VAle, ya hemos dado carpetazo final al Evento del año, y para algunos el evento más importante de la historia de la casas de las ideas. La Civil War ha levantado expectativas desatadas, desmesuradas al resultar todo un terremoto dentro del seno de Marvel. Pero la verdad es que nunca podía haber pesado que iba a terminar siendo tan mala como ha sido.
Civil War es el paradigma de lo que es la Marvel actual. Una MArvel no tan alejada de los 90 como se podría creer. Si en ese tiempo los artistas hot eran los niños mimados a los que no se les reprochaba nada ahora pasa lo mismo. Solo que los Lee, Portaccio, Liefeld & Cía han dejado paso a los guionistas hot. Así que ahí tenemos a Bendis, Millar, Loeb o Stanckzinsky haciendo y deshaciendo a su antojo para regocijo de un Quesada al que no le importa mancillar la casa de las ideas todo lo que haga falta. Es cierto que todos han demostrado ser guionista buenos en algún momento de su carrera, pero darles el mando absoluto a gente como Bendis que hace seis años reconocía no haber leído ningún cómic Marvel es para hacérselo mirar. Luego salen las cosas como salen.
Y al frente de todo el sinpar Mark Millar. Millar pasa por ser el guionista estrella del momento y más de una vez se le ha puesto la etiqueta de "el nuevo Alan Moore" Pues no. Millar podría ser un guionista bueno, o incluso muy bueno de no ser por su vagancia, y su evidente interés por escribir para un público de ocho años. Millar es, y lo repetiré cuando haga el artículo de los Ultimates, el guionista blockbuster.
Y es una lástima porque Civil War parte de una premisa interesante. No es la primera vez que surge un debate sobre "vigilar a los vigilantes" y la necesidad o no de legislar la acción superheroica. El debate es interesante y alentador, pero el problema es que en Civil War no hay debate. Más allá de tres páginas con superhéroes charlando en el edificio Baxter (con argumentos harto ridículos, todo hay que decirlo) todo se dispara a la primera. En la página siguiente la nueva directora de Shield ya manda capturar al Capitán América. ¿? Eh... ¿me he perdido algo? Vale, Shield vuelve a ser malos-malísimos que es la manera de hacerlos más aburridos, pero porque razón se pasa de hablar con el capi sobre el acta de registro a perseguirle por no registrarse es una incógnita.
Y así va Civil War desde entonces. Sin más razón que necesitar una excusa para darse de piños se crean dos bandos que se comportan como enémigos acérrimos en todo momento. En el segundo número ya está organizada la "resistencia" con el Capitán América ejerciendo de líder. Y, yendo de mal en peor, tenemos que poner a alguien en el otro bando que sea su némesis. Este no será otro que Iron Man porque... pues bien puede ser porque lo echaron a suerte, porque buscar razones lógicas no parece que sean importante en este crossover. ¿Qué mas da sacar a personajes de una personalidad que han tenido durante cuarenta años? Esto nos sirve para dar piños, es lo que piensan los artistas molones. Además de Iron man que es tratado directamente como si fuese el Barón Zemo, con planes maquiavelicos y segundas intenciones, mención especial para Reed Richards, aquí pasa por ser un jodido pusilánime que, a pesar de ser el tipo más inteligente del planeta no es capaz de encontrar soluciones a un conflicto en que solo se trata de conversar con el contrario. Y por supuesto Spiderman, en el movimiento más impactante de la saga descubre su identidad secreta ante todo el mundo. O sea, el personaje Marvel para quien es más importante su identidad secreta decide revelarla. No sé si el alcohol había corrido el día de la reunion de guionistas cuando surgió esta idea, pero realmente hacer eso es directamente no saber nada de Spiderman (y el hecho de que JMS también estuviese de acuerdo dice poco del guionistas de "ey, y si Gwen se acostó con Norman Osborn?") Vamos, el siguiente paso sería que Peter se encontrase a su Tía al llegar a casa cubierta de arena, con una calabaza o un brazo de adamantium. Pero ey, con esto salimos en la tele, todo el mundo habla de nosotros y llamamos la atención. ¿Qué más da que sea algo que va en contra de todo lo que significa el personaje?
Ojo, que el bando antiregistro no es mucho mejor. Vale, al menos no han hecho la tontería de poner al Capi en el lado del gobierno, pero este Capitán américa, lejos de defender los ideales de libertad y de EL Sueño, no hace más que tener cara de mala leche y está ansioso por darse mantecados con su examigos. A él se le unen todo los parias de la sociedad, menos los mutantes, que únicamente por motivos editoriales prefieren mantenerse al margen (claro, ellos llevan luchando contra el Acta de mutantes desde el 81, así que es una postura muy coherente, si) y lo dicho, todo es un sinsentido tras otro. En apenas dos números los héroes son más proscritos y perseguidos que lo que han sido los supervillanos Marvel en toda su existencia. Nueva York se convierte en un estado policial por orden de Iron Man. Con una falta de grises inaudita, digna de un chaval de quince años, todo el que no se registre ha de ser encerrado, y todo el que se registre ha de perseguir al bando contrario. Vamos Tony, ni siquiera un Sith es tan extremista.
Pero lo peor está por llegar por dificil que parezca, en la primera gran batalla entre ambos bandos, en que de nuevo el Capi no tiene otro argumento que sus puños y aparecen cosas tan TERRIBLEMENTE estúpidas como el Clon de Thor. Venga Millar. Que sí, que sé que eres un efectista de narices, que acabar con la llegada de Thor el número tres es guapo y todo eso, pero no estáría de más que mirases de vez en cuando lo que haces. Tony Stark ha tenido la oportunidad de hacer un clon de Thor toda la vida, pero no lo ha utilizado las trescientas veces que la tierra ha estado en peligro. No, se ha esperado a utilizarlo contra sus amigos. Claro, luego todos nos lamentamos de la muerte del personaje más prescindible de la trama (porque un crossover sin muertes no es nada) y el cambio de bando de personajes como Sue Richards (ante un imbecilizado Reed, miedo me da ver lo que vas a hacer con este personaje, Mark) y posteriormente de Spiderman. Porque claro, ver como encierran de por vida a superhéroes en la zona negativa o la estúpidez supina de sacar a todos los supervillanos más desequilibrados que han encontrado para perseguir a los héroes es la manera sutil que tiene Millar de que quizás no están en el bando correcto.
El resto de la miniserie no aporta nada excepto esperar el combate final, con lo que tenemos un par de números bastante tediosos esperando el clímax. También porque varios de los elementos que aparecen aquí se están dando en todas las colecciones del Universo Marvel, impregnada de Civil War hasta la médula. Así, si no sigues Spiderman te encuentras que Peter ha cambiado de bando de una viñeta a otra, y supongo que momentos tan ridiculos como el de Namor y los atlantes, o la esperpéntica escena del Castigador y el Capitán América tienen justificación en otras colecciones. Por mi parte solo puedo hablar de algunas de ellas, en que los guionistas no implicados en la saga de marras no han hecho otra cosa que burlarse de la guerra civil y tomarla como lo que es: Factor X de Peter David, donde tienen una postura más coherente que el resto de mutantes. Pantera Negra que deja en ridículo a ambos contendientes, o Hulka que pasa tangencialmente por el asunto, en su vertiente más legal. Los que están más implicados en el asunto no tienen tanta suerte y lo resuelven con suerte desigual. Así pues JMS hace un gran esfuerzo por hacernos entender el punto de vista de Spidey en todo momento, y se puede decir que sale medio airoso (apoyando en un enorme Garney), a pesar de escribir a Stark aún peor que en la serie madre. Por contra en los 4F hace el ridículo más espantoso tratando de defender la incoherente postura de Reed Richards (pero esfuerzo, 4F y Straczinsky no pueden ir en la misma frase) Luego está Primera línea que es tan demagógico, narcisista y pretencioso que da miedo y espanto por igual.
Y en esta llegamos al aburrido clímax de civil war, donde una excusa tonta para poner ambos bandos frente a frente y darse de tortazos. La verdad es que todo es bastante aburrido, un combate genérico de unos contra otros que nunca da la sensación del dramático combate de compañeros que deberían ser.. McNiven es un gran dibujante, muy detallista y correcto, pero se va desinflando con el paso de los números y tiene que dibujar tantas tonterías que al final no se disfruta tanto como debía. Finalmente pierde puntos en este combate final, mal coreografiado y con una falta de épica bestila. En el centro por supuesto Iron Man contra el Capitán américa, y cuando el capi va a ganar, está a punto de dar el golpe de gracia... se rinde. ¿pero qué dices? Sí, se rinde. SE da cuenta que está equivocado porque... están causando destrozos (joder Steve, y en la segunda guerra mundial pasaste sin cargarte ningún edificio) Es una metedura de pata de quinto grado. Porque vale, entiendo que los mandamases de Marvel pensaron que un universo postcivil War (el que muestra el epílogo de la saga, aunque la iniciativa de los 50 estados va a ser dificilmente sostenible) puede dar más juego que el anterior. Y estés de acuerdo o no es de agradecer que haya movimientos en el estancado Universo Marvel. Pero lo que no es de recibo, escribas lo que escribas, es que en favor de ese final traiciones toda la historia. Puede ser lícito que el lado que tiene razón pierda la guerra peron no que pierda la razón. Porque al final de Civil War afirmas que el lado bueno está equivocado. El Capitán América asume que luchar por la libertad y los derechos civiles ha estado mal y se deja apresar. Y No Millar, no me seas demagogo y me digas que has jugado a la equidistancia toda la saga porque cualquiera que haya leído cualquier comic Marvel del último año sabe quien son los buenos y quien los malos. Joder, ¿y la frase de BEnjamin Franklin que servía para publicitar la saga? él también se levantaría ahora para decir lo equivocado que eran esos valores por los que luchar.
En fin, el final es un despropósito, como lo ha sido toda la saga desde su concepción. Una pena, porque se han pretendido hacer cosas que estaba pidiendo desde hace tiempo en Marvel: cambios en el status quo e interconexión del Universo. ¿Pero a costa de qué? de lanzar excrementos a personajes tradicionales en función de lo que necesite la saga, de movimientos "impactantes" que van a hacer más mal que bien en el futuro próximo y en definitiva de una saga que se anunciaba como una metáfora política pero que es de un simplismo y maniqueismo que un debate entre niños de ocho años. Supongo que es el público con el que Millar se muestra más cómodo.
jueves, diciembre 27
miércoles, septiembre 12
TEMPORADA 2007/2008
Ok, pues ya estamos aquí otro año para pegar un repaso de lo que se espera para esta temporada futbolística. Empezamos por el campeón, que para sorpresa de muchos, ellos incluídos fue finalmente el Real Madrid. Como el inútil de Calderón sigue igual pues se quitó de encima a Capello, a pesar de haber ganado la liga con un grupo de jugadores de medio pelo y se trajo a Schuster, anunciando buen fútbol y todo eso. Bueno, "el camino hacia la excelencia" tiene pinta de ser muy pedregoso para el alemán. Los mimbres para construir tampoco es que sean excelsos. No es que Pepe o Sneijder no sean buenos jugadores, pero les falta un hervor para ser referentes mundiales. y esos, con Kaká a la cabeza, están más que atados en sus equipos. De los fichajes Pepe tiene buena pinta para ser el nuevo Hierro, pero solo se habla de lo que cuesta. Robben es por supuesto uno de los mejores extremos izquierdos del momento, pero se lesiona aún más que Vicente. Sneijder ha empezado la temporada muy fuerte, aunque yo no lo veo con calidad diferencial para ser el eje de este Madrid toda una temporada, Drenthe es una cabra loca que en ningún momento puede jugar en el lateral (para eso se tuvieron que traer además a Heinze) y Saviola y Metzelder... pues nadie sabe para que han venido. Así que la idea de Schuster puede ser su verdadero tacón de Aquiles. Se ha autoimpuesto jugar un 4-4-2 con rombo (y en el primer partido que sacó un doble pibote casi le fusilan) con Diarra aguantando al equipo con tiritas. Por lo que se ha visto el Madrid va a ser un equipo de toma y daca, con un contragolpe terrible, pero que también va a arriesgar mucho en defensa. La recuperación del mejor Cannavaro, la espíritu de Ramos, el equilibrio de Diarra tienen que mantener a este equipo y esperar que arriba aparezca la calidad de Robben, Sneijder o Guti (eterna promesa, una vez más) o el oportunismo de Van Nistelroy o un recuperado Raúl para la delantera. Ya era hora que alguien se diese cuenta que no puede jugar de centrocampista.
El Barça, que ya tenía el mejor equipo con diferencia, pero que sesteó hasta perder la liga ha dado el do de pecho y se ha traído todavía gente mejor. Ni más ni menos que a Thierry Henry, del que sobran las presentaciones. Además del francés fichajes de relumbrón para el apartado defensivo. Eric Abidal para el lateral izquierdo, con lo que nos vamos a perder irremediablemente al mejor Zambrotta, y Gabi Milito en el eje de la defensa. Para el mediocentro la gran incógnita, Touré yaya, que nunca ha sido mediocentro defensivo único, y que se le nota verde en esa posición. Es extraño que Rikjaard autorice experimentos en esa zona, cuando fue la que más quebraderos de cabeza le dio el año pasado. contar con la incógnita de Touré y la no menos incógnita de Márquez me parece demasiado peligroso. Además a esperas de verlos en acción creo que Milito y Puyol mezclan mal como centrales y no les sobra precisamente salida de balón. Creo que el Barça necesitaba ahí otro perfil. Y delante, tiene tanto talento que no cabe todo: Deco, Xavi, Iniesta, los apodados cuatro fantásticos (Messi, Etóo, Ronnie y Henry) más los emergentes Dos Santos y Bojan. Parece mentira que algo salga mal. Pero lo mismo parecía el año pasado y por mucho discursito de "hemos aprendido la lección" y "no puede volver a ocurrir" no se ha dado ningún puñetazo en la mesa para redirigir al grupo. Confiar que el rendimiento de los Deco, Marquez y Ronaldinho va a ser mejor solo por sus fáciles promesas es mucho esperar. Y confiar esta plantilla de alta exigencia a Frank, que el año pasado ya tuvo enormes problemas para gestionarla bien, y ahora encima le multiplican los problemas, no parece una buena solución. Además, el nivel de exigencia este año parece multiplicado por cien, y en ese clima el Barça nunca se ha encontrado cómodo. Si en el campo las cosas van rodadas, y para ello hay que tirar sobretodo del talento sin límite de Messi, que tiene que tener galones de número uno ya, nadie se acordará de nada. Pero como se tuerza un poco el asunto, y el Madrid vaya por delante, empezarán a surgir problemas de la nada, y está por ver si Rikjaard es capaz de solucionarlos.
Como tercero en discordia ya no está el Valencia. Está el Sevilla por méritos propios. Palazo el que se llevaron los del Nervión con la muerte súbita de Antonio Puerta, mejor lateral izquierdo de la pasada campaña y que iba para un grande. El Sevilla, a pesar de lo que podíamos pensar, no lo han desmantelado, sino que sigue con todos sus buques insignias. Incluso Kanouté y Dani Alves, que se ha declarado en rebeldía, que lo veíamos en el Chelsea y que se ha insultado con su presidente, se ha quedado en el equipo tras rechazar una oferta de 36 millones de euros. El Sevilla sigue fiel a sus principios y siguen con un juego vistoso, vertical y directo. Los fichajes de Keita, De mul o Koné no parecen mejorar a lo que ya había. Pero este año el Sevilla necesita un fondo de banquillo más importante, pues afronta la prueba de la Champions League. Ya hemos visto como se las gasta el Sevilla en Europa, sí, pero la exigencia de la Champions es muy diferente a la de la Uefa y hemos visto a casi todos los grandes equipos que no han podido mantenerse arriba en la competición doméstica y la europea. Es la última prueba que les queda por pasar a los de Juande, para convertirse definitivamente en un grande.
Del Valencia pues más de lo mismo que otros años. Sigue Quique, y ésta puede ser su última temporada con crédito. El Valencia alterna fichajes jóvenes que le salen de lujo con otros que a nadie se les ocurriría. Así, otros años se trajeron a Albiol, Silva o Villa, a la vez que a Tavano, Del Horno o Joaquín. Este año han pagado una morterada por un discreto Arizmendi y un precio fuera de mercado por el gigante Zigic, al que dificilmente veo de titular. y a pesar de mucho intentarlo, y sabiendo Quique que lo necesita, no han llegado ni Kallstrom, ni VanderVaart ni Lucho Gonzalez para el centro del campo. Así que tenemos un centro del campo con Albelda-Baraja, la misma pareja que hace seis años. A Baraja, reconozcámoslo, se le ha pasado el arroz. y lo peor es que no tiene sustituto: Marchena y Manuel Fernandes son demasiado defensivos y Edu es de cristal. Por contra a su alrededor se están asentando enormes valores, como Albiol, el nuevo fichaje Alexis, por detrás y delante el talentazo del jugador revelación: Silva, acompañado por un Joaquín menos intermitenten que en el Betis y, ojalá, por vicente, que ya veremos cuantas veces pasa por la enfermería. Villa parece que ha perdido algo de punch que en sus primeras campañas y el gol puede ser un problema para este equipo.
Del resto pues toca hablar otra vez, como cada año, del Atlético de Madrid. Este año han hecho un proyecto ilusionante y eso que escribo cada año. Al final más de lo mismo. Excepto porque Fernando Torres se ha largado al Liverpool para comprobar si es de verdad una estrella, cosa que en el Atlético nunca sabríamos. Es un paso vital para el jugador e importante para el equipo, que se queda sin su referencia y construye a partir de ahi. De recambios se trae a Forlán, que desde que está en España las enchufa a base de bien y otros fichaje con más nombre que resultado (reyes, Simao, Luis García, Raúl García, Motta) Menos el Exosasunista son todo gente que viene de fracasar en sus equipos y ya sabemos la vorágine que es el atlético, donde ningún jugador que ha llegado ha sido mejor que lo que era hasta entonces. Tienen mucha fe en el Kun, o en las llegadas de Maxi y los goles de Forlán. Pero en contra tienen un centro del campo sin un tío que dé un pase a derechas con Maniche-Raúl García en medio como organizadores que no organizan nada. Mal que me pese por Aguirre, no veo el proyecto post-torres muy diferente a los anteriores. El Villareal sigue con buenos mimbres y Pellegrini le ha ganado a Aguirre el puesto de mejor entrenador de nuestra liga. Veamos si pueden aguantar sin Forlán tan bien como aguantan sin Riquelme. Matías Fernández (si se asenta en nuestro fútbol) y el nuevo talento italiano Rossi tienen que aportar la calidad. El Zaragoza es más o menos el mismo equipo del año pasado. Tendrá que elegir entre dos jugadores de nivel Champions, Diego Milito y oliveira, para el ataque. Y por detrás lo mismo que el año pasado. Creo que su techo está en la Uefa. El Espanyol no se ha renovado y su verdadero eje se llama Valverde, que demuestra ser un buen entrenador, pero pedirle Europa es a todas luces excesivo. Athletic y Depor, con entrenadores esperanzadores, siguen su travesía en el desierto, con pocas cosas nuevas que aportar y que parece que poco van a pintar en esta Liga. Cuidado lo de Lezama, que llevan coqueteando con el descenso demasiado, aunque este año aparece una cantidad de equipos de segunda fila (Levante, Valladolid, Almería, Recre, Murcia...) que la pugna por el descenso estará candente.
Así que vamos con los pronósticos. Esta vez se me ha ido un poco la cabeza, pero las sensaciones que me dan los dos grandes es que mentalmente son muy frágiles y dependen demasiado de como vaya el otro para que su campaña sea positiva o negativa. Si uno de los dos despunta enormemente el otro se elevará hasta los altares. Pero mientras preveo, atención sorpresa, un Valencia apeado a las primeras de cambio de Europa y que centrándose en la liga se la lleva. Intuición arriesgada, sobre todo porque en Mestalla ya han empezado a pedir la cabeza de Quique. Como segundo el Barça (si el año pasado, pasando todo lo que pasó quedó empatado con el líder, este no puede quedar mucho más allá) tercero propongo al Villareal, como equipo revelación y cuarto un Madrid, que se jugará las habichuelas en Europa. Al Sevilla creo que la Champions le va a pesar y se quedará en zona Uefa (aunque lo veo capacitado para llegar a semifinales Champions, ojo) y para sorpresa de muchos vuelvo a apostar por un Atleti fuera de Europa. Como siempre en junio las respuestas. Y si esta vez acierto (que llevo dos de dos) merezco Cum Laude
El Barça, que ya tenía el mejor equipo con diferencia, pero que sesteó hasta perder la liga ha dado el do de pecho y se ha traído todavía gente mejor. Ni más ni menos que a Thierry Henry, del que sobran las presentaciones. Además del francés fichajes de relumbrón para el apartado defensivo. Eric Abidal para el lateral izquierdo, con lo que nos vamos a perder irremediablemente al mejor Zambrotta, y Gabi Milito en el eje de la defensa. Para el mediocentro la gran incógnita, Touré yaya, que nunca ha sido mediocentro defensivo único, y que se le nota verde en esa posición. Es extraño que Rikjaard autorice experimentos en esa zona, cuando fue la que más quebraderos de cabeza le dio el año pasado. contar con la incógnita de Touré y la no menos incógnita de Márquez me parece demasiado peligroso. Además a esperas de verlos en acción creo que Milito y Puyol mezclan mal como centrales y no les sobra precisamente salida de balón. Creo que el Barça necesitaba ahí otro perfil. Y delante, tiene tanto talento que no cabe todo: Deco, Xavi, Iniesta, los apodados cuatro fantásticos (Messi, Etóo, Ronnie y Henry) más los emergentes Dos Santos y Bojan. Parece mentira que algo salga mal. Pero lo mismo parecía el año pasado y por mucho discursito de "hemos aprendido la lección" y "no puede volver a ocurrir" no se ha dado ningún puñetazo en la mesa para redirigir al grupo. Confiar que el rendimiento de los Deco, Marquez y Ronaldinho va a ser mejor solo por sus fáciles promesas es mucho esperar. Y confiar esta plantilla de alta exigencia a Frank, que el año pasado ya tuvo enormes problemas para gestionarla bien, y ahora encima le multiplican los problemas, no parece una buena solución. Además, el nivel de exigencia este año parece multiplicado por cien, y en ese clima el Barça nunca se ha encontrado cómodo. Si en el campo las cosas van rodadas, y para ello hay que tirar sobretodo del talento sin límite de Messi, que tiene que tener galones de número uno ya, nadie se acordará de nada. Pero como se tuerza un poco el asunto, y el Madrid vaya por delante, empezarán a surgir problemas de la nada, y está por ver si Rikjaard es capaz de solucionarlos.
Como tercero en discordia ya no está el Valencia. Está el Sevilla por méritos propios. Palazo el que se llevaron los del Nervión con la muerte súbita de Antonio Puerta, mejor lateral izquierdo de la pasada campaña y que iba para un grande. El Sevilla, a pesar de lo que podíamos pensar, no lo han desmantelado, sino que sigue con todos sus buques insignias. Incluso Kanouté y Dani Alves, que se ha declarado en rebeldía, que lo veíamos en el Chelsea y que se ha insultado con su presidente, se ha quedado en el equipo tras rechazar una oferta de 36 millones de euros. El Sevilla sigue fiel a sus principios y siguen con un juego vistoso, vertical y directo. Los fichajes de Keita, De mul o Koné no parecen mejorar a lo que ya había. Pero este año el Sevilla necesita un fondo de banquillo más importante, pues afronta la prueba de la Champions League. Ya hemos visto como se las gasta el Sevilla en Europa, sí, pero la exigencia de la Champions es muy diferente a la de la Uefa y hemos visto a casi todos los grandes equipos que no han podido mantenerse arriba en la competición doméstica y la europea. Es la última prueba que les queda por pasar a los de Juande, para convertirse definitivamente en un grande.
Del Valencia pues más de lo mismo que otros años. Sigue Quique, y ésta puede ser su última temporada con crédito. El Valencia alterna fichajes jóvenes que le salen de lujo con otros que a nadie se les ocurriría. Así, otros años se trajeron a Albiol, Silva o Villa, a la vez que a Tavano, Del Horno o Joaquín. Este año han pagado una morterada por un discreto Arizmendi y un precio fuera de mercado por el gigante Zigic, al que dificilmente veo de titular. y a pesar de mucho intentarlo, y sabiendo Quique que lo necesita, no han llegado ni Kallstrom, ni VanderVaart ni Lucho Gonzalez para el centro del campo. Así que tenemos un centro del campo con Albelda-Baraja, la misma pareja que hace seis años. A Baraja, reconozcámoslo, se le ha pasado el arroz. y lo peor es que no tiene sustituto: Marchena y Manuel Fernandes son demasiado defensivos y Edu es de cristal. Por contra a su alrededor se están asentando enormes valores, como Albiol, el nuevo fichaje Alexis, por detrás y delante el talentazo del jugador revelación: Silva, acompañado por un Joaquín menos intermitenten que en el Betis y, ojalá, por vicente, que ya veremos cuantas veces pasa por la enfermería. Villa parece que ha perdido algo de punch que en sus primeras campañas y el gol puede ser un problema para este equipo.
Del resto pues toca hablar otra vez, como cada año, del Atlético de Madrid. Este año han hecho un proyecto ilusionante y eso que escribo cada año. Al final más de lo mismo. Excepto porque Fernando Torres se ha largado al Liverpool para comprobar si es de verdad una estrella, cosa que en el Atlético nunca sabríamos. Es un paso vital para el jugador e importante para el equipo, que se queda sin su referencia y construye a partir de ahi. De recambios se trae a Forlán, que desde que está en España las enchufa a base de bien y otros fichaje con más nombre que resultado (reyes, Simao, Luis García, Raúl García, Motta) Menos el Exosasunista son todo gente que viene de fracasar en sus equipos y ya sabemos la vorágine que es el atlético, donde ningún jugador que ha llegado ha sido mejor que lo que era hasta entonces. Tienen mucha fe en el Kun, o en las llegadas de Maxi y los goles de Forlán. Pero en contra tienen un centro del campo sin un tío que dé un pase a derechas con Maniche-Raúl García en medio como organizadores que no organizan nada. Mal que me pese por Aguirre, no veo el proyecto post-torres muy diferente a los anteriores. El Villareal sigue con buenos mimbres y Pellegrini le ha ganado a Aguirre el puesto de mejor entrenador de nuestra liga. Veamos si pueden aguantar sin Forlán tan bien como aguantan sin Riquelme. Matías Fernández (si se asenta en nuestro fútbol) y el nuevo talento italiano Rossi tienen que aportar la calidad. El Zaragoza es más o menos el mismo equipo del año pasado. Tendrá que elegir entre dos jugadores de nivel Champions, Diego Milito y oliveira, para el ataque. Y por detrás lo mismo que el año pasado. Creo que su techo está en la Uefa. El Espanyol no se ha renovado y su verdadero eje se llama Valverde, que demuestra ser un buen entrenador, pero pedirle Europa es a todas luces excesivo. Athletic y Depor, con entrenadores esperanzadores, siguen su travesía en el desierto, con pocas cosas nuevas que aportar y que parece que poco van a pintar en esta Liga. Cuidado lo de Lezama, que llevan coqueteando con el descenso demasiado, aunque este año aparece una cantidad de equipos de segunda fila (Levante, Valladolid, Almería, Recre, Murcia...) que la pugna por el descenso estará candente.
Así que vamos con los pronósticos. Esta vez se me ha ido un poco la cabeza, pero las sensaciones que me dan los dos grandes es que mentalmente son muy frágiles y dependen demasiado de como vaya el otro para que su campaña sea positiva o negativa. Si uno de los dos despunta enormemente el otro se elevará hasta los altares. Pero mientras preveo, atención sorpresa, un Valencia apeado a las primeras de cambio de Europa y que centrándose en la liga se la lleva. Intuición arriesgada, sobre todo porque en Mestalla ya han empezado a pedir la cabeza de Quique. Como segundo el Barça (si el año pasado, pasando todo lo que pasó quedó empatado con el líder, este no puede quedar mucho más allá) tercero propongo al Villareal, como equipo revelación y cuarto un Madrid, que se jugará las habichuelas en Europa. Al Sevilla creo que la Champions le va a pesar y se quedará en zona Uefa (aunque lo veo capacitado para llegar a semifinales Champions, ojo) y para sorpresa de muchos vuelvo a apostar por un Atleti fuera de Europa. Como siempre en junio las respuestas. Y si esta vez acierto (que llevo dos de dos) merezco Cum Laude
jueves, agosto 30
LOS CUATRO FANTÁSTICOS Y SILVER SURFER
A Pesar de que no me ha pedido que no lo haga lo voy a hacer. opinión personal e intransferible sobre Los Cuatro Fantásticos y Silver Surfer. Daré mi opinión antes de empezar a leer cosas de la peli y con múltiples spoilers y desenlaces. Advertido queda todo aquel que quiera seguir leyendo sin haber visto la película.
Como siempre, los trailers. Algo llamado "en busca de los seis signos" o algo así que se une a la recurrente purria de libros pseudofantásticos que van apareciendo tras el señor de los anillos. No promete cosa mejor que las Crónicas de Narnia, la verdad. Y seguidamente una película política de Robert Redford, con reparto de lujo, Meryl Streep y Tom Cruise, pero con un título horroroso "leones por corderos". Veremos como la pone la crítica para su estreno, porque parece que últimamente no se hace productos de calité. Tras unos dibujos de Pacheco, Larroca y el malogrado Wieringo empieza la peli.
Hace un par de años se estrenó la película de los Cuatro Fantásticos, con un resultado desigual. Desigual porque en algunas cosas era graciosilla y en otras era mala de consideración y en otras era necesaria la precisa ejecución de todo el equipo. Dado que no se buscó la tercera opción y el director Tim Story y su grupo de guionista no yacen en una fosa común les han dado el mando de operaciones para la secuela. Y es una mejora. Ahora es más regular. Ahora es toda la película igual de mala.
Los Cuatro Fantásticos siempre han sido la primera familia del Universo Marvel. Una de sus idisoncracia como grupo es ésa, que actúen como una familia. Esto no es malo si se tiene el talento, y a los Increibles me remito. Pero en manos de gente inepta esto significa hacer de esto una comedia familiar con superhéroes, lo cual aseguro no es muy buena idea. Porque lejos de las escenas de acción y de la espectacularidad y potencia de sus poderes en pantalla, Tim Story y su séquito están más interesados en contar chistes malos que en contar una historia interesante. A decir verdad esto les funcionó bastante bien en la primera, con Johnny de robaescenas total. Pero aquí la cosa se va bastante a tomar viento, pues la Antorcha pierde bastante de su carisma. Además los momentos graciosos y aliviatensiones tan característicos son de bastante vergüenza ajena. En especial los que cuentan con Reed Richards com protagonista. Los guionistas que escriben a Richards debían odiar a los listos de su clase, pues cae en todos los estereotipos de científico despistado sin dejarse ni uno. Y se supone que debe ser muy jocoso y divertido ver al gran Richards estamparse una y otra vez contra un muro invisible. Sí, me parto y me mondo.
Del resto una vez más descubrimos que los hacedores de los 4F: The movie no han leído ni un sólo cómic de los 4F. A Ben Grimm le han quitado todo tipo de interés, pues ya no tiene ni un mínimo trauma por su aspecto físico. Así que sólo queda como recurso para chistes (otro más) y sin ningún tipo de personalidad atrayente. Luego está el caso de Jessica Alba, que últimamente se ha convertido en la chica de moda y por tanto tiene más protagonismo que en la anterior película. Yo como actriz le tengo bastante manía, no lo voy a negar. Pero es que además los intentos de dar algún tipo de subtrama como las dudas de seguir en los 4F ante su vida personal, o el intento de enamoramiento de la Antorcha, además de ser sencillamente espantosas, ni siquiera se resuelven (porque claro, después de pasar toda la película Sue Richards ya entiende que debe seguir siendo una superheroína. ¿Qué ha cambiado desde sus dudas iniciales?)
Paa la secuela se ha optado por hacer la llegada de Galactus, paradigma de la etapa lee & Kirby y momento capital del cómic. Meec. Error. Esto poco tiene que ver con la magnitud de Galactus. Los guionistas no se han atrevido a hacer algo tan grande y Galactus no se va a ver en toda la película (¿es una nube? ¿es antropomórfico?) La película se centra en su heraldo, Silver Surfer (que ya lo podían haber traducido, digo yo) A decir verdad es lo único rescatable de la película. Silver Surfer tiene una magnífica apariencia, y no tiene orejas, que también es importante. Y sus movimientos con la tabla son espectaculares (aunque canta el CGI de manera alarmante) Se puede considerar buena la aportación de que la tabla de Estela es su fuente de energía, y me gusta el aspecto carbonífero en que queda Norrin Radd cuando le quitan el poder cósmico. El paso de Estela de heraldo a rebelde es similar al cómic, aunque el papel de Alicia le toca aquí a Sue, para darle el protagonismo a la Alba. Lo único que no cuadra en absoluto es que Estela pueda cargarse a Galactus con una facilidad pasmosa. Lo cual es bastante incongruente con la historia que se está contando.
Para adornar toda esa historia tenemos un montón de momentos entre irritantes e hirientes. La llegada del típico general made in USA a dar órdenes, acompañada por la insignificante Frankie Raye. La estúpida estúpida estúpida idea de intercambiar poderes en los Cuatro Fantásticos que como alguien dijo, si en alguna serie no se puede hacer es en los Cuatro Fantásticos, aunque viendo como pasan del drama existencial de Ben, aquí ya da todo lo mismo. En verdad es una situación para darle los momentos de acción a Johnny, que fue el personaje más logrado de la primera película. Y el consabido regreso del Doctor Muerte, que por momentos parece que va a ir por el buen camino (cuando intenta negociar con Estela) pero que pronto se tuerce. Además, con el síndrome Maguire, Víctor Von Muerte vuelve sin ninguna cicatriz y quitándose la máscara siempre que puede. Al menos en esta película parece más peligroso de lo que era en la anterior. Su idea de robar la tabla está bien, pero tiene un enfrentamiento chusco con la Antorcha multipoderes, encima replicándose gracietas uno a otro. Realmente a día de hoy no recuerdo ni siquiera como vencen a Muerte, así que te puedes imaginar lo interesante que me resultó.
Porque esa es otra. En dos películas de los 4F, en cuatro horas no hay un momento espectacular que se te clave en la retina. Hacemos una película deonde llega el devorador de mundos y no se consigue nada de majestuosidad y grandiosidad. No, es más importante estrellar a Reed Richards contra un muro invisible. Vamos, que hubo quien dijo que al finalizar la primera película es cuando empezaban de verdad los 4F y que la segunda se vería todo lo que son. Pues si esto es lo que son a mí ya me han visto. Una película que no iría a ver en mi vida si sus protagonistas no fuese Reed, Sue, Ben y Johnny.
Como siempre, los trailers. Algo llamado "en busca de los seis signos" o algo así que se une a la recurrente purria de libros pseudofantásticos que van apareciendo tras el señor de los anillos. No promete cosa mejor que las Crónicas de Narnia, la verdad. Y seguidamente una película política de Robert Redford, con reparto de lujo, Meryl Streep y Tom Cruise, pero con un título horroroso "leones por corderos". Veremos como la pone la crítica para su estreno, porque parece que últimamente no se hace productos de calité. Tras unos dibujos de Pacheco, Larroca y el malogrado Wieringo empieza la peli.
Hace un par de años se estrenó la película de los Cuatro Fantásticos, con un resultado desigual. Desigual porque en algunas cosas era graciosilla y en otras era mala de consideración y en otras era necesaria la precisa ejecución de todo el equipo. Dado que no se buscó la tercera opción y el director Tim Story y su grupo de guionista no yacen en una fosa común les han dado el mando de operaciones para la secuela. Y es una mejora. Ahora es más regular. Ahora es toda la película igual de mala.
Los Cuatro Fantásticos siempre han sido la primera familia del Universo Marvel. Una de sus idisoncracia como grupo es ésa, que actúen como una familia. Esto no es malo si se tiene el talento, y a los Increibles me remito. Pero en manos de gente inepta esto significa hacer de esto una comedia familiar con superhéroes, lo cual aseguro no es muy buena idea. Porque lejos de las escenas de acción y de la espectacularidad y potencia de sus poderes en pantalla, Tim Story y su séquito están más interesados en contar chistes malos que en contar una historia interesante. A decir verdad esto les funcionó bastante bien en la primera, con Johnny de robaescenas total. Pero aquí la cosa se va bastante a tomar viento, pues la Antorcha pierde bastante de su carisma. Además los momentos graciosos y aliviatensiones tan característicos son de bastante vergüenza ajena. En especial los que cuentan con Reed Richards com protagonista. Los guionistas que escriben a Richards debían odiar a los listos de su clase, pues cae en todos los estereotipos de científico despistado sin dejarse ni uno. Y se supone que debe ser muy jocoso y divertido ver al gran Richards estamparse una y otra vez contra un muro invisible. Sí, me parto y me mondo.
Del resto una vez más descubrimos que los hacedores de los 4F: The movie no han leído ni un sólo cómic de los 4F. A Ben Grimm le han quitado todo tipo de interés, pues ya no tiene ni un mínimo trauma por su aspecto físico. Así que sólo queda como recurso para chistes (otro más) y sin ningún tipo de personalidad atrayente. Luego está el caso de Jessica Alba, que últimamente se ha convertido en la chica de moda y por tanto tiene más protagonismo que en la anterior película. Yo como actriz le tengo bastante manía, no lo voy a negar. Pero es que además los intentos de dar algún tipo de subtrama como las dudas de seguir en los 4F ante su vida personal, o el intento de enamoramiento de la Antorcha, además de ser sencillamente espantosas, ni siquiera se resuelven (porque claro, después de pasar toda la película Sue Richards ya entiende que debe seguir siendo una superheroína. ¿Qué ha cambiado desde sus dudas iniciales?)
Paa la secuela se ha optado por hacer la llegada de Galactus, paradigma de la etapa lee & Kirby y momento capital del cómic. Meec. Error. Esto poco tiene que ver con la magnitud de Galactus. Los guionistas no se han atrevido a hacer algo tan grande y Galactus no se va a ver en toda la película (¿es una nube? ¿es antropomórfico?) La película se centra en su heraldo, Silver Surfer (que ya lo podían haber traducido, digo yo) A decir verdad es lo único rescatable de la película. Silver Surfer tiene una magnífica apariencia, y no tiene orejas, que también es importante. Y sus movimientos con la tabla son espectaculares (aunque canta el CGI de manera alarmante) Se puede considerar buena la aportación de que la tabla de Estela es su fuente de energía, y me gusta el aspecto carbonífero en que queda Norrin Radd cuando le quitan el poder cósmico. El paso de Estela de heraldo a rebelde es similar al cómic, aunque el papel de Alicia le toca aquí a Sue, para darle el protagonismo a la Alba. Lo único que no cuadra en absoluto es que Estela pueda cargarse a Galactus con una facilidad pasmosa. Lo cual es bastante incongruente con la historia que se está contando.
Para adornar toda esa historia tenemos un montón de momentos entre irritantes e hirientes. La llegada del típico general made in USA a dar órdenes, acompañada por la insignificante Frankie Raye. La estúpida estúpida estúpida idea de intercambiar poderes en los Cuatro Fantásticos que como alguien dijo, si en alguna serie no se puede hacer es en los Cuatro Fantásticos, aunque viendo como pasan del drama existencial de Ben, aquí ya da todo lo mismo. En verdad es una situación para darle los momentos de acción a Johnny, que fue el personaje más logrado de la primera película. Y el consabido regreso del Doctor Muerte, que por momentos parece que va a ir por el buen camino (cuando intenta negociar con Estela) pero que pronto se tuerce. Además, con el síndrome Maguire, Víctor Von Muerte vuelve sin ninguna cicatriz y quitándose la máscara siempre que puede. Al menos en esta película parece más peligroso de lo que era en la anterior. Su idea de robar la tabla está bien, pero tiene un enfrentamiento chusco con la Antorcha multipoderes, encima replicándose gracietas uno a otro. Realmente a día de hoy no recuerdo ni siquiera como vencen a Muerte, así que te puedes imaginar lo interesante que me resultó.
Porque esa es otra. En dos películas de los 4F, en cuatro horas no hay un momento espectacular que se te clave en la retina. Hacemos una película deonde llega el devorador de mundos y no se consigue nada de majestuosidad y grandiosidad. No, es más importante estrellar a Reed Richards contra un muro invisible. Vamos, que hubo quien dijo que al finalizar la primera película es cuando empezaban de verdad los 4F y que la segunda se vería todo lo que son. Pues si esto es lo que son a mí ya me han visto. Una película que no iría a ver en mi vida si sus protagonistas no fuese Reed, Sue, Ben y Johnny.
jueves, agosto 2
EL VERANO QUE VIVI A DOS METROS BAJO TIERRA
Hoy es un día difícil. Por primera vez en los últimos cuatro meses no había un capítulo de Six Feet Under esperándome en la cinta de video. Ayer mismo acabé de ver A dos metros bajo tierra, que considero de lo mejor que nunca se ha hecho en televisión. Dejándome llevar por las sensaciones que me ha dejado el último capítulo la pondré casi casi a la par con Doctor en Alaska, algo que creí nunca iba a suceder.
A dos metros bajo tierra es un proyecto que nace de la mente de Alan Ball, guionista de la excelente American Beauty, pero que queda como un trabajo menor en comparación alos devaneos de la familia Fisher. En el primer capítulo vemos como Nathaniel Fisher, el patriarca muere en un accidente de autobús y a partir de ahí su negocio, una funeraria, pasa a ser regentado por sus hijos: Nate y David. El argumento no nos dice nada, más allá de que todos los capítulos empiezan con la muerte de uno de los futuros clientes de los Fisher, anecdótica en la mayoría de las ocasiones. Pero lo de menos es de qué trata la serie. Solo son personas, que viven, que quieren salir adelante, que se equivocan o aciertan en sus elecciones, y siguen intentándolo. Esta es una serie sobre personajes.
El trabajo hecho con todos y cada uno de los personajes de Six Feet Under es simplemente perfecto. La sutileza, gama y complejidad en personajes como Brenda Chenowith o David Fisher no ha sido superada. Son cinco temporadas enormes, en que consiguen unos personajes terriblemente humanos y reales. Como solía decir en su momento, solo el retrato de la novia del psicologo del colegio de Claire tiene más matices de personalidad que todo el reparto de Friends junto.
Además la serie apunta un ligero toque de extravagancia que la hace escapar del dramón. Los personajes visualizan sus fantasías delante nuestro, y en más de una ocasión se ponen a hablar con muertos. Así pues las apariciones imaginadas de Nathaniel Fisher le convierten en el rey de la función cada vez que sale. Durante las dos primeras temporadas la serie apunta sobretodo hacia el humor negro, con unos disparatados anuncios de productos funerarios intercalados entre los capítulos. Lo importante es como poco a poco nos van calando las relaciones personales de estos personajes, siempre visto desde una vertiente adulta e inteligente.
Desglosemos un poco: La primera temporada es donde la serie se asienta. Es donde tiene más protagonismo el personaje de Nathaniel y la utilización del humor negro, que tan bien sienta a la serie. Estas primeras temporadas se centran en especial en la relación surgida entre Nate y Brenda, con unas bases muy poco sólidas y sobretodo en la salida del armario de David Fisher. Hay que hacer un inciso para hablar aquí de la que seguro ha sido la mejor relación homosexual jamás creada en la ficción. La relación entre David y Keith (con sus altibajos, sus quiero y no puedo, sus te dejo y vuelvo) es uno de los pilares de la serie y reconozco que el novio de David me tiene ganado (pues no me he pasado temporadas temiendo que rompiesen) Es una relación real, viva, que no se limita a "heterolarizarse" sino que ahonda en el mundo homosexual, con la doble moral de la sociedad, el secretismo, la promiscuidad, las "locas"... Es cierto, que a día de hoy, esta primera temporada se puede notar demasiado anticuada, al tratar el tema gay como si nos estuviera impactando mucho, cuando a día de hoy es algo más que superado. A todo esto ayuda, y de qué manera, el impresionante papelón de Michael C. Hall que se sale en todos y cada uno de los capítulos emitidos, ya que no hay nadie que no haya pensado que este actor debiera ser gay en la vida real. Es sobretodo en los momentos de David Fisher cuando la serie te agarra en esta primera temporada. Con la madre, Ruth, no tienen muy claro que hacer en un principio y Claire se mueve en el ambiente demasiado típico de adolescente marginada y rebelde que coquetea con las drogas y los chicos malos, que sinceramente no interesa demasiado.
El paso a la segunda temporada apenas se nota. Quizás se abandona un poco el humor negro por un humor más sofisticado e inteligente. A esto ayuda como crece en protagonismo Brenda y su esperpéntica familia. Nate y Brenda van ganando el pulso en la segunda temporada, pues la relacion entre Keith y David se asienta y consolida, con lo que no da tampoco mucho de qué hablar. De nuevo Brenda demuestra ser un personaje con un sinfín de matices y la espiral sexual de autodestrucción en la que va cayendo es muy sugerente, a la par que coherente con el personaje. Un acierto muy divertido es encontrarle pareja a Ruth Fisher, el florista polaco, que tiene alguno de los mejores momentos de la temporada. El final, con la aparición de Lily Tailor y su embarazo, y en especial el capítulo final consigue que te enganches a la serie definitivamente. Lo sé, porque yo me enganché hace un par de años y he tenido que esperar hasta ahora para ver la serie completa.
El fandom asegura que a partir de aquí la serie se va al traste. y de verdad es algo que no entiendo. Es cierto que la serie no tiene tantos puntos de humor negro como al principio. Pero ha ganado en madurez y en inteligencia un abismo. Que se borren los que querían seguir la serie para echarse unas risas. A dos metros bajo tierra es más que eso. Lo siento mucho por los que ven a partir de esta tercera temporada solo "un culebrón barato". Demuestran una peligrosa superficialidad, porque las historias personales y los dramas pueden seguir siendo excelentes si están escritos como lo está Six Feet Under. Si no que se maravillen con el impactante final de esta tercera temporada, donde a mitad de temporada desaparece bruscamente la mujer de Nate Fisher (sí, esa que él mismo estaba deseando perder de vista) Y los capítulos de la incertidumbre de qué ha pasado con Lisa son memorables. Los personajes nos transmiten su desazón, sus miedos, su incertidumbre ante lo que no pueden entender... Y el final, dramático, en que Nate entierra a su mujer como ella hubiese querido, sin ataud, sin lápida, sin nada especial, es terrible.
Otro acierto de la temporada es ubicar al fin bien a Claire. Sus escarceos en el instituto de chica rebelde le iban al personaje, pero aportaban poco, y su relación con Billy Chenowith estaba bastante cogida por los pelos. Ahora al fin le dan un propósito al personaje, como es convertirse en artista, y un plantel de personajes que se mueven a su alrededor: Russell, su novio, el profesor de arte, y posteriormente la pandilla de artista. Claire crece bastante como personaje. Por contra Ruth Fisher tiene que lidiar con el que seguramente sea el único personaje malogrado de la serie: el freak que entra como ayudante en la funeraria, y que no consigue en ningún momento ser más que repelente. Un pero que tiene también esta temporada es la poca implicación en la misma de Brenda, lógica, ya que se ha cortado su relación con Nate. De todas maneras los peros son lo de menos. A estas alturas los personajes me tienen ya ganados y me importa demasiado lo que pase con ellos.
La cuarta temporada quizás sea la más floja de todas. Esta llena de elecciones que dan una de cal y una de arena. A favor la mayor presencia de Rico como personaje principal, la reaparición de Brenda (aunque su historia con Joe queda interrumpida abruptamente) y la estabilidad de Ruth gracias al sereno personaje de George, interpretado por el magistral James Cromwell. Otro de esos personajes excelentes, con más silencios que palabras y que aporta mucho en su relación con la madre. Pero por contra nos encontramos con la historia de David, humillado en un robo, que aunque de nuevo el autor se sale choca en demasía con el carácter de la serie. Además los devaneos homosexuales de Claire parecen un poco cogidos por los pelos. Pero seguramente lo peor, el clímax de la temporada es la irrupción de la familia de Lysa y el intento de explicar su muerte, con lo que le quita toda la magia a la desaparición de Lysa. Además, no podían haber elegido un camino más trillado (tenía una aventura con su cuñado y tal...)
La quinta y última temporada empieza más o menos como va el resto de la serie: El cambio psíquico del personaje de George quizás es demasiado radical, pero sirve para remover a Ruth Fisher, que se había quedado estancada en esa relación. La evolución de los personajes sigue de manera lógica: David y Keith ya se han asentado como pareja y ahora se lanzan en la búsqueda de apadrinar a un hijo. Claire vuelve a cambiar de ámbito y deja el mundo artístico para "reintegrarse" en la sociedad, donde no encaja en absoluto. Y Nate vuelve a su turbulenta relación con Brenda, llena como de constumbres de inseguridades y constantes enfrentamientos. Brenda gana mucho como personaje cuando cuenta con Nate a su alrededor, y lo mismo le pasa a él. La temporada va oscilando sin que pase nada más allá de lo reseñable (el abandono de George, un nuevo interés romántico para Claire, la reconciliación de Rico y Vanesa, el embarazo de Brenda...) hasta que pasa. Tras un flirteo de Nate con la hija de George éste tiene una ambolia y muere. La serie vuelve a dispararse y de qué manera. Los últimos cuatro o cinco capítulos lo tienen todo lo que ha sido esta serie: Sentimientos, muerte, excentricidad, toques de humor, drama a flor de piel... personajes perfectamente escritos en situaciones límite.
Cuando hablamos de los últimos cinco minutos del último capítulo de la última temporada se me pone la gallina de piel. Digo sin temor a equivocarme que, tras seguir las andanzas de estos personajes durante setenta episodios esto se convierte en el mejor momento de ficción que he visto nunca en Televisión. Las visiones de Claire Fisher cuando abandona al hogar es tan conmovedora que me tuvo llorando (literalmente) delante de la pantalla. Es simplemente perfecta y el inigualable colofón de una de las mejores series que he visto: A dos metros bajo tierra.
A dos metros bajo tierra es un proyecto que nace de la mente de Alan Ball, guionista de la excelente American Beauty, pero que queda como un trabajo menor en comparación alos devaneos de la familia Fisher. En el primer capítulo vemos como Nathaniel Fisher, el patriarca muere en un accidente de autobús y a partir de ahí su negocio, una funeraria, pasa a ser regentado por sus hijos: Nate y David. El argumento no nos dice nada, más allá de que todos los capítulos empiezan con la muerte de uno de los futuros clientes de los Fisher, anecdótica en la mayoría de las ocasiones. Pero lo de menos es de qué trata la serie. Solo son personas, que viven, que quieren salir adelante, que se equivocan o aciertan en sus elecciones, y siguen intentándolo. Esta es una serie sobre personajes.
El trabajo hecho con todos y cada uno de los personajes de Six Feet Under es simplemente perfecto. La sutileza, gama y complejidad en personajes como Brenda Chenowith o David Fisher no ha sido superada. Son cinco temporadas enormes, en que consiguen unos personajes terriblemente humanos y reales. Como solía decir en su momento, solo el retrato de la novia del psicologo del colegio de Claire tiene más matices de personalidad que todo el reparto de Friends junto.
Además la serie apunta un ligero toque de extravagancia que la hace escapar del dramón. Los personajes visualizan sus fantasías delante nuestro, y en más de una ocasión se ponen a hablar con muertos. Así pues las apariciones imaginadas de Nathaniel Fisher le convierten en el rey de la función cada vez que sale. Durante las dos primeras temporadas la serie apunta sobretodo hacia el humor negro, con unos disparatados anuncios de productos funerarios intercalados entre los capítulos. Lo importante es como poco a poco nos van calando las relaciones personales de estos personajes, siempre visto desde una vertiente adulta e inteligente.
Desglosemos un poco: La primera temporada es donde la serie se asienta. Es donde tiene más protagonismo el personaje de Nathaniel y la utilización del humor negro, que tan bien sienta a la serie. Estas primeras temporadas se centran en especial en la relación surgida entre Nate y Brenda, con unas bases muy poco sólidas y sobretodo en la salida del armario de David Fisher. Hay que hacer un inciso para hablar aquí de la que seguro ha sido la mejor relación homosexual jamás creada en la ficción. La relación entre David y Keith (con sus altibajos, sus quiero y no puedo, sus te dejo y vuelvo) es uno de los pilares de la serie y reconozco que el novio de David me tiene ganado (pues no me he pasado temporadas temiendo que rompiesen) Es una relación real, viva, que no se limita a "heterolarizarse" sino que ahonda en el mundo homosexual, con la doble moral de la sociedad, el secretismo, la promiscuidad, las "locas"... Es cierto, que a día de hoy, esta primera temporada se puede notar demasiado anticuada, al tratar el tema gay como si nos estuviera impactando mucho, cuando a día de hoy es algo más que superado. A todo esto ayuda, y de qué manera, el impresionante papelón de Michael C. Hall que se sale en todos y cada uno de los capítulos emitidos, ya que no hay nadie que no haya pensado que este actor debiera ser gay en la vida real. Es sobretodo en los momentos de David Fisher cuando la serie te agarra en esta primera temporada. Con la madre, Ruth, no tienen muy claro que hacer en un principio y Claire se mueve en el ambiente demasiado típico de adolescente marginada y rebelde que coquetea con las drogas y los chicos malos, que sinceramente no interesa demasiado.
El paso a la segunda temporada apenas se nota. Quizás se abandona un poco el humor negro por un humor más sofisticado e inteligente. A esto ayuda como crece en protagonismo Brenda y su esperpéntica familia. Nate y Brenda van ganando el pulso en la segunda temporada, pues la relacion entre Keith y David se asienta y consolida, con lo que no da tampoco mucho de qué hablar. De nuevo Brenda demuestra ser un personaje con un sinfín de matices y la espiral sexual de autodestrucción en la que va cayendo es muy sugerente, a la par que coherente con el personaje. Un acierto muy divertido es encontrarle pareja a Ruth Fisher, el florista polaco, que tiene alguno de los mejores momentos de la temporada. El final, con la aparición de Lily Tailor y su embarazo, y en especial el capítulo final consigue que te enganches a la serie definitivamente. Lo sé, porque yo me enganché hace un par de años y he tenido que esperar hasta ahora para ver la serie completa.
El fandom asegura que a partir de aquí la serie se va al traste. y de verdad es algo que no entiendo. Es cierto que la serie no tiene tantos puntos de humor negro como al principio. Pero ha ganado en madurez y en inteligencia un abismo. Que se borren los que querían seguir la serie para echarse unas risas. A dos metros bajo tierra es más que eso. Lo siento mucho por los que ven a partir de esta tercera temporada solo "un culebrón barato". Demuestran una peligrosa superficialidad, porque las historias personales y los dramas pueden seguir siendo excelentes si están escritos como lo está Six Feet Under. Si no que se maravillen con el impactante final de esta tercera temporada, donde a mitad de temporada desaparece bruscamente la mujer de Nate Fisher (sí, esa que él mismo estaba deseando perder de vista) Y los capítulos de la incertidumbre de qué ha pasado con Lisa son memorables. Los personajes nos transmiten su desazón, sus miedos, su incertidumbre ante lo que no pueden entender... Y el final, dramático, en que Nate entierra a su mujer como ella hubiese querido, sin ataud, sin lápida, sin nada especial, es terrible.
Otro acierto de la temporada es ubicar al fin bien a Claire. Sus escarceos en el instituto de chica rebelde le iban al personaje, pero aportaban poco, y su relación con Billy Chenowith estaba bastante cogida por los pelos. Ahora al fin le dan un propósito al personaje, como es convertirse en artista, y un plantel de personajes que se mueven a su alrededor: Russell, su novio, el profesor de arte, y posteriormente la pandilla de artista. Claire crece bastante como personaje. Por contra Ruth Fisher tiene que lidiar con el que seguramente sea el único personaje malogrado de la serie: el freak que entra como ayudante en la funeraria, y que no consigue en ningún momento ser más que repelente. Un pero que tiene también esta temporada es la poca implicación en la misma de Brenda, lógica, ya que se ha cortado su relación con Nate. De todas maneras los peros son lo de menos. A estas alturas los personajes me tienen ya ganados y me importa demasiado lo que pase con ellos.
La cuarta temporada quizás sea la más floja de todas. Esta llena de elecciones que dan una de cal y una de arena. A favor la mayor presencia de Rico como personaje principal, la reaparición de Brenda (aunque su historia con Joe queda interrumpida abruptamente) y la estabilidad de Ruth gracias al sereno personaje de George, interpretado por el magistral James Cromwell. Otro de esos personajes excelentes, con más silencios que palabras y que aporta mucho en su relación con la madre. Pero por contra nos encontramos con la historia de David, humillado en un robo, que aunque de nuevo el autor se sale choca en demasía con el carácter de la serie. Además los devaneos homosexuales de Claire parecen un poco cogidos por los pelos. Pero seguramente lo peor, el clímax de la temporada es la irrupción de la familia de Lysa y el intento de explicar su muerte, con lo que le quita toda la magia a la desaparición de Lysa. Además, no podían haber elegido un camino más trillado (tenía una aventura con su cuñado y tal...)
La quinta y última temporada empieza más o menos como va el resto de la serie: El cambio psíquico del personaje de George quizás es demasiado radical, pero sirve para remover a Ruth Fisher, que se había quedado estancada en esa relación. La evolución de los personajes sigue de manera lógica: David y Keith ya se han asentado como pareja y ahora se lanzan en la búsqueda de apadrinar a un hijo. Claire vuelve a cambiar de ámbito y deja el mundo artístico para "reintegrarse" en la sociedad, donde no encaja en absoluto. Y Nate vuelve a su turbulenta relación con Brenda, llena como de constumbres de inseguridades y constantes enfrentamientos. Brenda gana mucho como personaje cuando cuenta con Nate a su alrededor, y lo mismo le pasa a él. La temporada va oscilando sin que pase nada más allá de lo reseñable (el abandono de George, un nuevo interés romántico para Claire, la reconciliación de Rico y Vanesa, el embarazo de Brenda...) hasta que pasa. Tras un flirteo de Nate con la hija de George éste tiene una ambolia y muere. La serie vuelve a dispararse y de qué manera. Los últimos cuatro o cinco capítulos lo tienen todo lo que ha sido esta serie: Sentimientos, muerte, excentricidad, toques de humor, drama a flor de piel... personajes perfectamente escritos en situaciones límite.
Cuando hablamos de los últimos cinco minutos del último capítulo de la última temporada se me pone la gallina de piel. Digo sin temor a equivocarme que, tras seguir las andanzas de estos personajes durante setenta episodios esto se convierte en el mejor momento de ficción que he visto nunca en Televisión. Las visiones de Claire Fisher cuando abandona al hogar es tan conmovedora que me tuvo llorando (literalmente) delante de la pantalla. Es simplemente perfecta y el inigualable colofón de una de las mejores series que he visto: A dos metros bajo tierra.
miércoles, junio 20
Once titular temporada 2006/07
España
Casillas
Alves
Ramos
Garay
Puerta
Poulsen
Messi
Silva
Iniesta
Milito
VanNistelroy
Tres del Sevilla y tres del Madrid. iniesta no iba a entrar en la lista final, pues su segunda vuelta ha sido floja, pero no ha habido ningún media punta que destaque. Caen de la lista respecto a la primera vuelta, Valdés, Perea, Kanouté y algún otro para que entre Messi, Milito, Ramos y Casillas. Ramos no me gusta de central, pero ha aportado mucho a su equipo así que ahí está. Destacar que solo el y Alves (MVP de la liga para mí) han repetido del año pasado.
Europa:
Reina
Alves
Vidic
Matterazzi
Riise
Gattuso
CRistiano Ronaldo
Totti
Kaká
Drogba
Ibrahimovich
Lo de Reina es cuestionable, pues está ahí solo por las semifinales de CHampions pero bueno. Destacan jugadores que nunca hubiese puesto como Materazzi o Zlatan, pero es que el paseo del Inter tiene que dejar constancia. No repite ni uno solo del año pasado. Pa hacérselo mirar.
Casillas
Alves
Ramos
Garay
Puerta
Poulsen
Messi
Silva
Iniesta
Milito
VanNistelroy
Tres del Sevilla y tres del Madrid. iniesta no iba a entrar en la lista final, pues su segunda vuelta ha sido floja, pero no ha habido ningún media punta que destaque. Caen de la lista respecto a la primera vuelta, Valdés, Perea, Kanouté y algún otro para que entre Messi, Milito, Ramos y Casillas. Ramos no me gusta de central, pero ha aportado mucho a su equipo así que ahí está. Destacar que solo el y Alves (MVP de la liga para mí) han repetido del año pasado.
Europa:
Reina
Alves
Vidic
Matterazzi
Riise
Gattuso
CRistiano Ronaldo
Totti
Kaká
Drogba
Ibrahimovich
Lo de Reina es cuestionable, pues está ahí solo por las semifinales de CHampions pero bueno. Destacan jugadores que nunca hubiese puesto como Materazzi o Zlatan, pero es que el paseo del Inter tiene que dejar constancia. No repite ni uno solo del año pasado. Pa hacérselo mirar.
jueves, junio 14
ACB: MADRID VS BARÇA
Dado que los amigos de Cuatro no les ha dado por emitir la final de la NBA no queda sino centrarnos en la final de la Liga ACB, lo cual tampoco está mal pues de un tiempo a esta parte salen voces que afirman que el baloncesto FIBA es de más calidad que el baloncesto americano (no ayuda las lamentables actuaciones de la selección Usaca cada vez que sale del nuevo mundo) Encima para más inri la final de este año es la más clásica del torneo, con Madrid y Barça enfrentados, lo que mediatiza mucho el encuentro y lo pone en primera línea informativa. Poco importa que deportivamente haya otros equipos superiores, con el TAU a la cabeza.
El Madrid y el Barça han llegado a esta final contra pronóstico. Contra pronóstico pero con caminos diferentes. Para los blancos todo hacía pensar que éste sería un paso más en su travesía del desierto, que ya dura mucho tiempo (a pesar de la liga de Herreros) Sin fichajes de relumbrón (tan sólo la vuelta de Raúl López, que tras sus pasos por Utah y Girona tampoco entusiasmaba) y con un entrenador de pérfil bajo. Todo hacía pensar que este año las iban a pasar canutas... pero para sorpresa de todos el Madrid fue un vendaval en la temporada regular. Un juego agresivo, rápido y extremadamente espectacular, acompañado de resultados (no perdió en la primera vuelta) le dio alas a los de Plaza. Finalmente la lógica se impuso y el Tau, no sin esfuerzo les arrebató en las últimas jornadas el primer puesto de la fase regular, pero aún así hay que otorgarle matrícula por la temporada a los blancos.
En cambio el Barça no merece otra cosa que un suspenso. Este año había apostado fuerte, trayéndole a Ivanovic todo lo que pidió y más: El deseado por media Europa Lakovic, la apuesta de Ukic o sacar de la NBA a Kasun, o fichar a un exNBA como Vázquez. El mayor presupuesto de europa, equipo de candilejas.. para no jugar a nada. Durante toda la fase que el Madrid deslumbró el Barça fue un desastre absoluto, sin más aporte ofensivo que los días que Navarro estaba inspirado y con la cabeza de Dusko Ivanovic salvándose gracias a la copa del rey.
Pero llegan los playoffs y ahí todo cambia. Aquí la mentalidad es clave y el Barça tiene mentalidad ganadora. Contra el Akasvayu jugaron con la certeza de quien se sabe superior, y en ningún momento dieron la sensación que peligrase la eliminatoria. Marconato se erigió en jugador determinante ninguneando por momento a Marc Gasol, y Lakovic tomaba las responsabilidades junto a Navarro. Pero la verdadera piedra de toque sería el Tau, el verdadero club hegemónico de la liga el último lustro. Todos consideramos al Tau superior a este Barça, más por el rendimiento que estaban ofreciendo ambos. Y esa es la sapiencia de Ivanovic, que aunque muchos le critican para mí sigue siendo un crack. Mentalizar a sus jugadores que el rival era superior. Cuando ambos equipos han jugado a tumba abierta, a jugar a baloncesto el Tau se ha merendado al Barça. El Barça solo ha podido frenar a los baskonistas desde la solidaridad defensiva. Desde cerrar a Escola con dos o tres hombres y desde un gran acierto del perímetro. A los habituales números de Navarro (espectacular en el último partido) se unieron Lakovic en los partidos claves y sobretodo Basile, cogiendo responsabilidades que normalmente elude. El gran perdedor de este enfrentamiento es Maljkovic que desde que ha llegado se ha encargado de maniatar a su equipo. Han dejado de fabricar juego desde Escola/Splitter para confiar el equipo a Rakozevic, que es demasiado irregular, y a Planinic que no es ninguna estrella resolutiva. Además se ha cargado el arma ofensiva preferida del Tau, el dos/dos de Escola-Prigioni ya que al base argentino lo ha marginado en los momentos claves. Espero, como Baskonista que soy que Boza no siga el año que viene. Es tanta la primacía del TAu en la ACB y tan poco lo que ha ganado...
El Madrid en cambio parece sufrir el camino contrario. Una segunda vuelta no tan espectacular como la primera devuelve al Madrid lo que siempre fue. Un equipo que no está entre los mejores de la liga. Su segunda posición en la fase regular es para vivir de rentas, y milagrosamente la fortuna no le ha hecho cruzarse con TAu, Barça o Unicaja. Solo por eso el Madrid está en la final, pues el juego desplegado en los playoffs deja mucho que desear. Contra el Pamesa fueron dos equipos malos jugando al baloncesto, solo que el Pamesa no tiene ningún crédito ofensivo (más alla de su tirador, que no recuerdo el nombre) Hervelle se hizo grande contra los tibios pivots valencianos. La final se la jugaría contra el DKV Joventut. La Penya, igual que el Sevilla en futbol demuestra que es el equipo que de verdad merecería la liga, pues es el único que ha estado por encima de sus posibilidades. Y se demuestra también que Aíto es el mejor entrenador de la liga con diferencia. Si hubiese habido justicia la Penya estaría en la final, pues por lo menos ha sido superior en cuatro de los cinco partidos jugados. Si la penya no está en la final hay que verlo por la baja en toda la serie de Gaines, que le dio via libre al rebote blanco y la baja en el cuarto partido de un mermado Rudy, motor de este equipo. Todos los jugadores de la Penya jugaron en su mejor versión: Bennet tomando las responsabilidades en los momentos importantes, Burton, el jugador invisible, que siempre acaba con más de diez puntos, Archibald pujando bajo el aro y Flis saliendo de falso cuatro. Hasta Ricky Rubio, que lo veo sobrevalorado aportó mucho desde el banquillo (lástima que a este chico la falte tanto tiro) En cambio en el Madrid es dificil encontrar a alguien a destacar. Bullock siempre aporta, pero en los momentos difíciles tiende a desaparecer, el resto de aleros como si no existiesen y tanto Raúl lópez como Tunceri han hecho una serie desastrosa. Nos tendremos que quedar como siempre con el infalible Reyes, porque Hervelle parece estar más metido en marrullerías que en dedicarse a jugar al baloncesto.
ASí que si todo va según lo previsto, el Barça debería arrollar en la final. El Madrid contra el juego azulgrana solo puede mostrarse superior en el juego ofensivo. Felipe Reyes es el jugador con más intuición para un rebote que he visto, además que ha mejorado mucho en el tiro de 4-5 metros. Eso sí ahora le toca enfrentarse con pivots que son verdaderos pesos pesados como Marconato, Vázquez o Kasun. Reyes y Hervelle suponen poco músculo, así que la incorporación de Moiso puede ser importante. Pero hoy por hoy es el único aspecto en que puede competir con los culés. A no ser que Raúl se convierta en MVP de la final y genere juego a marchas forzadas. Bullock aparecerá, está claro. Pero con Bullock y Navarro hay que contar siempre. Creo que el Madrid necesita la aportación desde el otro lado, con Mumbrú o Smith, pero ambos parecen desfondados al final de temporada (sobre todo la araña blanca) EL BArça genera a partir del intratable Navarro (y tampoco es que el Madrid cuente con un hombre defensivo para pararle) Pero se ha demostrado que Lakovic y Basile también pueden coger la responsabilidad. La lucha igualada estará en la pintura pero si funciona el perímetro del Barça no habrá final. Pronostico un 3-1 a favor del Barça.
El Madrid y el Barça han llegado a esta final contra pronóstico. Contra pronóstico pero con caminos diferentes. Para los blancos todo hacía pensar que éste sería un paso más en su travesía del desierto, que ya dura mucho tiempo (a pesar de la liga de Herreros) Sin fichajes de relumbrón (tan sólo la vuelta de Raúl López, que tras sus pasos por Utah y Girona tampoco entusiasmaba) y con un entrenador de pérfil bajo. Todo hacía pensar que este año las iban a pasar canutas... pero para sorpresa de todos el Madrid fue un vendaval en la temporada regular. Un juego agresivo, rápido y extremadamente espectacular, acompañado de resultados (no perdió en la primera vuelta) le dio alas a los de Plaza. Finalmente la lógica se impuso y el Tau, no sin esfuerzo les arrebató en las últimas jornadas el primer puesto de la fase regular, pero aún así hay que otorgarle matrícula por la temporada a los blancos.
En cambio el Barça no merece otra cosa que un suspenso. Este año había apostado fuerte, trayéndole a Ivanovic todo lo que pidió y más: El deseado por media Europa Lakovic, la apuesta de Ukic o sacar de la NBA a Kasun, o fichar a un exNBA como Vázquez. El mayor presupuesto de europa, equipo de candilejas.. para no jugar a nada. Durante toda la fase que el Madrid deslumbró el Barça fue un desastre absoluto, sin más aporte ofensivo que los días que Navarro estaba inspirado y con la cabeza de Dusko Ivanovic salvándose gracias a la copa del rey.
Pero llegan los playoffs y ahí todo cambia. Aquí la mentalidad es clave y el Barça tiene mentalidad ganadora. Contra el Akasvayu jugaron con la certeza de quien se sabe superior, y en ningún momento dieron la sensación que peligrase la eliminatoria. Marconato se erigió en jugador determinante ninguneando por momento a Marc Gasol, y Lakovic tomaba las responsabilidades junto a Navarro. Pero la verdadera piedra de toque sería el Tau, el verdadero club hegemónico de la liga el último lustro. Todos consideramos al Tau superior a este Barça, más por el rendimiento que estaban ofreciendo ambos. Y esa es la sapiencia de Ivanovic, que aunque muchos le critican para mí sigue siendo un crack. Mentalizar a sus jugadores que el rival era superior. Cuando ambos equipos han jugado a tumba abierta, a jugar a baloncesto el Tau se ha merendado al Barça. El Barça solo ha podido frenar a los baskonistas desde la solidaridad defensiva. Desde cerrar a Escola con dos o tres hombres y desde un gran acierto del perímetro. A los habituales números de Navarro (espectacular en el último partido) se unieron Lakovic en los partidos claves y sobretodo Basile, cogiendo responsabilidades que normalmente elude. El gran perdedor de este enfrentamiento es Maljkovic que desde que ha llegado se ha encargado de maniatar a su equipo. Han dejado de fabricar juego desde Escola/Splitter para confiar el equipo a Rakozevic, que es demasiado irregular, y a Planinic que no es ninguna estrella resolutiva. Además se ha cargado el arma ofensiva preferida del Tau, el dos/dos de Escola-Prigioni ya que al base argentino lo ha marginado en los momentos claves. Espero, como Baskonista que soy que Boza no siga el año que viene. Es tanta la primacía del TAu en la ACB y tan poco lo que ha ganado...
El Madrid en cambio parece sufrir el camino contrario. Una segunda vuelta no tan espectacular como la primera devuelve al Madrid lo que siempre fue. Un equipo que no está entre los mejores de la liga. Su segunda posición en la fase regular es para vivir de rentas, y milagrosamente la fortuna no le ha hecho cruzarse con TAu, Barça o Unicaja. Solo por eso el Madrid está en la final, pues el juego desplegado en los playoffs deja mucho que desear. Contra el Pamesa fueron dos equipos malos jugando al baloncesto, solo que el Pamesa no tiene ningún crédito ofensivo (más alla de su tirador, que no recuerdo el nombre) Hervelle se hizo grande contra los tibios pivots valencianos. La final se la jugaría contra el DKV Joventut. La Penya, igual que el Sevilla en futbol demuestra que es el equipo que de verdad merecería la liga, pues es el único que ha estado por encima de sus posibilidades. Y se demuestra también que Aíto es el mejor entrenador de la liga con diferencia. Si hubiese habido justicia la Penya estaría en la final, pues por lo menos ha sido superior en cuatro de los cinco partidos jugados. Si la penya no está en la final hay que verlo por la baja en toda la serie de Gaines, que le dio via libre al rebote blanco y la baja en el cuarto partido de un mermado Rudy, motor de este equipo. Todos los jugadores de la Penya jugaron en su mejor versión: Bennet tomando las responsabilidades en los momentos importantes, Burton, el jugador invisible, que siempre acaba con más de diez puntos, Archibald pujando bajo el aro y Flis saliendo de falso cuatro. Hasta Ricky Rubio, que lo veo sobrevalorado aportó mucho desde el banquillo (lástima que a este chico la falte tanto tiro) En cambio en el Madrid es dificil encontrar a alguien a destacar. Bullock siempre aporta, pero en los momentos difíciles tiende a desaparecer, el resto de aleros como si no existiesen y tanto Raúl lópez como Tunceri han hecho una serie desastrosa. Nos tendremos que quedar como siempre con el infalible Reyes, porque Hervelle parece estar más metido en marrullerías que en dedicarse a jugar al baloncesto.
ASí que si todo va según lo previsto, el Barça debería arrollar en la final. El Madrid contra el juego azulgrana solo puede mostrarse superior en el juego ofensivo. Felipe Reyes es el jugador con más intuición para un rebote que he visto, además que ha mejorado mucho en el tiro de 4-5 metros. Eso sí ahora le toca enfrentarse con pivots que son verdaderos pesos pesados como Marconato, Vázquez o Kasun. Reyes y Hervelle suponen poco músculo, así que la incorporación de Moiso puede ser importante. Pero hoy por hoy es el único aspecto en que puede competir con los culés. A no ser que Raúl se convierta en MVP de la final y genere juego a marchas forzadas. Bullock aparecerá, está claro. Pero con Bullock y Navarro hay que contar siempre. Creo que el Madrid necesita la aportación desde el otro lado, con Mumbrú o Smith, pero ambos parecen desfondados al final de temporada (sobre todo la araña blanca) EL BArça genera a partir del intratable Navarro (y tampoco es que el Madrid cuente con un hombre defensivo para pararle) Pero se ha demostrado que Lakovic y Basile también pueden coger la responsabilidad. La lucha igualada estará en la pintura pero si funciona el perímetro del Barça no habrá final. Pronostico un 3-1 a favor del Barça.
lunes, junio 11
ULTIMATES 4F: LA ETAPA DE MARK MILLAR
No hace mucho hacíamos un análisis de lo que estaba siendo la etapa de los Cuatro fantásticos definitivos, y la nota no estaba siendo gloriosa que digamos. A pesar del buen sabor de los dibujantes estrellas y el nombre de guionistas famosetes (Bendis, Ellis) la serie estaba siendo de un sopor insufrible, con historias más que alargadas y con absolutamente nada que mejorase a la serie original.
En esas estábamos cuando llega a la serie Mark Millar, el hombre Ultimate. Millar coescribió los primeros capítulos de la serie junto a Bendis, aunque él mismo reconoce que no aportó demasiado. Además de iniciar los Ultimate XMen es reconocido sobre todo por su trabajo en Ultimates, junto a Brian Hitch, que se puede considerar El Cómic que hay que leer ahora mismo en Marvel. Ya nos ocuparemos de los Vengatas definitivos para demostrar que no es oro todo lo que reluce y que también tiene sus partes de sombras.
Millar tendrá sus problemas, no digo yo que no, pero se nota que es un tío inteligente. Si de algo se da cuenta es de los problemas que tiene la serie. El principal el sobrealargamiento de todas las sagas, todas ellas de seis números que son excesivas se mire como se mire. La saga de Muerte y de la Zona negativa se hacen eternas. Por eso Millar parece autoimponerse hacer historias de solo tres números. Es un acierto, porque cuando una historia no da para más, tienes que saber que seguirla es contraproducente.
El otro acierto es ponerse en los ojos del lector de toda la vida, el que espera indignado después de ver lo que han hecho con Muerte o Annihilus. Millar sabe que no es Kirby, así que no trata de copiarlo. Al contrario intenta alejarse de él. Y por ahí es como intenta engañar al lector. Cuando todos estamos esperando un transcurrir tradicional de la historia Millar presenta un giro argumental inesperado que les conduce por otros derroteros. Está bien no copiar a Lee & Kirby, sobretodo porque ya se ha visto que no se puede mejorar, pero no siempre las soluciones son válidas.
La cosa funciona muy mucho en la primera saga: Crossover. El nombre indica claramente lo que veremos: el esperado cruce entre el universo tradicional y el universo Ultimate. Millar así, nos lo hace creer mientras los Reed Richards de ambos universos mantienen sus conversaciones...pero cuando Reed da el paso de conocer a su homónimo... se encuentra un mundo poblado de zombies. Ok, me habéis engañado y me he quedado satisfecho. Después la saga del mundo Zombie no deja de ser una tontería intrascendente, que afortunadamente no se estira más que tres números y que brilla especialmente gracias al dibujante nuevo, Greg Land, que es cautivador. Hay imágenes suyas que no sabes discernir si son una foto o un dibujo. Parece que la cosa ha empezado con buen pie.
La siguiente saga juega a las mismas ideas. En este caso La tumba de Namor nos viene a presentar a Atlantis, y al príncipe Namor. ¿príncipe? No, pues resulta que en la versión Ultimate Namor era un prisionero atlánteo al que los 4F han rescatado por error. Vale, me has vuelto a engañar, Mark. Pero la cosa no funciona igual porque se empiezan a notar los fallos habituales de Millar: Presentar a personajes como capullos integrales en vez de como personajes interesantes. El Status de Namor puede dar juego, pero no si lo tratas como un arrogante made in Millar al que solo dan ganas de patearle el culo. Además tenemos la aparición de la madre de los Storm, que está hecha de la peor manera posible. Sí, abandonó a sus hijos, pero era por una investigación. Claro, es una razón lógica y espera que sus hijos la traten como la mamá que nunca han tenido. incluso después de darse cuenta que trabajas para el Doctor muerte. Por favor. ¿tan difícil es conseguir un comportamiento mínimamente lógico de los personajes? suele ser otro fallo habitual de Millar: Que los personajes hagan lo que deben en función del guión (o más bien en función del espectáculo) aún cargándose la lógica interna del asunto.
Millar ha dado una de cal y otra de arena, perova todo al traste con el Anual de la colección, donde presenta a los Inhumanos. Un número para olvidar con Cristal más cargante que nunca, unos Inhumanos con nada de imaginación ( a lo que no ayuda elegir de dibujante a Jae lee, que ya los rediseñó en Marvel Knights, y que dicho sea de paso cada vez dibuja menos) una pelea insulsa y una solución Made in Millar, de andar por casa, para acabar el asunto. sí, los inhumanos le están dando una paliza a los 4F, pero en un momento Rayo negro parece que mira que sólo quedan dos páginas del número y decide que tiene que autoexiliarse porque sí, y aquí os quedais todos. Mark se te acabó el crédito.
No ayuda a levantarse su siguiente saga, con el extraño título de Presidente Thor (thor debe salir en un par de viñetas en los dos números) Es la saga temporal de los U4F, en que acaban en un futuro donde todos los seres de la tierra tienen superpoderes. Es un mundo bastante poco imaginativo, gracias especialmente al señor Greg Land, que poco a poco ha ido pasando de ser espectacular a ser irritante. El tío sigue dibujando igual de bien, pero es la mejor explicación de porque los dibujantes fotorealistas no triunfan en el cómic. Porque terminas harto de ver poses de modelos pasando por las viñetas sin transmitir nada, simplemente posando. En definitiva conseguía hacer de los Cuatro Fantásticos una fotonovela. Y si haces eso encima en los 4F que debe ser con diferencia sobre todo imaginativa, pues la marcha del señor Land va a ser bien recibida.
Presidente Thor es la saga más floja, y la que pasa más desapercibida. No es tan irritante como la de Namor, sigue jugando con las sorpresas, esta vez con los Skrulls, pero sigue cometiendo fallos estúpidos y soluciones made in Millar, como la manera en que Ben Grimm vence al Superskrull, una vez ha caído toda la población del planeta.
Para el final de campaña Millar se había guardado el retorno de sus cuatro fantásticos zombies (rebautizados con acierto como los Cuatro Terribles) que andaban pululando por la colección con ominosas amenazas que se contemplaban como lo mejor de la etapa Millar. Pues por si quedaba algún irredento fan que no estaba harto de las trampas del guionista escocés, aquí Millar consigue la peor solución Made In Millar que se le puede ocurrir. Después de estar diez números con el Richards zombie diciendo que va a escapar cuando quiera, hablando de su inteligencia superior y tal, la solución es la más estúpida que se le pasó por la cabeza. Porque un clásico en Millar es que todos los personajes se presenten como idiotas excepto el que a él le convenga en ese momento. Bueno, después la historia no es tan mala, redime un poco al Dr. Muerte después de lo que había hecho Ellis con él, y le da un final apropiado tanto a Muerte como al mundo de los Cuatro Terribles, pero el lastre de la huida de los zombies es tan grande que es imposible que la saga te deje buen sabor. Además vuelven a pulular por ahí personajes como Mamá Storm, Alicia o alguna novia de Jhonny que se comportan de cualquier manera menos como lo haría un ser humano.
Así que en definitiva. ¿qué ha conseguido Millar? Pues algunas historias divertidas, pero las mayorías cargantes. Empezó con un buen planteamiento, el de alejarse de Kirby, pero su desarrollo ha terminado siendo horroroso. Ni uno sólo de los Cuatro Fantásticos tiene un mínimo de personalidad y sus historias tienden a ser olvidadas. Además Greg Land ha terminado siendo un dibujante cargante al que sin duda no echaremos de menos. Lo peor de la situación es que, a pesar de todo esto, ésta ha sido la mejor etapa de la colección. Esperemos que los nuevos, CArey y Ferry puedan poner el listón un poco más alto.
En esas estábamos cuando llega a la serie Mark Millar, el hombre Ultimate. Millar coescribió los primeros capítulos de la serie junto a Bendis, aunque él mismo reconoce que no aportó demasiado. Además de iniciar los Ultimate XMen es reconocido sobre todo por su trabajo en Ultimates, junto a Brian Hitch, que se puede considerar El Cómic que hay que leer ahora mismo en Marvel. Ya nos ocuparemos de los Vengatas definitivos para demostrar que no es oro todo lo que reluce y que también tiene sus partes de sombras.
Millar tendrá sus problemas, no digo yo que no, pero se nota que es un tío inteligente. Si de algo se da cuenta es de los problemas que tiene la serie. El principal el sobrealargamiento de todas las sagas, todas ellas de seis números que son excesivas se mire como se mire. La saga de Muerte y de la Zona negativa se hacen eternas. Por eso Millar parece autoimponerse hacer historias de solo tres números. Es un acierto, porque cuando una historia no da para más, tienes que saber que seguirla es contraproducente.
El otro acierto es ponerse en los ojos del lector de toda la vida, el que espera indignado después de ver lo que han hecho con Muerte o Annihilus. Millar sabe que no es Kirby, así que no trata de copiarlo. Al contrario intenta alejarse de él. Y por ahí es como intenta engañar al lector. Cuando todos estamos esperando un transcurrir tradicional de la historia Millar presenta un giro argumental inesperado que les conduce por otros derroteros. Está bien no copiar a Lee & Kirby, sobretodo porque ya se ha visto que no se puede mejorar, pero no siempre las soluciones son válidas.
La cosa funciona muy mucho en la primera saga: Crossover. El nombre indica claramente lo que veremos: el esperado cruce entre el universo tradicional y el universo Ultimate. Millar así, nos lo hace creer mientras los Reed Richards de ambos universos mantienen sus conversaciones...pero cuando Reed da el paso de conocer a su homónimo... se encuentra un mundo poblado de zombies. Ok, me habéis engañado y me he quedado satisfecho. Después la saga del mundo Zombie no deja de ser una tontería intrascendente, que afortunadamente no se estira más que tres números y que brilla especialmente gracias al dibujante nuevo, Greg Land, que es cautivador. Hay imágenes suyas que no sabes discernir si son una foto o un dibujo. Parece que la cosa ha empezado con buen pie.
La siguiente saga juega a las mismas ideas. En este caso La tumba de Namor nos viene a presentar a Atlantis, y al príncipe Namor. ¿príncipe? No, pues resulta que en la versión Ultimate Namor era un prisionero atlánteo al que los 4F han rescatado por error. Vale, me has vuelto a engañar, Mark. Pero la cosa no funciona igual porque se empiezan a notar los fallos habituales de Millar: Presentar a personajes como capullos integrales en vez de como personajes interesantes. El Status de Namor puede dar juego, pero no si lo tratas como un arrogante made in Millar al que solo dan ganas de patearle el culo. Además tenemos la aparición de la madre de los Storm, que está hecha de la peor manera posible. Sí, abandonó a sus hijos, pero era por una investigación. Claro, es una razón lógica y espera que sus hijos la traten como la mamá que nunca han tenido. incluso después de darse cuenta que trabajas para el Doctor muerte. Por favor. ¿tan difícil es conseguir un comportamiento mínimamente lógico de los personajes? suele ser otro fallo habitual de Millar: Que los personajes hagan lo que deben en función del guión (o más bien en función del espectáculo) aún cargándose la lógica interna del asunto.
Millar ha dado una de cal y otra de arena, perova todo al traste con el Anual de la colección, donde presenta a los Inhumanos. Un número para olvidar con Cristal más cargante que nunca, unos Inhumanos con nada de imaginación ( a lo que no ayuda elegir de dibujante a Jae lee, que ya los rediseñó en Marvel Knights, y que dicho sea de paso cada vez dibuja menos) una pelea insulsa y una solución Made in Millar, de andar por casa, para acabar el asunto. sí, los inhumanos le están dando una paliza a los 4F, pero en un momento Rayo negro parece que mira que sólo quedan dos páginas del número y decide que tiene que autoexiliarse porque sí, y aquí os quedais todos. Mark se te acabó el crédito.
No ayuda a levantarse su siguiente saga, con el extraño título de Presidente Thor (thor debe salir en un par de viñetas en los dos números) Es la saga temporal de los U4F, en que acaban en un futuro donde todos los seres de la tierra tienen superpoderes. Es un mundo bastante poco imaginativo, gracias especialmente al señor Greg Land, que poco a poco ha ido pasando de ser espectacular a ser irritante. El tío sigue dibujando igual de bien, pero es la mejor explicación de porque los dibujantes fotorealistas no triunfan en el cómic. Porque terminas harto de ver poses de modelos pasando por las viñetas sin transmitir nada, simplemente posando. En definitiva conseguía hacer de los Cuatro Fantásticos una fotonovela. Y si haces eso encima en los 4F que debe ser con diferencia sobre todo imaginativa, pues la marcha del señor Land va a ser bien recibida.
Presidente Thor es la saga más floja, y la que pasa más desapercibida. No es tan irritante como la de Namor, sigue jugando con las sorpresas, esta vez con los Skrulls, pero sigue cometiendo fallos estúpidos y soluciones made in Millar, como la manera en que Ben Grimm vence al Superskrull, una vez ha caído toda la población del planeta.
Para el final de campaña Millar se había guardado el retorno de sus cuatro fantásticos zombies (rebautizados con acierto como los Cuatro Terribles) que andaban pululando por la colección con ominosas amenazas que se contemplaban como lo mejor de la etapa Millar. Pues por si quedaba algún irredento fan que no estaba harto de las trampas del guionista escocés, aquí Millar consigue la peor solución Made In Millar que se le puede ocurrir. Después de estar diez números con el Richards zombie diciendo que va a escapar cuando quiera, hablando de su inteligencia superior y tal, la solución es la más estúpida que se le pasó por la cabeza. Porque un clásico en Millar es que todos los personajes se presenten como idiotas excepto el que a él le convenga en ese momento. Bueno, después la historia no es tan mala, redime un poco al Dr. Muerte después de lo que había hecho Ellis con él, y le da un final apropiado tanto a Muerte como al mundo de los Cuatro Terribles, pero el lastre de la huida de los zombies es tan grande que es imposible que la saga te deje buen sabor. Además vuelven a pulular por ahí personajes como Mamá Storm, Alicia o alguna novia de Jhonny que se comportan de cualquier manera menos como lo haría un ser humano.
Así que en definitiva. ¿qué ha conseguido Millar? Pues algunas historias divertidas, pero las mayorías cargantes. Empezó con un buen planteamiento, el de alejarse de Kirby, pero su desarrollo ha terminado siendo horroroso. Ni uno sólo de los Cuatro Fantásticos tiene un mínimo de personalidad y sus historias tienden a ser olvidadas. Además Greg Land ha terminado siendo un dibujante cargante al que sin duda no echaremos de menos. Lo peor de la situación es que, a pesar de todo esto, ésta ha sido la mejor etapa de la colección. Esperemos que los nuevos, CArey y Ferry puedan poner el listón un poco más alto.
jueves, mayo 17
SPIDERMAN 3
A Pesar de que no me ha pedido que no lo haga lo voy a hacer. opinión personal e intransferible sobre Spiderman 3. Daré mi opinión antes de empezar a leer cosas de la peli y con múltiples spoilers y desenlaces. Advertido queda todo aquel que quiera seguir leyendo sin haber visto la película.
VAyamos con los trailers, aunque poco hay que destacar: Harry Potter sigue por los derroteros de la saga. Esperemos que la presencia ominosa de Voldemor le de algo más de fuerza, y se demuestra que los actores ya están demasiado creciditos. Ya veremos, aunque mi acompañante, que se ha leído toda la saga y pensaba que éste era el peor libro, no reconoció nada del libro en el trailer. Para rematar una película española sobre árbitros, que es paradigma de lo mal que está el nivel medio del cine español, en especial la comedia. En fin, vayamos con las arañas.
Cierto es que no he leído ninguna crítica sobre la película, pero sí existe una sensación real que el fandom la está masacrando vilmente. Y a mi me cuesta entenderlo. Quizás sea la peor entrega de la trilogía, no lo discuto, pero para mí es una digan sucesora de la franquicia arácnida, con sus virtudes y sus defectos. Defectos no los neguemos que viene arrastrando durante toda la saga.
Porque supongo que lo que los fans arácnidos critican de manera feroz es el cambio de la saga del traje alienígena, momento terriblemente recordado de los años ochenta por todos los fans. Al contrario que en el cómic aquí el traje negro consigue cambiar la personalidad de Peter Parker y convertirle en alguien desagradable, irritante y creído. Vale, es una licencia que puedo soportar. No hay que ponerse en plan Marvel Zombie y destrozar sistemáticamente todo lo que se aleje de la obra original. A mi me parece un acierto, pues los guionistas lo tenían difícil para hacer algo con lo que realmente debe importar de la pelicula: la vida de Peter Parker. El equilibrio Peter-Spidey de la saga cinematográfica está tan conseguido como en las anteriores. En la primera el origen robaba buena parte del metraje, en la segundo las reminiscencias al Spiderman No More hacían que le pasase todo lo malo posible al bueno de Peter. ¿qué camino les tocaba ahora? Los guionistas decidieron ahondar en el lado oscuro de Peter. Puede ser un acierto o no, puede gustarte o no, pero no se puede decir que vaya contra el espíritu de la saga. Y se puede acusar y con razón de falta de sutilidad al planteamiento (con especial mención al horroroso baile entre Peter y Gwen) pero no es menos cierto que lo mismo se le puede decir a la segunda entrega, hoy día mitificada, pero que también acaecía de ser demasiado evidente en las desgracias de Pete.
Y otro de los puntos en que Spiderman 3 está bastante flojo tiene nombre y apellidos (o más bien iniciales y apellidos): M. J. Watson. MJ está a un nivel ciertamente insoportable en esta película, en plan "me siento eclipsada por Spiderman, que desgraciaita soy, que mala suerte tengo" Eso, de por sí ya es malo de consideración, pero es absolutamente demencial si tenemos el referente de la verdadera MJ: Esa chica libre y sin miramientos, alocada y divertida... ni asomo de ella. Parece mentira con el cuidado que tienen en todas las cosas de la franquicia ( Con J. Jonah a la cabeza) como la han fastidiado en una de las personalidades más atractivas del cómic. Y como digo eso es un lastre que se está arrastrando durante toda la franquicia. Los que me conocen y me estiman saben que voy diciendo lo mismo ya desde la primera entrega, que Kirsten Dust (actriz sin ningún parecido físico a la MJ "real") es el verdadero lastre de la trilogía. En esta película se le ha querido encima dar más importancia a su historia, y más drama del malo, lo que equivale a más lastre.
Y así transcurre el film. Sin alejarse demasiado de sus predecesoras. Con aciertos y desaciertos repartidos por igual. Entre los primeros el aspecto visual (y actoral) del hombre de Arena, cuya trama queda bastante secundaria, y la irrupción de Eddie Brock como némesis de Parker. Entre los segundos el horroroso diseño del nuevo duende, y las apariciones de Gwen y el Capitán Stacy, que parecen estar hechas solo para la galería, pues no aportan absolutamente nada( y personalmente el asunto "New York adora a Spiderman" es una traición al personaje, aunque como sigo diciendo es coherente con toda la franquicia) También me desagrada sobremanera esa especia de retcon sobre la muerte de Ben Parker. Habían conseguido complementar-mejorar en cierta medida el origen de Stan Lee, así que no entiendo para que sirve cargarle el muerto al hombre de arena (al final se arregla de manera forzada, así que ¿para qué sirve meterlo?) Así sigue la película hasta que Peter se ve en la necesidad de deshacerse del traje alienígena y este acaba en el cuerpo de Brock. A partir de aquí la película pega un bajón tremendo.
Porque yo era de los partidarios de centrarme en el traje alienígena principalmente, darle un final dramático de verdad y acabar con la irrupción de Veneno en plan epílogo para la cuarta parte, donde sí tendría una película entera para él, para lucirse. Pero no. Aquí Veneno está metido con fórceps, y a partir de ahí todo se viene abajo. La alianza Veneno-Hombre de Arena es vergonzosa y se carga todo lo bien planteado que estaba Flint Marko. Además, su imagen de arena gigante es bastante Ugh! Vuelven a secuestra a Mary Jane, cuya cuota de secuestro ya había quedado ampliamente superada, y lo peor, para que la redención de Harry Osborn llegue a tiempo se tienen que sacar elementos de la manga, como el mayordomo majete que sabía que spidey no había matado a Norman. Pues bien calladito te lo tenías. Solución chusca donde las haya. Añadamos también que las escenas de acción están más cerca de la primera película que de la segundas: Mucha cabriola en el aire y movimientos de cámara vertiginosos, pero lejos de la espectacularidad de las batallas de Octopus. Además ya irrita que en todas las escenas de Spidey se le tenga que romper la máscara o directamente se la quite para que vemaos la cara a Tobey Maguire.
Tobey Maguire divide al fandom en su actuación. Hay que reconocer que fue una elección idónea para la primera película. La pinta de pardillo de Maguire la va como anillo al dedo para el Spiderman de Ditko. Para el SPiderman de Romita (segunda película) ya choca algo más, pero aún sigue aguantando. Pero para el Spiderman de los ochenta choca por completo. Peter Parker en las películas (en todas) es un panoli de cuidado. Está claro que no puede pasar la evolución de veinte años que sí pasó en el cómic, porque está claro que el Peter Parker de Stern no se comporta como el de Stan Lee. De Kirsten Dust ya está dicho lo que opino de ella. El mejor de la función sigue siendo J. Jonah Jameson, y reconozco que me he reconciliado algo con Harry Osborn, que cuando no pone pose dramática no lo hace mal. El hombre de Arena raya a buena altura, aunque sin hacer olvidar al enorme Alfred Molina, y de Gwen, Tia May o el Capitan Stacy mejor ni hablar, porque para lo que aparecen.
Así, que concluyendo. Te puede gustar más o menos, pero no puedes decir que no sigue la estela de las otras películas. Y quien no esté de acuerdo que se marque un bailecito a lo Peter Parker... de moda en todas las discotecas.
VAyamos con los trailers, aunque poco hay que destacar: Harry Potter sigue por los derroteros de la saga. Esperemos que la presencia ominosa de Voldemor le de algo más de fuerza, y se demuestra que los actores ya están demasiado creciditos. Ya veremos, aunque mi acompañante, que se ha leído toda la saga y pensaba que éste era el peor libro, no reconoció nada del libro en el trailer. Para rematar una película española sobre árbitros, que es paradigma de lo mal que está el nivel medio del cine español, en especial la comedia. En fin, vayamos con las arañas.
Cierto es que no he leído ninguna crítica sobre la película, pero sí existe una sensación real que el fandom la está masacrando vilmente. Y a mi me cuesta entenderlo. Quizás sea la peor entrega de la trilogía, no lo discuto, pero para mí es una digan sucesora de la franquicia arácnida, con sus virtudes y sus defectos. Defectos no los neguemos que viene arrastrando durante toda la saga.
Porque supongo que lo que los fans arácnidos critican de manera feroz es el cambio de la saga del traje alienígena, momento terriblemente recordado de los años ochenta por todos los fans. Al contrario que en el cómic aquí el traje negro consigue cambiar la personalidad de Peter Parker y convertirle en alguien desagradable, irritante y creído. Vale, es una licencia que puedo soportar. No hay que ponerse en plan Marvel Zombie y destrozar sistemáticamente todo lo que se aleje de la obra original. A mi me parece un acierto, pues los guionistas lo tenían difícil para hacer algo con lo que realmente debe importar de la pelicula: la vida de Peter Parker. El equilibrio Peter-Spidey de la saga cinematográfica está tan conseguido como en las anteriores. En la primera el origen robaba buena parte del metraje, en la segundo las reminiscencias al Spiderman No More hacían que le pasase todo lo malo posible al bueno de Peter. ¿qué camino les tocaba ahora? Los guionistas decidieron ahondar en el lado oscuro de Peter. Puede ser un acierto o no, puede gustarte o no, pero no se puede decir que vaya contra el espíritu de la saga. Y se puede acusar y con razón de falta de sutilidad al planteamiento (con especial mención al horroroso baile entre Peter y Gwen) pero no es menos cierto que lo mismo se le puede decir a la segunda entrega, hoy día mitificada, pero que también acaecía de ser demasiado evidente en las desgracias de Pete.
Y otro de los puntos en que Spiderman 3 está bastante flojo tiene nombre y apellidos (o más bien iniciales y apellidos): M. J. Watson. MJ está a un nivel ciertamente insoportable en esta película, en plan "me siento eclipsada por Spiderman, que desgraciaita soy, que mala suerte tengo" Eso, de por sí ya es malo de consideración, pero es absolutamente demencial si tenemos el referente de la verdadera MJ: Esa chica libre y sin miramientos, alocada y divertida... ni asomo de ella. Parece mentira con el cuidado que tienen en todas las cosas de la franquicia ( Con J. Jonah a la cabeza) como la han fastidiado en una de las personalidades más atractivas del cómic. Y como digo eso es un lastre que se está arrastrando durante toda la franquicia. Los que me conocen y me estiman saben que voy diciendo lo mismo ya desde la primera entrega, que Kirsten Dust (actriz sin ningún parecido físico a la MJ "real") es el verdadero lastre de la trilogía. En esta película se le ha querido encima dar más importancia a su historia, y más drama del malo, lo que equivale a más lastre.
Y así transcurre el film. Sin alejarse demasiado de sus predecesoras. Con aciertos y desaciertos repartidos por igual. Entre los primeros el aspecto visual (y actoral) del hombre de Arena, cuya trama queda bastante secundaria, y la irrupción de Eddie Brock como némesis de Parker. Entre los segundos el horroroso diseño del nuevo duende, y las apariciones de Gwen y el Capitán Stacy, que parecen estar hechas solo para la galería, pues no aportan absolutamente nada( y personalmente el asunto "New York adora a Spiderman" es una traición al personaje, aunque como sigo diciendo es coherente con toda la franquicia) También me desagrada sobremanera esa especia de retcon sobre la muerte de Ben Parker. Habían conseguido complementar-mejorar en cierta medida el origen de Stan Lee, así que no entiendo para que sirve cargarle el muerto al hombre de arena (al final se arregla de manera forzada, así que ¿para qué sirve meterlo?) Así sigue la película hasta que Peter se ve en la necesidad de deshacerse del traje alienígena y este acaba en el cuerpo de Brock. A partir de aquí la película pega un bajón tremendo.
Porque yo era de los partidarios de centrarme en el traje alienígena principalmente, darle un final dramático de verdad y acabar con la irrupción de Veneno en plan epílogo para la cuarta parte, donde sí tendría una película entera para él, para lucirse. Pero no. Aquí Veneno está metido con fórceps, y a partir de ahí todo se viene abajo. La alianza Veneno-Hombre de Arena es vergonzosa y se carga todo lo bien planteado que estaba Flint Marko. Además, su imagen de arena gigante es bastante Ugh! Vuelven a secuestra a Mary Jane, cuya cuota de secuestro ya había quedado ampliamente superada, y lo peor, para que la redención de Harry Osborn llegue a tiempo se tienen que sacar elementos de la manga, como el mayordomo majete que sabía que spidey no había matado a Norman. Pues bien calladito te lo tenías. Solución chusca donde las haya. Añadamos también que las escenas de acción están más cerca de la primera película que de la segundas: Mucha cabriola en el aire y movimientos de cámara vertiginosos, pero lejos de la espectacularidad de las batallas de Octopus. Además ya irrita que en todas las escenas de Spidey se le tenga que romper la máscara o directamente se la quite para que vemaos la cara a Tobey Maguire.
Tobey Maguire divide al fandom en su actuación. Hay que reconocer que fue una elección idónea para la primera película. La pinta de pardillo de Maguire la va como anillo al dedo para el Spiderman de Ditko. Para el SPiderman de Romita (segunda película) ya choca algo más, pero aún sigue aguantando. Pero para el Spiderman de los ochenta choca por completo. Peter Parker en las películas (en todas) es un panoli de cuidado. Está claro que no puede pasar la evolución de veinte años que sí pasó en el cómic, porque está claro que el Peter Parker de Stern no se comporta como el de Stan Lee. De Kirsten Dust ya está dicho lo que opino de ella. El mejor de la función sigue siendo J. Jonah Jameson, y reconozco que me he reconciliado algo con Harry Osborn, que cuando no pone pose dramática no lo hace mal. El hombre de Arena raya a buena altura, aunque sin hacer olvidar al enorme Alfred Molina, y de Gwen, Tia May o el Capitan Stacy mejor ni hablar, porque para lo que aparecen.
Así, que concluyendo. Te puede gustar más o menos, pero no puedes decir que no sigue la estela de las otras películas. Y quien no esté de acuerdo que se marque un bailecito a lo Peter Parker... de moda en todas las discotecas.
jueves, abril 26
300
A Pesar de que no me ha pedido que no lo haga lo voy a hacer. opinión personal e intransferible sobre 300. Daré mi opinión antes de empezar a leer cosas de la peli y con múltiples spoilers y desenlaces. Advertido queda todo aquel que quiera seguir leyendo sin haber visto la película.
Primeramente los trailers, o más bien el trailer, que sólo hay uno. Spiderman 3. Todo en Spiderman 3 tiene buena pinta, pues se dedican a hacer la saga del traje alienígena, que es el mejor camino a explorar por el personaje tal como está ahora mismo la franquicia. Y visto lo visto parece que se va a hacer correctamente con la irrupción del traje negro. Como peros reseñables la irrupción una vez más del nuevo Duende Verde con un traje horroroso por lo que se ha podido ver y yo, personalmente no habría sacado a Veneno en el trailer. Creo que le quita el factor sorpresa al tercio final de la película.
Bueno vamos con lo que nos toca hoy. 300 está basado en la batalla de las termópilas de 300 espartanos contra un ejército persa de un millón de hombres (o eso decían los escritos antiguos) que hicieron en su día Frank Miller y Lynn Varley en el que puede ser considerado el último gran trabajo de ambos. 300 en el cómic es una obra épica y desmedida con todo lo que le gusta a Miller contar. ¿Está 300, the movie, a la altura? Pues a estas alturas aún no lo sé.
Realmente es una película que bebe totalmente de la estética del cómic. Al menos no cometen el error de Sin City de fotógrama por viñeta (más que otra cosa porque entonces duraría veinte minutos) En este sentido no es irrelevante el rodar toda la película (tambíen al estilo Sin City) con pantalla azul por completo, lo que otorga a la misma una atmósfera y fotografía casi onírica, pero le da un aire de artificialidad (buscado) que le acerca más a la paleta de colores de Varley que a la ambientación histórica. Sigo diciendo que el cine aún no está preparado para rodar escenas así y en muchas ocasiones la pantalla azul cantaba sobremanera.
Así que Frank Miller andará contento con esta adaptación: se respetan todo el esquema y los momentos básicos de la misma, y las grandes escenas presentadas por Miller, se respeta su ambientación, sus diseños e inclusos hay varios momentos en que los personajes de mueven de manera Milleriana sin lugar a dudas. Pero todo esto da como resultado una pelicula desmedida a todas luces en todos los sentidos. Hablando en plata tiene todo lo que se le puede criticar a Peter Jackson: Espectáculo frente a realismo. Es todo tan excesivo que vuelve a incidir en esa artificialidad y convertirse directamente en grotesco (los oráculos, el traidor espartano o el ejemplo más evidente: Jerjes, salido directamente de una película de travestis y que sin saber porque deciden hacerle tres veces más grande que una persona normal)
Las mejores bazas de la película son sin lugar a dudas las escenas de batalla. La primer de ellas es primorosa y tiene el impacto visual de ver a los espartanos ordenados táctictamente, cosa que realmente disfrutas. La estética de las batallas es impresionante y ese estilo videoclipero al máximo que mezclaba escenas a cámara rápida y lenta por igual es una de sus mejores bazas. Luego la cosa va torciéndose, porque en favor del buen ritmo de las escenas necesita que las escenas de guerra no se eternicen asi que a mediados de película las batallas son cortas y simples: La pelea contra el orco, Los olifantes y el Rinoceronte contra legolas (Ups, deja vu) Es necesario para que las batallas no terminen por hacerse aburridas, pero da la visión de unos espartanos cuasi superheroicos que ni siquiera pueden ser heridos. (refrendado por la escena de los dos jóvenes cargándose a una veintena de persas, con una alucinante coreografía, hay que añadir. La muerte del hijo del capitán, primer espartano muerto que se ve es pasado los tres cuartos de película) Y vamos no me extraña que Ephialtes se pasase al enemigo si Leonidas puso como pero que no podría cubrir a sus hombres en la estrategia espartana y luego todos se dedican a ser unos chulitos individuales a la altura de la playa.
EL añadido nomilleriano a la película es el que hace referencia a la mujer de Leónidas y las triquiñuelas políticas en Esparta. Se me antoja innecesario a todas luces y se nota a la legua que es una añadido correctista para darle un algo que hacer al personaje femenino ante tanta testosterona repartida. Parece bastante obvio que el papel de la mujer en Esparta debía estar bastante alejado que el de armas tomar que se ve aquí.
Leónidas por su parte está interpretado por Gerard Butler y hace un trabajo más que bueno. Bascula de manera eficaz entre la severidad castrense y el toque de demencia que se espera de un personaje así. Su presencia es bastante importante. Como pasa en el caso de la mujer sus añadidos románticos-al-límite quizás le sobran algo al personaje. Vuelve a ser una oda al exceso, pero bueno. Del resto apenas se puede hablar. Jerjes es una de las peores interpretaciones que he visto, pero no me cabe duda que ha sido buscada y el resto de espartanos solo seran recordados por sus abdominales más que por sus dotes interpretativas.
Así que al final no sé con que carta quedarme. Es cierto que los personajes son grotescos, unidimensionales y que se comportan como protofascistas (por mucho discursito impostado de la lilbertad y tal) pero es a lo que Miller juega. Es cierto que la película es desmedida, excesiva y grandilocuente, pero eso lleva a momentos enormes y otro ridículos, y es cierto que la película es una experiencia visual de primer orden, pero no deja de ser una película simple de batallitas si le quitas todo el artificio. ¿Me ha gustado? Pues sigo sin saberlo, oiga. A ver si alguien me puede echar algo de luz al tema.
Primeramente los trailers, o más bien el trailer, que sólo hay uno. Spiderman 3. Todo en Spiderman 3 tiene buena pinta, pues se dedican a hacer la saga del traje alienígena, que es el mejor camino a explorar por el personaje tal como está ahora mismo la franquicia. Y visto lo visto parece que se va a hacer correctamente con la irrupción del traje negro. Como peros reseñables la irrupción una vez más del nuevo Duende Verde con un traje horroroso por lo que se ha podido ver y yo, personalmente no habría sacado a Veneno en el trailer. Creo que le quita el factor sorpresa al tercio final de la película.
Bueno vamos con lo que nos toca hoy. 300 está basado en la batalla de las termópilas de 300 espartanos contra un ejército persa de un millón de hombres (o eso decían los escritos antiguos) que hicieron en su día Frank Miller y Lynn Varley en el que puede ser considerado el último gran trabajo de ambos. 300 en el cómic es una obra épica y desmedida con todo lo que le gusta a Miller contar. ¿Está 300, the movie, a la altura? Pues a estas alturas aún no lo sé.
Realmente es una película que bebe totalmente de la estética del cómic. Al menos no cometen el error de Sin City de fotógrama por viñeta (más que otra cosa porque entonces duraría veinte minutos) En este sentido no es irrelevante el rodar toda la película (tambíen al estilo Sin City) con pantalla azul por completo, lo que otorga a la misma una atmósfera y fotografía casi onírica, pero le da un aire de artificialidad (buscado) que le acerca más a la paleta de colores de Varley que a la ambientación histórica. Sigo diciendo que el cine aún no está preparado para rodar escenas así y en muchas ocasiones la pantalla azul cantaba sobremanera.
Así que Frank Miller andará contento con esta adaptación: se respetan todo el esquema y los momentos básicos de la misma, y las grandes escenas presentadas por Miller, se respeta su ambientación, sus diseños e inclusos hay varios momentos en que los personajes de mueven de manera Milleriana sin lugar a dudas. Pero todo esto da como resultado una pelicula desmedida a todas luces en todos los sentidos. Hablando en plata tiene todo lo que se le puede criticar a Peter Jackson: Espectáculo frente a realismo. Es todo tan excesivo que vuelve a incidir en esa artificialidad y convertirse directamente en grotesco (los oráculos, el traidor espartano o el ejemplo más evidente: Jerjes, salido directamente de una película de travestis y que sin saber porque deciden hacerle tres veces más grande que una persona normal)
Las mejores bazas de la película son sin lugar a dudas las escenas de batalla. La primer de ellas es primorosa y tiene el impacto visual de ver a los espartanos ordenados táctictamente, cosa que realmente disfrutas. La estética de las batallas es impresionante y ese estilo videoclipero al máximo que mezclaba escenas a cámara rápida y lenta por igual es una de sus mejores bazas. Luego la cosa va torciéndose, porque en favor del buen ritmo de las escenas necesita que las escenas de guerra no se eternicen asi que a mediados de película las batallas son cortas y simples: La pelea contra el orco, Los olifantes y el Rinoceronte contra legolas (Ups, deja vu) Es necesario para que las batallas no terminen por hacerse aburridas, pero da la visión de unos espartanos cuasi superheroicos que ni siquiera pueden ser heridos. (refrendado por la escena de los dos jóvenes cargándose a una veintena de persas, con una alucinante coreografía, hay que añadir. La muerte del hijo del capitán, primer espartano muerto que se ve es pasado los tres cuartos de película) Y vamos no me extraña que Ephialtes se pasase al enemigo si Leonidas puso como pero que no podría cubrir a sus hombres en la estrategia espartana y luego todos se dedican a ser unos chulitos individuales a la altura de la playa.
EL añadido nomilleriano a la película es el que hace referencia a la mujer de Leónidas y las triquiñuelas políticas en Esparta. Se me antoja innecesario a todas luces y se nota a la legua que es una añadido correctista para darle un algo que hacer al personaje femenino ante tanta testosterona repartida. Parece bastante obvio que el papel de la mujer en Esparta debía estar bastante alejado que el de armas tomar que se ve aquí.
Leónidas por su parte está interpretado por Gerard Butler y hace un trabajo más que bueno. Bascula de manera eficaz entre la severidad castrense y el toque de demencia que se espera de un personaje así. Su presencia es bastante importante. Como pasa en el caso de la mujer sus añadidos románticos-al-límite quizás le sobran algo al personaje. Vuelve a ser una oda al exceso, pero bueno. Del resto apenas se puede hablar. Jerjes es una de las peores interpretaciones que he visto, pero no me cabe duda que ha sido buscada y el resto de espartanos solo seran recordados por sus abdominales más que por sus dotes interpretativas.
Así que al final no sé con que carta quedarme. Es cierto que los personajes son grotescos, unidimensionales y que se comportan como protofascistas (por mucho discursito impostado de la lilbertad y tal) pero es a lo que Miller juega. Es cierto que la película es desmedida, excesiva y grandilocuente, pero eso lleva a momentos enormes y otro ridículos, y es cierto que la película es una experiencia visual de primer orden, pero no deja de ser una película simple de batallitas si le quitas todo el artificio. ¿Me ha gustado? Pues sigo sin saberlo, oiga. A ver si alguien me puede echar algo de luz al tema.
miércoles, enero 31
THE AUTHORITY
Bueno, con varios años de retraso al fin he podido leerme la que se supone una de las obras capitales de final de milenio: The authority, de Warren Ellis y Brian Hitch. Normalmente entre el público distinguido nombrar a Ellis es nombrar a un pedazo de guionista... pues no seré parte del público distinguido. Como suelo decir aún no me he leído un cómic bueno de Ellis. Y vuelvo a repasar la lista: EL Thor con Deodato, Ultraforce/Vengadores, Excalibur con Pacheco, el primer número de Planetary, y más recientemente dos sagas olvidables de Ultimates Fantastic Four. A falta de la que se supone es su obra clave (Transmetropolitan) esta Authority y la ya mencionada Planetary eran las que venían con mejores críticas. Mi acercamiento a Elijah Snow y su panda me hizo salir de allí pitando, pues encontré un tebeo sobrevalorado y con un dibujante (Cassaday) desaprovechado. Ahora es el turno de valorar su segunda obra.
Es evidente que The Authority tiene cosas buenas. Es una colección que se supone surge de otra (StormWatch) que no tengo el gusto. Y el verdadero sentido de esta colección es la escala a la que se mueve. Los enfrentamientos son más grandes que la vida, y los malos suponen una amenaza a escala planetaria. Eso es todo un hallazgo principalmente para exprimir al máximo las posibilidades del dibujo de Hitch. Que es alucinante ahora, pero como sería para los que lo leyesen hace siete años y que consideraban a Hitch un mindundi que se había echado a perder calcando a Alan Davis. Hoy por hoy Hitch es el dibujante más espectacular que existe. Y Ellis sabe sacar tajada de eso. Su primera saga es un ataque a gran escala a Moscú, París y L.A. Para seguir con la invasión de una tierra alternativa y finalmente el enfrentamiento con Dios (¡!) Ahí es nada.
¿Qué problema tiene Ellis? que no sabe gestionar la tensión. Porque es cierto que presenta conflictos motivadores. Pero fracasa en absoluto a la hora de solucionarlos. Si damos un primer repaso en El círculo después de estar escuchando al malo de turno decir lo malo que es y lo invencible que va a ser... le tiran una nave encima. Y punto. En nave transmutadoras se nos pasan tres capítulos contándonos lo maligna que es la otra Albión, pero para nuestra incredulidad se cargan al malo en una viñeta. Y en Oscuridad exterior crean la amenaza más grande desde Galactus, pero le frien el cerebro y listos. O sea, el mismo Ellis pierde cancha a sus mejores armas, a lo no saber dar con una resolución que esté a la altura.
Haciendo un repaso saga por saga vemos que la serie va in crescendo. El círculo está bien, pero una vez las comparas a las otras te das cuenta que es un combate genérico, con un malo que no tiene más personalidad que ser malo, y un montón de carne de cañón que muestra más nivel destructivo que lo habitual en cómics Marvel o DC, pero que no ofrecen nada nuevo y nunca son una amenaza para el grupo. Naves transmutadoras tiene un buen planteamiento de cienciaficción (que es donde de verdad se mueve bien Ellis) Una tierra Alternativa, en que los extraterrestres llevan siglos cohabitando con los humanos intentan conquistar la tierra. Los malos tienen más enjundia con una mezcla entre ciencia ficción y el siglo XIX (Aunque Hitch no le saca mucho jugo a las posibilidades del Steampunk) y el villano de la función parece más carismático que el anterior. Al menos hasta su muerte, que es de lo más anticlimático que te puedes echar a la cara. Para eso no hacía falta que te pasases tres números presentando la amenaza. Más cuando le vas a dar el poder a uno de tus personajes de sacar a la Italia del mundo alternativo de la rotación terrestre. Porque se empieza a ver que los personajes de Authority son demasiado poderosos y el transporte puede hacer casi de todo. Ante estas perspectivas Oscuridad Exterior solo puede ofrecer el enfrentamiento más grande imaginado: Los verdaderos dueños de la tierra vuelven a acabar con la infección de la raza humana. Una vez más el concepto de cienciaficción a gran escala está conseguido, y en esta ocasión la sensación de fatalidad extrema apunta bien... hasta el último capítulo donde se vuelve a abusar del camino fácil. Sparks se carga el cerebro de ese bicho y nos volvemos a casita.
Por supuesto siendo Ellis hay aspectos que chirrían como de costumbre. Uno es su absoluta inutilidad a la hora de conseguir llenar 24 páginas. Suerte he tenido de leerme The authority en tomo, pues mes a mes tiene que ser de un tedio insufrible. ESte hombre no es capaz de contar una historia en poco tiempo ni aunque le maten.
Otro es la repetición constante de sus personajes. Como ya hemos dicho los malos solo tienen como caracterización ser muy malos, algo habitual. O si no Jenny Sparks, el personaje cínico tipo de Ellis que ya hemos visto en Elijah Snow, Spider Jerusalem, Peter Wisdow.... y todas las obras que alguna vez ha escrito. Pero bueno, mejor eso que el resto, que no tienen personalidad alguna. Porque quitando a Spark, el espíritu del siglo XX (acertada coletilla que cobra sentido al final) los demás pasan sin pena ni gloria. Se salva Apollo y Midnighter por la coña de poder tener a Batman y Supermán siendo gays, pero del resto... vamos la mayoría no sé ni como se llaman. La chica alada no creo que tenga más de diez frases en el guión. EL chamán tres cuartos de lo mismo y sus personalidades (o la de Engineer) son nulas. Además tienes el problema que estás en un grupo donde Apollo es Supermán ejerciendo de Supermán. Donde Jenny Sparks puede cargarse una flota de naves con un impulso electromagnético y si te falla eso tienes el Transporte para viajar entre dimensiones y ejercer de Deus ex Machina. En un grupo así ¿qué cabida tienen Midnighter, Chamán, Swift o Jack Hawksmoor? Están ahí de relleno y se nota a la legua que realmente no pintan nada. Todas las frases guapas son para Sparks. El resto a verlas venir.
Vamos, que lo que vengo a decir es que si The Authority no es un bluff se lo debe todo al increible dibujo de Hitch. A partir de esta obra Hitch se ha convertido en una estrella por méritos propios. Realmente visto en retrospectiva te das cuenta que Ultimates está aún mejor dibujado. Aquí Hitch aún sigue con la alargada sombra de Davis, a la que contribuye mucho el entintado de Neary. Y sobretodo en la primera saga se ve una línea demasiado fina y estilizada. Luego, a medida que avanza el tomo la cosa va aún a mejor y la última saga se puede decir que está ya casi a nivel de los vengadores definitivos. A Hitch se le disfruta a gran escala.
Así que en definitiva puede que sí sea la mejor obra que haya leído de Ellis, pero no me deja el mejor sabor de boca. Máxime cuando nos han vendido esta serie como una revolución del género (¿?) y que a partir de The Authority los superhéroes se vuelven proactivos (aunque aquí lo único que hacen es enfrentarse a las amenazas que van surgiendo, no creo que eso les diferencie demasiado de los Vengadores, por ejemplo) En resumen una historia para disfrutar del dibujo de Hitch, pero no esperes mucho más.
Es evidente que The Authority tiene cosas buenas. Es una colección que se supone surge de otra (StormWatch) que no tengo el gusto. Y el verdadero sentido de esta colección es la escala a la que se mueve. Los enfrentamientos son más grandes que la vida, y los malos suponen una amenaza a escala planetaria. Eso es todo un hallazgo principalmente para exprimir al máximo las posibilidades del dibujo de Hitch. Que es alucinante ahora, pero como sería para los que lo leyesen hace siete años y que consideraban a Hitch un mindundi que se había echado a perder calcando a Alan Davis. Hoy por hoy Hitch es el dibujante más espectacular que existe. Y Ellis sabe sacar tajada de eso. Su primera saga es un ataque a gran escala a Moscú, París y L.A. Para seguir con la invasión de una tierra alternativa y finalmente el enfrentamiento con Dios (¡!) Ahí es nada.
¿Qué problema tiene Ellis? que no sabe gestionar la tensión. Porque es cierto que presenta conflictos motivadores. Pero fracasa en absoluto a la hora de solucionarlos. Si damos un primer repaso en El círculo después de estar escuchando al malo de turno decir lo malo que es y lo invencible que va a ser... le tiran una nave encima. Y punto. En nave transmutadoras se nos pasan tres capítulos contándonos lo maligna que es la otra Albión, pero para nuestra incredulidad se cargan al malo en una viñeta. Y en Oscuridad exterior crean la amenaza más grande desde Galactus, pero le frien el cerebro y listos. O sea, el mismo Ellis pierde cancha a sus mejores armas, a lo no saber dar con una resolución que esté a la altura.
Haciendo un repaso saga por saga vemos que la serie va in crescendo. El círculo está bien, pero una vez las comparas a las otras te das cuenta que es un combate genérico, con un malo que no tiene más personalidad que ser malo, y un montón de carne de cañón que muestra más nivel destructivo que lo habitual en cómics Marvel o DC, pero que no ofrecen nada nuevo y nunca son una amenaza para el grupo. Naves transmutadoras tiene un buen planteamiento de cienciaficción (que es donde de verdad se mueve bien Ellis) Una tierra Alternativa, en que los extraterrestres llevan siglos cohabitando con los humanos intentan conquistar la tierra. Los malos tienen más enjundia con una mezcla entre ciencia ficción y el siglo XIX (Aunque Hitch no le saca mucho jugo a las posibilidades del Steampunk) y el villano de la función parece más carismático que el anterior. Al menos hasta su muerte, que es de lo más anticlimático que te puedes echar a la cara. Para eso no hacía falta que te pasases tres números presentando la amenaza. Más cuando le vas a dar el poder a uno de tus personajes de sacar a la Italia del mundo alternativo de la rotación terrestre. Porque se empieza a ver que los personajes de Authority son demasiado poderosos y el transporte puede hacer casi de todo. Ante estas perspectivas Oscuridad Exterior solo puede ofrecer el enfrentamiento más grande imaginado: Los verdaderos dueños de la tierra vuelven a acabar con la infección de la raza humana. Una vez más el concepto de cienciaficción a gran escala está conseguido, y en esta ocasión la sensación de fatalidad extrema apunta bien... hasta el último capítulo donde se vuelve a abusar del camino fácil. Sparks se carga el cerebro de ese bicho y nos volvemos a casita.
Por supuesto siendo Ellis hay aspectos que chirrían como de costumbre. Uno es su absoluta inutilidad a la hora de conseguir llenar 24 páginas. Suerte he tenido de leerme The authority en tomo, pues mes a mes tiene que ser de un tedio insufrible. ESte hombre no es capaz de contar una historia en poco tiempo ni aunque le maten.
Otro es la repetición constante de sus personajes. Como ya hemos dicho los malos solo tienen como caracterización ser muy malos, algo habitual. O si no Jenny Sparks, el personaje cínico tipo de Ellis que ya hemos visto en Elijah Snow, Spider Jerusalem, Peter Wisdow.... y todas las obras que alguna vez ha escrito. Pero bueno, mejor eso que el resto, que no tienen personalidad alguna. Porque quitando a Spark, el espíritu del siglo XX (acertada coletilla que cobra sentido al final) los demás pasan sin pena ni gloria. Se salva Apollo y Midnighter por la coña de poder tener a Batman y Supermán siendo gays, pero del resto... vamos la mayoría no sé ni como se llaman. La chica alada no creo que tenga más de diez frases en el guión. EL chamán tres cuartos de lo mismo y sus personalidades (o la de Engineer) son nulas. Además tienes el problema que estás en un grupo donde Apollo es Supermán ejerciendo de Supermán. Donde Jenny Sparks puede cargarse una flota de naves con un impulso electromagnético y si te falla eso tienes el Transporte para viajar entre dimensiones y ejercer de Deus ex Machina. En un grupo así ¿qué cabida tienen Midnighter, Chamán, Swift o Jack Hawksmoor? Están ahí de relleno y se nota a la legua que realmente no pintan nada. Todas las frases guapas son para Sparks. El resto a verlas venir.
Vamos, que lo que vengo a decir es que si The Authority no es un bluff se lo debe todo al increible dibujo de Hitch. A partir de esta obra Hitch se ha convertido en una estrella por méritos propios. Realmente visto en retrospectiva te das cuenta que Ultimates está aún mejor dibujado. Aquí Hitch aún sigue con la alargada sombra de Davis, a la que contribuye mucho el entintado de Neary. Y sobretodo en la primera saga se ve una línea demasiado fina y estilizada. Luego, a medida que avanza el tomo la cosa va aún a mejor y la última saga se puede decir que está ya casi a nivel de los vengadores definitivos. A Hitch se le disfruta a gran escala.
Así que en definitiva puede que sí sea la mejor obra que haya leído de Ellis, pero no me deja el mejor sabor de boca. Máxime cuando nos han vendido esta serie como una revolución del género (¿?) y que a partir de The Authority los superhéroes se vuelven proactivos (aunque aquí lo único que hacen es enfrentarse a las amenazas que van surgiendo, no creo que eso les diferencie demasiado de los Vengadores, por ejemplo) En resumen una historia para disfrutar del dibujo de Hitch, pero no esperes mucho más.
domingo, enero 28
PRISON BREAK
De un tiempo a esta parte parece que las series americanas han ganado notoriedad y calidad. Perdidos, 24, House, Mujeres desesperadas, Nip/Tuck o la aún no estrenada Heroes... presentan un buen panorama en televisión. Bien, esto puede ser cuestionable. Una vez que uno se acerca a estas series de éxito empieza a descubrir que no es oro todo lo que reluce. Es cierto que son productos atractivos y que por una u otra razón te enganchan, pero están lejos de la redondez de los Soprano, A dos metros bajo tierra o la mítica Doctor en Alaska (curiosamente a éstas nadie las nombra cuando habla de las grandes series)
Hoy nos acercaremos a una de ellas: Prison Break, aprovechando que ha acabado su primera temporada. Prison Break nace de una premisa tan estereotipada como interesante: Michael Scofield entra en la cárcel con el propósito de sacar de allí a su hermano, encerrado por un crimen que no cometió (¡!) Como decimos nada nuevo, pero que puede dar para unos cuantos capítulos meritorios. ¿Cuántos? Ésa es la pregunta del millón.
Los primeros capítulos de la serie son los que de verdad enganchan. Vas conociendo a los personajes, y Scofield va tejiendo poco a poco su plan para sacar a su hermano Lincoln. La idea inicial de que el protagonista se haya hecho tatuar los planos de la cárcel por todo su cuerpo es muy atractiva. Y aunque parece que Scofield puede pasear impunemente por los pasillos de mantenimientos como y cuando quiere todo en su plan parece estar estudiado al milímetro. A la vez se van presentando otros personajes, que no escapan del estereotipo clásico: el agente Belic (poli malo) el Alcaide Pope (el tipo comprensivo, pero firme) o la doctora Tancredi (que nada más verla sabes que va a ser el interés amoroso de Scofield, vamos)
Por contra el subargumento de fuera de la cárcel es tirando a horroroso. La abogada de Burrows (y antigua novia) investiga el caso de Lincoln (ni más ni menos que el asesinato del hermano de la vicepresidenta de los Estados Unidos, toma ya) Esto llama la atención al servicio secreto que se disponen a liquidarlo. Todo lo que pasa fuera de la cárcel tiene la misma sutileza que un zapato. Los abogados consiguen pruebas de la nada de manera burda, que hace pensar como no las consiguieron antes del juicio. Y los agentes del gobierno no dan una a derechas cargándose a cuantos haga falta (excepto a los abogados o al hijo de Licoln, por razones obvias de guión) y actuando sin ningún tipo de inteligencia (vamos, se cargan a la familia de LJ, al novio de la abogada y le ponen una bomba en su casa... todo hecho con mucha discreción. Seguro que nadie puede relacionar los casos, ¿verdad?)
Pero bueno, la serie compensa esto con los protagonistas. No es que sean un ejemplo de caracterización, pero te mantiene en vilo los hilos que poco a poco va tejiendo Scofield para su telaraña inmensa. En ella se ven involucradas la doctora de la cárcel, su compañero de celda, un mafioso que busca venganza o el preso más antiguo de la prisión. De todas maneras a los guionistas se les ve el plumero con la moralidad de Scofield (y también de Burrows). No va a permitir que Abruzzi se cargue a Fibonacci por las buenas, o él mismo aparecerá, cual héroe, para salvar a la doctora durante el motín que se genera en la prisión. Necesitamos justificar al bueno, por lo visto. Poco importa al parecer que vaya a poner en libertad a uno de los mafiosos más importantes de la ciudad, o a un violador de niños buscado por todo el país.
Porque cuando el violador T-Bag (el personaje detestable de la función hasta el momento) también se entera del plan de fuga se empiezan a ver las carencias de la serie. Ese rellenar de capítulos sin sentido, manteniendo situaciones imposibles estiradas al máximo. Ahí tenemos a este tres o cuatro capítulos diciendo que me voy con vosotros, y parece mentira que no se lo carguen, cuando nadie le soporta.
y aquí empieza la clave de porque la serie va a naufragar. Alguien me apuntó que Prison Break era una serie que pusieron para rellenar los meses que no pasaban 24. Pero la serie tuvo éxito y claro, no la íbamos a acabar. Toco estirarla. Así que cuando todo parecía converger hacia la fuga y la ejecución de Burrows en el capítulo doce... nada. Es una falso final: el plan de Scofield falla y los presos no van a poder escapar. Y los guionistas tienen que dar un requiebro para no cargarse a Burrows y postergar la ejecución.
A partir de aquí se nota que los guionistas están improvisando de mala manera. El que parecía magnífico plan de SCofield ahora se vuelve un chusco. Tiene que entrar en psiquiatría con un uniforme de guardia, más tarde depende de quitarle la llave a la doctora... demasiados elementos al azar en lo que parecía la fuga perfecta. Por ahí la serie pierde su mejor versión. Además sigue el fenómeno del estiramiento innecesario, como los tres capítulos que se cuelan por la quemadura que se hace Scofield en la espalda, y ya no hablemos del capítulo de flashbacks. En definitiva los guionistas no saben a donde ir.
Y si eso se nota dentro de la cárcel, fuera ya es el despiporre. Primero con la aparición, Dios sabrá para qué, del padre de Burrows y Scofield, que también se ve imbuido en la trama. Y luego la irrupción de "la compañía". Hasta ahora parecía que la vicepresidenta de los EEUU era la mala malosa, pero ahora resulta (ya perfilando la siguiente temporada) que trabajaba para una de esas organizaciones más malas que el hambre que pueden hacerlo todo (menos encontrar dos abogaduchos, of course) y llevar las manijas de sus marionetas políticas. Pues vale. Politíqueo maniqueo burdo y aberrante que no ayuda en nada a la serie. Ya era malo de por sí que Burrows (un don nadie, en definitiva) se hubiese cargado al hermano de la vicepresidenta. Pero ahora resulta que lo escogieron a él como parte de una venganza personal contra su padre y.... bufff que rollazo. Ni me interesa. Tres cuartos de lo mismo pasa con los abogados. AHora que se han quitado de encima al servicio secreto ¿qué hacemos con ellos? Pues al guionista se le ocurre en los tres últimos capítulos que uno de ellos trabaja para Abruzzi... porque sí, porque no había dado pistas hasta entonces de ello, pero se nota que no saben que hacer. Mención especial para el hijo de Burrows, parte importante de la trama durante buena parte de los capítulos que se quitan de en medio al final.
El clímax de la serie llega con los tres últimos capítulos en que la fuga va a ser un hecho. Pero lo cierto es que Scofield ya ha perdido todas sus armas de tener enganchado al público. Porque su fuga empieza a ser vox populi. Todo el mundo que ha sido alguien en la serie se ha apuntado: el negro que engaña a su mujer diciendo que está en Irak, el viejete que no estaba interesado, pero ahora le da por querer ver a su hija, el primo de Sucre que trabaja en lavandería, el chaval rapero que hacía de informador a Belic, si hasta se une a ellos el loco que había salido en los primeros capítulos. Vamos, sólo falta decírselo también al alcaide... ah no, espera. Que también se lo dice. Porque el que al principio parecía cautivador plan de Scofield al final es una mierda de muy señor mío. Su superplan depende de tener a un tío en la lavandería para que le pase los trajes. Depende de entrar en psiquiatría y que nadie se de cuenta que hay cinco o seis tíos nuevos. Depende que la doctora piense que es buena persona y deje la puerta abierta para que se fuguen. Depende de secuestrar al Alcaide (¡!)... no se sabe muy bien para qué. (Esto solo sirve para que los pillen antes) ¿Y todo eso lo tenía calculado al milímetro Scofield? ¡Amosandaya! Tampoco tiene parangón la manera en que rescata a su hermano. Tras capítulos de pensar como conseguir sacarle, lo que hacen es presentarse seis presos delante del guardia y éste se rinde. Sí, señor. Todo muy refinado.
Finalmente, tras la fuga el plan de escape es poco más o menos. Sigo sin entender para qué ata y amordaza al Alcaide, ya que sólo consigue tener encima a los polis más pronto que tarde. Así que el plan es llegar a un aeropuerto ocho kilómetros. Aquí se nota que ya se está preparando la siguiente temporada, pues se resuelven las tramas (Abruzzi y TBag, el rapero y su traición) pero dejando a todos los personajes con final abierto por si los recuperamos, o no, para el siguiente año. El final únicamente es un cliffhanger para mantener el interés hasta los nuevos capítulos.
Así que al final de la primera temporada la cosa ha caído muy mucho. Lo que era una serie que avanzaba a paso firme con un plan muy estudiado ha degenerado en un montón de sinsentido donde se ven los hilos argumentales por todas partes. Estoy muy seguro si se le hubiese dado un gran final a los primeros doce capítulos el conjunto habría quedado mucho más redondo. Así le ha tocado morir de éxito. Veremos lo que se les ocurre para la próxima temporada.
Hoy nos acercaremos a una de ellas: Prison Break, aprovechando que ha acabado su primera temporada. Prison Break nace de una premisa tan estereotipada como interesante: Michael Scofield entra en la cárcel con el propósito de sacar de allí a su hermano, encerrado por un crimen que no cometió (¡!) Como decimos nada nuevo, pero que puede dar para unos cuantos capítulos meritorios. ¿Cuántos? Ésa es la pregunta del millón.
Los primeros capítulos de la serie son los que de verdad enganchan. Vas conociendo a los personajes, y Scofield va tejiendo poco a poco su plan para sacar a su hermano Lincoln. La idea inicial de que el protagonista se haya hecho tatuar los planos de la cárcel por todo su cuerpo es muy atractiva. Y aunque parece que Scofield puede pasear impunemente por los pasillos de mantenimientos como y cuando quiere todo en su plan parece estar estudiado al milímetro. A la vez se van presentando otros personajes, que no escapan del estereotipo clásico: el agente Belic (poli malo) el Alcaide Pope (el tipo comprensivo, pero firme) o la doctora Tancredi (que nada más verla sabes que va a ser el interés amoroso de Scofield, vamos)
Por contra el subargumento de fuera de la cárcel es tirando a horroroso. La abogada de Burrows (y antigua novia) investiga el caso de Lincoln (ni más ni menos que el asesinato del hermano de la vicepresidenta de los Estados Unidos, toma ya) Esto llama la atención al servicio secreto que se disponen a liquidarlo. Todo lo que pasa fuera de la cárcel tiene la misma sutileza que un zapato. Los abogados consiguen pruebas de la nada de manera burda, que hace pensar como no las consiguieron antes del juicio. Y los agentes del gobierno no dan una a derechas cargándose a cuantos haga falta (excepto a los abogados o al hijo de Licoln, por razones obvias de guión) y actuando sin ningún tipo de inteligencia (vamos, se cargan a la familia de LJ, al novio de la abogada y le ponen una bomba en su casa... todo hecho con mucha discreción. Seguro que nadie puede relacionar los casos, ¿verdad?)
Pero bueno, la serie compensa esto con los protagonistas. No es que sean un ejemplo de caracterización, pero te mantiene en vilo los hilos que poco a poco va tejiendo Scofield para su telaraña inmensa. En ella se ven involucradas la doctora de la cárcel, su compañero de celda, un mafioso que busca venganza o el preso más antiguo de la prisión. De todas maneras a los guionistas se les ve el plumero con la moralidad de Scofield (y también de Burrows). No va a permitir que Abruzzi se cargue a Fibonacci por las buenas, o él mismo aparecerá, cual héroe, para salvar a la doctora durante el motín que se genera en la prisión. Necesitamos justificar al bueno, por lo visto. Poco importa al parecer que vaya a poner en libertad a uno de los mafiosos más importantes de la ciudad, o a un violador de niños buscado por todo el país.
Porque cuando el violador T-Bag (el personaje detestable de la función hasta el momento) también se entera del plan de fuga se empiezan a ver las carencias de la serie. Ese rellenar de capítulos sin sentido, manteniendo situaciones imposibles estiradas al máximo. Ahí tenemos a este tres o cuatro capítulos diciendo que me voy con vosotros, y parece mentira que no se lo carguen, cuando nadie le soporta.
y aquí empieza la clave de porque la serie va a naufragar. Alguien me apuntó que Prison Break era una serie que pusieron para rellenar los meses que no pasaban 24. Pero la serie tuvo éxito y claro, no la íbamos a acabar. Toco estirarla. Así que cuando todo parecía converger hacia la fuga y la ejecución de Burrows en el capítulo doce... nada. Es una falso final: el plan de Scofield falla y los presos no van a poder escapar. Y los guionistas tienen que dar un requiebro para no cargarse a Burrows y postergar la ejecución.
A partir de aquí se nota que los guionistas están improvisando de mala manera. El que parecía magnífico plan de SCofield ahora se vuelve un chusco. Tiene que entrar en psiquiatría con un uniforme de guardia, más tarde depende de quitarle la llave a la doctora... demasiados elementos al azar en lo que parecía la fuga perfecta. Por ahí la serie pierde su mejor versión. Además sigue el fenómeno del estiramiento innecesario, como los tres capítulos que se cuelan por la quemadura que se hace Scofield en la espalda, y ya no hablemos del capítulo de flashbacks. En definitiva los guionistas no saben a donde ir.
Y si eso se nota dentro de la cárcel, fuera ya es el despiporre. Primero con la aparición, Dios sabrá para qué, del padre de Burrows y Scofield, que también se ve imbuido en la trama. Y luego la irrupción de "la compañía". Hasta ahora parecía que la vicepresidenta de los EEUU era la mala malosa, pero ahora resulta (ya perfilando la siguiente temporada) que trabajaba para una de esas organizaciones más malas que el hambre que pueden hacerlo todo (menos encontrar dos abogaduchos, of course) y llevar las manijas de sus marionetas políticas. Pues vale. Politíqueo maniqueo burdo y aberrante que no ayuda en nada a la serie. Ya era malo de por sí que Burrows (un don nadie, en definitiva) se hubiese cargado al hermano de la vicepresidenta. Pero ahora resulta que lo escogieron a él como parte de una venganza personal contra su padre y.... bufff que rollazo. Ni me interesa. Tres cuartos de lo mismo pasa con los abogados. AHora que se han quitado de encima al servicio secreto ¿qué hacemos con ellos? Pues al guionista se le ocurre en los tres últimos capítulos que uno de ellos trabaja para Abruzzi... porque sí, porque no había dado pistas hasta entonces de ello, pero se nota que no saben que hacer. Mención especial para el hijo de Burrows, parte importante de la trama durante buena parte de los capítulos que se quitan de en medio al final.
El clímax de la serie llega con los tres últimos capítulos en que la fuga va a ser un hecho. Pero lo cierto es que Scofield ya ha perdido todas sus armas de tener enganchado al público. Porque su fuga empieza a ser vox populi. Todo el mundo que ha sido alguien en la serie se ha apuntado: el negro que engaña a su mujer diciendo que está en Irak, el viejete que no estaba interesado, pero ahora le da por querer ver a su hija, el primo de Sucre que trabaja en lavandería, el chaval rapero que hacía de informador a Belic, si hasta se une a ellos el loco que había salido en los primeros capítulos. Vamos, sólo falta decírselo también al alcaide... ah no, espera. Que también se lo dice. Porque el que al principio parecía cautivador plan de Scofield al final es una mierda de muy señor mío. Su superplan depende de tener a un tío en la lavandería para que le pase los trajes. Depende de entrar en psiquiatría y que nadie se de cuenta que hay cinco o seis tíos nuevos. Depende que la doctora piense que es buena persona y deje la puerta abierta para que se fuguen. Depende de secuestrar al Alcaide (¡!)... no se sabe muy bien para qué. (Esto solo sirve para que los pillen antes) ¿Y todo eso lo tenía calculado al milímetro Scofield? ¡Amosandaya! Tampoco tiene parangón la manera en que rescata a su hermano. Tras capítulos de pensar como conseguir sacarle, lo que hacen es presentarse seis presos delante del guardia y éste se rinde. Sí, señor. Todo muy refinado.
Finalmente, tras la fuga el plan de escape es poco más o menos. Sigo sin entender para qué ata y amordaza al Alcaide, ya que sólo consigue tener encima a los polis más pronto que tarde. Así que el plan es llegar a un aeropuerto ocho kilómetros. Aquí se nota que ya se está preparando la siguiente temporada, pues se resuelven las tramas (Abruzzi y TBag, el rapero y su traición) pero dejando a todos los personajes con final abierto por si los recuperamos, o no, para el siguiente año. El final únicamente es un cliffhanger para mantener el interés hasta los nuevos capítulos.
Así que al final de la primera temporada la cosa ha caído muy mucho. Lo que era una serie que avanzaba a paso firme con un plan muy estudiado ha degenerado en un montón de sinsentido donde se ven los hilos argumentales por todas partes. Estoy muy seguro si se le hubiese dado un gran final a los primeros doce capítulos el conjunto habría quedado mucho más redondo. Así le ha tocado morir de éxito. Veremos lo que se les ocurre para la próxima temporada.
miércoles, enero 3
TOP 2006
Como cada año aquí estamos otra vez para hacer un ranking de las películas del año. Sólo valen las películas por las que hemos pagado entrada, así que nada de DVd's ni pirateo. Un año con sabor de boca amargo, con mucha película de perfil medio bajo y sin ganadores claros y contundentes. Allá va la lista.
1.- Buenas noches y buena suerte
2.- El laberinto del fauno
3.- Brockeback Mountain
4.- Bienvenido a casa
5.- Scoop
6.- EL Perfume
7.- Orgullo y prejuicio
8.- Inflitrados
9.- King Kong
10.- Mission Imposible III
11.- V de Vendetta
12.- Munich
13.- Cars
14.- Superman returns
15.- Volver
16.- Alatriste
17.- XMen III
18.- Piratas del Caribe. El cofre del hombre muerto
19.- Vecinos invasores
20.- El código da vinci
21.- Instinto Básico II
Pues ahí está. 21 películas como en los dos años precedentes. ¿críticas? pues muchas. La de más consenso poner a Volver tan abajo, pero ya saben ustedes que no soy almodovariano. Muchos esperarían a los vaqueros gays la primera, y he de reconocer que fue un lucha atroz, pero al final me incliné por Mr. Clooney. PAra otros el perfume tendría que estar más arriba y Orgullo y prejuicio más abajo. Pero bueno, lo que no hay duda es que Instinto Básico está ahí por méritos propios. El año que viene volveremos por aquí.
1.- Buenas noches y buena suerte
2.- El laberinto del fauno
3.- Brockeback Mountain
4.- Bienvenido a casa
5.- Scoop
6.- EL Perfume
7.- Orgullo y prejuicio
8.- Inflitrados
9.- King Kong
10.- Mission Imposible III
11.- V de Vendetta
12.- Munich
13.- Cars
14.- Superman returns
15.- Volver
16.- Alatriste
17.- XMen III
18.- Piratas del Caribe. El cofre del hombre muerto
19.- Vecinos invasores
20.- El código da vinci
21.- Instinto Básico II
Pues ahí está. 21 películas como en los dos años precedentes. ¿críticas? pues muchas. La de más consenso poner a Volver tan abajo, pero ya saben ustedes que no soy almodovariano. Muchos esperarían a los vaqueros gays la primera, y he de reconocer que fue un lucha atroz, pero al final me incliné por Mr. Clooney. PAra otros el perfume tendría que estar más arriba y Orgullo y prejuicio más abajo. Pero bueno, lo que no hay duda es que Instinto Básico está ahí por méritos propios. El año que viene volveremos por aquí.
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