viernes, diciembre 31

LA SERIE DE ZOMBIES PARA QUIEN NO LES GUSTA LOS ZOMBIES

Que era la serie más esperada de la temporada. Todo el mundo no hacía más que hablar maravillas de ella antes siquiera de haberse estrenado. ¿Y después? Pues aún peor con el preair ya pronto se viene a decir que es el mejor piloto de la historia y que esta es la serie que estábamos esperando. Y yo me pregunto ¿es para tanto? The Walking Dead ha acabado su brevísima primera temporada y yo todavía estoy esperando que me expliquen la gran expectación que tiene.
No voy a negar que la serie está bien. Especialmente en el apartado principal como es retratar a los zombies. Sí, la caracterización está conseguida y las ciudades desoladas e infectadas dan esa sensación apocalíptica que nos deja muy buenas imágenes, como cuando el protagonista, Rick Grimes llega a la ciudad donde busca a su esposa. Vale, todo eso es cierto, pero vamos es lo mínimo exigible en una serie que se le supone un mínimo de calidad técnica.
Recapitulemos. The Walking Dead es un proyecto amparado por Frank Darabont que traslada a la pequeña pantalla la serie homónima que lleva haciendo Robert Kirkman para Image (puede que no les suene el nombre pero hace cinco años era el enfant terrible de la nueva Marvel. Hoy es solo un desaparecido más. Yo por mi parte desconozco el cómic en su totalidad) Y los que hablan bien de la serie son los que han leído el cómic, saben los entresijos que Kirkman tiene planeados y están babeando viendo más cosas que las que de verdad se han trasladado a la pantalla, o los que no se han leído el cómic, pero encuentran esta serie totalmente diferente a los historias de zombies habituales. Pues yo creo que ambos miran con demasiados buenos ojos.
La serie empieza con el sheriff Rick Grimes despertando del como en el que cayó haciendo su trabajo para encontrarse que la ciudad en que vive,y a la postre todo el país ha sido infectado por no se sabe qué que ha convertido en zombies a todos los habitantes. Para quien no les suene es un comienzo original, para los demás es una repetición del esquema con el que empezaba la interesante 28 días después. El momento con el primer superviviente con el que hace Grimes migas y su familia es aún salvable. Pero a partir de ahí se van a reiterar todos los tópicos habidos y por haber. El personaje sale en busca de su familia perdida, que encuentra antes de lo esperado, cosa que tampoco me parece mal. Pero en cuanto conocemos al grupito de supervivientes ya nos damos cuenta que tienen la habilidad de no dejar fuera ni uno solo de los estereotipos: el chino simpático, la negra autosuficiente, el negro y el racista, e viejo bonachón… Si hasta tenemos un triángulo amoroso con una premisa que podía dar para más (el mejor amigo y su mujer se liaron por dar al protagonista por muerto) pero en lugar de dotar de profundidad, con la mujer sintiéndose culpable por no haber tenido fe en su marido moribundo, se tira por el trillado camino en que ella piensa que su amante le ha mentido. Pfff…
Por eso no entiendo que se vaya diciendo que esta es una historia diferente a la de los zombies habituales ¿diferente en qué? Muertes, conversiones, desolación, personajes rodeados… que alguien me explique cual es la frescura que ha aportado The Walking Dead hasta ahora. ¡Si hasta los protagonistas son sitiados en un centro comercial! Más homenaje a Romero no puede ser. Porque claro la serie no se puede considerar tópica, si no que hace “homenajes” al género. Pues estará plagado de “homenajes”, que ya he escuchado hasta a cuatro diferentes en seis capítulos. Pues sí que es original, sí.
No, lo que se defiende es que es una serie no sobre zombies, si no sobre los supervivientes. Que trata sobre la desolación de la humanidad y la reacción de éstos ante las situaciones límites. Sí, pero aclaro que primero, es el tema central de TODAS las películas del género y segundo, es una manera de vender la burra como cualquier otra. No dudo que esto sea capital en las buenas críticas del cómic y que a posteriori se apodere de la serie, pero lo que es hasta ahora no es que la serie haya salido demasiado airosa. Debido principalmente a los estereotipos que son los personajes que hacen que los momentos “humanos” no funcionen como debieran, como la búsqueda y pérdida del maloso de su hermano racista (que conlleva perder dos capítulos para nada, y no es que la serie se pueda permitir capítulos de relleno) o la conversación entre las hermanas para darse cuenta de cuán bueno era su padre con ellos. En definitiva nos están calentando en que la gracia de la serie está en la relaciones humanas devastadas, pero los momentos que mejor han funcionado han sido las apariciones de los zombies, como el final del primer capítulo o el ataque al campamento en el bosque (¿A nadie se le ocurrió que no era buena idea quedarse a las afueras de la ciudad?)
El único momento en que la serie es lo que promete es al final de la temporada. Con la llegada de los supervivientes al TS19, lugar científico donde se investigaba la infección (y que a la postre no aclara nada, salvo que son muertos andantes. Pues sí, el título nos daba alguna pista) el único halo de esperanza queda mitigado en principio y finalmente extinguido. El Doctor sí que da al fin la sensación de desolación final, de autentica desesperanza y hace creíble que él mismo y otros personajes prefieran la salida de una muerte rápida que la inevitable conversión que se les avecina.
En fin, que parezco duro de más y como digo la serie no es mala, siempre teniendo en cuenta que es una historia de zombies para la TV, (como el cómic es una historia de zombis para cómic) sin necesidad de buscar más pretensiones. Se deja ver, está muy bien hecha y no es aburrida. Seguramente estaré aquí para la segunda temporada (no como el plantel de guionistas al completo, fulminados sin excepción tras acabar la temporada, así que a lo mejor no soy el único que piensa así) pero no creo que nadie tenga unas ganas locas de que vuelva la serie, por muy bien que la hayan vendido.

domingo, diciembre 12

KICK ASS VS KICK ASS

Viendo que llevo casi un año sin hablar del omnipresente Mark Millar volvemos con KickAss y su inmediata adaptación cinematográfica. Kickass es un proyecto independiente de Millar, o sea, lejos de los grandes nombres Marvel al que lo asociamos, aunque imagino amparado por la editorial de Quesada por las múltiples referencias a sus personajes que hay en todo el comic. Que el proyecto sea más personal no significa que Millar vaya a ser menos cafre, más bien al contrario. La idea de un fanboy que decide emular a sus héroes y ponerse un traje para combatir el crimen es un caramelo para Millar.
Aunque se supone que es un retrato “realista” sobre si hubiese superhéroes esto no pretende ser el Watchmen de Mark Millar, pues el guionista se toma la cosa de manera bastante ligerita, y el resultado a la postre es una historia quijotesca en la que David Lizewski cargado de buenas intenciones se da de bruces con la dolorosa realidad, de la manera más contundente posible, cabe añadir. No quiero decir que no sea realista que a un enmascarado le cosan a palos y le acuchillen a las primeras de cambio. Sí, hay que reconocerlo. Pero la verdad es que Millar se regocija en el infortunio de su héroe, cosa que no nos debería extrañar conociendo el cinismo del que hace gala el escocés en cuanto puede.
No quita que la cosa tenga su gracia. El protagonista adolescente está bastante bien escrito y no se hace insoportable en plan soy-mas-chulo-que-nadie made in Millar. Igualmente la jerga y el uso de las nuevas tecnologías es una de las bazas a favor del cómic. Myspace, móviles, correos, Facebook, y esa evidente nueva forma de relacionarse de los adolescentes está presente durante toda la historia. La manera en que KickAss se convierte en fenómeno mediático, youtube mediante, es muy plausible, al igual que el hecho que es olvidado y superado en popularidad en poco tiempo. Sí parece mentira hablar de personajes que se hacen simpáticos al lector escritos por Mark Millar. Claro, siempre va a tener que meter sus chorraditas que se creen super graciosas, pero parecen más bien sacadas de American Pie como el personaje haciéndose pasar por gay ante la chica que le gusta o pullitas a los republicanos. Pos vale.
La historia va por buenos y divertidos derroteros, pero llega un momento en que Millar no sabe qué hacer. Ya ha enfrentado tres veces a KickAss en una situación que le sobrepasaba y ha salido malparado, así que sale con más superhéroes y ahí la cosa se tuerce un poco. No tanto con Red Mist, que a la postre es una continuación de lo que estaba haciendo Kick Ass y que complementa lo que estaba haciendo Dave, al menos hasta que se descubre su verdadera naturaleza. La interacción entre ambos es divertida, y sigue la estela en la que el idealismo de Dave le mete en situaciones que le sobrepasa, que es cuando mejor funciona la historia. La idea era que el joven Dave estaba en un mundo sin héroes, así que la llegada de HitGirl y Big Daddy es contraproducente. Sí, Millar no los convierte en superhéroes al uso y el anormal uso de la violencia de ellos hace que desde el principio aparezcan como desequilibrados, pero a la postre el resultado sigue siendo que convierte el cómic en lo contrario que se supone que iba a ser. Porque estos tíos acaban con los malos con una facilidad pasmosa y sin complicaciones y sí, saltan de edificio en edificio, trepan con cuerdas, ganan todas las peleas. No son solo Batman y Robin… ¡Son Batman y Robin de Frank Miller! Es el equivalente a que a mitad de Don Quijote tuviese un crossover con el Principe Valiente… pues es una traición a la historia que quieres contar.
Porque al final Millar cae en lo que intentaba evitar. El desenlace de KickAss termina siendo el típico de un cómic. Puede que no sean héroes en el sentido estricto de la palabra, pero acaban luchando contra gangsters que los torturan, los dan por muertos para surgir en el último momento y a los que dan una paliza entrando en su cuartel general. A medida que el cómic se va convirtiendo en una orgía de sangre va abandonando cada vez más su planteamiento inicial, hasta el punto en que al final hasta el simpático pardillo del protagonista acaba clamando venganza y enfrentándose a Red Mist en combate singular… pues a mi me caía mejor cuando intentaba saltar un edificio y se acojonaba.
Además tienes dibujando a Romita Jr. que como me gusta a mí definirlo hace siempre mejor a lo que dibuja (y su primera colaboración con Millar: Lobezno es un caso evidente). No hace falta presentar al bueno de Romita, que es una leyenda viviente. Se hace chocante verle dibujar unas dosis de violencia extrema como la que hay en este cómic, pero la verdad es que sale airoso, como siempre. Además tiene al veterano Tom Palmer como entintador, con lo que le da un aspecto más consistente a su trabajo. Seguramente no es un entintador adecuado para este dibujante, pero tras verlo con tantos entintadores más finos en su trazo en los últimos años es una vitalizante cambio que se agradece.
Y luego está la película Kickass: Listo para machacar (hablando de subtitulos idiotas…) Hombre, la película se ciñe en todo lo importante al cómic y es extremadamente fiel en tres cuartas partes de la película (dicen que se hizo el guión de la película antes de que saliesen los últimos capítulos, así que hay divergencias hacia el final de la cinta, pero que no penalizan el resultado final)
Otro tema diferente es el tono: Digamos que Matthew Vaughn, el director, se toma aún menos en serio la historia que Millar. Toda la película parece impregnada por un tono de comedia, semiparodia, que a mí me parece que el cómic no abrazaba, al menos en su totalidad. Y eso se nota. Un ejemplo es la música que acompaña las escenas de acción, demostrando que para nada se las toman en serio. El propio protagonista en el cómic parece un muchacho normal, mientras que aquí es sobre todo un friki con patas. Si los personajes escritos por Millar demuestran tener más personalidad y ser menos superficiales que los personajes de carne y hueso no es buena señal (nunca es buena señal ser más superficial que Millar) En el cómic el personaje del padre viudo, por ejemplo, da la sensación de estar perdido para cuidar solo a su hijo y necesitado de afecto, mientras que en la película pues como que da igual. Y el caso más flagrante es el de Hit Girl. Millar se había esforzado en que se notase que la niña era la víctima de una irrealidad que se había inventado su padre para ella (con escenas tan contundentes como tomarse cocaína para sobreexcitarse antes de una pelea) pero todo eso en la película desaparece, y es simplemente la niña molona que sabe mucho de armas y puede con los malos.
El único personaje que tiene más enjundia en el celuloide es el de Red Mist, que aparece antes en la película (con un ridículo acento que insiste en las tonterías que se adueñan de la película) y que lleva su relación de amistad más allá que en el cómic. Para Millar solo estaba engañando a KickAss, para ser luego en un malo maloso sádico sin fisuras. Mientras que para Vaughn la relación de amistad que se forja entre ambos es sincera, y personalmente, pienso que pega más esta interpretación, para que no digan que me quejo de cualquier adaptación. Luego la película luce espectacularmente, sobre todo en el ataque de Hit Girl al edificio del gangster y no ahorra las dosis de violencia que nos regalaba Millar.
Para acabar ¿entonces, es recomendable? Hombre, pues sí. Te puede dar un poco de grima la imagen que tiene Millar de sus propios lectores, pero la verdad es que la historia es divertida y original sobre todo al principio. Y aunque yo digo que se le escapa de las manos en el tercer acto nunca deja de ser entretenida, algo en lo que Millar difícilmente falla. La película sí es más producto de consumir y olvidar, pero tampoco vas a tener la sensación que has perdido dos horas de tu vida. Sin ser de obligado cumplimiento una lectura/película satisfactoria

domingo, noviembre 21

EL COCHE QUE DA ALAS (¿A vosotros también os parece un anuncio de compresas?

Quinto campeón diferente y ojo, quinta escudería diferente que se hace con el título en los últimos cinco años. Este dato habla a las claras que la dicotomía McClaren-Ferrari que antaño monopolizaba el campeonato parece haber pasado a mejor vida. Red Bull es el ganador indiscutible del Campeonato de F1. Y no hay nada que objetar. Han tenido un dominio avasallador y desde la segunda carrera demostraron que han sido el mejor coche del circuito, especialmente a una vuelta, con diferencia abismal con el resto de escuderías. Lo único que se les puede objetar, claro está, es porque con este dominio insultante que deja en pañales incluso el de Brown GP de la temporada anterior no hayan sido capaces de administrarlo y realmente han campeonado de manera cuasi milagrosa.
El campeón ha sido el imberbe Sebastian Vettel, y en un trofeo de la regularidad el campeón siempre es el que lo ha merecido y blablablá… Mentira. Lo siento mucho porque soy Vettalista desde hace año y medio y estaba seguro que se iba a convertir en el próximo enfant terrible del automovilismo, pero este campeonato se lo han regalado entre todos. Sin lugar a dudas el campeonato de Red Bull lo debería hacer ganado Marc Webber, el otro piloto de Red Bull que en carrera se ha mostrado más regular y consistente que el alemán. Pero le han hecho la cama de manera tan clamorosa que en comparación Ron Dennis aparece como juez salomónico. Desde choques entre los dos compañeros de equipo (¡!) quitarle un alerón a un piloto para dárselo a tu preferido o no dar órdenes de equipo para que el australiano recortase puntos en el mundial y jugarse la carta definitiva con el niño mimado cuando uss oportunidades estaban cercanas al 2 %. Que sí, que les has salido bien y la alegría de la pole del último día, con todo Red Bull dando botes justo cuando Webber se había quedado sin opciones claras de ganar y Alonso tenía medio campeonato en el bolsillo, no se la podemos restregar por la cara, pero que el triunfo no enmascare una gestión nefasta.
A ver, que se me entienda. Yo sí considero a Vettel un piloto de la élite: Pocos abandonos por su pilotaje se le conocen, es muy bueno en lluvia y sabe aguantar la presión de tener un rival a la cola, y colecciona poles a tutiplén, justo es decirlo (aunque debería mejorar algo sus salidas) pero es de recibo el trato que se le ha dado a su compañero de equipo que se estaba ganando el liderato en la pista (caso contrario al affaire Alonso Hamilton, quiero aclarar) Así que declaraciones en plan “Si Webber necesita ayuda que llame al coche médico” o su numerito enseñado el dedo en plan soy el número 1, se los podía haber ahorrado. Solo el compadreo con los “isotónicos” ha permitido que casi tirasen una ventaja que debería ser más considerable viendo, no ya las poles, sino las primeras líneas que han copado sus pilos en la clasificación.
Viendo sus rivales, sí, aunque me cueste tengo que quitarme el sombrero ante Fernando Alonso. Este año se ha visto la diferencia entre él y mi admirado Hamilton. El inglés empezó un poco dubitativo pero en seguida se puso como un tiro, convirtiéndose a priori en la alternativa real a la escudería austríaca y solo su manifiesta incapacidad para guardar la ropa hacía que no hiciese hueco en el campeonato (vamos que acumulaba desesperantes abandonos por no conformarse con segundos puestos) Hasta el punto que saliendo de Valencia, los McClaren hacían doblete. Luego llegaron las vacas flacas, en el último tercio los McClaren no siguieron las mejoras de Red Bull y Ferrari y desde la inferioridad se vio la cara b de Hamilton. El piloto más ambicioso y agresivo del circuito, pero que eso le jugó en contra, pues cada carrera la veía el inglés como “ultima oportunidad” para seguir enganchado al campeonato, y su conducción pasaba a ser directamente temeraria, con lo cual Lewis perdía más que ganaba. Tuvo posibilidades matemáticas hasta el final, pero la verdad es que perdió la comba mucho antes.
Un caso parecido, pero una actuación muy distinta tuvo Alonso, pues por su paso por Europa los Ferrari estaban muy lejos de ser competitivos, y andaban casi un segundo por detrás de los coches punteros. Vamos, que a falta de seis carreras se hallaba a cincuenta puntos del líder. Alonso no perdió la calma en ningún momento. Cual hormiguita fue sacando lo que pudo en los circuitos que les iban peor para preparar su espectacular asalto al campeonato en las últimas siete carreras, de las que contra pronóstico ganó tres e hizo otros tres pódiums, y Alonso estaba en su salsa, sin cometer un puñetero error en la conducción. No nos vamos a sorprender a estas alturas que Alonso termine los mundiales mejor que como empieza, pues es costumbre cada año (igual que Ferrari) pero llegó un momento que parecía que el Caballino Rampante había pasado a los Red Bull.
Y cuando se vio que no era así, como en Corea, el asturiano mantiene unos nervios de acero mientras que a otros les temblaban las piernas. Las últimas carreras parecen escritas por un guionista de suspense. Webber sintió el vértigo de tener el campeonato a tocar (si tras uno hora esperando a correr, no se hubiese corrido como se especulaba, Webber habría tenido el campeonato en el bolsillo) y quedó fuera. Vettel, cuando iba directo a la victoria rompió motor (de todas la veces que han hecho primero y segundo Red Bull, creo que solo dos han conseguido llegar en la misma posición) y le daban el liderato a Alonso.
A pesar del liderato de Alonso la superioridad de Red Bull seguía poniendo a Webber como favorito, pues realmente parecía que solo dos eran los candidatos al título. Nadie hacía caso ya a Vettel aunque se fuese directo a por la victoria en Rio. Más bien se veía como un error, pues le costaba puntos a su compañero de equipo de cara al campeonato de manera clamorosa. Parece claro que el buenrollismo no reinaba en Red Bull, pero vamos que todo hacía presagiar que les podía contar el campeonato al no ser que hiciesen primero y segundo en Abu Dabi, la única opción viable para la marca del toro.
Pues la última carrera todavía nos dejó más alicientes, y eso que parecía que la cosa estaba sentenciada el día previo en que Webber hizo la peor clasificación del año y quedó por dos puestos por detrás de Alonso. Finito. Webber tenía que adelantar cinco puestos para ganar. El español lo tenía en el bolsillo. Poco seguía importando que el olvidado Vettel fuese como un tiro de nuevo a por la victoria, incluso que Button le pasase como si nada en la salida (¿es mi opinión o Alonso ha perdido bastante en las salidas este año?) Cierto es que Alonso siempre corre con la calculadora, pero esta vez tanto él como Ferrari se pasaron de conservadores. Salió a la pista más pendiente de los retrovisores que de lo que tenía por delante y ocurrió lo que no podía ocurrir. Una lamentable decisión, debida a estar única y exclusivamente pendiente de Webber, su gran rival, le dejó al asturiano por delante del australiano toda la carrera, sí, pero lo relegó a una inaudita octava posición por detrás de insospechados secundarios como Kubica o Petrov. Y Vettel sin imaginárselo siquiera volaba hacia el campeonato del mundo que se encuentra de rebote. Alonso había hecho lo más difícil, darle la vuelta al campeonato contra un coche manifiestamente mejor que el suyo, para en la última carrera mandarlo todo al carajo en un penoso error de cálculo.
Del resto de pilotos me gustaría destacar a Button, que sobretodo en la primera parte del mundial ha estado muy fino en sus decisiones y conseguía mantenerse en los primeros puestos principalmente por decisiones estratégicas más que por su coche y su pilotaje, lo cual es un placer. Luego cuando los McClaren bajaron un pistón sí que fue el primero en quedarse relegado. Y por supuesto hablar de Massa, personaje que hace méritos para dejar las escudería italiana de manera considerable. Con poco que aportar, sintiéndose psicológicamente inferior a Alonso desde la primera carrera y desde el gran premio en que le hicieron frenar para que pasase Alonso, desapareció directamente del mapa. Vale que Alonso era el jefe de filas y el coche estaría preparado por y para él, pero mientras éste luchaba mano a mano contra el coche más rápido de la historia, Massa se peleaba con Kowabashi o Rosberg. Bluff es decir poco. De la vuelta al campeonato de Schumacher, pues cuanto menos digamos mejor para la figura del káiser.
Para la siguiente campaña pues es una incógnita saber si los Red Bull mantendrán esta superioridad o se estrechará el margen, y no es que hayan tenido mucho para ganar. Dudo que Webber siga en el equipo, porque si Vettel ha contado con ese favoritismo yendo por detrás todo el campeonato no quiero saber como será tras ser campeón. Lo que parece claro después de esta temporada es que la amenaza viene vestida de rojo y con bandera asturiana

domingo, octubre 31

COMO CONOCI A VUESTRA MADRE

¡Ay las sitcom! Sí, es comprensible que haya gente que les tenga una manía especial, por ser el formato más ligero y simple y pecar en muchas ocasiones de banalidad. Esto se debe a que el objetivo principal es conseguir el mayor número de risas en el menor tiempo posible y por eso se busca directamente personajes unidimensionales, con un trazo específico y grotescos en algunas ocasiones. Ojo, que esto lo vemos en todas las sitcom, desde las geniales como Senfield o Cheers, las reconocidas como Frasier o Friends o las horrorosas como Cosas de Casa o cualquier serie con negros ricos de protagonistas. Y claro, existe este prejuicio contra ellas. Quejarse de los personajes de estas comedias es como quejarse que en CSI se resuelva un caso a la semana o que Perdidos acabe cada capítulo con una sorpresa final continuamente. Es su fórmula y si quieres disfrutar se trata de aceptarla. Los prejuicios te pueden llevar a perderte Friends, cuando se trata de una de las series con mejores diálogos de la última década sin discusión.
Es inequívoco hablar de Friends cuando tratamos “Como conocí a vuestra madre”, la obra que nos ocupa hoy. El éxito desmedido de los Ross, Chandler y compañía todavía no se ha repetido, y será complicado que se haga con una serie que marcó época. No era de extrañar que inmediatamente saliesen bastardos sucesores de los “amigos” a tutiplén, queriendo erigirse en los verdaderos relevos en cuato a series de Friends (uy, todo esto me suena a una serie acabada hace poco) En este ámbito se circunscribe Como Conocí a Vuestra Madre, y es que vamos, no intenta ni disimularlo. Tras un divertido Mcguffin (Ted Mosby explicándole a sus hijos durante un larguísimo monólogo lo que el título de la serie acontece) se esconde en definitiva cinco amigos que se reúnen en un bar a tomarse unas cervezas, y que mantienen líos amorosos entre ellos. Vamos, un modelo nada disimulado de seguir la estela de Friends. Los acérrimos seguidores de CCAVM dicen que ésta es más transgresora porque sus protagonistas beben cerveza en lugar de café… Silencio de perplejidad. Ya está.
El motor de la serie es Ted Mosby, narrador de sus experiencias y eternamente enamoradizo. Se le acusa de ser el peor personaje de la serie, aunque yo no levo así. Consigue que empaticemos bastante con él, a pesar de tener todos los puntos para convertirse en irritante cuando se obceca con alguna mujer y su necesidad de casarse, pero consigue infundir su lado tierno y por supuesto su lado más divertido cuando aparece su vía neurótica (especialmente en su trabajo) o friki (junto a Marshall)
Marshall y Lily forman la pareja perfecta. Pecan de pastelosos, sí, pero es parte de su gracia. Marshall es el equivalente a un oso amoroso. Grandullón pero tierno, ingenuo y positivo Lily está algo más desdibujada y parece que aporte poco a la serie como personaje individual, no así como eje del matrimonio Erikssen (culminado en la segunda temporada) que consigue funcionar muy bien sin romper la dinámica de la serie. Aunque su personaje sea el menos consistente sí es uno de los más divertidos en las interpretaciones.
Robin llegó como primera novia de Ted en su infructuosa búsqueda pero se quedó en la serie. Es el personaje más independiente de la misma y se atreve a tomar decisiones fuera del grupo. Sus aportaciones para reírse de los canadienses hay que reconocerlas antológicas.
Todo este repaso sirve básicamente para poder centrarme en el ALMA de la serie. Si Como Co… ha tenido algún tipo de éxito como serie tiene nombre y apellido: Barney Stinson. Barney es el personaje que se escapa a la normalidad (¿vulgaridad?) del resto de caracterizaciones, y el que consigue los mejores momentos cómicos capítulo a capítulos. Sus frases antológicas (“¿conoces a Ted” “Ponte un traje” “Legendario”…) sus aportaciones descacharrantes, sus teorías estrafalarias y su filosofía de la vida, aberración al matrimonio, homofobia y búsqueda de sexo por igual, pues eso legen… (pausa dramática) daría. La serie sube varios enteros cada vez que Mr. Stinson hace aparición, qué duda cabe. Es algo que puede ser contraproducente si los guionistas quieren exprimir la gallina de los huevos de oro y darle aún más protagonismo, porque Barney, como personaje unidimensional que es, debe ser siempre un recurso, no el tema de la serie como veremos más adelante con su relación con Robin.
Nada de lo contado hasta ahora aleja a Como Conocía a Vuestra Madre de una sitcom al uso, sin tener un ápice de originalidad. Ésta la vamos a encontrar en la fómula de la serie, que es lo que de verdad la hace atractiva. Sucede a partir de “el incidente de la piña” cuando los guionistas se dan cuenta que están contando un eterno flashback, con lo que tenían manga ancha para expandir sus maneras de contar historias. No los argumentos, que siguen siendo y tópicos, pero se pueden acercar a los mismos de mil enfoques distintos, ya que el narrador conoce de antemanos las consecuencias de lo que está contando. Así asistiremos a pausas explicativas, retrocesos continuos en el tiempo, voz en off que explicará como acaban los acontecimientos, diversos puntos de vista según los protagonistas, historias alternativas etc… Soluciones más imaginativas que lo habitual que es lo que hace sugerente cada capítulo, aportando cosas sin que sean obvias y repetitivas.
La primera temporada se centra en un Ted soltero en busca de la mujer que sería su esposa, aún teniendo a Robin subyacendo en el fondo durante toda la serie. Es la demostración esta temporada que un Ted enamoradizo no ha de ser un mal personaje. Todo suena a fresco y diveritdo, sobre todo porque el leitmotiv de la serie no es el motor del mismo. La búsqueda de la novia existe, sí, pero no en pocas ocasiones es un elemento secundario, cuando no directamente olvidad por excusas la mar de surrealistas. Los grandes capítulos de cómo Co… son los que están centrados en sacar punta a aspectos absurdos como buscar la hamburguesería mejor de la ciudad, preguntarse de qué trabaja Barney, o cómo llegó una cabra a la habitación de Ted (¡!) Esos capítulos asemejan, salvando las distancias, al estilo Seinfeld y son de los más divertidos de la serie.
La segunda temporada, mantiene el mismo nivel, a pesar de que corría el riesgo de caer en serie de parejitas, pues Ted y Robin están juntos y el motor de la temporada será la boda de Lily y Marshall, que acabaron separados la primera temporada, pero en breve volvieron a la situación que mejor funciona para ambos. La serie no se resiente sigue siendo igual de divertida en todo momento y consiguiendo además momentos bastante entrañables sin caer en la ñoñería como la boda final.
EN la tercera temporada volvemos a contar con u Ted soltero, pero ya el alma de la serie es el impagable Barney Stinson. La intención de darle cada vez más protagonismo a un personaje tan extremo como Barney es difícil. Sí, es lo que te van a estar demandando los fans, pero la sobresaturación siempre es negativa. Se corre el riesgo de quemar al personaje. Asi que darle el subargumento del final de temporada con el Robingate es definitivamente una mala idea. Barney se nos enamora… y pierde parte de la gracia (¿un misógino enamorado? Pffff)
El otro movimiento cuestionable de esta temporada es la llegada de Stella como novia fija de Ted y aspirante a la tan ansiada madre. Sí, al chico falta le hacía una novia de verdad, y el personaje empieza con buen pie (con Britney Spears de secretaria para más inri) con momentos recordados como la cita de dos minutos, aunque se entrevé un artificial esfuerzo de los guionistas en agrada. Con el paso de los capítulos, y viendo que no será la futura señora Mosby, se fue haciendo más irritante y desagradable su presencia que influía negativamente en la dinámica del grupo, cosa que se daban cuenta los amigos de Ted como todo fan de la serie, que veía que daba tumbos sin tener un fin concreto.
La cuarte temporada ha sido un quiero y no puedo a estas dos últimas cuestiones por lo que se ha vuelto demasiado irregular. Barney con un “quiero a Robin, no quiero a Robin” que le hace un daño considerable al personaje. Y ted con el corazón partío ha sido un poco coñazo la verda. Parece que al final han cogido el toro por los cuernos y pretenden dar salida a estos callejones sin salida. Primero consolidan la relación Barney-Robin, y esta por ver si darle pareja oficial a Barney no es hundir al personaje (que significa hundir la serie) Por otra parte sí deciden acertadamente quitarse a Stella de en medio y esto sirve para darle un nuevo horizonte a Ted como profesor de universidad que puede aportar aire fresco y dar bastante juego.
Y hasta aquí hemos llegado. La sensación de que la serie ha perdido la frescura del principio está ahí, pero nos ha dado suficientes buenos momentos para seguir dándole una oportunidad. Puede que la serie no llegue a ser legendaria, pero es lo suficientemente divertida como para arrancarte alguna carcajada por capítulo. Y eso ya de por sí es meritorio.

lunes, septiembre 20

TEMPORADA 2010/11

Comienza la Liga de los Campeones del Mundo. Tras la consecución del más importante galardón de selecciones la Liga española gana aún más lustre. Este año la crisis económica parece también instalada en lo deportivo y los dispendios han sido limitados (nah, es una bacalá. El Madrid ha sido el que ha desinflado la burbuja con unos fichajes que poco tienen que ver con los del año pasado, pero el resto de equipos se mueven por números similares)
Y si hablamos de campeones del Mundo hay que empezar a hablar indefectiblemente del Barça. El F.C. Barcelona ha tenido un verano de lo más movidito. Primero con unas elecciones que gano de manera aclaparadora Sandro Rossell, que conserva la vítola de ser el que puso los mimbres de este equipo sin estar manchado por las malas maneras de Laporta. Recordar a la gente que las dos Champions se ganaron ya sin Rosell es tiempo perdido) Además han protagonizado los dos culebrones del verano. El primero, el fichaje que parecía inminente y seguro de Cesc Fábregas y que tras dar vueltas y más vueltas y dimes y diretes ha terminado quedándose un añito más Highbury. Fue tal la insistencia de los catalanes por el de Arenys que apenas se tuvo en cuenta las necesidades del equipo ante las bajas de los semiretirados Henry y Márquez, la de la cara a la galería de Txigrinski y la huída de touré en busca de minutos y petrodólares por igual. Si la plantilla ya era corta el año pasado éste se iba a quedar más.
Sobretodo a partir del segundo culebrón, el de Ibrahimovic, que descubrió a finales de agosto que no se hablaba con su míster y que la situación entre ambos era insostenible. Al parecer el bueno de Zlatan estaba y poco hartito de que Guardiola buscase el ecosistema únicamente para Messi ninguneando al delantero centro más técnico del momento como si de un bojan de la vida se tratase. Y claro, no es que ibra sea el tío más enrollado y menos soberbio del mundo. Ha pegado estampida rumbo a Milan echando mierdo sobre el “filósofo”. Y hombre, quien le va a echar en cara a Pep que buscase como hacer que el mejor jugador del mundo sea resolutivo (en este caso posicionándolo de falso nueve) pero que no vuelvan a venderme la moto de lo bien que gestiona el vestuario Pep, cuando todos los que han salido (fichajes suyos) lo han hecho echando pestes. Que porque sea un pedazo de entrenador no tiene que ser el tío más enrollado del mundo ni el que mejor ficha. A los hechos me remito.
Paradójicamente aunque los dos culebrones del verano la hayan salido cruz a los culés considero que es una mejora para el equipo. Cesc es un refuerzo de lujo, uno de los centrocampistas más grande de Europa. Sin embargo, en Can barça sería el único equipo del mundo donde no tendría clara su titularidad, con Xavi e Iniesta en los interiores. A pesar de la polivalencia de éstos (Iniesta podrías ir a la banda o incluso jugar de mediocentro) suponía un quebradero de cabeza innecesario en una posición que ya tenía cubierta. Y sería una garantía de endeblez ante la pérdida de una roca como Touré, pues Busquets, siendo titular en los campeones de Liga y del mundo, sigue teniendo alguna laguna. Por eso el fichaje del mediocentro se antojaba más necesario. Han fichado a un Stopper de lujo, Mascherano, a un precio caro sí, y que parece mucho “perfil Barça” ni “perfil suplente” pero que cumple con las necesidades que tenía el equipo. Como gestionará Pep tener al 5 de España y al 5 de Argentina y que se complementen es una incógnita.
Y delante, pues no vamos a dudar de la calidad de ibrahimovic, pero ha sido la excusa que he puesto todo el año de porqué el Barça me gustaba menos el año pasado. Con Ibra, sin Etóo ni Henry no existía el riesgo de la profundidad. El rival podía salir a apretar el centro del campo del Barça sin relativo peligro a que te pillaran la espalda y en la medida de lo posible maniatar el juego del Barça, al menos hasta que aparecía Messi y la liaba. Guardiola ya no tiene que aclimatar al equipo a su delantero boya y puede volver al perfil 2009, con el fichaje del verano en Europa como es David Villa. Desmarque es su segundo nombre, así que el peligro que va a encontrar el rival va a ser constante, con un nueve amenazándoles constantemente el espacio.
O no, porque la posición de Villa parece que va a ser partir de la banda izquierda, a lo Henry, y la variante hacia la que Guardiola se encamina es la de colocar a Messi de falso nueve (eso que molestaba al sueco) que ha demostrado ser un destrozarivales en cualquier situación. Veremos este año si se siguen dando pasos hacia el Messisistema, o si como vengo apuntando, tiene los condicionante necesarios para volver a ser el equipo extraordinario del sextete, en lugar del equipo normal que cuenta con jugadores extraordinarios del año pasado.
Como viene siendo habitual el único rival contra la hegemonía de los chicos de Pep es el Real Madrid. El Madrid y Florentino peerez se han quedado sin cartuchos en la cámara. El año pasado trajeron lo más selecto del mercado, pagado a precio astronómico para terminar sin ganar nada. Este año traen al reconocido como mejor entrenador del mundo, así que cmo éste sea otro fiasco ya no le queda red de seguridad donde agarrarse. Además Mourinho tendrá que luchar con la sombre de Pellegrini, que fracasó en todas las grandes citas, pero consiguió unas cifras de escándalo. Si el Madrid de Mou no llega a esa cantidad de puntos será complicado explicar su continuidad. Mourinho tiene ante sí un reto complicado, pero a este tío le van los retos, aunque sea cargarse al mejor equipo del mundo.
Todavía está por ver lo que quiere hacer el Portugués. Parece que tiene pensado jugar con un 4231, reconvertible en 4 3 3 con Cr9, digo Cr7, tirado a la banda que le plazca, aunque yo encuentro que le sacará mas jugo delante, pues ni Benzema ni Higuaín son nueves fijos para jugar solos arriba. Y luego están los fichajes que son de lo más raro que se han visto en la casa blanca. Perfiles jóvens, buenos jugadores sin aura de galácticos que pueden estar a punto de romperla… o no. Di María puede terminar siendo un extremo de infarto, con un regate en velocidad y verticalidad extraordinaria, pero no es lo mismo salirse en la liga portuguesa que en el Bernabéu, y en la única gran cita como fue el Mundial pasó más bien desapercibido. Lo mismo pasa con Ozil o Khedira, de los que me encantó su Mundial, pero el turco alemán fue de efecto gaseosa evidente, así que se hace complicado pensar en él como estandarte de un nuevo proyecto. Es bueno, activa muy bien los espacios y decide muy bien en los contraataques, pero es irregular como el solo y delante de la potería falla como una escopeta vieja. Khedira es un perfil interesante que además de ser un pulmón tiene un toque de balón entre líneas muy interesante que le tiene que dar fútbol y continuidad en el centro del campo si se combina bien con Xabi Alonso, aunque es más complemento (necesario,pero complemento) que otra cosa.
Es a lo que vamos, la teoría de que el Madrid ficha balones de oro este año ha sido reventada. Igualmente, yo mantenía que el Madrid necesitaba recuperar el mercado nacional que ha perdido en la última década. Pero no es lo mismo aposta por Silva o Navas, consagrados en la liga española, que por Canales o Pedro León que son melones por abrir. Ninguno de los fichajes parece que te vaya a ganar partidos. Se supone que los cracks ya están en el plantel. Y digo se supone, porque Kaká va a empezar la temporada lesionado y va a ser mirado con lupa después de su nivel individual el año pasado. Benzema sigue con la sensación de que es un fracasado y que Higuaín le ha adelantado por la derecha. Y luego está Cristiano que es la esperanza máxima, pero hay que reconocer que lleva meses que juega él solo sin pensar en lo que es más beneficioso para el equipo. Se le ve demasiado alterado y responsabilizado (en su vertiente negativa) y no es bueno para el conjunto. La plantilla de Mourinho parece destinada a cargarle más responsabilidad si cabe al portugués y eso no es del todo positivo.
O sea el Madrid ofrece innegables dudas en su inicio. La estrella está en el banquillo y eso nunca es un buen síntoma. Ojo, que en sus tiempos los Drogba, Robben, Essien, Sneijder o Milito tampoco eran estrellas consagradas y fue gracias al de Setúbal que dieron el salto al primer nivel, así que no es de extrañar que algunos de estos fichajes de segunda línea den el salto definitivo, pero habrá que esperar. Pues como CADA PUÑETERO AÑO el Real Madrid empieza de cero y con necesidad de un tiempo para aclimatarse a lo que quiere su entrenador y los jugadores nuevos adaptándose. Es darle demasiada ventaja al Barcelona que debe seguir yendo como un tiro.
Como animador este año, porque lo de aspirar al título se antoja como un imposible, se presenta el Atlético de Madrid, lo que es una agradable noticia, después de la vorágine negativa en la que estaba sumergida este equipo. Quique Sánchez Flores ha devuelto al equipo las ganas de creer en sí mismo y la ilusión por competir que antes no se tenía.
Los refuerzos son lo de menos, buenos en la parte defensiva, con un buen centrar como Godín y un lateral izquierdo prometedor como Luis Filipe. Más importante es que desde hace mucho tiempo el Atlético empieza creyéndose ganador y con los jugadores que tiene sin dejarse llevar. Tiene los problemas endémicos de siempre con un discreto mediocentro con Assunçao y Raúl Garcia , pero trata de aplastar a los rivales infundiendo miedon con la dupla atacante tan vertical más un renacido Reyes, para minimizar sus defectos. Confiar en un equipo tan efervescente mantenga una regularidad se antoja complicado, pero es agradable ver a un equipo con ilusión renacida, cuando los últimos años se habían creído su propia caricatura.
El Valencia ha perdido sus buques insignias de los últimos cinco años, así que es lógico que entre en la depresión PostVilla. Sin paños calientes, el Valencia no va a encontrar en el mercado el nivel que ha dejado marchar. Ellos lo saben y apuestan por jugadores de calidad media que puedan mejorar en un equipo superior. Es el caso de Soldado o de Aduritz. Un intento de hacer un Villa 2.0, porque la verdad es que son delanteros con buenos números en equipos modestos, preparados para dar el salto a un equipo superior. El encontrar un talento como Silva va a estar más complicado. Le van a dar galones a Mata como jugador franquicia, pero claro, el asturiano tiene gran llegada, pero no la claridad de juego del canario. Están a la espera que Joaquín dé el paso que no ha dado en toda su vida, aunque para mí el faro que necesita Emery está en Banega, y que mantenga el nível del final de la temporada pasada. La pérdida de Silva puede tentar al míster a convertir al argentino en mediapunta, cuando yo creo que mueve mejor al equipo desde la posición de cinco.
Muchas dudas por otra parte ofrece la defensa, pues ya el año pasado fue una línea justita y falta de calidad individual y éste han perdido a Alexis y Marchena. Cuesta confiar en un Valencia grande sin ser sólido atrás.
Sio e Valencia se ha reinventado esta temporada el Sevilla debería haberlo hecho. Los estertores del Juandesistema no parece suficiente para mantener el equipo donde debiera. El varapalo de quedar fuera de la Champions debería hacerles recapacitar sobre las necesidades del equipo. Porque seguir con este sistema partido donde Zokora y Romaric juegan juntos y los cuatro de delante van a lo suyo está caduco. Sí, conocemos la pegada de Fabiano, la verticalidad y rapidez de Navas y el desborde de Perotti, pero por favor, un tío capaz de darles un pase en el centro del campo. Claro, han vivido un lustro del balón largo a Kanouté, que se han olvidado de cómo sacar el balón desde atrás. Un tal Cigarini es el tío que han fichado para que ponga criterio en el centro del campo, y se tiene que destapar como muy bueno (sonaron Granero y Valero antes que él, así que es uno poco choooofff) para poder reconducir las necesidades del equipo de Álvarez, entrenador que vuelve a estar en la cuerda floja, como Jiménez. Claro, se quedó exclusivamente por ganar un partido (final de Copa) y ahora se dan cuenta que tampoco tiene demasiadas ideas.
Otro interino que se quedó en un banquillo de éxito es Garrido con el Villarreal. Con el mister del filial volvió a ser el equipo de Pellegrini que tanto nos gusta y que se había desnaturalizado contra pronóstico con Valverde. El fichaje de Borja Valero es muy submarino amarillo.
Una cosa que abunda este año, quizás debido a los pocos dispendios económicos, es la continuidad de muchos proyectos. Así podemos ver los equipos de Lotina, Caparrós, Pochettino, Michel, Preciado o Camacho que aunque hayan perdido a jugadores referenciales en la mayoría de los casos (Soldado, Pedro León, Luís Filipe, Pareja…) pero aspiran a crecer como equipos.
Casos curiosos son los del Mallorca que el año pasado quedó a un tiempo de descuento de entrar en Champions, pero que por temas económicos no va a poder ir a Europa, y Manzano se fue en busca de un banquillo de prestigio sin encontrar ninguno libre. En su lugar llegó Laudrup, que gustó en Getafe, pero que parte de su motivación era seguro seguir en Europa. El Espanyol como siempre es un sinsentido, porque cuando se da la oportunidad de haber fichado bien (quedarse con Osvaldo, el fichaje de Sergio García…) para incomprensiblemente vender a sus mejores jugadores a precios ridículos . El Athletic mantiene jugadores que de no ser por sus idiosincrasia ya hubiesen ido a buscar pastos más importantes. Fernando Llorente y Javi Martínez, campeones del mundo, son dos estilestes extraordinarios para un equipo de media tabla. A Caparrós se le debería empezar a exigir más que el décimo puesto.
Por la parte baja llama la atención la cantidad de equipo que apuesta por un fútbol nada amarrategui. El Sporting de Preciado marcó el camino (también lo siguió el Tenerife de Oltra, aunque con peor suerte) y a esa senda se unen el Zaragoza, el Almería de Lillo o la Real Sociedad. Ente los recién ascendidos nos congratulamos contar con Anoeta de nueve en primera, pues la Real es un histórico que da lustre al campeonato. El Hércules fichando jugadores mediáticos y una delantera que hace seis años sería temible en Champions va a hacer ruido. El levante sí parece más cenicienta.
Paso a hacer de pitoniso y creo y espero que aunque la liga será cosa de dos, no será tan “liga escocesa” como el año pasado. Mi apuesta es que el Barça gana esta liga con facilidad inusitada. El Madrid de Mourinho es proyección es muy probable se deje empates tontos (sobre todo fuera de casa) Veo a los de Guardiola con un colchón estable ya en enero que les permitirá administrar la ventaja, aunque sea cayendo irremediablemente en el Messisistema . Quizás el Madrid en la segunda vuelta esté más conjuntado y sea mejor equipo, pero más allá de CR7 tampoco tienen jugadores que te hagan ganar los partidos solos en partidos que no alcacen un nivel competitivo.
El Atlético de Madrid va para tercer puesto… Mmmm, yo creo que no. Mi pensamiento es que este año se estrella y nos vamos a encontrar con un bajón postmundialista de Forlán y la desgana de Agüero. Al final va a ser un problema. En cambio confío en que el Valencia va a crecer sin Villa y Silva y ojo, lo veo incluso cerca del Madrid hasta las últimas jornadas (si los blancos se despistan con la Champions) y les pueden pelear el subcampeonato. Y una sorpresa para la cuarta plaza de las que nadie espera. Mi apuesta personal es el Athletic de Bilbao con el último servicio de sus campeones del mundo. Sevilla, Villarreal, Atleti y otros como Getafe o Málaga va a estar pujando por la Uefa y para el descenso, aparte del Levante que tiene muchos números, abogo por dos equipos que llevan tiempo haciendo las cosas mal como el Racing o el Deportivo. aunque no hay que obviar el gafe de Sergio García. EN junio pasamos cuentas.

domingo, septiembre 5

EL RANKING MÁS COMPLICADO NUNCA HECHO

Pues sí, vamos a intentar poner en orden todas las películas de Woody Allen. Es solución más que complicada y totalmente subjetiva, por lo que es probable que la lista no sea del gusto de todos e incluso yo mismo cambiaría películas de orden en un futuro próximo. Bueno, vamos a intentarlo, en orden descendente:

Bananas
El Dormilón
Un FInal Made in Hollywood
Todo lo que siempre quiso saber sobre el sexo y nunca se atrevió a preguntar
Granujas de Medio Pelo
Toma el dinero y Corre
Cassandra's Dream
Interiores
Alice
La última noche de Boris Gurchenko
Historias de Nueva York (Edipo Reprimido)
Comedia Sexual de una noche de Verano
Recuerdos
Poderosa Afrodita
Conocerás al hombre de tus sueños
Scoop
Vicky Cristina Barcelona
Otra Mujer
Celebrity
Melinda y Melinda
Todo lo demás
Si la cosa funciona
La Maldición del escorpión de Jade
Sweet and London
Zelig
La Rosa Púrpura del Cairo
Todos dicen I Love You
Broadway Danny Rose
Días de Radio
Match Point
Desmontando a Harry
Balas sobre Broadway
Sombras y Niebla
Hannah y sus hermanas
Misterioso Asesinato en Manhattan
Delitos y Faltas
Maridos y Mujeres
Annie Hall
Manhattan

Ufff, Treinta y nueve títulos, del que solo queda fuera September, la única peli de Allen que no he visto. Repasando uno se da cuenta de cuanto odio al Allen primerizo, que de los últimos diez años solo Match Point está en una posición loable, pero solo dos, a lo sumo tres no han estado a la altura Alleniana. Que sus películas Bergmanianas me parecen plomizas, y que la suele fastidiar cuando toca la magia. Sitúo su época de oro la sitúo entre 1985 y 1995, con las excepciones de sus dos obras maestras anteriores, y que por primera vez pongo a Manhattano por delante de Annie Hall en mi predilecciones. Cada año, iremos actualizando.

domingo, agosto 22

ORIGEN

A Pesar de que no me ha pedido que no lo haga lo voy a hacer. opinión personal e intransferible sobre Origen. Daré mi opinión antes de empezar a leer cosas de la peli y con múltiples spoilers y desenlaces. Advertido queda todo aquel que quiera seguir leyendo sin haber visto la película
Y hoy no me pregunte por los trailers que un poco más y me pierdo la (innecesaria) escena de flashback con la que empieza la película.
He de reconocerlo: Nolan me tiene ganado. Todavía estoy esperando una película suya que no tenga interés o resulte fallida. Pero la verdad es que hasta ahora su filmografía me parece impecable y de una coherencia brutal. Empieza co el cine independiente con un vistosísimo ejercicio de estilo como es Memento, que se convierte al instante en film de culto. Insomnia es su película menos conocida aunque quizás sea la más definitoria de la marca Nolan: Thriller en estado puro, con personajes ricos y el sentimiento de culpa como motor de la película. A partir de aquí a algún iluminado se le ocurre darle la franquicia de Batman para relanzarla y a fe que lo consigue: primero con Batman Begins que a pesar de ser irregular y de tener un final demasiado de opereta (quizás por ello es su película menos conseguida) marca las bases de un intersantísimo Bruce Wayne y el estilo del nuevo hombre murciélago, dando en la clave en el giro hacia el género más noir. Y del caballero Oscuro qué hablar, film capital en el cine de superhéroes tratados de de manera adulta y con una riqueza en personajes, situaciones y profundidad en sus intenciones pocas veces vistas en los films-espectáculo. A la franquicia de D.C. va alternando otros proyectos personales (aunque sus pelis de Batman terminan siendo tan personales como otras) El truco Final, o The prestige, una historia de magia mezclada con ciencia ficción, y esta última Inception (lo siento, pero odio el nombre en castellano. Origen. ¿Origen de qué? El origen de una idea… sí es estúpidamente genérico. No sé si Inception tiene traducción, debería ser algo así como “Intracción” o Implantación, que al menos suena a algo mas específico que el nombre que le han puesto) que trata sobre contrabandista del mundo de los sueños (¡!)
Inception parte de una idea muy sugerente: personas capaces de adentrarse en los sueños de la gente y así extraer información o, en el caso de la película, implantarla en el subconsciente. Sí, sé que no es el súmmum de la originalidad como se ha vendido a priori y encontraremos varios ejemplos referenciales (a mí me recuerda poderosamente a planteamiento de Matrix por la coexistencia de dos mundos, en aquel virtual, en este onírico) Pero vamos, ya nos gustaría que todas las películas estrenadas en verano, plagados de remakes, secuelas y adaptaciones tuvieran ideas tan interesante.
Porque nunca debemos olvidad que Inception nace como blockbusters. Con un presupuesto enorme su principal pretensión es entretener al espectador, así que es de agradecer que Nolan tenga ínfulas creativas, que debido al éxito del Caballero Oscuro le han permitido tener la libertad para no tener que pagar peajes comerciales, y eso que disfrutamos los demás.
La película se divide en dos partes. Después de un inicio que no resulta tan fascinante y atrayente como debiera, la película arranca de verdad cuando el turista, ken Watanabe, decide reclutar al equipo de Coob para que les realicen un trabajo. No deja de ser curioso y liviano el macguffin que mueve toda la película. La implantación de la idea a Cillian Murphy que debe dejar la empresa de su padre. O sea, todo el espectáculo que nos espera se debe a una simple disputa financiera.
Esta primera parte sirve para que nos vayamos enterando, de la mano de la neófita arquitecta, de todo el entramado necesario para la Inception y de cómo funciona la industria del sueño. Nos sirve como clarificadora hoja de ruta para el reparto de papeles del equipo y además nos deja imágenes muy atrayentes como el paseo de la arquitecto por París, o todas las referencias al pasado de Cobb.
Si hay algo que hace bien Nolan es que todos sus proyectos, aunque sean de calado comercial los personajes tienen una profundidad inusitada. Desde el sentimiento de responsabilidad de Bruce Wayne, al indescifrable pasado del asesinato de la mujer del protagonista de Memento, o el sentimiento de culpa de Al Pacino en relación a su compañero. Inception no es una excepción. O sea, podríamos encontrarnos ante un tábula rasa como el Sr. Anderson de Matrix, pero en este caso Cobb tiene una historia detrás, una gran historia que incidirá sobremanera en el comportamiento del personaje y en el desarrollo de la película. Y es algo de agradecer porque enriquece la trama y la hace más atractiva, más allá del viaje por los sueños y del espectáculo visual. Las aportacones de Mal tienen un aura de tragedia malsana ( a lo que contribuye la interpretación de la Cottillard) y la información está lo suficientemente bien dosificada como para mantenernos atentos constantemente. Quizás sí se podía haber profundizado más en el resto de personajes, que no dejan de ser arquetipos (especialmente el segundo de Cobb, que debe ser el personaje más plano de todo el film)
La segunda parte de la película es propiamente la misión de crear la Inception en la presa, y hay que decirlo, es un espectáculo intensísimo de primer orden. Más de una hora y media sin freno que no tiene desperdicio alguno. Lo que valoro de Inception es, atención, su CLARIDAD. Exacto, se ha impuesto la corriente de que Origen es una película difícil de entender y extremadamente complicada. Yo pienso lo contrario. Complicada es Carretera Perdida. Origen es una película enrevesada, pero mantiene un narración perfecta, alternando cuatro niveles de sueño, cada uno diferenciado de manera geográfica y con su propia dilatación temporal. Sí, suena desquiciante, pero el montaje de Nolan hace que, estando mínimamente atentos, no te pierdas en ningún momento. Por mucho que una caída desde un puente de una furgoneta dure lo mismo que un asalto a una fortaleza nevada. Ahora, que sea un logro que un espectador tenga que mantener la atención todo el metraje no deja en muy buen lugar a dicho espectador.
Lo mejor en este punto es dejarse llevar por el vertiginoso viaje entre sueños que te mantiene en vilo, porque si reflexionamos vamos a encontrar fallos de coherencia interna, cierto. Además, hay algunos pasajes que parecen más de cara a la galería, como la escena de acción entre paredes o el espectacular pliegue de una ciudad sobre sí mismo, momentos maravillosos de FX sí, pero que tampoco tienen una importancia narrativa más que lucir en pantalla.
Igualmente yo a la película le acuso que teniendo como tiene una ventana abierta al mundo de los sueños nunca abrace ningún momento onírico y surrealista. Algo que se salga de lo usual (como ese tren que aparece no se sabe de donde en mitad de una ciudad) Nolan se las apaña para que todo lo que la gente sueña se ajuste a su puesta en escena, ya saben el thriller moderno, lo que le da coherencia formal a la película, pero resta sensación de asombro. Solo la fortaleza nevada del tercer nivel se sale un poco de los patrones, pero teniendo posibilidades infinitas que da un poco pobre (vamos, el paraíso que se construyeron Cobb y Mal durante x años es una urbe como Nueva York o… Gotham. Poca fantasía que tenían los muchachos)
Puestos a hablar de los actores ya que hacer un alto en Leonardo Di Caprio. Reconozcámoslo, todos le hemos tenido manía en algún momento a Di Caprio. Y de manera injusta. Repasando su carrera nos damos cuenta que desde su maravilloso papel en ¿quién ama a Gilbert Grape? Nos encontrábamos con un prometedor actor, y lo iba refrendando en proyectos de calado independiente. Luego llegó Romeo y Julieta (en una versión nada tradicional) y claro está Titanic. Tampoco vamos a acusar al muchacho por protagonizas una película destidada a ser un clásico nos pese a quien nos pese. Y ese actor prometedor se transformó d ela noche a la mañana en ídolo de jovencitas y portada de Superpor y claro, todos le cogimos una tirria insoportable, a pesar de que seguía haciendo proyectos interesantes, con más o menos acierto (la Playa, Celebrity…) Por suerte nuestos prejuicios no lo tienen directores de peso y Di Caprio siguió trabajando para los grandes, como Spielberg y especialmente Scorsese, del que ha reemplazado a De Niro como su actor fetiche. Estos dos últimos años ha dado un salto de madurez y desde Infiltrados y especialmente Revolutinary Road ya no le vemos como el actor con eterna cada de niño, si no que nos lo podemos creer en todo tipo de personajes. Aquí la verdad es que se luce con pasmosa facilidad en todas las escenas con Mal, y cada vez que tiene que hacer de hombre torturado.
El resto de reparto no le va a la zaga, porque Inception tiene un papel notable. Marion Cottillard construye un personaje enfermo mentalmente y sus apariciones dan una sensación de intranquilidad y mal rollo conseguido. Del resto destaca Ellen Page, como la actriz más prometedora del momento. El que está un poco desaprovechado es Gordon Lewitt (ojo, que suena como sustituto de Heath Ledger para hacer de Joker en Batman, y yo al menos le veo el parecido) que es mejor actor que lo que muestra en el film pero apenas tiene momentos para lucirse, pues sus momentos son para lucimientos de los efectos correspondientes. Y por supuesto los secundarios de la ciudad gótica. Ken Watanabe tiene una presencia imponente, y Cillian Murphy da ese aire a “bicho raro” que siempre otorga un doble sentido a sus personajes. Y por supuesto, Michael Caine, como en las últimas películas de Nolan, aunque aquí apenas pase de cameo.
Así que sí, Nolan lo ha vuelto a conseguir. Los que están esperando que se la pegue por pretencioso y ambicioso se habrán quedado con las ganas. De nuevo ha cogido una historia fantástica, la ha pasado por su prima de thriller moderno y con pretensiones desmedídas para el tipo de cine que se le supone ha vuelto a salir airoso con un film espectacular e intenso, claro y ambiguo a la vez. Entretenimiento inteligente, en definitiva. Chapeau mr. Nolan.

domingo, agosto 15

FLASHFORWARD

Se creían el nuevo Lost mientras se convertían en la nueva Héroes. Y como esa frase es tan buena para definir FlashForward lo podíamos dejar ya aquí. Pero como seguramente no cobraré si no hablo algo más vamos a pasar a analizar la serie que (con el permiso de V) ha sido el gran fiasco de la temporada.
Flashforward se había autoimpuesto unas demenciales pretensiones, imponiéndose directamente el título de sucesora de Perdidos, ni más ni menos. No era un reto, sino una verdad absoluta e incuestionable que venían a llenar el corazoncito de los miles de fans de Lost, que veían como los sucesos de la isla terminaban esa misma temporada. Incluso para ello contaban con los carismáticos Charlie Pace y Penelope Widmore entre sus filas y un argumento especialmente sugerente: Toda la humanidad, durante dos minutos y diecisiete segundos tienen un desvanecimiento y en ese instante contemplan una visión de su futuro, seis meses después.
La verdad es que el piloto responde por completo a las expectativas. Tenemos al sempiterno FBI, cuyos agentes van a ser los protagonistas, y acompañados de un reparto de los más global, que en el momento del apagón deja inquietantes interrogantes: desde el mosaico que contempla Marc Benford donde se supone hallará respuestas, hasta otros más mundanos pero igualmente interesantes: La lesbiana que aparece embarazada, la esposa que aparece con otro hombre, áquel que está con su hija dada por muerta en Afganistan, incluso el que no tiene visión alguna de su futuro (que equivale a que estará muerto por entonces) Quizás se puede achacar lo rápido que todo el panorama mundial acepta sin fisuras la visión de manera ineludible, pero la verada es que hasta el cliffhanger final F.F. ha marcado los puntos para dejarnos los dientes largos.
Vale, ése fue el último capítulo bueno.
Ahí va mi tesis (otra) sobre Perdidos (cualquier excusa es bueno para volver hablar de Perdidos) Lost funciona porque te engaña. La serie tiene una estructura vistosa donde se entrecruzan los momentos de la isla, junto a otras líneas narrativas donde seguimos a sus personajes y conocemos sus motivaciones. Y ahí está el engaño. Porque los misterios de la isla son los que te mantienen clavado al asiento, pero mientras te vas empapando de los personajes hasta el punto final que te es más importante e destino de los mismo que las burdas resoluciones de las tramas que te engancharon al principio. No estoy de acuerdo en la frase actual de “Perdidos es una serie de personajes” Nah, una serie de personajes es Six Fee Under o Treme. Aquí todos los protagonistas son tópicos y se las ingenian paa que haya un expectro amplio de raza, sexo y edad, y para que los personajes implicados no tengan vidas aburridas y den juego en los flashbacks (un médico, soldado, matón, forajido, estafador…) Pero a la postre tras seis temporada siguiéndolos el destino de los personajes sí terminan importándote.
Esta diatriba sobre Lost viene al caso porque parece que hasta sus emuladores se han creído la mentira. Basta con tener un cliffhanger cada capítulo y listo. Da igual lo que pase en el capitulo que con engancharlos al final es suficiente. Y claro, al final de igual porque a nosotros nos la trae al pairo los personajes.
Da igual el policía exalcohólico, el padre con un hijo autista, el médico que se iba a suicidar o la japonesa que vio a su gran amor. No nos importa nadie, y no parece que haya mucho interés en que nos preocupemos por ellos. Mas bien al contrario que la cara de cordero degollado que me gasta Joseph Fiennes durante toda la serie da bastante grima y le cojamos bastante repelencia. Si, sigue con el recurso de la sorpresita de los últimos veinte segundos pero eso le dura tres capítulos a lo sumo, porque el resto del espisodio no tiene ninguna incidencia. No pasa de postular a los personajes en la dirección que marca su futuro y poco más.
Además éstos no paran de comporarse como idiotas. Vale que en las historias temporales debemos aceptar las paradojas como algo inevitable. Aquí la más comentada es la de que la gente ve su futuro como si no lo supiesen, en lugar de verse a ellos mismos sorprendiéndose o afirmándose en estar viviendo lo ya visto. Son en fin, peroratas de los viajeros en el tiempo. Pero lo que irrita de verdad es que ningún personaje hace por cambiar el plan establecido. Todos dan por bueno que el futuro está escrito y no se puede hacer nada más que quejarse del mismo , o quejarse de que no haya llegado aún. A pesar de la paliza que da Dimitri por su supuesta muerte en ningún momento coge los toros por los cuernos para evitar que éste ocurra (solo bastaba con irse a la otra punta del mundo y alejarse de su compañero durante un año)
Porque ésta es otro de los elementos que van a enterrar a los personajes. El dramatismo barato del que va a hacer gala es considerable. Tenemos al matrimonio que se ha visto separado para entonces, pero ellos niegan la posibilidad e insisten una y otra vez en su amor y que no ocurrirá. Al que no ha tenido F. F. mientras su novia le había visto en su boda. El médico que se va a Japón a buscar a su gran amor, todavía desconocido, pero que el destino le ha señalado. O aún peor, aquel alcohólico que recupera a su hija muerta para descubrir, oh no, que ella se ha vuelto alcohólica también (puaj!!!) Sensiblería barata que hace que nos alejemos todavía más de los protagonistas. Empatía zero.
E interés zero, porque la trama no avanza de ninguna manera. Ocho/diez capítulos después estamos en el mismo sitio de la investigación que en el piloto. Cero respuestas sobre el papel que se supone va a tener Lloyd simcoe y Simon Campos, cero avances sobre el porqué del apagón, la aportación de Somalia o el mencionado D. Gibbons. Ya no es que te den información a cuentagostas y que la trama avance a paso de tortuga ¡es que no hay intención de que avance! Que los personajes ya están prefijados para Marzo y no hay que moverlos para nada.
Y claro, si sumas las expectativas con lo que nos estaba dando la serie habemus fiasco del gordo. Tanto que en una decisión sin precedentes la series se va a tomar un parón de tres meses ¡para aclarar ideas! Esperpéntico es decir poco. En estas el guionista principal, David S. Goyer, se largó a la francesa y les dejó el kilombo a otros.
En la vuelta todo el mundo coincide que la serie mejora enteros. Seguramente es verdad, pero como mucho llega a ser una serie convencional. Mejora porque en lugar de enfocar el por qué del apagón (y toda la patraña con Dominic Monagan y su coleta sintiéndose culpables, resulta que lo único que habán hecho era hacer un experimento a la vez… pues vaya) ahora se ponen como objetivo hacia final de temporada algo más que llegar al minuto del flashforward. Dibujan la posibilidad de que en el horizonte pueda haber otro apagón, y Sí, la serie se llena de gente de dobles intenciones, agentes dobles y triples y una organización conspirativa que debe ser la primera vez que sale en una serie americana (y hasta cinco malos principales van pasando por la serie uno detrás de otro) Es posible que en efecto sea más dinámica y menos coñazo, pero tampoco nada del otro mundo porque a esta alturas poco importa lo que está pasando ya en la serie (además el parón ha quieta el único momento que nos quedaba como era el hecho que el momento del Flashforward debía pasar el día de la season finale) La puntilla definitiva es el no-asesinato de Dimitri al que todos nos agarrábamos con único punto de interés, que es una decepción y un tortazo para la premisa “el futuro está escrito y no se puede cambiar” (aunque lo subsanen medianamente de manera rocambolesca en la final season)
El último capítulo no está mal, que después de todo llevaban 21 capítulos esperándolo, con Bendford enfrentándose a los tipejos esos que salían en el flashforward y el resto cumpliendo mejor o peor el destino que se habían marcado. Además, a pesar de saberse liquidada, se marcan un final abierto con otro nuevo flashforward (sí, el que se supone tenían que impedir, pero bueno) y con Bendford desaparecido aunque su hija garantizaba su vuelta en el futuro.
Pues mi visión del futuro me dice que esta serie no vuelve ni por asomo. Puede que haya muchas series de nivel bajo como ésta, pero ninguna que venía con tantas pretensiones como F.F. Aburrimiento, actores horrorosos y personajes deslucidos. No tienen que comer guisantes para parecerse a Lost.

domingo, agosto 8

7

Raúl González Blanco deja del Madrid. Con el ocaso del siete blanco en los últimos años es posible que hayamos perdido la perspectiva de lo importante que es este acontecimiento. Puede que de un tiempo a esta parte la figura de Raúl se haya conventido en una caricatura de sí mismo, casi un frki con sus churrigoles y sus carreras hacia ninguna parte que provoca dentro del madridismo y del futbol en general un continuo debate. Olvidando por lo general que hubo un tiempo que no había lugar para el debate y sí para la unanimidad ante el que ha sido, que yo haya conocido, el mejor futbolista español de todos los tiempos. Es bueno recordarlo ahora que parece una alivio que deje la casa blanca.
Raúl debutó con 17 años en el primer equipo dela mano de su máximo valedor, Jorge Valdano. Todos recordamos aquel partido , en que el pipiolo se hartó de fallar goles clarísimos y el posterior gol contra el Atlético de Madrid. A decir verdad su primera temporada la recordaremos por su estreno y eclosión, pero lo que parecía un proyecto de buen futbolista tampoco daba signos de convertirse en lo que se convirtió. Sí, marcó 17 goles, que es una cifra estimable, pero plausible en un equipo que funcionaba como un reloj y donde Amavisca y Zamorano le cerraban las puertas al (1)7. Reconozco que yo por aquel entonces pensaba que mi jugador fetiche, Alfonso Pérez Muñoz, se lo iba a comer con patatas después de su lesión.
Pero hete aquí que Raúl, en la siguiente campaña, empezó a convertirse en lo que es. Tras la balsa de aceite del primer año el segundo el Madrid de Valdano se fue al carajo literalmente, con los grandes jugadores haciendo vergonzosamente la cama al míster. Así, que en ese contexto apareciese un chaval de dieciocho años y se echase en todo un Madrid la responsabilidad que no le debía corresponder mientras los Míchel, Laudrup o Luís Enrique miraban para otro lado, pues habla muy mucho de la mentalidad ganadora de Raúl.
Pero no convirtamos a Raúl en el ejemplo de los intangibles, que parece que se ha quedado en que solo ofrece esfuerzo, sacrificio, profesionalidad… Además de eso el 7 ha contado con una calidad diferencial envidiable. Uno no es solo uno de los mejores jugadores de una década porque se esfuerce mucho. La inteligencia de Raúl está en saber activar los espacios como nadie. Su facilidad para caer metros atrás, arrastrando defensas y combinando al primer toque ha abierto multitud de sistemas defensivos, porque a su vez tenía el empuje suficiente para llegar como segunda línea, y la intuición de llegar en zona de remate siempre donde acababa la jugada.
Porque tendemos a olvidar que Raúl de clase, habilidad y talento va más que sobrado. No es solo oportunismo, que parece será la imagen que nos quedara de él. Pero recordamos regates formidables dentro del área, controles estratosféricos, pases al espacio que deciden partidos, definiciones antológicas (su famos vaselina) Además mantiene una capacidad para ser importante en todas las posiciones del campo. Con Capello y Heincker jugó tirado a la izquierda (para que los pregalácticos Suker y Mijatovic tengan sitio) y con Hiddink a la derecha sin que su llegada y registros rebajasen. Además estos años se afianza su sociedad con Fernando Morientes, delantero que le viene al dente a Raúl pues hace un excelente trabajo de nueve fajándose con los centrales y arrastrando defensas y creando espacios que como mantenemos Raúl activa como nadie.
La llegada del Madrid galáctico aún va a hacer más grande a Raúl, ya que el juego combinativo sube varios enteros con Zidane, Figo, Solari, Roberto Carlos y Guti a su alrededor. El Madrid juega como los ángeles y los que asumen que el 7 no tiene calidad deberían repasar la velocidad de esas combinaciones y lo a gusto que estaba Raúl sin desentonar con los jugadores más técnicos del mundo. Lo grande del Madrid galáctico era la gran cantidad de focos de fútbol que tenía. Bien podía ser un día el Madrid de Raúl,y seguidamente el de Zidane, o el de Ronaldo cuando llegó, sin obviar “secundarios” con la clase de Figo y Roberto Carlos. Raúl se hizo grande de verdad y su nombre sonaba año sí año también para la pelota de oro. Solo la trayectoria de la selección española le privó de una más que merecido premio, pero sus tres Champions coincidieron con competiciones de selecciones donde España, como solía, no da la cara. En el 2000 Raúl fue la cara de la derrota, fallando un penalti en el último minuto. Y en el 2002 estuvo entre algodones todo el mundial y finalmente se cayó en cuartos, partido donde Raúl no pudo participar. No voy a exculpar al madridista, ya que en ninguna de las competiciones jugó al nivel que acostumbra (como todos los jugadores españoles) pero tampoco debe caerle la losa de perdedor que se la ha impuesto a posteriori.
El cúlmen de los galácticos fue Ronaldo. Del Bosque ya hacía tiempo que llevaba detrás de Morientes y pasó toda una temporada con Guti de nueve en lugar del albaceteño. Así que como era de preveer el siguiente fichaje sería un delantero centro. Y Ronaldo, aún con las lesiones que ha tenido puede haber sido el mejor delantero de la historia. Y sin duda el mejor definidor que haya existido. Pero si algo es Ronaldo es monopolizador. Es equipo juega para que Ronaldo marque. Punto. Y nadie puede decir nada porque O fenómeno cumple sobradamente. Pero el equipo pasa de tener múltiples focos de futbol a pesar a “eh, que tenemos a Ronaldo” y de ahí al Ronaldosistema hay un paso (algo parecido le está pasando al Barça con MEssi) Y Ronaldo es un delantero tremendamente egoísta. Es la antítesis de Morientes. Ni sacrificio, ni defender, ni arrastrar rivales, ni caer a bandas, ni crear espacios. Él es recibir con ventaja y definir. Punto. Y claro ¿quién ha sido el jugador que mejor aprovechaba los espacios que ya no exiten? Exacto, Raúl, que va a ser el más perjudicado por Raúl (además parece vox populi que no había demasiado feeling personal entre los dos) Raúl sigue haciendo su mismo fútbol. Bajar a combinar, conseguir ventajas, llegar al área… para encontrarse que 1.- allí hay un delantero estático que no le ha abierto ninguna oportunidad y 2.- que Ronalde va a ser la opción 1, 2 y 3 para acabar la jugada.
Con el declive de los galácticos el Ronaldosistema se va a imponer y Raúl lo acusa sobremanera. La temporada 2004-05 es, según mi criterio, la peor temporada de su carrera, donde Michael Owen con justicia mereció quitarle el puesto, pero el ya capitán blanco tenía demasiado peso en la institución para acabar en el banquillo. La 2005-06 fue igualmente horrorosa, con la salvedad que el 7 se lesionó en noviembre (cuando era pichichi) para seis meses y reapareció en menos de tres. Más que hablar de compromiso yo aquí veo una actitud egoísta, pues jugó tres meses semilesionado para no perder la oportunidad de ir el que a la postre será su último Mundial, y por supuesto su rendimiento no estaba a la altura esperada.
Además los entrenadores se habían empeñado en hacer de la virtud de Raúl un defecto. Como sabemos de su recurrente movimiento de bajar a recibir y descongestionar la circulación de balón, pues convirtamos al capitán directamente en mediapunta, pensando que así tendrían espacio los fichajes estrellas de cada año, ya sea Owen, Robinho, Cassano, Baptista o Higuaín que llegaban por esas fechas. Pero es un error, porque ponerle más hombre por delante hace que sus movimientos no generan ventajas, ya que Raúl ya no arrastra a nadie, simplemente recibe en línea de tres cuartos convertido en centrocampista cuando no tiene regate, ni conducción, ni visión para el último pase, ni disparo de larga distancia. Las virtudes de Raúl se diluyen cual azucarillo y todos los entrenadores, desde Luxemburgo a Capello, desde Lopez Caro a Luís Aragonés en la selección no hacen otra cosa que alejarlo continuamente del área.
El ocaso de Raúl va a venir precisamente por la selección. El Mundial 2006 va a ser su última participación con la selección. Las malas lenguas hablan de un Raúl egoita, que acepta muy a las malas su suplencia y que dinamita el vestuario hasta tener que jugar por decreto y caer en el partido clave. A partir de aquí, sea o no verdad, Luís toma la valiente decisión de no volver a convocar al capitán. Lo cierto es que los éxitos de la selección parecen dar la razón a Aragonés y dentro de la mentalidad colectiva empieza a ganar peso que se gana la Eurocopa (semilla del mundial) por no llevar a Raúl, cosa de la que disiento, porque si bien es verdad que Villa y Torres se habían ganado la titularidad, sí estaba haciendo números para ser convocado.
Porque con la llegada de Schuster Raúl volvió a ser delantero, esta vez junto a Van Nistelroy y ésa es la única manera de ver el auténtico estado de Raúl, que sigue siendo el jugador con llegada anticipación, con un número de goles considerable. Cierto es que ya llegado a la treintena ya no es un delantero top: sus piernas no están tan frescas como en sus años dorados y sus movimientos de llegada de segunda línea se centran en la finalización y en aprovechar el error del rival, pero le cuesta horrores pensar con la claridad que tenía cuando llegaba físicamente a tope en el área. Lastimosamente es la imagen que nos queda de Raúl en la actualidad. Sus carreras hacia atrás que habían sido arma de destrucción masiva durante lustros ahora parece un trote cochinero sin sentido, y los gestos técnicos enormes ahora parecen torpes. Incluso su mentalidad ganadora parece más motivo de mofa. Y tampoco es para ello, porque sí, siendo un jugador mucho más limitado que en su gran época y no dando la talla cuando te toca jugar contra un equipo de élite, ha estado metiendo goles hasta el último momento y sus números desde que de nuevo lo han tenido de delantero son notables.
La vuelta de Florentino y la segunda galaxia venía ya con la idea prefijada que Raúl no tenía sitio en el equipo. Y aunque Pellegrini intentase incorporarlo al equipo (de nuevo como mediapunta) al final era evidente que el siete ya no era competencia para Cr9 e Higuaín. Al contrario de los que se podía esperar el capitán ha aceptado su suplencia con una naturalidad y deportividad digna de admirar. Ahora , que medio le obligaban a retirarle ha preferido buscar una última oportunidad en Alemania. Una lástima que un jugador tan emblemático no se pueda retirar en la que ha sido su casa deportiva. Pero con el tiempo espero se hará justicia con el que ha sido la última leyenda que ha llevado el siete en el Madrid.

sábado, julio 31

BARRAS ESTRELLAS Y RESUCITADOS

No se hablan más que maravillas de la etapa de Brubaker en el Capitán América. La serie que hay que seguir. La mejor grapa del mercado. La mejor etapa del personaje… Y reconociéndole el valor de sacar del ostracismo al Capitán América y poniéndole en una inesperada primera línea mediática, la verdad es que su resurrección es bastante controvertida.
No es casualidad lo de utilizar la palabra resurrección. Por supuesto estamos hablando de la saga Otro Tiempo, con la que arranca la etapa de Brubaker y que debería hacer correr ríos de tinta por su revelación. Justo es reconocer que la saga empieza bien o muy bien, con un primer capítulo muy bueno, con el cubo cósmico utilizado de MacGuffin para dejar un auténtico e inesperado cliffhanger, como es la muerte de Cráneo Rojo por un misterioso francotirador. No tarda mucho Brubaker en colocar su marca de fábrica. Se nota que él es sobre todo un untor de género negro (como ya ha demostrado en D.C. en Catwoman y Gotham central, y en Marvel con su obra más personal, Criminal) La colección del Capi sufre pronto un oscurecimiento tanto temático como formal, convirtiéndose en una serie de espionaje más que de superhéroes, sin que el tono desentone en la colección.
Por supuesto la polémica estalla cuando descubrimos la identidad del asesino de Cráneo Rojo. Al principio creemos que juega al despiste, primero metiendo con calzado recuerdos de la II Guerra Mundial y después lanzando lo que suponemos solo pueden ser pistas falsas. Pero no. Resulta que el Soldad de invierno es ni ás ni menos que Bucky Barnes. Toma bombazo de los gordos. Y yo no puedo estar más en contra. Tocar el tema Bucky debería ser anatema para cualquier guionista. La muerte de Bucky y la hibernación del Capitán América es parte ineludible de lo que esl el Capi en la era Marvel moderna, así que tocar ahí es sacrilegio, no ya de la continuidad, si no de lo que representa el personaje. Es el equivalente a que sea un movimiento impactante que ahora se descubra que Tío Ben estaba tomando cañas, cuando es el catalizador de que exista Spiderman. Y es que Brubaker ha hecho lo mismo en todas las colecciones que ha cogido. Tanto en la infame génesis Mortal como en la “pulp” Puño de Hierro ha metido un pedazo de retcom que cambia todo lo que sabíamos del pasado de los personajes hasta ahora. Ya sea con el grupo X secreto en Krakoa, el legado de distintos Puños de Hierro o el pasado de Bucky Barnes. Y siempre que puede metiendo elementos que oscurecen a los personajes. O sea, ya no es solo que Bucky haya estado amnésico años trabajando como asesino para los rusos. Es que dejan caer, como quien no quiere la cosa que ya en la II Guerra Mundial la misión del chaval era hacer operaciones encubiertas sanguinarias. Así que se carga de cuajo la imagen del pipiola Barnes que siempre se ha tendio.
Además es un gesto bastante inmaduro pensar que por hacer a un tío más duro va a ser mejor personaje. Más bien al contrario. Porque tampoco es que hagan nada realmente extraordinario con el soldado de Invierno. Su movimiento más impactante es cargarse a un exnovio de Sharon Carter del que no habíamos hablado y de manera totalmente gratuita a Jack Monreo. Y después, cuando el tío descubre quien es tampoco mejora demasiado, dedicándose a pulular por la serie de manera ominosa, buscando venganza y justicia por igual. Bucky está en entredicho como personaje y habrá que ver si tienen un plan para él, más allá del impacto inicial.
Para que una idea tan execrable haya tenido éxito, justo es de reconocer que se lo han tenido que trabajar. La factura de la serie es muy buena, eso hay que reconocerlo, incluso los que estamos en contra del argumento principal. Buena parte de la culpa la tiene Steve Epting, dibujante que parecía que se iba a quedar en el montón (había estado en los Vengadores de Busiek, que a la postre ha sido cantera de Epting, Inmonen o Ivan Reis) pero que ha dado un salto de calidad. Se ha pasado a la referencia fotográfica y su trabajo ha ganado y mucho en detallismo. Además sale airoso de las coreografías de acción con el Capi, que siempre son difíciles de ejecutar. Incluso el oscurecimiento que tiene su dibujo va a las mil maravillas con el tono de la serie. Aunque está por ver si esto ha sido un recurso del dibujante o viene del editor, porque los número dibujados por Perkins, sensiblemente inferior, mantienen la misma homogeneidad cromática. Si al buen hacer de Epting le sumamos además que los flashbacks de la IIWW están dibujados por Michael Lark a.k.a. el hijo bastardo de Mazzuchelli, pues podemos corroborar que el apartado gráfico es más que solvente.
Además hay que reconocer que a pesar de los retcom irritantes Brubaker demuestra ser un guionista hábil dosificando el suspense: las revelaciones están conseguidas y son importantes, siendo fluidas sin que dé la sensación que se te oculta información de manera gratuita. Además hemos de admitir que el guionista ha hecho los deberes en relación al Capi. Lo demuestra las apariciones del Nómada o el Halcón, la utilización del cubo Cósmico de IMA en la trama y la recuperación de viejos personajes como son los Invasores (respetando su estatus actual) o utilizar personajes made in Gruenwarld de manera satisfactoria como es el caso de un muy conseguido Calavera o Pecado, creando una pareja a lo Asesinos Natos bastante divertida.
Seguramente la aportación más positiva al vengador abanderado (obviando al plomizo del soldado de Invierno) sea la figura de Lukin. La verdad es que el personaje no podía empezar con peor pie, cargándose al villano por excelencia de la serie (y ya recibes con ceja escéptica que la nueva invención del guionista se cargue lo establecido para demostrar lo bueno rival que va a ser) Pero no, porque está escrito con los suficientes matices para que terminemos empatizando con el ruso. Es más un hombre de negocios oscuros que un villano al uso, y siempre da la sensación que está metido en algo que le va grande y lidia con ello como puede, encontrándose más a gusto en la sombra y evitando en la medida de lo posible el enfrentamiento directo. Sus dudas se ven confrontadas con la ambición de poder que le subyuga el cubo cósmico, cual anillo de poder. Finalmente la relación que va a entrelazar a Lukin y Cráneo promete mucho para el futuro de la colección. Una buena adquisición para la leyenda viviente.
Y precisamente leyenda es una palabra que le va bastante grande al Capi de Brubaker. Porque ya desde el primer capítulo nos vamos a encontrar a un Steve Rogers taciturno y con constante cara de palo. A medida que se vaya esclareciendo la trama de Otro tiempo y poniendo en entredicho todo lo que ha creído hasta ahora su estabilidad mental va a peor y en ocasiones se comporta como un desequilibrado dejándose llevar por los impulsos y actuando de manera precipitada. Vale que argumentalmente pude entenderse, pero está lejos, lejísimos del espíritu de superación icónico que debería representar el personaje.
Del resto, Sharon Carter a mí es un personaje que nunca me ha entusiasmado (porque antes de la resurrección de Bucky estuvo la de Sharon en la etapa Waid, que fue poco más o menos) Nunca deja de ser la típica chica dura que anda por Shield. Furia sí está bien escrito, con esa dualidad que le hace ser director general por un lado y viejo amigo del Capi por otro. Pero por cuestiones editoriales deja la serie en mitad de campaña. Por el otro bando, además de Lukin Cráneo Rojo cumple sobradamente con sus discursos filonazis, y sus discusiones en la cabeza de Lukin son interesantes y destaca poderosamente la personalidad de Caravela, obstinado en mantener el legado de Cráneo en lo más alto.
En definitiva como pueden ver la nota podría ser alta, porque hay muchas cosas que me gustan de la colección. Por eso me irrita más que se haya buscado directamente la vía más rápida para llamar la atención con un argumento que injustificable a todas luces, del que le va a costar remontar el vuelo, considerando lo que hemos visto de Bucky hasta ahora, y el futuro que sabemos le espera en breve a Steve Rogers. Pero no adelantemos acontecimientos.

sábado, julio 24

IRON MAN II

A Pesar de que no me ha pedido que no lo haga lo voy a hacer. opinión personal e intransferible sobre Iron Man. Daré mi opinión antes de empezar a leer cosas de la peli y con múltiples spoilers y desenlaces. Advertido queda todo aquel que quiera seguir leyendo sin haber visto la película.
Iron Man2 ya no puede ser una sorpresa como lo fue en su día Iron Man. Hay que pararse en lo buena que fue la primera película de la franquicia, cuando la verdad era una película para esperar poco o nada. Pero con un guión inteligente, un aspecto visual impecable y unos actores en estado de gracia consiguió la que bien puede ser la película más redonda que ha hecho Marvel. Así que las expectativas que levanta Iron Man 2 están plenamente justificadas y hay que apechugar con ello. Favreau lo hace sí, y mantiene los mismos signos de identidad que en la primera parte: diálogos mordaces y divertidos, personajes perfilados y muy carismáticos, especialmente su protagonista, y espectacularidad cuando tiene que haberla. El problema es para los que quedemos maravillados de la primera película que quizás esperamos algo más.
Y es el problema porque efectivamente, nos quieren dar ese algo más y a lo mejor se quiere abarcar en esta película demasiado. No es fácil sintentizar el argumento de Iron Man: ¿es Látigo Negro su enemigo? ¿O lo es Justin Hammer o el ejército americano? ¿La película traslada la Guerra de las Armaduras o el alcoholismo de Stark? ¿es una segunda parte o es una precuela de la película de los Vengadores? Pues es todo eso y más, así que como puedes imaginar la película tiene muchos flancos por luchar y no en todos triunfa.
Tony Stark, más estrella mediática que nunca tras la confesión que cerraba la última película, comienza Iron Man II con muchos puntos que lidiar: Un Ivan Danko sediento de venganza por el trato de la empresa Stark a su familia, el gobierno de los Estados Unidos y Justin Hummer, su máximo competidor, exigiendo que el poder armamentístico de Iron Man sea gubernamental y por si fuera poco, la placa pectoral que le salvó la vida en su momento anda contaminándole la sangre y poniendo en serio riesgo su vida.
Esto último va a ser el motor de la historia, ya que Tony, consciente que el tiempo se le acaba y no acaba de encontrar la deseada cura se vuelve un poquito más irresponsable de lo que ya de por sí acostumbra. Una lástima porque el equilibrio al que llegó Stark entre el desefandado playboy y el héroe estaba muy conseguida. Aquí da la sensación de que por momentos Tony Stark deja ese punto de heroicidad y es más una caricatura de sí mismo en ocasiones. Este cambio de rumbo conlleva que el personaje vaya dando vaivenes, con acierto desigual. Dentro de lo bueno la escena de Mónaco, donde no es complicado imaginarse a este Stark conduciendo él mismo un Fórmula 1, y se produce el ataque de Látigo Negro, el más espectacular y conseguido de la película (aunque el enemigo tenga un aspecto visual penoso, aunque no sé sabe qué pesa más, si el diseño cutre de Látigo o lo hortera que es Mickey Rourke)
Pero a la vez nos deja algunos momentos tirando a bochornosos, como es el cumpleaños de Tony, que tratan con una ligereza vergonzante un tema que sabremos será dramático en la vida de iron Man como es su alcoholismo. EL grado de irresponsabilidad y el posterior enfrentamiento con Jim Rhodes es de un simplismo que convierten la escena en lo peor de toda la franquicia. Sí, sé que utilizan esto como excusa para que Rhodes pueda decidir llevar su armadura (Maquina de Guerra) al congreso estadounidense, pero parece una salida demasiado fácil y evidente.
A partir de aquí, con la aparición de Nick Furia la película se convierte en la precuela de los Vengadores. En verdad el desarrollo es muy parecido a la anterior para ser sinceros. En el nudo parece que no pase nada, mientras el rival de Stark (Obadiah Stane en la primera, un desquiciado Justin Hammer en ésta) va tejiendo sus planes y Tony se dedica a utilizar su genio si no para construir una armadura como entonces sí para saber como salvar su vida. Pero igual que allí eran los mejores momentos del film con un aspecto visual impecable, aquí entiendo que para los no puestos en Marvel se pueda hacer farragoso. Sí, los guiños a Shield, al escudo del Capi y a la Viuda Negra son divertidos, pero la relevancia en la trama interna de la película es escasa. ¿Cómo se explica si no el papel de Natasha en esta película, meramente de relleno, si no es para ser parte de los Héroes más poderosos de la Tierra?
La verdad es que doy la sensación de estar siendo demasiado duro con la película cuando el realidad el resultado es satisfactorio. Porque Iron Man II se sigue beneficiando del carisma casi ilimitado de un personaje principal, que lejos de terminar siendo un sosainas sigue manteniendo intacto su pose, su ironía y su flema , lo que es de agradecer. Además toda la película es muy desinhibida, con diálogos buenos y eficaces y un muy buen ritmo, rápido y fresco sin parecer precipitado. En cuanto a la acción no se puede decir aquello de más es mejor y cuando se precipita el esperado clímax final, donde las armaduras ideadas por Danko se vuelven contra todo el mundo como era de preveer, volvemos a un final de tíos de hojalata contra tíos de hojalata que sí, es espectacular, está bien rodado y tiene sus momentos, pero no deja de ser de lo más aburrido. Igual para la llegada final con Látigo Negro, enfundado como no en otra armadura, igual que Stane. Y la verdad a la postre se agradece que lo liquiden con mayor facilidad que la esperada.
Robert Downey Jr. Es Tony Stark. No hay otra descripción. Este es uno de esos casos en que un actor da con el personaje que amalgama todo lo bueno que puede ofrecer. Esa pose chulesca sin ser desagradable, esa hablar a la gente por encima del hombro y seguir pareciendo simpático, esa ironía carismática. Diablos, si hasta cuando hace de Sherlock Holmes parece el hermano Stark perdido. EL resto del reparto también está a buen nivel. Gwyneth Paltrow sigue siendo Pepper Pots y aquí está más simpática que en la anterior película, teniendo que mostrarse más histérica en ocasiones. Don Cheadle suple a Terrence Howard como Jim Rhodes, y aunque lo considero mejor actor, creo que Howard daba mejor el porte de oficial impecable. De las nuevas aportaciones Justin Hammer está divertido pasado de vueltas, y sus momentos con Danko terminan siendo cómicos (en el buen sentido) pues da la sensación que el ruso está a punto de arrancarle la cabeza en cualquier momento. Mickey Rourke hace una de esas actuaciones que acostumbra estos años, que supone su resurrección, aunque a mí no me entusiasma. Como siempre construye un personaje desganado e indolente, que las ha visto de todos colores y ya le da igual (vamos, un Mickey Rourke de la vida) Pero al menos no le da tiempo a convertirse en el tipo villano histriónico con el que acaban las películas de superhéroes. Y por último Scarlett Johansson pues solo ofrece palmito y pose, pues está encasillada en la actriz atractiva de la actualidad y poco más.
Acabando. Una buena película pero un pasito hacia atrás, contando lo buena que fue Iron Man. Y eso que las pelis Marvel por lo general mejoran en la secuela. Pero Iron Man se perjudica y beneficia a la vez de ser solo una parte importante de lo que se está construyendo por parte de las películas Marvel. Y como dato el momento más esperado de la película, en la escena post títulos, que no tiene nada que ver con Iron Man, pero que nos deja a todos los dientes largos esperando a esos prometidos Vengadores.

sábado, junio 12

SURAFRICA 2010

Visto en perspectia esta década futbolísticamente se puede considerar la de la definitiva eclosión del fútbol africano. Sí ha habido jugadores legendarios previamente como Millar o Weah, pero en la presente década, donde el aspecto físico se ha mostrado tan importante a nivel competitivo (y de eso en el continente vecino van más que sobrados) se ha extendido la importancia de estos jugadores que impregnan todas las ligas importantes y siendo vitales en equipos campeones. Etóo, Drogba, Diarra, Keita, Song, Eboué, Essien, Obi Mikel, Adebayor, Pieenar… forman parte importante de grandes plantillas.
Asi que no deja de ser significativo que el último mundial de la década se celebre en áfrica, aunque en honor de la verdad el nivel individual nunca se ha visto refrendado a nivel de selecciones y sería una sorpresa que alguna selección africana (las esperanzas recaen en Costa de Marfil, aunque tácticamente son aberrantes) jugase un papel significativo en este Mundial.
Ya centrándonos en lo futbolístico hemos de hacer una parada ineludible en España. Éste es el primer mundial en que de verdad se puede considerar a la selección favorita, no como tanto otros donde se nos han dedicado a vender la moto. Sin paños calientes: no vamos a encontrar entre los 32 equipos ninguno más talentosos que el cuadro español. En el apartado técnico y de juego combinativo, el combinado que firman Piqué, Xavi, Alonso, Cesc, Iniesta, Silva, Villa y Torres no van a encontrar parangón. Del Bosque, en su habitual línea de no crear conflictos, mantiene la línea que hizo campeón de la Eurocopa a Luís Aragonés. El juego de toque de centro del campo donde Xavi, Iniesta y Silva tienden a hacer maravillas y a esconder maravillas a cualquier otra selección y matadores de la clase de Villa y Torres. Además la victoria de la Eurocopa debe servir para refrendar la mentalidad del grupo, para creérselo en definitiva (como pasó con el Mundial 98 con Francia que sirvió para dar el paso definitivo de una selección habitualmente perdedora a una ganadora)
El bloque está tan conseguido que es difícil encontrarle fisuras. Quizás debería estar en el banquillo. No es que sea el máximo defensor de Luis Aragonés del mundo, pero está claro que la carta de jugar con todos los creativos en el centro del campo viene de él. Del Bosque es un maestro en “no tocar lo que funciona”, aunque da la sensación que el cuerpo le pide meter a un banda auténtica como Jesús Navas, en lugar de los falsos extremos Silva e Iniesta (aquí sí mejora a Luís, pues coloca a Silva en derecha, donde su rendimiento no se redime como sí pasó con el albaceteño en 2008, y a Andrés en Iniesta, que si su frágil físico le deja puede emular a Zidane) Y el gran pero ahora mismo es la posición de mediocentro, donde juega con un extraño doble pibote con Busquets y Xabi Alonso en que parece que uno de los dos sobra y que ambos jugarían mejor en solitario (ver a Xabi jugar de espaldas es nocivo) Parece que la terna caerá en cuanto el renqueante Torres entre en el equipo, pero ese puede ser su otra gran debilidad. La pareja Torres-Villa es un lujazo, pero para mí la selección siempre ha impuesto su estilo de manera dictatorial mucho mejor cuando han jugado con un medio, cuatro centrocampistas haciendo rondos eternos, y un solo punta. Está claro que cuando entre el madrileño se volverá a jugar con dos puntas, y habrá que ver si la combinación, sello ganador de esta selección, no se resiente.
Por juego y calidad se han ganado el derecho a creerse favoritos, pero un Mundial no es solo juego y cuando se tenga que tirar de otras artes (banquillo, mentalidad, oficio…) veremos si han dado ese paso definitivo para poder ganar un mundial, que no es poca cosa.
Por supuesto un Mundial no es un Mundial si no aparece Brasil como favorito. Todo el mundo tiene muchas ganas que Brasil se la pegue y de que Dunga se estrelle porque se considera que el clásico mediocentro brasileño ha pervertido a la selección que debía estar marcada por el Jogo Bonito. Pues sí y no. Vale que Brasil debía ser el estandarte del buen futbol, de la alegría del juego y del poco rigor táctico, pero con eso se vinieron en 2006 con los mejores nombres de la historia y se dieron un batacazo cósmico. Así que te gustará Dunga o no, pero que se ha convertido en una selección competitiva, pues sí. Si para eso se ha tenido que cargar a Ronaldinho, Ronaldo o Adriano pues los deja por el camino. Ojo, otras decisiones son más cuestionables. Dejar fuera a Pato debería ser un pecado, y no contar con Marcelo o Diego pues es una lástima, pero ojo que Brasil no está exenta de calidad. Lo único que juega a ser más consistente de lo que es normalmente Brasil. Por eso juega con un doble pivote rocoso con Gilberto Silva y Felipe Melo, por eso juega Maicon antes que Alves, y por eso Elano es un jugador importante para Dunga en lugar de buscar un jugador más fantasioso. Y sí, los jugadores que tiene arriba están bajo sospecha. Robinho está de capa caída y ésta es la última oportunidad que tiene para ser futbolista importante después de su fracaso en el City. Kaká está en entredicho en el Madrid, aunque yo defiendo que ha sido importante tácticamente para el equipo no ha marcado diferencias a nivel individual. Y Luis Fabiano la verdad es que es un jugador algo infravalorado, pues no se le reconoce la capacidad de killer que tiene. Pero ojo, que hablamos de Brasil, donde todos los jugadores crecen su nivel cuando se ponen la verdeamarelha. Así que yo no voy a negar que espero mucho de este Brasil, que aunque para la mayoría no es Brasil, si no un equipo “europeizado”, pero que seguro que va a ser mucho más competitiva que hace cuatro años.
Si Brasil es la eterna favorita Argentina es la eterna aspirante. Todos los mundiales desde Maradona se abren desmedidas esperanzas con la albiceleste ante su enorme cantidad de jugadores de calidad. Ésta vez no va a ser menos, aunque la esperanza del pueblo argentino pasa por la fe. La fe en su único Dios, Diego Armando Maradona, que ha sido escogido como seleccionador sin saber muy bien por qué. Supone más un armazón espiritual que lo que pueda hacer a nivel táctico, del que le imagino pez, a tenor de lo visto en la clasificación. La verdad es que Argentina da un poco de pena, teniendo lo que tiene, que es ni más ni menos que al mejor jugador del mundo. Sabemos muy a las claras el nivel que puede jugar Leo Messi, y que él solo puede ganar todos los partidos si se lo propone. Pero ese es el Messi del Barça. El Messi de Argentina nunca se ha mostrado a ese nivel y en su país natal está incluso en entredicho. Parte de culpa es de Messi por supuesto, pero también lo es del juego argentino que es bastante deficiente a nivel de transición. La verdad que esta selección dependa de Verón para darle claridad a su futbol no deja de ser un poco lamentable. Las decisiones de Maradona son totalmente discutibles. Dejar fuera a Zanetti, a Cambiasso o a Garay, y jugar con MAscherano de cinco provoca que no haya un solo jugador capacitado para sacar el balón de atrás, excepto la brujita, que lleva más de diez años fracasando en el máximo nivel de intensidad. No tiene sentido. Comparar la transición que se encuentra aquí Messi con la del Barça es como juntar a un universitario con alguien de parvulario. La pelota sale lastrada desde atrás por lo que Messi y Di María tiene que bajar mucho para recibir balón. Arriba sí. Arriba tiene un poder intimidatorio que es un espectáculo: Leo, Agüero, Tevez, Milito, Higuaín, el mismo Di María… A nivel de juego esperar alegrías es un sinsentido, ahora pegada debe tener mucha. Pero ¿basta para competir en la mejor competición del mundo? Lo veremos.
Seguimos. Estamos dejando atrás al actual campeón, pero poco crédito se le da ahora mismo a Italia. Sí, han recuperado a Lippi, que seguramente es el mejor entrenador de todos los seleccionadores. Pero es que realmente se ha quedado sin calidad. Su buque insignia, Pirlo, se ha quedado fuera por lesión a última hora (dramática la lista de bajas a última hora en el Mundial. Pirlo, Robben, Nani, Ballack, Obi Mikel, Drogba…) y realmente desde el pasado mundial no ha aparecido ningún jugador italiano que haya dado un paso adelante. Fuera la generación Totti, Del Piero, Cassano, apenas se puede tirar del oficio de Lippi, de la maestría en el centro del campo de De Rossi y poco más. Competitivos sí, defensivamente consistentes, seguros, pero les falta el plus que siempre ha tenido Italia (ese Baggio, ese Del Piero…) que sí le lleva a ser verdadero candidato.
Mucho se habla también de Inglaterra, con Capello a la cabeza, aunque llevan una década dando más pena que otra cosa. Toda Inglaterra tiene la intención eterna de conseguir que Gerrard y Lampard jueguen bien juntos. Parece que Fabio la ha conseguido, poniendo un mediocentro de verdad como es Barry y mandando al red a banda izquierda. Más o menos funciona. Pero un debe es importante para Capello. Jugar con Heskey arriba parece una pantomima. Diría que solo está ahí para que el gran Rooney se apoye en alguien que le haga el trabajo sucio y pueda encontrar el ámbito para triunfar, aunque Rooney se ha bastado en Manchester para jugar como nueve único, y de que manera.. Serán profundos por banda con Ashley Cole por izquierda y Aaron Lennon por derecha pero en estático le va a tocar sufrir muy mucho, a no ser que Lampard esté a un nivel que con Inglaterra difícilmente ha conseguido. Todo suena bien, pero ya son varias la veces que por nombres tendría que estar arriba y se ha estrellado. Capello es un ganador sí, pero las selecciones funcionan de diferente manera que los clubs.
Más allá de los favoritos tengo que pararme en Alemania, que es una selección con la que comulgo desde el Klinsmanato. Cuando peores sensaciones y menos calidad tenían los germanos llegó Klinsman a la selección y en su mundial se decidió a jugar a tumba abierta, a noquear a sus rivales con espíritu ganador y atacante y supuso un soplo de aire fresco ante la anquilosada Alemania de los tres anteriores lustros. Low, el segundo de Klinsmann siguió la estela en la Eurocopa y ahora da un nuevo paso, como es darle el equipo a los talentos de nuevo cuño que están apareciendo en Alemania. Este es el momento de los Thomas Muller, Ozil o Marco Marin. Van a ser jugadores muy importantes en un par de años, pero aún un poco verdes de ahí que la apuesta de Low sea meritoria y valiente. Junto a ellos el empaque lo tendrían que aguantar veteranos como Klose o Schwensteiger, porque Ballack ha caído en el último momento. Sabemos como va a jugar Alemania. Lanzándose en tromba al ataque e intentando que su empuje minimice sus defectos como es la lentitud de sus centrales, su escaso ingenio en el mediocentro o un portero de garantías.
Holanda no parece Holanda. El poco mediático seleccionador ha tirado por el camino sencillo: poner a cada jugador donde mejor rinde. Así Sneijder juega de diez como en el Inter, Van Persie de nueve como en el arsenal, Van Deer Vaart en la izquierda como en el Madrid y Robben en la derecha y Van Bommel de mediocentro como en el Bayern. Así que sale un dibujo de un 4-2-3-1, y se hace raro ver a una Holanda sin extremos puros (solo con Robben y encima llega lesionado al mundial) Ahora que todo esto se acople y funcione es una incógnita. Confiar el nueve a Van Persie es una osadía porque el gunner se ha pasado toda la temporada (¡una mas!) lesionado y es una incógnita. Necesitarán muy mucho de que Sneijder juegue al nivel estratósferico de esta temporada en el Inter, pero sí es cierto que le falta mezclar arriba a algún jugador que no sea tan directo como Robben, Wesley o Van Persie. Que añada algo de pausa, porque el resto va directo a barraca. Además, es Holanda, aquella que todo el mundo apunta con el dedo al principio de campaña y termina yéndose a casa más con pena que gloria. Los otros losers clásicos son los portugueses, que siempre afrontan la cita con esperanza y se van sin ilusión. Todos los focos están puestos inevitablemente en Cristiano Ronaldo, que tras el cero competitivo del Madrid es el gran escaparate que le queda para estar arriba en los premios individuales de cada año. A Cr9 no le va a venir grande la presión, eso seguro. Es un ganador nato y seguro que está encantado de tener la presión de todo un país encima. De todas maneras me parece que Queiroz no le saca el jugo necesario. Portugal ha tenido históricamente unas bandas increíbles y un déficit como nueve. Este año tampoco va a ser una excepción, y es una lástima teniendo a un matador como el de Madeira. Pon a Ronaldo arriba que seguro que te cumple. Eso sí, la lesión de Nani sí es verdad que dejaría un poco tocada la línea de detrás del madridista. Otra equivocación para mí es contar con Pepe como mediocentro, cuando como central es de los mejores del mundo. Vale que es un portento físico y cumple en el apartado defensivo, pero seguro que Veloso o Moutinho pueden aportar más criterio al equipo.
Nos falta pararnos en Francia que apunta a fiasco del mundial con letras mayúsculas. Vamos, que ya lo fue en 2008 y lo debería haber sido en 2006, cuando llegaron inexplicablemente a la final, apoyados significativamente en sus estiletes defensivos. Ni eso le queda ahora a Domenech, pues la calidad de aquella línea del 2006 (Sagnol, Thuram, Gallas, Abidal, Vieira, Makelele) no se vuelve a repetir aunque tengan un portero mucho mejor como Hugo Lloris. Además Domenech ha hecho un cambio de rumbo a última hora que ha dejado a todos patidifusos. Se ha cargado el doble pivote defensivo, dejando solo a Toulalan para jugar con Malouda y Gourcuff juntos de mediapunta. Tienen calidad arriba claro que es Francia. Pero Gourcuff es demasiado intermitente, Malouda no parece el hombre sobre el que cimentar un equipo, Ribery sí, pero ha tenido un año horrible, a Govou se le ha pasado el arroz y Anelka no parece un nueve que aporte tanto como debería en un equipo con escaso gol. Pero bueno, hablamos del tío que se dejó a Nasri y Benzema en casita. Si se van para casa, será merecido.
Del resto, alguna sorpresa habrá sin duda. Uruguay tiene una delantera demoledora con Forlán y Luís Suarez, aunque me parece que poco fútbol detrás suyo lo que les penaliza, ya que son más matadores que creadores. Por nombres Costa de Marfil debe ser el mejor equipo africano, pero normalmente han dado pena cada vez que los Touré, Drogba, Kalou y más han tenido que competir. Aunque físicamente son notables y tienen calidad, tácticamente suelen ser un despropósito. Además les ha tocado lidiar en un grupo con Brasil y Portugal, así que les va a tocar remar de lo lindo. México siempre tiene buena pinta, con hombres como Guardado, Dos Santos o los clásicos Márquez, Torrado o Blanco. Además a mí siempre me ha gustado Aguirre como míster. Chile tiene como seleccionador a Bielsa y quien lo conoce espera algo de ellos, aunque a mí sus nombres no me dicen nada. Y por últimos destacar la cantidad de ilustres figuras que se han quedado fuera de este mundial, bien por lesión, porque no cuentan para sus seleccionadores o por no clasificarse. Pirlo, Adebayor, Arshavin, Ballack, Pato, Cambiasso, Dzeko, Diego Ribas, ¿Robben?, Nani, Marcelo, Drogba, Essien… No por eso vamos a disfrutar menos de la cita futbolística del año. Nos vamos a Sudáfrica.