Pobre y aburrido ha resultado la última gamberrada del prolífico Mark Millar, en este caso Old Man Logan no merece ninguna de la atención que ha tenido esta historia por contar con un equipo de lujo. La verdad es que la sensación es que el viejo Logan se escribe solo y Millar más que un guión ha hecho una recolección de clichés.
Porque este viese a ser un What if o unThe End con Lobezno en una América postapocaliptica que no cuenta ya con superhéroes.l y en el concepto se acaba la originalidad. El protagonista es Lobezno sí, pero lo podía ser cualquiera, porque el viejales ese que busca cuidar de su familia y no meterse en problemas y que pretende con poco éxito emular a William Munny, puede ser cualquiera. No hay rasgo de Logan en este personaje, más allá de ser taciturno y estas siempre de mala leche. (Una lástima, porque el guionista la tocó bien con Logan en Enemigo del estado) Pero bueno, si el protagonista ni siquiera es reconocible no es un buen comienzo.
A partir de aquí y por una excusa simple Logan se ve lanzado en una Road Movie por todo el territorio americano junto a Ojo de Halcón ¿Ojo de Halcón es colega de Lobezno? Pues no necesariamente, pero supongo que a Mark le hacía gracia tocarlo (y tampoco se puede decir que se parezca en algo al bueno de Clint. EL vieja en sí es más que aburrido. Vemos la situación en que están los USA, con los supervillanos al poder pero sin más apunte ni reflexión. Éste es la derrota más importante del escocés y uno de sus errores más habituales; te plantea una situación impactante, guapa y atractiva… pero que a poco que piense termina siendo vacua. Nos interesa un mundo en que han triunfado los supervillanos, pero se ha llegado allí porque… bueno, porque se organizaron y ya está, no vayamos a estrujarnos la cabeza. Como esto todo. Detrás de las historias de Millar no parece haber nada más que alguna escena guapa. Por eso es el guionista más efectista.
Y la verdad, el mundo postapocaliptico que nos presenta el bueno de Mark tampoco es para tirar cohetes. Un hija de Ojo de Halcon es la nueva Spiderman que quiere convertirse en una Kingpin, hay Dinosaurios en el desierto de Arizona, aparecen un reducto de mutantes con Emma Frost a la cabeza y Cráneo Rojo manda en la Casa Blanca. De Conceptos andamos escasitos contando que hablamos de ocho interminables números. No entiendo como no se detiene a sacar más partidos a esos momentos efectistas que tanto le gustan (la caída de Pym, el Monte Rusmhore o la caída del martillo) Nada, la mayoría son páginas y paginas de estos dos personajes en un coche , uno haciéndose el graciosete (y fracasa en ganar carisma porque nos da igual cuando le pegan un tiro en la cabeza) y el otro convirtiéndose en insoportable. Vale que no quiera volver a la acción pero su cabezonería de no hacer nada incluso en situaciones extremas terminan por ser absurdas.
El interés se recobra cuando al fin Logan cuenta por qué abandonó la lucha. EN principio es una secuencia espectacular e impactante, pero solo hasta que te paras a pensar ¿Entonces la Patrulla X fue diezmada por un segunda fila como Misterio? ¿Lobezno que se ha enfrentado a pesos pesados en el arte del engaño como Mente Maestra cae como un pardillo? ¿EL plan supremo de los superhéroes era manda a Misterio contra la PatrullaX? ¿de los Vengadores quien se encargo? ¿el Zancudo?
Además la escena de por sí se hace bastante chunga por el dibujo de McNiven, al que su detallismo le juega en contra. Que sí, que seguirá siendo espectacular y minucioso pero cada vez es más aburrido. Vamos no eres mejor dibujante porque dibujes todos y cada uno de los pelos de la barba de Ojo de Halcón. Debería aprender a tener un trazo más suelto y ganará fuerza en su arte, que es muy muy frío. EN esta ocasión además como decía tampoco es que el detallismo sea beneficioso porque la mayoría de escenas son de una salvajismo extremo y por momentos quedan como momentos totalmente gore, más cuanto más nos acercamos al final.
Porque si la historia hasta ahora era sobretodo aburrida el último episodio va a ser el despiporre made in Millar. Que el McGUffin de la historia sea el suero de supersoldado tiene su aquél, sobretodo con Cráneo Rojo como Presidente. La lucha contra Craneo es simple y tonta (parece mentira que estos inútiles se hayan hecho con algún tipo de control) y cuando vuelve a su hogar, descubre que los chicos endogámicos de Banner ha acabado con su familia. La venganza de Logan es totalmente desmesurada. Como le suele pasar a Millar (también le paso en enemigo del estado) no tiene ni idea de controlar el nivel de poder de sus personaje. La facilidad pasmosa con la que Logan va a acabar con el clan Banner al completo hace dudar mucho que estos tios hayan podido mantener a raya a todo el estado. Y la lucha final con Bruce Banner es ya delirante. Lo que está claro es que Millar tiene algún problema con Bruce Banner, porque si ya en sus Ultimates lo convirtió en su primer villano y en un personaje amoral, aquí hace lo propio (además de que en ambos se insiste en comerse a sus enemigos) Cuando ves a Lobezno regenerarse en las propias tripas de Hulk una extraña mezcla de cachondeo, asco y desprecio se apodera de uno y reconoce que vale, esto ya no puede tocar más fondo.
El final deja abierta una posible secuela que la verdad espero que se ahorrren. Este futuro no ha resultado ni la mitad de interesante de lo que se esperaba y tampoco merece el esfuerzo expandirlo con un personaje que tampoco ha conseguido atraer ningún tipo de interés. Lo mismo que la historia en definitiva
domingo, diciembre 20
viernes, noviembre 6
LA REBELIÓN DE LOS MODESTOS
Parecía que me estaban esperando. Justo el año pasado reniego del tópico de la Formula 1, donde lo único importante es el motor, y este año, más que nunca así ha sido. Porque ver copar los grandes puestos por Brown GP, Red Bull o Toyota era todo menos lo esperado. Todo viene por un trabajo equivocado de las grandes escuderías, Ferrari y Mcclaren a la cabeza, donde en lugar de dedicarse a desarrollar la aerodinámica de sus coches se dedicaron toda la temporada a potenciar el motor, con el famoso KERS que iba a ser el boom en cuanto a adelantamientos se refiere. Cuando llegó la hora de la verdad se descubrieron que el tan manido acelerador de potencia no era tan diferencial como sí se estaban mostrando otros coches, con los novatos Brown GP a la cabeza, y sus polémicos difusores que les dieron cómodas y comodísimas victorias en el trazado asiatico de las carreras. Una vez comprobada la polémica legalidad de los mismos todos los coches se subieron al carro, pero claro no es lo mismo haber hechos los deberes cuando debías que no después deprisa y corriendo, y aunque las diferencias se mitigaron los Brown siguieron siendo competitivos.
De esto se aprovecharon sus dos pilotos, Button y Barrichelo, que sacaron una ventaja considerable al resto. No voy a decir que son malos pilotos, au contraire, pero vamos a lo que vamos. Una vez más se demuestra que el que importa es el coche. ¿O Jenson y Rubinho eran lamentables cuando no tenían un coche competitivo? Mientras los Ferrari y los Mcclaren viéndolas venir. En Ferrari dieron pronto el año por perdido, y pasaron incluso de mejoras especialmente cuando su único piloto competitivo, Massa, tuvo un accidente cuasitrágico. Porque ya se han cansado de esperar al pasmarote de Raikonen, irregularidad manifiesta, y que realmente parece que le da igual quedar tercero que decimotercero. por eso sera Ice Man, digo yo. En honor de la verdad, este mundial se debe considerar una ocasión perdida para Hamilton, que en condiciones normales de carrera, creo que se hubiese paseado, pues su manifiesta competitividad, sumada al nulo desarrollo ferrarista le hubiesen puesto el título en el bolsillo. Sumémosle además la nulidad de su compañero de equipo, Kovalainen, que en ninguna carrera se ha mostrado competitivo para el coche que conduce, muy mejorado en la segunda parte del campeonato.
Lo cierto es que este año, tras la hegemonía insultante en Asia de los Brown, que les daba una ventaja ciertamente a tener en cuenta, la igualdad ha sido la nota predominante y muchos equipos no invitados a la fiesta han hecho podium: Red bull, Toro rosso, Williams, Toyota... Para mi gusto personal el mejor piloto de la parrilla ha sido Vettel, agradable sorpresa con un Red Bull, que se ha mostrado muy competitivo, muy agresivo (quitándole a alonso el título de rey de la lluvia) y realmente el único obstáculo para los Brown de cara al campeonato. Porque Button se ha dedicado la segunda parte de la campaña simplemente a guardar la ropa. Calculadora en mano, no se ha metido en jaleos y lo importante ha sido ser regular e ir puntuando, aunque fuese en puestos poco meritorios para un campeón. Así se ha estado cuatro o cinco carreras consecutivas sin necesidad de subir al podium, esperando que volviesen los circuitos ventajosos para las características de su coche. Nada que reprochas ante la táctica conservadora, solo tuvo que esperar un par o tres de resultados malos de Vettel o de Rosberg para que ellos solos se fuesen descolgando y terminase siendo el único aspirante (si, junto a su compañero Barrichelo, pero en honor de la verdad el equipo nunca le dio opciones al brasileño para el título y tampoco el bueno de Rubinho ha querido montar la monumental en el sino del equipo, cuando parecía que podía haber luchado por el título con serias opciones si hubiese optado por la lucha fraticida)
EN cuanto Alonso, pues annus horribilis para él. ya sabemos que la culpa de todo es del coche, de los mecánicos, etc. La verdad es que un año en que hasta el apuntador ha tenido sus oportunidades para subir al podium (Button, Barrichelo, Hamilton, Vettel, Rosberg, Raikonnen, Massa, Kubica, Heidfeld, Kovalainen, Fisichella, Liuzzi, Trulli...) que no hayan tenido opciones reales en ninguna carrera, pues dice muy poco del "mejor mejorador de coches" del circuito. Aunque también podemos llegar a entender la desidia de Fernando, pues su equipo se ha mostrado como una calamidad desde el primer día, con un compañero de equipo realmente lamentable en todas sus actuaciones y peor, con una movida en mitad de año, donde Nelsinho y Briatore quedaban retratados de cualquier manera menos como deportistas. No me extraña que la noticia sea, efectivamente la esperada: que Alonso ha fichado por el caballino rampante y será ferrarista el próximo año. Ferrari necesitaba un golpe de efecto ante el año que llevaba y los pilotos que tienen son más bien mediocres (reconociendo la evolución de Massa a mejor, y la de kimi a peor) Y Alonso estaba siendo todo un desperdicio al recalar en Renault por culpa de su ego. Ahora hay que ver cuán competitivo vuelven a ser los bólidos rojos, y si Alonso sigue teniendo la chispa competitiva de hace dos años, que eso también está por demostrar. Si la escudería inglesa también vuelve por sus fueros (y la segunda parte de esta campaña Lewis sí ha sido competitivo) el año que viene promete ser espectacular y este quedaría como un simple interludio. El morbo esta servido.
De esto se aprovecharon sus dos pilotos, Button y Barrichelo, que sacaron una ventaja considerable al resto. No voy a decir que son malos pilotos, au contraire, pero vamos a lo que vamos. Una vez más se demuestra que el que importa es el coche. ¿O Jenson y Rubinho eran lamentables cuando no tenían un coche competitivo? Mientras los Ferrari y los Mcclaren viéndolas venir. En Ferrari dieron pronto el año por perdido, y pasaron incluso de mejoras especialmente cuando su único piloto competitivo, Massa, tuvo un accidente cuasitrágico. Porque ya se han cansado de esperar al pasmarote de Raikonen, irregularidad manifiesta, y que realmente parece que le da igual quedar tercero que decimotercero. por eso sera Ice Man, digo yo. En honor de la verdad, este mundial se debe considerar una ocasión perdida para Hamilton, que en condiciones normales de carrera, creo que se hubiese paseado, pues su manifiesta competitividad, sumada al nulo desarrollo ferrarista le hubiesen puesto el título en el bolsillo. Sumémosle además la nulidad de su compañero de equipo, Kovalainen, que en ninguna carrera se ha mostrado competitivo para el coche que conduce, muy mejorado en la segunda parte del campeonato.
Lo cierto es que este año, tras la hegemonía insultante en Asia de los Brown, que les daba una ventaja ciertamente a tener en cuenta, la igualdad ha sido la nota predominante y muchos equipos no invitados a la fiesta han hecho podium: Red bull, Toro rosso, Williams, Toyota... Para mi gusto personal el mejor piloto de la parrilla ha sido Vettel, agradable sorpresa con un Red Bull, que se ha mostrado muy competitivo, muy agresivo (quitándole a alonso el título de rey de la lluvia) y realmente el único obstáculo para los Brown de cara al campeonato. Porque Button se ha dedicado la segunda parte de la campaña simplemente a guardar la ropa. Calculadora en mano, no se ha metido en jaleos y lo importante ha sido ser regular e ir puntuando, aunque fuese en puestos poco meritorios para un campeón. Así se ha estado cuatro o cinco carreras consecutivas sin necesidad de subir al podium, esperando que volviesen los circuitos ventajosos para las características de su coche. Nada que reprochas ante la táctica conservadora, solo tuvo que esperar un par o tres de resultados malos de Vettel o de Rosberg para que ellos solos se fuesen descolgando y terminase siendo el único aspirante (si, junto a su compañero Barrichelo, pero en honor de la verdad el equipo nunca le dio opciones al brasileño para el título y tampoco el bueno de Rubinho ha querido montar la monumental en el sino del equipo, cuando parecía que podía haber luchado por el título con serias opciones si hubiese optado por la lucha fraticida)
EN cuanto Alonso, pues annus horribilis para él. ya sabemos que la culpa de todo es del coche, de los mecánicos, etc. La verdad es que un año en que hasta el apuntador ha tenido sus oportunidades para subir al podium (Button, Barrichelo, Hamilton, Vettel, Rosberg, Raikonnen, Massa, Kubica, Heidfeld, Kovalainen, Fisichella, Liuzzi, Trulli...) que no hayan tenido opciones reales en ninguna carrera, pues dice muy poco del "mejor mejorador de coches" del circuito. Aunque también podemos llegar a entender la desidia de Fernando, pues su equipo se ha mostrado como una calamidad desde el primer día, con un compañero de equipo realmente lamentable en todas sus actuaciones y peor, con una movida en mitad de año, donde Nelsinho y Briatore quedaban retratados de cualquier manera menos como deportistas. No me extraña que la noticia sea, efectivamente la esperada: que Alonso ha fichado por el caballino rampante y será ferrarista el próximo año. Ferrari necesitaba un golpe de efecto ante el año que llevaba y los pilotos que tienen son más bien mediocres (reconociendo la evolución de Massa a mejor, y la de kimi a peor) Y Alonso estaba siendo todo un desperdicio al recalar en Renault por culpa de su ego. Ahora hay que ver cuán competitivo vuelven a ser los bólidos rojos, y si Alonso sigue teniendo la chispa competitiva de hace dos años, que eso también está por demostrar. Si la escudería inglesa también vuelve por sus fueros (y la segunda parte de esta campaña Lewis sí ha sido competitivo) el año que viene promete ser espectacular y este quedaría como un simple interludio. El morbo esta servido.
domingo, septiembre 27
LOBEZNO: DOMESTICADO
A Pesar de que no me ha pedido que no lo haga lo voy a hacer. opinión personal e intransferible sobre Lobezno. Daré mi opinión antes de empezar a leer cosas de la peli y con múltiples spoilers y desenlaces. Advertido queda todo aquel que quiera seguir leyendo sin haber visto la película.
Estaba bastante claro que los mandamases de la Fox no iban a dejar descansar la franquicia de XMen con facilidad, después del éxito que supuso comercial y artistícamente (cuando recordemos, tiempos ha, era una utopía pensar siquiera en películas de superhéroes) Y aunque la tercera entrega daba inevitables síntomas de sobresaturación y agotamiento no han dudado en sacar provecho de sus personajes, en especial los que eran un acierto en caracterización, destacando sobremanera Magneto (del que se espera Spin off en breve) y este Lobezno, que convirtió en estrella a Hugh Jackman.
Pero claro, aquí viene el problema real de la pelicula ¿qué contamos sobre Lobezno? Huelga decir que la pelicula se desarrollará en el pasado de las películas del grupo, antes que Logan llegara a la escuela X. Pero nuevamente se encuentra con la inevitable losa de Xmen " ¿qué nos vas a contar en una película llamada "Lobezno: Orígenes"? Evidentemente el origen de Lobezno, pero el bueno, el que nos interesa, el Barry WIndsorero ya lo tuvimos en la segunda peli de Singer. Asi que este Orígenes es sobre todo una película de paja.
No voy a mostrarme jesuíta por los cambios creados respecto al personaje de comic, donde solo mantiene la fidelidad Origen ( y el hecho que todo Origen sea resumido en una escena pretítulos habla a las claras de lo artificioso que resultaba la pretenciosa obra de Jenkins) Supongo que para muchos que Dientes de Sable sea hermano de Logan es cuestión anatema. A mí no me preocupa más que el cambio del personaje respecto a sus otras apariciones en la franquicia, aunque resulte una sensible mejora.
Lo que realmente es para lamentar es la preocuapante falta de garra de Logan (falta de garra. ¿No lo ha pillado nadie?) durante toda la película. Lobezno no tiene ningún momento particularmente notable en todo el metraje y parece más bien arrastradao en una espiral de violencia donde el personaje apenas se deja llevar, primero siguiendo los instintos violentos de su hermano, más tarde dentro del sosainas grupo de élite de asesinos profesionales que interesa entre poco y nada.
Ahí radica la pérdida definitiva del persnaj. todo lo bien tratado que estuvo en las dos primeras peliculas se pierde en ésta, ya que los matices que definen al personaje están totalmente desdibujado de lo que hace grande a Lobezno, para contentar a un público más mundano, y lo convierte en un protagonistas la mar de genérico el estilo solitario y seco de Logan en Canadá, es sustituido por un amor fraternal, que es la única razón por la que el personaje es minímamente violento (siempre forzado por otros, no vayamos a tener un prota asesino, que queda feo) Y, tocando fondo un interludio amoroso totalmente evitable para justificar la sed de venganza covencional que va a tener el personaje. Esta pretendida justificación de Logan es tan, tan aparente para el único momento en que el personaje se comporta de manera violenta (en quizá la mejor escena de acción de la película) hay que meter con calzador la muerte de los bondadosos Kent, o sus homólogos canadienses.
Así queda la película, absolutamente banal, porque no nos explica nada del personaje que nos interese realment y lo desdibuja hasta que sus virtudes quedan totalmente mitigadas. Una decepción. Después las escenas de acción estarán más o menos conseguidas (y no se abusa tanto del factor curación como en X3, lo que es de agradecer), habrá un par de revelaciones que se debían suponer impactantes, se abusará de cameos a lo bestia y se incidirá en la manera en que consiguió Logan el adamantium (cayendo otra vez en el error de exponer de más Con los retazos de X2 teníamos más que suficiente, y el misterio y sugestión le daba mucha más fuerza que toda esta peli).
Lobezno, como ya ha quedado aclarado es un paso atrás respecto a caracterización anterior. Del resto tampoco hay grandes logros. Dientes de Sable es una mejora evidente, porque hacer algo más que gruñir siempre es beneficioso. EL actor no lo hace mal, pero la verdad es que tampoco tiene tanta presencia en la película como para la importancia que se le da, para justificar el parentesco con el héroe. Ademas su final y el de Striker están condicionados por las pelis de Synger, por lo que contarán con una resolución diferente ala habitual (hollywood no deja cabos sueltos). El resto no pasan de simples cameos, la verdad. Masacre aparece divertido en su primera scena, para convetirlo a final en un Rojo omega sin boca, cosa que se podrían haber ahorrado. La aparición de Gambito es para la galería, aunque no esté mal retratado del todo no pinta nada. Y la más sorprendente es la de Cíclpe (que pone el dedo en la llaga en el error de castin de summers en las películas mutantes pero bueno) que está hasta cierto punto justificada (aunque hubiese tenido más enjundia hacerlo con JEan Grey ¿a qué si?) de Xavier, Emma Frost o la Mole, pues no hace falta ni decir nada.
Así que esta debe ser la película Marvel más facilmente olvidable. No porque sea la peor, no tiene nada que sea un sacrilegio o una ridiculez, pero es tan plana que no va a destacar en ni un solo aspecto. Y poco dice eso del que es el mejor en su trabajo.
Estaba bastante claro que los mandamases de la Fox no iban a dejar descansar la franquicia de XMen con facilidad, después del éxito que supuso comercial y artistícamente (cuando recordemos, tiempos ha, era una utopía pensar siquiera en películas de superhéroes) Y aunque la tercera entrega daba inevitables síntomas de sobresaturación y agotamiento no han dudado en sacar provecho de sus personajes, en especial los que eran un acierto en caracterización, destacando sobremanera Magneto (del que se espera Spin off en breve) y este Lobezno, que convirtió en estrella a Hugh Jackman.
Pero claro, aquí viene el problema real de la pelicula ¿qué contamos sobre Lobezno? Huelga decir que la pelicula se desarrollará en el pasado de las películas del grupo, antes que Logan llegara a la escuela X. Pero nuevamente se encuentra con la inevitable losa de Xmen " ¿qué nos vas a contar en una película llamada "Lobezno: Orígenes"? Evidentemente el origen de Lobezno, pero el bueno, el que nos interesa, el Barry WIndsorero ya lo tuvimos en la segunda peli de Singer. Asi que este Orígenes es sobre todo una película de paja.
No voy a mostrarme jesuíta por los cambios creados respecto al personaje de comic, donde solo mantiene la fidelidad Origen ( y el hecho que todo Origen sea resumido en una escena pretítulos habla a las claras de lo artificioso que resultaba la pretenciosa obra de Jenkins) Supongo que para muchos que Dientes de Sable sea hermano de Logan es cuestión anatema. A mí no me preocupa más que el cambio del personaje respecto a sus otras apariciones en la franquicia, aunque resulte una sensible mejora.
Lo que realmente es para lamentar es la preocuapante falta de garra de Logan (falta de garra. ¿No lo ha pillado nadie?) durante toda la película. Lobezno no tiene ningún momento particularmente notable en todo el metraje y parece más bien arrastradao en una espiral de violencia donde el personaje apenas se deja llevar, primero siguiendo los instintos violentos de su hermano, más tarde dentro del sosainas grupo de élite de asesinos profesionales que interesa entre poco y nada.
Ahí radica la pérdida definitiva del persnaj. todo lo bien tratado que estuvo en las dos primeras peliculas se pierde en ésta, ya que los matices que definen al personaje están totalmente desdibujado de lo que hace grande a Lobezno, para contentar a un público más mundano, y lo convierte en un protagonistas la mar de genérico el estilo solitario y seco de Logan en Canadá, es sustituido por un amor fraternal, que es la única razón por la que el personaje es minímamente violento (siempre forzado por otros, no vayamos a tener un prota asesino, que queda feo) Y, tocando fondo un interludio amoroso totalmente evitable para justificar la sed de venganza covencional que va a tener el personaje. Esta pretendida justificación de Logan es tan, tan aparente para el único momento en que el personaje se comporta de manera violenta (en quizá la mejor escena de acción de la película) hay que meter con calzador la muerte de los bondadosos Kent, o sus homólogos canadienses.
Así queda la película, absolutamente banal, porque no nos explica nada del personaje que nos interese realment y lo desdibuja hasta que sus virtudes quedan totalmente mitigadas. Una decepción. Después las escenas de acción estarán más o menos conseguidas (y no se abusa tanto del factor curación como en X3, lo que es de agradecer), habrá un par de revelaciones que se debían suponer impactantes, se abusará de cameos a lo bestia y se incidirá en la manera en que consiguió Logan el adamantium (cayendo otra vez en el error de exponer de más Con los retazos de X2 teníamos más que suficiente, y el misterio y sugestión le daba mucha más fuerza que toda esta peli).
Lobezno, como ya ha quedado aclarado es un paso atrás respecto a caracterización anterior. Del resto tampoco hay grandes logros. Dientes de Sable es una mejora evidente, porque hacer algo más que gruñir siempre es beneficioso. EL actor no lo hace mal, pero la verdad es que tampoco tiene tanta presencia en la película como para la importancia que se le da, para justificar el parentesco con el héroe. Ademas su final y el de Striker están condicionados por las pelis de Synger, por lo que contarán con una resolución diferente ala habitual (hollywood no deja cabos sueltos). El resto no pasan de simples cameos, la verdad. Masacre aparece divertido en su primera scena, para convetirlo a final en un Rojo omega sin boca, cosa que se podrían haber ahorrado. La aparición de Gambito es para la galería, aunque no esté mal retratado del todo no pinta nada. Y la más sorprendente es la de Cíclpe (que pone el dedo en la llaga en el error de castin de summers en las películas mutantes pero bueno) que está hasta cierto punto justificada (aunque hubiese tenido más enjundia hacerlo con JEan Grey ¿a qué si?) de Xavier, Emma Frost o la Mole, pues no hace falta ni decir nada.
Así que esta debe ser la película Marvel más facilmente olvidable. No porque sea la peor, no tiene nada que sea un sacrilegio o una ridiculez, pero es tan plana que no va a destacar en ni un solo aspecto. Y poco dice eso del que es el mejor en su trabajo.
domingo, septiembre 13
TEMPORADA 2009-10
La temporada 2009-2010 nos la venden como una de las más espectaculares de la historia. Que conste que yo tengo mis dudas, pero a priori el cartel se presente de lujo con llegada la los mejores jugadores de la liga italiana, francesa e inglesa. Ahí es nada. Sumando lo que ya había aquí con el tricampeón en la cabeza.
Empezamos, honor obliga, con el mejor equipo del mundo. El Barcelona tiene la papeleta de luchar contra su propia leyenda, pues no deja de ganarlo todo. La motivación para seguir teniendo el mismo ritmo competitivo le viene desde fuera, sí. Pero también desde el propio entrenador, obsesionado por no caer en la autocomplacencia del 2006. Para ello ha hecho saltar al equipo al abismo. Cambiar a Etóo por Zlatan Ibrahimovic es retocar el equipo de manera definitiva. Ibrahimovic pasa por ser el nueve más talentoso del momento, pero eso tampoco significa que vaya a ser el más resolutivo. La apuesta de Guardiola por el sueco responde a varios factores: que se ha cansado de aguantar a Etóo, y las condiciones que ponía éste para renovar eran estratosféricas y su propia gusto personal. Ya el año pasado se cansó de pedir a Adebayor, jugador de un perfil parecido. A saber: nueve grande, que fija a los centrales con un buen juego de espaldas y capacidad de combinar con la segunda línea. Y en ese perfil Ibrahimovic es el mejor del mundo. Tiene más técnica, mejro cuerpo, más visión de juego, mejor juego aéreo… pero no tiene la profundidad del camerunés y si nos ponemos a hablar de la presión que hacía el “hermano” que le convertía en parte fundamental de la defensa azulgrana dejamos a las claras que solo con la llegada de Ibrahimovic cambia por completo el sistema. No el esquema pero sí la participación de las piezas. Es lo que Guardiola busca, por eso Messi acabó jugando de falso nueve la temporada pasada. Pero no siempre lo que uno tiene en la cabeza termina siendo mejor para el equipo. El Barça corre el riesgo de gustarse demasiado. Ver combinar a Xavi, Iniesta, Zlatan, Messi en la frontal debe ser un lujo, pero les faltará alguien que la pida para matar, que intente abrir espacios y otorgue profundidad, y se corre el peligro del embotellamiento, más con la tendencia ya definitiva de Messi de abandonar la banda.
No nos engañemos tampoco, el Barça sigue contando con un centro del campo de ensueño, con Xavi, Iniesta y un Touré que cada vez se gusta más. Una defensa que apensa tiene que participar y funciona más como creadora de juego que como destructora, y con Leo Messi, el jugador más desequilibrante jamás visto, así que el equipazo del triplete sigue presente y son los candidatos número uno, aunque la plantilla se le haya quedado corta a Guardiola, pues las llegadas de Maxwell y Txigrisnkii están destinadas al banquillo a priori, aunque llama poderosamente la atención la pelotera que ha tenido Guardiola con el central ucraniano, pagado a precio de crack.
Hablar de precios y de cracks nos lleva irremediablemente al rival del Barcelona este año que como todos los años será el Madrid. O lo que es lo mismo: Florentiniato II. El retorno. Después de la denigrante imagen ofrecida por Ramón Calderón en la presidencia dando rienda suelta ya no a la imagen de friki que le acompañaba, sino a la de cacique de baja estopa. Despues de eso el Madrid necesitaba recobrar la ilusión y que mejor que echarse en mano de Florentino Perez, creador del último gran Madrid, con los galácticos (además de una final de mandato del que nadie quiere acordarse) Florentino repite la jugada del inicio de la década pero teniendo en un horizonte tan cercano la final de Champions en el Bernabéu este año crea un equipo estelar desde el primer día. Estamos hablando de Cristiano Ronaldo, Kaká, BEnzema. Además delos Alonso, Granero, Albiol y Arbeloa que complementan. No puede negársele a Florentino que cumple lo que promete (no como otros que se han pasado veranos tras estos cracks con resultado vergonzantes). Ahora, falta por ver si el proyecto es bueno. No me voy a meter en demagogias económicas como otros, pues la solvencia de Florentino Perez debería estar a estas alturas fuera de toda duda.
Para la causa se han traído a Pellegrini, y aquí empiezan los problemas. No por el chileno, al que su trabajo en el Villareal debería darle crédito eterno. Si no porque su eslección determina lo que todos nos damos cuenta: las comparaciones con el Barça de Guardiola van a ser constantes. Además como es habitual en la casa blanca el técnico parece ir por un lado y el club por otro. Él busca posesión de balón y juego en corto y le traen los mejores jugadores para jugar con espacios y a la contra. Busca el 4-2-2-2 sin jugadores de banda y eso hace que sus cracks se amontonen constantemente, y cuenta con jugadores como Sneijder y sobretodo Robben para el plan B y el club se los saca de encima para equilibrar cuentas.
De todas maneras la apuesta del Madrid es claramente ganadora. O lo sería si no se enfrentase al mejor equipo del mundo. Le sobran jugadors de calidad diferencial, precisamente de los que lleva careciendo más de un lustro, y ganará partidos a base de talento hasta que se aposente su juego, que falta le va a hacer. Pero ya de por sí es un avance que se apueste por controlar los partidos y no dejar que cualquier equipillo te quite la pelota. Ahora, habrá que ver si se tiene paciencia para el proyecto a largo plazo o los oropeles del Barça terminan por enterrar el Florentiniato.
Y hasta aquí los aspirantes. Si el año pasado la diferencia que hubo entre Barça y Madrid fue poco menos que abismal la diferencia parece acrecentarse más, y eso contando que lo único positivo que pueden decir los outsiders es que no han perdido a sus buques insignia. El Sevilla se sigue postulando coo un grande, pero inexplicablemente, o por ser del gusto amarrategui de Jimenez, no se han buscado un creador de juego. Zokora es un buen mediocentro, pero no responde al perfil. Negredo arriba apunta maneras, aunque mucho tiene que remar para dejar fuera a Kanouté y Luís Fabiano. Mismo guión par el Atlético. Misteriosamente han conservado al Kun y Forlán por lo que su pegada va a permanecer intacta, pero siguen sin un medio del campo capaz de hacerse con el mando del juego, y las incorporaciones atrás (correcto Juanito, prometedor Asenjo) van a sufrir. Lo que es el Atlético, vaya, que ya están metidos en guerras varis. Y para guerras hay que apuntar al Valencia, que está haciendo esfuerzos estos últimos años de quitarle el titulo a los rojiblancos del equipo más desquiciado de la directiva. Han pasado cinco presidentes en un año y han pasado de tener que venderlo todo, por deber dinero a todos los jugadores, a hacerse el duro en las negociaciones con Villa, pretendido por todos, pero que al final sigue en Mestalla porque allí no han querido bajarse del burro. Y finalmente a quedarse con todos sus jugadores, renovando incluso. Lo dicho un política ejemplar. Para los ches, economía aparte, es una alegría, seguir contando con Villa, Mata y sobre todo Silva, que para mi gusto puede estar al nivel de Iniesta si tiene continuidad y le respetan las lesiones. De todas maneras, el ambiente sigue estando rarito rarito así que el techo del Valencia es una incógnita. Por último el Villarreal, que si ha perdido a su buque insignia con la baja de Pellegrini, pero se ha traído a un entrenador que pinta maneras de un grande, Valverde, que parece suficientemente válido. Personalmente me parece mentira que nadie se fije en la columna vertebral de los amarillos, porque Diego López, Senna, Cazorla, pires (aunque viejete) y Rossi me parecen jugadores para estar en un grande.
Del resto pues raro sería encontrar algún equipo que pueda dar el salto hasta los de arriba. El Málaga y el Depor estuvieron cerca el año pasado, y sus proyectos éste parecen continuistas, aunque a los andaluces les abandonase su entrenador. El Athletic creó ruido la temporada pasada por su final de copa y ésta por la supercopa, pero es un equipo con un déficit de calidad importante. El Mallorca de Manzano es otro que se puede postular, pues ya lleva años sacando notablemente el equipo, pero la gestión del equipo sigue siendo nauseabunda y el míster cada año tiene que empezar de cero. Este no ha sido una excepción. Un equipo que se ha reforzado mejor de lo que suele ha sido el Espanyol. La llegada de Verdú, del mediático Nakamura y del joven Nas Ahar, tienen buena pinta, y parecen salirse del círculo vicioso Tamudo-De la Peña-Luís García que ha dirigido ese vestuario hasta la llegada de Pochettino. Pero lastimosamente una tragedia como la repentina muerte de Dani Jarque, va a ser una losa, primero física y durante toda la temporada psicológica demasiado grande. El Getafe, como cada año es el oasis donde se respira tranquilidad y se puede hacer un proyecto mediáticamente atractivo, con Míchel y su gusto por el futbol de toque a la cabeza. No deberían tener los problemas que el año pasado, precisamente por dejar de lado su idiosincrasia vistosa.
El resto, pues a sufrir. El Zaragoza y el Tenerife, recién ascendidos, han creado equipos bastante competitivos para no tener problemas, aunque los maños bajasen con una de las mejores partidas de su historia. El Sporting de Gijón sigue siendo de los de abajo el único que apuesto por un juego extremadamente alegre, lo que es de agradecer, aunque no le van a dar más opciones de permanencia. Osasuna, Almería y Valladolid van a tener que sudar ríos de tinta, pues ya el año pasado le vieron las orejas al lobo, y no es que hayan mejorado en nada. Y el caso del Xerez, que apenas tiene quince jugadores profesionales, le hace parecer más cenincienta que nunca.
Así que allá vamos, a jugárnosla. Tampoco es muy difícil porque voy a ser conservador y decir que los de Pep repiten este año, con más facilidad de lo esperado, al menos en Liga, que no todos los años vamos a ir de triplete. Barça y Madrid se van a ir a muchos puntos, pero menos que el año pasado, y los madridistas, quedarán detrás, pero nunca serán alternativa seria en la liga y se lo jugarán en Europa. Sevilla y Villarreal acompañarán en Europa, refrendando así a sus entrenadores y tengo mis dudas de que los colchoneros alcacen la Uefa. Quizás un equipo como el Getafe o el Mallorca dé la sorpresa y se meta en Europa. Los resultados, ya sabéis a final de temporada.
Empezamos, honor obliga, con el mejor equipo del mundo. El Barcelona tiene la papeleta de luchar contra su propia leyenda, pues no deja de ganarlo todo. La motivación para seguir teniendo el mismo ritmo competitivo le viene desde fuera, sí. Pero también desde el propio entrenador, obsesionado por no caer en la autocomplacencia del 2006. Para ello ha hecho saltar al equipo al abismo. Cambiar a Etóo por Zlatan Ibrahimovic es retocar el equipo de manera definitiva. Ibrahimovic pasa por ser el nueve más talentoso del momento, pero eso tampoco significa que vaya a ser el más resolutivo. La apuesta de Guardiola por el sueco responde a varios factores: que se ha cansado de aguantar a Etóo, y las condiciones que ponía éste para renovar eran estratosféricas y su propia gusto personal. Ya el año pasado se cansó de pedir a Adebayor, jugador de un perfil parecido. A saber: nueve grande, que fija a los centrales con un buen juego de espaldas y capacidad de combinar con la segunda línea. Y en ese perfil Ibrahimovic es el mejor del mundo. Tiene más técnica, mejro cuerpo, más visión de juego, mejor juego aéreo… pero no tiene la profundidad del camerunés y si nos ponemos a hablar de la presión que hacía el “hermano” que le convertía en parte fundamental de la defensa azulgrana dejamos a las claras que solo con la llegada de Ibrahimovic cambia por completo el sistema. No el esquema pero sí la participación de las piezas. Es lo que Guardiola busca, por eso Messi acabó jugando de falso nueve la temporada pasada. Pero no siempre lo que uno tiene en la cabeza termina siendo mejor para el equipo. El Barça corre el riesgo de gustarse demasiado. Ver combinar a Xavi, Iniesta, Zlatan, Messi en la frontal debe ser un lujo, pero les faltará alguien que la pida para matar, que intente abrir espacios y otorgue profundidad, y se corre el peligro del embotellamiento, más con la tendencia ya definitiva de Messi de abandonar la banda.
No nos engañemos tampoco, el Barça sigue contando con un centro del campo de ensueño, con Xavi, Iniesta y un Touré que cada vez se gusta más. Una defensa que apensa tiene que participar y funciona más como creadora de juego que como destructora, y con Leo Messi, el jugador más desequilibrante jamás visto, así que el equipazo del triplete sigue presente y son los candidatos número uno, aunque la plantilla se le haya quedado corta a Guardiola, pues las llegadas de Maxwell y Txigrisnkii están destinadas al banquillo a priori, aunque llama poderosamente la atención la pelotera que ha tenido Guardiola con el central ucraniano, pagado a precio de crack.
Hablar de precios y de cracks nos lleva irremediablemente al rival del Barcelona este año que como todos los años será el Madrid. O lo que es lo mismo: Florentiniato II. El retorno. Después de la denigrante imagen ofrecida por Ramón Calderón en la presidencia dando rienda suelta ya no a la imagen de friki que le acompañaba, sino a la de cacique de baja estopa. Despues de eso el Madrid necesitaba recobrar la ilusión y que mejor que echarse en mano de Florentino Perez, creador del último gran Madrid, con los galácticos (además de una final de mandato del que nadie quiere acordarse) Florentino repite la jugada del inicio de la década pero teniendo en un horizonte tan cercano la final de Champions en el Bernabéu este año crea un equipo estelar desde el primer día. Estamos hablando de Cristiano Ronaldo, Kaká, BEnzema. Además delos Alonso, Granero, Albiol y Arbeloa que complementan. No puede negársele a Florentino que cumple lo que promete (no como otros que se han pasado veranos tras estos cracks con resultado vergonzantes). Ahora, falta por ver si el proyecto es bueno. No me voy a meter en demagogias económicas como otros, pues la solvencia de Florentino Perez debería estar a estas alturas fuera de toda duda.
Para la causa se han traído a Pellegrini, y aquí empiezan los problemas. No por el chileno, al que su trabajo en el Villareal debería darle crédito eterno. Si no porque su eslección determina lo que todos nos damos cuenta: las comparaciones con el Barça de Guardiola van a ser constantes. Además como es habitual en la casa blanca el técnico parece ir por un lado y el club por otro. Él busca posesión de balón y juego en corto y le traen los mejores jugadores para jugar con espacios y a la contra. Busca el 4-2-2-2 sin jugadores de banda y eso hace que sus cracks se amontonen constantemente, y cuenta con jugadores como Sneijder y sobretodo Robben para el plan B y el club se los saca de encima para equilibrar cuentas.
De todas maneras la apuesta del Madrid es claramente ganadora. O lo sería si no se enfrentase al mejor equipo del mundo. Le sobran jugadors de calidad diferencial, precisamente de los que lleva careciendo más de un lustro, y ganará partidos a base de talento hasta que se aposente su juego, que falta le va a hacer. Pero ya de por sí es un avance que se apueste por controlar los partidos y no dejar que cualquier equipillo te quite la pelota. Ahora, habrá que ver si se tiene paciencia para el proyecto a largo plazo o los oropeles del Barça terminan por enterrar el Florentiniato.
Y hasta aquí los aspirantes. Si el año pasado la diferencia que hubo entre Barça y Madrid fue poco menos que abismal la diferencia parece acrecentarse más, y eso contando que lo único positivo que pueden decir los outsiders es que no han perdido a sus buques insignia. El Sevilla se sigue postulando coo un grande, pero inexplicablemente, o por ser del gusto amarrategui de Jimenez, no se han buscado un creador de juego. Zokora es un buen mediocentro, pero no responde al perfil. Negredo arriba apunta maneras, aunque mucho tiene que remar para dejar fuera a Kanouté y Luís Fabiano. Mismo guión par el Atlético. Misteriosamente han conservado al Kun y Forlán por lo que su pegada va a permanecer intacta, pero siguen sin un medio del campo capaz de hacerse con el mando del juego, y las incorporaciones atrás (correcto Juanito, prometedor Asenjo) van a sufrir. Lo que es el Atlético, vaya, que ya están metidos en guerras varis. Y para guerras hay que apuntar al Valencia, que está haciendo esfuerzos estos últimos años de quitarle el titulo a los rojiblancos del equipo más desquiciado de la directiva. Han pasado cinco presidentes en un año y han pasado de tener que venderlo todo, por deber dinero a todos los jugadores, a hacerse el duro en las negociaciones con Villa, pretendido por todos, pero que al final sigue en Mestalla porque allí no han querido bajarse del burro. Y finalmente a quedarse con todos sus jugadores, renovando incluso. Lo dicho un política ejemplar. Para los ches, economía aparte, es una alegría, seguir contando con Villa, Mata y sobre todo Silva, que para mi gusto puede estar al nivel de Iniesta si tiene continuidad y le respetan las lesiones. De todas maneras, el ambiente sigue estando rarito rarito así que el techo del Valencia es una incógnita. Por último el Villarreal, que si ha perdido a su buque insignia con la baja de Pellegrini, pero se ha traído a un entrenador que pinta maneras de un grande, Valverde, que parece suficientemente válido. Personalmente me parece mentira que nadie se fije en la columna vertebral de los amarillos, porque Diego López, Senna, Cazorla, pires (aunque viejete) y Rossi me parecen jugadores para estar en un grande.
Del resto pues raro sería encontrar algún equipo que pueda dar el salto hasta los de arriba. El Málaga y el Depor estuvieron cerca el año pasado, y sus proyectos éste parecen continuistas, aunque a los andaluces les abandonase su entrenador. El Athletic creó ruido la temporada pasada por su final de copa y ésta por la supercopa, pero es un equipo con un déficit de calidad importante. El Mallorca de Manzano es otro que se puede postular, pues ya lleva años sacando notablemente el equipo, pero la gestión del equipo sigue siendo nauseabunda y el míster cada año tiene que empezar de cero. Este no ha sido una excepción. Un equipo que se ha reforzado mejor de lo que suele ha sido el Espanyol. La llegada de Verdú, del mediático Nakamura y del joven Nas Ahar, tienen buena pinta, y parecen salirse del círculo vicioso Tamudo-De la Peña-Luís García que ha dirigido ese vestuario hasta la llegada de Pochettino. Pero lastimosamente una tragedia como la repentina muerte de Dani Jarque, va a ser una losa, primero física y durante toda la temporada psicológica demasiado grande. El Getafe, como cada año es el oasis donde se respira tranquilidad y se puede hacer un proyecto mediáticamente atractivo, con Míchel y su gusto por el futbol de toque a la cabeza. No deberían tener los problemas que el año pasado, precisamente por dejar de lado su idiosincrasia vistosa.
El resto, pues a sufrir. El Zaragoza y el Tenerife, recién ascendidos, han creado equipos bastante competitivos para no tener problemas, aunque los maños bajasen con una de las mejores partidas de su historia. El Sporting de Gijón sigue siendo de los de abajo el único que apuesto por un juego extremadamente alegre, lo que es de agradecer, aunque no le van a dar más opciones de permanencia. Osasuna, Almería y Valladolid van a tener que sudar ríos de tinta, pues ya el año pasado le vieron las orejas al lobo, y no es que hayan mejorado en nada. Y el caso del Xerez, que apenas tiene quince jugadores profesionales, le hace parecer más cenincienta que nunca.
Así que allá vamos, a jugárnosla. Tampoco es muy difícil porque voy a ser conservador y decir que los de Pep repiten este año, con más facilidad de lo esperado, al menos en Liga, que no todos los años vamos a ir de triplete. Barça y Madrid se van a ir a muchos puntos, pero menos que el año pasado, y los madridistas, quedarán detrás, pero nunca serán alternativa seria en la liga y se lo jugarán en Europa. Sevilla y Villarreal acompañarán en Europa, refrendando así a sus entrenadores y tengo mis dudas de que los colchoneros alcacen la Uefa. Quizás un equipo como el Getafe o el Mallorca dé la sorpresa y se meta en Europa. Los resultados, ya sabéis a final de temporada.
domingo, agosto 16
INVASION SECRETA
Y seguimos un año después dando nueva y nutrida información sobre los eventos que hacen tambalear el universo Marvel cada verano, y los que quedan, porque parece que la política de eventos que lleva la Marvel de Quesada no tiene visos de parar ni muchos menos. Tras Vengadores desunidos, Dinastía de M, Civil War, War World Hulk es el turno de Invasión Secreta. Es el turno de los Skrulls.
Si contamos la de miles de veces que los Skrulls se han colado dentro del universo Marvel no acabaríamos, ya que han sido incuestionable elemento desde el número 2 de los 4F. Tanto que ya eran tomados un poco como broma, y quedaban apartados al papel de pequeños hombrecillos verdes. Claro, pero cuando una idea mil veces vista, te la presenta un amiguete tuyo se puede convertir en la idea del año. Y así fue. Brian Michael Bendis, que lleva relanzando a los Vengadores un tiempo, para horror (o eso dicen ) de los fans de los heroes más poderosos de la Tierra, le presentó a Quesada la idea de unos Skrulls suplantando a varios héroes y estando entre nosotros. Cuando un editor le podría enseñar que esa historia se ha hecho cientos de veces, desde la guerra Kree-Skrull (ahora ¡preludio de la invasión secreta!) hasta el Capitán América de Waid, pasando por varias veces en los Cuatro Fantásticos (Lo de Alicia Masters suplantada por Lyja es mucho más impactante que todo lo que se ve por estos puertos, y no hacía falta macrosaga ni nada por el estilo), Quesada decide convertirlo en una Invasión a gran escala y el macroevento del verano, con múltiples escenarios, limiteds aparte y crossovers con otras colecciones, donde, ustedes me perdonarán, esta vez sí que no he picado en ninguna.
Así empezaba pues Invasión secreta, que se estaba gestando en las páginas de los Vengadores de Bendis un año antes (aunque vendan la moto que estaba todo pensado desde los tiempos de Desunidos) y bueno, la cosa empieza bastante potente. Como era de esperar los Vengadores (nuevos, poderosos, lo que sea) van a ser el centro de la saga (como se han convertido de un tiempo a esta parte, quien nos lo iba a decir en los tiempos de Busiek, en el eje vertebrador de todo el universo Marvel) y la Invasión Skrull empieza con bastante buen pie. Los primeros golpes son demoledores, con el Baxter mandado a la Zona Negativa, sacar del escenario a Reed Richards, el mayor enemigo del Mundo-trono, y diezmar a sus enemigos en base a su mejor arma: la paranoia conspiratoria. En ese sentido Bendis lo hace bastante bien. Crea la sensación que cualquiera puede ser un Skrull inflitrado. Las revelaciones de los mismos son bastantes buenas e impactantes, con Jarvis y Hank Pym a la cabeza, y sobretodo crea un clima de desconfianza entre todos absoluto. No se si el mismo guionista se da cuenta de lo irónico que resulta que la duda se genera a partir de que de un tiempo a esta parte los personajes Marvel han dejado de comportarse como debieran. Por eso es posible que Tony Stark se plantee su verdadera identidad, como si un Mark Millar Skrull lo hubiese metido en situaciones que él no hubiese hecho ni en pintura. E igualmente referencial es la escena del primer número en que aparecen un montón de personajes Marvels en la Tierra Salvaje, que son como deberían ser, para enfrentarse a sus contrapartidas actuales, no excesivamente logradas la mayoría.
Además se utiliza con acierto la figura del agente durmiente (copiada descarademente de Battlestar Galactica, en efecto. y cuando la REina Skrull haga una referencia teológica, Bendis merece ser incluso denunciado, aunque dé pie a una réplica conseguida de Nick Furia) Los propios Skrulls no saben hasta el momento de su activación que eran agentes inflitrados (lo que es lavarse las manos sobre el comportamientos de los personajes, y la demostración de que nadie tenía nada pensado de antemano) Esto da pie a escenas buenas, como es la relación entre Ojo de Halcón (¿qué lleva puesto?) y Pájaro Burlón.
La cosa no pinta mal del todo, pero hay pequeños detalles que no terminan de cuajar a la perfeccion. Por ejemplo, la idea de la Tierra Salvaje puede estar bien, pero está estirada hasta cinco números, cuando todos conocíamos desde el principio la naturaleza Skrull de los allí expuestos. Hay un par de escenas chulas-chulescas con Maria Hill y la Agente Brand, que quedan bien, pero si para conseguirla has tenido una conversación de apenas minuto y medio desarrollada en tres números, es que la factura no es muy buena. Lo mismo sirve para la reaparición de Nick Furia, que es impactante y carismática, pero viene acompañada de un grupo sin sentido y el combate con los Skrulls vengadores es bastante esquemático.
Buena parte de que la factura no sea todo lo grande como nos la están vendiendo la tiene sin duda la elección del dibujante. No me parece que Francis Leinil Yu tenga que ser un dibujante especialmente malo. Pienso que en los Nuevos Vengadores, y la trayectoria oscura conspiratoria que parece tener la serie, puede dar de sí. Pero sinceramente sería el último dibujante que elegiría para un macroevento como este. Su dibujo es feista, esquemático y poco definido, y claro la espectacularidad que se le supone a una invasión como ésta está desaparecida, pues pide a gritos un dibujante brillante, detallista y espectacular. Además sus diseños son bastante chapuceros, y la coreografía en las batallas más bien inexistentes, con lo cual las escenas de acción terminan siendo lo más aburrido de la saga. ´Lo que supone un peligro significativo para cuando nos acerquemos al final de la misma.
Y efectivamente con eso nos vamos a encontrar. Si ya es molesto el estiramiento innecesario que mitiga el impacto que supone el inicio de la invasión inicial más lo será la llegada del clímax de la saga, con tres números por delante. No creo que costase mucho estructurar la sega de manera más lógica, porque parece que en verdad ha tenido dos escenas importante y el resto es relleno. El problema es como se llega hasta aquí. Los invasores, que habían conseguido pillar en bragas a los superhéroes marvelitas, y que llevan repitiendo machaconamente que la paranoia era su mejor arma y que la desconfianza les va a dar el triunfo, cuando los héroes consiguen contraatacar, con Reed Richards y Tony Stark a la cabeza, su única idea es la de esperarlos en mitad de Central park para darse de piños. Y ya está. Todo el ejército invasor contra los defensores de la Tierra. Porque todos sabemos que los Skrulls son tan poderosos físicamente que se pueden enfrentar a todos los superhéroes de la Tierra. Vale, te has cargado todas tus bazas definitivamente. Encima te queda dos números de una única escena de pelea, sin ninguna idea detrás, con coreografías insulsas de Yu y ningún momento quitaalientos. Más bien al contrario, para dar importancia significativa a lo que estamos viendo, cada vez más aburrido, Bendis decide que puede cargarse a un personaje emblemático de los Vengadores. Así, la Avispa será inutilmente ejecutada en el último número. Inútilmente en todos los sentidos, porque está torpemente ejecutado, pues el impacto que tiene en el desarrollo de la pelea es nulo, con lo cual pasa a los anales de las muertes ridículas de los crossovers.
A partir de aquí, pues ya sabemos todos como iba a acabar la saga, con sangre verde esparcida por el suelo. Pero, ay, cuidado que tenemos que preparar el evento del año que viene, así que con una excusa ínfima, para darle a nuestro Duende Verde favorito el control absoluto del Universo Marvel. La lógica interna del tema es mejor ni pensarla ¿verdad? Vale, él ha sido quien ha disparado a la emperatriz Skrull, como si no fuese uno más de todos los que estaban luchando allí. Supongo que si nadie hubiese lanzado el disparo le darían el poder absoluto de Shield y de la Iniciativa a ojo de Halcón, ¿no? Pero como ya estamos acostumbrados a que los jefazos marvelitas se salten la coherencia normal para llegar al objetivo que buscan (¿alguien dijo Dinastía de M? ¿Alguien dijo Civil War?) Así que de Invasión secreta salimos en el Imperio Oscuro, donde Norman Osborn se va a terminar convirtiendo en un clon de Lex Luthor en Marvel y aliado con varios villanos de Marvel. Como siempre puede ser un movimiento interesante a corto plazo, pero como va siendo normal va a ser un evento que condicionará todo el Universo Marvel para el próximo año. Hasta el próximo evento.
Si contamos la de miles de veces que los Skrulls se han colado dentro del universo Marvel no acabaríamos, ya que han sido incuestionable elemento desde el número 2 de los 4F. Tanto que ya eran tomados un poco como broma, y quedaban apartados al papel de pequeños hombrecillos verdes. Claro, pero cuando una idea mil veces vista, te la presenta un amiguete tuyo se puede convertir en la idea del año. Y así fue. Brian Michael Bendis, que lleva relanzando a los Vengadores un tiempo, para horror (o eso dicen ) de los fans de los heroes más poderosos de la Tierra, le presentó a Quesada la idea de unos Skrulls suplantando a varios héroes y estando entre nosotros. Cuando un editor le podría enseñar que esa historia se ha hecho cientos de veces, desde la guerra Kree-Skrull (ahora ¡preludio de la invasión secreta!) hasta el Capitán América de Waid, pasando por varias veces en los Cuatro Fantásticos (Lo de Alicia Masters suplantada por Lyja es mucho más impactante que todo lo que se ve por estos puertos, y no hacía falta macrosaga ni nada por el estilo), Quesada decide convertirlo en una Invasión a gran escala y el macroevento del verano, con múltiples escenarios, limiteds aparte y crossovers con otras colecciones, donde, ustedes me perdonarán, esta vez sí que no he picado en ninguna.
Así empezaba pues Invasión secreta, que se estaba gestando en las páginas de los Vengadores de Bendis un año antes (aunque vendan la moto que estaba todo pensado desde los tiempos de Desunidos) y bueno, la cosa empieza bastante potente. Como era de esperar los Vengadores (nuevos, poderosos, lo que sea) van a ser el centro de la saga (como se han convertido de un tiempo a esta parte, quien nos lo iba a decir en los tiempos de Busiek, en el eje vertebrador de todo el universo Marvel) y la Invasión Skrull empieza con bastante buen pie. Los primeros golpes son demoledores, con el Baxter mandado a la Zona Negativa, sacar del escenario a Reed Richards, el mayor enemigo del Mundo-trono, y diezmar a sus enemigos en base a su mejor arma: la paranoia conspiratoria. En ese sentido Bendis lo hace bastante bien. Crea la sensación que cualquiera puede ser un Skrull inflitrado. Las revelaciones de los mismos son bastantes buenas e impactantes, con Jarvis y Hank Pym a la cabeza, y sobretodo crea un clima de desconfianza entre todos absoluto. No se si el mismo guionista se da cuenta de lo irónico que resulta que la duda se genera a partir de que de un tiempo a esta parte los personajes Marvel han dejado de comportarse como debieran. Por eso es posible que Tony Stark se plantee su verdadera identidad, como si un Mark Millar Skrull lo hubiese metido en situaciones que él no hubiese hecho ni en pintura. E igualmente referencial es la escena del primer número en que aparecen un montón de personajes Marvels en la Tierra Salvaje, que son como deberían ser, para enfrentarse a sus contrapartidas actuales, no excesivamente logradas la mayoría.
Además se utiliza con acierto la figura del agente durmiente (copiada descarademente de Battlestar Galactica, en efecto. y cuando la REina Skrull haga una referencia teológica, Bendis merece ser incluso denunciado, aunque dé pie a una réplica conseguida de Nick Furia) Los propios Skrulls no saben hasta el momento de su activación que eran agentes inflitrados (lo que es lavarse las manos sobre el comportamientos de los personajes, y la demostración de que nadie tenía nada pensado de antemano) Esto da pie a escenas buenas, como es la relación entre Ojo de Halcón (¿qué lleva puesto?) y Pájaro Burlón.
La cosa no pinta mal del todo, pero hay pequeños detalles que no terminan de cuajar a la perfeccion. Por ejemplo, la idea de la Tierra Salvaje puede estar bien, pero está estirada hasta cinco números, cuando todos conocíamos desde el principio la naturaleza Skrull de los allí expuestos. Hay un par de escenas chulas-chulescas con Maria Hill y la Agente Brand, que quedan bien, pero si para conseguirla has tenido una conversación de apenas minuto y medio desarrollada en tres números, es que la factura no es muy buena. Lo mismo sirve para la reaparición de Nick Furia, que es impactante y carismática, pero viene acompañada de un grupo sin sentido y el combate con los Skrulls vengadores es bastante esquemático.
Buena parte de que la factura no sea todo lo grande como nos la están vendiendo la tiene sin duda la elección del dibujante. No me parece que Francis Leinil Yu tenga que ser un dibujante especialmente malo. Pienso que en los Nuevos Vengadores, y la trayectoria oscura conspiratoria que parece tener la serie, puede dar de sí. Pero sinceramente sería el último dibujante que elegiría para un macroevento como este. Su dibujo es feista, esquemático y poco definido, y claro la espectacularidad que se le supone a una invasión como ésta está desaparecida, pues pide a gritos un dibujante brillante, detallista y espectacular. Además sus diseños son bastante chapuceros, y la coreografía en las batallas más bien inexistentes, con lo cual las escenas de acción terminan siendo lo más aburrido de la saga. ´Lo que supone un peligro significativo para cuando nos acerquemos al final de la misma.
Y efectivamente con eso nos vamos a encontrar. Si ya es molesto el estiramiento innecesario que mitiga el impacto que supone el inicio de la invasión inicial más lo será la llegada del clímax de la saga, con tres números por delante. No creo que costase mucho estructurar la sega de manera más lógica, porque parece que en verdad ha tenido dos escenas importante y el resto es relleno. El problema es como se llega hasta aquí. Los invasores, que habían conseguido pillar en bragas a los superhéroes marvelitas, y que llevan repitiendo machaconamente que la paranoia era su mejor arma y que la desconfianza les va a dar el triunfo, cuando los héroes consiguen contraatacar, con Reed Richards y Tony Stark a la cabeza, su única idea es la de esperarlos en mitad de Central park para darse de piños. Y ya está. Todo el ejército invasor contra los defensores de la Tierra. Porque todos sabemos que los Skrulls son tan poderosos físicamente que se pueden enfrentar a todos los superhéroes de la Tierra. Vale, te has cargado todas tus bazas definitivamente. Encima te queda dos números de una única escena de pelea, sin ninguna idea detrás, con coreografías insulsas de Yu y ningún momento quitaalientos. Más bien al contrario, para dar importancia significativa a lo que estamos viendo, cada vez más aburrido, Bendis decide que puede cargarse a un personaje emblemático de los Vengadores. Así, la Avispa será inutilmente ejecutada en el último número. Inútilmente en todos los sentidos, porque está torpemente ejecutado, pues el impacto que tiene en el desarrollo de la pelea es nulo, con lo cual pasa a los anales de las muertes ridículas de los crossovers.
A partir de aquí, pues ya sabemos todos como iba a acabar la saga, con sangre verde esparcida por el suelo. Pero, ay, cuidado que tenemos que preparar el evento del año que viene, así que con una excusa ínfima, para darle a nuestro Duende Verde favorito el control absoluto del Universo Marvel. La lógica interna del tema es mejor ni pensarla ¿verdad? Vale, él ha sido quien ha disparado a la emperatriz Skrull, como si no fuese uno más de todos los que estaban luchando allí. Supongo que si nadie hubiese lanzado el disparo le darían el poder absoluto de Shield y de la Iniciativa a ojo de Halcón, ¿no? Pero como ya estamos acostumbrados a que los jefazos marvelitas se salten la coherencia normal para llegar al objetivo que buscan (¿alguien dijo Dinastía de M? ¿Alguien dijo Civil War?) Así que de Invasión secreta salimos en el Imperio Oscuro, donde Norman Osborn se va a terminar convirtiendo en un clon de Lex Luthor en Marvel y aliado con varios villanos de Marvel. Como siempre puede ser un movimiento interesante a corto plazo, pero como va siendo normal va a ser un evento que condicionará todo el Universo Marvel para el próximo año. Hasta el próximo evento.
sábado, julio 18
DRAGON BALL
Vale, lo he hecho. Me lo habían advertido por toda la red, amenazado incluso. No había ni un solo halo de esperanza, pero aún así mis instintos han sido más fuertes que yo y acabo de terminar DRAGON BALL: EVOLUTION. Ya sabeis, espoilers a partir de ahora, no leais si es que quereis pasar una hora mala.
No, en serio, la película es mala de consideración, está claro. Pero tampoco es la peor película de la historia. Más bien es una peli B intrascendente y mal hecha, que no hubiese levantado las ampollas que ha levantado (todas, antes de su estreno) si hubiesen dejado a los miles de seguidores de Bola de Drac en paz.
Porque muchas veces no entiendo como funciona el mercado cinematográfico. Entiendo que alguien pueda ver un filón en la serie anime que tiene rendidos admiradores por todo el globo. Cierto. Pero si te planteas llevarla a la gran pantalla a lo mejor tienes que tener un poquito en cuenta el material de origen, si no quieres que los muñecos vudú de los productores y directores de este engrendro pase de mano en mano.
Y aquí es donde me pierdo por completo. El mundo de Akira Toriyama es realmente complicado llevar a la pantalla. Hay dos Dragon Ball claramente diferenciados. El primero, el que impulsa la serie y el que es genial, el del goku pequeño. Con un mundo surrealista creado a su alrededor, un perfecto equilibrio entre sentido del humor y escenas de luchas, tramas divertidas y personajes carismáticos. Y el segundo, con el Goku adulto, donde todo se vuelve farragoso, pomposamente dramático, y donde priman los personajes poderosos de manera desorbitada sin pizca de gracia. A Toriyama se le fue la pinza, es cierto, aunque éste parece ser el Goku más popular, un interrogante que nunca entenderé.
¿Y que Goku vemos aquí? Pues sinceramente a ninguno. Si ya sabíamos que en la película nos perdíamos la mejor baza de la serie (ese mundo hipersurrealista, con animales hablantes, poderes estrafalarios, gente con tres ojos y cualquier locura imaginada por la cabeza de Toriyama siendo válida, y que ya había mostrado su mejor versión en Dr. Slump) ahora voluntariamente pierden otra de las bazas fundamentales del personaje. Fuera esa ingenuidad antisocial de la que hacía gala Goku en su inicio. La candidez extrema del protagonista es sustituida por (el horror) un niñato adolescente cuyo mayor interes es babear por una chica y que le dejen asistir a fiesta de instituto (¡Maldita secundaria!) ¿que sentido tiene hacer esto? ¿Hay mayor traición al personaje? Porque como es de imaginar tampoco es que este replanteamiento nos abra las puertas a momentos fascinantes, si no más bien el contrario: la pelea con los chulitos del instituto, la lamentable relación con su chica ChiChi, etc.
Esto no es solo aplicable a Goku, es aplicable a toda la película. El resto de personajes pueden tener un mejor perfil que el protagonista, pero no por eso se van a salvar, a excepción quizás de Bulma (aunque sea algo más borde que en la serie) Chichi tiene menos interés que la protagonista de High School Musical, Fullet Tortuga sigue siendo un viejo verde, pero lo que hace Chow Yun Fat con él es motivo de sanción disciplinaria, y es cierto que Yamscha en su primera aparición era un ladronzuelo chuleta, pero no caía tan rematadamente mal como cae el chino cudeiro que han puesto aquí. Y el caso aún más lamentable que el de Goku es el de Piccollo (bah, para mí siempre será Satanás Cor Petit) el mejor villano de la serie de dibujos, y que podía haber quedado espectacular en su paso a la gran pantalla. No es que tenga diferente personalidad (¿personalidad? ¿eso qué es? preguntan sus guionistas) sino que su aparición en la pantalla es nula. Sale tres veces en plan Darth Sidious, sin hacer nada y dejando que las escenas guapas (¿guapas?) de acción las tenga su esbirra, y en la hora del enfrentamiento final con Songoku, el momento de la verdad, el ahora se van a enterar los de Matrix 3 lo que es acción desorbitada, dura exactamente veinte segundos. No lo tacharemos de anticlimático, porque a esa altura todos estamos deseando que acabe este engendro.
Porque lo único bueno que se puede decir es que la película se acaba pronto. En apenas una hora y cuarto ya has dado cuenta de ella. Ni siquiera esto es bueno, porque que todo demasiado caótico y precipitado. Parece más un piloto para una futura serie que una película en sí. Se presentan los personajes importantes, más algunas escenas de acción y rápido, que el malo tiene ya las siete bolas, a ver si acabamos pronto. Tampoco nos vamos a quejar, porque ni siquiera se consigue la espectacularidad que se le presumía y los efectos son bastante deficientes en algunos aspectos. Vamos, que si lo único bueno que puedes echarte a la cara son pequeños guiños como las Capsulas Poipoi, el radar de las bolas, o la aparición del torneo de artes marciales (gratuita a más no poder, a decir verdad) pues ya está todo dicho. No perderás mucho tiempo, vale, pero será tiempo perdido.
No, en serio, la película es mala de consideración, está claro. Pero tampoco es la peor película de la historia. Más bien es una peli B intrascendente y mal hecha, que no hubiese levantado las ampollas que ha levantado (todas, antes de su estreno) si hubiesen dejado a los miles de seguidores de Bola de Drac en paz.
Porque muchas veces no entiendo como funciona el mercado cinematográfico. Entiendo que alguien pueda ver un filón en la serie anime que tiene rendidos admiradores por todo el globo. Cierto. Pero si te planteas llevarla a la gran pantalla a lo mejor tienes que tener un poquito en cuenta el material de origen, si no quieres que los muñecos vudú de los productores y directores de este engrendro pase de mano en mano.
Y aquí es donde me pierdo por completo. El mundo de Akira Toriyama es realmente complicado llevar a la pantalla. Hay dos Dragon Ball claramente diferenciados. El primero, el que impulsa la serie y el que es genial, el del goku pequeño. Con un mundo surrealista creado a su alrededor, un perfecto equilibrio entre sentido del humor y escenas de luchas, tramas divertidas y personajes carismáticos. Y el segundo, con el Goku adulto, donde todo se vuelve farragoso, pomposamente dramático, y donde priman los personajes poderosos de manera desorbitada sin pizca de gracia. A Toriyama se le fue la pinza, es cierto, aunque éste parece ser el Goku más popular, un interrogante que nunca entenderé.
¿Y que Goku vemos aquí? Pues sinceramente a ninguno. Si ya sabíamos que en la película nos perdíamos la mejor baza de la serie (ese mundo hipersurrealista, con animales hablantes, poderes estrafalarios, gente con tres ojos y cualquier locura imaginada por la cabeza de Toriyama siendo válida, y que ya había mostrado su mejor versión en Dr. Slump) ahora voluntariamente pierden otra de las bazas fundamentales del personaje. Fuera esa ingenuidad antisocial de la que hacía gala Goku en su inicio. La candidez extrema del protagonista es sustituida por (el horror) un niñato adolescente cuyo mayor interes es babear por una chica y que le dejen asistir a fiesta de instituto (¡Maldita secundaria!) ¿que sentido tiene hacer esto? ¿Hay mayor traición al personaje? Porque como es de imaginar tampoco es que este replanteamiento nos abra las puertas a momentos fascinantes, si no más bien el contrario: la pelea con los chulitos del instituto, la lamentable relación con su chica ChiChi, etc.
Esto no es solo aplicable a Goku, es aplicable a toda la película. El resto de personajes pueden tener un mejor perfil que el protagonista, pero no por eso se van a salvar, a excepción quizás de Bulma (aunque sea algo más borde que en la serie) Chichi tiene menos interés que la protagonista de High School Musical, Fullet Tortuga sigue siendo un viejo verde, pero lo que hace Chow Yun Fat con él es motivo de sanción disciplinaria, y es cierto que Yamscha en su primera aparición era un ladronzuelo chuleta, pero no caía tan rematadamente mal como cae el chino cudeiro que han puesto aquí. Y el caso aún más lamentable que el de Goku es el de Piccollo (bah, para mí siempre será Satanás Cor Petit) el mejor villano de la serie de dibujos, y que podía haber quedado espectacular en su paso a la gran pantalla. No es que tenga diferente personalidad (¿personalidad? ¿eso qué es? preguntan sus guionistas) sino que su aparición en la pantalla es nula. Sale tres veces en plan Darth Sidious, sin hacer nada y dejando que las escenas guapas (¿guapas?) de acción las tenga su esbirra, y en la hora del enfrentamiento final con Songoku, el momento de la verdad, el ahora se van a enterar los de Matrix 3 lo que es acción desorbitada, dura exactamente veinte segundos. No lo tacharemos de anticlimático, porque a esa altura todos estamos deseando que acabe este engendro.
Porque lo único bueno que se puede decir es que la película se acaba pronto. En apenas una hora y cuarto ya has dado cuenta de ella. Ni siquiera esto es bueno, porque que todo demasiado caótico y precipitado. Parece más un piloto para una futura serie que una película en sí. Se presentan los personajes importantes, más algunas escenas de acción y rápido, que el malo tiene ya las siete bolas, a ver si acabamos pronto. Tampoco nos vamos a quejar, porque ni siquiera se consigue la espectacularidad que se le presumía y los efectos son bastante deficientes en algunos aspectos. Vamos, que si lo único bueno que puedes echarte a la cara son pequeños guiños como las Capsulas Poipoi, el radar de las bolas, o la aparición del torneo de artes marciales (gratuita a más no poder, a decir verdad) pues ya está todo dicho. No perderás mucho tiempo, vale, pero será tiempo perdido.
martes, junio 16
SALTO COMPLETADO
No creo que engañe a nadie a estas alturas si me declaro fan de la ciencia ficción. Varias de las obras que me han calado profundamente provienen de este género, y la verdad es que siempre es de agradecer nuevas intentonas, por lo que la noticia que corría como la pólvora del nivel de calidad que estaba teniendo Battlestar Galactica, no hacía más que ponerme los dientes largos. Ahora, tras un trimestre rodeado de vipers, cilons y habitantes de Caprica ya puedo dar mi opinión personal sobre la que muchos consideran "la mejor serie de ciencia ficción de la historia"
Y evidentemente no es para tanto. A ver, es una serie terriblemente disfrutable, con momentos impagables y un buen uso de la ciencia ficción. No es la Ciencia ficción pura y dura que tanto me gusta (y que tiene su cénit en la Nueva Generación) que trata de jugar con los límites insospechados de la física. BSG utiliza la ciencia ficción como inequívoca metáfora política y social, lo cual hay que reconocerle como un enorme mérito.
Galactica Estrella de Combate es para quien no lo supiera un remake de una serie de los años ochenta, de la que admito no recordar absolutamente nada. En la BSG actual, con un tremendo inicio de serie los enemigos de la misma, los Cylon, van a lanzar un ataque contra las colonias humanas, acabando con el 99% de la humanidad. solo unas cuantas naves quedan a la deriva y a las órdenes militares del almirante Adama y de la presidenta Roslin. El principio de la serie es tremendo. Además sumémosle que en una acertada manera de aportar ideas creativas y recortar presupuesto los cilons que aparecen han evolucionado hasta tener apariencia humana, por lo que se dispara la paranoia ante la que cualquier personaje de la serie puede ser en verdad un cilon.
Las bases para que la serie nos tenga en vilo está en marcha... pero falla. no sé porque pero realmente son tan pocos los momentos en que sienta verdadera expectacion por lo que están contando. Quizás se debe al caracter autoconclusivo de todos los capitulos, donde apenas tiene transcendencia lo que pasa de uno a otro. O quizás se pueda abarcar aquí la máxima de quien mucho abarca..., pues son tantos los temas que pretende tocar los guionistas ante esta situación. Está claro que el ataque a las doce colonias dibuja un mundo post-11S, y a partir de ahí se tocan todos los palos: terrorismo, resistencia, la paranoia y desconfianza, derechos civiles contra derechos militares, estados de sitio, religión, huelgas, metafísica, racismo y xenofobia. Vamos, que no se dejan ningún debate por tocar, lo cual está bien, que duda cabe, pero incide de manera notoria en la trama principal de la serie, archivada y poco tendiente a evolucionar en sus primeras temporadas. Los cilons simplemente son unas naves que aparecen en el Dradis en cada capítulo y toca la típica escena espacial. La paranoia cilon está lógicamente sosegada, pues la idea de que solo hay doce modelos cilon (de los cuales en el primer capítulo ya conocemos a cuatro) hacen que haya que añadir con cuentagotas las siguientes revelaciones, lo que mitiga bastante el argumento principal. Vamos, que quien dice que seguir esta serie es como seguir Lost, debe ser porque no ha visto ningún capítulo en la Isla.
Precisamente a diferencia de Lost el problema que tienen la serie es que nunca han pensado la serie a largo plazo (Me parece que tengo que explicar esto, pues no creo ni en pintura que los guionistas de Lost tuviesen pensado el final de su serie, pero sí pensaban en la larga duración de la misma, y no les importaba abrir tramas y dejarlas inconclusas sabiendo que ya las recuperarían) EN BSG no. Toda trama abierta concluye necesariamente en el mismo capítulo. Solo hechos tan importantes como la primera season final en Kobol, o la llegada y enfrentamiento con la Estrella de combate Pegasus merecen capítulo doble. Y aún más paradigmático es el caso de Nueva Caprica, espectacular (aunque también precipitado) cierre e inicio de la segunda temporada, que supone un momento definitorio para muchos personajes… y que se resuelve en apenas tres capítulos, para volver a las andanzas tradicionales. Este pensamiento a corto plazo es perjudicial por ejemplo para algunos personajes, que se van ubicando según convenga al momento y la situación sin más importancia. Relevante es el caso de Lee Adama que ha pasado de hijo rebelde a hijo fiel, de golpista a almirante, de abogado defensor del mayor criminal en Galactica a presidente de las colonias. Pero aún más surrealista un tipo como Gaius Baltar, al que nos hemos encontrado como traidor, experto en Cylon, científico, recurso cómico, vicepresidente, oposición, presidente, colaboracionista, aliado Cylon, voz en la sombra y mesías de baja estopa, en un claro caso de personaje con una indefinición brutal y que sobra en la serie desde los acontecimientos de Nueva Caprica.
Justo es decirlo, estos casos son más bien excepcionales, porque los personajes de BSG son por encima de todo sólidos. Ninguno tiene una caracterización excepcional, y más de uno cae directamente en el estereotipo (como podría ser Starbuck, salvo por el hecho de ser una mujer) pero tanto tiempo conviviendo con ellos, uno termina apreciando los pequeños matices de los mismos. Además, como decimos la serie es tan abierta y tan completa que muchos personajes secundarios tienes espacio suficiente para expandirse y colocarse entre los favoritos de la serie, como Gaeta, Duahla o el jefe Tirol. ´
Un pero pasa cuando se intenta hacer lo mismo con los Cylon. En la primera temporada los Cylon eran ese enemigo invisible, maligno sin más intención y necesidad que destruir a los buenos. El Nazi de las películas de la II Guerra Mundial, para entendernos. EL malo sin grises. (más allá del personaje de Boomer, que se revela frente a su naturaleza Cylon) A partir de la segunda temporada se intenta dar una explicación y justificación al comportamiento de los exterminadores de la humanidad, y nos introducen, Caprica Six mediante, una metafísica Cylon sobre el Dios verdadero en contra de los dioses que adoran los hombres, la mar de farragosa. A partir de aquí los inevitables enfrentamientos y facciones entre los propios Cylons, sin atenernos muy bien por qué. En principio con Danna intentando conocer a los Cylons ocultos y más tarde con una guerra civil cylon en base al libre albedrío de sus robots (¡!) y posterior alianza con los humanos. Todos estos hechos basados en justificaciones pseudofilosóficas para excusar a los exterminadores del 99% de la raza humana.
Si una cosa sí tiene BSG es que acaba por todo lo alto. La primera y la segunda temporada son entretenidas (sobre todo la primera, más simple en sus intenciones y con mejor resultado) pero simplemente correctas, y algo reiterativas. Aunque todo cambia con la llegada de Nueva Caprica a la serie y la tercera temporada espera que sea un in crescendo brutal, la cosa queda más bien en coitus interruptus y se vuelve a la dinámica de siempre, enlazando flashbacks de Nueva Caprica y limando las tensiones románticas que tiene la serie. Finalmente al final de la cuarta temporada al fin se dan cuenta de que tienen que mover la serie y la desaparición y posterior resurrección de Starbuck al menos nos llena de incertidumbre. Y es en especial el descubrimiento de cuatro de los cinco últimos cylons (en una manera muy original de activarlos, con un magistral uso de All the Watchtower de Bob Dylan) cuando, ¡por fin!, nos ponen los dientes largos. La cuarta temporada sí se va a convertir en un in crescendo fantástico, con la búsqueda definitiva de la tierra y la alianza Cylon-humanos de por medio. Finalmente el 4x10 se convierte en el mejor capítulo de toda la serie, al menos para el que esto suscribe, con la revelación ante toda la tripulación de los Cylon ocultos, el emplazamiento final de la tierra y la llegada a ésta… brutal, impactante, perfecta escena a lo Planeta de los Simios, que mereció ser el final definitivo de la serie. Aquí la serie sí nos tiene enganchados como se le supone. Nos afectan las decisiones de los personajes (¿No empatizamos más con la muerte de Dhuala que, por ejemplo, con la de Billy?) y vivimos con más intensidad lo que acontece (¿no es más importante el intento de motín de Gaeta y que otros intentos anteriores, como los de la pegasus?) Incluso lo que podía haberse convertido en un fiasco importante, como el descubrimiento del Cylon definitivo, recuperando a un personaje muerto como constructora de todos los Cylon, nos trae momentos muy buenos como el monólogo de Cavil (desde ya uno de los mejores discursos que nunca ha lanzado una máquina)
Así que no hacíamos más que prepararnos para un final antológico de la serie, que estaba viviendo sus mejores momentos… y el último capítulo hace aguas. Ya no por el polémico cierre de la serie, en que la BSG llega a una tierra precivilizada y deciden plantarse allí, sino como se llega hasta allí. Con decisiones bastante cuestionables. La aparición de la “verdadera” Tierra le quita toda la magia y potencia al final del 4X10, la batalla final contra los Cylon es muy aparatosa y tal, pero poco más. Se soluciona de manera facilona y la muerte del malo maloso, Cavil, es de juzgado de guardia. Y los hechos inexplicables que tenía la serie se quedan, pues eso, sin explicar. Los misterios que había ido acumulando la serie en su última temporada (la escena de la ópera, el papel de Hera, la naturaleza de la renacida Starbuck…) se atribuyen directamente a una intervención divina (sin ambigüedades ni florituras. Directamente) lo cual es bastante exasperante. En fin, aunque la serie tenía que acabar en lo más alto se pega un buen batacazo.
El resultado al final es agridulce. Ha sido una gran serie de ciencia ficción, y ha tocado temas (muchos) amplios y relevantes. Pero siempre nos queda la sensación de que la serie podía haber sido más intensa de lo que ha sido. En fin la Estrella de combate ha dado su último salto y, con sus defectos y problemas, se la va a echar de menos. Eso decimos todos.
Y evidentemente no es para tanto. A ver, es una serie terriblemente disfrutable, con momentos impagables y un buen uso de la ciencia ficción. No es la Ciencia ficción pura y dura que tanto me gusta (y que tiene su cénit en la Nueva Generación) que trata de jugar con los límites insospechados de la física. BSG utiliza la ciencia ficción como inequívoca metáfora política y social, lo cual hay que reconocerle como un enorme mérito.
Galactica Estrella de Combate es para quien no lo supiera un remake de una serie de los años ochenta, de la que admito no recordar absolutamente nada. En la BSG actual, con un tremendo inicio de serie los enemigos de la misma, los Cylon, van a lanzar un ataque contra las colonias humanas, acabando con el 99% de la humanidad. solo unas cuantas naves quedan a la deriva y a las órdenes militares del almirante Adama y de la presidenta Roslin. El principio de la serie es tremendo. Además sumémosle que en una acertada manera de aportar ideas creativas y recortar presupuesto los cilons que aparecen han evolucionado hasta tener apariencia humana, por lo que se dispara la paranoia ante la que cualquier personaje de la serie puede ser en verdad un cilon.
Las bases para que la serie nos tenga en vilo está en marcha... pero falla. no sé porque pero realmente son tan pocos los momentos en que sienta verdadera expectacion por lo que están contando. Quizás se debe al caracter autoconclusivo de todos los capitulos, donde apenas tiene transcendencia lo que pasa de uno a otro. O quizás se pueda abarcar aquí la máxima de quien mucho abarca..., pues son tantos los temas que pretende tocar los guionistas ante esta situación. Está claro que el ataque a las doce colonias dibuja un mundo post-11S, y a partir de ahí se tocan todos los palos: terrorismo, resistencia, la paranoia y desconfianza, derechos civiles contra derechos militares, estados de sitio, religión, huelgas, metafísica, racismo y xenofobia. Vamos, que no se dejan ningún debate por tocar, lo cual está bien, que duda cabe, pero incide de manera notoria en la trama principal de la serie, archivada y poco tendiente a evolucionar en sus primeras temporadas. Los cilons simplemente son unas naves que aparecen en el Dradis en cada capítulo y toca la típica escena espacial. La paranoia cilon está lógicamente sosegada, pues la idea de que solo hay doce modelos cilon (de los cuales en el primer capítulo ya conocemos a cuatro) hacen que haya que añadir con cuentagotas las siguientes revelaciones, lo que mitiga bastante el argumento principal. Vamos, que quien dice que seguir esta serie es como seguir Lost, debe ser porque no ha visto ningún capítulo en la Isla.
Precisamente a diferencia de Lost el problema que tienen la serie es que nunca han pensado la serie a largo plazo (Me parece que tengo que explicar esto, pues no creo ni en pintura que los guionistas de Lost tuviesen pensado el final de su serie, pero sí pensaban en la larga duración de la misma, y no les importaba abrir tramas y dejarlas inconclusas sabiendo que ya las recuperarían) EN BSG no. Toda trama abierta concluye necesariamente en el mismo capítulo. Solo hechos tan importantes como la primera season final en Kobol, o la llegada y enfrentamiento con la Estrella de combate Pegasus merecen capítulo doble. Y aún más paradigmático es el caso de Nueva Caprica, espectacular (aunque también precipitado) cierre e inicio de la segunda temporada, que supone un momento definitorio para muchos personajes… y que se resuelve en apenas tres capítulos, para volver a las andanzas tradicionales. Este pensamiento a corto plazo es perjudicial por ejemplo para algunos personajes, que se van ubicando según convenga al momento y la situación sin más importancia. Relevante es el caso de Lee Adama que ha pasado de hijo rebelde a hijo fiel, de golpista a almirante, de abogado defensor del mayor criminal en Galactica a presidente de las colonias. Pero aún más surrealista un tipo como Gaius Baltar, al que nos hemos encontrado como traidor, experto en Cylon, científico, recurso cómico, vicepresidente, oposición, presidente, colaboracionista, aliado Cylon, voz en la sombra y mesías de baja estopa, en un claro caso de personaje con una indefinición brutal y que sobra en la serie desde los acontecimientos de Nueva Caprica.
Justo es decirlo, estos casos son más bien excepcionales, porque los personajes de BSG son por encima de todo sólidos. Ninguno tiene una caracterización excepcional, y más de uno cae directamente en el estereotipo (como podría ser Starbuck, salvo por el hecho de ser una mujer) pero tanto tiempo conviviendo con ellos, uno termina apreciando los pequeños matices de los mismos. Además, como decimos la serie es tan abierta y tan completa que muchos personajes secundarios tienes espacio suficiente para expandirse y colocarse entre los favoritos de la serie, como Gaeta, Duahla o el jefe Tirol. ´
Un pero pasa cuando se intenta hacer lo mismo con los Cylon. En la primera temporada los Cylon eran ese enemigo invisible, maligno sin más intención y necesidad que destruir a los buenos. El Nazi de las películas de la II Guerra Mundial, para entendernos. EL malo sin grises. (más allá del personaje de Boomer, que se revela frente a su naturaleza Cylon) A partir de la segunda temporada se intenta dar una explicación y justificación al comportamiento de los exterminadores de la humanidad, y nos introducen, Caprica Six mediante, una metafísica Cylon sobre el Dios verdadero en contra de los dioses que adoran los hombres, la mar de farragosa. A partir de aquí los inevitables enfrentamientos y facciones entre los propios Cylons, sin atenernos muy bien por qué. En principio con Danna intentando conocer a los Cylons ocultos y más tarde con una guerra civil cylon en base al libre albedrío de sus robots (¡!) y posterior alianza con los humanos. Todos estos hechos basados en justificaciones pseudofilosóficas para excusar a los exterminadores del 99% de la raza humana.
Si una cosa sí tiene BSG es que acaba por todo lo alto. La primera y la segunda temporada son entretenidas (sobre todo la primera, más simple en sus intenciones y con mejor resultado) pero simplemente correctas, y algo reiterativas. Aunque todo cambia con la llegada de Nueva Caprica a la serie y la tercera temporada espera que sea un in crescendo brutal, la cosa queda más bien en coitus interruptus y se vuelve a la dinámica de siempre, enlazando flashbacks de Nueva Caprica y limando las tensiones románticas que tiene la serie. Finalmente al final de la cuarta temporada al fin se dan cuenta de que tienen que mover la serie y la desaparición y posterior resurrección de Starbuck al menos nos llena de incertidumbre. Y es en especial el descubrimiento de cuatro de los cinco últimos cylons (en una manera muy original de activarlos, con un magistral uso de All the Watchtower de Bob Dylan) cuando, ¡por fin!, nos ponen los dientes largos. La cuarta temporada sí se va a convertir en un in crescendo fantástico, con la búsqueda definitiva de la tierra y la alianza Cylon-humanos de por medio. Finalmente el 4x10 se convierte en el mejor capítulo de toda la serie, al menos para el que esto suscribe, con la revelación ante toda la tripulación de los Cylon ocultos, el emplazamiento final de la tierra y la llegada a ésta… brutal, impactante, perfecta escena a lo Planeta de los Simios, que mereció ser el final definitivo de la serie. Aquí la serie sí nos tiene enganchados como se le supone. Nos afectan las decisiones de los personajes (¿No empatizamos más con la muerte de Dhuala que, por ejemplo, con la de Billy?) y vivimos con más intensidad lo que acontece (¿no es más importante el intento de motín de Gaeta y que otros intentos anteriores, como los de la pegasus?) Incluso lo que podía haberse convertido en un fiasco importante, como el descubrimiento del Cylon definitivo, recuperando a un personaje muerto como constructora de todos los Cylon, nos trae momentos muy buenos como el monólogo de Cavil (desde ya uno de los mejores discursos que nunca ha lanzado una máquina)
Así que no hacíamos más que prepararnos para un final antológico de la serie, que estaba viviendo sus mejores momentos… y el último capítulo hace aguas. Ya no por el polémico cierre de la serie, en que la BSG llega a una tierra precivilizada y deciden plantarse allí, sino como se llega hasta allí. Con decisiones bastante cuestionables. La aparición de la “verdadera” Tierra le quita toda la magia y potencia al final del 4X10, la batalla final contra los Cylon es muy aparatosa y tal, pero poco más. Se soluciona de manera facilona y la muerte del malo maloso, Cavil, es de juzgado de guardia. Y los hechos inexplicables que tenía la serie se quedan, pues eso, sin explicar. Los misterios que había ido acumulando la serie en su última temporada (la escena de la ópera, el papel de Hera, la naturaleza de la renacida Starbuck…) se atribuyen directamente a una intervención divina (sin ambigüedades ni florituras. Directamente) lo cual es bastante exasperante. En fin, aunque la serie tenía que acabar en lo más alto se pega un buen batacazo.
El resultado al final es agridulce. Ha sido una gran serie de ciencia ficción, y ha tocado temas (muchos) amplios y relevantes. Pero siempre nos queda la sensación de que la serie podía haber sido más intensa de lo que ha sido. En fin la Estrella de combate ha dado su último salto y, con sus defectos y problemas, se la va a echar de menos. Eso decimos todos.
martes, junio 9
ONCE IDEAL DE LA TEMPORADA 2008/09
España
Valdes
Alves
Piqué
Pepe
Luis Filipe
Diarra
Xavi
Iniesta
Messi
Forlan
Etóo
Europa
Julio Cesar
Alves
Piqué
Vidic
Evra
Xavi
Carrick
Messi
Cristiano Ronaldo
Forlan
Ibrahimovic
Ni uno. Ni uno solo de los del año pasado en España repiten. Se caen respecto de la primera vuelta Diego Lopez, Capdevila, Manuel Fernandes y Villa. Monopolio aplastante del Barça, como no podía ser de otra manera. En Europa casi cupo exclusivo de manera alarmante entre Manchester y Barça, los dos equipos hegemónicos del continente, aunque el puesto de portero me crea muchas dudas.
Valdes
Alves
Piqué
Pepe
Luis Filipe
Diarra
Xavi
Iniesta
Messi
Forlan
Etóo
Europa
Julio Cesar
Alves
Piqué
Vidic
Evra
Xavi
Carrick
Messi
Cristiano Ronaldo
Forlan
Ibrahimovic
Ni uno. Ni uno solo de los del año pasado en España repiten. Se caen respecto de la primera vuelta Diego Lopez, Capdevila, Manuel Fernandes y Villa. Monopolio aplastante del Barça, como no podía ser de otra manera. En Europa casi cupo exclusivo de manera alarmante entre Manchester y Barça, los dos equipos hegemónicos del continente, aunque el puesto de portero me crea muchas dudas.
sábado, marzo 21
WATCHMEN
A Pesar de que no me ha pedido que no lo haga lo voy a hacer. opinión personal e intransferible sobre Watchmen. Daré mi opinión antes de empezar a leer cosas de la peli y con múltiples spoilers y desenlaces. Advertido queda todo aquel que quiera seguir leyendo sin haber visto la película. Como siempre empezamos primero con los trailers, pero como esta vez no hay ninguno vamos directamente a la película.
No creo que haga falta abrir recordando la magnificiencia de Watchmen, opus magna de cómic de superhérores de los ochenta y que catapultó, si no lo estaba ya, a Alan Moore al olimpo de guionistas de cómics, del cual ya nunca más se movió. Siempre he tenido claro desde que apareció este proyecto que Watchmen es absolutamente inadaptable a otro medio, ya no solo por su duración y que buena parte del transfondo de la obra aparezca entre bambalinas, con apéndices y demás. Es que Watchmen quiso ser, y es lo que más se ha acercado nunca, la quinta esencia del cómic. Esa obra que lleva al noveno arte un paso más allá de donde había llegado nadie. Y lo que por lo que cuenta claro: una historia densa, densísima donde toca multitud de temas a cual más interesante: el vigilantismo, la diferencia que supone el auténtico superhombre, la ucronía, la deconstruccion de los héroes. Pero lo es especialmente por como lo cuenta. Y ahí es donde la película está destinada a fracasar.
Zack Snyder vino de triunfar con un material radicalmente opuesto, 300 de Frank Miller, que es básicamente una experiencia visual de primero orden, aunque algo vacua. Aquí, se le nota que le fascina la obra original, y se dispone a contarla tal cual. A contarlo TODO igual que en el cómic, de manera literal, y eso es una completa utopía: La película se va a más de tres horas y aún así se se deja muchas cosas en el tintero, los personajes aparecen apenas silueteados y se pierden multitud de matices en ellos, y hay tramas enteras que quedan abandonadas por completo.
Y hay nos encontramos con el verdadero error de Snyder. Por contentar a los fieles de la obra original (él mismo) deja de banda a quien no la conoce. Para el público neófito la película se hará farragosa y extremadamente larga. Tiene un importante problema de ritmo. Al público se le da tanta información que es difícil de procesar, así que supongo que para los no fieles costará entender el papel en la trama de los Minutemen, los comentarios fascistas de Roscharch o simplemente por qué matan al comediante.
Además, después de dos añadidos iniciales, la película es tan tan fiel al cómic que se nota su carácter episódico (eso para quien diga que Watchmen es una novela gráfica) Quizás soy yo que conozco el cómic al dedillo, pero no era difícil ir perfilando uno a uno los finales del capítulo. Esto es aceptable en primer término, en que la fidelidad no es un lastre, pero la perfecta estructura de la serie hace que los capítulos pares estén dedicados a determinados personajes (Comediante, Dr. Manhattan, Roscharch, Espectro de Seda, Ozymandias) lo que produce una interrupción consentible y disfrutable dentro de la narración episódica, pero totalmente abrupta dentro del entroncado de una pelicula.
¿Y todo esto para qué? Porque conseguirá, con un diseño de producción preciso recrear el mundo de Watchmen de manera perfecta. Conseguirá que los actores sean perfecto reflejo de sus personajes, especialmente bien el Comediante, un perturbante Roscharch y, sorpresa, Buho Nocturno, que parecía estaba dibujado por Gibbons. Algo peor en el diseño Manhattan y Ozymandias y quizás la peor del reparto sea Espectro de Seda. Pero aún así no va a ser suficiente para los fans. Porque Watchmen la película, sirve para que veamos cuán redondo es Watchmen el cómic. Porque han eliminado la historia de piratas, con acierto, pero sin ella no se entiende la motivación del personaje de Ozymandias, que sin matices aparece como el malo porque sí. Han eliminado la esquina de Watchmen, con acierto, pero sin la visión del hombre corriente, o sin los artículo derechistas del Newfrontiersman no existe debate sobre los vigilantes. En definitiva la historia se diluye considerablemente, dando especial importancia al Dr. Manhattan por encima del resto y obviando una cantidad de temas que hacen de Watchmen lo que es.
No me malinterpreten, no soy idiota. Soy perfectamente consciente que si Snyder hubiese querido seguir otro camino, aunque sea respetando la esencia de la obra, ahora mismo estaría aquí apredreándole (como hice sin ir más lejos con los que perpretaron V de Vendetta) Pero uno tiene que ser consciente de las limitaciones que le impone el material con el que trabaja y buscar soluciones. Es una lástima, porque las veces que se "ha salido del guión" no le ha ido tan mal, como la magnífica escena de títulos de crédito, lo mejor de la película, donde resume a la perfección el paso de la edad de oro superheroica a los oscuros ochenta en apenas unos minutos con imágenes que se clavan en la retina, o el polémico final que, aunque no tiene nada que ver con el del cómic, sí que tiene el mismo significado (y si me apuran no supone el abrupto cambio de registro que pretendió Moore) Pero el resto de la película Snyder es un esclavo deseoso de serlo a las órdenes de Moore y Gibbons. Incluso en los diálogos, pues alguien debería de hacerles entender que las parrafadas escritas no tienen porque quedar bien en pantalla.
Y como decíamos aquí está destinado a fracasar, porque varias de las proezas narrativas que tiene el cómic no son adaptables a la pantalla. Estoy pensando por ejemplo en la simetría inherente en el cómic, que es algo que es imposible hacer en otro medio, o las escenas que pasan al fondo de las viñetas, donde uno puede y debe disfrutar regodearse disfrutando de las pequeñas historias que pululan dentro de la historia, o el simple esquema de Moore de nueve viñetas por página, lo que confiere un ritmo específico a la lectura, que en la película, a pesar de las tres horas que dura siempre va a parecer revolucionada.
Sin ir más lejos tres de los momentos capitales de Watchmen aparecen en la película descafeinados de manera notable: el capítulo del Dr. Manhattan, donde Watchmen nos quiere dar la sensacion de simultaneidad de los recuerdo de Osterman, y que es milimétrico, en la película apenas queda como un flashback diluído y convencional. El capitulo de Roscharch, que es una maravilla de entrar en la mente enferma del justiciero y ver como eso te cambia por dentro, se cuenta en apenas cinco minutos con escenas gores para que parezca más epatante. Por otra parte, uno de mis favoritos desde siempre, el capítulo de Espectro de Seda, donde a través de una conversación con Manhattan va hilando la verdad sobre su vida se lo quitan de encima con el superhombre abriendo la mente de ella y a otra cosa, que tenemos que ir al final de la peli. Son muestras evidentes que la película palidece ante la maestría que tiene el cómic. Ante esto Snyder ofrece diseño de producción y ya está. Es decir formalmente un diez. Pero el resto... pufff. Su única solución es el uso y abuso de la cámara lenta, poses chulescas y coreografias (menos de lo que podíamos temer, porque tampoco hay tanta acción en Watchmen) Triste bagaje contando que estás contando una obra capital.
Así que sí. Sigo pensando lo mismo: Watchmen es un cómic inadaptable. Creo que Snyder ha hecho lo mejor que se puede hacer con él. Una recreación perfecta, buscar el mismo espíritu que la obra original, y ser lo más fiel posible al cómic, lo que termina siendo contraproducente para la película. Siendo el mejor Watchmen que se puede hacer en pantalla no va a dejar de ser "otra película de superhéroes" y si algo no era Watchmen era "otro cómic de superhéroes". Con eso queda todo dicho.
No creo que haga falta abrir recordando la magnificiencia de Watchmen, opus magna de cómic de superhérores de los ochenta y que catapultó, si no lo estaba ya, a Alan Moore al olimpo de guionistas de cómics, del cual ya nunca más se movió. Siempre he tenido claro desde que apareció este proyecto que Watchmen es absolutamente inadaptable a otro medio, ya no solo por su duración y que buena parte del transfondo de la obra aparezca entre bambalinas, con apéndices y demás. Es que Watchmen quiso ser, y es lo que más se ha acercado nunca, la quinta esencia del cómic. Esa obra que lleva al noveno arte un paso más allá de donde había llegado nadie. Y lo que por lo que cuenta claro: una historia densa, densísima donde toca multitud de temas a cual más interesante: el vigilantismo, la diferencia que supone el auténtico superhombre, la ucronía, la deconstruccion de los héroes. Pero lo es especialmente por como lo cuenta. Y ahí es donde la película está destinada a fracasar.
Zack Snyder vino de triunfar con un material radicalmente opuesto, 300 de Frank Miller, que es básicamente una experiencia visual de primero orden, aunque algo vacua. Aquí, se le nota que le fascina la obra original, y se dispone a contarla tal cual. A contarlo TODO igual que en el cómic, de manera literal, y eso es una completa utopía: La película se va a más de tres horas y aún así se se deja muchas cosas en el tintero, los personajes aparecen apenas silueteados y se pierden multitud de matices en ellos, y hay tramas enteras que quedan abandonadas por completo.
Y hay nos encontramos con el verdadero error de Snyder. Por contentar a los fieles de la obra original (él mismo) deja de banda a quien no la conoce. Para el público neófito la película se hará farragosa y extremadamente larga. Tiene un importante problema de ritmo. Al público se le da tanta información que es difícil de procesar, así que supongo que para los no fieles costará entender el papel en la trama de los Minutemen, los comentarios fascistas de Roscharch o simplemente por qué matan al comediante.
Además, después de dos añadidos iniciales, la película es tan tan fiel al cómic que se nota su carácter episódico (eso para quien diga que Watchmen es una novela gráfica) Quizás soy yo que conozco el cómic al dedillo, pero no era difícil ir perfilando uno a uno los finales del capítulo. Esto es aceptable en primer término, en que la fidelidad no es un lastre, pero la perfecta estructura de la serie hace que los capítulos pares estén dedicados a determinados personajes (Comediante, Dr. Manhattan, Roscharch, Espectro de Seda, Ozymandias) lo que produce una interrupción consentible y disfrutable dentro de la narración episódica, pero totalmente abrupta dentro del entroncado de una pelicula.
¿Y todo esto para qué? Porque conseguirá, con un diseño de producción preciso recrear el mundo de Watchmen de manera perfecta. Conseguirá que los actores sean perfecto reflejo de sus personajes, especialmente bien el Comediante, un perturbante Roscharch y, sorpresa, Buho Nocturno, que parecía estaba dibujado por Gibbons. Algo peor en el diseño Manhattan y Ozymandias y quizás la peor del reparto sea Espectro de Seda. Pero aún así no va a ser suficiente para los fans. Porque Watchmen la película, sirve para que veamos cuán redondo es Watchmen el cómic. Porque han eliminado la historia de piratas, con acierto, pero sin ella no se entiende la motivación del personaje de Ozymandias, que sin matices aparece como el malo porque sí. Han eliminado la esquina de Watchmen, con acierto, pero sin la visión del hombre corriente, o sin los artículo derechistas del Newfrontiersman no existe debate sobre los vigilantes. En definitiva la historia se diluye considerablemente, dando especial importancia al Dr. Manhattan por encima del resto y obviando una cantidad de temas que hacen de Watchmen lo que es.
No me malinterpreten, no soy idiota. Soy perfectamente consciente que si Snyder hubiese querido seguir otro camino, aunque sea respetando la esencia de la obra, ahora mismo estaría aquí apredreándole (como hice sin ir más lejos con los que perpretaron V de Vendetta) Pero uno tiene que ser consciente de las limitaciones que le impone el material con el que trabaja y buscar soluciones. Es una lástima, porque las veces que se "ha salido del guión" no le ha ido tan mal, como la magnífica escena de títulos de crédito, lo mejor de la película, donde resume a la perfección el paso de la edad de oro superheroica a los oscuros ochenta en apenas unos minutos con imágenes que se clavan en la retina, o el polémico final que, aunque no tiene nada que ver con el del cómic, sí que tiene el mismo significado (y si me apuran no supone el abrupto cambio de registro que pretendió Moore) Pero el resto de la película Snyder es un esclavo deseoso de serlo a las órdenes de Moore y Gibbons. Incluso en los diálogos, pues alguien debería de hacerles entender que las parrafadas escritas no tienen porque quedar bien en pantalla.
Y como decíamos aquí está destinado a fracasar, porque varias de las proezas narrativas que tiene el cómic no son adaptables a la pantalla. Estoy pensando por ejemplo en la simetría inherente en el cómic, que es algo que es imposible hacer en otro medio, o las escenas que pasan al fondo de las viñetas, donde uno puede y debe disfrutar regodearse disfrutando de las pequeñas historias que pululan dentro de la historia, o el simple esquema de Moore de nueve viñetas por página, lo que confiere un ritmo específico a la lectura, que en la película, a pesar de las tres horas que dura siempre va a parecer revolucionada.
Sin ir más lejos tres de los momentos capitales de Watchmen aparecen en la película descafeinados de manera notable: el capítulo del Dr. Manhattan, donde Watchmen nos quiere dar la sensacion de simultaneidad de los recuerdo de Osterman, y que es milimétrico, en la película apenas queda como un flashback diluído y convencional. El capitulo de Roscharch, que es una maravilla de entrar en la mente enferma del justiciero y ver como eso te cambia por dentro, se cuenta en apenas cinco minutos con escenas gores para que parezca más epatante. Por otra parte, uno de mis favoritos desde siempre, el capítulo de Espectro de Seda, donde a través de una conversación con Manhattan va hilando la verdad sobre su vida se lo quitan de encima con el superhombre abriendo la mente de ella y a otra cosa, que tenemos que ir al final de la peli. Son muestras evidentes que la película palidece ante la maestría que tiene el cómic. Ante esto Snyder ofrece diseño de producción y ya está. Es decir formalmente un diez. Pero el resto... pufff. Su única solución es el uso y abuso de la cámara lenta, poses chulescas y coreografias (menos de lo que podíamos temer, porque tampoco hay tanta acción en Watchmen) Triste bagaje contando que estás contando una obra capital.
Así que sí. Sigo pensando lo mismo: Watchmen es un cómic inadaptable. Creo que Snyder ha hecho lo mejor que se puede hacer con él. Una recreación perfecta, buscar el mismo espíritu que la obra original, y ser lo más fiel posible al cómic, lo que termina siendo contraproducente para la película. Siendo el mejor Watchmen que se puede hacer en pantalla no va a dejar de ser "otra película de superhéroes" y si algo no era Watchmen era "otro cómic de superhéroes". Con eso queda todo dicho.
sábado, marzo 7
TRUE BLOOD: SOLO POTENCIAL
Muchas vecesc cometemos el error de mirar demasiado la firma. Hay productos que venden tan solo por su nombre y queremos encontrar más cosas que las superficiales, pues el autor nos ha ganado ateriormente el crédito. No todas las pelis de Woody Allen son iguales, hay libros de Paul Auster que son pestiños y Alan Moore habrá escrito alguna obra por debajo del notable (vale, eso está por demostrar) Todo este preámbulo viene a colación para hablar de los estrenos televisión de la pasada campaña, esperados especialmente por venir de donde vienen. El primero, Fringe, con el nombre de Abrams brillando entre nubes de neón, y claro, ya tienes a la gente con los dientes largos esperando otro Lost, como si el mismo Abrams no hubiese hecho obras como Felicity o Alias, buenas series, pero lejos de la Isla de Perdidos. Fringe no es mala serie tampoco, pero no se escapa mucho más allá del estilo de serie policiaca marcada por CSI que tanto pululan en la pequeña pantalla, con el toque sobrenatural que lo diferencia, lo que le convierte en un remedo de Expediente X del siglo XXI, aunque por supuesto lejos del caracter de mito que generaron en su tiempo Mulder y Scully.
Pero no venía aquí a hablar de Fringe. El estreno más esperado, al menos par mí, era ni más ni menos que True Blood, o lo que es lo mismo el regreso a la televisión de Alan Ball. Tras ver la maravilla que creó Ball escribiendo A dos metros bajo Tierra su vuelta era esperada como agua de mayo. A todos nos sorprendió que su proyecto fuese una adaptación de una serie de libros de vampiros (¡!) pero vamos, el voto de confianza lo tenía más que asegurado, al menos para mí: Irredento fan de Ball y seguidor que aventuras vampíricas la cosa prometía.
True Blood empieza en un marco muy interesante. Los japoneses han conseguido fabricar sangre sintética, por lo que los vampiros pueden dejar de ser perseguidos y unirse a la sociedad. Está muy clara la metáfora del racismo, ya desde los títulos de crédito, y no es casual que la historia trascura en Bon Temps, pueblos del sur de Estados Unidos.
Hasta ahí bien. El transfondo de la histora puede funcionar perfectamente. Pero héte aquí que nos tenemos que ver con la historia principal. Así conocemos a Sookie Stackhouse, que va a ser la protagonista de True Blood. Es una camarera risueña y sureña, con la particularidad de ser además telépata, lo cual es bastante chocante para la trama que se está contando. O sea su habilidad no es que sirva especialmente para nada en la historia (más allá de explicar su virginidad) y en bastante ocasiones es más bien un lastre, ya que el uso de su poder es totalmente arbitrario. En ocasiones no puede estar con la gente porque no puede soportar tanto pensamiento a su alrededor (y por eso es tan buena idea trabajar en el único bar de la ciudad), en ogtras es incapa de adivinar las intenciones de sus acompañantes, por el bien de la trama. Y por encima de todo es directamente una simple. El personaje no tiene nada de gracia. Ni un solo asidero o punto de interés para que el vampiro de turno se enamore de ella.
Porque la trama principal va a tirar por el camino obvio en las dos vertientes: el consabido enamoramiento de nuestra prota con el vampiro de turno, en esta caso Bill Compton. Y dificílmente se podría escribir aún queriendo un personaje más tópico: el vampiro lánguido, melancólico, de buen corazón si tuviese, que no es aceptado ni por los humanos ni por los suyos, pero capaz de sacrificarse por Sookie... que tío más aburrido, que alguien la clave una estaca, por favor.
El otro punto cliché es la trama principal de la temporada, en la que un asesino va mantando mujeres en Bon temps, preferiblemente las que se acuestan con vampiros (el sexo morboso es uno de los nexos más importantes de la serie) así que todos los indicios apunta a algún vampiro como principal sospechoso, por lo que se instaura el clima de racismo en el pueblo de manera evidente. Es en el ambiente de Bon Temps donde la serie consigue sus mejores elementos. Ese aire de pueblo endogámico, donde todos se conocen y los chismes corren por doquier, especialmente en el Merlotte's Bar, centro neurálgico del pueblo y de la serie.
Todo lo que rodea a los protagonistas aprueba y en ocasiones con buena nota: Nos interesa mucho más todo lo que pasa en el Merlottes, y Sam, el dueño, que nos gana por su carácter de buena persona, su callado enamoramiento de Sookie (y finalmente algún secretillo que nos tiene reservado) las compañeras de Sookie, con especial atención a LaFayette, travestido y camelllo de la serie. La amiga de ésta y el dilema familiar con su madre, terriblemtne duro, y resuelto muy a la manera de los estados francófonos. Hasta el personaje hermano de Sookie, Jackson, que había hecho un esfuerzo intencionado en convertirse en el tío más gilipollas de una serie de HBO, encuentra su verdadera historia en la relación con Amy, que nos deja los mejores momentos de la serie (con momentos oníricos impresionantes) además de su relación con unvampiro cautivo.
Un pero que se le nota a la serie es que no solo con Bill Compton, sino con todo el mundo vampírico, no han sabido dar con un punto de interés real. Los vampiros de True Blood son decadentes, morbosos y enfermizamente sexuales. Viven en un ambien malsano y enfermizo, aunque resultan un aspecto morboso para los humanos que interrelacionan con ellos., tanto por su perturbables artes amatorias como por lo cotizado de su sangre como una poderaosa droga. En definitvia un cero en originalidad. Y mientras todo el tema de la aceptación de los vampiros en la sociedad solo lo vemos en un segundo y tercer plano, en debates lejanos en la televión. El transfondo que tanto nos gustaba queda lejos, pues los vampiros que viven cerca de Bon Temps se comportan como vampiros clásicos.
A todo esto sumémosle la resolución del asesino de vampiros, trama que parecía felizmente olvidad durante la seguna mitad del metraje pero que irrumpe lógicamente con fuerza para el clímax, cargándose al mejor personaje de la serie, reconvirtiendo a JAckson en un idiota, teniendo escenas que parecen sableadas de la saga Scream, en cuanto medio cutre se refiere y un final la mar de tramposo: Convenientemente un personaje que ha estado mil veces al lado de Sookie no leha leído la mente hasta ahora, que se presenta como el verdadero asesion de amantes de vampiros. El papel de Bill Compton en la lucha final lo dejamos par los anales del ridículo.
Peeeeeeero.... como decimos tendemos a mirar demasiado la firma. Así aunque el resultado evidentemente está a años luz de la familia Fisher y si viniese sin el aura de calité que a Ball y a la HBO se le supone desde el principio la serie no llegaría ni al aprobado. VAmos a seguir atentos a las siguientes temporadas. Aunque nos haya defraudado en parte como digo en el título del post la serie tiene un potencial muy grande, con el escenario creado, que bien tocado pueden dara para historias de calado humano, por contradictorio que pueda parecer. Aunque para que esto funcione harían bien en mejorar un poco a los personajes principales, o encontrarles situaciones diferentes y no tan manidas (y la remora para Bill que cierra la temporada puede dar juego) Vale que miremos la firma, pero tampoco vamos a cerrar los ojos.
Pero no venía aquí a hablar de Fringe. El estreno más esperado, al menos par mí, era ni más ni menos que True Blood, o lo que es lo mismo el regreso a la televisión de Alan Ball. Tras ver la maravilla que creó Ball escribiendo A dos metros bajo Tierra su vuelta era esperada como agua de mayo. A todos nos sorprendió que su proyecto fuese una adaptación de una serie de libros de vampiros (¡!) pero vamos, el voto de confianza lo tenía más que asegurado, al menos para mí: Irredento fan de Ball y seguidor que aventuras vampíricas la cosa prometía.
True Blood empieza en un marco muy interesante. Los japoneses han conseguido fabricar sangre sintética, por lo que los vampiros pueden dejar de ser perseguidos y unirse a la sociedad. Está muy clara la metáfora del racismo, ya desde los títulos de crédito, y no es casual que la historia trascura en Bon Temps, pueblos del sur de Estados Unidos.
Hasta ahí bien. El transfondo de la histora puede funcionar perfectamente. Pero héte aquí que nos tenemos que ver con la historia principal. Así conocemos a Sookie Stackhouse, que va a ser la protagonista de True Blood. Es una camarera risueña y sureña, con la particularidad de ser además telépata, lo cual es bastante chocante para la trama que se está contando. O sea su habilidad no es que sirva especialmente para nada en la historia (más allá de explicar su virginidad) y en bastante ocasiones es más bien un lastre, ya que el uso de su poder es totalmente arbitrario. En ocasiones no puede estar con la gente porque no puede soportar tanto pensamiento a su alrededor (y por eso es tan buena idea trabajar en el único bar de la ciudad), en ogtras es incapa de adivinar las intenciones de sus acompañantes, por el bien de la trama. Y por encima de todo es directamente una simple. El personaje no tiene nada de gracia. Ni un solo asidero o punto de interés para que el vampiro de turno se enamore de ella.
Porque la trama principal va a tirar por el camino obvio en las dos vertientes: el consabido enamoramiento de nuestra prota con el vampiro de turno, en esta caso Bill Compton. Y dificílmente se podría escribir aún queriendo un personaje más tópico: el vampiro lánguido, melancólico, de buen corazón si tuviese, que no es aceptado ni por los humanos ni por los suyos, pero capaz de sacrificarse por Sookie... que tío más aburrido, que alguien la clave una estaca, por favor.
El otro punto cliché es la trama principal de la temporada, en la que un asesino va mantando mujeres en Bon temps, preferiblemente las que se acuestan con vampiros (el sexo morboso es uno de los nexos más importantes de la serie) así que todos los indicios apunta a algún vampiro como principal sospechoso, por lo que se instaura el clima de racismo en el pueblo de manera evidente. Es en el ambiente de Bon Temps donde la serie consigue sus mejores elementos. Ese aire de pueblo endogámico, donde todos se conocen y los chismes corren por doquier, especialmente en el Merlotte's Bar, centro neurálgico del pueblo y de la serie.
Todo lo que rodea a los protagonistas aprueba y en ocasiones con buena nota: Nos interesa mucho más todo lo que pasa en el Merlottes, y Sam, el dueño, que nos gana por su carácter de buena persona, su callado enamoramiento de Sookie (y finalmente algún secretillo que nos tiene reservado) las compañeras de Sookie, con especial atención a LaFayette, travestido y camelllo de la serie. La amiga de ésta y el dilema familiar con su madre, terriblemtne duro, y resuelto muy a la manera de los estados francófonos. Hasta el personaje hermano de Sookie, Jackson, que había hecho un esfuerzo intencionado en convertirse en el tío más gilipollas de una serie de HBO, encuentra su verdadera historia en la relación con Amy, que nos deja los mejores momentos de la serie (con momentos oníricos impresionantes) además de su relación con unvampiro cautivo.
Un pero que se le nota a la serie es que no solo con Bill Compton, sino con todo el mundo vampírico, no han sabido dar con un punto de interés real. Los vampiros de True Blood son decadentes, morbosos y enfermizamente sexuales. Viven en un ambien malsano y enfermizo, aunque resultan un aspecto morboso para los humanos que interrelacionan con ellos., tanto por su perturbables artes amatorias como por lo cotizado de su sangre como una poderaosa droga. En definitvia un cero en originalidad. Y mientras todo el tema de la aceptación de los vampiros en la sociedad solo lo vemos en un segundo y tercer plano, en debates lejanos en la televión. El transfondo que tanto nos gustaba queda lejos, pues los vampiros que viven cerca de Bon Temps se comportan como vampiros clásicos.
A todo esto sumémosle la resolución del asesino de vampiros, trama que parecía felizmente olvidad durante la seguna mitad del metraje pero que irrumpe lógicamente con fuerza para el clímax, cargándose al mejor personaje de la serie, reconvirtiendo a JAckson en un idiota, teniendo escenas que parecen sableadas de la saga Scream, en cuanto medio cutre se refiere y un final la mar de tramposo: Convenientemente un personaje que ha estado mil veces al lado de Sookie no leha leído la mente hasta ahora, que se presenta como el verdadero asesion de amantes de vampiros. El papel de Bill Compton en la lucha final lo dejamos par los anales del ridículo.
Peeeeeeero.... como decimos tendemos a mirar demasiado la firma. Así aunque el resultado evidentemente está a años luz de la familia Fisher y si viniese sin el aura de calité que a Ball y a la HBO se le supone desde el principio la serie no llegaría ni al aprobado. VAmos a seguir atentos a las siguientes temporadas. Aunque nos haya defraudado en parte como digo en el título del post la serie tiene un potencial muy grande, con el escenario creado, que bien tocado pueden dara para historias de calado humano, por contradictorio que pueda parecer. Aunque para que esto funcione harían bien en mejorar un poco a los personajes principales, o encontrarles situaciones diferentes y no tan manidas (y la remora para Bill que cierra la temporada puede dar juego) Vale que miremos la firma, pero tampoco vamos a cerrar los ojos.
jueves, febrero 26
VUELVE LA CHAMPIONS
Hoy vuelve la máxima competición europea y lo hace como más nos gusta, olivadándose de eternas liguillas que salvo sorpresas puntuales solo sirven para alargar la competición en demasía y dejar dinero en las arcas de los clubs poderosos. Ahora vuelve ya con los elegidos y en forma de eliminatioria que es donde se vive la quintaesencia del fútbol, donde no puedes especular más allá de 180 minutos ni guardarte nada para otras competiciones. Daremos un repaso a partir de aquí de como llegan los equipos, lo que nos servirá para hacernos una idea de como va la temporada.
Y es inevitable empezar hablando del Barcelona, porque realmente está siendo el mejor equipo del continente. Lo es porque está rozando casi la perfección: juego de posesión, defensa solvente, triangulaciones perfectas, dinamismo por todo el campo, pegada, calidad diferencial y Alves, Xavi Etóo y en especial Messi marcando las diferencias de manera abismal. Cuesta ponerle un pero al equipo, aunque sea cierto que los octavos llegan en el único momento que puede haber dudas en el entorno, con dos lesionados importantes como iniesta y Abidal y encadenando dos resultados negativos. No importa, el Barça jugando al nivel que se le presupone esta campaña debe pasar por encima del Lyon.
Porque además el Olimpique de Lyon tampoco es el peor rival que le podía haber tocado a los culés. Está demostrado (con el Espanyol recientemente) que la única manera de parar el rodillo azulgrana es intentar romperles constantemente el ritmo, y en encima el Lyon es un equipo de laissez faire, laissez passer. Los franceses cada vez tienen menos peso europeo. Volverán a ganar su liga, seguro, y será la séptima, pero lejos queda aquel equipazo por el que suspiraba media Europa (Diarra, Essien, Malouda, Juninho, Govou) y ya por entonces nunca consiguió hacer nada importante en Europa. De éstos solo queda Pernambucano (y con gasolina solo para tirar faltas) así que las opciones deberán pasar por Benzema, que se le supone el delentero referente para los próximos años... aunque en Europa no ha hecho nada y ni siquiera en su selección a desbancado a Henry-Trezeguet. Buena oportunidad va a ser esta eliminatoria para demostrar que es lo más parecido a Ronaldo de la actualidad, al menos espacios se encontrará. Pero el abastecimiento va a ser la clave. Si el BArça presiona y recupera ya puede Karim ir pensando en ser un isla todo el partido.
El otro gran favorito sin duda en esta Champions pasa por el campeón, el Manchester United, que aunque todos están de acuerdo ha bajado un escalón su estilo de juego, ha aumentado si cabe su nivel competitivo. Aunque empezó la temporada con ciertas dudas y peligro de batacazo ya se ha estabilizado y se está convirtiendo en hegemónico en Inglaterra sin aparente dificultad. Parce que en la Premier se ha europizado, pues viendo como ganó a lo amarrategui las semifinales y final de CHampions el año pasado, sigue por el mismo camino. Diez victorias por la mínima sin encajar un solo gol. Parece que este estilo de juego debe ir contranatura de los Giggs, Rooney, Bervatov, Cristiano Ronaldo, Tevez y compañía, pero lo cierto es que les ha valido para casi asegurarse la Premier, así que no espero otra cosa en esta eliminatoria. Sobretodo porque va a ser a cara de perro contra, ni más ni menos, el Inter del infalible Mourin ho. Sin duda alguna la eliminatoria de los octavos. A Mourinho le llega demasiado pronto un peso pesado (pero que se hubiese espabilado en la liguilla, digo yo) No hay que olvidar que está en este club para GANAR la Champions (que para ganar Scudettos ya tenían a Mancini) y por ahora, no parece que haya una diferencia significativa entre este inter y el que se ha estrellado todos estos años. Equipazo en nombre, equipazo en rocosidad, pero muy dependientes del talento creativo de Ibrahimovic y para de contar. Y en Europa las llevan todas de arena, por lo que solo el carácter competitivo del técnico (que sí, ya las ha tenido con prensa y jugadores, pero era de esperar) y a las ganas que tendrá de ganarle a Ferguson se pueden agarrar los azzurri.
Con la misma igualdad, pero un escalafón por debajo nos encontramos a Chelsea y Juve: Hace cuatro años hubiese sido final anticipada, mientras que ahora parece duelo de segundones. No quiero menospreciar al Chelsea. Es actualmente subcampeón de Europa y el nombre de sus jugadors hace temblar a cualquiera, pero vive tras el Postmourinhato y es un ejempol de un equipo que se ha ido desinflando. Cada año han sido un poco peor que el anterior, y eso que se les suponía que tenían el mercado a sus pies. Pero los que empezaron fichando a Drogba y a Essien, luego despilfarraron con Sheva y Ballack y ahora terminan con un sospechoso Deco. Sin duda el equipo ha ido hacia abajo y la lesión del pulmón Essien, jugador que vale por tres, supone la tumba para Scolari. hiddink es famoso por sacarle rendimiento a una piedra, al menos con las selecciones, pero lleva tan poco tiempo que no se sabe si se notará su mano. Por su parte la tarea de reconstrucción de la juve tras el caso Moggi es encomiable, luchando por volver a ser un grande. Eso sí, de la mano de los eternos Nedverd y del Piero y con Rainieri de míste no parece tener los mejor moldes para poder luchar por el título. Sólo Amauri es visto como una buena noticia para la Vecchia SIgnora que tiene que volver a tener el aura de ser el equipo de Italia y que de verdad haya cracks que quieran volver a ese club.
En duelo italo-ingles se cierra con Roma y Arsenal, que pasan por ser los equipos más estéticos de sus respectivas ligas, por más que nunca aspirana a nada. Flagrante es el caso del Arsenal postHenry que esta temporada juega con una languidez exasperante. Con la lesión de Cesc, a fin de cuentas el único que mueve el equipo y que de verdad tiene nivel diez, se le nota las carencias: jugadores de un mismo patron (Hleb, Rosicky, Nasri, Arshavin...) que no marcan especialmente la diferencia y una posesión infructuosa. La apuesta de Wnger empieza a estar obsoleta y realmente el francés debería quedarse sin crédito más pronto que tarde. Spalletti sigue teniendo crédito, pues en verdad está donde debe. Cuartos de final de Champions y tercero detras de los todopoderosos de Milan es el techo que se le puede pedir. Quizás es las eliminatoria más igualada, aunque el desencanto con los londinenses hace que me incline hacia los hombres de Totti.
El pleno inglés se completa con el Liverpool de Benítez, que es el equipo más Champions de este lustro. Realmente los de Benítez normalmente han tirado la Premier en noviembre para llegar como un toro a esta eliminatoria. Esta año en cambio en otoño parecían imparables y es ahora cuando parecen estar en un bache, acrecentado por la baja de su buque insignia, Gerrard. Sí todo eso es cierto pero mal haría el Madrid en fiarse del zorro de Rafa. Lleva esperando esta eliminatoira tres meses y sabemos que es un crack en dinamitar los defectos delos demás. Y no es que el Madrid no tenga, aunque hay que reconocerle su mejora en todos los aspectos (especialmente defensivo) desde que llegó Juande. Del Madrid, lo mismo de siempre: corren como pollos sin cabeza, CAsilla ha de salvar dos o tres por partido, son domindados, solo tiene a Robben con desborde y al eterno Raúl para marcar goles... pero siguen en todas las pomasdas. Eso sí, aferrarse a que "son el Madrid y por eso los otros van a tener miedo" (argumente que les ha servido para caer cuatro años seguidos en octavos) no es garantía suficiente para jugarse la eliminatoria en Anfield.
El otro equipo madrileño, fiel a su estilo, es una jaula de grillos. Tras la deshonrosa destitución de Aguirre y el cambio por Abel Resino ya ha tocado fondo y como era de esperar todo el potencial que se le supone termina dando más pena que gloria. Kun, Forlan, Simao, Maxi... por nombres no va aser pero el equipo tiene una alarmante fragilidad defensiva y una capacidad para desquiciar asombrosa. Dicen que la Champions te cambia la mentalidad y el sorteo fue benévolo a fin de cuentas... o no, pues el emparejamiento es contra el Oporto, gato viejo en esto de la Champions y equipo puente para brasileños dispuestos a dar el salto a un grande (bruno Alves y Lisandro este año) y la Champions es el mejor escaparate.
Las eliminatorias más desequilibradas las dejo para el final. El panatinaikos llega como cenincienta de los octavos. Sí es cierto que dejó fuera al Werder Bremen y se clasificó por encima del inter, pero no parece que haya mucho argumento futbolístico a favor de los griegos. Vale, pronto me hablarán del infierno griego, que acabará como todos, callados al final por el toque del equipo rival. Y toque es lo que le sobra al Villareal, que a poco que ponga a mover la pelota con los jugones de su medio campo (Cani, Senna, Pires, Cazorla...) terminarán mareando a los helenos.
Aún más claro parece el partido del BAyern, pues el Sporting de Lisboa no debe ser un rival para un equipo con una pegada arriba que da miedo (ya saben: Klose, Toni, Ribery) y con un entrenador, Klinsmann, que igual que en la selección alemana le gusta desbocarse en el ataque. Si no en el partido de ida, el Allianz Arena debe marcar el recorrido para un equipo que tiene muy buena pinta, pero que da la sensación que es muy pronto para considerarle candidato serio al título. Veremos próximamente como continúa esta Champions.
Y es inevitable empezar hablando del Barcelona, porque realmente está siendo el mejor equipo del continente. Lo es porque está rozando casi la perfección: juego de posesión, defensa solvente, triangulaciones perfectas, dinamismo por todo el campo, pegada, calidad diferencial y Alves, Xavi Etóo y en especial Messi marcando las diferencias de manera abismal. Cuesta ponerle un pero al equipo, aunque sea cierto que los octavos llegan en el único momento que puede haber dudas en el entorno, con dos lesionados importantes como iniesta y Abidal y encadenando dos resultados negativos. No importa, el Barça jugando al nivel que se le presupone esta campaña debe pasar por encima del Lyon.
Porque además el Olimpique de Lyon tampoco es el peor rival que le podía haber tocado a los culés. Está demostrado (con el Espanyol recientemente) que la única manera de parar el rodillo azulgrana es intentar romperles constantemente el ritmo, y en encima el Lyon es un equipo de laissez faire, laissez passer. Los franceses cada vez tienen menos peso europeo. Volverán a ganar su liga, seguro, y será la séptima, pero lejos queda aquel equipazo por el que suspiraba media Europa (Diarra, Essien, Malouda, Juninho, Govou) y ya por entonces nunca consiguió hacer nada importante en Europa. De éstos solo queda Pernambucano (y con gasolina solo para tirar faltas) así que las opciones deberán pasar por Benzema, que se le supone el delentero referente para los próximos años... aunque en Europa no ha hecho nada y ni siquiera en su selección a desbancado a Henry-Trezeguet. Buena oportunidad va a ser esta eliminatoria para demostrar que es lo más parecido a Ronaldo de la actualidad, al menos espacios se encontrará. Pero el abastecimiento va a ser la clave. Si el BArça presiona y recupera ya puede Karim ir pensando en ser un isla todo el partido.
El otro gran favorito sin duda en esta Champions pasa por el campeón, el Manchester United, que aunque todos están de acuerdo ha bajado un escalón su estilo de juego, ha aumentado si cabe su nivel competitivo. Aunque empezó la temporada con ciertas dudas y peligro de batacazo ya se ha estabilizado y se está convirtiendo en hegemónico en Inglaterra sin aparente dificultad. Parce que en la Premier se ha europizado, pues viendo como ganó a lo amarrategui las semifinales y final de CHampions el año pasado, sigue por el mismo camino. Diez victorias por la mínima sin encajar un solo gol. Parece que este estilo de juego debe ir contranatura de los Giggs, Rooney, Bervatov, Cristiano Ronaldo, Tevez y compañía, pero lo cierto es que les ha valido para casi asegurarse la Premier, así que no espero otra cosa en esta eliminatoria. Sobretodo porque va a ser a cara de perro contra, ni más ni menos, el Inter del infalible Mourin ho. Sin duda alguna la eliminatoria de los octavos. A Mourinho le llega demasiado pronto un peso pesado (pero que se hubiese espabilado en la liguilla, digo yo) No hay que olvidar que está en este club para GANAR la Champions (que para ganar Scudettos ya tenían a Mancini) y por ahora, no parece que haya una diferencia significativa entre este inter y el que se ha estrellado todos estos años. Equipazo en nombre, equipazo en rocosidad, pero muy dependientes del talento creativo de Ibrahimovic y para de contar. Y en Europa las llevan todas de arena, por lo que solo el carácter competitivo del técnico (que sí, ya las ha tenido con prensa y jugadores, pero era de esperar) y a las ganas que tendrá de ganarle a Ferguson se pueden agarrar los azzurri.
Con la misma igualdad, pero un escalafón por debajo nos encontramos a Chelsea y Juve: Hace cuatro años hubiese sido final anticipada, mientras que ahora parece duelo de segundones. No quiero menospreciar al Chelsea. Es actualmente subcampeón de Europa y el nombre de sus jugadors hace temblar a cualquiera, pero vive tras el Postmourinhato y es un ejempol de un equipo que se ha ido desinflando. Cada año han sido un poco peor que el anterior, y eso que se les suponía que tenían el mercado a sus pies. Pero los que empezaron fichando a Drogba y a Essien, luego despilfarraron con Sheva y Ballack y ahora terminan con un sospechoso Deco. Sin duda el equipo ha ido hacia abajo y la lesión del pulmón Essien, jugador que vale por tres, supone la tumba para Scolari. hiddink es famoso por sacarle rendimiento a una piedra, al menos con las selecciones, pero lleva tan poco tiempo que no se sabe si se notará su mano. Por su parte la tarea de reconstrucción de la juve tras el caso Moggi es encomiable, luchando por volver a ser un grande. Eso sí, de la mano de los eternos Nedverd y del Piero y con Rainieri de míste no parece tener los mejor moldes para poder luchar por el título. Sólo Amauri es visto como una buena noticia para la Vecchia SIgnora que tiene que volver a tener el aura de ser el equipo de Italia y que de verdad haya cracks que quieran volver a ese club.
En duelo italo-ingles se cierra con Roma y Arsenal, que pasan por ser los equipos más estéticos de sus respectivas ligas, por más que nunca aspirana a nada. Flagrante es el caso del Arsenal postHenry que esta temporada juega con una languidez exasperante. Con la lesión de Cesc, a fin de cuentas el único que mueve el equipo y que de verdad tiene nivel diez, se le nota las carencias: jugadores de un mismo patron (Hleb, Rosicky, Nasri, Arshavin...) que no marcan especialmente la diferencia y una posesión infructuosa. La apuesta de Wnger empieza a estar obsoleta y realmente el francés debería quedarse sin crédito más pronto que tarde. Spalletti sigue teniendo crédito, pues en verdad está donde debe. Cuartos de final de Champions y tercero detras de los todopoderosos de Milan es el techo que se le puede pedir. Quizás es las eliminatoria más igualada, aunque el desencanto con los londinenses hace que me incline hacia los hombres de Totti.
El pleno inglés se completa con el Liverpool de Benítez, que es el equipo más Champions de este lustro. Realmente los de Benítez normalmente han tirado la Premier en noviembre para llegar como un toro a esta eliminatoria. Esta año en cambio en otoño parecían imparables y es ahora cuando parecen estar en un bache, acrecentado por la baja de su buque insignia, Gerrard. Sí todo eso es cierto pero mal haría el Madrid en fiarse del zorro de Rafa. Lleva esperando esta eliminatoira tres meses y sabemos que es un crack en dinamitar los defectos delos demás. Y no es que el Madrid no tenga, aunque hay que reconocerle su mejora en todos los aspectos (especialmente defensivo) desde que llegó Juande. Del Madrid, lo mismo de siempre: corren como pollos sin cabeza, CAsilla ha de salvar dos o tres por partido, son domindados, solo tiene a Robben con desborde y al eterno Raúl para marcar goles... pero siguen en todas las pomasdas. Eso sí, aferrarse a que "son el Madrid y por eso los otros van a tener miedo" (argumente que les ha servido para caer cuatro años seguidos en octavos) no es garantía suficiente para jugarse la eliminatoria en Anfield.
El otro equipo madrileño, fiel a su estilo, es una jaula de grillos. Tras la deshonrosa destitución de Aguirre y el cambio por Abel Resino ya ha tocado fondo y como era de esperar todo el potencial que se le supone termina dando más pena que gloria. Kun, Forlan, Simao, Maxi... por nombres no va aser pero el equipo tiene una alarmante fragilidad defensiva y una capacidad para desquiciar asombrosa. Dicen que la Champions te cambia la mentalidad y el sorteo fue benévolo a fin de cuentas... o no, pues el emparejamiento es contra el Oporto, gato viejo en esto de la Champions y equipo puente para brasileños dispuestos a dar el salto a un grande (bruno Alves y Lisandro este año) y la Champions es el mejor escaparate.
Las eliminatorias más desequilibradas las dejo para el final. El panatinaikos llega como cenincienta de los octavos. Sí es cierto que dejó fuera al Werder Bremen y se clasificó por encima del inter, pero no parece que haya mucho argumento futbolístico a favor de los griegos. Vale, pronto me hablarán del infierno griego, que acabará como todos, callados al final por el toque del equipo rival. Y toque es lo que le sobra al Villareal, que a poco que ponga a mover la pelota con los jugones de su medio campo (Cani, Senna, Pires, Cazorla...) terminarán mareando a los helenos.
Aún más claro parece el partido del BAyern, pues el Sporting de Lisboa no debe ser un rival para un equipo con una pegada arriba que da miedo (ya saben: Klose, Toni, Ribery) y con un entrenador, Klinsmann, que igual que en la selección alemana le gusta desbocarse en el ataque. Si no en el partido de ida, el Allianz Arena debe marcar el recorrido para un equipo que tiene muy buena pinta, pero que da la sensación que es muy pronto para considerarle candidato serio al título. Veremos próximamente como continúa esta Champions.
sábado, febrero 21
ASTONISHING XMEN: SÍ PERO NO
¡Josh Wedon escribiendo la Patrulla X! No podía haber mejor elección un a vez Claremont nos ha demostrado sobradamente que se le ha pasado el arroz. Los que nos hemos hecho Whedonistas con sus series de televisión Buffy y Angel sabemos que Whedon y los suyos tienen el verdadero espíritu de lo que es hacer cómic de superhéroes: historias simples que conectan con el espectador, creación de mitologías propias, coherencia y continuidad, interacción perfecta de los personajes y evolución de los mismos, continuarás de quita el aliento, vida civil y vida superheroica mezclaca en armonía y una capacidad casi ilimitada de crear personajes carismáticos. Todo un lujo, vamos, y más si hablamos de la Patrulla X, ya que es vox populi el decir que las últimas temporadas de la cazadora de Sunnydale son lo que debían haber sido la patrulla en los años 90. Así que había que recibir la noticia con entusiasmo.
Y realmente Whedon de todo lo que se espera: los diálogos son achispados como pocos, los personajes se comportan como deben, no tien reparos en usas la continuidad de otros autores. Todos los fans clásicos de la Patrulla X deben estar contentos, tantos como con la alineación del grupo como con el regreso de Kitty Pride, en este caso por partida doble, pues no solo nos retro taen a la alineación clásica de los mutantes si no que los fans de Buffy saben que la Pryde es personaje fetiche del guionista e inspiración para la cazavampiro. Incluso el dibujo de Cassaday promete estar a la altura de todo esto. Entonces ¿qué ha pasado para que el resultado sea desigual?
Pues que no todos son buenas intenciones. La fomra de la colección es de diez, pero también se necesita algo de fondo. o lo que es lo mismo: las aventuras que no explica Whedon no están a la altura de todo lo demás. Cuando el argumento es interesante, adelante. La primera saga es relevante y prometedora, con la posibilidad de una cura para la "enfermedad" mutante. El tema es interesante y puede abrir un dilema moral sobre lo que significa ser mutante, aunque a Whedon no le interesa el tema en demasía, porque rápidamente cambia el tercio y se escapa con un extraterrestre más bien ridículo que quiere erradicar a los mutantes de la tierra por su propio interés y una resurrección porque sí, sin más interés que conseguir una doble página recordad y momentos tiernos Whedonescos, pero que poco o nada tiene que ver con la saga contada. Porque el mal endémico de la tempora está más que claro. Cada histira va a durar seis eternos números. No es que en la serie no pasen cosas, que sí, y los personajes evolucionan considerablemente. Pero Whedon parece que está más pendiente de clavar este momento, de sacar punta a una conversación que de hacer que la historia avance naturalmente. Por eso a fin de cuentas de la primera aventura nos acordamos de la conversación entre Kitty y Enma, del momento postresurrección, del lanzamiento especial o del ataque de Ord a los alumnosX. Huelga decir que nada que tenga que ver con la saga en cuestión. y eso contando que esta primera historia sí tiene interés.
Porque los mismos males va a tener la siguiente, Peligroso, pero con el añadido que la historia va a ser cutre de por sí. Lo cierto es que la cosa no empieza mal, con un "intigrante" enfemigo resultando terrorífico a los alumnosX, pero se tuerce más bien pronto que tarde. Resulta que el enemigo es la Sala de Peligro, sí y aunque nosotros nos enterásemos en el primer capítulo los mutantes van a tardar tres larguísimos números. Lo poco interesante que podía tener la saga termina cuando Peligro adopta forma humanoide, como única manera de poder entablar un combate físico, y convertirse en un villano olvidable más. Ya en Angel y Buffy Whedos mostraba su predilección por los malos petardos, pero la diferencia es que allí el enfrentamiento con el vampiro o demonio de turno se solucionaba en un capítulo: apenas cinco minutos y fuera, volvemos a los personajes que es lo que nos interesa. Mientras que aquí tienes que soportar a éstos como eje principal de la saga (y lo que te rondaré pues tanto Ord como Peligro van a seguir pululando en lo que queda de serie) Nos obliga a tomarnoslos en serio como amenza, lo que equivala a dejarlos a la altura del betún.
Y tampoco es que el diseño hortera de Cassaday ayude en damasía. Cassaday está a la altura de Whedon. Cumple a buen nivel, cierto, tiene un gran dominio de la figura humana, su narrativa es clásica y nos deja algun momento de quitar el aliento (especialmente homenajeando a Byrne en cuanto tiene ocasión)... y hasta aquí lo bueno. La verdad es que uno se queda con la sensación que dibuja con el piloto automático puesto. Su diseño de página es funcional y el tío no hace un fondo ni aunque le maten. Parece estar convencido que dibuja a los personajes tan bien (cosa discutible porque a Enma Frost no la saca guapa ni una vez, y personalmente no me gusta su Cíclope) que lo demás no importa. Es un poco triste cuando este tío se le suponía al nivel o incluso por encima de Hitch hace unos años.
Peligroso va a caer todavía más bajo cuando la sala de peligro decide buscar la venganza directamente contra Xavier en Genosha y tiene un enfrentamiento contra el profesor X que no le interesa a nadie (donde es desmantelado y acaba en un Centinela gigante y zzzzzzz) Ni los momentos Kitty, ni el misterio que trae consigo la Reina Blanca salvan de la desidia una historia sin enjundia, y finalmente sin siquiera pies ni cabeza, cuando concluyen que Peligro es un organismo viviente esclavizado por el profesor (¡!) Otro clavo en el ataúd del profesor, que de un tiempo a esta parte parece estar tratado más como villano que como héroe.
En el inicio de la segunda temporada el protagonismo reacerá sobre Enma Frost y su supuesta traición que se venía perpretando desde Peligroso. el retorno de un Club Fuego infernal algo sui generis, donde solo se reconoce a Sebastian Shaw (algo que por lo visto no todos hacen porque poner a Coloso a repartir golpes con el sabiendo su poder es algo torpe) y con la presencia de Cassandra Nova como elemento importante. Los males son los mismos que el año pasado: Dos eternos capítulos para que empiece a pasar algo, otro para el ataque del club, otros dos para el contraataque, otro más para saber lo que está pasando realmente y tras seis larguísimo capítulos ni siquiera hay un final, pues la agente Brand secuestra a los hombres X en el clímax definitivo. Es demencial. Insisto, normalmente cada capítulos nos deja un momento definitorio, un "lo has clavado", una buena idea: la sesión en la Sala de Peligro de los alumnos contra Lobezno, la conversación Enma-Ciclope, el encuentro sexual entre Kitty y Peter y la reacción de Logan, la viñeta Byrneana de Kitty , el contraataque de Pryde, el convertir a Lobezno en un niño cobarde sacado de Origen... Todos son momentos buenos, pero tapados con tanta paja, que termina por pesar en demasía con el resultado final, algo estrafalario, pero que soluciona algunos problemas que tenía la saga (como que el Club estuviese convenientemente en Genosha) y funciona en parte, aunque desde mi punto de vista no para conseguir la redención total de Frost (vale que Cassandra se lo inventase todo en su mente, pero ella seguía siendo dueña de sus acciones, así que perdonarla del todo es un poco contrasentido.
Así que sin comerlo ni beberlo nos metemos en la última saga de Joss & Cass, que se llevaba perfilando desde el inicio de la serie: la llegada a Breakworld y la profecía (Joss, como te gustan las profecías, reconócelo) que Coloso destruirá el mundo, lo que da un momento genial del mutante ruso, hay que reconocerlo. Siendo generosos podemos decir que la serie lleva dos sagas medio buenas y una medio mala. Vale, ésta será la peor de todas. Y lo será sobretodo porque BreakWorld parece estar sacado del índice del libro mágico de los tópicos, capítulo uno: Planeta mandado inexorablemente por un señor de la guerra, donde reina la violencia y hay unos rebeldes que ansían un mundo más libre... No hay nada que no hayamos visto mil y una vez, y encima nos lo venden como algo transcendente y especial. la verdad es que por mucha importancia que se le quiera dar al asunto la saga de Occulus de DeFalco/Ryan llegaba al mismo punto y sin tanta pretenciosidad, por poner un ejemplo del medio millón que debe haber.
Además la estructura de la saga es bastante enrevesada, con los personajes dividiéndose, rejuntándose y dividiéndose de nuevo para abarcar todos los flecos del guión, que no son pocos: los rebeldes, los topos, el señor de la guerra, el pueblo, la profecía, los agentes de Shield, Ord, Peligro... Incluso para conseguir el único momento meritorio de la Saga, a cargo de un buen Cíclope, tienes que tragarte un capítulo entero sin saber que está pasando (¿Qué leches es Leviatán?)
Y tras dos años Whedon y Cassaday abandonan el barco entre loas y alabanzas. Tras vendernos su Patrulla como la mejor desde Claremont-Byrne, lo que es definitivamente pasarse tres pueblos. Sí, ha dejado momentos buenos, una gran caracterización de Kitty y Lobezno, alguna evolución para Cíclope y Enma... y ya está. Sus historias no han tenido ni pizca de gracias, además de ser lo más alejadas posible del estilo Patrulla (con extraterrestres, robots y Shield de por medio) Creo poder asegurar con rotundidad que nada de lo establecido por Joss va a dejar huella, pues realmente quitando el buen ornamento los argumentos dicen poco o nada y el sobrealargamiento acabó por matar lo bueno que tuviesen. En definitiva que para todos los fonas de Whedon que esperábamos un guionista definitivo nos quedamos con mal sabor de boca. La cosa no ha sido para tanto.
Y realmente Whedon de todo lo que se espera: los diálogos son achispados como pocos, los personajes se comportan como deben, no tien reparos en usas la continuidad de otros autores. Todos los fans clásicos de la Patrulla X deben estar contentos, tantos como con la alineación del grupo como con el regreso de Kitty Pride, en este caso por partida doble, pues no solo nos retro taen a la alineación clásica de los mutantes si no que los fans de Buffy saben que la Pryde es personaje fetiche del guionista e inspiración para la cazavampiro. Incluso el dibujo de Cassaday promete estar a la altura de todo esto. Entonces ¿qué ha pasado para que el resultado sea desigual?
Pues que no todos son buenas intenciones. La fomra de la colección es de diez, pero también se necesita algo de fondo. o lo que es lo mismo: las aventuras que no explica Whedon no están a la altura de todo lo demás. Cuando el argumento es interesante, adelante. La primera saga es relevante y prometedora, con la posibilidad de una cura para la "enfermedad" mutante. El tema es interesante y puede abrir un dilema moral sobre lo que significa ser mutante, aunque a Whedon no le interesa el tema en demasía, porque rápidamente cambia el tercio y se escapa con un extraterrestre más bien ridículo que quiere erradicar a los mutantes de la tierra por su propio interés y una resurrección porque sí, sin más interés que conseguir una doble página recordad y momentos tiernos Whedonescos, pero que poco o nada tiene que ver con la saga contada. Porque el mal endémico de la tempora está más que claro. Cada histira va a durar seis eternos números. No es que en la serie no pasen cosas, que sí, y los personajes evolucionan considerablemente. Pero Whedon parece que está más pendiente de clavar este momento, de sacar punta a una conversación que de hacer que la historia avance naturalmente. Por eso a fin de cuentas de la primera aventura nos acordamos de la conversación entre Kitty y Enma, del momento postresurrección, del lanzamiento especial o del ataque de Ord a los alumnosX. Huelga decir que nada que tenga que ver con la saga en cuestión. y eso contando que esta primera historia sí tiene interés.
Porque los mismos males va a tener la siguiente, Peligroso, pero con el añadido que la historia va a ser cutre de por sí. Lo cierto es que la cosa no empieza mal, con un "intigrante" enfemigo resultando terrorífico a los alumnosX, pero se tuerce más bien pronto que tarde. Resulta que el enemigo es la Sala de Peligro, sí y aunque nosotros nos enterásemos en el primer capítulo los mutantes van a tardar tres larguísimos números. Lo poco interesante que podía tener la saga termina cuando Peligro adopta forma humanoide, como única manera de poder entablar un combate físico, y convertirse en un villano olvidable más. Ya en Angel y Buffy Whedos mostraba su predilección por los malos petardos, pero la diferencia es que allí el enfrentamiento con el vampiro o demonio de turno se solucionaba en un capítulo: apenas cinco minutos y fuera, volvemos a los personajes que es lo que nos interesa. Mientras que aquí tienes que soportar a éstos como eje principal de la saga (y lo que te rondaré pues tanto Ord como Peligro van a seguir pululando en lo que queda de serie) Nos obliga a tomarnoslos en serio como amenza, lo que equivala a dejarlos a la altura del betún.
Y tampoco es que el diseño hortera de Cassaday ayude en damasía. Cassaday está a la altura de Whedon. Cumple a buen nivel, cierto, tiene un gran dominio de la figura humana, su narrativa es clásica y nos deja algun momento de quitar el aliento (especialmente homenajeando a Byrne en cuanto tiene ocasión)... y hasta aquí lo bueno. La verdad es que uno se queda con la sensación que dibuja con el piloto automático puesto. Su diseño de página es funcional y el tío no hace un fondo ni aunque le maten. Parece estar convencido que dibuja a los personajes tan bien (cosa discutible porque a Enma Frost no la saca guapa ni una vez, y personalmente no me gusta su Cíclope) que lo demás no importa. Es un poco triste cuando este tío se le suponía al nivel o incluso por encima de Hitch hace unos años.
Peligroso va a caer todavía más bajo cuando la sala de peligro decide buscar la venganza directamente contra Xavier en Genosha y tiene un enfrentamiento contra el profesor X que no le interesa a nadie (donde es desmantelado y acaba en un Centinela gigante y zzzzzzz) Ni los momentos Kitty, ni el misterio que trae consigo la Reina Blanca salvan de la desidia una historia sin enjundia, y finalmente sin siquiera pies ni cabeza, cuando concluyen que Peligro es un organismo viviente esclavizado por el profesor (¡!) Otro clavo en el ataúd del profesor, que de un tiempo a esta parte parece estar tratado más como villano que como héroe.
En el inicio de la segunda temporada el protagonismo reacerá sobre Enma Frost y su supuesta traición que se venía perpretando desde Peligroso. el retorno de un Club Fuego infernal algo sui generis, donde solo se reconoce a Sebastian Shaw (algo que por lo visto no todos hacen porque poner a Coloso a repartir golpes con el sabiendo su poder es algo torpe) y con la presencia de Cassandra Nova como elemento importante. Los males son los mismos que el año pasado: Dos eternos capítulos para que empiece a pasar algo, otro para el ataque del club, otros dos para el contraataque, otro más para saber lo que está pasando realmente y tras seis larguísimo capítulos ni siquiera hay un final, pues la agente Brand secuestra a los hombres X en el clímax definitivo. Es demencial. Insisto, normalmente cada capítulos nos deja un momento definitorio, un "lo has clavado", una buena idea: la sesión en la Sala de Peligro de los alumnos contra Lobezno, la conversación Enma-Ciclope, el encuentro sexual entre Kitty y Peter y la reacción de Logan, la viñeta Byrneana de Kitty , el contraataque de Pryde, el convertir a Lobezno en un niño cobarde sacado de Origen... Todos son momentos buenos, pero tapados con tanta paja, que termina por pesar en demasía con el resultado final, algo estrafalario, pero que soluciona algunos problemas que tenía la saga (como que el Club estuviese convenientemente en Genosha) y funciona en parte, aunque desde mi punto de vista no para conseguir la redención total de Frost (vale que Cassandra se lo inventase todo en su mente, pero ella seguía siendo dueña de sus acciones, así que perdonarla del todo es un poco contrasentido.
Así que sin comerlo ni beberlo nos metemos en la última saga de Joss & Cass, que se llevaba perfilando desde el inicio de la serie: la llegada a Breakworld y la profecía (Joss, como te gustan las profecías, reconócelo) que Coloso destruirá el mundo, lo que da un momento genial del mutante ruso, hay que reconocerlo. Siendo generosos podemos decir que la serie lleva dos sagas medio buenas y una medio mala. Vale, ésta será la peor de todas. Y lo será sobretodo porque BreakWorld parece estar sacado del índice del libro mágico de los tópicos, capítulo uno: Planeta mandado inexorablemente por un señor de la guerra, donde reina la violencia y hay unos rebeldes que ansían un mundo más libre... No hay nada que no hayamos visto mil y una vez, y encima nos lo venden como algo transcendente y especial. la verdad es que por mucha importancia que se le quiera dar al asunto la saga de Occulus de DeFalco/Ryan llegaba al mismo punto y sin tanta pretenciosidad, por poner un ejemplo del medio millón que debe haber.
Además la estructura de la saga es bastante enrevesada, con los personajes dividiéndose, rejuntándose y dividiéndose de nuevo para abarcar todos los flecos del guión, que no son pocos: los rebeldes, los topos, el señor de la guerra, el pueblo, la profecía, los agentes de Shield, Ord, Peligro... Incluso para conseguir el único momento meritorio de la Saga, a cargo de un buen Cíclope, tienes que tragarte un capítulo entero sin saber que está pasando (¿Qué leches es Leviatán?)
Y tras dos años Whedon y Cassaday abandonan el barco entre loas y alabanzas. Tras vendernos su Patrulla como la mejor desde Claremont-Byrne, lo que es definitivamente pasarse tres pueblos. Sí, ha dejado momentos buenos, una gran caracterización de Kitty y Lobezno, alguna evolución para Cíclope y Enma... y ya está. Sus historias no han tenido ni pizca de gracias, además de ser lo más alejadas posible del estilo Patrulla (con extraterrestres, robots y Shield de por medio) Creo poder asegurar con rotundidad que nada de lo establecido por Joss va a dejar huella, pues realmente quitando el buen ornamento los argumentos dicen poco o nada y el sobrealargamiento acabó por matar lo bueno que tuviesen. En definitiva que para todos los fonas de Whedon que esperábamos un guionista definitivo nos quedamos con mal sabor de boca. La cosa no ha sido para tanto.
sábado, enero 31
MCDUFFIE EN LOS 4F: VUELVEN LOS SETENTA
Si uno piensa en los años setenta en los Cuatro fantásticos le vienen a la cabeza enrevesadas aventuras cósmicas sin la grandiosidad de antaño y cambios en la formación del grupo. Bien, parece que esto es el molde que ha elegido Dwayne Mc Duffie para su etapa en el grupo. Ahora bien, si aquella etapa resulta decepcionante en el recuerdo del lector, es porque venía de la épica hecha cómic que suponia la etapa Lee-Kirby, mientras que aquí venimos del bluff con patas que ha resultado Joe Michael Stranczinsky.
Así es JMS, después de una de las etapas más decepcionantes de los 4F que se recuerden se marchó a la francesa, sin acabar siquiera sus números de la paliza War. le pasó la patata caliente a Dwayne McDuffie, que dejó la sensación que pasaba por allí (no como el pobre de Karl Kesel que había aparcado y todo en la puerta esperando su oportunidad) No en vano lo primero que va a hacer McDuffie es cargarse el legado de JMS y la lamentable historia del tío de Reed termina en el más grande de los olvidos, dando una explicación al posicionamiento de Richards más acorde con el personaje, como que ha buscado probabilidades matemática para establecer el futuro. Vale, la referencia a la psicohistoria de Asimov es demasido burda y se la podían haber ahorrado, pero es agradable contar con un guionista que se chotee de la Civil Tontería en lugar de uno que se toma en serio a los proregistro.
Algo que se le puede achacar a la etapa de McDuffie es que es perfectamente consciente de su carácter interino. Parece saber en todo momento que su nombre no es el esperado en el cómic más grande del mundo y que tiene fecha de caducidad. Esto no es necesariamente malo. Puede que en ningún momento se plantee historias a largo plazo o perfilar personajes secundarios, pero tiene por encima de todo la intención de divertirse, sin ánimo especial de dejar huella. Lo mismo puede decirse del dibujante, Pelletier. Se le puede describir de muchas maneras pero ninguna sería como estrella. Tiene la vítola del dibujante cumplidor que está pululando de colección a colección, cumpliendo en todas, sí, pero sin clavarse especialmente en la retina. El mismo papel que otrora le ha tocado en la casa de las ideas a Bagley, Ron Lim o Sal Buscema. Puede ser éste quizás su mejor trabajo, acercándose su versión de los personajes al estilo Davis, especialmente en la Cosa, y con una narrativa rápida y eficaz, aunque siga con algunos problemas endémicos suyos, como los labios de las mujeres.
McDuffie está dispuesto a disfrutar de su puesto, aunque sea con interferencias editoriales de por medio. La primera recién aterrizado en la colección, metiendo a la Pantera Negra y Tormenta en el grupo. Llevamos unos años con Marvel vendiéndonos forzosamente a Tchalla para, presuntamente, ganarse el favor del público afroamericano. Uno de los movimientos para dar notoriedad ha sido coger una mala idea de Claremont-Byrne y estirarla hasta convertirla en la historia de amor africano más grande jamás contada, para mayor gloria de la Pantera Negra. Que esto deje a un pedazo de personaje como Tormenta en el papel de comparsa parece un mal menor, por lo visto. Pues vale. A decir verdad la cosa en los 4F funciona más bien que mal: La razón por la que Sue y Reed abandonan el grupo es plausible y Tchalla tiene relación con la Primera Familia, así que el relevo no es excesivamente forzado. Además, a pesar de ser un matrimonio formado por una mujer con carácter y un líder científico la dinámica del grupo es totalmente diferente, y eso se agradece (aunque el carácter manipulador del Tchalla actual nos choque a los que conocemos al personaje de siempre, al menos lo aleja de ser un héroe genérico)
En su primera aventura McDUffie va a tirar de repertorio antiguo, así los nuevos 4F se ven enfrascados de buenas a primeras en una aventura cósmica con un vástago de Ego, Galactus y sus heraldos (con nuevo rol incluido de Estela Plateada) Junto a ellos Deathlock, La saga se sostiene principalmente por la característica principal que va a tener esta etapa, como es el ritmo desquiciado de toda la serie. Los acontecimientos se solapan de manera tan frenética que no da tiempoa a pensar en el nuevo staus de Estela, interesarnos por Época o plantearnos el sacrificio y posterior resurrección del tal gravedad. El ritmo es tan acelerado que los argumentos se solapan unos con otros. Rees y Sue investigando lo que será la siguiente saga se toparán con un ataque de los 4 Terribles. otra reminiscencia setentera, más con una alineación más que clásica. Como suele ser habitula con este cuarteto solo sirve para reunificar a los 4F y reirnos un poco del grupo en general y del Mago sin alas en particular, personaje que necesita una revisión con urgencia si quiera parecer de verdad peligroso y una amenaza real, más allá de quedarse en un elemento simplemente jocoso para lucimiento de los protagonistas, la Mujer invisible, en este caso.
Con la partida de Tchalla y Ororo (dejando en ridículo la nueva y vergonzosa nueva renumeración y el cambio de nombre d ela edición española) empieza una nueva saga cósmica. La misma empiza con creciente interés, con elementos de ciencia ficción pura y una sensación de amenaza poderosa (a pesar que los impronunciables nombres de las razas expuestas y el heterodoxo diseño de Pelletier sean contraproducentes) Pero la resolución de la misma es considerablemente chusca, con los extraterrestres plagiando todo el universo y recuperando al tal Gravedad otra vez (pesaíto el hombre con su personaje) para que haga de ancla a eternidad, nada menos. Vamos que se sacaron un Deus ex MAchina del bolsillo (el Dr. Extraño también pasaba por allí) para terminar el apaño.
SI no paramos de hablar d elo vertiginoso que es toda la etapa sorprende en especial la última saga de McDuffie, que se va a limitar en su mayor parte a los Cuatro Fantásticos hablando en una habitación. Es la Saga del Dr. Muerte. En esta caso el dictador de Latveria viente del futuro para advertir de la amenaza que supone Reed Richards para la humanidad. La idea es interesante y entronca con el primer número de McDUffie y con las motivaciones de la Civil Patraña. La moralidad de Reed empieza a estar demasiado en entredicho para mi gusto, y eso no es bueno, pero al menos se tocan temas cuando menos interesantes, como hasta donde llegar para conseguir unos buenos propósitos y durante la histora, y más con la llegada de unos autoritarios 4F del futuro (que sirven para tener la batallita de turno, sin más sentido, la verdad) sí se da la sensación que Muerte puede estar en lo cierto. Al final la historia se resuelve de la forma más sencilla: Muerte mentía y todos tan contentos. Pues vaya. Aunque sus motivaciones sí hagan honor a su nombre no deja de ser bastante anticlimático.
Con esto se da por finiuquitado el año de McDuffie y no tarda en echarse a un lado para que se asienten nombres más comerciales en su silla. La intención del guionista ha sido al parecer hacer de puente hasta la llegada del dúo Ultimate que tanta fama atraen. Pero mientras McDuffie estuvo dispuesto a pasar un buen rato con nuestro cuarteto favorito. Y sin duda, sin pedirle transcendencia, evolución ni intención de dejar huella, lo ha logrado.
Así es JMS, después de una de las etapas más decepcionantes de los 4F que se recuerden se marchó a la francesa, sin acabar siquiera sus números de la paliza War. le pasó la patata caliente a Dwayne McDuffie, que dejó la sensación que pasaba por allí (no como el pobre de Karl Kesel que había aparcado y todo en la puerta esperando su oportunidad) No en vano lo primero que va a hacer McDuffie es cargarse el legado de JMS y la lamentable historia del tío de Reed termina en el más grande de los olvidos, dando una explicación al posicionamiento de Richards más acorde con el personaje, como que ha buscado probabilidades matemática para establecer el futuro. Vale, la referencia a la psicohistoria de Asimov es demasido burda y se la podían haber ahorrado, pero es agradable contar con un guionista que se chotee de la Civil Tontería en lugar de uno que se toma en serio a los proregistro.
Algo que se le puede achacar a la etapa de McDuffie es que es perfectamente consciente de su carácter interino. Parece saber en todo momento que su nombre no es el esperado en el cómic más grande del mundo y que tiene fecha de caducidad. Esto no es necesariamente malo. Puede que en ningún momento se plantee historias a largo plazo o perfilar personajes secundarios, pero tiene por encima de todo la intención de divertirse, sin ánimo especial de dejar huella. Lo mismo puede decirse del dibujante, Pelletier. Se le puede describir de muchas maneras pero ninguna sería como estrella. Tiene la vítola del dibujante cumplidor que está pululando de colección a colección, cumpliendo en todas, sí, pero sin clavarse especialmente en la retina. El mismo papel que otrora le ha tocado en la casa de las ideas a Bagley, Ron Lim o Sal Buscema. Puede ser éste quizás su mejor trabajo, acercándose su versión de los personajes al estilo Davis, especialmente en la Cosa, y con una narrativa rápida y eficaz, aunque siga con algunos problemas endémicos suyos, como los labios de las mujeres.
McDuffie está dispuesto a disfrutar de su puesto, aunque sea con interferencias editoriales de por medio. La primera recién aterrizado en la colección, metiendo a la Pantera Negra y Tormenta en el grupo. Llevamos unos años con Marvel vendiéndonos forzosamente a Tchalla para, presuntamente, ganarse el favor del público afroamericano. Uno de los movimientos para dar notoriedad ha sido coger una mala idea de Claremont-Byrne y estirarla hasta convertirla en la historia de amor africano más grande jamás contada, para mayor gloria de la Pantera Negra. Que esto deje a un pedazo de personaje como Tormenta en el papel de comparsa parece un mal menor, por lo visto. Pues vale. A decir verdad la cosa en los 4F funciona más bien que mal: La razón por la que Sue y Reed abandonan el grupo es plausible y Tchalla tiene relación con la Primera Familia, así que el relevo no es excesivamente forzado. Además, a pesar de ser un matrimonio formado por una mujer con carácter y un líder científico la dinámica del grupo es totalmente diferente, y eso se agradece (aunque el carácter manipulador del Tchalla actual nos choque a los que conocemos al personaje de siempre, al menos lo aleja de ser un héroe genérico)
En su primera aventura McDUffie va a tirar de repertorio antiguo, así los nuevos 4F se ven enfrascados de buenas a primeras en una aventura cósmica con un vástago de Ego, Galactus y sus heraldos (con nuevo rol incluido de Estela Plateada) Junto a ellos Deathlock, La saga se sostiene principalmente por la característica principal que va a tener esta etapa, como es el ritmo desquiciado de toda la serie. Los acontecimientos se solapan de manera tan frenética que no da tiempoa a pensar en el nuevo staus de Estela, interesarnos por Época o plantearnos el sacrificio y posterior resurrección del tal gravedad. El ritmo es tan acelerado que los argumentos se solapan unos con otros. Rees y Sue investigando lo que será la siguiente saga se toparán con un ataque de los 4 Terribles. otra reminiscencia setentera, más con una alineación más que clásica. Como suele ser habitula con este cuarteto solo sirve para reunificar a los 4F y reirnos un poco del grupo en general y del Mago sin alas en particular, personaje que necesita una revisión con urgencia si quiera parecer de verdad peligroso y una amenaza real, más allá de quedarse en un elemento simplemente jocoso para lucimiento de los protagonistas, la Mujer invisible, en este caso.
Con la partida de Tchalla y Ororo (dejando en ridículo la nueva y vergonzosa nueva renumeración y el cambio de nombre d ela edición española) empieza una nueva saga cósmica. La misma empiza con creciente interés, con elementos de ciencia ficción pura y una sensación de amenaza poderosa (a pesar que los impronunciables nombres de las razas expuestas y el heterodoxo diseño de Pelletier sean contraproducentes) Pero la resolución de la misma es considerablemente chusca, con los extraterrestres plagiando todo el universo y recuperando al tal Gravedad otra vez (pesaíto el hombre con su personaje) para que haga de ancla a eternidad, nada menos. Vamos que se sacaron un Deus ex MAchina del bolsillo (el Dr. Extraño también pasaba por allí) para terminar el apaño.
SI no paramos de hablar d elo vertiginoso que es toda la etapa sorprende en especial la última saga de McDuffie, que se va a limitar en su mayor parte a los Cuatro Fantásticos hablando en una habitación. Es la Saga del Dr. Muerte. En esta caso el dictador de Latveria viente del futuro para advertir de la amenaza que supone Reed Richards para la humanidad. La idea es interesante y entronca con el primer número de McDUffie y con las motivaciones de la Civil Patraña. La moralidad de Reed empieza a estar demasiado en entredicho para mi gusto, y eso no es bueno, pero al menos se tocan temas cuando menos interesantes, como hasta donde llegar para conseguir unos buenos propósitos y durante la histora, y más con la llegada de unos autoritarios 4F del futuro (que sirven para tener la batallita de turno, sin más sentido, la verdad) sí se da la sensación que Muerte puede estar en lo cierto. Al final la historia se resuelve de la forma más sencilla: Muerte mentía y todos tan contentos. Pues vaya. Aunque sus motivaciones sí hagan honor a su nombre no deja de ser bastante anticlimático.
Con esto se da por finiuquitado el año de McDuffie y no tarda en echarse a un lado para que se asienten nombres más comerciales en su silla. La intención del guionista ha sido al parecer hacer de puente hasta la llegada del dúo Ultimate que tanta fama atraen. Pero mientras McDuffie estuvo dispuesto a pasar un buen rato con nuestro cuarteto favorito. Y sin duda, sin pedirle transcendencia, evolución ni intención de dejar huella, lo ha logrado.
domingo, enero 4
TOP 2008
Un año mas y aquí estamos, dispuestos a pasar cuentas con las películas visionadas en el presente año. Este año contamos con dieciséis películas, una más que el año pasado. Sin embargo ha sido un año que se ha ganado en calidad, al menos por la parte de abajo. No hay ninguna película, ni siquera la última que dé vergüenza ajena, cosa que otros años... en fin, la lista y comentamos:
1.- The Dark Knight
2.- No es país para viejos
3.- American Gangster
4.- Appaloosa
5.- Juno
6.- Iron Man
7.- Quemar después de leer
8.- Vicky Cristina Barcelona
9.- Wall-E
10.-Expiación
11.-Indiana Jones y el Templo de la Calavera de Cristal
12.-Sexo en Nueva York
13.-EL niño con el pijama de rayas
14.-Postdata: te quiero
15.-El Increible Hulk
16.-Las hermanas bolena
Ahí está. Iba a decir que me ganó el lado friki pero no es cierto. Frikismo aparte y con honestidad la nueva entrega de Batman es la película más redonda del año y realmente no tiene un competidor serio para arrebatarle ese puesto. No es país para viejos tiene un gran pulso sí,pero además de ser tremendamente lenta tiene uno de los finales más anticlimáticos que he visto. Y el resto simplemente no llegan al nive de la película de Nolan. Las críticas acaecidas viene más abajo. El puesto de Expiación ha creado directas amenazas de muerte. Hay quien le gustaría verla en el podium o al menos entre las cinco primeras. Soy el único entonces que piensa que la película desde que se va a la guerra pierde el horemus por completo hasta el punto de perder todo lo bueno que había construido entonces. Y si hablamos de películas que se pierden en su segunda parte ahí está Wall-E. Furibundos ataques por poner una peli Pixar tan abajo (aunque Cars quedó peor, pero no había sido catalogada como obra maestra por todo el mundo) Un poco más o menos como con Expiación, incluso más pronunciado: Una primera parte maravillosa, una salida fácil para seguir con la película y una desastrosa segunda parte sin chispa ni gracia alguna. Algunos la querrían más arriban, otros la pondrían la peor del año... justo puesto. otras discrepancias varias con Vicky Cristina Barcelona o Sexo en Nueva York, que auparían algun puesto, otros harían lo propio con Iron Man e Indy, pero al menos hay unanimidad en el número uno.
1.- The Dark Knight
2.- No es país para viejos
3.- American Gangster
4.- Appaloosa
5.- Juno
6.- Iron Man
7.- Quemar después de leer
8.- Vicky Cristina Barcelona
9.- Wall-E
10.-Expiación
11.-Indiana Jones y el Templo de la Calavera de Cristal
12.-Sexo en Nueva York
13.-EL niño con el pijama de rayas
14.-Postdata: te quiero
15.-El Increible Hulk
16.-Las hermanas bolena
Ahí está. Iba a decir que me ganó el lado friki pero no es cierto. Frikismo aparte y con honestidad la nueva entrega de Batman es la película más redonda del año y realmente no tiene un competidor serio para arrebatarle ese puesto. No es país para viejos tiene un gran pulso sí,pero además de ser tremendamente lenta tiene uno de los finales más anticlimáticos que he visto. Y el resto simplemente no llegan al nive de la película de Nolan. Las críticas acaecidas viene más abajo. El puesto de Expiación ha creado directas amenazas de muerte. Hay quien le gustaría verla en el podium o al menos entre las cinco primeras. Soy el único entonces que piensa que la película desde que se va a la guerra pierde el horemus por completo hasta el punto de perder todo lo bueno que había construido entonces. Y si hablamos de películas que se pierden en su segunda parte ahí está Wall-E. Furibundos ataques por poner una peli Pixar tan abajo (aunque Cars quedó peor, pero no había sido catalogada como obra maestra por todo el mundo) Un poco más o menos como con Expiación, incluso más pronunciado: Una primera parte maravillosa, una salida fácil para seguir con la película y una desastrosa segunda parte sin chispa ni gracia alguna. Algunos la querrían más arriban, otros la pondrían la peor del año... justo puesto. otras discrepancias varias con Vicky Cristina Barcelona o Sexo en Nueva York, que auparían algun puesto, otros harían lo propio con Iron Man e Indy, pero al menos hay unanimidad en el número uno.
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