportunidad de una nueva temporada,  aunque tenemos demasiado presente que está actualización de Twin Peaks no ha sido suficiente en casi ningún aspecto.

domingo, septiembre 17

TEMPORADA 17/18

El real Madrid en silencio ha instaurado una hegemonía en Europa y se ha coronado como el mejor equipo del momento, con un doblete inédito para los blancos desde que yo tengo memoria. Está en disposición de trasladar esa hegemonía al ámbito nacional, aunque sea luchar contra Leo Messi, el dictador de la Liga.
Zidane consiguió el año pasado la perfección a la hora de gestionar su plantilla. Teniendo todos claro cual era su once tipo le dio oportunidades y rol a todos los jugadores de su plantilla, hasta el irreal punto de jugar con un equipo b en la Liga y ganar con solvencia todos los partidos. Por supuesto esto se debe a la inusitada calidad de su plantilla donde jugadores de talla mundial estaban ejerciendo de suplentes. Por mucho éxito que llegase era una situación insostenible. Los Nacho o Lucas Vazquez aceptarán que ese es su rol sin problemas, otros como Kovacic o Asensio lo harán pensando en seguir creciendo, pero algunos como James, Morata, Pepe… es imposible que estén de acuerdo en ese rol cuando en cualquier otro grande serían titulares indiscutibles. Así que, indefectiblemente, la plantilla este año será seguro peor. No han fichado mal, y siguen con la táctica de los últimos años de fichar jugadores a punto de explotar en cracks, pero esperar que Ceballos, Theo, Vallejo o Mayoral mantengan el nivel de los nombres que han salido parece imposible. Un plus máximo debería haber sido Killian Mbappé, del que me parece que hablaremos por aquí muchos años, pero Zidane no quiso cambiar el grupo, sobre todo debido al cambio de sistema de final de la liga pasada que prescinde de un delantero.
La famosa BBC parecía inamovible los últimos años. A la vez que ella Zidane ha cimentado su equipo en otro trio, Casemiro se ha hecho imprescindible y a base de tener confianza se ha terminado destapando como un stopper de clase mundial, y la pareja Kroos Modric que bien pueden pasar por los dos mejores centrocampistas de la actualidad, con el alemán siendo el mejor gestor de la pelota del Continente y el croata marcando diferencias a la hora de desbordar. A la par de todo esto ha estado creciendo de manera brusca la importancia de Isco Alarcón, demostrando una clase y un protagonismo con la pelota que le daba la razón a los que llevan prometiendolo como el nuevo Iniesta. Con las sempiternas lesiones de Gareth Bale fue el elegido y definitivamente rompió a uno de los mejores jugadores del mundo. hasta el punto que Zidane cambió el modelo para él y lo convirtió en… Zidane. O sea, Isco jugará de media punta con una enorme participación en toda el frente de ataque y una capacidad de desborde e imaginación  cercana a la excelencia. El hecho de dejar solo dos delanteros ha terminado siendo el salto definitivo de este Madrid, pues el declive físico de Cristiano Ronaldo se mitiga al estar más cerca del área, sin tener que ser un nueve fijo, y vamos, sigue demostrando que es una leyenda absoluta y el mejor rematador de la historia.
Por nombre, por plantilla, por la evolución de su proyecto… todo hace pensar que el Madrid sale en la pole position en todas las competiciones, aunque tampoco sería la primera vez que desde su superioridad cae en la indolencia total y deja escapar grandes aspiraciones.  Evidentemente habrá dudas como el rendimiento goleador del equipo sin CR7, la implicación de Gareth Bale en el proyecto y si se mantendrá el cambio de sistema o se volverá  a la BBC. Pero por ahora Zidane ha podido lidiar con todo esto con unos número espectaculares  (marcando en todos los partidos de Liga) y la sencillez por bandera.
El puente aéreo siempre es complicado y bien es sabido que cuando a un equipo le va bien el otro entra en declive. Parecía que el Barça de este siglo había conseguido borrar fantasmas, pero ha bastado un buen momento blanco para que vuelvan las crisis institucionales a la vuelta de la esquina. Si tendrá repercusión en el terreno de juego está por ver. Esta pretemporada ha dejado dos movimientos  transcendentales. El primero ya sabido, la salida de Luís Enrique a favor de Ernesto Valverde. Se recordará el trienio de Luís Enrique como el trienio del Tridente. Y sí, trajeron un triplete histórico y a fin de cuentas hubo un tiempo que se jugó un buen fútbol, aunque fuese contracultural frente al juego de posición que ha cimentado el Barça todos estos años. Con la libertad que demandan Suarez, Messi y Neymar  no parecía haber otra opción. Y es cierto que el equipo acabó desnortado, con piezas que perdieron su significado y con una dependencia de que Messi lo haga todo que terminaron por hacer inviable el buen juego.
 La llegada de Valverde debería cambiar el panorama. Conoce la liga española y es posible que vuelva a darle al juego de posición la importancia capital que tiene. Pero se ha encontrado con un varapalo de proporciones épicas: Neymar ha salido dirección PSG.  Lo podemos tratar de pesetero, pero también de ambicioso por no querer pasar toda su carrera a la sombra de Leo Messi, que es lo que le estaba pasando por más que su último año estuviese a un nivel  excelso. La salida de Neymar es dramática. Es perder calidad en la plantilla de manera bestial. El jugador más imaginativo del mundo y potencialmente el sustituto de Messi.  Su salida debe ser dramática sí o sí, más ante la ineptitud de la directiva de buscar sustitutos. Si como parece la intención debería ser volver al juego de posición se debería haber dado el todo por el todo por conseguir un gestor de juego de nivel Kroos. Pocos habrá y pagarás por ello, pero parece imprescindible para construir otro equipo campeón. Un Verrati, o Pjanic o Herrera… pues nada, lo único que se ha pagado a precio de oro es un sustituto peor que Ney. Y que conste que Dembelé va a a ser un jugadorazo, aunque su máximo parece sacarlo con espacios y pocos va  a tener en este Barça, pero su precio y la eterna comparación con el crack brasileño le va a poner la espada de Damocles encima desde el primer día.
Así que Valverde se encuentra desde el principio con una plantilla bastante inferior a lo que se podía esperar a la hora de fichar, así que se pone a trabajar desde el principio. Su Barça, al menos el inicial tiene una cosa clara. Quiere a Messi arriba. En lugar de ser el jugador omnipresente por todo el campo que era con Luís Enrique, que bajaba a recoger el balón de los pies de Busquets, ahora será el finalizador de las jugadas, volviendo al rol de falso nueve que había abandonado cuatro años antes. Para ello necesita un centro del campo de garantías e Iniesta y Rakitic van a juntarse más a Busi de lo que habían hecho nunca. Si un Iniesta con 34 años puede aguantar y enlazar este sistema es una incógnita. El gran damnificado parece ser Luís Suarez, al que han sacado de posición y por ahora parchea la banda izquierda. Ya el año pasado no dio el glorioso rendimiento del anterior y falta saber cuanto puede sumar desde allí. Así que la única certeza vuelve a ser un argentino pequeño pero inmenso. No engaño si digo que Messi solo ya ha ganado campeonatos. Ahora tiene 30 años y será una prueba física y sobre todo mental tener que volver a hacerlo.
Esperar que el Atlético de Madrid pueda seguir el ritmo de los dos transatlánticos es la quimera de todos los años. El año que campeonó se puede atribuir a casi un milagro y el proyecto tiene la etiqueta de agotado casi encima. El Cholismo se basa en una entrega de un 200% y una eficacia en las áreas notoria. Ya sin Diego Costa se ha visto que la autosuficiencia dejó de ser un arma y hace tiempo que no podemos hablar del muro defensivo que suponían Courtois Miranda y aquel Godín. Así que el equipo está pidiendo a gritos desde hace tiempo dejar de sufrir, subirse a la chepa de Griezzman y acompañarlos de calidad real. Carrasco y Correa no dejan de pedir paso para ser necesarios en este equipo, pero a la hora de la verdad Simeone sigue apostando por esa rocosidad que hoy ya no existe. La imposibilidad de fichar este verano imposibilita tener un delantero en condiciones visto ya que Torres Gameiro se quedan cortos para esas pretensiones. Así que sí, volverán a dar guerra, y necesita que hombres como Thomas Correa o Vsarjko den un paso al frente, pero yo los veo cada vez más lejos de ser una alternativa.
Vamos a generalizar con los siguientes. Tras solo un año Sampaoli fue requerido para la selección Argentina y dejó a un Sevilla que había dado la cara y la cruz. EL fichaje de Berizzo no puede ser más continuista y encajar mejor, aunque la verdadera salida importante va a ser la de Monchi, el buscador de tesoros oficial. Este año han recuperado hijos pródigos (Navas, Nolito o Banega) pero es difícil saber si podrán continuar la buena senda de fichajes que ha convertido al Sevilla en un grande de España. Otro que se veía  en horas bajas estos últimos años es el Valencia y parece haber recuperado la ilusíon a fuerza de trabajo. Y trabajo es lo que promete Marcelino Garcia Toral. Igual que Berizzo parece encajar con la filosofía de su equipo como un guante y se espera que desde el orden defensivo haga despuntar a jugadores como Parejo o Carlos Soler. La Real Sociedad de Eusebio es uno de los equipos mejor construídos de los últimos años y parece que sigue por sus mismos fueros. Con un jugador total como Illarramendi a las órdenes del barco hacen del juego de posición bandera, aunque es posible que les falte calidad arriba, más con la marcha de un semiretirado Vela.  Sus vecinos leones empiezan nueva etapa sin Valverde, y puede que asistamos al ocaso de Aduriz, pero Ziganda le está dando galones a Muniaín, al que dábamos como perdido para la causa.
Igual caso tiene  el Celta sin Berizzo. Será Unzué el que da el salto a la primera plana y también suena coherente con lo establecido, aportando algo más de toque al juego apasionado de los celestes. Iago Aspas es uno de los nombres importantes que no están en los grandes, pero cuidado con el fichaje de Emre Mor, el jugador más parecido al primer Messi que vieron mis ojitos. El Villarreal es certeza. Jugará mejor o peor pero ya sabemos que podemos esperar de ellos. Puede llegar a haber una confrontación de roles entre Bacca y Bakambú, ambos demasiado nueve, pero ya nos tienen acostumbrados a su solvencia particular. El Espanyol esperaba que este año fuese el del salto cualitativo que aumentase sus aspiraciones y se ha quedado a medio camino. Sus fichajes no son de relumbrón ni mucho menos y parece haberse debilitado en la parte de atrás significativamente.
Del resto pues evitar el descenso y vivir con tranquilidad será más que buena noticia. El Betis espera que el fichaje de Quique Setién le devuelva la senda del buen juego que siempre les caracterizó, otros como Leganés, Girona, Getafe o Alavés buscarán su fuerza en ser aguerridos y sacar baza de su garra e intensidad. mientras que equipos como Málaga y Depor, a pesar de tener mejores mimbres, han empezado con una definición inusitada que les puede llegar a costar caro.

Así que si tengo que pronosticar pronostico. El Madrid va a ser campeón de Liga. Parece mojarme poco porque parte como favorito, pero me parece que la velocidad de crucero que puede poner el equipo blanco solo  puede seguirla un Messi superlativo. Y si éste no recibe la ayuda que necesita de sus segundos espadas (Piqué, Iniesta y Suarez, y todos están en entredicho) es de preveer que en algún momento levante el pie. El atlético de Madrid va a tener problemas para entrar en Champions y luchará hasta las últimas jornadas frente al Sevilla y Villarreal. Para el descenso Deportivo es mi principal favorito y un abanico se abre para acompañarle. Apuesto por Alaves (imposible repetir la temporada pasada) y Getafe. EN junio veremos como me ha ido de pitoniso

sábado, agosto 19

SPIDERMAN; HOMECOMING

Llevo un año siendo algo crítico con el método Marvel de hacer película. La ligereza y el sentido de aventura que otrora han sido una marca de fábrica de notable éxito de la Casa de las ideas parecen, desde mi punto de vista, haber llegado a su máxima y tanto en Doctor Extraño como los guardianes de la Galaxia hay verdaderos síntomas de agotamiento y de repetición de fórmula que parece hacer peligrar la burbuja marvelita que parecía esplendorosa. Pero en éstas Marvel ha hecho una jugada maestra y se ha traído a todo un bombón a su causa. Sony no estaba consiguiendo sacarle todo el jugo a Spiderman y tras dos intentos de conseguir una franquicia exitosa decidieron que la mejor revitalización sería dejar que nuestro arácnido favorito volviese a su casa, y ya en Civil War tuvimos un delicioso adelanto de lo que podía ser este nuevo Peter Parker, que a decir verdad sí casa como un guante en el estilo que tanto éxito ha dado estos años. Parece un Win Win de manual.
Las anteriores películas de Spiderman nunca han sido redondas del todo. La verdad es que en retrospectiva las películas de Raimi tienen pocos peros. Clavan la mitología del personaje prácticamente siempre y consigue personajes arquetipos directamente perfectos como Jonah Jameson o Tío Ben. Por el contrario el Peter Parker de Tobey Maguire nunca fue mi Peter, demasiado cara de pardillo en todo momento y seguramente no se ajustaba a la edad del personaje. Marc Webb sí consiguió un Peter Parker chulo y una química especial con Gwen, y un  Andrew Garfield dando el perfil y moviéndose de maravilla como arácnido a cambio de desentonar en todo lo demás, con unos malos horribles y una mitología creada más bien dudosa (Osborn, los padres de Spidey, los seis siniestros…) por una cosa u otra nunca teníamos la película perfecta de Spiderman. Marvel lo ha tenido claro en su posicionamiento: El suyo será el Spiderman más adolescente que hayamos tenido. La apuesta por Tom Holland (aunque ya tenga veinte años) y la troupe de instituto que se trae no deja lugar a la dudas. El problema es si una película de adolescentes termina convertida en una película para adolescentes.
Va a terminar siendo un problema grave. El espectro de edad que busca Marvel para esta película no sobrepasa los doce años. Es con diferencia la película más infantil de la Compañía, y aunque no es razón para ello, esto la ha convertido en la menos ambiciosa. Spiderman Homecoming no consigue emocionarnos, ni fascinarnos, ni asombrarnos. Si es un divertimento ligero y tiene un atropellado sentido del humor, demasiado obvio en demasiadas ocasiones. Pero ya está. Estamos hablando de uno de los pilares de la compañía y acaba la película como si estuviese viendo Antman o Iron fist. Pues no. Debemos exigir más a una película arácnida.
Para empezar en el apartado visual. El nuevo Spidey no supone un salto cualitativo en la gran pantalla. Sus movimientos, poses arácnidas y peleas no dejan de ser más de lo mismo. El traje nos gustará a los viejales fans de Romita/Andru pero hay que reconocer que es mucho menos espectacular en todo que el Spiderman de Garfield. Y por supuesto la película sigue el esquema de todos los directores planos que han pasado por Marvel (excepto los Russo) en el que apenas recuerdas ninguna escena recién salido de la sala. Tres cuartos de lo mismo se puede decir del resto de apartados técnicos, que fichar a Giachinno para hacer la BSO invisible que hace, pues se lo podían haber ahorrado.
Tampoco quiero ser un hater y voy a enumerar las cosas que de verdad sí me han gustado. Empezando por Tom Holland. Viendo el Peter que se ha plasmado ha sido una elección ideal. Da el perfil de adolescente de sobra, y consigue un inusitado carisma haciendo de chaval hipermotivado en la primera parte de la cinta. Su relación con Happy es muy graciosa. Faltaría saber si a la hora de ponerse serio, trágico o dramático da el tono, porque aquí básicamente solo hace el payaso o se da tortazos, pero por ahora aprueba con nota.
Otro de los apuntes que está bastante conseguido es el villano. Y eso es una noticia en una película Marvel, que siempre fracasa al respecto. Michael Keaton va a ser el Buitre y la verdad es que está fabuloso. Con la mirada tan intensa de Keaton uno no entiende como no ha hecho más de malo en su carrera porque parece irle al punto. La creación del Buitre es modélica.  Ninguneados por la administración un grupo de chatarreros deciden saltarse las normas y traficar con tecnología Chitauri (lo que le da cierto sentido al carácter carroñero de su nombre) Luego, lejos de ser malo de opereta se muestra como un tipo inteligente, que delega en sus subordinados con acierto y solo actúa cuando no hay otra opción. Detalles como rodearles del Shocker o el Chapucero son guays, porque solo los pillarán los fans, pero no coartan a los personajes secundarios. Y el momento del gran giro de la película, Keaton está sensacional haciendo creíble que está descubriendo a Peter solo con las miradas durante una conversación.
Otro acierto es lo bien que está integrado el Universo Marvel dentro de la cinta. Sin que sea de manera gratuita o artificial las referencias al dentro de la película crean un universo cohesionado perfecto, desde los socarrones videos motivacionales del Capitán América a tener a los Vengadores como estrellas mediáticas, con Iron Man a la cabeza.  Al respecto es de agradecer que Toni Stark se mantenga en un segundo plano, por mucho que los trailers hacían pensar casi en un coprotagonismo, y que siguiendo la línea de Civil War está bien escrito como tutor y figura responsable de Spidey, sin que sus chascarrillos se coman  a su personaje.
Y con elementos que funcionan tan bien ¿Por qué le pongo peros a la película? Pues principalmente porque nunca parece tomarse a Spiderman en serio. Sí, es bastante fácil caer en la trampa de hacer un Spidey humorístico, patán y gracioso. Pero Spiderman es más que eso. Spiderman es responsabilidad, sobre todo. Y de eso no vamos a encontrar nada. Se echa mortalmente de menos la figura del tío Ben (bien por no enseñar el origen, pero es que ni siquiera se le nombra) o un papel preponderante de Tía May que aporte algo de drama y seriedad lo de ser Spiderman. Porque aquí solo parece un juego. Ayuda a eso el traje de Spidey, que por momentos es más personaje que el propio Spiderman, y sobre todo la peña que acompaña a Peter, que la verdad hace que parezca más una serie de Disney Channel que otra cosa.
Ya me contarás si no se tiene que tomar como sacrilegio los personajes secundarios de esta película, porque lo que hacen con gente como Flash Thompson es para que Stan Lee ponga un pleito. Y como digo Flash digo con el resto. ¿Para qué vas a utilizar a secundarios como Ned (Leeds) Liz (allen) o Michelle (MJ) si se parecen en un 0% a los originales? Que ya no es por el tema de fidelidad, es que el rollo de instituto multirracial, de niños que van a concurso de ciencias y tal, es terriblemente aburrido y sin química ninguna. EL único que se salva es el papel de Ned (que dicen que está sacado directamente de Ultimate Spiderman) que sí reconozco que tiene apuntes cómicos graciosetes, pero que la figura de un sidekick en spiderman (el tío de la silla) no le pega para nada.
Además las apariciones de Spiderman son bastante planitas. La más espectacular debía ser la de Washington y está bien concebida, pero entre los irritantes secundarios y el protagonismo de la chica del traje para seguir impregnando humor en cualquier escena, la mitigan demasiado. Por cierto, que en toda la película Spiderman no gana al Buitre en ningún enfrentamiento. En los dos primeros tiene que llegar Iron Man para salvar el día y en el último es la sobrecarga del traje la que liquida a Adrian Toomes. Vamos, que se ve más a Spidey mordiendo el polvo que salvando el día. El único momento que no le dejan caer en el pardillismo y vemos una fina línea heroica es la representación del Capítulo Final, que es la única vez que vemos a este Spiderman tener piel de héroe de verdad (aunque una referencia a su tío hubiese quedado perfecta)

Acabáramos. Esperábamos una unión perfecta entre Marvel y Spiderman debido a que encajaban como un guante, y podía ser una de las mejores películas Marvel. Por el contrario han preferido coger a su personaje insignia para hacer una película de perfil bajo, donde toda la espectacularidad, la mitología del personaje, la historia y el apartado visual se queda en aprobado raspado, porque tampoco se ha buscado nunca mejor nota. Personalmente creo que Spiderman se merecía un plan más ambicioso dentro de su casa

domingo, julio 30

UNA AMAZONA EN LA GRAN GUERRA

No creo engañar a nadie si digo que la plasmación del Universo Dc está siendo bastante irregular, siendo suave. Siempre a la sombra de MArvel e incluso copiando descaradametne su plan de universo compartido la caracterización de Snyder y compañía ddel mundo de Superman como un sitio oscuro, dramático y deprimente marca a todas las películas excesivamente. En estas que llega Wonder Woman  y uno teme y mucho. Parece más un porducto de marketing que una necesidad real. Dentro de los integrantes de la JLA es meridiano que debe ser el tercero en discordia pero aún así cuesta  saber si tendrá suficiente empaque. Una cosos son los buenos minutos que brinda en Batman vS Superman y otra es soportar ella sola el peso del film. La película va a ser un completo flashback lo que va a suponer un acierto completo. Es la inteligente manera de la directora de evitar el tono lúgubre y cargante del actual universo DC y poder explotar el lado idealista que debe acompañar las aventuras de Diana.
Como toda película de origen Wonder Woman va a tener que pasar por ciertos peajes inevitables, pero que hay que reconocer que solventa de manera notable. Primero por lo magnífico que luce Themiscira en pantalla. La isla paraíso se convierte en uno de los emplazamientos mejor recreados con esos acantilados y esa arquitectura helénica. Además las amazonas son presentadas como personajes muy chulos, con tremenda personalidad. Mención especial para una potentísisma Antíope que cada escena que sale hace una exhibición de garra y su manera luchadora de ver el mundo choca con la de la reina Hipólita. El origen de las Amazonas está plasmado visualmente de manera muy efectiva. Unas especies de frescos nos recogen la lucha de los dioses del Olimpo y la creación por Zeus de Hipólita y su séquito. Es una manera alegórica de presentar la historia, ya que el introducir el tema de Dioses dentro de un marco realista supone un considerable marrón, del que inesperadamente la directora le va a sacar partido.
De manera bastante gratuita y sin explicación plausible entra en juego Steve Trevor y el choque frontal con la realidad del mundo. La pelea en la playa con los alemanes nos deja unas pautas importantes. Un  uso de la cámara lenta en las escenas de acción que va a ser constante. Debería renegar de ello, pero la verdad es que está utilizado con sentido para mostrar unas coreografías verdaderamente bellas. Las amazonas luchan y se mueven con un dinamismo increíble, pero aún así, como si fuesen indios cargando contra el séptimo de caballería, no son rivales para las armas de fuego que traen los alemanes, con lo que la muerte golpea de manera palpable y directa a las islas Paraíso, con la abrupta muerte de Antíope, que no deja de ser un desperdicio para con el mejor personaje que  había en pantalla hasta ahora. Pero es el acicate necesario para que Wonder woman vaya a enfrentarse el mundo real.
El paso por Londres, aunque necesario, no deja de ser un parón a la película para posicionarnos en la I Guerra Mundial y mostrar la ingenuidad y simpleza con la que entiende el mundo Diana. Hay que resaltar que ingenuidad, no significa idiotez. Su manera de ver el mundo en general y la guerra en particular está sesgada desde un punto de vista mitológico. Para Diana la guerra existe en tanto en cuanto existe Ares. Será acabar con éste y toda la guerra acabará por arte de magia. Para ella es un shock toparse con las crueldades de la guerra. Son cosas que están fuera de su concepción heroica.
Y ya ha llegado el momento de quitarse el sombrero. Sí, si la película está funcionando hasta ahora es por una maravillosa Gal Gadot. La israelí aporta una belleza mediterránea muy apropiada. Y luce de maravilla su traje de Amazona, que tampoco es fácil que no quede ridículo en pantalla. Pero lo realmente importante es todo lo que logra transmitir. En Batman Vs. Superman nos ganó en pocos minutos con una enorme potencia física y energía en el combate, que va a mantener. Pero se sigue comiendo la pantalla cada vez que tiene algún momento simpático, o tierno. Cuando duda de la esperanza de la humanidad, cuando su ingenuidad sirve como elemento humorístico... En fin, no hay un momento en el film que no llene la pantalla por completo, y sobre todo para lucir como símbolo de esperanza y nobleza brilla con luz propia. Y seguro que Chris Pine no es el mejor actor del mundo, pero si algo tiene que si su personaje tiene un gramo de carisma lo multiplicará por mil
Podemos dar muchas razones para enmarcar la película en la I Guerra Mundial pero la principal es para intentar que no les acusen de plagiar al Capitán América. El primer Vengador. Igual que en aquella un mundo más simple, pudiendo permitirse personajes sin grises y evitando el cinismo de la actualidad es justo lo que necesita Wonder Woman para dotar de idealismo y grandeza a su personaje. Vamos, que solo tenemos que dejarnos impresionar por la icónica escena de las trincheras donde Diana “hace lo correcto” y ya ha trasmitido más humanismo que Superman en todas sus apariciones. Majestuosa, regia y solemne será la escena de Wonder Woman ya para siempre (acompañada con la carismática melodía guitarrera de su primera aparición)
Supongo que se puede entender que esta simpleza de roles lo entiendo como un error. Y es verdad que nos traen personajes arquetípicos como el Comando de Aulladores (sigh) o directamente horrorosos como los villanos alemanes de pacotilla, que son unos esperpentos sin solución. Pero tampoco es así. La comparación con el Capitán América sigue siendo consecuente, pero si en la película Marvel sí aprovechan el contexto para hacer una obvia historia pulp en Wonder Woman sí que existe un transfondo importante sobre la guerra. Vemos la crueldad de la guerra y como golpea a Diana, con la destrucción del pueblo anteriormente salvado como punto culminante, y en definitiva la reflexión sobre la guerra y la condición humana. Y ahí estamos en el momento más conseguido de la película: Diana lleva toda la película con un visión equivocada. Pensando que matando al perro se acabó la rabia, va en busca de Lindelof, que no es rival para él y entiende que al acabar con Ares se acabará la guerra. Su cara de desconsuelo al ver que el mundo es más complejo que esto es descorazonadora. Diana ha tenido que aprender por las malas que la condición humana es así, que nos matamos entre nosotros sin que haya una deidad que nos controle.
Ésa es la manera en que Diana entiende al fin el mundo de los hombres. Entiende que luchar por la paz se hace de manera diferente a pegarse con el malo de turno, y por eso se convertirá en embajadora de la paz. Sí, señor. Un final perfecto. O lo debería haber sido, porque en aras de un enfrentamiento final necesitan dar un quiebro, que a puntito está de cargarse todas estas virtudes expresadas. Porque la revelación de quien es el verdadero Ares, que se veía venir a poco que uno se diese cuenta, cambia todo el fantástico discurso que teníamos. Al final resulta que sí, que había una deidad impulsando a la gente a la guerra, tremendamente malvada y poderosa con la que tiene que luchar al final. Y ya tenemos a un Dios poderoso con armadura y un CGi bastante cantoso (no son los mejores efectos especiales los de esta  película, cierto es) el que se va a liar a palos contra Diana mientras la quiere hacer entender que la humanidad es lo peor del mundo y hacerla  pasar al lado oscuro.
Voy a salvarlo únicamente porque el sacrificio del Steve Rog… digo Steve Trevor, funciona muy muy bien, con esa escena primero muda, para entender más tarde que Trevor supone y ejemplifica lo bueno de la humanidad. Complicado que te funcione un  discurso de “yo creo en el amor” y no caigas en la cursilería manifiesta. Y lo consique, así que más o menos redime ese final de chichinabo que por querer ser más espectacular no dejaba de ser peor discurso que el inicial.

No. No tenía muchas esperanzas en esta película, pero afortunadamente me equivoque. Han sabido buscarle un ámbito específico para alejarse de la sombre de SNider que impregna todo el Universo DC y gracias a una actriz en estado de gracia, una historia más preocupada en entretener que en ser profunda y dramática y un acercamiento   que entiende al personaje y lo que significa en el mundo  nos han dado la mejor película de Wonder Woman a la que podíamos aspirar. Cuando volvamos a ver al personaje, bien en la JLA, bien en su secuela, será cuestión de dirimir si dentro del Universo DC actual funciona igual de bien el blanco heroísmo de Diana. Pero que después de salir de una película de DC tengas ganas de ver la siguiente ya es un avance significativo

lunes, junio 12

ONCE DE TEMPORADA 2016/17

ESPAÑA

.-Ter Stegen
.- Carvajal
.- Victor Ruiz
,. Sergio Ramos
,. Luis Filipe
,. Kroos
,. Isco
,. Neymar
,. Messi
,. Griezzman
,. Iago Aspas

EUROPA

.- Buffon
.- Alves
.- Bonucci
.- Ramos
.- Marcelo
.- Casemiro
.- Kroos
.- Pjanic
.- Dybala
:- Cristiano Ronaldo
.- Mbappé


La histórica temporada del Madrid se hace notar en los onces de la temporadas y cabe decir que es un buen ejemplo de la gestión de plantilla de Zidane. Mientras que Isco ha podido ser elegido el hombre de la Liga su paso por Europa pasa por ser más mitigado. Mientras que Cristiano ha hecho la temporada ideal en Champions por Liga ha mostrado un nivel medio inferior a las estrellas del Barcelona y al crack rojiblanco. Meter a Aspas es algo underground pero sí parece que está en un nivel muy por encima de su equipo. Es Victor Ruiz el nombre más extraño, pero no quería poner a piqué que lo he visto más bajo de lo que es capaz, aunque seguramente sea superior a sus contrincantes.
En Europa pues Juve y Madrid han demostrado ser los equipos más consistentes del año. Es cierto que Gianluggi y Dani han entrado más por la leyenda que han demostrado ser (Neuer ha demostrado ser el mejor portero del mundo, y Alves la ha roto jugando en el centro del campo y no en la defensa) Ojo que Messi se queda fuera del once por segundo año consecutivo, pues en las eliminatorias fuertes no ha estado a la altura. Y hay que pararse en la gran aparición del año, Killian Mbappé, nombre que no conocía antes de marzo y que en solo dos meses se postula como el heredero de Ronaldo Nazario. Ahí es nada

miércoles, mayo 31

CHISTES GALÁCTICOS. VOLUMEN DOS.

Hoy no lo parece pero Los guardianes de la Galaxia es uno de los pocos riesgos no controlados que ha tenido la Casas de las Ideas desde que se hizo todopoderosa. Se jugaron a hacer una película con un grupo de desconocidos, no solo para el gran público, sino para el fandom general. Dudo que haya  mucha gente que haya leído más de diez cómics de alguno de los protagonistas de aquella cinta, incluyéndome a mí. Pero como todo lo que están tocando se transformó en oro. Sin salirse demasiado de los parámetros marvelitas en general, pero con la libertad que te da unos personajes no tan icónicos y unas aventuras sin tener que pasar  el rédito de la fidelidad a alguna historia comiquera se consiguió un producto tremendamente fresco, divertido y que funcionó perfectamente. La secuela estaba asegurada.
Y si aquella película supuso algo parecido a un riesgo, no se va a repetir dos veces. El habitual conservadurismo marvelita se va a imponer en todos los parámetros. Con todo el equipo técnico y artístico repitiendo al completo Los guardianes de la Galaxia volumen 2 busca y consigue ser exactamente igual que la primera. Un grupo de personajes carismáticos, chascarrillos a tutiplén y una aventura cósmica tirada con enorme ligereza. Otra vez.
Los personajes siguen siendo los mismos y hay pocas sorpresas. Peter Quill y Gamora apenas han evolucionado en nada y son quizás los que quedan más anquilosados. Lo mismo se puede decir de Mapache Cohete, pero como su personalidad es tan molona se come casi siempre sus escenas. Drax pretende ser  el rey cómico de la función, dando alas a la manera literal en que entiende las cosas, pero en ocasiones se hace un poco excesivo su humor primigenio. Y también parece haber un interés en meternos a Baby Groot como el personajillo más adorable que tienes que querer por fuerza. Se queda a un pasito de ser insoportable, aunque suya es la mejor escena de la película.
Tal como acabó la anterior película era de preveer que había un filón por explotar, y era el de la identidad del padre de Starlord, ya revelada en el prólogo  en la figura de Kurt Russell (hubiesen elegido a Jeff Bridges y ya hubiese sido más plagio que homenaje a Starman) La sorpresa la trae cuando  nos enteramos que el personaje es Ego, también conodico como el planeta viviente. Desde luego Guardianes de la Galaxia se aprovecha de la desinformación general del universo cósmico marvelita para pasarse la fidelidad por el forro. Este Ego es un buen ejemplo, aunque aún más aberrante es el caso de Mantis. Me da que Steve Englehart no ha de estar muy contento como han trasladado a su personaje más querido, que apenas pasa por ser apéndice cómico de los chascarrillos de Drax.
Dos personajes que se ganaron el rédito como secundarios en la anterior película sí van a tener una evolución interesante en esta película. Por un lado Nébula se muestra como un personaje con toda su fuerza intacta. Visualmente funciona tremendamente y su odio hacia su hermana y su padre la dotan de una determinación coherente. Tendrá su inevitable enfrentamiento con su hermana Gamora, para terminar perdonándola, de manera harto facilona. Su conversión final hacia el bando de los buenos, y previsiblemente siendo parte de los Guardianes en el futuro es un giro que no me agrada demasiado, aunque seguro que le sacan juego a la diferencia de actitud con el resto del grupo.
Seguramente el mejor personaje de todos ha terminado siendo Yondu. De hecho ya en la primera película ya iba pareciendo un robaescenas impecable. El haberle dado una importancia capital en ésta es un acierto. Sobre todo si el tema principal de la película va a ser la paternidad, pues no en vano Yondu fue quien adoptó a Peter desde pequeño, y en definitiva quien ha  ejercido como padre del mismo, como se empeñan innecesariamente en recalcar en la película. Va a ver como su afinidad con Quill y sus reticencias para ir contra los Guardianes de la Galaxia no van a suponerles más que problemas.
Si hemos destacado a nebula, Mapache y Yondu como los personajes que mejor están funcionando pues no es raro que la película esté funcionando mejor en las tramas alejadas del Planeta Viviente.  Tras una divertida huída espacial de los soberanos (que parecían iban a ser solo un mcguffin inicial, para terminar teniendo peso real y aún más con el deseado epilogo que nos dejan) el grupo se divide y Gamora Quill y Drax deciden irse al planeta de Ego, mientras Mapache y Groot seguirán en la nave, para verse capturados por el grupo de yondu, que no tardan en rebelarse. Es la parte que mejor funciona de la película. Yondu y Mapache hacen cursillo rápido de molonidad y llenan la pantalla de carisma. También tienen el gag más divertido con Groot. Puede que yondu sea demasiado poderoso con su flecha, pero estos saqueadores de pacotilla tampoco merecían mucho más.
Por el contrario el resto en el planeta de Ego lo único que hacen es… esperar. Porque vamos, no creo que a muchos les viniese por sorpresa el desarrollo de esta línea. Un Ego que se muestra cariñoso y bonachón con todos en general y con Peter en particular, pero que se ve a la legua que oculta mucho más que lo que muestra. Esta parte de la película va a depender de tu aguante a los chistes de Drax sobre Mantis, que es lo único destacable de la misma, hasta la llegada de Nebula que le da su rato a una inadvertida Gamora por el momento y la inevitable revelación de las verdaderas intenciones de Ego. Por supuesto se podrían haber ahorrado la confesión del mismo que había sido él quien había inoculado el cáncer en el cuerpo de su madre. Que es manera burda de, primero, quitar tragedia humana a Quill, y segundo, conseguir un malo de opereta sin matiz ninguno para la parte final. Si Peter podía tener dudas sobre las intenciones de su vástago se eliminan de golpe, que llega la hora de los piños.
La hora de las tortas vuelve a cumplir con una de las máximas de Marvel: el decepcionante clímax. Con el grupo de nuevo reunido  toca el complicado enfrentamiento contra el Planeta Viviente. Y es difícil de ejecutar, porque claro, es enfrentarse a un planeta, con Groot poniendo una bomba en el centro del planeta donde está su cerebro. Y si, es fiel a lo que hemos visto en los cómics varias veces, pero en pantalla queda demasiado esperpéntico. Lo tienes que aceptar porque son los malditos Guardianes de la Galaxia y sus aventuras son desfasadas de por sí, pero eso no quita que mitigue bastante la tensión.
Porque un problema que tienen todas las películas Marvel es el pánico que tienen a la épica. Cuando la situación está superada, más grande de la vida, terriblemente intensa… no falta el típico chascarrillo o gracieta que alivie la tensión, pero que a la postre hace que la implicación dramática siempre sea mitigue. Que es el método Marvel, lo sé, pero de verdad en algún momento harán bien en tomarse a sí mismo un poquito más en serio. A lo mejor es injusto hacer esta crítica que debería ser más bien general a los Guardianes de la Galaxia, que tiene el derecho a ser la franquicia más ligera de la Casa de las ïdeas, pero es que es verdad que terminas viendo el final de la película sin ninguna implicación emocional. Sin contar el sacrificio de Yondu no hay nada que realmente importe o estimule lo más mínimo de la destrucción de Ego.

Concluyendo que es gerundio. Igual que en muchas películas de Marvel es difícil poner peros, porque está dentro de los parámetros que nos acostumbra. Y es perfectamente coherente con lo que nos habían mostrado hasta ahora. Tiene diversión, tiene personajes carismáticos, tienes acción bien desarrollada. Más de lo mismo, corregido y aumentado. Pero es cierto que algunos les pedimos un giro de timón a los jefes de Marvel. Porque empiezan a dar productos que huelen a ya sabidos y esperados. Buscar algún signo autoral  en próximas películas debería ser un buen paso, pero con el horizonte de Infinity War cada vez más cerca pues no parece que vaya a ser la senda elegida en la compañía. Después de todo con esta base todo lo que han tocado es éxito asegurado. Próxima parada: Spiderman. 

lunes, abril 17

LOGAN

Cuando en el año 2000 apareció el nombre de Hugh Jackman para el goloso papel de Lobezno… pues no lo conocía nadie, la verdad. No creo que llamase demasiado la atención, más contando que era la segunda opción. Quién nos iba a decir que todavía diecisiete años después vamos a despedir al actor astrualiano del personaje de su vida, con el que ha conseguido un mimetismo absoluto como solo Chistopher Reeve ha conseguido. Hugh Jackman es el único Lobezno y es impensable en el imaginario que otro ocupe sus garras. Logan va a ser la última vez que Jackman interprete al mutante canadiense y espera tener una despedida a la altura.
Porque no nos engañemos, no es que Lobezno haya tenido mucha suerte en solitario. Si con Singer clavaron el físico y la actitud del personaje, hasta darnos momentos pletóricos en X2, la sobreexplotación del mismo terminó mitigando al mismo en productos cuestionables. La Decisión final y Dias del futuro pasado  le daban un protagonismo que no le correspondía, pero sobre todo sus películas individuales han sido terribles. Lobezno Orígenes incide en el pasado de Lobezno y su relación con Dientes de Sable de la manera más  inofensiva y aburrida posible. Lobezno Inmortal es mejor, pero vamos, que partiendo de una obra extraordinaria como Honor roza el ridículo con algunos giros y vuelve a conseguir un interés nulo entre el fandom. Precisamente por este fiasco parece algo raro que sea James Mangold, el mismo director, el elegido para cerrar la franquicia, apoyado por el mismo Jackman al parecer. Afortunadamente ambos tenían claro  que querían un tono totalmente diferente.
Dos serán las decisiones relevantes que van a marcar la película para bien desde el principio. Para empezar se trata de continuar el camino que empezó Deadpool hace un año: hacer una película para mayores de dieciocho años. Después del éxito del año pasado la Fox entiende al fin que no ha de tomarse esta decisión como veneno para la taquilla y Logan se lo va a agradecer. Si con Masacre se pudo utilizar para ir al lado más cafre y gamberro, Lobezno se verá favorecido con un uso de la violencia nunca visto en la franquicia. Y si algún personaje necesita poder salir brutal y salvaje en la gran pantalla es Lobezno. Ya en la primera escena con los pandilleros mejicanos nos van a sorprender de manera impactante con Logan cercenando brazos y atravesando cabezas con sus garras sin miramientos. En honor de la verdad éste es el Lobezno que deberíamos haber visto siempre, el más coherente con su naturaleza y su salvajismo.
La otra decisión determinante es la de contar la última historia de Lobezno. Ya que ésta va a ser la despedida del actor contarán la última historia del personaje, por lo que el film tiene ese tono crepuscular que tan bien le hace. Llamarla el Sinperdón de los superhéroes es poner el listón muy alto obviamente, pero sí se agradece ver este acercamiento. La base para la película se supone que debe ser el Viejo logan de  Mark Millar, pero vamos, que lo es tanto como Honor lo fue de la película anterior. Se quedan con el tono y poco más (cosa que agradezco, porque éste me parece un cómic muy sobrevalorado) De hecho en esta película no parece haber ni siquiera un futuro postapocaliptico, al menos fuera del ámbito mutante que sí que están desapareciendo (vamos a pasar de soslayo por la idea de que las comidas transgénicas han capado el gen mutante, que no parece el mejor de los conceptos)
En este mundo sucio y polvoriento que nos representan este Lobezno fracasado y acabado encaja perfectamente. Jackman es tan sólido como siempre que se pone las garras y aunque tiene que aparecer debilitado y más viejo no pierde fuerza su composición. Sus compañeros de viaje en esta película serán el profesor Xavier y X23, motor de la trama. Xavier aporta su historia al mensaje crepuscular, estando básicamente senil y decrépito. La verdad es que Patrick Stewart está sensacional como suele consiguiendo momentos patéticos e hilarantes por igual. Aunque debo de reconocer mi malestar en que éste sea el final de un personaje tan importante como el profesor Xavier. Estamos hablando de un icono de la franquicia que termina con la cabeza ida, siendo el culpable de la muerte de la Patrulla X y con la muerte menos épica que se le pueda haber imaginado. Todo coherente con lo que nos está explicando Mangold pero desalentador para el personaje.
La gran sorpresa de la película será el personaje de Laura o X23. Reconozco que yo iba con un mucho de miedo, pensando que se trataría de un recurso cómico y porque las refencias al cómic del mismo no despertaban ningún tipo de interés. Pues me equivoqué. No sé de dónde han sacado a la niña ésta, pero tiene una mirada de asesina que te atraviesa. Y sobre todo se mueve en las escenas de acción de manera trepidante, pareciendo en todo momento creíble que se enfrente a matones (¿cosechadores?) que le sacan un metro y pueda con ellos, cosa no siempre fácil. Lo mejor es que no solo luce en las escenas de acción, si no que en las escenas más tranquilas, en las que muestra su personalidad antisocial parece un animal enjaulado a punto de estallar en cualquier momento. Un descubrimiento que de no haber salido bien podría haber destrozado la película, pues como hemos dicho va a ser el motor de la trama. La búsqueda de Laura por parte de la maligna empresa científica de turno, encabezada por un carismático Donald Pierce convertirá a la película en una road movie con los gatos persiguiendo a los ratones.  El primer enfrentamiento en  el rancho de Calibán muestra con toda la crudeza a X23 y Lobezno en acción. Demostrando si hacía falta que en muchas ocasiones menos es más. No necesitan de piruetas artísticas ni malos de opereta para darnos una escena de acción contundente  y real.
Parece que estoy poniendo a la película casi perfecta, y no, no lo es. De hecho el tiempo que se toma en los personajes y en explicar las motivaciones de los mismos  tiene su debe en el ritmo de la película, que es muy lento y que hace que sea demasiado larga. Sin ir más lejos el interludio que se toman en casa de unos amables viajeros es innecesario y bastante estúpido. No es la primera vez que buena gente muere por ser anfitrión de Logan, así que quedarse en esa casa  era ponerlos en el punto de mira, por muy bien que hiciesen las tortitas. Además nos presentan aquí a los dos malosos que van a sustituir a Pierce. Por encima suyo el típico científico villano. La verdad es que todo lo que tiene que ver con la empresa científica es bastante mejorable. No existe tópico que no cojan. Desde la manipulación con niños hasta las enfermeras de buen corazón salvándolos (y grabando todo lo que pasaba allí dentro sin miramientos…) Por debajo de Pierce la amenaza física real, que termina siendo un clon de Lobezno, lo que pasa por ser bastante poco interesante a mi parecer. Que un sincerebro con garras sea quien vaya a matar a los últimos mutantes de la Patrulla X es una opción errónea desde mi punto de vista.
Con la caída de Xavier solo quedan Logan y Laura, que ahora empieza a hablar por primera vez, en la búsqueda del Edén, el misterioso lugar utópico al que habían que llegar todos los chavales (¿nuevos mutantes?) que termina siendo una cabaña en las montañas. Pues vale. Además no sé para que dan tanta monserga con el tema del cómic y de que no existe si al final va a estar donde iban a buscarlo.  En definitiva, que la película se está desmoronando poco a poco como la propia salud de Logan, tampoco demasiado bien explicado porque en ese preciso instante el tipo está enfermando hasta la muerte.  Todo el proceso que están en Edén, que parece que solo esperan que lleguen los malos, se hace bastante pesado y apenas se salva por la buena interacción entre Logan y Laura (y por devolver a Lobezno a su icónico look)
Para la resolución pasa lo mismo. La película ha ido tan por perfil bajo voluntariamente que cuesta esperar momentos de epicidad máxima. Una persecución por los bosques canadienses y lobezno en plan destroyer contra malos del montón, malos que los propios niños (a los que quieren capturar vivos) parecía que podrían haber eliminado sin muchos miramientos, la verdad. Y para el enfrentamiento definitivo de nuevo el Lobezno sincerebro que deja momentos salvajes y rotundos, pero que cuando cae por la esperada bala de plata que lleva rondando toda la película ni nos sorprende ni nos alivia. Es cierto que es coherente con el tono crepuscular de la cinta, pero no deja de ser decepcionante que éste sea el último combate de Lobezno. Ha sufrido cosas peores y se ha rehecho, y su final tampoco es un sacrificio máximo o un momento legendario, simplemente una batalla perdida con un rival intranscendente. Pero bueno, estaba claro que Jackman quería cerrar definitivamente su etapa sin atisbos de recuperación y ha sido el camino escogido. Personalmente se me queda muy cortito para un personaje capital, aunque la escena en que cambian la cruz cristiana por la X mutante es simbólicamente perfecta.

En fin, despedimos a Lobezno de la manera más correcta posible. Puede que alguno te haya comparado a Logan con el Caballero Oscuro o cosas semejantes, y no, no llega a esos puntos de calidad, y la película tiene algunos problemas serios, especialmente en su tercio final. Pero no  hemos de olvidar nunca que por muy bien que Hugh haya representado a su personaje ésta pasará por tener sus momentos más destacables desde 2002, con sus aventuras solitarias dando vergüenza ajena. Si el listón a batir  era éste Logan ha cumplido con creces en su despedida.