miércoles, diciembre 31

INTERSTELLAR

Interstellar es la nueva propuesta de Christopher Nolan, que pasa a día de hoy, con sus controversias y todo, como uno de los directores más interesantes de seguir en el panorama hollywoodiense. La verdad es que el director británico no ha dado punta sin hilo y tiene una carrera tan meteórica como acertada, con pocos o ningún paso en falso en su haber. Y sí, cuando uno funciona de esta manera hay multitudes esperando que se la estrelle, pero a día de hoy Nolan ha llegado impoluto a la meta. Todas sus películas son de una calidad notable, tanto tocando el tema thriller con el que empezó, la ciencia ficción de manera notable, y dando con la trilogía del murciélago un impulso dramático al enfoque de las películas de superhéroes.
 Interstellar va a ser otra aproximación a la Ciencia Ficción de manera notable. Si en Inception la sugerente mitología creada para la ocasión iba a dar juego para crear un blockbuster rotundo, ahora Nolan y su hermano se acerca a la Ciencia Ficción pero en su vertiente más dura y realista. La premisa es hacer una historia de Ciencia Ficción plausible (para ello se contrató a uno de los físicos más prestigiosos en el campo) que la mayoría de las cosas que pasen tengan su base científica. Así nos encontramos con agujeros de gusanos, dilatación temporal o problemas gravitatorios en el argumento. Asuntos que no son fáciles de lidiar para los no entendidos.
Aquí es donde Nolan es un genio. Es un narrador prodigioso. Lo es porque el tipo es capaz de plasmarte en pantalla conceptos y momentos que parecen sacados de un rompecabezas y explicarlos con una claridad meridiana. De ahí supongo que le vendrá la fama que recalca y sobrescribe mucho a Nolan, pero vamos, que este tío ha sido capaz de narrar una película totalmente al revés, o intercalar tres fases de sueño en el que el tiempo pasa de manera diferente en cada uno, y conseguir que el espectador no se pierda a poco que sepa estar atento. Es de un mérito innegable. Pero si es un gran narrador también es por su capacidad de “vendernos motos”, que queda patente en muchas de sus películas e Interstellar no va a ser una excepción. La verdad es que adorna tanto, de manera tan precisa y consiguiendo escenas tan espectaculares y bien resueltas que muchas veces te dejas llevar por la misma, cuando a poco que te pongas a pensar hay miles de incongruencias en momentos claves de la misma. Seguramente la tercera peli de Batman se lleve la palma en este sentido (hay páginas enteras dedicadas a la misma) pero de Interstellar tampoco nos vamos a librar al respecto. De todas maneras es algo que habla bien del director. Si nos tragamos dobladas perogulladas sin sentido es porque el hombre ha sabido arrastrarnos hacia donde él ha querido.
 Interstellar se diferencia claramente en tres partes. Empieza presentándonos la parte postapocalíptica, que la verdad funciona. Es cierto que no ofrece la certeza que la humanidad se está extinguiendo, pero uno ya está harto de esas películas en que la sociedad ha sido destruida y hemos vuelto a la barbarie. Pues no. Aquí la gente intenta seguir con su vida y solo pequeños detalles (el polvo, los maizales, la necesidad de granjeros frente a estudiantes…) nos abocan hacia una extinción irrevocable. Nolan consigue transmitirnos imágenes de enorme belleza con esa América profunda de grandes campos, pero a la vez ofrece algunas escenas intrascendentes, especialmente la de la persecución de un dron que no aporta nada más que metraje, del que veremos no va precisamente falto la cinta.
 Lo más importante para la película aquí es explicar la relación del exastronauta Cooper, cínico con el sistema actual, y su hija Murph, a la postre los dos protagonistas de la película. Y aquí empiezan los trucos de guión en exceso de Nolan. Nos mete así de sopetón la existencia de un “fantasma” en su habitación que mueve libros y juega con el polvo y pretende que no le demos importancia a una situación tan relevante, que ya adivinamos capital para el desenlace final. Peca un poco del pecado Shyamalayan: pierde coherencia la narración a favor de un impacto a posteriori. No contento con esto, de manera harto patillera será “el fantasma” quien dé las pistas para que convenientemente Cooper encuentre sin aparente dificultad la Nasa, a su antiguo profesor Brand y se le asigne la misión más importante de salvar la humanidad, así, sin paños calientes. Que ya va siendo hora de que la peli despegue, pero con el tiempo que te has tomado para otras cosas a lo mejor hacía falta aquí para que no pareciese todo tan precipitado.
 Tras el dolor de dejar a su familia, y la demostración que Nolan también sabe rodar para emocionarnos, nos metemos de lleno en la segunda parte de la película, la más vistosa y espectacular, y donde Nolan nos demuestra todas sus dotes. Nuevamente nos explica con claridad meridiana el plan de rescate de la humanidad de buscar mundos alternativos para emigrar, a los mismos, a sus tripulantes (con especial atención a los robots y sus simpáticas personalidades) y las peculiaridades espaciotemporales. Es innegable la facilidad que tiene este director para darnos información relevante sin perder el ritmo, a la par de dejarnos algunas imágenes impactantes. La Endurance en el espacio y los agujeros de gusano nos deja momentos de tremenda belleza (a la que ayuda una épica música de Hans Zimmer brutal), al igual que la idiosincrasia de los planetas que se nos presenta
. El primero de ellos, con unas olas gigantes tan espectaculares como poco creibles viendo la profundidad de la superficie, trae consigo la relatividad temporal que va a ser impactante en la película. Por su aproximación al campo gravitatorio de un agujero negro provoca una dilatación temporal de una hora cada siete años. En la superficie, y por una estúpida metedura de pata de la doctora Brand se verán ralentizados y a la postre serán veintitrés años los que habrán perdido en ese planeta. Momento de impacto brutal solo en el concepto, que se convierte en uno de los mejores momentos de la cinta, cuando Cooper decide revisar todas las grabaciones de los últimos años de sus hijos. Y McConaughey, que hasta entonces ni fu ni fa, demuestra que sigue en estado de gracia, conmoviéndonos con todas las reacciones posibles al ver pasar (y perderse) toda la vida de su hijo, y finalmente descubrir como su hija Murph ha perdido la fe en su hijo desaparecido. Momentazo tremendo, conmovedor, tan grande que nos hace incluso olvidar la absurdez que el tipo de la nave haya estado la friolera de dieciséis años sin noticias de los supervivientes y siga esperándolos tranquilamente.
 Con Murphy con las facciones de Jessica Chastain se bifurca la trama. Por una parte los astronautas deben elegir cuál será el segundo planeta elegido, que a pesar del alegato de la doctora Brand por el amor (notable Anne Hataway cuando se pone triste) será el del afamado doctor Mann. Por otra la hija de Cooper ha entrado a trabajar para su mentor. En verdad la película pega algún bajón en esta parte. Lo que pasa en la Tierra a la postre no está siendo relevante. Debería serlo la confesión del doctor Brand, sobre que la humanidad está condenada sin remedio, pero la verdad es que a esa hora quien más quien menos ya lo veía venir, además que la escena de la muerte, por muy buen actor que sea Michael Caine (frase redundante donde las haya) no acaba de estar bien resuelta por la reiterativa idea de sacar un machacón poema sobre la muerte. Y por su parte el Planeta del Doctor Mann tiene problemas. Yo entiendo la justificación cobarde del doctor de mentir para que vengan a buscarle, pero de ahí a pasar a comportarse como un psicópata contra sus salvadores… en fin, que se nota la necesidad de meter tensión e incluso escena de acción en ese tramo de la película sin venir demasiado a cuento.
Con la huída de este planeta y la tensa escena para volver a la Endurance nos abocamos hacia la tercera parte de la cinta, con el sacrificio de Cooper a favor que la doctora Brand pueda ser impulsada hacia el planeta que ella deseaba ir. Dejo constancia que a mí esto me saca de la película. Si has mantenido alzada la bandera de la verosimilitud durante toda la cinta, pues lo siento, no puedes llegar al clímax con tu protagonista sobreviviendo al tirón gravitatorio en un agujero negro. (Sí, ya he escuchado ideas a posteriori para dar una explicación, pero ninguna de ellas está explicada en la película) En fin, hay que seguir porque si no te pierdes dentro del teseracto, el momento más complicado de la película. O sea, seres pentadimensionales atravesando tiempo y espacio para hacer llegar un mensaje a seres tridimensionales en sí, el lugar que ya habíamos adivinado desde el principio que sería importante en la resolución.
 De nuevo Nolan vuelve a salir airoso para que no nos perdamos ante semejante concepto, aunque evidentemente la idea tiene unas incronguencias de tomo y lomo a poco que pienses. Ya no hablo de la imposible paradoja temporal, que debes aceptar si no desmontas toda la película. Pero una vez que quieres indagar en el plan de los otros/nosotros para llegar precisamente a ese momento… pues no, no tiene ni una pizca de sentido nada por lo que ha tenido que pasar el protagonista para dejar un mensaje morse en las agujas del minutero de un reloj que la protagonista había abandonado durante veinte años (¡!) Casi nada. Como buen marionetista Nolan consigue que no nos hagamos estas preguntas en base de subir el sentimentalismo de la escena y recalcar el mensaje de la película, que el amor es lo único que traspasa el tiempo y el espacio. Que habrá a quien le parezca ñoño y hortera, pero a mí la verdad es que han conseguido transmitirmelo.
O casi, porque el epílogo está a punto de cargarse todo lo realizado con una de las reuniones más anticlimáticas de la historia del cine. Tras setenta años deseando ver a su hija, ésta le despacha en apenas dos minutos y “venga, que yo tengo aquí a mi familia” tu coge un XWing jet y vete a buscar a Brand que estará allí solita.
Así que hay que sacar las conclusiones. Interstellar es una película imponente, espectacular y a la vez intima cuando debe serlo, con un pulso narrativo considerable y con una factura perfecta. Unas interpretaciones remarcables, una música excelente, una fotografía atrayente. Vamos, una película donde todo funciona a la perfección. Las pegas que le podemos (debemos) poner están en los trucos de guión que no para de sacarse de la manga el director y que, una vez advertidos, vislumbramos más que otras veces. Y sí, existen y son bastantes incongruentes(ay, si fuéramos tan exigentes con todos como con Nolan…), pero la verdad es que no somos conscientes de ellos mientras estamos atrapados en la película. Y eso Nolan lo hace como nadie.

domingo, noviembre 30

HAMILTON II

Lewis Hamilton consigue su segundo campeonato del Mundo, siendo fiel a sí mismo, para lo bueno y para lo malo. El piloto es transparente y todos conocemos ya sus virtudes y defectos. Su ambición desmedida por una parte y su irregularidad por exceso que le juegan malas pasadas. Por todo ha pasado este año.
El campeonato empezaba de manera inaudita con la explosión de Mercedes. Después de cuatro años con la dictadura de Red Bull nos encontramos una cosa similar con los Mercedes. Los coches de Rosberg y Hamilton han dado un salto cualitativo este año y han clavado las especificaciones necesarias para directamente pasearse por los circuitos. Una suficiencia incluso superior a la escudería austríaca y que recuerda al “extraño” año de los difusores de Brown. Porque Mercedes ha dominado a todos los efectos en todas las facetas. En clasificaciones no han tenido rival y el resto pugnaba por el tercer puesto. En carrera tenían mayor potencia, sin perder velocidad en las curvas. Y su fiabilidad tampoco ha sido un problema en toda la campaña.
Siendo así, dentro del equipo Hamilton ha demostrado en todo momento ser mejor piloto. Luchando de igual a igual la agresividad de Hamilton respecto a su compañero, y a todos los demás pilotos, pues marca la diferencia. Rosberg ha demostrado ser fiable y ha conseguido resultados, pero parece meridianamente claro que es un piloto que se ha encontrado con un coche por encima de sus posibilidades. Cuando no ha encontrado obstáculos y se ha llevado la pole pues pocos problemas en carrera. Solo tirar de velocidad punta y ganar carreras con el piloto automático. Pero cada vez que se ha tenido que enfrentar a su compañero se le han visto las costuras, y en situaciones torcidas pues no ha sido capaz de levantarlas.
Eso nos lleva a la mentalidad de Hamilton. Que ya sabemos lo que hay. Capaz de reventar su coche aún yendo el primero con ventaja, o complicarse la vida de manera horrible tirando por la borda tres clasificaciones, saliendo en última posición. Y sí, ahí es donde disfrutamos de verdad al verdadero Hamilton. Tirando de agresividad y conducción temeraria nos ha obsequiado con unas remontadas marca de la casa absolutamente extraordinarias. Aunque Rosberg fuese sacando puntos, la sensación es que el piloto inglés estaba salvando match points. Efectivamente así fue. En cuanto Rosberg se vio en una igual demostró que no está al nivel de Lewis, perdió su ventaja y Hamilton fue a cuchillo. Cinco victorias consecutivas y seis de las siete últimas carreras culminaron un merecido campeonato para el inglés.
Con el campeonato decidido (al menos sobre la escudería ganadora) el resto de pilotos se ha dedicado a la vida contemplativa, porque no han podido raspar casi nada. Ricciardo ha sido el que más ha aprovechado la oportunidad y se ha convertido en el tercer hombre. Los Red Bull, aunque empezaron muy irregulares, con el mundial estabilizado se demostraban aún un poco mejor que el resto, y era Ricciardo el único que mostraba algo de interés por ser competitivo. Porque Vettel ha sorprendido para mal en este año. Siendo como pienso uno de los pilotos destacados del circuito parece que le ha pillado a contrapié encontrarse con coches mejor que el suyo, y tampoco parece haber puesto mucho empeño en la temporada, una vez visto que no iba a luchar por el campeonato. Parece que algo raro ha pasado internamente en ese equipo, viendo como ha acabado la situación, y se ha notado en el rendimiento en la pista, lo que habla poco de la profesionalidad del “dedito”
Del resto han destacado más los outsiders que los pilotos contrastados. Corredores como el mencionado Ricciardo o desconocidos como Bottas han dado un aire fresco a las carreras de este año, aunque ni mucho menos se les puede considerar todavía nombres importantes en el circuito o futuros campeones. Alonso ha vuelto a vivir otro año más en el infierno, afortunadamente para él el último. Ya desde el principio se veía las expectativas del equipo, que básicamente eran las mismas que los últimos cinco años. O sea, pasearse por el circuito como si nada. El despido de Domenicali a principio de temporada parecía que podía aportar cosas nuevas y algo más de ilusión, pero cuando no va, pues no va. Es difícil mantener algún tipo de ilusión si aspira a ser sexto como mucho.
Así que se espera con expectativas renovadas la próxima campaña, por los estimulantes cambios de pilotos que ha habido. Vettel ha roto con sus padres deportivos para irse a Ferrari, lo que es una apuesta bastante extraña viendo como se arrastra el Caballino Rampante. Vettel tiene que ganar el órdago y convertir a Ferrari en un coche competitivo de verdad, porque si no sus históricos títulos van a ser más considerados de la escudería que de su propio talento. De allí ha salido huyendo Fernando Alonso, pero en honor de la verdad no había ningún asiento aspirante a campeón con lo que terminará en McClaren, como antaño, pero parece muy difícil que los ingleses den el paso necesario para competir el campeonato. Aunque en ese aspecto todo será un incógnita. Ya este año nos ha sorprendido Mercedes con una progresión inesperada, como años atrás hizo Red Bull. Habrá que ver si para el año pasado mantiene la ventaja técnica o tiene que luchar de tú a tú contra otros. Lo que tenemos claro es que sea como sea, se podrá contar con la agresividad total de Lewis Hamilton. Valedora del segundo campeonato del Mundo.

domingo, octubre 26

MANUAL DE 4F PARA TONTACOS

La interminable etapa de Hickman llegaba a su fin, fiel a su estilo: dejando decepciones anticlimáticas en todos los desenlaces abiertos desde hace infinidad de tiempo y con un carácter antiépìco y enciclopédico que rozaba el aburrimiento. Marvel se había puesto las pilas y había tirado por el mejor camino. Su nuevo evento, Marvel Now, va a ser mucho más significativo que hasta ahora. Coger sus mejores autores y ponerlos en sus mejores series. Así, se movió la coctelera para rescatar a gente como Waid, Bendis se encargará de los mutantes y Hickman de los Vengadores. Con el baile de autores llegará Matt Fraction a los Cuatro Fantásticos.
No he leído mucho de Fraction, pero suponía un soplo de aire fresco que de verdad necesitaba la serie después de Hickman. Fraction iba a dotar desde el principio un tono más distendido, más de space opera, más Cuatro Fantásticos. Y el ritmo de la colección también es mucho más agradable. Para ello suma sin duda la elección del dibujante, Mark Bagley. Bagley es un caso curioso, pues yo no sé cómo ha terminado convirtiéndose en una estrella, cuando no pasa por ser más que un dibujante resultón y sólido. El Sal Buscema de la primera década. Porque sus limitaciones son bastantes obvias: dibujos angulosos, caras intercambiables y escasez de imaginación. Evidentemente una narrativa sólida y sobre todo un ritmo non stop del que hace gala en todos sus trabajos le convierten en más bueno que malo (amén de su profesionalidad para no faltar ningún mes) Añadir también dos aciertos, como su cambio en dibujar a la Cosa (en anteriores trabajos la dibujaba realmente mal) y el entintado de Mark Farmer que redondea sus habituales ángulos y que acerca el acabado final a Alan Davis. Con todo esto se llega a vislumbrar con ilusión la llegada del nuevo equipo creativo.
Fraction empieza con un macguffin que va a durar toda su etapa: Reed Richards descubre que las células alteradas de su cuerpo por los rayos cósmicos están empezando a descomponerse e intentará encontrar una solución a través de un viaje por el tiempo y el espacio. Se trata de una excusa para tener a la familia fantástica de viaje espacial lo cual es atractivo. Das cancha al espíritu aventurero y descubridor de los 4F, a la vez que recalcas el carácter familiar, y tienes tábula rasa para poder hacer historias de ciencia ficción pura. Ésa es la intención inicial de Fraction y podía ser prometedora, pero algo falla. Falla la magia.
Los primeros números pues presentan eso, números autoconclusivo, donde los Cuatro Fantásticos llegan a un planeta nuevo y descubren su idiosincrasia (un planeta cebo para un carnívoro gigante, alienígenas que veneran a unas pinturas rupestres que representan los Cuatro Fantásticos) y luego serán sustituidas por el mismo sistema pero a través del tiempo (descubriendo a extraterrestres en la Antigua Roma o en la declaración de la independencia, o viajando tanto al Big Bang como al Big Crunch) Y son premisas que pueden ser interesantes y originales, aunque tengan que lidiar con el “Byrne ya estuvo aquí” en varias ideas. El problema es el desarrollo de los mismos. Nos cuenta cosas transcendentes y propuestas originales, pero sin ningún tipo de sentido de la maravilla. Como quien les está viendo hacer la compra. En ningún momento consiguen emocionarnos, levantar expectación o vivir con sensación de peligro. Son escasas las ocasiones en que consiguen llamar nuestra atención. El prisionero en el Big Bang lo consigue, porque es homenaje a Kirby, hasta que nos damos cuenta que el prisionero era el mismo Blastaar y el homenaje se convierte en plagio. La ilusión por la premisa se disuelve rápido.
Igual pasa si nos acercamos a la caracterización de los personajes. Con el Back on the Basicks que imprime Fraction deberíamos estar contentos porque reconocemos las personalidades de los mismos. Pero ya está. Más planos no pueden ser. Reed tomando decisiones unilaterales (otra vez) , Sue desconfiando de él pero siguiéndole hasta el final (otra vez) Johnny volviendo a ser el irresponsable que le hace bromas a Ben (otra vez) Cero interés, lo siento. La novedad la tendrían que dar los chicos fantásticos, que se llevan para acompañarlos en el peligroso viaje, pero la verdad, ni fu ni fa. Además de que sus edades están más indefinidas que nunca Franklin es un deus ex machina con patas que se utiliza cuando se acuerdan de él. Valeria pasa como una niña resabiada que le pasa la mano por la cara a su padre incluso (¡!)
Al único que parece que le pone un mínimo de interés Fraction es a Ben Grimm, que aparece arisco y retraído sin motivo aparente en principio. Tampoco es la más original de las interpretaciones y los diálogos en su boca dan vergüenza ajena (esos tontacos…), pero bueno, nos deja el par de números más destacados de la etapa. En el que viaja a la calle Yancy de los años treinta para defender a los vecinos de los extorsionadores de la época y en especial, el número de la Universidad con el Doctor Muerte. Grimm se autoculpabiliza del fallo en la máquina del Doctor Muerte. Se consigue introducir a Grimm en la ecuación del pasado del origen de Muerte sin ser anatema y, a la postre, se llega a una conclusión importante: Muerte no es consecuencia de los errores de Ben, ni siquiera de obviar los avisos de Reed. Muerte ya existía en el carácter de Victor y a la postre era inevitable que de una manera u otra terminase volviéndose en el genio megalómano.
Este número de todas maneras se queda como espejismo en el desierto. Porque desierto es lo que nos vamos a seguir encontrando después de esto. Más de lo mismo. Fraction parece escribir con el piloto automático. Ni siquiera parece estar disfrutando de la colección. Es el momento de compararlo con la otra colección de la franquicia. En Fundación Futuro se ve todo el ingenio e inteligencia que se le suponía al guionista. No sé, aunque me imagino, que Allred metió mano en el tono de la colección. Porque de una premisa algo estúpida (buscar unos suplentes durante el viaje, como si fuese la primera vez que abandonan la tierra los 4F) consigue hacer muy disfrutables a la troupe de niños que se sacó Hickman, con Bentley 23 a la cabeza por supuesto. Si escribes mejor a Scott Lang que a Reed Richards… es que no estás haciendo bien tu trabajo.
Así siguen las cosas, con la serie languideciendo en la apatía. Terroristas temporales y la llegada del Johnny del futuro no nos sacan del desarrollo planísimo. Las consecuencias de la enfermedad degenerativa que se suponen que tendrían que ser preocupantes y terribles, terminan pareciendo hasta ridículas (esa Sue sin controlar su invisibilidad… pésimo trabajo de Bagley) El primero en abandonar el barco va a ser Mark Farmer y doy fe que se nota. Porque llega el veterano Rubinstein y a partir de ahí todo parecido que nos querían vender a Alan Davis es pura quimera. Con un mal acabado se vislumbra las limitaciones que tiene Bagley, por mucho que lo hubiesen vendido como estrella. Aún así lo terminaremos echando de menos, porque el equipo creativo titular se va a largar a la francesa. Fraction, que ya digo que no da la sensación en ningún momento que está disfrutando de la colección, empieza a poner excusas de tener mucho trabajo para ir desvinculándose poco a poco de la colección. Precisamente en su última saga, que va a rallar la vergüenza ajena. Nos presenta la realidad alternativa de donde viene el Johnny del futuro, donde han atacado la alianza de Muerte, Kang y Annihilus. Tres villanos de los que aliarse parece un contrasentido, pero ya no vamos a buscar sentido común en los últimos números. Llega Kesel (por favor no lo juzguen por estos números) para intentar cerrar este desaguisado. Llegan a esta realidad alternativa y resulta que esta enfermedad degenerativa era una especie de baliza mandada de estos Cuatro Fantásticos para que viniesen en su rescate. Llega allí, le curamos y ya está. Así se soluciona el problema principal de la temporada. Bien.
Aún queda lo peor. No es el suplente de Bagley, otro que abandona el barco, un tal Ienco que es dibujante malo de verdad. Cero espectacularidad, soso en el diseño de página, limitado en perspectiva y estático en movimientos. El encargado de dibujar el final épico (ejem) con Muerte el Conquistador Aniquilador. Muerte de manera evidente traiciona a sus aliados para hacerse con el poder de ambos y se amalgama con ellos de una manera harto ridícula. El enfrentamiento final ante semejante engendro, con ideas peregrinas y un dibujante bastante limitado pues… olvidable. Como ha terminado siendo toda la etapa.
Y así estamos. En el mismo sitio de siempre desde Heroes Return. Puedo hablar sobre seguro si digo que en dos años nadie será capaz de acordarse de ninguna idea, aportación o capítulo de este año y medio. Y son ya demasiadas etapas en los Cuatro Fantásticos que pasan sin pena ni gloria por la colección. De verdad, que en Marvel traten a los Cuatro Fantásticos como se merecen, y que los autores que lleguen aquí se pongan las pilas, aporten enfoques interesantes y dignos y hagan honor a donde están: en el cómic más grande del mundo.

domingo, septiembre 28

TEMPORADA 2014/15

Empieza la temporada después de la ruptura del duopolio. El Atlético de Madrid rompió el año pasado diez años en que Barcelona y Madrid se habían repartido todos los títulos. Eso no significa por supuesto que los rojiblancos vayan a ser inmediatamente los principales candidatos al título. Los gigantes españoles tienen ganas de volver a ser los referentes de la Liga. El Madrid, gracias a su triunfo en la Décima, tiene la oportunidad de seguir evolucionando el proyecto Ancelotti. Y el Barcelona deja atrás un año infame y espera que el carácter de su nuevo entrenador, Luis Enrique, vuelva a activar a sus mejores jugadores y les dé un nuevo ciclo ganador.
Empezaremos por el Atlético de Madrid, que se lo ganó el año pasado. Como era de preveer al Atlético del año pasado lo saquearon a base de bien. Ha perdido a jugadores determinantes para su estilo de juego. Thibaut Courtois fue el mejor portero del mundo durante todo el año y pareció inexpugnable hasta límites exagerados. Y Diego Costa había dado el salto competitivo bestial, dando sentido a la mejor defensa del mundo. Costa era el alfa y el omega del juego ofensivo del equipo. Simeone podía jugar a defender todo el partido y lanzar pelotazos al de Lagarto , porque éste era poderoso en juego directo, tremendo atacando al espacio y resolutivo de cara a puerta. Evidentemente esto ya no lo tiene el Cholo. A cambio ha venido del Bayern Mandzukic, buen jugador pero notablemente inferior. Y el Atleti tiene que cambiar su manera de entender el juego. Mandzukic puede ser igual de imponente para el juego directo, incluso más, pero necesita apoyos detrás para llegar a portería. Clave debe ser el fichaje de Griezmann, que es un cuchillo como segunda punta, y que en teoría deben mezclar muy bien.
Pero a lo que vamos es que le guste o no a Simeone el Atlético tendrá que jugar algo más arriba, con todos los jugadores más cerca del área y forzosamente exponerse más. Y eso es perder la fortaleza que ha hecho al Atletico un referente europeo. Simeone es consciente que va a necesitar mejorar su ataque posicional, y los refrescos van por ahí. Desde Griezman a un driblador como Cerci o un jugador de área como Gimenez, hasta un lateral ofensivo como Siqueira para intentar paliar la contundente baja de Luis Filipe, aún a costa de perder más de esa potencia defensiva. Evidentemente las pretensiones de este equipo no deberían ser volver a campeonar, que estará considerablemente caro, si no en conseguir seguir siendo competitivo (y las jugadas a balón parado demuestran que este equipo siguen teniendo un hambre brutal)
El Real Madrid no ha tenido los movimientos que quería su entrenador, si no los que ha movido su director deportivo: Florentino Perez. Sin la sombra de Mourinho el presidente ya anda desatado y ficha lo que le viene en gana. Las incorporaciones son de traca, como no podía ser de otra manera con semejante cartera, pero equilibrando bajas y altas está por ver si ha sido una mejora. EL fichaje incuestionable es Toni Kroos, que es un lujazo, y sí es un fichaje muy perfil Ancelotti. Kroos tiene pinta de ser “el nuevo Xavi”. Lo que viene a decir que el equipo que cuente con Toni va a ser el dueño del balón durante el próximo lustro. Jugador de ritmo pausado (aunque también aporta en equipos de transiciones como con Heynckess y Klopp) de pase perfecto y decisiones correctas en todo momento. No pierde un balón, tiene un chut diferencial y tácticamente es perfecto. Encima viene a cubrir el parche que tiene el Madrid en el centro del campo. El del tercer centrocampista que fue subsanado por Di María de manera determinante el año pasado.
Ángel ve que le han buscado sustituto, que arriba Bale y Cr son indiscutibles y que le va a tocar ser suplente, se siente crack en cualquier otro equipo y fuerza su salida. Deja pasta, ya tiene sustituto y no será una pérdida exponencial. Pero Florentino es como es y ve la oportunidad para sacar la chequera y se trae a James Rodriguez, que había sido sensación en el mundial, a precio de oro. Y ojo que James es un buen jugador. Un mediapunta de los de siempre, con un último pase extraordinario y buena capacidad goleadora. Pero hablamos de un diez clásico, cuando en este equipo el diez siempre ha molestado a los movimientos de Bale, Benzema, o Cristiano (hasta el punto que se tuvo que sentar a un Isco que la estaba partiendo por irrumpía en el juego del equipo, y James aún tiene que demostrar que es mejor que Isco) Ancelotti empieza a perder equilibrio, porque parecía muy claro el equipo con Alonso-Kroos-Modric, que tenía visos de dominar Europa entera a base de talento. Pero con el precio que has pagado a James parece que se le tiene que ubicar sitio, y en un 4-3-3 no parece haberlo.
El boom salta tres días antes del fin de mercado. Alonso sigue los cantos de sirena de Pep Guardiola y deja el Madrid para irse al Bayern. La venta de Alonso es un drama. Realmente es la única posición que el Madrid no tenía doblada a nivel top, porque Illara, que debería ser su sustituto natural no da nivel por ahora, y la esperanza de que Kroos evolucione a ello se tiene que convertir en inmediata realidad. Perdemos a un jugador que se podía comer la liga (Kroos interior izquierdo) por un jugador con dudas (Kroos mediocentro) El Madrid se encuentra con un problema defensivo terrible. Kroos, Modric, James es un medio del campo demasiado blandito y con una insuficiente transición defensiva. Ancelotti parece que va a tirar por convertir el centro del campo en un 4-4-2. Que Bale baje al centro del campo y James esté en banda izquierda y parece que jugando más juntitos se apacigüe el poco talento defensivo de la medular. Nunca me ha gustado que Cristiano juegue en punta, creo que pierde presencia en el equipo y eso es capital, pero parece que se ha trabajado bien eso y Cristiano empieza a caer mucho a banda derecha donde juntándose con Bale se convierte en el jugador aniquilador que siempre es.
En definitiva, los movimientos del mercado del Real Madrid son rarunos y está por ver si la plantilla es mejor, y sobre todo si está tan compensada como el año pasado, y Ancelotti va a tener que romperse la cabeza para ajustar el rompecabezas, pero es indudable que el potencial que tiene este Madrid lo tiene poca gente en Europa.
El Barcelona quiere olvidar todo lo que pueda la temporada pasada. A pesar que de manera inaudita el Barça luchó hasta el final en todas las competiciones, el Barça de Tata Martino se quedó corto en futbol ya desde febrero y se notó el desgaste del sistema. Se han traído a Luis Enrique del Celta del Vigo, y exmíster del Barça B, para reiniciar el sistema. La pregunta es si Luis Enrique está por la labor de proseguir con el mismo sistema o prefiere hacer un cambio drástico. La verdad es que visto lo visto, pues ni una cosa ni la otra.
Luis Enrique no ha hecho limpia en el vestuario, la plantilla sigue teniendo los peces gordos del año pasado. Solo Cesc ha salido vía Premier, y tampoco es que nunca haya sido un jugador con peso referencial en el equipo. Pero el míster no se casa con nadie. Parece claro que su posición es que Xavi ya es un suplente claro en el Barça. A partir de ahí, sin el referente del último lustro en el campo el Barça tendrá que matizarse a la fuerza. Luis Enrique era muy consciente que la transición defensiva del Barça es inaceptable. Pero esto es el Barça y renunciar al balón y a los centrocampistas creativos no se contempla. Luis Enrique seguirá jugando con el 4-3-3 pero con matices importantes. Se ha traído a Rafinha del Celta y se ha fichado a Rakitic, para suplir a Xavi. Son dos jugadores muy diferentes. Rakitic ha roto la pana en el Sevilla jugando de mediapunta y al contraataque, mientras que ahora le piden gestionar el equipo más asociativo del mundo desde atrás. La verdad es que en principio parece haberse acoplado bien y además aporta una intensidad defensiva que no se conocía en la posición desde hace tiempo. Para Luis Enrique Iniesta y Rakitic tienen que jugar cerca de Busquets para no desnudar al Barcelona defensivamente.
EL otro gran update del Barça va a estar en Messi. Tras un año pidiendo que se entienda y conecte con Neymar ahora le han fichada al actual bota de oro. Luis Suarez es un delanterazo puro, aguerrido, veloz, capaz de jugar a gran velocidad y con precisión y que va a aportar una profundidad mortal al conjunto. Luis Enrique entonces crea una especie de tridente. Dos delanteros que juegan por dentro y Messi, más atrasado como media punta. Yo llevaba tiempo ya pidiendo que Messi dejase de ser falso nueve, que veía al jugador cansado del puesto y desconectado, así que es un acierto. También es verdad que este Messi no es el de 2011 y queda la duda de si sus slaloms se podrán dar partiendo desde más lejos como antaño. O se quedará meramente como el mejor asistente de la actualidad, que no es moco de pavo también.
El problema es que con Messi detrás y Neymar y Luis Suarez por delante la posibilidad de embotellamiento parece evidente. Con los tres delanteros por dentro, y los interiores sin vuelo parece que los laterales son los encargados de ocupar la banda con totalidad y tampoco parece la mejor noticia, pues ni Alba ni Alves parecen unos dechados en fútbol para conseguir las opciones correctas en cada momento. Es un sistema nuevo, y se nota que hay una activación nueva, una sinergia positiva y un contagio de ganas que el Barcelona necesitaba como el comer, y Luís Enrique transmite con su actitud. Pero hay que ver después de eso cuántas mejoras tácticas hay detrás del nuevo equipo. Pasando al resto de equipos sin aspiraciones tan ambiciosas nos encontramos al Athletic de Bilbao, que tienen en Valverde a su máximo aval. Es difícil encontrar entrenador más serio y con más sentido común que el Txingurri. El equipo es el mismo que entró en Champions con la sensible baja de Ander Herrera. Vamos a ver como la subsana. En principio tira por acoplar a su posición a Bernat, pero no está aportando diferencias reales para su poca implicación en el sistema. No somos pocos los que pedimos que Muniain ocupe el puesto de mediapunta para darle la merecida titularidad a Ibai Gomez. De todas maneras la plantilla es tan corta como parece y jugar Champions les va a penalizar mucho. El Sevilla le toca seguir creciendo con Unai Emery. Lo tendrá que hacer sin dos de sus piezas angulares en su simplista pero efectivo plan. Fazio lo sacaba todo en defensa y Rakitic encontraba a Bacca en cualquier circunstancia. Solo el colombiano sigue en plantilla, pero no parece que Emery vaya a cambiar el plan previsto de ser contundente en ambas áreas y pasar un poco del centro del campo. Dennis Suarez y Deulofeu tendría que aportar el desequilibrio que trajo el croata el año pasado, pero el listón está muy alto. Un equipo que sí tiene intención de crecer este año de manera apropiada y coherente parece el Valencia, a la espera de la compra de un multimillonario. El Valencia lleva cuatro proyectos en dos años, así que la inestabilidad es más que evidente. Echaron a Pizzi de mala manera y ficharon a un entrenador portugués por enchufismo, parece. Pero Nuno está haciendo las cosas bien, transmitiendo energía y positivismo a un plantilla que sin duda lo necesita, y jugando un juego intenso y ofensivo . La manija de Parejo es ya una realidad en este equipo y se ha acoplado un jugado como Andre Gomes que es muy vistoso. Y arriba con la incorporación de un notable Rodrigo lo mejor es la explosión goleadora de Paco Alcácer. Se le puede considerar el nueve más puro de la Liga, desde el concepto clásico del término. Constantes desmarques, olfato de gol y remates al primer toque de cualquier repertorio le están convirtiendo en sensación. Hasta el punto de cuestionar qué va a sumar un fichajazo como Alvaro Negredo al proyecto. Por primera vez en mucho tiempo parece que el Valencia es un equipo creíble.
La Real Sociedad sí parece que ha perdido el punch de los últimos años. Con la pérdida de su jugador franquicia, Griezmann y un Vela demasiado irregular parece lejos del equipo que no hace mucho entró en Champions, aunque su contraataque tendría que seguir siendo respetable. El Villarreal es coherente a lo que ha sido siempre y ofrece lo de siempre. Un juego rápido, vistoso y ofensivo, con jugadores con buena proyección. Cherisev es un fichaje muy Villarreal, conjuntando velocidad y combinación en ataque. Un equipo que está por ver si era un invento de su míster o un crecimiento real era el Celta, y por ahora está demostrando cosas positivas, con unos centrocampistas muy creativos y fantasiosos. El rayo es otro de los equipos que siempre es llamativo de ver, por la valentía casi suicidad de Jémez que termina dándole réditos. En honor de la verdad este año tienen una plantilla con mayor calidad que otros (baptistao, Manucho, Bueno…) que debería darle mejor mimbres a su técnico.
Más abajo nos encontramos que con las limitaciones presupuestarias los equipos son reflejos de sus entrenadores, y no siempre de manera coherente. El Málaga de Gracia, el Levante de Mendilibar o el Espanyol de Sergio GArcia han dado un golpe de timón a lo que han estado haciendo el último año, queriendo jugar más un juego de posesión, y está por ver si es tan buena idea. En el Málaga se puede tener confianza pero Levante y Espanyol han tenido un plan de juego tan radical los últimos años que está por ver si los jugadores están por la labor del cambio radical. Lo mismo se puede aplicar al Granada que se ha convertido en un (otro) equipo de Caparrós para volverse rocoso y hermético. Luego Escribá, Contra o Francisco volverán a intentar conseguir con sus dotes en el banquillo que las evidentes limitaciones de sus equipos no se vean reflejadas en el campo. De los recién ascendidos pues Córdoba y Depor pretenden tener un juego alegre y de asociación y habrá que ver como lo aguantan ante los tsunamis de Primera División, y el Eibar, con su campo pequeño, norteño y su juego directo promete ser un fiel sustituto de Osasuna.
Ahora sí. Predicciones de este año. Para mí el campeón será… el Real Madrid. Segundo año de proyecto, la baja de Xabi Alonso ha obligado a Ancelotti a tener que variar el sistema asentado… pero tienen un potencial descomunal. A poco que sus piezas se acoplen y se entiendan se va a convertir en un equipo muy difícil de batir. El Atlético de Madrid lo veo entrando en una crisis de resultados, pues Simeone va a tener que abrirse mucho más de lo que le gustaría. Será un buen equipo pero no para aguantar a los dos grandes como este año. EL Barcelona va a crecer respecto al año pasado, pero sigo viéndoles problemas estructurales graves que van a ir tapados por la nueva ilusión en principio y por los milagros de Messi después. Pero con un Leo más alejado de la portería hay que ver si el milagro sigue siendo tan constante. Para Champions, y luchando a la altura del Atlético los equipos que más o menos ya he apuntado. Al Sevilla le falta algo de calidad, pero Emery cree en su idea sin miramientos y pueden copar la cuarta plaza. Habrá que ver si el Valencia mantiene las buenas aptitudes de principio de campaña, pero me gustaría apostar por una sorpresa para la Uefa como es el Celta. Tiene jugadores mejores de los que parece. Para el descenso sí que está complicado. Veo muy bisoño al Córdoba que sería mi candidato número uno. El Espanyol no me gusta la pinta que tiene , pues los jugadores no responden a lo que parece querer Sergio. Y equipos como Elche o Eibar, pues es un milagro que se mantengan en primera, pero yo apunto a un equipo tan indefinido como el Getafe, que pasa sin pena ni gloria por la Liga. A ver cómo han ido las predicciones en junio.

domingo, agosto 31

LOS GUARDIANES DE LA GALAXIA

No parece tan difícil, y sin embargo lo es. Uno ve Los Guardianes de la Galaxia, conecta con ella, te ríes o emocionas, disfrutas en definitiva, pero no ves nada que se salga de la norma, ningún aspecto que destaque sobremanera. Ninguna actuación será aclamadísima, el guión es funcional, los diálogos chisposos si, los efectos especiales son buenos sin ser deslumbrantes y la dirección es correcta, siendo justo. Sin embargo se va a convertir en una de las películas más redondas y estimulantes de la Marvel Studios, así que hay que darle mérito a quien realizó la coctelera con estos personajes estrafalarios y encontró el combinado más sabroso.
Si hace tres años, cuando dijeron que iban a hacer una película de los Guardianes de la Galaxia, me dicen que iba a ser un éxito pondría la ceja escéptica elevada a la enésima potencia. Si me lo dicen hace diez realmente me reiría del interlocutor en la cara. Coger a personajes secundarios y terciarios del universo Marvel y hacer un blockbuster con ellos es una decisión difícil. No es lo mismo que un espectador le llame una película por Hulk, El Capitán América o Iron Man, hoy día iconos del celuloide, que por Mapache Cohete, Gamora o Starlord, a los que dudo que alguien con conocimientos solo básicos del Universo Marvel los conozca. Así que chapeau para quien dio el ok de esta película, porque evidentemente tiene connotaciones positivas. Los personajes al no ser tan arquetipos son más factibles para tomártelos menos en serio de lo que debiera, y es la principal razón de que la película se mueva con un sano sentido del humor, rozando en varias veces la línea de la chufla directa pero sin rebasarla, que la convierte en el producto más fresco del verano.
La película se articula en relación a la figura de Starlord desde el inicio de la misma. Y necesitaban conseguir un personaje que conectase con el público de inmediato. Y ahí está el primer acierto clave de la película. Un desconocido Christopher Pratt consigue dotar de un enorme carisma a su personaje. Pendenciero, chulito, gracioso… en definitiva un Han Solo del siglo XXI, que consigue no caer gordo en ningún momento, porque su pose y actitud se utilizan más para reírse de él y conseguir buenos gags que para tomárnoslo en serio.
A partir de seguir la trayectoria de Peter Quil, y el buen macguffin de la película, el orbe que termina escondiendo una gema del infinito, terminaremos encontrando al resto del grupo. Todos están bien perfilados sin perder demasiado tiempo. Una de las características de la película es el enorme ritmo que tiene la película en todo momento. Desde el principio la cosa va non stop. La llegada a Xandar y la aparición de los divertidos Mapache Cohete y Groot, y posteriormente de Gamora se hace con una trepidante persecución entre ellos, con los nova cops Xandarianos presentes además. De ahí nos vamos directamente a la cárcel-satélite, que contiene alguno de los momentos más divertidos de la serie. Los diálogos son cada vez mejores, pareciendo una sitcom al uso. El contraste con la linealidad de Drax el Destructor es muy ocurrente, e incluso, que Groot consiga sus buenos momentos sin tener vocabulario (y coger a Vin Diesel para esto… ) habla de lo bien que se dominan la situaciones cómicas. En ocasiones parece una sitcom de las buenas, por cómo se van solapando chiste tan chiste y la huida de la prisión confluyen las grandes bazas de la película: personajes carismáticos, diversión, emoción y espectacularidad mezclado de buenas dosis de carcajadas. Estamos dando la sensación que Gunn está haciendo casi una parodia de los personajes, una película graciosa que se ríe de sus personajes, y sí, el tono que ha buscado es ése, pero no significa que no se está tomando la película en serio. Cuando se tiene que poner serio o transcendente lo hace. La presentación de los villanos es buena, ominosa e incluso majestuosa. La irrupción de Ronan el Acusador es tremenda, manteniendo el diseño Kirbyniano que funciona en pantalla a las mil maravillas (aunque termina siendo un villano de opereta, cierto es). Cada aparición de Thanos (no por casualidad parecida a la del emperador en el Imperio Contraataca) da una presencia imponente y amenazadora. E incluso personaje como Nebula, con un diseño muy guapo, funcionan perfectamente. Esta película lo que hace de verdad es cuidar mucho sus personajes, dándole personalidad e implicación con apenas unos trazos. Incluso Yondu, que casi no debería pintar nada en la película, consigue con nada tener una buena presencia con los pocos minutos que tiene.
De la misma manera que con los villanos, cuando el director se tiene que poner transcendente y dar ínfulas pues lo consigue, como el momento en que Starlord se “sacrifica” para salvar a Gamora de la muerte en el espacio o la aparición quitaalientos de los celestiales en la explicación del origen de la gemas del infinito. En el debe tengo que poner la plasmación del Coleccionista, uno de los pocos momentos que se equivocan por completo en el tono del personaje, bastante más transcendente que lo que hace aquí Benicio del Toro.
La traca final recupera a Xandar y todos los personajes que han salido en la película. Se agradece que toda la escena sea diurna y poder disfrutar de toda la espectacularidad que se precisa. Tampoco vamos a engañarnos, y la dirección se pasa de caótica en las escenas de acción y en ocasiones terminas más mareado que adrenalítico. Todos los personajes tienen sus momentos importantes: Mapache confeccionando planes, Groot con su sacrificio, Drax con el doble enfrentamiento físico con Ronan y Gamora con el combate fraticida contra su hermanastra Nébula (que afortunadamente la recuperaremos para otras películas) y Starlord pilotando y guardándose el momento final. Sí, tragarse tanto el momento bailongo de Starlord como el “todos cogidos de la mano somos más fuertes” en el clímax de la película… pues es difícil y sí, es uno de los momentos en que Gunn se pasa de la raya. Aceptamos barco, que nos ha gustado demasiado la película como para echarlo todo por la borda por esta sobrada.
Los guardianes de la galaxia han sido pues una de las sorpresas más agradables de los últimos años. La confirmación de que los Marvel Studios saben muy bien lo que hacen. Después de todos sus personajes más emblemáticos están en otras productoras y ni mutantes ni arácnidos han podido en taquilla, ni en sensaciones, este año con los mayores perdedores de la Galaxia. Encontrando un tono socarrón y divertido que consigue conectar con el público, un ritmo de entretenimiento endiablado y unos personajes que te enganchan se han sacado una franquicia millonaria de la nada más absoluta. Siempre acabo igual pero… ¡así sí se hacen películas Marvel!

domingo, julio 27

DIAS DEL FUTURO PASADO

No sé si cuando se relanzó la franquicia mutante, en los años sesenta, con unos magneto y Xavier jóvenes, se hizo ya con la mirada presente en Días del Futuro Pasado, saga icónica del universo X, pero la verdad es que la situación no podía quedar más propicia. Dos líneas temporales que hemos visto en pantalla, separadas por treinta años, daban el escenario perfecto para recuperar a los antiguos hombres X de la década pasada y seguir expandiendo el buen gusto que dejó Primera Clase. Pero la primera mala noticia viene pronto. Matthew Vaughn, el director encargado de la película, abandona el proyecto. Lo que podía ser un contratiempo se convierte en oportunidad cuando es el mismo Brian Singer quien toma las riendas. El padre de la franquicia mutante vuelve al redil, precisamente para recuperar a sus personajes. No podría haber noticia mejor. Como la película se aleja del todo del cómic, no voy a valorarla como adaptación, pues los cambios son suficientemente significativos como para tratarlos como obra independiente. Baste decir para quien no conozca el material original, que se trata de un comic de la patrulla X de Claremont y Byrne, o sea, uno de los zénits del cómic de superhéroes. Con Byrne ejerciendo de Kirby y lanzando ideas originales a tutiplén, y Claremont ligándolo todo, haciendo personajes tridimensionales e interesantes, y una capacidad ambos de hacer cómics de aventura y acción que a día de hoy no ha vuelto a ser alcanzada. Dias del Futuro pasado es una de sus últimas colaboraciones, donde nos muestran un futuro distópico. Claremont y Byrne tienen la valentía de hacer a los Centinelas, personajes sosillos hasta entonces, en la némesis definitiva para los mutantes, y coger a la novata Kitty Pride en protagonista de la misma. Presentan una nueva hermandad de mutantes diabólicos, tiene secuencias de acción memorables y momentos trágicos en la línea del futuro. En fin. Un clásico de los cómics, del que la franquicia mutante ha querido beber en los últimos treinta años, con poco acierto, dicho sea de paso. En la película ya apunto que va a haber cambios significativos. El principal tiene que ver con la omnipresencia de Lobezno en la franquicia cinematográfica. Así, después de una presentación del futuro mutante, será Logan y no Kitty el encargado de lanzar su mente hacia el pasado. Es una solución pragmática, porque Lobezno es el único actor/personaje que mantendrá el mismo aspecto visual en el pasado como en el futuro, porque no nos puede asombrar a estas alturas que Hugh Jackman lleve todo el peso de la franquicia, pero quizás se trata de una decisión desafortunada. Lobezno va a estar presente en la película, pero su importancia en la misma es más bien relativa. Ya en el pasado vemos cambios significativos respecto al material de Vaughn. El principal, que Singer se ha cargado la Patrulla X. Cuando Logan va a la Escuela de Jóvenes Talentos, se encuentra allí tan solo a la Bestia y a Xavier. ¿Qué pasó con Banshee, Kaos y demás miembros de la Patrulla? Pues que han desaparecido. Los más afortunados tienen una especie de cameo y los menos, pues murieron fuera de plano. Manera poco sutil de cargarte la cantera de mutantes, Brian. En definitiva un espaldarazo para que la importancia de la película sea para el triunvirato de las precuelas: Xavier, Magneto y Mística. Jennifer Lawrence se ha convertido en una estrella de Hollywood estos dos últimos años, así que era de preveer que se le iba a dar peso en la trama, y hasta cierto punto es de agradecer: también fue el personaje ambivalente en Primera Generación, y el hecho que su ataque sea importante para el futuro entronca con el cómic original (lo del ADN de Mística para crear Centinelas prefiero pasarlo por alto, por favor) Xavier también tiene un punto interesante en su participación. Derrotado y hundido es un yonki que quiere olvidar sus días pasados. Es una vía interesante, además utilizando con acierto las drogas para no tenerle postrado toda la película en silla de ruedas, aunque su poso trágico nos quita al Xavier carismático y cachondo de la primera película, lo que es una pérdida. Precisamente es Magneto, el tío que se salió en Primera clase, quien deja peor sabor de boca. Fasbender es un actor con una presencia insuperable. Solo una mirada suya parece que se come la pantalla y eso el personaje lo agradece, pero más allá de eso… no se consigue la redondez que tuvo en primera generación. Es lógico. Magneto ya había hecho su arco narrativo en la anterior película, de amigo de Xavier a antagonista, así que ésta poco más puede ofrecer en ese aspecto. De hecho, no parece que haya una razón lógica para usarlo, más allá de que mola mucho. Porque la excusa de necesitarlo para encontrar a Mística se queda en nada, y el giro sin sentido del personaje se veía venir, y es ilógico que no lo detectasen los propios mutantes. Luego la película tiene un serio problema de ritmo. Empieza medianamente bien, por mucho que el futuro no me guste nada como está retratado, la primera escena de acción, con Destello destacando, es un buen golpe, y se mejora en la siguiente, donde el personaje de Mercurio se come la pantalla él solo, con sus toques de humor gamberrete, una buena utilización de sus poderes y la escena más divertida de la película con diferencia. Pero a partir de aquí la cosa se desploma. Entre la búsqueda de Mística, la inutilidad de Lobezno y los planes de Bolivar Trask en la película parece que no pasa nada. La conferencia de París sirve para poner a los personajes en un contexto histórico, como con los misiles cubanos, (aunque tiene poco o ningún sentido que esté allí Trask presentando sus muñequitos) y es el primer enfrentamiento entre Magneto y Mística. ¿Y luego? Más lentitud, más esperamos las cosas. La verdad es que en este punto yo sí eché mucho de menos a Mathew Vaughn. En Primera Clase pasaban más cosas, pero el director tenía un primoroso sentido del ritmo y conseguía un dinamismo en el nudo de la película con el reclutamiento y el adiestramiento de los jóvenes mutantes que era muy divertido y ameno. Aquí pasa todo lo contrario. Una solución para ello podría haber sido darle más cancha a la línea temporal futura. De hecho si Días del Futuro Pasado se convirtió en un clásico se debe menos a la (típica aunque excelente) pelea con la Hermandad de mutantes diabólicos, como a la presentación de ese futuro distópico donde los Centinelas purgaban a la raza mutante. Aquí pasamos de soslayo. Básicamente no vemos nada. Los mutantes reunidos en un castillo Fortaleza, donde son atacados por unos Centinelas feísimos en su diseño (alguno dirá que se parecen al diseño de Nimrod, como si coger diseños de Romita Jr. Fuese buena idea) donde resisten y finalmente son masacrados. Si al menos le hubiesen dado un plan que hacer, y metraje a unos personajes que apenas pasan por cameos. Sendero de Guerra, Destello, Bishop… para lo que hacen no hacía falta ni crearlos. Pero se supone que Singer les guarda un cariño especial a Tormenta, al Hombre de Hielo, a Pícara, a Kitty Pryde y a “sus” Magneto y Xavier. ¿Por qué no darles metraje a esta Patrulla X? La película hubiese quedado mejor compensada. Hacia el final nos acercamos peligrosamente a la palabra despropósito. Llegando al clímax resulta que no tenemos villano. Trask (excelente Dinklage, sin reminiscencias a Tyrion Lannister) no sirve, pues es el objeto del ataque. Mística está en medio de un dilema. Así que previsiblemente (por lo visto para todos excepto para los mutantes que ya habían luchado contra él y que pensaron que sacarlo de la cárcel era buena idea) Magneto cambia su discurso, y si hace veinte minutos estaba dispuesta a matar a su querida Raven para salvaguardar el futuro, ahora será él mismo quien vaya a demostrar por las malas el poder mutante al mundo. Además que sus actos no pueden ser más de villano de opereta. Entre el llevarse el estadio de Futbol para mostrar su poder y controlar los centinelas con vías de tren (¡!) que nos hemos currado un diseño cutre hortera made in setenta y no están haciendo nada en toda la película. Asi que en todo el clímax final sirve Lobezno como saco de boxeo para Magneto, que además es derrotado de una manera bastante idiota. Y como contrapartida una resolución en el futuro que se supone épica y dramática, pero la verdad, nos han dado tan poquito de aquellos personajes que nos importa más bien poco. La decisión de Mística, y el buen discurso de Xavier para convencerla cierra el dilema moral, un poco idiota, Porque destruir todo Washington, haber matado a un presidente (quedará ambiguo, pero no para la opinión pública) y amenazar al actual no es más razón que disparar a un fabricante de armas para disparar la histeria antimutante. Finalmente Singer sí parece que guarda en su corazoncito un rincón para los antiguos alumnos X y nos dulcifica la escena del futuro, donde la Escuela de Jóvenes talentos está en pleno funcionamiento. Más tarde uno pensará, y encontrará un sinsentido que por estos acontecimientos no vayan a pasar las películas anteriores de la Saga, y Scott y Jean anden por la escuela como si nunca hubiese existido Fénix Oscura. Pero nos congratula el que parece el final para los primeros mutantes que levantaron la franquicia. Porque el futuro pertenece al pasado. Los XMen seguirán los pasos de Xavier y Magneto jóvenes… y poco más. Porque se han cargado bastante el potencial de toda una generación de mutantes, y prácticamente tendrán que refundar una nueva Patrulla para la próxima entrega. Y a ver como lidian con contar de nuevo con el amo del magnetismo sin caer en el trillado aliado forzoso de nuevo. Sea como sea parece que Singer estará a los mandos. Y lo que en 2006 hubiese sido la mejor noticia, ahora nos deja con el morro torcido. Si, el fue quien apostó por los mutantes y quien levantó la franquicia, jugando la carta del realismo y la verosimilitud. Pero en tiempo de Vengadores, parece que la propuesta más dinámica y de acción de Vaughn casaba mejor en cuanto a espectacularidad y diversión. Dias del Futuro Pasado se debe considerar un paso atrás respecto a Primera Clase, y pone las cosas complicadas para que Apocalipsis pueda revertir la situación.

domingo, junio 8

BRASIL 2014

Se nos avecina un Mundial extraordinario, o al menos es lo que las expectativas nos hacen creer. Figuras históricas que están ante su oportunidad clave de ganar un Mundial, selecciones hegemónicas de los últimos años ante el último latigazo de sus generaciones y múltiples outsiders con mucho que aportar al espectáculo y al juego. Y sobre todo que el Mundial se juegue en Brasil, cuna del fútbol por antonomasia que parece que reviste al mismo de un aroma especial.
Por Brasil precisamente quería empezar. La verdad es que hace tres años la situación de Brasil era bastante peliaguda. Siendo anfitrión y por tanto favorito, ni su juego ni sus estrellas invitaban a tomarlos como tal. Tras el cese del proyecto Dunga tras el fracaso en 2010, la Brasileña andaba dando vaivenes. Así que se arrojó al abrazo del resultadismo, que allí es Scolari. Y ha sido buena apuesta, porque Scolari es un gran entrenador para crear equipos en un pequeño espacio de tiempo, y que funcionan perfectamente para torneos cortos. Eso hizo. Armó el equipo desde atrás, y le dio el diez a Neymar, la gran esperanza de Brasil para este torneo. La verdad es que al jugador del Barça le ha caído demasiado pronto toda la responsabilidad e ilusión de un país. Pero es lo mejor que tiene el país para agarrarse, y parece que a Ney tampoco le desagrada. Muestra una versión mucho más viva y líder que en Barcelona, donde apenas ejerce de simple extremo. En Brasil es el jugador franquicia en ataque, que abandona su posición para encontrar posiciones entre líneas y hacer diabluras.
Neymar prácticamente es la única extravagancia creativa que se permite Scolari. Con Fred en ataque, que parece flojito, pero se entiende muy bien con Ney, sitúa a Óscar de mediapunta y a Hulk en derecha. Son buenos jugadores y determinantes en el marcador, pero bastante faltos de imaginación. Y si miramos el pétreo doble pibote más de lo mismo. Vamos que casi podemos decir que el segundo jugador ofensivo del equipo será Marcelo, que en Brasil tiene aún más libertad que en Madrid. No está mal tirada, que hay poco jugadores más imaginativos que el lateral del Madrid, aunque su indolencia física siempre deja en interrogante su estado de forma.
En definitiva la apuesta de Brasil parece muy simple.No cuesta pensar que habrá un interés especial en tapar a Neymar, que será acabar con buena parte del arsenal ofensivo carioca. Y que el chico de la cresta tendrá que hacer verdaderas locuras futbolísticas. Si, pero este plan ya le ha dado la Confederaciones en su día y es un equipo muy bien armado en poco tiempo
Argentina también llega a este Mundial con expectativas altas, por la simple razón de que éste debería ser el Mundial de Leo Messi. EN 2006 era un pipiolo, y en 2010, siendo el mejor jugador del mundo, rayó a gran altura pero se hundió en un equipo en el que Maradona le pedía que jugase por tres. Tras muchos años siendo escéptico con su figura el seleccionador Sabella ha conseguido sacar de Leo el mejor rendimiento posible, ahora mismo más que en su club. Al contrario que en Can Barça, en Argentina Leo no juega de nueve, si no que juega de mediapunta y cuenta con hombres por delante. Es una buena medida. Primero porque yo siento que Messi está harto de jugar de nueve, que su fútbol en el Barça se simplifica en la finalización y cada vez tiene menos incidencia en el juego. Y luego, porque viendo los seleccionados de Argentina, pues parece mejor juntar a Messi con Agüero e Higuaín que con centrocampistas de mediopelo. Así Messi se sitúa de diez y tiene por delante los desmarques de Gonzalo y los apoyos del Kun, ambos movimientos top de delanteros actuales. Y Messi tiene más contacto con el balón y sobre todo es un arma al contragolpe absolutamente imparable.
Por supuesto tiene el peligro lógico que el equipo se rompa, y ahí aparece la figura de Di Maria. En verdad el Di Maria interior que tan importante ha sido este año para el Madrid se lo inventó Sabella hace ya dos años. Y es efectivo porque el Fideo tiene unas condiciones físicas y un derroche inhumano, que lo mismo te cierra el centro del campo como te funciona como extremo izquierdo. Es una figura importante para enlazar a los tres animales de arriba con el resto del equipo.
Porque hasta aquí llegan las buenas noticias. Armado atrás el equipo va muy justito de talento. Quien iba a decir a la Argentina clásica que su línea de centrales iba a ser lo que peor presente en el Mundial, pero así es. Y por delante dos jugadores en entredicho. Mascherano que lleva tres años sin jugar en el centro del campo y Gago, jugador que a estas alturas ya ha demostrado ser poco competitivo. Con la caída definitiva de Banega, pues tener que fiarse que Gago arme el juego, ya sabemos que ha fracasado en cuanto ha subido la exigencia. Así que podemos volvernos a topar con Messi teniendo que multiplicarse atrás para que su equipo salga con fluidez. Porque esperar atrás y salir a la contra podría ser un plan efectivo, pero a la postre es jugársela con una defensa bastante endeble. A la postre tendrán que lanzarse a los brazos de Leo Messi (y de la línea de ataque en general) para llegar lo más lejos posible. Y es verdad que Leo ha hecho seguramente su peor año en lustros, pero la Pulga ha de ser consciente que está ante su oportunidad histórica de seguir creciendo su leyenda.
Hombre, nos estamos dejando a la mejor selección de lo que va de década, sí. España se planta con la intención y el sueño de campeonar por segunda vez consecutiva, cerrando seis años excepcionales. Digo cerrando porque parece claro que este será el canto del cisne de la gran generación española. Los Casillas, Xavi, Alonso, Puyol, Villa… están ante su último servicio. Y parece que Del Bosque también lo refleja así. Porque no ha buscado en ningún momento una regeneración con nombres que serán importantes como Isco, Muniaín, Thiago… No. Ha confiado en el modelo que le ha llevado a campeonar en los tres últimos grandes torneos, así que se han ganado el derecho a morir matando. Sí es cierto que ahora mismo parece que la selección española no está en su mejor momento. La España de Del Bosque se cimenta es una sobriedad defensiva desde la posesión del balón que la convirtió en sus mejores momentos en prácticamente en inexpugnable. En ese contexto la figura de Xavi se convierte en baluarte absoluto, y ya sabemos que el jugador está de capa caída. Aún asi, lo mismo decíamos en la Eurocopa 2012 y allí el tándem Busquets Alonso se esgrimió como el detalle estructural del equipo (dejando a Xavi para apuntes de grandeza, y de eso sabemos que va sobrado) EL plan parece que volverá a ser el mismo. Monopolizar posesión, sin perder seguridad y esperar que el talento arriba pueda explotar al máximo.
Ahí sí podemos ser algo más escépticos, porque el poder ofensivo de la selección está en entredicho. El contar para la roja tanto con Torres como con Villa a años 2014 parece estar de más. Ambos están aquí más por su pasado con la selección que por su presente, donde parecen bastante inofensivos contra las grandes defensas. La apuesta fue la de Diego Costa, flamante goleador del Atlético de Madrid y una bestia física competitiva. Aunque está por ver si casa del todo con el juego de toque corto de la selección, que le priva de los espacios que él explota, y sobre todo si llega físicamente, que lleva dos meses renqueando y jugando entre dolores. Seguramente la apuesta más certera seguirá siendo la de Cesc, que sí, ha vuelto a completar un año decepcionante y se ha caído en la segunda vuelta. Pero en la selección y de falso nueve siempre responde. Otro tanto para Pedro. Por detrás las intermitencias en el talento de Silva, Iniesta y Xavi nos pueden hacer dudar, pero ya sabemos de la grandeza que tiene el de Fuentealbilla cuando coge la responsabilidad de su selección, así que espero un buena campeonato suyo.
En definitiva, que no parece que lleguen en su mejor momento y éste será el canto del cisne de esta generación, pero son tan buenos, tan competitivos, y tienen mimbres para que el plan que ha dominado el fútbol mundial siga sin fallar, que han de estar en la terna de favoritos sí o también.
Otro de los favoritos perennes de los últimos años no es otro que Alemania, el eterno segundón durante la hegemonía española. Con Alemania se está acabando un poco la paciencia. En 2006 Klinsmann cambió el status germano pero le faltaba el talento, en 2010 Low dio a conocer la generación de oro bávara y encandiló con su juego, y en 2012, cuando se esperaba un paso más… se quedó a medias. Por eso es difícil apostar por la Manschaft, porque sigue teniendo los mismos problemas que hace cuatro años, y no hay intención de querer cambiarlo por lo visto. Alemania tiene un talento sin límite en la zona de mediapuntas. A saber: Kroos, Muller, Gotze, Draxler, Reus… nombres que harían tambalear por completo a cualquier rival, y que encuentran el contexto adecuado para lucir. Y ahí se acaba lo bueno. Low ataca como si no hubiese mañana. Ritmo alto, constante, hombres por delante de balón, ataques vertiginosos y rápidos. Un no parar. Claro, la línea de mediapuntas se pone a actuar y es una maravilla, aunque les falte un nueve que sea resolutivo de verdad, fuera del eterno Klose.
Pero luego llega el momento en que pierde la pelota y como arriesga mucho es lógico que la pierda mucho. Y ahí el equipo está dessarmado. Solo Khedira ejerce de enlace entre unos y otros, y ha estado seis meses fuera de los terrenos de juego. Bastian está claramente en fase descendente y Gundogan no llega al Mundial. Así que es fácil transitar contra la poderosa Alemania y hacer daño a su línea más débil. La defensiva. Es un hándicap que los de Low deberían intentar solucionar, con un mediocentro que no pierda la posición, o un ritmo de juego más bajo que le asegure una pérdida de calidad. Pero ese no es el fútbol de Low, que prefiere el verticalismo de Reus y Ozil, que la calma de Kroos por ejemplo. Es su elección, y creo que no le está dando los réditos suficientes para el talento que atesora.
Bajando un poco la terna de favoritos, nos encontramos otras selecciones que presentan también opciones de hacer un buen papel. Prandelli en Italia a mí me ha conquistado y le considero uno de los seleccionadores más talentosos, sacando rendimiento a un Italia que parece debería ser menos por los nombres que tiene. Pero sí es verdad que su trayectoria como seleccionador ha estado ligada extremadamente a Pirlo. Copió el sistema de Conte para darle a Andrea el ecosistema para lucir y mandar, y a fe que resultó. Pero el Pirlo de estos últimos dos años ya casi no se sostiene ni así. Así que o da una bandada en el juego, cosa que no se espera a estas alturas o es posible que Italia caiga en cuanto un contrario competitivo mate al Juventino a base de ritmo. Francia con Deschamps también es un equipo muy serio, y tiene los interiores más físicos del planeta. Pogba y Matuidi son una garantía para comerse cualquier medio del campo por delante. Deschamps, que le gusta arroparse más que a mi mujer en invierno, les puso un mediocentro de verdad por detrás y el equipo mejoró mucho. Vamos, lo mismo que no se le ocurre hacer a Low. El problema arriba es la determinación. Benzema es un nueve fantástico, pero el que tiene menos gol del mundo. En su equipo lo subsana con los dos monstruos que le acompañan. Aquí tiene a Ribery que tiene aún menos gol que él y a Valbuena. ES decir Deschamps necesita que Benzema sea un cazagoles, lo que le va a restar calidad a él y futbol al equipo.
Seguimos. Portugal parece lo de siempre. Cristiano y poco más. Si en la Euro 2012 dieron su mejor versión en mucho tiempo, parece que su tiempo ya pasó. Jugadores como Nani, Bruno Alves o Postiga están pasado de vueltas, y otros como Moutinho o Veloso no han acabado de dar el salto cualitativo que se les esperaba. Su fase de clasificación fue horrorosa y solo una barbaridad cristianesca les colocó en Brasil. Muchas de ésas necesitarán en la fase de grupo. Terriblemente duro. En el mismo encontraremos a Inglaterra, que como siempre llama mucho la atención pero se termina esperando poco. Parece que Hodgson está en medio de una necesaria regeneración, que ya se ha demostrado que los Ferdinand, Lampard, Gerrard y Rooney no han podido capitanear al éxito a los pross. Siguen siendo importantes claro, pero hay que añadirles nombres y hombres ilusionantes. Oxlade-Chamberlain, Barkley, y los pipiolos red Sterling y Sturridge aportan un aire fresco a una de las selecciones que más lo necesitaban. Uruguay está en un punto parecido a Portugal. Tiene un jugador por encima del resto, Luís Suarez que se ha destapado como el delantero del año, y se espera mucho de él. Pero también da la sensación que ha perdido buena parte de lo que Tabarez consiguió hace cuatro años. Ese Forlán jugando de diez, ya no está apto para el futbol top. Parecería un milagro que pudiesen repetir la gesta de hace cuatro años.
Seguimos. Holanda fue finalista el año pasado, y seguramente no lo mereció por juego. Ahora parece que siguen por los mismos derroteros. Tampoco ha llegado ningún jugador en los últimos años que haya aportado nada nuevo al futbol orange. Solo la figura de Van Gaal parece aportar algo nuevo, aunque el técnico suele demostrar su mejor versión después de muuuuucho trabajo. Su primera intención es poner defensa de cinco. Como siempre Robben y Van Persie serán los nombres a tener en cuenta, aunque el jugador del Manchester siempre se hunda con la selección.
Colombia es una de las selecciones que más ilusión levanta, aunque el hype se ha venido un poco abajo al perder a Falcao para el mundial. Jackson Martinez, Bacca o James Rodriguez harán lo posible por suplir a uno de los nueves más esperado. De igual manera todo el mundo habla de Bélgica como posible revelación. Porque los nombres con los que cuenta, la verdad es que son de relumbrón. Desde Courtois hasta Lukaku, pasando por Kompany, Fellaini y sobre todo Eden Hazard. Sí, pero por regla general juegan como equipo de lo que se espera de ellos como individualidades. Otro equipo que será divertido de seguir es esa Croacia que junta a los dos mejores centrocampistas de esta Liga: Modric y Rakitic, aunque el sevillista juega en el doble pibote en lugar de en la mediapunta.
Más difícil va a ser esperar alguna sorpresa de otros continentes. África en particular no parece que presente una Ghana, Nigeria o Costa de Marfil de niveles de citas anteriores. Estados Unidos y Méjico suelen ser clásicos en octavos de final, pero parece que ilusionan menos que otros años. Y del continente asiático es difícil rescatar a alguno que no haga las veces de cenicienta. Seguro que algún inesperado se colará como sorpresa del Mundial. Hay ganas de que empiece una cita que se espera tremenda en cuanto a jugadores implicados.

miércoles, junio 4

ONCE TITULAR 2013/14

ESPAÑA
-Courtois
-Miranda
-Pepe
-Filipe Luis
-Gabi
-Modric
-Di Maria
-Rakitic
-Cristiano
-Benzema
-Diego Costa

Europa

-Courtois
-Ivanovic
-Ramos
-Miranda
-Filipe Luis
-Verrati
-Modric
-Kroos
-CRistiano Ronaldo
-Diego Costa
-Luis Suarez
Ahí van los onces, que por primera vez en mucho tiempo no cuentan con la presencia de Leo Messi. sus lesiones de principio de campaña y sus mala forma en la segunda le deja fuera, a pesar de que sus números son incuestionables. Pero poco para lo que es Leo. los once están repletos de jugadores del Atlético de Madrid, obvio al ser el justo campeón, y del Madrid que se vislumbraba como el mejor equipo de la segunda vuelta, aunque final se cayó. paradójicamente no hay ninguno del subcampeón, pues aunque el Barça ha estado a un gol de llevarse la liga ha hecho una temporada muy mala y ningún jugador ha mostrado la regularidad necesaria durante toda la temporada. Cesc, Valdés, Neymar, Iniesta, incluso Alves (ante la ausencia de un lateral derecho eficiente) ha podido ser candidatos tanto a mejor jugador como a decepción de la temporada. Solo Rakitic, con su magia contragolpeadora, se ha colado en el once.
En Europa vuelven a ser los equipo dominantes, como es lógico. Verrati confirmó esta temporada que va a ser el mediocentro del futuro, aunque se difuminó en los cuartos de Champions. Y Kroos y Modric tuvieron un duelo por ser el centrocampista del año, finiquitado en el Allianz con exhibición croata. Delante el máximo goleador de Champions de la historia y el jugador más determinante del subcampeón merecen estar ahí, aunque han llegado fundidos al final. Junto a ellos Luís Suarez, que no ha ganado nada ni ha participado en Champions, pero ha dado un salto cualitativo él y todo el Liverpool, convirtiéndole en uno de los mejores delanteros del mundo.

miércoles, mayo 7

THE AMAZING SPIDERMAN. EL PODER DE ELECTRO

A mi me cuesta defender a Mark webb en las películas de Spider-Man. Y es una lástima porque consigue triunfar en lo difícil y luego resbala en lo q debería ser el plato más sencillo. Cuando parece q ha sembrado buenos frutos la cosecha se nos queda muy corta.
Empezamos por lo bueno, q en esencia es lo mismo q en la primera película, pero corregido y potenciado. Insisto: a mi me gusta este Peter Parker. No es mi Peter perfecto no, pero creo q está bastante mejor q el panoli de toby maguire. Tiene un aire a empollón sin resultar ridículo, el actor consigue cierto carisma con el, mostrarse simpático de cara al espectador y es un personaje bastante creíble. Cuando tiene q parecer dudoso y superado lo transmite con facilidad. Su sentido de la responsabilidad no está tan expuesto como en el Spidey clásico, pero al menos no es un chuleta irresponsable como lo era en la primera película. Y eso se agradece. Todo el mundo q ha leído Spider-Man sabe q el verdadero protagonista es el chico estudiante antes q el superhéroe arácnido, así q clavar a. PEter PArker es un paso importante en el buen camino.
Pero sólo eso. Es q también va a clavar a Spider-Man. Seguramente contamos con el mejor spidey q hemos visto en pantalla grande. Sus movimientos son ágiles y acrobáticos pero sin perder naturalidad, algunas poses a lo mcfarlane quedan especialmente vistosas. Utiliza la red de manera bastante resultona en todo momento, y el hecho de que Garfield sea extremadamente delgado hace q el traje le quede como un guante. La verdad es q el trabajo del actor resalta, pues hace una actuación corporal notable, consigue expresar constantemente sin necesidad de caer en el síndrome tobey maguire y la máscara es directamente la mejor que hemos visto en las pelis de Spidey.
Más allá de eso pues Spider-Man ahora si es nuestro amigo y vecino. En las peleas de acción se nos muestra divertido, bocazas, irreverente y gracioso. Todo lo q es el Spider-Man de los cómics. Q no se calla ni bajo del agua, que es inteligentemente gracioso, y que oculta su profundo sentido del deber bajo una capa de superficialidad. En ese sentido también muy bien.
Incluso podemos añadir a gwen stacy en el bando ganador. Emma stone parece dibujada por Romita, y la verdad es qir sabe mostrarse encantadora y tener una gran química sin su partenaire, sin necesidad de tapar su carácter. Los momentos románticos con gwen casi siempre están bien resueltos, y su historia de amor es bonita, con suficiente personalidad (el momento en que ella le deja y el la espía por la ciudad. Los intentos fe reencontrarse, incluso la almibarada declaración en el puente tiene fuerza. Lo siento para quien dice q es una historia ñoña. Los q queremos Spider-Man queremos más de esto q de escena de acción. Y de nuevo lo resuelven con nota.
Entonces si han conseguido lo difícil, has triunfado con los personajes, has conseguido qhe nos creyeramos a Peter Gwen y nos tengan ganados para su causa ¿como construyes tan mal la película? Es que es horrible lo que hacen con el resto de la película. Empecemos por los villanos, que de verdad es un sinsentido. Cuando ves que salen tres villanos en el cartel piensas en la sobreactuación como mal, pero esperas que alguna caracterización esté bien resuelta. No señores, ninguna. Del Rino no voy a hablar mucho porque no pasa de chiste ( aunque espero que Paul Giamatti haya cobrado Comisión por cada grito y cara desencajada que pone y se lleva una fortuna) Ya hace dos años fastidiaron toda la película por no saber interpretar al Lagarto, siendo sólo un tipo más malo qir el hambre que quería hacer más lagartijas en new York (¡!) El doctor Connors va a parecer Hannibal Lecter en comparación a Electro.
Hay quien dirá que el max dillon de la película es un correcto electro porque electro es siempre ha sido un perdedor con ínfulas. Y puedo estar de acuerdo en eso, pero en el cómic era un perdedor resabiado con el mundo y que a la hora de tener poder ve una oportunidad de conseguir lo que busca. Básicamente es una mala persona. El engendro este que sacan aquí es todo lo contrario. Un Don nadie sin fundamento, pero un bobalicon incapaz de hacer daño a una mosca al que todo el mundo ningunea y niega su talento. Si esa es la personalidad q se le ha puesto al personaje. ¿Como explicas su paso al lado oscuro? Porque la escena en Times square nos enseña eso, un hombre confundido y superado, qir se encuentran q le atacan sin motivo y se defiende. De ahí pasa a estar encarcelafo en el arkham asylum de oscorp y cuando vuelve a aparecer ya tiene una sed de venganza contra Spider-Man del todo injustificable.
Luego visualmente queda un poco (mucho) raro. No se parece al personaje del cómic ni en el color de la piel. Y el aspecto azulado tras su transformación no funciona como debía, pareciendo en no pocas ocasiones el Dr. Manhattan más que Electro (excepto en el sutil detalle que este se rematerializa con los calzoncillos puestos) su poder asombra cuando es indirecto (Times Square y el apagón de Manhattan) pero en los enfrentamientos con Spider-Man no hay un sólo momento que se te clave en la retina. O sea, un despropósito lo que hacen con su personalidad y un desperdicio final para acabar sin pena ni gloria.
De manera subyacente tenemos la otra trama de la película, los osborn. Y no. Tampoco se salva. Tienen que lidiar con un problema que se está encontrando el reboot constantemente. El "Raimi ya estuvo aquí" que está lastrando la serie constantemente. De hecho, por mucho que yo defienda este nuevo Peter Parker podría ser mucho más rico si Se atraviesen con elementos perfectos de la vieja trilogía. Así nos quedamos sin blugue ni j.j. Jameson. Así nos comemos una tía May terriblemente insulsa y prescindible. Así el papel de culpa de Spider-Man pasa al capitán Stacy en lugar de a su tío. Y así hemos tenido escenas objetivamente peores porque Raimi ya hizo las correctas ( asesinato de Tío Ben, te miro a ti)
Así que lo mismo va a pasar. En la trama Osborn. Lejos de haber hecho la secuencia lógica, que sería haber introducido previamente a Harry como amigo de Peter y a su padre como Némesis, toman otro camino para no seguir patrones anteriores. Y es mucho peor. Es que Marx Webb no tiene que ser tan tonto como para no darse cuenta. Se carga literalmente a Norman Osborn, postrado en cama con una enfermedad degenerativa (¿pero que mierda es esto?) se saca de la manga una amistad retocontinuista de Peter y Harry que sinceramente queda fatal, y nos dibuja un Harry con motivaciones rarunas. ¡Hay que recordad que la historia de Harry Osborn es Buenísima! El niño de Papa que nunca ha conseguido el reconocimiento de su padre y que termina abocado a seguir el legado demente de su padre. Aquí no. Su padre no ha tenido una relación con el en los últimos quince años y hace lo que hace pues porque se va a morir por la ¡Maldición Osborn! Básicamente decide por su cuenta que el adn de araña le va salvar y es excusa para coger tirria a Spidey. Pero bueno, las maneras como Harry va descubriendo cosas durante toda la película es especial. Descubre la conexión entre Peter Parker y Spider-Man porque éste firma sus fotos. Sabe quien es Gwen al toparse con ella en un ascensor de Oscorp, donde debe trabajar poca gente. Y que Peter es Spidey al encontrarse a la misma Gwen ( porque Spider-Man si no eres su novia no va a ir a salvarte) el sentido arácnido esta bien repartido en esta película, que la propia Gwen reconoce la identidad de Electro al oír su nombre en una ciudad de ocho millones de personas. Si se llega a llamar Pepe lo tienes crudo....
Mención aparte tiene que tener toda la trama de los padres de Spider-Man. En serio, no se que se habían tomado los guionistas ese día, además de haber visto alguna película de Nolan para la escena inicial. Todo lo bien que tratan el carácter de Peter y con esto se cargan directamente el seno del mismo: Spider-Man es sobre todo un chico normal y corriente que se convierte en superhéroe. Ya está. Eso es lo que quiso hacer Stan Lee. Que cualquier lector pueda pensar que el podría ser Spider-Man. En la peli se lo pasan por el forro. Sus padres son unos hipercientificos espías que huyen de la malvada compañía Oscorp. ¿Y para que? ¿Que necesidad hay de contarnos esto? ¿Hace mejor al personaje de Peter que sus padres hayan tenido que irse por ser perseguidos que si fuese un simple huérfano? Pues no. Más bien al contrario. En la absurda secuencia dentro de una pedazo de misteriosa estación de tren secreta, el lugar lógico para esconder un video, nos descubren que Peter es Spider-Man por tener el adn Parker, el único con el que su padre ha experimentado para entretejerlo con el de la araña. Así que ya sabes. Si leias Spider-Man en su día viéndote reflejado y pensando que cualquiera puede ser el hombre araña que sepas que no, que Peter estaba predestinado a serlo.
Por cosas como estas la película se va cayendo progresivamente. La alianza Electro Harry es simplemente un sinsentido que conviene al guión. La transformación de este en Duende ni siquiera eso. El actor que había hecho de Harry hasta entonces andaba con buena nota, consiguiendo parecer un pijo repelente sin esfuerzo. Una vez convertido en Duende se peina para arriba y se convierte en otro villano histriónico demente. Otro más. Que el diseño del duende verde sea horroroso ya se puede considerar tradición dentro decía franquicia.
Así que poco y mal se espera de ese final. La escena de acción con electro es sumamente intrascendente y la dirección en la escena de acción es bastante rodilla (¿bullet time diecisiete años después de matrix?) así que es una sorpresa lo bien resuelta que está la última escena con Gwen. Quitando la tontería de no poder usar el puente de Brooklyn porque ya lo utilizó Raimi se consigue un momento intenso, emocionante y sentido. Que diferencia hay cuando te has molestado en que nos importen los personajes para sufrir por su destino.
Por eso, visto lo visto en estas dos películas no parece que haya peor noticia que la próxima este centrada en los seis siniestros, viendo que cada villano que ha salido en la película es peor que el anterior mi sentido arácnido se activa de manera preocupante. Ahora mismo un buen Peter es el único activo de esta franquicia. Mucho se van a tener que poner las pilas con el resto para que valga la pena.

domingo, abril 20

CAPITÁN AMÉRICA. EL SOLDADO DE INVIERNO

La segunda fase de Marvel se está distanciando de su primera a marchas forzadas. Si el primer ciclón de películas Marvel tenía como objetivo llegar con el hype de los Vengadores en todo lo alto, pasando por lo alto las necesidades de cada película, ahora parece que con los personajes ya asentados y reconocibles, sí se atreven a conseguir tonos diferentes para cada uno de sus personajes. Iron Man III insistía en ser una comedía de acción para disfrute de Rober Downey Jr., Thor el Mundo Oscuro, era mucho más espectacular y mitológica que la primera, y en el caso del Capitán América se trata de hacer un sólido film de espias.
La verdad es que el tono para el Capitán América. El soldado de Invierno, le va perfecto al personaje. Sin miramientos abraza por completo la etapa Brubaker, ya no en el argumento del subtítulo, si no que la etapa del guionista de Criminal es precisamente potente en su trama de espionaje, de oscurecimiento, de agentes dobles y de organizaciones encubiertas. Shield va a tener una parte bastante significativa en la película del Primer Vengador. Si una cosa ha mejorado mucho de la película anterior a ésta sin duda alguna es las escenas de acción. Ya desde la primera misión que tiene el Capitán América en el barco de Batroc (¡acertada su manera de pelear!) se demuestra que este apartado va a ser muy potente, cuando fue precisamente uno de los lastres de la primera película. Las coreografías son muy elaboradas y consiguen ser intensas y sobre todo contundentes. El Capitán América golpea con fuerza con sus puños y su escudo y eso se nota en pantalla. Lástima de la manía actual de no parar de mover la cámara de manera nerviosa, que resta claridad a lo que estamos viendo y en las ocasiones en que se acerca demasiado termina siendo incluso mareante.
Después de ese sólido inicio iniciamos lo que es la enjundia de la película, que es la trama sobre Shield. La verdad es que está bien planteada. Shield está vinculada al Capitán América, y en verdad necesitaba que le diesen un zarandeo, que como suele pasar con la organización no se sabe muy bien de qué pie cojea. Furia y la Viuda Negra hacen su acto de aparición y nos presentan también a Alexander Pierce, antiguo colega de Furia… y vamos, el que no pille que va a ser el malo desde el principio pues no ha visto muchas películas. Es salir en escena, y adivinar todas sus intenciones contra Furia y el núcleo potente de Shield.
Entramos en los mejores momentos de la película. Inesperadamente nos vamos a topar con la escena de acción con Nick Furia, y es condenadamente buena. Nos recuerda, por fin, lo chulo que es Nick Furia y el carisma que tiene Samuel L. Jackson, que hasta ahora parecía un funcionario en las películas Marvel. Basta decir que en dicha escena básicamente todo lo hace su coche, pero su presencia física y su fuerza hace que estemos continuamente tensos y pendientes. La aparición del Soldado de Invierno, igualmente es efectiva y contundente. Tanto en el enfrentamiento contra Furia en la autopista, como en el impactante momento en que “asesina” al parcheado director del Shield. (igual que con Pierce, todo el mundo sabía que no estaba muerto) El primer avistamiento entre el Soldado de Invierno y el Capitán América vuelve a ser un escena intensísima, física, aún y lo poco que dura que nos deja con ganas de más.
No contento con esto aún nos va a dejar escenas en la retina. El intento de apresar al Capitán América en el ascensor, también es una escena muy buena, con un buen alargamiento de la tensión y de nuevo unas coreografías muy bien conseguidas. Destacar también la buena manera en que hacen que el Capi utilice su escudo en todo momento, consiguiendo momentos espectaculares e increíbles. La huída del Triskelion es la escena más espectacular hasta entonces, se pasa en algunas cosillas, pero aún así mantiene el tipo. El Capitán América está siendo una notable cinta de acción.
A partir de aquí la cinta tiene un ligero bajón. Llega el momento de hilar la trama, con mcguffin un poco tonto de pendrive de Furia, y la Viuda Negra como coprotagonistas de estos momentos de la cinta. Seguramente es la cinta donde Natasha tiene más empaque que en otras apariciones suyas, pero sigue siendo el Vengador peor definido, cuyas aportaciones están bastante cogidas con pinzas. Ambos terminarán en unas instalaciones donde un Arnim Zola incrustado en un ordenador va a explicar con pelos y señales todo el plan de Hidra. ¿qué necesidad hay de esos tópicos de guión tan simplones? Son los únicos peros que se le puede poner a la cinta, esas soluciones estándars que hacen uso, como el malo de la película, o el constante machaque de flashbacks de Bucky Barnes, para que nos acordemos del personaje. Yo sabía la identidad del Soldado de Invierno, pero de no saberlo creo que las pistas dejadas estaban siendo demasiado obvias.
El revivido Furia y sobre todo el Halcón aparecen en escena para preparar la escena final, convirtiendo casi el final en una cinta grupal. No sé si termina de gustarme. Queda muy bien en la escena de la autopista, donde los tres se van enfrentando al Soldado de Invierno, de manera continua y con un in crescendo interesante, dejando la mejor aportación del Soldado de Invierno. Luego, para la escena final en que los protagonistas se tienen que repartir los distintos dispositivos aéreos, pues me gusta menos. Quiero que el Capitán América sea el protagonista indiscutible de la cinta, y el resto debe ser más o menos intrascendentes, sus aportaciones es restar metraje al vengador abanderado, aunque la Viuda dé un golpe de efecto ante Pierce y el Halcón, pues visualmente sea más chulo de lo que uno podía esperar.
El hecho de que el final se trate de una inflitración de Hidra dentro de Shield es bastante correcto, y da momentos buenos de personajes secundarios y terciarios (la agente 13 o el sicario del sicario tienen sus papelitos) aunque a mí se me queda un poquito corto. Me explico. Desde el principio que vi a Robert Redford en Washington en los trailers tenía en mente que esto sería una recreación del Imperio Secreto. Y en verdad, lo es. Una organización criminal mundial instalada hasta lo más grandes cimientos del gobierno. Peeeero… no es lo mismo la que lanzó Englehart poniendo al presidente del gobierno de Estados Unidos en la cima de la corrupción que poner a Pierce, que no deja de ser un funcionario de una organización burocrática clandestina… Algo que ya hemos visto cientos de veces. Supongo que es más fácil ser políticamente correcto que soltar las que se soltaban en los setenta.
Hay que hacer un alto en Chris Evans. La verdad es que a mí desde que lo vi en pantalla me pareció un candidato idóneo para el papel. Tanto en la primera película como en los Vengadores sí demostraba tener el empaque suficiente para ser un tipo con el carisma suficiente, y sabe dotar de firmeza el idealismo lógico del personaje. Además su pose en camiseta ceñida y barbilla cuadrada es igualita a como lo dibuja Steve Epting. Scarlet Johansson se me sigue quedando cortita cuando se tiene que poner en el plan tan duro que se le supone a Natasha Romanov. No basta con fruncir mucho el ceño como para pasar por una tipa dura. La aportación del Halcón es positiva, porque el personaje da intención de ser y parecer simpático y lo consigue, pero sin convertirse en el sidekick bufón de turno, lo que está bien. Y Sebastian Stan repite como Bucky, y se nota que es un actor muy limitado, muchísimo, pero vamos, para lo que tiene que hacer cumple sobrado. Su presencia física impone y sus coreografías son muy curradas, que es lo que tiene que hacer bien. Con los veteranos no hay sorpresas, Samuel L. Jackson aparece más carismático que nunca en los Marvel Studios y Robert Redford, no es que haga nada especial, pero su sola presencia da más consistencia a su personaje que la que le da el mismo guión.
Para finalizar el Capitán América. EL soldado de invierno es una muy buena película. Teniendo varios problemillas menores acordes con su género consigue ser independiente del resto de películas Marvel (en tono, porque termina siendo importante con la disolución de Shield) y seguramente es la película con la mejor acción física en una película de superhéroes. Grandes coreografías, personajes físicamente duros, imponentes. Golpes sólidos e impactantes. En definitiva, un buen camino por el que seguir para el Vengador de Barras y Estrellas.

lunes, marzo 24

RANKING ETAPAS DE LOS CUATRO FANTÁSTICOS

Reconozco que me da mucha pereza hablar de la (aburrida, una vez mas) resolución de la etapa Hickman en los Cuatro Fantásticos. Así que, a cambio, me voy a currar un ranking sobre las etapas creativas de los 4F. Haremos un de menos a más.

-Claremont/Larroca. Acepto que los últimos capítulos hay una mejora en Larroca y la saga de Muerte está relativamente bien. Para llegar a esa pasamos tres años de vergüenza ajena, con Claremont dando palos de ciego entre mujeres Claremontianas (ALyssa Moy, Caledonia…) y tirar de los personajes más olvidados de su universo mutante. Y Larroca consigue las peores composiciones de página y narrativas de la historia de la colección.

-Heroes Reborn. La idea parecía horrorosa, pero teníamos la “suerte” que nos tocaba Lee, el menos malo del grupeto Image. Pero Lee seguía demostrando que es un vago redomado y en cuatro capítulos nos dejó a sus amiguitos Brandon Choy y Brett Booth, y ni una idea interesante en ese refrito sin gracia que afortunadamente duró poco.

-Doug Moench/Sienkiewickz. Básicamente imposible acordarse de algún número de la colección. Hicieron en su día un gran Caballero Luna y por eso se les dio los Cuatro Fantásticos, porque se parecen como un huevo a una castaña.

-Gerry Conway. En sus tiempos era el enfant terrible de Marvel y fue clave en Spiderman. En los Cuatro Fantásticos no. Siguió la estela de Thomas de “culebronizar” la serie, pero se quedó sin nada de grandeza. Historias como el divorcio de los Richards, lobotomizar a Franklin o Johnny con traje rojo hablan de malas épocas para la colección

-Stranckzinsky/McKonne. Una tomadura de pelo. JMS venía de triunfar en Spiderman y parecía la elección perfecta para hacer ciencia ficción con giros cómicos. Todo lo contrario. Su idea inicial fue prometedora pero se quedó ahí. Y luego hacía una especie de sitcom sin gracia con los personajes. Luego se dedicó a vaguear y utilizar sus conceptos de Thor y Spiderman para ahorrarse tener que pensar mucho. Sus números de Civil War y la justificación de Reed merecen un calificativo aparte.

Wein/Perez Un poco la continuación de Conway. Mucho cambio en el grupo, mucha historia intranscendente y poco dramatismo. De la Cosa no queda nada de tragedia en sí. Dibuja en buena parte George Perez, y sin ser el gran Perez de los ochenta se disfruta y reconoce las historias desenfadadas que les toca. El casting de los 4 terribles en el Edificio Baxter o las historias del Hombre Imposible hablan a las claras del tono en este momento de la colección.

-Englehart/Pollard/Buckler. Tenía la difícil papeleta de coger la colección tras Byrne y no era fácil. La verdad es que removió la colección todo lo que pudo. Se cargó a los Richards, puso a Ben como jefe de grupo e hizo triángulos y cuartetos amorosos por doquier. Muy alocada y culebronesca, la verdad es que la primera parte de su etapa es divertida, aunque convierten a Crystal en uno de los personajes más odiados de la colección. El segundo año, tirando de Madonna celestial (habitual en Englehart) los Cuatro Terribles y la saga del vigilante renegado es bastante infumable.

-Thomas/Buckler. Roy Thomas volvió después de su primera etapa y no tuvo tanto feeling. Buckler al principio nos quería engañar que era un hibrido entre Kirby y Buscema, pero pronto queda claro que ni uno ni lo otro. Y Thomas se lía con mundos alternativos, y contratierras que nunca han sido de mi agrado en el universo 4F. La ciencia ficción de Roy se queda pequeñita en imaginación para lo que debía ser esta colección.

-Hickman. Aburrimiento. El guionista inglés se piensa que está construyendo un edificio argumental sólido,consistente y épico. En verdad, aunque sí le reconozco que introduce conceptos interesantes (la Fundación Futuro especialmente) no consigue nunca emocionarnos o atraernos con su historia más larga que la vida narrada sin ningún tipo de gracia o sentido de maravilla. Y con una conclusión, como todas las suyas, anticlimática. Epting, dibujante bueno pero muy mal elegido, tampoco ayuda.

Pacheco/Marin. Venían dos españoles a demostrar a los insulsos americanos como se hace una serie de superhéroes y ciencia ficción. Su lección fue “quéjate de todo y copia a Byrne”. Las intenciones no parecían malas y sí que parecía que encontraban el tono y concepto para los Cuatro Fantásticos. Pero a poco que rascases se veía que prácticamente todas las historias sonaban a refrito de cosas que Byrne ya había hecho anteriormente, y mejor. En cuanto se metió en las sagas largas se le vieron las costuras. Más claro, cuando Pacheco como iba a ser habitual se ausentaba de los lápices. Si con la saga de la Zona Negativa el hype ya se vino abajo, la siguiente de Abraxas fue un despropósito descomunal (asesino de Galactus todopoderoso que se cargan en dos telediarios y que sirve como excusar para mancillar una de las historias más maduras de Byrne) que hará que nadie se acuerde de esta etapa con entusiasmo.

Marv Wolfman. Un buen guionista que siempre parece que era mejor en DC que en Marvel. Wolfman pretendía recobrar el carácter espacial de los 4F. Aunque se lía demasiado con sus creaciones Xandar y Nova, y pretende que un personaje tan insípido como la esfinge sea rival para Galactus. Pero son historias que se leen bien y se crea personajes como Terrax. Byrne debuta en la colección en esta etapa.

McDUffie/Pelletier. Etapa evidente de transición, pero divertida y ocurrente. Recuerda mucho a los 4f de los setenta por los cambios de alienación y las historias cósmicas con poca grandeza. Solo por cómo le pasa la mano por la cara a JMS ridiculizando las explicaciones de Reed vale la pena. Le pasa igual que a Wolfman y le da a sus creaciones más importancia de la que debe, un tal gravitón que no le interesa a nadie. Escribe una pantera negra bastante interesante y alejada de Reed Richards.

Scot Lobdell/Alan Davis. No se puede hablar mucho de esta etapa porque son tres números. La verdad es que Lobdell había pillado a los personajes muy fácilmente. Se nos hacían reconocibles y cercanos y los dibujos de Davis eran una maravilla. Como son tres números casi sin historia no nos podemos hacer una idea de hacia dónde iría el denostado guionista. Podríamos haber acabado hartos de las payasadas de Johnny y Ben en cada capítulo, o seguir expectantes algún subargumento que se vislumbraba. Tanto Claremont como Larroca hicieron mucho mejores a sus predecesores.

Thomas/Buscema. La papeleta de seguir a Stan Lee le tocó al heredero. Sin estar a la altura de sus míticos Vengadores sí hace un buen trabajo jugando con los personajes y lugares ya establecidos. Los 4F dejan de ser la vorágine creativa que era con Kirby pero tiene un buen nivel. Buscema, en estado de gracia a pesar de estar tapado por Sinnot, es uno de los baluartes de la etapa.

Waid/Wieringo. ¿Decisión polémica verlos tan abajo? Lo cierto es que Waid me ha parecido el guionista del presente siglo que mejor ha entendido y ha reflejado lo que son los Cuatro Fantásticos. Tiene números maravillosos, como el primero de su colección, ideas extraordinarias el tono perfecto para la colección. Y sí, Cielo es una de las mejores historias de toda la colección. Pero también hay sombras y profundas. Impensable es una historia controvertida, que tiene un final bastante insípido. Acción de Autoridad nos trae un Reed Richards intolerable y después de su “despido” no da una a derechas. Sus cuatro terribles poco terribles, la maquina “cambia-poderes” es chorrada grande, solo superada por Johnny como heraldo de Galactus y Galactus humano. No. El último año de Waid no se sostiene. Wieringo asustaba por su estilo cartoon pero se muestra como un dibujante muy talentoso, excepto a la hora de hacer razas alienígenas, que era un negado.

DeFalco/Ryan. Tras Simonson su etapa nos pareció bajón. Ahora, con lo que ha venido después la recordamos con cariño. Empezó con dudas, queriendo ser un Lee de tercera división y con el affaire Alicia explotándonos en la cara. Pero llegó un momento en que DeFalco se lanzó en una huída hacia delante. No paraba de sacar nuevos argumentos que se solapaban unos con otros a una velocidad non-stop sin dar tiempo a que nos planteásemos las resoluciones que nos mostraban. Porque había tanta idea buena (el personaje de Lyja, las apariciones de Nathaniel Richards, el crecimiento de Sue por la desaparición de su marido) como malas (el Franklin del futuro y su Fantastic Force, Supernova o el hijo de Johnny como un huevo) pero era gracioso a ver qué se le ocurría ese mes a DeFalco para mantener la serie en el candelero. Ryan no es el dibujante más espectacular del mundo. Más bien al revés. Correcto, pero muy impersonal y aburrido.

Millar/Hitch. No va a ser el trabajo más reconocido de la exitosa pareja, pero hay que reconocerle a Millar que sabe escribir los Cuatro Fantásticos. Historias impactantes, con sensación de maravilla y conceptos enormes. Podría haberlos desarrollado mejor, qué duda cabe, pero es marca de fábrica del guionista presentar unas grandes expectativas que luego se caen. Con la contratierra y el Antigalactus pasa. Con los defensores y la Otra Tierra también. Pero donde es peor es en la historia del Marqués de Muerte, que se pasa capítulos enteros presentándonos al maestro de Muerte y enseñándonos lo sádico que es para luego liquidarlo de un plumazo. Afortunadamente Millar tiene un desconocido respeto por los personajes y no los hunde en el fango para hacerlos chulos y molones, si no que los escribe bastante bien. Quizás de manera inesperada es Hitch quien no está al altísimo nivel que se esperaba de él, aunque cumple de manera sobrada.

Lee/Buscema/Goodwin. Kirby se había ido a la francesa y parecía que la colección no iba a ser lo mismo. Y los primeros números con Romita nos hacían refrendar la idea. Pero Lee se ató los machos, se trajo al mejor Buscema y se puso las pilas. Los primeros números con Buscema son más intensos y épicos que los últimos con Kirby. Stan quería demostrar que él podía hacer unos grandes Cuatro Fantásticos sin Kirby y estos números son grandes desconocidos. La saga de la mente Suprema, que empezaría Lee y acabaría Goodwin es una de las mejores de la colección y una muestra que se puede ser épico y grandioso sin Kirby también.

Stern. Vale son cuatro números, pero hemos puesto etapas más pequeñas. Y Roger nos deja unos números para el recuerdo. Cierra la saga en la que se marchó Byrne y sobre todo tras la historia del 25 aniversario nos trae a la Cosa más dramática y mejor escrita desde Lee&Kirby. Se queda en lo que pudo ser, porque en seguida Englehart se hizo con la colección y tiró por otros derroteros, pero ese Ben Grimm odiando en toda la expresión de la palabra a Johnny y sobre todo a Reed nos podía haber dado momentos de gloria.

Simonson. No voy a negar que he estado a punto de poner esta etapa en la segunda posición. Quizás sería injusto pero el único pero que le puedo poner a Simonson es que terminó demasiado pronto. Simonson nos trae a los Cuatro Fantásticos más divertidos de la historia. Imaginativos, socarrones, ingeniosos… La historia de la burbuja temporal es una de las sagas más épicas desde Kirby, rubricadas con sendos epílogos en la Guerra Fría alternativa y contra dinosaurios. Sus números con Adams son a lo mejor más flojitos, pero no dejan de ser un divertimento comercial. Y el colofón con Muerte y la Avt nos demuestra que Walter también puede aportar dramatismo a los personajes (Sharon Ventura) originalidad en la puesta en escena (la lucha a través del tiempo con Muerte) y acción non-stop (Ben y Johnny desatados en la AVT no ha sido superado veinticinco años después) Una delicia para disfrutar de principio a fin.

Byrne. Byrne es lo mejor que le ha pasado a la colección de los Cuatro Fantásticos. Tras años languideciendo y sin atisbo de gloria podía parecer que el potencial de los Cuatro Fantásticos se perdió tras Kirby. Byrne, fan número uno del Rey, llegó rebosante de ideas y eso se nota en sus primeros números. Un huracán de ideas, de conceptos que remueven la colección y que muestran que el grupo puede y debe ser todavía Fantásticos. Los personajes que toca Byrne son clásicos, suenan como siempre, pero están barnizados con un toque de modernidad que les era necesario. Se notará a partir de aquí los villanos que pasaron por el matiz Byrne, que alcanzan mayor profundidad, y los que no que siguen anclado en los setenta aún a día de hoy. Tras el torrente de ideas de Byrne, de los que cada número se podría sacar historias para un año entero, el canadiense se estabiliza, “baja el ritmo” pero se hace aún mejor. El viaje a la Zona Negativa le permite hacer historias de pura ciencia ficción, es capaz de hacer un número de los 4F sin que salga los 4F. Y el juicio de Reed Richards marca el cénit de la serie con un planteamiento filosófico ante Galactus. Pero Byrne es valiente también con los personajes. Se atreve a deshacerse de la Cosa, y hace madurar por fin a Jhonny. La historia con Alicia en su día debió ser anatema, pero la verdad es que consigue hacerla evolucionar de manera creible y sutil. Además le da la preponderancia a Sue Richards que sin duda el personaje merecía. Ya desde la mitad de su etapa había bajado su calidad gráfica, desbordado de trabajo, que mejoró al elegir entintador. Pero solo es hasta los diez últimos números donde se vislumbra síntomas de cansancio y pérdida del sentido de maravilla y modernización de conceptos que Byrne nos había brindado. Kirby, matizado y corregido, era viable en los ochenta.

Stan Lee & Jack Kirby. No voy a descubrir el Mediterráneo poniendo esta etapa como la mejor de la historia. Pero objetivamente lo es. No es perfecta, claro. Desde el principio de la serie ya se instauran los conceptos y personajes clásicos, pero los números era pueriles e infantiles. Sólo tener un macarra como la Cosa, que parecía que en cualquier momento podría irse del grupo o convertirse en villano era un concepto novedoso. No es hasta la Batalla en el Edificio Baxter cuando la serie da un salto potencial, junto al dibujo de Kirby. No contento con esto el Rey coge las riendas y hace la colección definitiva. Un torrente brutal, de ideas, nunca igualado hasta ahora. Desde el número de los inhumanos hasta el anual número seis no hay palabras para describir la espectacularidad, épica, y grandilocuencia que alcanza esta colección, número a número. Baste decir que es la etapa máxima en el cómic de superhéroes y cincuenta años después no ha sido superada. Vamos, cualquiera de los autores de las etapas anteriores matarían por hacer un solo número con la grandeza y creatividad que tienen éstos. Luego, Kirby ya se cansa. Desde la saga de ÉL el matrimonio con Lee ya se rompe y deja de ser el torrente creativo más grande del mundo del cómic. Deja su trabajo a Lee y él “solo” mantiene un espectacular nivel gráfico, que desde que cuenta con Sinnott es ya el dibujante con más fuerza de la historia. En fin, historia viva del cómic, sí. Pero su verdadera importancia no está en ser historia, si no en la inmensa calidad de la etapa que sigue vigente hoy en día.