Pocas veces he tenido menos interés en un post del blog como en ese, porque la verdad, poco hay que contar. El dominio de Red Bull en general y de Sebastian Vettel en particular ha sito tan incontestable que el 80% de las carreras han sido paseíllo para el piloto alemán.
¿sebastian Vettel cae mal? pues si. es arrogante en la victoria, y el numerito del dedo tiene pinta de ser una de las imágenes odiosas por muchos años. Pero también cae mal Hamilton, Alonso o Schumaker en sus tiempos. Hay que valorarlo como piloto y mal que le pese a la a gente el tío está entre bueno y muy bueno. Sabe ser agresivo cuando debe de serlo, se la juega en las salidas contra cualquiera sin achantarse y sobre lluvia también se defiende, si no saca ventaja. Además esta temporada ha aprendido a sacar la calculadora y dosificar esfuerzos como ninguno, cosa que el coche le agradecía sobremanera. Vale, aún hay que verlo en situación de inferioridad, y ver como gestiona una carrera de tú a tú, pero ahora mismo puede mirar por enciama del hombro a todo el mundo.
También es verdad que es fácil ejercer desde la omnipotencia, pero no le vamos a echar las culpas a Vettel de tener el mejor coche de la historia. Lo de Red Bull es directamente extraordinario. La abrumadora superioridad que se gasta en la pista ha convertido la F1 en absoluta dictadura. Como mis conocimientos de mecánica son inferiores a mis conocimientos de física cuántica, pues no voy a explicar qué especificaciones de Red bull le dan esa ventaja insultante, pero vamos, que exceptuando los difusores semilegales de Brown G.P. lleva tres años pasando la mano por la cara a los viejos dinosaurios Ferrari y Mclaren. Eso en una escuderia que hace cinco años no era nadie.
No se si tendrá que ver o no, para esta descarada ventaja pero los cambios que esta teniendo la F1 año tras años, que parecen destinados a simplificar las carreras, no ayuda a que haya sorpresas y remontadas en carrera. El año pasado se eliminó los repostajes y este se unifican los neumáticos, asi que todos lo coches se homogeneizan y es dificil encontrar estrategias para soprender a tu adversario.
Porque siendo como es el mejor coche en todo donde nadie se le acerca es a una vuelta. La pole se convertía en una ejercicio tedioso, pues la diferencia de Vettel al resto sobrepasaba el medio segundo en muchos casos. Así que luchar contra eso es una quimera. y luego en carrera, pues también ha habido un salto cualitativo en prestaciones, pues igual que el año pasado también se conseguían poles con facilidad (y dobles poles más que en éste) luego en carrera la fiabilidad del coche estaba en entredicho. Este año ha ganado en regularidad y no se recuerda un abandono al corredor alemán. Tambien porque ha aprendido y madurado y como decíamos se ha podido permitir guardar la ropa en la carrera. Le bastaba con sacar ventaja en las primeras vueltas. Con la pole con mucha facilidad, sin ella atacando vertiginosamente a quien tuviese delante hasta tener la ventaja suficiente para administrar esos cuatro, cinco, diez segundos con los que jugar y no dejar que nunca se le acercase el perseguidor de turno.
Además si el año pasado tuvo un rival durante todo el campeonato no fue otro que su compañero Mark Webber, al que yo pretendía como ganador oficioso del campeonato. Pero este año Webber no se ha acecado ni por asomo a las prestaciones del piloto aleman, no se si porque el coche ha derivado a especificaciones que aventajan a Vettel, o mas bien parece por la misma desidia del corredor astrualiano, que harto de ser ninguneado por su propia escudería y sin ser tomado en cuenta, pues las ganas de correr no son las mismas. Se ha visto por ejemplo en las salidas de este año, donde han sido pocas las que Webber ha sacado partido de ellas, y mas bien era corriente que el resto del pelotón le sacase ventaja a su, en principio, superior coche.
Del resto de piloto pues hay que preguntarse por Alonso, que el año pasado perdió el campeonato cuando lo tenía ganado. Y cada vez hay que otorgarle más el papel de milagroso al rendimiento del asturiano y su coche el año pasado, porque éste se ha vuelto a demostrar que no hay competición posible. La verdad es que ya desde las primeras carreras en Asia se volvía a ver que Ferrari había vuelto a perder un año. No eran competitivos. Y aunque luego en Europa alcanzasen las prestaciones de Mcclaren, fue más por defecto de estos que por mejora del Caballino rampante. Así que luchar por el campeonato era una utopia. Tambien lo fue el año pasado, pero éste parece que Alonso se rindió antes de hora, harto de ser el único que ejerce de salmon luchando contracorriente, pues su equipo no daba una a derechas, tanto en la supuesta mejora del coche, que al final ha sido más rémora que el año pasado, como en las singularidades en carrera, haciendo unas estrategias de carrera casi siempre cuestionables o ejerciendo el papel de lastre, en el que su compañero Felipe Massa es todo un experto (primera vez en la historia que un coche de Ferrari no accede a un podium en todo el año. AH, el año que viene sigue Felipe, para los escépticos)
Del resto de piloto pues poco más que hablar. Hamilton también ha bajado un peldaño, como es lógico en los pilotos competitivos cuando no pueden competir. McClaren le pasa lo mismo cada año. Empieza el año a puntito de coger a Red Bull y venden la moto que con las mejoras de la llegada a Europa... pero es llegar a Europa y esa ventajita se incrementa en vez de reducirse y se quedan sin opciones. Acaban siendo otra vez la segunda mejor escudería pero ya con opción ninguna. Hamilton vio que se le escapaba Vettel, incuestionable todo el año, y terminó inmerso en luchas menores. Si en la segunda mitad del año su pique con Massa era lo más entretenido habla a las claras de lo bajo que ha bajado su competitividad. El que a mí cada vez me gusta más es Jenson Button, que es el extremo opuesto de Webber. Los dos tienen un superpiloto por encima suyo al que benefician estrategias y especificaciones en el coche. Pero mientras el de la bebida isotónica le sirve para entrar en la depresión de la mediocridad el piloto ingles lo utiliza para ser el piloto alternativo. Siempre busca la estrategia más extravagante, hacer algo ilógico o a contracorriente que le termina reportando beneficiios contra pronóstico. No ha luchado por el título pero me alegre su subcampeonato que es más que ningún otro el triunfo de la inteligencia sobre el coche.
Del resto pues recordad una vez más que Schumacker anda arrastrándose por las pistas y que incluso su compañero le supera con relativa facilidad, que Renault sigue uno o dos puntos por debajo de todos para ser animador (y más aún sin Kubica) y que el incremento de escuderias solo sirve para meter más morralla en el peloton con coches que no dan el nivel mínimo.
Así estamos. Ya nos estan vendiendo la moto de cada invierno que ya veras el año que viene, que las hegemonías en formula 1 no duran más de dos años, que el nuevo Ferrari va a estar a la altura... bla, bla bla. Cuando lo vea lo creeré, porque hasta ahora Vettel va ganando silbando, y ya está en la pole para conseguir la victoria el año que viene también.
lunes, diciembre 26
domingo, noviembre 20
EL ULTIMO CANTO DE JEAN VALJEAN
Los Musicales están de moda y no dejan de llenar teatros estrenen lo que estrenen. Es tal la fiebre del Musical hoy día que se están estrenando productos “sospechosos”. Más allá del resultado final del producto si parece que se están creando obras de cualquier cosa. Un Musical sobre los 40 Principales, un Musical con canciones de Mecano, o de Fiebre del Sábado Noche, o de Queen Y están cortados todo por un mismo patrón. Un “guión” escasito, simple a lo máximo para poder intercalar con mayor o menor acierto canciones que el público conoce, corea y son la razón real que los ha llevado a las butaca.
Entre tanto musical en la cartelera teatral sobresale con fuerza LOS MISERABLES, que se escapa por mucho de los que he podido disfrutar hasta ahora. Ya no solo de los comerciales que critico más arriba, sino del clásico musical de Broadway (Chicago, Cats, Cabaret) que se acogen a la fórmula de musical clásico: Teatro y de vez en cuando los actores se ponen a cantar. En Los Miserables nos encontramos una manera totalmente diferente de acercarnos al Musical. O sea, es una obra 100% cantada. No hay un diálogo que no sea parte de una canción así que es algo nuevo e inaudito, y por supuesto tiene un mérito considerable. Sin duda un Musical que juega en otra categoría a los vistos anteriormente.
Llevar la obra de Victor Hugo al terreno musical solo se puede calificar de locura. Porque estamos hablando ya no solo de un clásico de la literatura de todos los tiempos (y para el que esto suscribe uno de los cinco mejores libros que nunca ha leído), pero vamos, que el acercamiento del autor francés a las clases más bajas y las penurias que trae consigo el sistema burgués del siglo XIX invita a cualquier cosa excepto a hacer un musical con esto. Pero claro, nosotros mantenemos el tabú que el musical es un espectáculo frívolo y banal. Pues no. Los miserables es una obra totalmente adulta, fiel en todo a la obra original, que apenas tiene concesiones relajantes para el espectador (“amo del mesón”) y que no duda en ningún momento en ser dura, cruel reflejando la sociedad del siglo XIX. Se hace raro ver una historia en verso con putas, mujeres que mueren en la más grande miseria, o niños acribillados por el ejército. Pero una vez se acepta y se entra en ese juego la verdad es que la historia de Jean Valjean te atrapa como pocas.
Evidentemente este estilo cuenta con un hándicap importante respecto al resto. Todo parte de cero y no tenemos un gancho fácil para el espectador. Vamos, básicamente que el público no se sabe las canciones. Pero ahí es donde se tiene que demostrar el nivel musical y literario de las canciones. Y vamos, se cumple con creces, porque los temas de Los Miserables son todos cercanos a la excelencia. Además de contar la historia que debe los autores se gustan y se consiguen canciones maravillosas. Desde las dinámicas Otro Día se VA, la canción de los muelles o Amo del Meson, hasta la pegadiza melodía que acompaña a Javert cada vez que sale, a canciones sentimentales para lucimiento espectacular de sus intérpretes (El Soliloquio de Valjean, la muerte de Frantine, Sillas y Mesas vacías) Pasando por canciones que se convierten de inmediato en himnos emblemáticos y leitmotivs de la obra: La canción del pueblo, que resume el espíritu de la obra de Victor Hugo como ninguna, y Sale el sol, canción revolucionaria y espectacular clímax de la primera parte de la obra que acaba por todo lo alto. SI con todo eso no es suficiente, la consideración de la obra maestra se la gana en momentos netamente maravillosos en que diversos personajes cantan conjuntamente en el escenario sus canciones independientes para terminar juntándose en un único estribillo final. Aunque reconozco que en ocasiones es cuasi imposible seguir la estela de todo lo que se dice, pero la da una intensidad y un preciosismo a Sale el Sol, Un Corazón lleno de Amor, o Un día Mas que pone muy alto el listón para cualquier musical posterior.
La calidad del material de partida es casi infinita. Víctor Hugo es uno delos escritores mas pasionales que ha existido y eso se nota en cada frase de Los Miserables. Tremendamente duro con la sociedad burguesa de la época, que provoca personajes como Thernadier, que pasa de truhán a mafioso y termina siendo un bon vivant, una imagen idealista de la revolución del pueblo, y la construcción de personajes emblemáticos sin apenas esfuerzo. Pero ademas de todas estas virtudes que nos emplazan al romanticismo Hugo también aporta soluciones que anticipan el movimiento del realismo del siglo XIX: especial cuidado en la ambientación de la época, necesarias descripciones del contexto histórico para enmarcar la historia que se cuenta y el aprovechamiento de situaciones reales históricas donde mover a sus personajes con acierto, con la revolución de 1830 como momento preferente para desarrollar la historia que Victor Hugo nos quiere contar.
El protagonista, jean Valjean, es un héroe de una pieza, un buenazo sin fisuras, pero lejos de convertirse en alguien insoportable que lo hace todo bien empatizamos por completo gracias a la enorme historia de redención con la que empieza la obra, y que va a perseguir al personaje toda la obra. Ahi aparece Javert, personaje que es arquetipo de la justicia despiadada, pero su constancia y su empeño también nos conquista. Desde ahi, pues personajes carismáticos tengan mucho o poco papel. La bondad infinita del sacerdote, primordial para la vida de Jean Valjean, frantine y su cruel destino, el vivaracho Gavroche, la romántica Eponine o el líder revolucionario Enjolras, son ejemplos de personajes que nos ganan, interesan y sufrimos con/por ellos.
Supongo que todos se han dado cuenta que en esta enumeración faltan dos personajes importantes, pero son tan insoportables que provocan el único manchón en la obra maestra. Efectivamente Collete y Marius son personajes primordiales y su historia de amor es motor del libro durante la segunda parte del mismo, pero este amor platónico resulta tan artificial, tan impostado, que a la postre molesta mas que añade durante las intensas revueltas en Paris. Como dice Peted David lo único que no perdona a Victor Hugo es que estos dos personajes terminen con un final feliz mientras se ha ido cargando a personajes mucho mas interesantes que ellos durante toda la obra.
Huelga decir que la empresa de trasladar todo esto a un musical se antoja complicado, y se consiguen las lineas básicas de la novela, y el espíritu de la misma, pero si es verdad que hay multitud de detalles que se pierden para el espectador. Que ser literal a Hugo es imposible, que el tio puede dedicar cuarenta paginas a las causas de la batalla de Waterloo solo porque hay una relación tangencial entre dos personajes (que por cierto se pierde en el teatro) o dedicar un capitulo entero a la descripción del alcantarillado de Paris. No es tan importante que abandone lineas enteras de subargumentos, como el intento de robo de Thernadier y sus compinches. Pero si hay detalles que son importantes en la obra y que se pasa de puntillas, empezando por el robo de la barra de pan que condena a Valjean. Pero seguro que los que desconocen la obra original se quedan descolorados en mas de una ocasión, especialmente con las elipsis temporales que hay en la obra. Dudo que se diesen cuenta en su momento que Valjean fue causante indirecto de la caída en desgracia de Frantine (Valjean pasa de forajido a alcalde sin explicación de donde sale su fortuna) o tardarían unos minutos para reconocer a los personajes cuando han pasado quince años. O sin ir mas lejos, la relación final entre Marius y Valjean, tensa hasta que el joven descubre que su suegro fue quien le salvo la vida, se pierde por completo.
Esa necesidad de simplificar lineas para que cupiese toda la obra no desdibuja en ningun momento a los personajes, empequeñecidos respecto a libro pero que mantienen en lineas generales su misma complejidad y magnetismo. Pero va a tener su contrapunto malo en, una vez mas, la relación Cosette-Marius. Si ya en el libro, con tiempo para afianzar la historia de amor nos quejamos de lo plomiza y artificial que nos parece, pues imaginaos el la obra, donde apenas se ven tres segundos y es suficiente para que ambos se juren amor eterno por siempre jamas.
Escenograficamente tenia retos complicados pues la novela esta salpicada de cambios de escenarios y momentos espectaculares, pero lo solventa bastante bien, con momentos como las galeras o los muelles. Por supuesto uno de los puntos donde se la jugaba era en la revuelta de París. La vision de la trinchera tapando el ejercito francés es tan colosal como efectiva. Aunque ahi he de poner un pero, mas desde el punto de vista subjetivo, pues la muerte de Gavroche fuera de plano me dejo mal sabor. No en vano es una de las perdidas que mas he sentido en un libro.
Hacia el final aprovecha imágenes de fondo para crear decorados, caso de las alcantarillas de Paris, o el extraño momento de la muerte de Javert y su salto al vacío sin moverse el actor de sitio. Queda un poco raro pero no pierde intensidad el momento.
Sobre los actores poco puedo aportar pues andaba demasiado lejos para valorar sus expresiones. Si puedo hablar sobre la declamación excelsa de todos los personajes, con una voz poderosisima que acerca su aportación musical a la opera. Del resto destacar también a Frantine en un papel muy jugoso, y a Eponine, autentica robaescenas de la segunda parte, hasta el punto que hubiésemos preferido su triunfo que el de Cosette en la historia de amor.
Acabáramos. Extraordinaria obra teatral, un trabajo casi perfecto en todos los aspectos, donde los únicos pequeños inconvenientes heredados de la obra original son un pero casi insignificante respecto a las enormes virtudes que han trasladado al escenario de manera brillante, consiguiendo una obra maestra musical de una obra maestra literaria.
Entre tanto musical en la cartelera teatral sobresale con fuerza LOS MISERABLES, que se escapa por mucho de los que he podido disfrutar hasta ahora. Ya no solo de los comerciales que critico más arriba, sino del clásico musical de Broadway (Chicago, Cats, Cabaret) que se acogen a la fórmula de musical clásico: Teatro y de vez en cuando los actores se ponen a cantar. En Los Miserables nos encontramos una manera totalmente diferente de acercarnos al Musical. O sea, es una obra 100% cantada. No hay un diálogo que no sea parte de una canción así que es algo nuevo e inaudito, y por supuesto tiene un mérito considerable. Sin duda un Musical que juega en otra categoría a los vistos anteriormente.
Llevar la obra de Victor Hugo al terreno musical solo se puede calificar de locura. Porque estamos hablando ya no solo de un clásico de la literatura de todos los tiempos (y para el que esto suscribe uno de los cinco mejores libros que nunca ha leído), pero vamos, que el acercamiento del autor francés a las clases más bajas y las penurias que trae consigo el sistema burgués del siglo XIX invita a cualquier cosa excepto a hacer un musical con esto. Pero claro, nosotros mantenemos el tabú que el musical es un espectáculo frívolo y banal. Pues no. Los miserables es una obra totalmente adulta, fiel en todo a la obra original, que apenas tiene concesiones relajantes para el espectador (“amo del mesón”) y que no duda en ningún momento en ser dura, cruel reflejando la sociedad del siglo XIX. Se hace raro ver una historia en verso con putas, mujeres que mueren en la más grande miseria, o niños acribillados por el ejército. Pero una vez se acepta y se entra en ese juego la verdad es que la historia de Jean Valjean te atrapa como pocas.
Evidentemente este estilo cuenta con un hándicap importante respecto al resto. Todo parte de cero y no tenemos un gancho fácil para el espectador. Vamos, básicamente que el público no se sabe las canciones. Pero ahí es donde se tiene que demostrar el nivel musical y literario de las canciones. Y vamos, se cumple con creces, porque los temas de Los Miserables son todos cercanos a la excelencia. Además de contar la historia que debe los autores se gustan y se consiguen canciones maravillosas. Desde las dinámicas Otro Día se VA, la canción de los muelles o Amo del Meson, hasta la pegadiza melodía que acompaña a Javert cada vez que sale, a canciones sentimentales para lucimiento espectacular de sus intérpretes (El Soliloquio de Valjean, la muerte de Frantine, Sillas y Mesas vacías) Pasando por canciones que se convierten de inmediato en himnos emblemáticos y leitmotivs de la obra: La canción del pueblo, que resume el espíritu de la obra de Victor Hugo como ninguna, y Sale el sol, canción revolucionaria y espectacular clímax de la primera parte de la obra que acaba por todo lo alto. SI con todo eso no es suficiente, la consideración de la obra maestra se la gana en momentos netamente maravillosos en que diversos personajes cantan conjuntamente en el escenario sus canciones independientes para terminar juntándose en un único estribillo final. Aunque reconozco que en ocasiones es cuasi imposible seguir la estela de todo lo que se dice, pero la da una intensidad y un preciosismo a Sale el Sol, Un Corazón lleno de Amor, o Un día Mas que pone muy alto el listón para cualquier musical posterior.
La calidad del material de partida es casi infinita. Víctor Hugo es uno delos escritores mas pasionales que ha existido y eso se nota en cada frase de Los Miserables. Tremendamente duro con la sociedad burguesa de la época, que provoca personajes como Thernadier, que pasa de truhán a mafioso y termina siendo un bon vivant, una imagen idealista de la revolución del pueblo, y la construcción de personajes emblemáticos sin apenas esfuerzo. Pero ademas de todas estas virtudes que nos emplazan al romanticismo Hugo también aporta soluciones que anticipan el movimiento del realismo del siglo XIX: especial cuidado en la ambientación de la época, necesarias descripciones del contexto histórico para enmarcar la historia que se cuenta y el aprovechamiento de situaciones reales históricas donde mover a sus personajes con acierto, con la revolución de 1830 como momento preferente para desarrollar la historia que Victor Hugo nos quiere contar.
El protagonista, jean Valjean, es un héroe de una pieza, un buenazo sin fisuras, pero lejos de convertirse en alguien insoportable que lo hace todo bien empatizamos por completo gracias a la enorme historia de redención con la que empieza la obra, y que va a perseguir al personaje toda la obra. Ahi aparece Javert, personaje que es arquetipo de la justicia despiadada, pero su constancia y su empeño también nos conquista. Desde ahi, pues personajes carismáticos tengan mucho o poco papel. La bondad infinita del sacerdote, primordial para la vida de Jean Valjean, frantine y su cruel destino, el vivaracho Gavroche, la romántica Eponine o el líder revolucionario Enjolras, son ejemplos de personajes que nos ganan, interesan y sufrimos con/por ellos.
Supongo que todos se han dado cuenta que en esta enumeración faltan dos personajes importantes, pero son tan insoportables que provocan el único manchón en la obra maestra. Efectivamente Collete y Marius son personajes primordiales y su historia de amor es motor del libro durante la segunda parte del mismo, pero este amor platónico resulta tan artificial, tan impostado, que a la postre molesta mas que añade durante las intensas revueltas en Paris. Como dice Peted David lo único que no perdona a Victor Hugo es que estos dos personajes terminen con un final feliz mientras se ha ido cargando a personajes mucho mas interesantes que ellos durante toda la obra.
Huelga decir que la empresa de trasladar todo esto a un musical se antoja complicado, y se consiguen las lineas básicas de la novela, y el espíritu de la misma, pero si es verdad que hay multitud de detalles que se pierden para el espectador. Que ser literal a Hugo es imposible, que el tio puede dedicar cuarenta paginas a las causas de la batalla de Waterloo solo porque hay una relación tangencial entre dos personajes (que por cierto se pierde en el teatro) o dedicar un capitulo entero a la descripción del alcantarillado de Paris. No es tan importante que abandone lineas enteras de subargumentos, como el intento de robo de Thernadier y sus compinches. Pero si hay detalles que son importantes en la obra y que se pasa de puntillas, empezando por el robo de la barra de pan que condena a Valjean. Pero seguro que los que desconocen la obra original se quedan descolorados en mas de una ocasión, especialmente con las elipsis temporales que hay en la obra. Dudo que se diesen cuenta en su momento que Valjean fue causante indirecto de la caída en desgracia de Frantine (Valjean pasa de forajido a alcalde sin explicación de donde sale su fortuna) o tardarían unos minutos para reconocer a los personajes cuando han pasado quince años. O sin ir mas lejos, la relación final entre Marius y Valjean, tensa hasta que el joven descubre que su suegro fue quien le salvo la vida, se pierde por completo.
Esa necesidad de simplificar lineas para que cupiese toda la obra no desdibuja en ningun momento a los personajes, empequeñecidos respecto a libro pero que mantienen en lineas generales su misma complejidad y magnetismo. Pero va a tener su contrapunto malo en, una vez mas, la relación Cosette-Marius. Si ya en el libro, con tiempo para afianzar la historia de amor nos quejamos de lo plomiza y artificial que nos parece, pues imaginaos el la obra, donde apenas se ven tres segundos y es suficiente para que ambos se juren amor eterno por siempre jamas.
Escenograficamente tenia retos complicados pues la novela esta salpicada de cambios de escenarios y momentos espectaculares, pero lo solventa bastante bien, con momentos como las galeras o los muelles. Por supuesto uno de los puntos donde se la jugaba era en la revuelta de París. La vision de la trinchera tapando el ejercito francés es tan colosal como efectiva. Aunque ahi he de poner un pero, mas desde el punto de vista subjetivo, pues la muerte de Gavroche fuera de plano me dejo mal sabor. No en vano es una de las perdidas que mas he sentido en un libro.
Hacia el final aprovecha imágenes de fondo para crear decorados, caso de las alcantarillas de Paris, o el extraño momento de la muerte de Javert y su salto al vacío sin moverse el actor de sitio. Queda un poco raro pero no pierde intensidad el momento.
Sobre los actores poco puedo aportar pues andaba demasiado lejos para valorar sus expresiones. Si puedo hablar sobre la declamación excelsa de todos los personajes, con una voz poderosisima que acerca su aportación musical a la opera. Del resto destacar también a Frantine en un papel muy jugoso, y a Eponine, autentica robaescenas de la segunda parte, hasta el punto que hubiésemos preferido su triunfo que el de Cosette en la historia de amor.
Acabáramos. Extraordinaria obra teatral, un trabajo casi perfecto en todos los aspectos, donde los únicos pequeños inconvenientes heredados de la obra original son un pero casi insignificante respecto a las enormes virtudes que han trasladado al escenario de manera brillante, consiguiendo una obra maestra musical de una obra maestra literaria.
lunes, octubre 24
GLORIA ETERNA A SPARTACUS
Debía este articulo hace tiempo, pues hace mas de seis meses del visionado de Spartacus: Sangre y Arena. Esperaba terminar el largo segundo visionado cuando la repentina muerte de su protagonista principal ha precipitado los acontecimientos. Sirva este epitafio como excusa para hablar de una de las series sorpresas de la pasada campaña.
Nadie podía decir que de esta serie iba a salir algo positivo viendo el primer capitulo. Cuando acaba lo único que puedes pensar es "!que mala es esta serie!" y quien diga lo contrario miente. Adopta voluntariamente un look 300. Decorados y paisajes generados por pantalla azul en su totalidad sin buscar lo mas mínimo términos como realismo o naturalidad. Todo lo contrario, logrando una artificiosidad buscada expresamente. Si en la obra de Frank Miller el resultado es una enorme riqueza visual, aqui, dinero manda, no deja de ser un espectáculo cutrecillo. A eso sumemosle que también imita el exceso en las peleas de la película de Snyder, cuando no supera holgadamente, llegando hasta extremos demenciales. Cuando ves las primeras salpicaduras de sangre generada por ordenador llenando toda la pantalla, hasta manchar la camara, o las múltiples mutilaciones en cada batalla pasas de la incredulidad al espanto en cuestion de segundos.
Ademas aprovecha su posición en un Canal de Pago para utilizar sin miramientos el sexo para vender la serie. Sin necesidad, y sin pies ni cabeza en muchas ocasiones, asistimos a escenas sexuales, lenguaje soez e inapropiados desnudos en todos los capítulos, que acercan la serie mas al cine S que al conservador peplum hollywoodiense.
Con estas credenciales la búsqueda de una mínima calidad se antoja imposible. Los siguientes capítulos se mantienen por el mismo camino mientras conocemos a todos los personajes secundarios que acompañaran al protagonista principal. Una colección de estereotipos: el esclavista ambicioso, el instructor de gladiadores firme pero justo, el campeón orgulloso y rival del protagonista, el amigo que ejerce de pepito grillo del protagonista, y un grupo de gladiadores cuya principal función sera enseñar sus aceitosos cuerpos y un puñado de sirvientas para enseñar sus sugerentes pechos. Y la historia de Spartacus tampoco es parlevitas cohetes: el ganarse la ira de un general romano por defender a su pueblo le convertirá en gladiador y descubrirá por las malas que en la arena no basta con ser un salvaje luchador, si no que habrá de aprender el arte de la lucha en el Ludus.
Pero algo pasa entonces. Hacia el tercer o cuarto capitulo descubres por sorpresa que estas enganchado a la serie. ¿Pero si era un petardazo y se mantienen las constantes que tanto odiabas? Si, y sigue siendo asi, pero llega un momento en que los guionistas se enfrentan a los acontecimientos que estan colocando. Yo marco el cambio de tendencia en la serie tras la grotesca lucha contra Teocles, la sombra, y la ascensión de el luchador tracio como el nuevo campeón de Batiato. No es nada que no fuera esperable, pero lleva a indagar en las consecuencias lógicas: Crixo crece exponencialmente, convirtiendo en un personaje de verdad, mas que en un fanfarrón, y teniendo su propia historia. Igualmente la nueva posición de Spartacus es recibida de manera diferente por el Doctore, por Batiato y por el resto del Ludus.
Es el momento de demostrar que el trabajo con los personajes anterior era suficientemente consistente, y asi es. Personajes de los que no se esperaba nada como Barca o el sirio Ashur, se convierten en interesantes robaescenas y se llevan algunos de los mejores momentos de los capítulos centrales.
Luego esta la Casa de Batiato y los juegos de poder alrededor, que son un lujazo. Batiato aparece inesperadamente como un gran personaje. Ambicioso pero débil a la vez. Impulsivo y sibilino, pujando por ascender socialmente, tiene intencion de aprovecharse y aprovechar cualquier ocasión para ello, ya sea un gladiador en alza, la amistad con una mujer del Senado o el acercamiento a las famlias patricias de la zona. Lo mejor es que ni es infalible, y en no pocas ocasiones va a tener que lidiar con contratiempos generados por el mismo. El mejor ejemplo es el inconsistente pacto que hace con Spartacus de devolverle a su esposa. Lo que parecía una de esas ideas rocambolescas la convierte en uno de los mejores momentos de la serie con el reencuentro entre ambos, pero a la vez sera un cabo suelto que a la postre sera el motor del final de temporada.
Porque lo mismo que estamos atribuyendo a la serie lo podriamos decir de su personaje principal. La evolución de Spartacus en la serie es un ejemplo. Pasa de ser un simple salvaje a ser idolatrado dentro del Ludus y asi disfrutar de su posición de poder ("¡Yo soy spartacus!" Nada podía ser mas clarividente que tener al gladiador tracio aceptando su nombre de esclavo ante los vítores de la gente) para terminar descubriendo como ha sido engañado y utilizado como una marioneta para los propósitos de su amo. Igualmente el malogrado actor, del que poco esperábamos mas allá de lucir palmito y abdominales, cada vez se siente mas cómodo en su papel y va ganando profundidad, tanto cuando tiene que hacer de luchador implacable, como cuando tiene que ofrecernos sentí lentos reprimidos en su dia a dia
La serie triunfa en exponer la dualidad en la que se mueven los luchadores. Compañeros en el Ludus deben pelear a muerte en la arena sin importar amistades o enfrentamientos. Y sobretodo héroes glorificados en la arena pero que la realidad les recuerda de manera dolorosa que son esclavos privados de libertad. En ese contexto incluso el sexo y la violencia desenfrenada encuentran sentido argumental, con el triángulo crixo-Lucretia-Naevia o el obligado sacrificio de Varro por el mismísimo Spartacus.
Ese era el ultimo bastión que le quedan por conquistar a la serie que ya nos tiene ganados y comiendonos las uñas contra pronostico. Si a algo se parece Spartacus es a Buffy Cazavampiros (con quien comparte productor) que una vez que superas los aspectos que te echan hacia atrás (alli el fondo teenager y los malos cutrehorteras, aqui la pseudosangre y el look Artificial) descubres series que son un ejemplo en tratamiento y Evolución de personajes, sin olvidarse de la principal misión de ser divertidas y enganchar al espectador.
La season finale esta a la altura de lo que se estaba construyendo en los últimos capítulos, una vez que Spartacus descubre la farsa a su alrededor y que todas las historias convergen hacia el momento de la rebelión. La verdad es que el ultimo capitulo es una orgía de violencia total, como no podía ser de otra manera. A mi personalmente me hubiese gustado que se hubiese mantenido mas tiempo en el Ludus, porque personajes como Lucrretia o Batiato, pues se van a echar de menos, para que engañarnos, y falta saber si los otrora gladiadores siguen Siendo tan buenos Personajes y aportan tanto como forajidos, que es lo que les espera la siguiente temporada. O lo que debería, pues la terrible enfermedad de Andy Whitfield termino por dilatar la continuación ofreciendo una precuela de la que daré buena cuenta en breve pero que mantiene, si no mejora, el espíritu de la primera temporada. A falta de que nos convenza el para el papel de Spartacus la verdad es que tenemos ganas reales de seguir disfrutando de una serie de la que no esperábamos nada, o esperábamos todo lo malo, y nos ha dejado un grato recuerdo.
Nadie podía decir que de esta serie iba a salir algo positivo viendo el primer capitulo. Cuando acaba lo único que puedes pensar es "!que mala es esta serie!" y quien diga lo contrario miente. Adopta voluntariamente un look 300. Decorados y paisajes generados por pantalla azul en su totalidad sin buscar lo mas mínimo términos como realismo o naturalidad. Todo lo contrario, logrando una artificiosidad buscada expresamente. Si en la obra de Frank Miller el resultado es una enorme riqueza visual, aqui, dinero manda, no deja de ser un espectáculo cutrecillo. A eso sumemosle que también imita el exceso en las peleas de la película de Snyder, cuando no supera holgadamente, llegando hasta extremos demenciales. Cuando ves las primeras salpicaduras de sangre generada por ordenador llenando toda la pantalla, hasta manchar la camara, o las múltiples mutilaciones en cada batalla pasas de la incredulidad al espanto en cuestion de segundos.
Ademas aprovecha su posición en un Canal de Pago para utilizar sin miramientos el sexo para vender la serie. Sin necesidad, y sin pies ni cabeza en muchas ocasiones, asistimos a escenas sexuales, lenguaje soez e inapropiados desnudos en todos los capítulos, que acercan la serie mas al cine S que al conservador peplum hollywoodiense.
Con estas credenciales la búsqueda de una mínima calidad se antoja imposible. Los siguientes capítulos se mantienen por el mismo camino mientras conocemos a todos los personajes secundarios que acompañaran al protagonista principal. Una colección de estereotipos: el esclavista ambicioso, el instructor de gladiadores firme pero justo, el campeón orgulloso y rival del protagonista, el amigo que ejerce de pepito grillo del protagonista, y un grupo de gladiadores cuya principal función sera enseñar sus aceitosos cuerpos y un puñado de sirvientas para enseñar sus sugerentes pechos. Y la historia de Spartacus tampoco es parlevitas cohetes: el ganarse la ira de un general romano por defender a su pueblo le convertirá en gladiador y descubrirá por las malas que en la arena no basta con ser un salvaje luchador, si no que habrá de aprender el arte de la lucha en el Ludus.
Pero algo pasa entonces. Hacia el tercer o cuarto capitulo descubres por sorpresa que estas enganchado a la serie. ¿Pero si era un petardazo y se mantienen las constantes que tanto odiabas? Si, y sigue siendo asi, pero llega un momento en que los guionistas se enfrentan a los acontecimientos que estan colocando. Yo marco el cambio de tendencia en la serie tras la grotesca lucha contra Teocles, la sombra, y la ascensión de el luchador tracio como el nuevo campeón de Batiato. No es nada que no fuera esperable, pero lleva a indagar en las consecuencias lógicas: Crixo crece exponencialmente, convirtiendo en un personaje de verdad, mas que en un fanfarrón, y teniendo su propia historia. Igualmente la nueva posición de Spartacus es recibida de manera diferente por el Doctore, por Batiato y por el resto del Ludus.
Es el momento de demostrar que el trabajo con los personajes anterior era suficientemente consistente, y asi es. Personajes de los que no se esperaba nada como Barca o el sirio Ashur, se convierten en interesantes robaescenas y se llevan algunos de los mejores momentos de los capítulos centrales.
Luego esta la Casa de Batiato y los juegos de poder alrededor, que son un lujazo. Batiato aparece inesperadamente como un gran personaje. Ambicioso pero débil a la vez. Impulsivo y sibilino, pujando por ascender socialmente, tiene intencion de aprovecharse y aprovechar cualquier ocasión para ello, ya sea un gladiador en alza, la amistad con una mujer del Senado o el acercamiento a las famlias patricias de la zona. Lo mejor es que ni es infalible, y en no pocas ocasiones va a tener que lidiar con contratiempos generados por el mismo. El mejor ejemplo es el inconsistente pacto que hace con Spartacus de devolverle a su esposa. Lo que parecía una de esas ideas rocambolescas la convierte en uno de los mejores momentos de la serie con el reencuentro entre ambos, pero a la vez sera un cabo suelto que a la postre sera el motor del final de temporada.
Porque lo mismo que estamos atribuyendo a la serie lo podriamos decir de su personaje principal. La evolución de Spartacus en la serie es un ejemplo. Pasa de ser un simple salvaje a ser idolatrado dentro del Ludus y asi disfrutar de su posición de poder ("¡Yo soy spartacus!" Nada podía ser mas clarividente que tener al gladiador tracio aceptando su nombre de esclavo ante los vítores de la gente) para terminar descubriendo como ha sido engañado y utilizado como una marioneta para los propósitos de su amo. Igualmente el malogrado actor, del que poco esperábamos mas allá de lucir palmito y abdominales, cada vez se siente mas cómodo en su papel y va ganando profundidad, tanto cuando tiene que hacer de luchador implacable, como cuando tiene que ofrecernos sentí lentos reprimidos en su dia a dia
La serie triunfa en exponer la dualidad en la que se mueven los luchadores. Compañeros en el Ludus deben pelear a muerte en la arena sin importar amistades o enfrentamientos. Y sobretodo héroes glorificados en la arena pero que la realidad les recuerda de manera dolorosa que son esclavos privados de libertad. En ese contexto incluso el sexo y la violencia desenfrenada encuentran sentido argumental, con el triángulo crixo-Lucretia-Naevia o el obligado sacrificio de Varro por el mismísimo Spartacus.
Ese era el ultimo bastión que le quedan por conquistar a la serie que ya nos tiene ganados y comiendonos las uñas contra pronostico. Si a algo se parece Spartacus es a Buffy Cazavampiros (con quien comparte productor) que una vez que superas los aspectos que te echan hacia atrás (alli el fondo teenager y los malos cutrehorteras, aqui la pseudosangre y el look Artificial) descubres series que son un ejemplo en tratamiento y Evolución de personajes, sin olvidarse de la principal misión de ser divertidas y enganchar al espectador.
La season finale esta a la altura de lo que se estaba construyendo en los últimos capítulos, una vez que Spartacus descubre la farsa a su alrededor y que todas las historias convergen hacia el momento de la rebelión. La verdad es que el ultimo capitulo es una orgía de violencia total, como no podía ser de otra manera. A mi personalmente me hubiese gustado que se hubiese mantenido mas tiempo en el Ludus, porque personajes como Lucrretia o Batiato, pues se van a echar de menos, para que engañarnos, y falta saber si los otrora gladiadores siguen Siendo tan buenos Personajes y aportan tanto como forajidos, que es lo que les espera la siguiente temporada. O lo que debería, pues la terrible enfermedad de Andy Whitfield termino por dilatar la continuación ofreciendo una precuela de la que daré buena cuenta en breve pero que mantiene, si no mejora, el espíritu de la primera temporada. A falta de que nos convenza el para el papel de Spartacus la verdad es que tenemos ganas reales de seguir disfrutando de una serie de la que no esperábamos nada, o esperábamos todo lo malo, y nos ha dejado un grato recuerdo.
martes, septiembre 13
TEmporada 2011/12
Con retraso empieza la temporada 2011/12. Y digo con retraso porque venimos de una inesperada huelga de futbolistas. Si el año pasado decía que lo de la crisis afectando al fútbol era una bacala este año se demuestra que fui demasiado optimista, cuando salen los datos de clubs que no pagan a sus jugadores y aun tiene la desfachatez de ir al mercado a por nuevas incorporaciones. Honra a los jugadores haber sido solidarios y firmes hasta el punto de parar la competición.
Ajeno a esto estan los dos superpotencias futbolistas, no del país, si no del continente. El potencial del barca y Madrid empequeñece a los grandes de otras ligas y se chotea de las presuntas alternativas. El Barcelona es directamente el mejor equipo del mundo y oposita a mejor equipo de la historia. Sirva esto para darnos cuenta del momento que estamos viviendo, que al ser palpable olvidamos que este equipo va a ser a todas luces legendario. A pesar que parece difícilmente mejorable Guardiola, ganador nato, sigue apostando por perpetrar el ciclo. Deja escapar lastre de canteranos que no han terminado de explotar, como Jeffren o Bojan, la gran esperanza blanca, y que siempre ha dado la impresión que Pep confiaba en el menos de lo que decía. Cambia lastre por jugadores de pretendida fama mundial. Alexis Sanchez la ha roto en Italia, convirtiendose en uno de los extremos mas deseados del planeta. Pep necesitaba un jugador asi para incrementar sus posibilidades en el uno contra uno. Con Messi actuando donde la de la gana, Pedro y Villa hacían las veces de extremos dotando de profundidad, pero careciendo de desborde. Eso lo viene a suplir el chileno, que es tremendo en ese aspecto. Eso si, parece un jugador "poco barça". Necesita el contacto con el balón, no es jugador de combinación o primer toque, y su principal recurso es exterior, carece de juego por dentro. Asi que todavía hay que ver como se acopla.
Uno que es paradigma de juego cule es Cesc Fabregas, que al fin termino con el culebron de todos estos años, y recalo en el sitio donde debe estar. Fabregas, sin paños calientes, es uno de los cinco mejores centrocampistas del mundo. Pero sin discusión. Ha dominado la Premier de una manera insultante. Desde el doble pivote llega, marca, repartía juego, batía lineas, caía a banda, daba ultimo pase o llegaba en conducción. Un absoluto escándalo de jugador. El ultimo año brillo menos, en parte por la depre de no haber salido del caduco proyecto de Wenger, en parte porque el Alsaciano se empeña en ponerle a jugar de diez donde su condición de minigerrard se ve ofuscada.
Solo por lo expuesto parece que el crack viene a triunfar. Pero aun asi este equipo es tan grande que va a costar encontrarme sitio en. El once. Si, es uno de los mejores centrocampistas del mundo, pero compartirá equipo con dos de la misma terna. ¿Cesc va a sentar a Xavi o Iniesta? Pffff... No dudo que tenga mas capacidad de decidir y técnica individual que el de Terrassa, pero Xavi ES este Barca. Quitar la batuta al seis supondría un cambio completo en el plan de este equipo ( aunque se mantenga la filosofía) y no parece precio que quiera pagar Guardiola. ¿De que va a jugar Cesc? ¿De 4, de interior de mediapunta? En todas las posiciones va a ser resolutivo, pero falta ver si es tan determinante como para variar el status establecido.
Sin duda no lo necesita mientras mantenga a Xavi como dictador de la pelota en cada partido, Iniesta aportando desequilibrio y Leo Messi ejerciendo continuamente como superhombre. Plantillas cortas en defensa o incógnita sobre la competitividad de los canteranos se adivinan pecattas minutas para el mejor equipo del mundo.
Insisto mucho en el carácter cuasiomnipotente de este barca para que nos demos cuenta de la empresa en que esta inmerso este Madrid. No ya ganar, llegar a competir contra este equipo es de un valor incuestionable. Sirva esto para alabar la labor de Mourinho, que sera sin discusión un broncas, un miserable y un gilipollas (como se ha encargado de recordarnos mas pronto que tarde) pero como tengo la extraña manía de hablar únicamente de fútbol, y el portugués esta construyendo un equipo impresionante, incuestionable y que seria hegemónico en cualquier otro momento.
Todo lo bueno del Madrid se llama continuidad. Por primera vez en muchos años un entrenador tiene la oportunidad de empezar un segundo año, y eso conlleva esperar una evolución a mejor en el equipo. Parece que Mourinho, siguiendo con las lineas de identidad del equipo (vertiginoso en las transiciones, poderoso en el ritmo físico, insaciable en la búsqueda de la portería) intenta apostar por jugadores de mas toque para acompañar el centro del campo. Solo asi se entiende la apuesta por Sahin, jugador al que admito no he visto jugar, pero que le describen como un Cesc de segunda: continuación, apoyo y primer toque en toda la zona de mediocampo. Y aqui también se circunscribe la figura de Coentrao, el fichaje mas raro del año, porque fichar a un lateral izquierdo teniendo a Marcelo, que puede jugar de extremo teniendo a CR7 se antoja extraño. Pero resulta que Mou lo está haciendo jugar acompañando a Alonso, y la verdad con resultados interesantes.
Además parece que es parte del plan porque le está dando cancha a los jugones que tiene arriba como Ozil y Benzema, que estando en estado de gracia aumenta la capacidad combinativa en un 300%
El resto de refuerzos (Callejón, Varanne, Altintop) parecen más para hacer fondo de plantilla que otra cosa. Justo es decir que las dos operaciones más ambiciosas del verano le han salido rana al Madrid. El Kun expuso abiertamente su amor por la ciudad de Madrid junto a su odio por las rayas colchoneras, pero Florentino nunca se atrevió a dar el paso porque sería hacerle la de Figo a sus vecinos. Con Benzema explotando no se notará, pero como el francés vuelva a su amuermamiento ya recordarán la oportunidad de mercado perdida.
El otro es Neymar, el nuevo enfant terrible del futbol brasileño, destinado a marcar época. Parece un cruce entre el primer Cristiano Ronaldo y el primer Messi, aunque soy escéptico con los brasileños que llegan a un grande sin transición de por medio. Todo el mundo dice que el mohicano la romperá, y que vendrá en enero a Madrid, así que ya veremos.
La terna de los que no van a ganar la liga son los de siempre. Aunque yo creo que el Valencia también esta distanciado de ellos. Yo no sé que más se le puede pedir a Emery, porque su trabajo no tiene ningún borrón (bueno, alguno en eliminatorias, para que engañarnos) pero domina con solvencia “la otra Liga”, juega con desparpajo ofensivo y no se arruga ante los grandes, maneja varias opciones y reinventa el equipo cada vez que por cuestiones económicas le deshacen el equipo. Con Villa y Silva, jugadores de clase mundial, buscándose los garbanzos (o el caviar) fuera, ahora se ha unido el éxodo de la tercera pata. Juan Mata se va al Chelsea. Creo que no se le echará demasiado de menos porque el fichaje de Piatti, jugador infravalorado, le puede suplir de manera efectiva. Además la llegada de Canales también puede suponer un salto de calidad arriba, si el jugador se quita la depre de haber fracasado con Mou, que este tío hace un año era muyyy bueno. Lo realmente importante del Valencia para crecer son las incorporaciones en su línea más mediocre el año pasado, como es la defensa. Rami y victor Ruiz tienen una pinta tremenda y a poco que se cohesionen pueden hacer una dupla perfecta
Sevilla y Villarreal dejan alguna duda más. El Sevilla porque las lleva dejando desde hace cuatro años, pero parece que Marcelino quiere enderezar el rumbo. El buen técnico español quiere recuperar el buen sentido de la palabra verticalidad en los de Nervión. Verticalidad no significa juego directo y patadón a Kanouté, aunque sea crack. Verticalidad significa tener puñales como Perotti, Navas y Negredo arriba apuntalándote en todo momento. EL Villarreal deja mensajes dudosos, porque sí, siguen queriendo jugar de manera combinativa como solo el Barça es capaz de superar, pero la marcha de su jugador más emblemático, Cazorla, supone un jarro de agua fría para las pretensiones de poder seguir creciendo. Se ha instalado una sensación de que el equipo llegó a su cénit y ahora toca bajar.
El Atlético de Madrid se ha reinventado otra vez. Las salidas de sus buques insignias como Forlán y Agüero deberían hacer mella, que duda cabe, pero la secretaría técnica ha reinvertido en ilusión, aunque sea pagada a golpe de talonario. Se han traído a Falcao del Oporto, el goleador europeo del año pasado, a precio de oro. Mucha presión en las espaldas del colombiano, que ha costado más que lo que han sacado por el Kun y se le pedirá un rendimiento igual. Y Falcao puede ser grande, pero es un killer. Necesita mucho que el equipo juegue bien y le asista para el despuntar. Por sí solo no va a encontrar soluciones.
Para ello, justo es reconocerlo se le ha suministrado una segunda línea de mucho nivel. Reyes, el turco Arda Turan, que parece un jugador efervescente e imaginativo, y sobre todo Diego, el superclase cuando estaba en el Werder Bremen. Es una incógnita, porque hace seis años lo quería todo el mundo pero viene de vuelta, de fracasar en la Juventus y ser intrascendente en el Wolsbursgo. Pero sí es verdad que hace tiempo que el Atlético necesita jugadores de este tipo para darle temple a un centro del campo que lleva muchos años dando penita.
La incógnita viene con Manzano, que ya estuvo en el equipo y fue su gran fracaso en su carrera (junto al año pasado con el Sevilla) Le tengo estima como entrenador, pero creo que una cara nueva hubiese añadido ilusión a la afición rojiblanca.
Dos proyectos que hay que seguir con interés son el Athletic de Bilbao y el Málaga. El Athletic ha dado un giro de 180 grados que ha pasado de Caparrós a Bielsa. Hombre, la manera de salir de Caparrós de Bilbao ha sido un poco injusta, elecciones mediante, porque creo que ha hecho crecer a varios jugadores por encima de sus posibilidades. Ahora llega Bielsa, diametralmente diferente. Un técnico “rarito” como él solo, que apuesta por la combinación por encima de todo, con sistemas ofensivos hasta el punto exasperante (3-4-3, 3-3-3-1, 3-2-3-2) Habrá que tener mucha paciencia con el técnico chileno, que cuenta con mucha categoría: Llorente, Javi Martínez son realidades absolutas. El fichaje de Ander Herrera promete mucho y sobre todo un chavalín llamado Iker Muniaín que es un espectáculo como domina el arte de arrancar y frenar (a mi me recuerda al Rooney que juega de diez)
Al Málaga lo que ha llegado es una inyección de petrodólares. El Jeque pretende poner a la capital malagueña en el mapa futbolístico. Ya el año pasado se trajo jugadores demérito como Baptista o Rondón, este año ha seguido tirando la casa por la ventana. Jugadores que nunca habríamos visto en Málaga Van Nistelroy, Toulalan, Joaquín y sobretodo Cazorla. Hay que exigirle al equipo, aunque yo creo que varios de estos jugadores no son precisamente made in Pellegrini (jugadores de banda o nueve puros no le van mucho al Ingeniero) pero vamos, que con tanta clase en el equipo tienen que dar un salto notable.
Del resto, hay mucho equipo de medio pelo que me hace pensar por primera vez en mucho tiempo que la liga tendría que tener menos equipos. Levante, Granada, Rayo, Zaragoza, Mallorca, Racing… cuesta ilusionarse con nada de estos equipos. Hay otros en cambio que siendo igual de humildes tienen una apuesta más ilusionante: Getafe, apostando por un técnico a tener en cuenta como Luís García, la Real que tiene jugadores a tener en cuenta en corto espacio de tiempo (Prieto, Griezzmann, Aguirretxe…) y apuesta por un juego más ambicioso, y el Betis que ya el año pasado llamaba la atención en segunda y pretende seguir haciéndolo en primera. El Espanyol tiene que seguir apostando por Pochettino como su mejor activo, aunque como de costumbre le han dejado el equipo hecho unos zorros, con la marcha de Osvaldo y Callejón arriba y que le va a costar Dios y ayuda marcar goles.
Vale. Vamos con los pronósticos como cada año. Redoble de tambores. Auguro una Liga ganada con autoridad por… El Madrid. No con una ventaja considerable de puntos, pero sí poniéndose líder y aguantando el temple y la presión del Barcelona durante toda la Liga. A la vez creo que este puede ser el año más complicado para Guardiola. Hay que ver a Pep yendo por detrás y como aguanta un entorno negativo. Detrás de éstos pues sigo apostando por el Valencia como tercero con facilidad y haciendo crecer a jugadores como Piatti, Soldado o Rami un escalón de calidad. Y para el cuarto puesto apuesto por un Sevilla recuperando sensaciones de años anteriores. Villarreal y Athletic serán las decepciones del año y me gustaría saber si Bielsa acaba la temporada. El Atleti estará como siempre, luchando por causas menores y con Falcao cuestionado más pronto que tarde. Del descenso no hablo porque hay casi más de diez candidatos. Supongo que Rayo y Granada estarán por ahí, pero como otro año se salve el Zaragoza, haciendo las cosas como las hace será una especie de injusto milagro. Nos vemos en junio.
Ajeno a esto estan los dos superpotencias futbolistas, no del país, si no del continente. El potencial del barca y Madrid empequeñece a los grandes de otras ligas y se chotea de las presuntas alternativas. El Barcelona es directamente el mejor equipo del mundo y oposita a mejor equipo de la historia. Sirva esto para darnos cuenta del momento que estamos viviendo, que al ser palpable olvidamos que este equipo va a ser a todas luces legendario. A pesar que parece difícilmente mejorable Guardiola, ganador nato, sigue apostando por perpetrar el ciclo. Deja escapar lastre de canteranos que no han terminado de explotar, como Jeffren o Bojan, la gran esperanza blanca, y que siempre ha dado la impresión que Pep confiaba en el menos de lo que decía. Cambia lastre por jugadores de pretendida fama mundial. Alexis Sanchez la ha roto en Italia, convirtiendose en uno de los extremos mas deseados del planeta. Pep necesitaba un jugador asi para incrementar sus posibilidades en el uno contra uno. Con Messi actuando donde la de la gana, Pedro y Villa hacían las veces de extremos dotando de profundidad, pero careciendo de desborde. Eso lo viene a suplir el chileno, que es tremendo en ese aspecto. Eso si, parece un jugador "poco barça". Necesita el contacto con el balón, no es jugador de combinación o primer toque, y su principal recurso es exterior, carece de juego por dentro. Asi que todavía hay que ver como se acopla.
Uno que es paradigma de juego cule es Cesc Fabregas, que al fin termino con el culebron de todos estos años, y recalo en el sitio donde debe estar. Fabregas, sin paños calientes, es uno de los cinco mejores centrocampistas del mundo. Pero sin discusión. Ha dominado la Premier de una manera insultante. Desde el doble pivote llega, marca, repartía juego, batía lineas, caía a banda, daba ultimo pase o llegaba en conducción. Un absoluto escándalo de jugador. El ultimo año brillo menos, en parte por la depre de no haber salido del caduco proyecto de Wenger, en parte porque el Alsaciano se empeña en ponerle a jugar de diez donde su condición de minigerrard se ve ofuscada.
Solo por lo expuesto parece que el crack viene a triunfar. Pero aun asi este equipo es tan grande que va a costar encontrarme sitio en. El once. Si, es uno de los mejores centrocampistas del mundo, pero compartirá equipo con dos de la misma terna. ¿Cesc va a sentar a Xavi o Iniesta? Pffff... No dudo que tenga mas capacidad de decidir y técnica individual que el de Terrassa, pero Xavi ES este Barca. Quitar la batuta al seis supondría un cambio completo en el plan de este equipo ( aunque se mantenga la filosofía) y no parece precio que quiera pagar Guardiola. ¿De que va a jugar Cesc? ¿De 4, de interior de mediapunta? En todas las posiciones va a ser resolutivo, pero falta ver si es tan determinante como para variar el status establecido.
Sin duda no lo necesita mientras mantenga a Xavi como dictador de la pelota en cada partido, Iniesta aportando desequilibrio y Leo Messi ejerciendo continuamente como superhombre. Plantillas cortas en defensa o incógnita sobre la competitividad de los canteranos se adivinan pecattas minutas para el mejor equipo del mundo.
Insisto mucho en el carácter cuasiomnipotente de este barca para que nos demos cuenta de la empresa en que esta inmerso este Madrid. No ya ganar, llegar a competir contra este equipo es de un valor incuestionable. Sirva esto para alabar la labor de Mourinho, que sera sin discusión un broncas, un miserable y un gilipollas (como se ha encargado de recordarnos mas pronto que tarde) pero como tengo la extraña manía de hablar únicamente de fútbol, y el portugués esta construyendo un equipo impresionante, incuestionable y que seria hegemónico en cualquier otro momento.
Todo lo bueno del Madrid se llama continuidad. Por primera vez en muchos años un entrenador tiene la oportunidad de empezar un segundo año, y eso conlleva esperar una evolución a mejor en el equipo. Parece que Mourinho, siguiendo con las lineas de identidad del equipo (vertiginoso en las transiciones, poderoso en el ritmo físico, insaciable en la búsqueda de la portería) intenta apostar por jugadores de mas toque para acompañar el centro del campo. Solo asi se entiende la apuesta por Sahin, jugador al que admito no he visto jugar, pero que le describen como un Cesc de segunda: continuación, apoyo y primer toque en toda la zona de mediocampo. Y aqui también se circunscribe la figura de Coentrao, el fichaje mas raro del año, porque fichar a un lateral izquierdo teniendo a Marcelo, que puede jugar de extremo teniendo a CR7 se antoja extraño. Pero resulta que Mou lo está haciendo jugar acompañando a Alonso, y la verdad con resultados interesantes.
Además parece que es parte del plan porque le está dando cancha a los jugones que tiene arriba como Ozil y Benzema, que estando en estado de gracia aumenta la capacidad combinativa en un 300%
El resto de refuerzos (Callejón, Varanne, Altintop) parecen más para hacer fondo de plantilla que otra cosa. Justo es decir que las dos operaciones más ambiciosas del verano le han salido rana al Madrid. El Kun expuso abiertamente su amor por la ciudad de Madrid junto a su odio por las rayas colchoneras, pero Florentino nunca se atrevió a dar el paso porque sería hacerle la de Figo a sus vecinos. Con Benzema explotando no se notará, pero como el francés vuelva a su amuermamiento ya recordarán la oportunidad de mercado perdida.
El otro es Neymar, el nuevo enfant terrible del futbol brasileño, destinado a marcar época. Parece un cruce entre el primer Cristiano Ronaldo y el primer Messi, aunque soy escéptico con los brasileños que llegan a un grande sin transición de por medio. Todo el mundo dice que el mohicano la romperá, y que vendrá en enero a Madrid, así que ya veremos.
La terna de los que no van a ganar la liga son los de siempre. Aunque yo creo que el Valencia también esta distanciado de ellos. Yo no sé que más se le puede pedir a Emery, porque su trabajo no tiene ningún borrón (bueno, alguno en eliminatorias, para que engañarnos) pero domina con solvencia “la otra Liga”, juega con desparpajo ofensivo y no se arruga ante los grandes, maneja varias opciones y reinventa el equipo cada vez que por cuestiones económicas le deshacen el equipo. Con Villa y Silva, jugadores de clase mundial, buscándose los garbanzos (o el caviar) fuera, ahora se ha unido el éxodo de la tercera pata. Juan Mata se va al Chelsea. Creo que no se le echará demasiado de menos porque el fichaje de Piatti, jugador infravalorado, le puede suplir de manera efectiva. Además la llegada de Canales también puede suponer un salto de calidad arriba, si el jugador se quita la depre de haber fracasado con Mou, que este tío hace un año era muyyy bueno. Lo realmente importante del Valencia para crecer son las incorporaciones en su línea más mediocre el año pasado, como es la defensa. Rami y victor Ruiz tienen una pinta tremenda y a poco que se cohesionen pueden hacer una dupla perfecta
Sevilla y Villarreal dejan alguna duda más. El Sevilla porque las lleva dejando desde hace cuatro años, pero parece que Marcelino quiere enderezar el rumbo. El buen técnico español quiere recuperar el buen sentido de la palabra verticalidad en los de Nervión. Verticalidad no significa juego directo y patadón a Kanouté, aunque sea crack. Verticalidad significa tener puñales como Perotti, Navas y Negredo arriba apuntalándote en todo momento. EL Villarreal deja mensajes dudosos, porque sí, siguen queriendo jugar de manera combinativa como solo el Barça es capaz de superar, pero la marcha de su jugador más emblemático, Cazorla, supone un jarro de agua fría para las pretensiones de poder seguir creciendo. Se ha instalado una sensación de que el equipo llegó a su cénit y ahora toca bajar.
El Atlético de Madrid se ha reinventado otra vez. Las salidas de sus buques insignias como Forlán y Agüero deberían hacer mella, que duda cabe, pero la secretaría técnica ha reinvertido en ilusión, aunque sea pagada a golpe de talonario. Se han traído a Falcao del Oporto, el goleador europeo del año pasado, a precio de oro. Mucha presión en las espaldas del colombiano, que ha costado más que lo que han sacado por el Kun y se le pedirá un rendimiento igual. Y Falcao puede ser grande, pero es un killer. Necesita mucho que el equipo juegue bien y le asista para el despuntar. Por sí solo no va a encontrar soluciones.
Para ello, justo es reconocerlo se le ha suministrado una segunda línea de mucho nivel. Reyes, el turco Arda Turan, que parece un jugador efervescente e imaginativo, y sobre todo Diego, el superclase cuando estaba en el Werder Bremen. Es una incógnita, porque hace seis años lo quería todo el mundo pero viene de vuelta, de fracasar en la Juventus y ser intrascendente en el Wolsbursgo. Pero sí es verdad que hace tiempo que el Atlético necesita jugadores de este tipo para darle temple a un centro del campo que lleva muchos años dando penita.
La incógnita viene con Manzano, que ya estuvo en el equipo y fue su gran fracaso en su carrera (junto al año pasado con el Sevilla) Le tengo estima como entrenador, pero creo que una cara nueva hubiese añadido ilusión a la afición rojiblanca.
Dos proyectos que hay que seguir con interés son el Athletic de Bilbao y el Málaga. El Athletic ha dado un giro de 180 grados que ha pasado de Caparrós a Bielsa. Hombre, la manera de salir de Caparrós de Bilbao ha sido un poco injusta, elecciones mediante, porque creo que ha hecho crecer a varios jugadores por encima de sus posibilidades. Ahora llega Bielsa, diametralmente diferente. Un técnico “rarito” como él solo, que apuesta por la combinación por encima de todo, con sistemas ofensivos hasta el punto exasperante (3-4-3, 3-3-3-1, 3-2-3-2) Habrá que tener mucha paciencia con el técnico chileno, que cuenta con mucha categoría: Llorente, Javi Martínez son realidades absolutas. El fichaje de Ander Herrera promete mucho y sobre todo un chavalín llamado Iker Muniaín que es un espectáculo como domina el arte de arrancar y frenar (a mi me recuerda al Rooney que juega de diez)
Al Málaga lo que ha llegado es una inyección de petrodólares. El Jeque pretende poner a la capital malagueña en el mapa futbolístico. Ya el año pasado se trajo jugadores demérito como Baptista o Rondón, este año ha seguido tirando la casa por la ventana. Jugadores que nunca habríamos visto en Málaga Van Nistelroy, Toulalan, Joaquín y sobretodo Cazorla. Hay que exigirle al equipo, aunque yo creo que varios de estos jugadores no son precisamente made in Pellegrini (jugadores de banda o nueve puros no le van mucho al Ingeniero) pero vamos, que con tanta clase en el equipo tienen que dar un salto notable.
Del resto, hay mucho equipo de medio pelo que me hace pensar por primera vez en mucho tiempo que la liga tendría que tener menos equipos. Levante, Granada, Rayo, Zaragoza, Mallorca, Racing… cuesta ilusionarse con nada de estos equipos. Hay otros en cambio que siendo igual de humildes tienen una apuesta más ilusionante: Getafe, apostando por un técnico a tener en cuenta como Luís García, la Real que tiene jugadores a tener en cuenta en corto espacio de tiempo (Prieto, Griezzmann, Aguirretxe…) y apuesta por un juego más ambicioso, y el Betis que ya el año pasado llamaba la atención en segunda y pretende seguir haciéndolo en primera. El Espanyol tiene que seguir apostando por Pochettino como su mejor activo, aunque como de costumbre le han dejado el equipo hecho unos zorros, con la marcha de Osvaldo y Callejón arriba y que le va a costar Dios y ayuda marcar goles.
Vale. Vamos con los pronósticos como cada año. Redoble de tambores. Auguro una Liga ganada con autoridad por… El Madrid. No con una ventaja considerable de puntos, pero sí poniéndose líder y aguantando el temple y la presión del Barcelona durante toda la Liga. A la vez creo que este puede ser el año más complicado para Guardiola. Hay que ver a Pep yendo por detrás y como aguanta un entorno negativo. Detrás de éstos pues sigo apostando por el Valencia como tercero con facilidad y haciendo crecer a jugadores como Piatti, Soldado o Rami un escalón de calidad. Y para el cuarto puesto apuesto por un Sevilla recuperando sensaciones de años anteriores. Villarreal y Athletic serán las decepciones del año y me gustaría saber si Bielsa acaba la temporada. El Atleti estará como siempre, luchando por causas menores y con Falcao cuestionado más pronto que tarde. Del descenso no hablo porque hay casi más de diez candidatos. Supongo que Rayo y Granada estarán por ahí, pero como otro año se salve el Zaragoza, haciendo las cosas como las hace será una especie de injusto milagro. Nos vemos en junio.
domingo, septiembre 4
CAPITAN AMERICA: EL PRIMER VENGADOR
A Pesar de que no me ha pedido que no lo haga lo voy a hacer. opinión personal e intransferible sobre Capitán América: el Primer Vengador. Daré mi opinión antes de empezar a leer cosas de la peli y con múltiples spoilers y desenlaces. Advertido queda todo aquel que quiera seguir leyendo sin haber visto la película.
Primera parada: los trailers. Interesantes pero cortos. Bueno, no todos que el tráiler de Zoo Loco habla de lo que se puede esperar: Animales hablando, que siempre ha sido un material chistoso para los productores. Pues eso. El tráiler de Conan el bárbaro que hacen acopio de acción digital y con la pinta de ser excesiva a todas luces y el tráiler de Cowboys & Aliens, que con el título no engaña a nadie. Siempre me ha parecido ocurrente el tocar el tema de extraterrestres en otro contexto temporal, así que la película puede ser entretenida (la firma el director de Iron Man) Ahora, a ver como resulta plausible que los beligerantes alienígenas no se carguen al pueblo de un plumazo. Vamos con los Marvel Studios.
2012 va a ser el año de los Vengadores. Lo que están construyendo la Marvel Studios desde 2008 es digno de referenciar, porque pocos intentos de crear un universo compartido en la gran pantalla como está haciendo Marvel y que tendrá su cénit en la película de Josh Whedon con los ya vistos Thor, Iron Man o Hulk (más otros avistados como Ojo de Halcón o la Viuda Negra) luchando espalda contra espalda. Ésta es la principal razón de ser de la película del Capitán América. Nadie concibe al grupo Más Poderoso de la Tierra sin el Símbolo de la Libertad en sus filas.
Dado que el origen del Capitán América debe estar vinculado forzosamente a la II Guerra Mundial, y otra cosa sería anatema el gran acierto de la película es la ambientación y el tono histórico conseguido. En el acertado origen del personaje encontramos una América postdepresión de colores apagados y ese Nueva York nostálgico de los años 40. Como viene siendo habitual el origen del personaje es lo mejor de la película. Al final creeré que no es tan difícil llevar a los superhéroes a la pantalla si te ciñes correctamente a lo retratado en el cómic, y ahí están los ejemplos de Spiderman o Iron Man para atestiguarlo. El Capitán América no es una excepción y los momentos de las películas previos a recibir el suero del Supersoldado son los mejores. Seguramente exagerados de más, con esa enclequez de Steve Rogers que parece dar más risa que pena (y que imagino hecha de manera digital, sin restar un ápice de mérito a la inesperada buena actuación de Chris Evans) pero sí muestra rasgos específicos del personaje: la tozudez por hacer lo correcto y seguir sus ideales, o la heroicidad interior, más allá de la fuerzo o poder de cada uno.
Afortunadamente la película no cae en el peor estereotipo del Capitán América y no lo convierte en un trasnochado patriota radical. Irónicamente es más fácil conseguirlo en un momento de patriotismo exacerbado por la amenaza exterior como la II Guerra Mundial, que en la crítica época actual. Además esta parte está plagada de los ya gustosos guiños que no pueden faltar en el universo compartido como las conexiones con la mitología nórdica, la aparición de Howard Stark o el cameo de Stan Lee.
Con la conversión de Steve Rogers en el Capitán América entramos en la segunda parte de la película, que igualmente acierta dotando al personaje de un aire pulp, de aventura desenfadada, sin ínfulas dramáticas o argumentales. De ahí que los comandos aulladores, de lo más vistoso de la película, recuerden a los típicos héroes de guerra de los años 50 y 60. El típico grupo de Steve McQueen (o en una revisión cercana los Malditos Bastardos) La verdad es que es una opción que pega con el personaje en sus inicios y con el tono de aventura por el que se apuesta, pero sirve para que nos cueste tomarnos al Capitán América en serio.
Quizás el mayor fallo que tiene la película es que en ningún momento consigue vendernos bien al Capi. No consigue asombrarnos con Steve Rogers en su faceta de Superhombre. Ni en su primera aparición da la sensación de espectacularidad o de hacer cosas sobrehumanas. Sí, corre mucho detrás de un espía nazi y marca musculitos, pero nunca tenemos la sensación de maravilla que conseguía Iron Man con bastante facilidad.
Por eso la película es bastante insustancial. Steve Rogers nos importaba más cuando trataba de hacer lo correcto sin estar capacitado para ello que cuando es un superhombre. Vamos, el momento del Capitán América que todos vamos a recordad es al Capi vendiendo bonos de guerra, haciendo el paripé. Porque yo al menos no puedo recordar un momento memorable en combate del Capi.
Y eso contando que Chris Evans hace un papel notable, especialmente en la primera parte de la cinta, donde no se ve ni un ápice de la Antorcha Humana y el actor apenas es reconocible. Tenía mis dudas si iba a poder aguantar el envite con otras Vengadores de más peso pero sí demuestra poder de convicción y determinación. Como es habitual en las películas de superhéroes se cumple el “síndrome Tobey Maguire” (personajes que siempre acaban sin máscara para que el actor se reconozca y se luzca), y durante buena parte del metraje lleva “vestimenta Hitch”, es decir, una amalgama entre el traje abanderado y un traje de soldado de la IIGM. A mí me convenció bastante. Después el traje clásico tampoco funciona mal, aunque las alitas dibujadas crearán controversia, y si no al tiempo. Por su parte el uso y la coreografía del escudo era complicado en la gran pantalla y resulta difícil creerse algunos de los lanzamientos del capi.
Del resto Bucky Barnes y Peggy Carter son interpretados por desconocidos y los dos cumplen con lo que se les pide. Peggy hace de interés romántico standard. Chica de carácter fuerte en el ejército y poco más que hablar. Bucky es demasiado mayor (eso de poner niños en las guerra que lo haga la gente progresista de los años 40) y no me gusta su función prebélica de “hermano mayor” del Capi. Después en la segunda parte sí da el rol de soldado pasado de vueltas de los Aulladores (no sería el que yo le pondría, pero bueno) Además contamos con secundarios de lujos como Tommy Lee Jones y Stanley Tucci como el jugador Erskine, para mí el mejor de la función.
Mención aparte merecer Hugo Weaving, que hace lo que se le pide, poner cara de mucho odio y levantar mucho las cejas. La elección en el villano ayuda a la intranscendencia de la que nos quejamos. Cráneo Rojo termina convertido en un histriónico malo de opereta. Está hecho con toda la intención del mundo para remarcar el aire pulp de la cinta, pero deja al personaje sin ninguna definición más allá que ser más malo que el hambre y nunca aparece como una amenaza interesante. Junto a él Arnim zola, que tiene ese nombre como podía haber tenido cualquier otro y que hace de secundario genérico del malo, y la organización Hidra, cumpliendo una vez más con su papel de carne de cañón, aunque parece un acierto no haberles vestido de verde fosforito.
Es tan poco el interés en profundizar en el villano de la función que se minimiza hasta un punto irrisorio todo un Cubo Cósmico (sorprendente porque con el pretítulos de Thor dejaba claro que iba a ser un objeto importante) que solo es utilizado como mera fuente de energía. El enfrentamiento final entre el Capitán América y Cráneo Rojo lejos de ser apoteósico ya no consigue interesar a nadie y pasa como con el resto de la película. Ni en sus luchas contra Hidra, ni en el rescate de los aulladores ni en la muerte de Bucky (y ojo que no hay cuerpo. Esto huele a Soldado de Invierno que apesta) existe necesidad o intención de que nos atrape e importe lo que está pasando.
El único momento en que en definitiva el capitán América logra captar nuestra atención es en el final, con el esperado sacrificio del Capi y la despedida de su amada y el despertar en un falso 1941. Por supuesto esta escena (más vibrante que el resto del metraje) queda en Coitus Interruptus y ejerce su función de precuela de los Vengadores, para lo que fue construida.
¿Es presentar un personaje imprescindible en un futuro una razón suficiente para filmar una película? Es complicado. Personalmente hubiese tirado de Ultimates y hubiese introducido el renacer del Capi dentro de la trama principal. La película acierta en encontrar su propio espíritu, que entronca directamente con el personaje (sobre todo en sus inicios) pero nunca llega a tener entidad propia y hacerse interesante por sí misma sin formar parte del todo que serán los Vengadores.
Primera parada: los trailers. Interesantes pero cortos. Bueno, no todos que el tráiler de Zoo Loco habla de lo que se puede esperar: Animales hablando, que siempre ha sido un material chistoso para los productores. Pues eso. El tráiler de Conan el bárbaro que hacen acopio de acción digital y con la pinta de ser excesiva a todas luces y el tráiler de Cowboys & Aliens, que con el título no engaña a nadie. Siempre me ha parecido ocurrente el tocar el tema de extraterrestres en otro contexto temporal, así que la película puede ser entretenida (la firma el director de Iron Man) Ahora, a ver como resulta plausible que los beligerantes alienígenas no se carguen al pueblo de un plumazo. Vamos con los Marvel Studios.
2012 va a ser el año de los Vengadores. Lo que están construyendo la Marvel Studios desde 2008 es digno de referenciar, porque pocos intentos de crear un universo compartido en la gran pantalla como está haciendo Marvel y que tendrá su cénit en la película de Josh Whedon con los ya vistos Thor, Iron Man o Hulk (más otros avistados como Ojo de Halcón o la Viuda Negra) luchando espalda contra espalda. Ésta es la principal razón de ser de la película del Capitán América. Nadie concibe al grupo Más Poderoso de la Tierra sin el Símbolo de la Libertad en sus filas.
Dado que el origen del Capitán América debe estar vinculado forzosamente a la II Guerra Mundial, y otra cosa sería anatema el gran acierto de la película es la ambientación y el tono histórico conseguido. En el acertado origen del personaje encontramos una América postdepresión de colores apagados y ese Nueva York nostálgico de los años 40. Como viene siendo habitual el origen del personaje es lo mejor de la película. Al final creeré que no es tan difícil llevar a los superhéroes a la pantalla si te ciñes correctamente a lo retratado en el cómic, y ahí están los ejemplos de Spiderman o Iron Man para atestiguarlo. El Capitán América no es una excepción y los momentos de las películas previos a recibir el suero del Supersoldado son los mejores. Seguramente exagerados de más, con esa enclequez de Steve Rogers que parece dar más risa que pena (y que imagino hecha de manera digital, sin restar un ápice de mérito a la inesperada buena actuación de Chris Evans) pero sí muestra rasgos específicos del personaje: la tozudez por hacer lo correcto y seguir sus ideales, o la heroicidad interior, más allá de la fuerzo o poder de cada uno.
Afortunadamente la película no cae en el peor estereotipo del Capitán América y no lo convierte en un trasnochado patriota radical. Irónicamente es más fácil conseguirlo en un momento de patriotismo exacerbado por la amenaza exterior como la II Guerra Mundial, que en la crítica época actual. Además esta parte está plagada de los ya gustosos guiños que no pueden faltar en el universo compartido como las conexiones con la mitología nórdica, la aparición de Howard Stark o el cameo de Stan Lee.
Con la conversión de Steve Rogers en el Capitán América entramos en la segunda parte de la película, que igualmente acierta dotando al personaje de un aire pulp, de aventura desenfadada, sin ínfulas dramáticas o argumentales. De ahí que los comandos aulladores, de lo más vistoso de la película, recuerden a los típicos héroes de guerra de los años 50 y 60. El típico grupo de Steve McQueen (o en una revisión cercana los Malditos Bastardos) La verdad es que es una opción que pega con el personaje en sus inicios y con el tono de aventura por el que se apuesta, pero sirve para que nos cueste tomarnos al Capitán América en serio.
Quizás el mayor fallo que tiene la película es que en ningún momento consigue vendernos bien al Capi. No consigue asombrarnos con Steve Rogers en su faceta de Superhombre. Ni en su primera aparición da la sensación de espectacularidad o de hacer cosas sobrehumanas. Sí, corre mucho detrás de un espía nazi y marca musculitos, pero nunca tenemos la sensación de maravilla que conseguía Iron Man con bastante facilidad.
Por eso la película es bastante insustancial. Steve Rogers nos importaba más cuando trataba de hacer lo correcto sin estar capacitado para ello que cuando es un superhombre. Vamos, el momento del Capitán América que todos vamos a recordad es al Capi vendiendo bonos de guerra, haciendo el paripé. Porque yo al menos no puedo recordar un momento memorable en combate del Capi.
Y eso contando que Chris Evans hace un papel notable, especialmente en la primera parte de la cinta, donde no se ve ni un ápice de la Antorcha Humana y el actor apenas es reconocible. Tenía mis dudas si iba a poder aguantar el envite con otras Vengadores de más peso pero sí demuestra poder de convicción y determinación. Como es habitual en las películas de superhéroes se cumple el “síndrome Tobey Maguire” (personajes que siempre acaban sin máscara para que el actor se reconozca y se luzca), y durante buena parte del metraje lleva “vestimenta Hitch”, es decir, una amalgama entre el traje abanderado y un traje de soldado de la IIGM. A mí me convenció bastante. Después el traje clásico tampoco funciona mal, aunque las alitas dibujadas crearán controversia, y si no al tiempo. Por su parte el uso y la coreografía del escudo era complicado en la gran pantalla y resulta difícil creerse algunos de los lanzamientos del capi.
Del resto Bucky Barnes y Peggy Carter son interpretados por desconocidos y los dos cumplen con lo que se les pide. Peggy hace de interés romántico standard. Chica de carácter fuerte en el ejército y poco más que hablar. Bucky es demasiado mayor (eso de poner niños en las guerra que lo haga la gente progresista de los años 40) y no me gusta su función prebélica de “hermano mayor” del Capi. Después en la segunda parte sí da el rol de soldado pasado de vueltas de los Aulladores (no sería el que yo le pondría, pero bueno) Además contamos con secundarios de lujos como Tommy Lee Jones y Stanley Tucci como el jugador Erskine, para mí el mejor de la función.
Mención aparte merecer Hugo Weaving, que hace lo que se le pide, poner cara de mucho odio y levantar mucho las cejas. La elección en el villano ayuda a la intranscendencia de la que nos quejamos. Cráneo Rojo termina convertido en un histriónico malo de opereta. Está hecho con toda la intención del mundo para remarcar el aire pulp de la cinta, pero deja al personaje sin ninguna definición más allá que ser más malo que el hambre y nunca aparece como una amenaza interesante. Junto a él Arnim zola, que tiene ese nombre como podía haber tenido cualquier otro y que hace de secundario genérico del malo, y la organización Hidra, cumpliendo una vez más con su papel de carne de cañón, aunque parece un acierto no haberles vestido de verde fosforito.
Es tan poco el interés en profundizar en el villano de la función que se minimiza hasta un punto irrisorio todo un Cubo Cósmico (sorprendente porque con el pretítulos de Thor dejaba claro que iba a ser un objeto importante) que solo es utilizado como mera fuente de energía. El enfrentamiento final entre el Capitán América y Cráneo Rojo lejos de ser apoteósico ya no consigue interesar a nadie y pasa como con el resto de la película. Ni en sus luchas contra Hidra, ni en el rescate de los aulladores ni en la muerte de Bucky (y ojo que no hay cuerpo. Esto huele a Soldado de Invierno que apesta) existe necesidad o intención de que nos atrape e importe lo que está pasando.
El único momento en que en definitiva el capitán América logra captar nuestra atención es en el final, con el esperado sacrificio del Capi y la despedida de su amada y el despertar en un falso 1941. Por supuesto esta escena (más vibrante que el resto del metraje) queda en Coitus Interruptus y ejerce su función de precuela de los Vengadores, para lo que fue construida.
¿Es presentar un personaje imprescindible en un futuro una razón suficiente para filmar una película? Es complicado. Personalmente hubiese tirado de Ultimates y hubiese introducido el renacer del Capi dentro de la trama principal. La película acierta en encontrar su propio espíritu, que entronca directamente con el personaje (sobre todo en sus inicios) pero nunca llega a tener entidad propia y hacerse interesante por sí misma sin formar parte del todo que serán los Vengadores.
lunes, agosto 15
Xmen: Primera Clase
ciudaAunque nadie me ha pedido que no lo haga haya voy. Opinión personal, intransferible y con cierto retraso de XMen: Primera Clase. Y recuperamos una de las tradiciones que más gustaban por aquí: los Trailers. En primer lugar tenemos el tráiler de Linterna Verde, la película fuerte de DC para este año. Linterna Verde es complicada de llevar a la pantalla, porque no es un héroe urbano ni un Dios en la tierra, con lo cual la mirada desde el punto de vista del hombre no vale. Se ha de ser superimaginativo, tirar hacia la space opera y no poner límites. Por lo visto en el tráiler dan en el clavo, con multitud de Linternas Verdes, y los extraterrestres tan estrafalarios como en la edad de oro. Ahora, cuesta que eso funcione en pantalla sin caer en el exceso o de manera estrambótica. Luego, Super 8, una historia que dan muchas ganas de verla. Abrams intentando hacer una peli de Ciencia ficción de los años 80. Según el Trailer tira más hacia la línea de misterio que hacia el cine de aventuras (estilo Goonies) Se presume una de las películas del verano, aunque Abrams siempre vende mejor su producto que lo que termina siendo el resultado final. Y por último el Teaser de The Girl with de Dragon Tatoo, que con el título te deja a cuadros pero se trata del remake americano de Los hombres que no amaban a las mujeres. La peli sueca era pasable (no como sus dos continuaciones que eran un horror) pero sobretodo la esperamos porque detrás anda David Fincher, que se ha ganado por méritos propios ser uno de los directores a seguir toque el género que toque. A partir de ahora, la película.
Corría el año 2006 y todavía no había llegado la frescura de iron Man y la ambición de The Dark Knight. EL cine de superhéroes, una vez pasado el boom inicial, parecía que había encontrado sus limitaciones y las películas perdían interés y encanto a marchas forzadas, cayendo en la reiteración y el aburrimiento. Buena muestra de ello era la tercera parte de la saga iniciadora de esta tendencia. Xmen 3 tenía el dudoso honor de desaprovechar unos mimbres tan buenos como la Saga de Fénix Oscura (¡mira que era difícil hacerlo mal!) y el recurso de sacar toda una troupe de mutantes demostró que en ocasiones como ésta menos es más. La película pasó sin pena ni gloria y fue fácilmente olvidable. La absoluta pasividad con la que ser digerió dos años después el spin off de Lobezno demostraba definitivamente que la franquicia andaba muerta y enterrada. Así que la notica de una nueva película de los mutantes no era demasiado esperada. La sorpresa llega cuando nos cuentan que se va a a tratar de una precuela, situada en los años sesenta. Así llega Xmen: Primera Clase.
XMen es una bofetada para todos los jesuitas que no aguantan un ligero cambio en los personajes, que no soporta otra cosa que no sea la fidelidad absoluta respecto a sus sagas preferidas y que juega a anotar todos los fallos de continuidad en la películas que ve. En Primera Clase la verdad es que todo eso lo saltan por los aires. Para empezar la historia que cuenta es totalmente original, sin buscar trasladar una gran saga de los mutantes en el cómic, sino que se inventa todo desde cero (excepto centrarse en la amistad entre Xavier y Magneto) con relaciones entre personajes insospechadas y que serían tratadas directamente com anatema. Con los personajes igualmente se salta a la torera toda relación con los cómics, haciendo si hace falta un BAnshee adolescente o unos villanos que nadie conoce (¿Tornado y Azazel? ¿de verdad no había opciones mejores, vive Harry Leland y Donald Pierce?) Y con una continuidad que no es solo un castigo a cuarenta años de cómics, sino que es incongruente con el resto de películas de la franquicisa (especialmente se pasa por el forro a XMen 3, pero a poco que se indague veremos que existen las mismas incogruencias con el resto, y la relación Xavier-Mística es un buen ejemplo)
Así que teniendo todo esto en cuenta ¿cómo no estamos hablando pestes y acordándonos de la progenie de todos los implicados? Pues porque cumple con todo lo que sí pedimos los fans: que entienda la esencia de la serie y que por encima de todo sea una buena película. Y eso es algo que Primera Clase tiene.
La película se estructura en tres partes diferenciadas, siendo la primera de ella la que mejor funciona por una razón fundamental: es la que Magneto tiene más protagonismo. Esta película se gestó como un Spin off del amo del magnetismo y aunque derivó a algo más amplio, las motivaciones de Magnus (o Erik Lesser como le llaman ahora) son el verdadero motor de la película. Empezando por la escena idéntica al pretítulos de la primera Xmen, pero ampliándola con acierto. Conocemos el porqué del odio latente de Magneto y su ira, que derivará contra la humanidad.
Hay que pararse especialmente en la actuación de Michael Fassbender, que está espectacular como Magneto. Transmite una energía interior notable y parece poder palparse sus deseos de venganza en busca de Sebastian Shawn, el verdadero villano de la película. En ese sentido es emblemática la secuencia de Argentina, desde ya una de las mejores escenas de la saga, con Magneto demostrando lo peligroso y concienzudo que puede ser persiguiendo una causa. Hay aspectos que en el personaje aún no sobresalen como la deliciosa ironía de la que hacía gala McKellen, o el racismo humano, aquí solo dibujado (la historia de Magneto es la de una venganza, la discriminación mutante resuena muy por debajo) Pero se puede atribuir a que este Magneto es un personaje incompleto, que no ha alcanzado su madurez ni su plenitud, como demuestra la espectacular escena en que Magneto es incapaz de parar un submarino y tiene que ser salvado por Xavier.
Cuidado, que Xavier no le va a la zaga a Magneto. Sin tener un personaje tan agradecido McAvoy hace un trabajo notable también. Y aunque físicamente ofrecía dudas dota al personaje de bastante carisma, e inesperadamente aparece como alguien más amable y divertido de lo que se podía esperar, sin que la cosa choque. Cansa a la postre el tener que tocarse la sien cada vez que utiliza sus poderes, eso sí. Xavier cuenta con una relación fraternal con Mística, que es la mar de chocante y que no esperábamos nunca, pero que funciona muy bien. No si pensamos en las otras películas donde Mística era una máquina de matar silenciosa. Con el personaje con cero personalidad aquí tienen tábula rasa para convertirla en la tercera protagonista del film y consiguen un personaje encantador con el interesante conflicto por su apariencia como el mejor tratado para explicar “el orgullo de ser mutante”
Mientras se ven inmersos, mediante Moira Mctagart (aquí agente especial en lugar de doctora) en los asuntos del Club Fuego Infernal. El Club queda un poco decepcionante, a pesar de que yo apostaba que sería genial verlo en pantalla. Sebastian Shawn es el único que aguante al papel. Kevin Bacon apenas tiene que esforzarse para hacer e papel de cabrón sádico, pero el efecto de desdoblarse al utilizar su poder es un recurso feo. El otro gran bastión del Club, la Reina Blanca, seguramente es el personaje más decepcionante de la cinta. Su atuendo no funciona para nada y su aportación a la película es mínima, quedando apenas de mujer florero. Y la mutación diamante la verdad es que queda horrorosa. No me vale al excusa que es una Enma Frost preMorrison, que aquélla también era un gran personaje haciendo de villana.
Y luego está la elección de los esbirros que no tiene sentido. Coge personajes que no les importa a nadie en cuarenta años de cómics, pero si fueran mínimamente atractivos tendrían sentido, pero no. No pidamos personalidad que tener secundarios que no dicen una palabra parece marca de fábrica, pero encima copian los poderes de Rondador Nocturno y Tormenta, así que ni visualmente son agradecidos, si no repetitivos. Y por último el plan de Shawn, pues no tiene ni pies de cabeza. Cogen la buena coletilla de Stan Lee, los mutantes son los hijos del átomo, y de ahí el Club Fuego infernal asume que ellos sobrevivirán a una guerra nuclear, que van a intentar provocar de cualquier manera. Un plan muy Edad de Plata, que toleramos porque la película está ambientada en los sesenta (de ahí que a Kevin Bacon se le haya comparado con los villanos de James Bond)
Cuando confluyen las tramas de Magneto y Xavier empieza la segunda parte de la película, basada en buscar los primeros Hombres X. Aquí Vaugh, el director, consigue un excelente ritmo tanto en el reclutamiento como en el aprendizaje, siendo la mayoría bastantes divertidos, en especial El Cameo, y vale para incidir especialmente en la amistad sincera entre Xavier y Magneto.
La elección de los Hombres X es peculiar y nuevamente vale más no mirar a los cómics. La Bestia está bien llevada mientras tiene un apariencia semihumana. Está clavado al personaje físicamente y se utiliza como contrapunto importante a la historia de Mística. Nos falta el sentido del humor que tanto nos gusta en el personaje. Luego la manera es que termina con su aspecto velludo es un poco idiota y éste provoca más risa que otra cosa. Banshee, aquí adolescente, se parece en que es pelirrojo y poco más. Le utilizan básicamente como secundario cómico sin que se convierta en irritante. Vaughn, que viene de hacer KickAss, es bueno metiendo coñas en sus películas que queden frescas y divertidas, y no payasadas cutres. Kaos (sin referencias a la familia Summers) está bastante desaprovechado y se pasa de costado por el pretendido drama de no poder controlar sus poderes. Y Angel y Darwin no les importa a nadie y andan por ahí para hacer lo que hacen: Cambiarse de bando y morir de manera heroica respectivamente.
La tercera parte de la película nos lleva al inevitable enfrentamiento final en Cuba. La gente esta apasionada por introducir de manera efectiva la crisis de misiles cubanos en la trama mutante. A mi me gusta menos. Estamos hablando del momento histórico en que mas cerca estuvimos de la tercera guerra mundial. Y se debió a comportamientos humanos, no a que un mutante malvado controlase la mente de los dirigentes. Si me parece muy superficial decir que los nazis de Ultimates eran Skrulls, pues lo mismo para los soviéticos. De todas manera subsana algo el detalle dando cierta coherencia y lógica a los comportamientos de los altos mandos de las respectivas fuerzas navales, en lugar de ser histrionicos y ejercer ordenes sin sentido.
En la isla nos encontramos con la pelea final que como suele pasar no consigue captar nuestro interés. Por momentos se convierte en XMen 3 con luchas individuales entre personajes intercambiables. Por supuesto ahi estan Xavier y por encima del resto Magneto para devolver toda la intensidad, con imágenes espectaculares con Erika, ahora si, sacando el submarino del océano, y sobre todo para llegar al clímax en su historia de venganza. Intensisimo la escena con Shawn y la moneda, a la vez de como vive ese momento Xavier. Es el fin de la posibilidad de poder seguir trabajando juntos y cuando sus caminos definitivamente se separan. Afortunadamente la intensidad no se cierra con el inesperado momento que explica la parálisis de Xavier, y la ultima elección de Mística. Como se nota cuando has trabajado a los personajes bien, y sus decisiones importan de verdad. Eso es lo importante de un clímax mas que intentar ser los mas espectacular posible.
Hay que reconocer que X Men: Primera clase ha resultado mucho mejor película que lo que se podía esperar. Funciona porque se acuerda de lo que mejor funciona en la franquicia: los magníficos y profundos personajes que tiene.
Corría el año 2006 y todavía no había llegado la frescura de iron Man y la ambición de The Dark Knight. EL cine de superhéroes, una vez pasado el boom inicial, parecía que había encontrado sus limitaciones y las películas perdían interés y encanto a marchas forzadas, cayendo en la reiteración y el aburrimiento. Buena muestra de ello era la tercera parte de la saga iniciadora de esta tendencia. Xmen 3 tenía el dudoso honor de desaprovechar unos mimbres tan buenos como la Saga de Fénix Oscura (¡mira que era difícil hacerlo mal!) y el recurso de sacar toda una troupe de mutantes demostró que en ocasiones como ésta menos es más. La película pasó sin pena ni gloria y fue fácilmente olvidable. La absoluta pasividad con la que ser digerió dos años después el spin off de Lobezno demostraba definitivamente que la franquicia andaba muerta y enterrada. Así que la notica de una nueva película de los mutantes no era demasiado esperada. La sorpresa llega cuando nos cuentan que se va a a tratar de una precuela, situada en los años sesenta. Así llega Xmen: Primera Clase.
XMen es una bofetada para todos los jesuitas que no aguantan un ligero cambio en los personajes, que no soporta otra cosa que no sea la fidelidad absoluta respecto a sus sagas preferidas y que juega a anotar todos los fallos de continuidad en la películas que ve. En Primera Clase la verdad es que todo eso lo saltan por los aires. Para empezar la historia que cuenta es totalmente original, sin buscar trasladar una gran saga de los mutantes en el cómic, sino que se inventa todo desde cero (excepto centrarse en la amistad entre Xavier y Magneto) con relaciones entre personajes insospechadas y que serían tratadas directamente com anatema. Con los personajes igualmente se salta a la torera toda relación con los cómics, haciendo si hace falta un BAnshee adolescente o unos villanos que nadie conoce (¿Tornado y Azazel? ¿de verdad no había opciones mejores, vive Harry Leland y Donald Pierce?) Y con una continuidad que no es solo un castigo a cuarenta años de cómics, sino que es incongruente con el resto de películas de la franquicisa (especialmente se pasa por el forro a XMen 3, pero a poco que se indague veremos que existen las mismas incogruencias con el resto, y la relación Xavier-Mística es un buen ejemplo)
Así que teniendo todo esto en cuenta ¿cómo no estamos hablando pestes y acordándonos de la progenie de todos los implicados? Pues porque cumple con todo lo que sí pedimos los fans: que entienda la esencia de la serie y que por encima de todo sea una buena película. Y eso es algo que Primera Clase tiene.
La película se estructura en tres partes diferenciadas, siendo la primera de ella la que mejor funciona por una razón fundamental: es la que Magneto tiene más protagonismo. Esta película se gestó como un Spin off del amo del magnetismo y aunque derivó a algo más amplio, las motivaciones de Magnus (o Erik Lesser como le llaman ahora) son el verdadero motor de la película. Empezando por la escena idéntica al pretítulos de la primera Xmen, pero ampliándola con acierto. Conocemos el porqué del odio latente de Magneto y su ira, que derivará contra la humanidad.
Hay que pararse especialmente en la actuación de Michael Fassbender, que está espectacular como Magneto. Transmite una energía interior notable y parece poder palparse sus deseos de venganza en busca de Sebastian Shawn, el verdadero villano de la película. En ese sentido es emblemática la secuencia de Argentina, desde ya una de las mejores escenas de la saga, con Magneto demostrando lo peligroso y concienzudo que puede ser persiguiendo una causa. Hay aspectos que en el personaje aún no sobresalen como la deliciosa ironía de la que hacía gala McKellen, o el racismo humano, aquí solo dibujado (la historia de Magneto es la de una venganza, la discriminación mutante resuena muy por debajo) Pero se puede atribuir a que este Magneto es un personaje incompleto, que no ha alcanzado su madurez ni su plenitud, como demuestra la espectacular escena en que Magneto es incapaz de parar un submarino y tiene que ser salvado por Xavier.
Cuidado, que Xavier no le va a la zaga a Magneto. Sin tener un personaje tan agradecido McAvoy hace un trabajo notable también. Y aunque físicamente ofrecía dudas dota al personaje de bastante carisma, e inesperadamente aparece como alguien más amable y divertido de lo que se podía esperar, sin que la cosa choque. Cansa a la postre el tener que tocarse la sien cada vez que utiliza sus poderes, eso sí. Xavier cuenta con una relación fraternal con Mística, que es la mar de chocante y que no esperábamos nunca, pero que funciona muy bien. No si pensamos en las otras películas donde Mística era una máquina de matar silenciosa. Con el personaje con cero personalidad aquí tienen tábula rasa para convertirla en la tercera protagonista del film y consiguen un personaje encantador con el interesante conflicto por su apariencia como el mejor tratado para explicar “el orgullo de ser mutante”
Mientras se ven inmersos, mediante Moira Mctagart (aquí agente especial en lugar de doctora) en los asuntos del Club Fuego Infernal. El Club queda un poco decepcionante, a pesar de que yo apostaba que sería genial verlo en pantalla. Sebastian Shawn es el único que aguante al papel. Kevin Bacon apenas tiene que esforzarse para hacer e papel de cabrón sádico, pero el efecto de desdoblarse al utilizar su poder es un recurso feo. El otro gran bastión del Club, la Reina Blanca, seguramente es el personaje más decepcionante de la cinta. Su atuendo no funciona para nada y su aportación a la película es mínima, quedando apenas de mujer florero. Y la mutación diamante la verdad es que queda horrorosa. No me vale al excusa que es una Enma Frost preMorrison, que aquélla también era un gran personaje haciendo de villana.
Y luego está la elección de los esbirros que no tiene sentido. Coge personajes que no les importa a nadie en cuarenta años de cómics, pero si fueran mínimamente atractivos tendrían sentido, pero no. No pidamos personalidad que tener secundarios que no dicen una palabra parece marca de fábrica, pero encima copian los poderes de Rondador Nocturno y Tormenta, así que ni visualmente son agradecidos, si no repetitivos. Y por último el plan de Shawn, pues no tiene ni pies de cabeza. Cogen la buena coletilla de Stan Lee, los mutantes son los hijos del átomo, y de ahí el Club Fuego infernal asume que ellos sobrevivirán a una guerra nuclear, que van a intentar provocar de cualquier manera. Un plan muy Edad de Plata, que toleramos porque la película está ambientada en los sesenta (de ahí que a Kevin Bacon se le haya comparado con los villanos de James Bond)
Cuando confluyen las tramas de Magneto y Xavier empieza la segunda parte de la película, basada en buscar los primeros Hombres X. Aquí Vaugh, el director, consigue un excelente ritmo tanto en el reclutamiento como en el aprendizaje, siendo la mayoría bastantes divertidos, en especial El Cameo, y vale para incidir especialmente en la amistad sincera entre Xavier y Magneto.
La elección de los Hombres X es peculiar y nuevamente vale más no mirar a los cómics. La Bestia está bien llevada mientras tiene un apariencia semihumana. Está clavado al personaje físicamente y se utiliza como contrapunto importante a la historia de Mística. Nos falta el sentido del humor que tanto nos gusta en el personaje. Luego la manera es que termina con su aspecto velludo es un poco idiota y éste provoca más risa que otra cosa. Banshee, aquí adolescente, se parece en que es pelirrojo y poco más. Le utilizan básicamente como secundario cómico sin que se convierta en irritante. Vaughn, que viene de hacer KickAss, es bueno metiendo coñas en sus películas que queden frescas y divertidas, y no payasadas cutres. Kaos (sin referencias a la familia Summers) está bastante desaprovechado y se pasa de costado por el pretendido drama de no poder controlar sus poderes. Y Angel y Darwin no les importa a nadie y andan por ahí para hacer lo que hacen: Cambiarse de bando y morir de manera heroica respectivamente.
La tercera parte de la película nos lleva al inevitable enfrentamiento final en Cuba. La gente esta apasionada por introducir de manera efectiva la crisis de misiles cubanos en la trama mutante. A mi me gusta menos. Estamos hablando del momento histórico en que mas cerca estuvimos de la tercera guerra mundial. Y se debió a comportamientos humanos, no a que un mutante malvado controlase la mente de los dirigentes. Si me parece muy superficial decir que los nazis de Ultimates eran Skrulls, pues lo mismo para los soviéticos. De todas manera subsana algo el detalle dando cierta coherencia y lógica a los comportamientos de los altos mandos de las respectivas fuerzas navales, en lugar de ser histrionicos y ejercer ordenes sin sentido.
En la isla nos encontramos con la pelea final que como suele pasar no consigue captar nuestro interés. Por momentos se convierte en XMen 3 con luchas individuales entre personajes intercambiables. Por supuesto ahi estan Xavier y por encima del resto Magneto para devolver toda la intensidad, con imágenes espectaculares con Erika, ahora si, sacando el submarino del océano, y sobre todo para llegar al clímax en su historia de venganza. Intensisimo la escena con Shawn y la moneda, a la vez de como vive ese momento Xavier. Es el fin de la posibilidad de poder seguir trabajando juntos y cuando sus caminos definitivamente se separan. Afortunadamente la intensidad no se cierra con el inesperado momento que explica la parálisis de Xavier, y la ultima elección de Mística. Como se nota cuando has trabajado a los personajes bien, y sus decisiones importan de verdad. Eso es lo importante de un clímax mas que intentar ser los mas espectacular posible.
Hay que reconocer que X Men: Primera clase ha resultado mucho mejor película que lo que se podía esperar. Funciona porque se acuerda de lo que mejor funciona en la franquicia: los magníficos y profundos personajes que tiene.
domingo, julio 31
LA IMPORTANCIA DE UN CAPO
Hay unanimidad en que este año ha sido uno de los mas intensos de la ultima década del Tour de Francia, con etapas míticas como hace tiempo no se veían, y con corredores en pos de la victoria. Hacia tiempo que no se vivía un Tour por saber quien seria el campeón como ha sido este. ¿Significa que los otrora ciclistas conservadores les ha dado la fiebre de la valentía? ¿Que los taimados directores de equipo estaban borrachos de poder? ¿Se ha encontrado como piratear la frecuencia de los malditos pinganillos? Yo mas bien pienso que lo que hemos vivido ha sido un inesperado vacío de poder. Y eso oslleva indefectiblemente a hablar del que hasta ahora era el jefe sin discusión del pelotón, Alberto Contador.
Contador era el capo. Todo el mundo lo sabe. Los Tour que lleva ganados así lo atestiguan y poca gente lo pone en duda. El mejor escalador desde Pantani. El único ciclista hoy dia capaz de reventar una etapa (hablo de reventar sacando diferencias de tres o cuatro minutos a sus rivales) y es lo suficiente constante en la crono para convertirla en ventaja y no en defecto ante sus rivales, pues ya ha pasado la dictadura de los cronometradores y hoy dia nadie saca diferencias absolutas en esta disciplina.
Pero claro, el año del de Pinto esta marcado por todo el affaire que le rodea. El año pasado Contador dio positivo en una etapa del Tour 2010, con lo que lleva un año entre la espada y la pared, sin saber si iba a poder competir o no.
Yo me mojo y para mi el asunto Contador es un caso de dopaje en toda regla. Si quieres "dopaje" por la política de extrema sospecha que mantiene el Tour y la UCI, pero que si no hablásemos del ciclista mas importante del momento ya habría sido sancionado hace tiemp.vale que pasarseenu 2% en la tasa de hematocrito sea insignificante (asumo que todos los corredores buscaran estar al 48, 49%, si lo permitido es 50) Si a los médicos del numero uno se les fue la mano y le pillaron, pues mal chance. Las oportunas excusas son injustificables. Es posible que su cuerpo humano genere una cantidad insólitamente alta de hematocrito, pero eso podría llegar a explicar el porque se pasara en ese cuatro, cinco por ciento que les hace pasar la barrera, nunca justificar el cuarenta y pico restante, introducido de manera artificial. Y luego desmanes como la carne en mal estado mejor pasar por encima. ¿Los deportistas que mas deben cuidar la alimentación, y en su dia de descanso se metió dos chuletones? Pos vale, pos malegro.
Claro, ñuego salió la vena patriótica, que en este país solo sale cuando hablamos de deporte, y todo el mundo se agarro al clavo ardiendo, que iban a por el, que nos tienen manía, y salió Zapatero defendiendo su inocencia y el Comité español le declamo inocente. Dejo constancia que a pesar de lo dicho yo no le resto un ápice de mérito a sus victorias. Como digo me imagino que todo el pelotón esta al limite de la ilegalidad, así que la ventaja que podía sacar era básicamente irrisoria. Y casi todos los grandes desde Indurain han terminado vinculados en mayor o menor medida con el dopaje, y para mi Pantani, Ullrich, Heras o el sospechoso Armstrong son campeones con todas la de la ley. Mas bien habla del grado de intolerancia máxima que reina el ciclismo y que lo ha herido de muerte en el presente siglo.
Pero mas allá de que sea declarado culpable o inocente, lo cierto es que todo este affaire ha sido contraproducente para la preparación del ciclista. No ya por la ansiedad que supone no saber hasta ultima hora si va a poder correr o no, si no que vario significativamente su preparación. Disputo cuantas carreras pequeñas y clásicas se le pusieron por delante, y saliendo a ganar, que tenia muchas cosas que demostrar, como colofón, corrió, gano y se exhibió en el Giro de Italia, apenas mes y medio antes del Tour. Por lo que el estado de forma del numero uno era toda una incógnita.
Pero además de eso resulta que la primera semana de carrera iba a ser un infierno para Contador y le iba a salir todo en contra. Un inoportuno corte en la primera etapa en línea, una contrarreloj por equipos contraria a sus intereses y una caída múltiple en la que se vio involucrado le mermaron de tal manera que había perdido más de dos minutos con sus principales adversarios, los hermanos Schleck y Cadel Evans, fundamentalmente.
Con esa perspectiva llegamos a los Pirineos, de los que ya no se acuerda nadie porque fueron un muermazo. EL problema era la inseguridad de los grandes, porque no se sabía quien mandaba en la carrera. Contador tenía que recuperar tiempo, pero daba síntomas de estar tocado. Los Schelck se mostraban fuertes, pero nunca se decidieron a dinamitar la carrera, ellos ya tenían renta con Alberto, pero aunque necesitaban más con Evans, se pasaron la alta montaña mirándose de reojo. Daba la sensación que tenían intención de entrar a meta cogidos de la mano, porque ninguno apostaba por un ataque en serio por miedo a que lo pagase su compañero. Aunque Frank estaba mejor clasificado, Andy siempre ha sido el hermano bueno y el que tenía mejores piernas. Tendrían que haber apostado por un único jefe de filas y jugársela a liquidar a un trofeo tan rico como Contador. Ante tanto timorato pues surgió la figura de Samuel Sánchez, sin duda el ciclista más combativo de este año, que aprovechando que podía ir más suelto se afianzó como el escalador de este año
La sensación al salir de los Pirineos es que habían dejado vivo al gigante. Era una incógnita saber como afrontaría la última semana Contador, pero no se le dio el tiro de gracia cuando se debía y los grandes lo son por algo. En etapas de macizo central, donde no debería pasar nada, el español lanzó sendos ataques, no demasiado importantes en el tiempo (aunque nos demostró que Andy Schleck no sabe bajar) pero que psicológicamente fue un puñetazo en toda la cara para sus rivales. La sensación que el pinteño había vuelto era patente y el tembleque de piernas en sus verdaderos rivales también.
Hay un factor que va a ser definitivo para vivir los Alpes como los vivimos. EL intrépido líder, Boeckler, que parecía uno de esos líderes de tres días, pero claro, se subieron los Pirineos silbando y el ciclista francés no perdió un ápice de ventaja, entrando en la semana decisiva con tres y cuatro minutos de ventajas, y con opciones reales de cumplir su utopía si todo seguía por los mismos derroteros.
La ventaja de Boeckler fue la razón principal para que Andy Schleck se mostrase ambicioso por primera vez. Por muy pardillo que fuese el maillot amarillo el luxemburgués no es el mejor para recortar en la contrarreloj, así que tuvo que jugarse el todo por el todo a lo bestia, atacando en el Hizoard a 60 Km. De meta. Machada grande la de Andy, que con una buena táctica de equipo (tenía hombres por delante) se tuvo que comer todo un Galibier en solitario. Mientras por detrás los últimos ataques de Contador le habían devuelto galones en el pelotón, por lo que todo el mundo esperaba que fuere él que se moviese. Pero éste no estaba por la labor ¿debilidad o sangre fría? Fuera lo que fuese Schleck estaba sacando tiempo para sentenciar el Tour.
Al final en el Galibier tuvo que ser el ciclista invisible que se hiciese notar. Cadel Evans, que estaba mejor situado que todos, que iba mejor en la crono, pero al que nadie le estaba pidiendo la responsabilidad que se le suponía. Gran subida de Evans, recortando a mansalva el tiempo de un tocado Schleck y demostrando finalmente que Contador es también humano en la alta montaña.
Es humano pero es un grande, así que se despidió por todo lo alot. En la jornada siguiente Contador dejó pequeño el ataque de Andy del día anterior. A 90 Km. y con intenciones de ganar el Tour. Eso sí, el pequeño de los Schleck, demostrándose el hombre fuerte del Tour, lo quiso atar en corto. Schleck hizo una machada el día anterior, pero el sufridor Boekler consiguió mantener el maillot por lo que Andy tenía que seguir a la ofensiva. El líder, sabedor que su distancia con el segundo era insignificante, saltó como un jabato detrás de él, esperando que levantasen el pie y se convirtiesen en gilihachazos, pero Contador tenía entre ceja y ceja hacer ettaponne y no iba a frenar se llevase a quien se llevase, lo que acabó machacando al líder, incapaz de aguantar contra los dos titanes de la Alta Montaña.
Mientras Evans seguía con la calculadora. Dejó que Schleck se le fuese para volver a atraparlo antes de Alpe D´huez y allí tuvo la cabeza fría de mantener solo a ralla a Andy. Contador lo tenía a más de cuatro minutos, así que había margen que saltase él, Samuel o quien fuese a por la victoria. Y además el líder se había quedado desfondado después de haber intentado una hazaña.
Evans no perdió tiempo con los hermanos Schleck en la montaña, llegando a lo que quería, que la contrarreloj fuese determinante. En verdad Andy le hizo todo el trabajo sucio al corredor astrualiano. Fue el encargado de desfondar a Boekler por completo, que está por ver si se llega a Alpe D’Huez juntitos y tranquilos si Cadel hubiese podido dejar a alguien, pues no es que sea un potente escalador. Y el propio Schleck quedó desfondado por no darle pie a Contador y luego no fue rival al final de la etapa. El luxemburgués se creía el amo de la carrera, cuando Evans era el que tenía el verdadero control, como se demostró en la crono final, con Andy, tras la paliza de las dos etapas, haciendo una de las peores contrarrelojes de su vida.
No voy a decir que Cadel Evans no merecía el triunfo, pero no deja de ser paradójico que el Tour que nos recuerda lo valiente que es este deporte, haya ido a parar al ciclista más conservador.
Contador era el capo. Todo el mundo lo sabe. Los Tour que lleva ganados así lo atestiguan y poca gente lo pone en duda. El mejor escalador desde Pantani. El único ciclista hoy dia capaz de reventar una etapa (hablo de reventar sacando diferencias de tres o cuatro minutos a sus rivales) y es lo suficiente constante en la crono para convertirla en ventaja y no en defecto ante sus rivales, pues ya ha pasado la dictadura de los cronometradores y hoy dia nadie saca diferencias absolutas en esta disciplina.
Pero claro, el año del de Pinto esta marcado por todo el affaire que le rodea. El año pasado Contador dio positivo en una etapa del Tour 2010, con lo que lleva un año entre la espada y la pared, sin saber si iba a poder competir o no.
Yo me mojo y para mi el asunto Contador es un caso de dopaje en toda regla. Si quieres "dopaje" por la política de extrema sospecha que mantiene el Tour y la UCI, pero que si no hablásemos del ciclista mas importante del momento ya habría sido sancionado hace tiemp.vale que pasarseenu 2% en la tasa de hematocrito sea insignificante (asumo que todos los corredores buscaran estar al 48, 49%, si lo permitido es 50) Si a los médicos del numero uno se les fue la mano y le pillaron, pues mal chance. Las oportunas excusas son injustificables. Es posible que su cuerpo humano genere una cantidad insólitamente alta de hematocrito, pero eso podría llegar a explicar el porque se pasara en ese cuatro, cinco por ciento que les hace pasar la barrera, nunca justificar el cuarenta y pico restante, introducido de manera artificial. Y luego desmanes como la carne en mal estado mejor pasar por encima. ¿Los deportistas que mas deben cuidar la alimentación, y en su dia de descanso se metió dos chuletones? Pos vale, pos malegro.
Claro, ñuego salió la vena patriótica, que en este país solo sale cuando hablamos de deporte, y todo el mundo se agarro al clavo ardiendo, que iban a por el, que nos tienen manía, y salió Zapatero defendiendo su inocencia y el Comité español le declamo inocente. Dejo constancia que a pesar de lo dicho yo no le resto un ápice de mérito a sus victorias. Como digo me imagino que todo el pelotón esta al limite de la ilegalidad, así que la ventaja que podía sacar era básicamente irrisoria. Y casi todos los grandes desde Indurain han terminado vinculados en mayor o menor medida con el dopaje, y para mi Pantani, Ullrich, Heras o el sospechoso Armstrong son campeones con todas la de la ley. Mas bien habla del grado de intolerancia máxima que reina el ciclismo y que lo ha herido de muerte en el presente siglo.
Pero mas allá de que sea declarado culpable o inocente, lo cierto es que todo este affaire ha sido contraproducente para la preparación del ciclista. No ya por la ansiedad que supone no saber hasta ultima hora si va a poder correr o no, si no que vario significativamente su preparación. Disputo cuantas carreras pequeñas y clásicas se le pusieron por delante, y saliendo a ganar, que tenia muchas cosas que demostrar, como colofón, corrió, gano y se exhibió en el Giro de Italia, apenas mes y medio antes del Tour. Por lo que el estado de forma del numero uno era toda una incógnita.
Pero además de eso resulta que la primera semana de carrera iba a ser un infierno para Contador y le iba a salir todo en contra. Un inoportuno corte en la primera etapa en línea, una contrarreloj por equipos contraria a sus intereses y una caída múltiple en la que se vio involucrado le mermaron de tal manera que había perdido más de dos minutos con sus principales adversarios, los hermanos Schleck y Cadel Evans, fundamentalmente.
Con esa perspectiva llegamos a los Pirineos, de los que ya no se acuerda nadie porque fueron un muermazo. EL problema era la inseguridad de los grandes, porque no se sabía quien mandaba en la carrera. Contador tenía que recuperar tiempo, pero daba síntomas de estar tocado. Los Schelck se mostraban fuertes, pero nunca se decidieron a dinamitar la carrera, ellos ya tenían renta con Alberto, pero aunque necesitaban más con Evans, se pasaron la alta montaña mirándose de reojo. Daba la sensación que tenían intención de entrar a meta cogidos de la mano, porque ninguno apostaba por un ataque en serio por miedo a que lo pagase su compañero. Aunque Frank estaba mejor clasificado, Andy siempre ha sido el hermano bueno y el que tenía mejores piernas. Tendrían que haber apostado por un único jefe de filas y jugársela a liquidar a un trofeo tan rico como Contador. Ante tanto timorato pues surgió la figura de Samuel Sánchez, sin duda el ciclista más combativo de este año, que aprovechando que podía ir más suelto se afianzó como el escalador de este año
La sensación al salir de los Pirineos es que habían dejado vivo al gigante. Era una incógnita saber como afrontaría la última semana Contador, pero no se le dio el tiro de gracia cuando se debía y los grandes lo son por algo. En etapas de macizo central, donde no debería pasar nada, el español lanzó sendos ataques, no demasiado importantes en el tiempo (aunque nos demostró que Andy Schleck no sabe bajar) pero que psicológicamente fue un puñetazo en toda la cara para sus rivales. La sensación que el pinteño había vuelto era patente y el tembleque de piernas en sus verdaderos rivales también.
Hay un factor que va a ser definitivo para vivir los Alpes como los vivimos. EL intrépido líder, Boeckler, que parecía uno de esos líderes de tres días, pero claro, se subieron los Pirineos silbando y el ciclista francés no perdió un ápice de ventaja, entrando en la semana decisiva con tres y cuatro minutos de ventajas, y con opciones reales de cumplir su utopía si todo seguía por los mismos derroteros.
La ventaja de Boeckler fue la razón principal para que Andy Schleck se mostrase ambicioso por primera vez. Por muy pardillo que fuese el maillot amarillo el luxemburgués no es el mejor para recortar en la contrarreloj, así que tuvo que jugarse el todo por el todo a lo bestia, atacando en el Hizoard a 60 Km. De meta. Machada grande la de Andy, que con una buena táctica de equipo (tenía hombres por delante) se tuvo que comer todo un Galibier en solitario. Mientras por detrás los últimos ataques de Contador le habían devuelto galones en el pelotón, por lo que todo el mundo esperaba que fuere él que se moviese. Pero éste no estaba por la labor ¿debilidad o sangre fría? Fuera lo que fuese Schleck estaba sacando tiempo para sentenciar el Tour.
Al final en el Galibier tuvo que ser el ciclista invisible que se hiciese notar. Cadel Evans, que estaba mejor situado que todos, que iba mejor en la crono, pero al que nadie le estaba pidiendo la responsabilidad que se le suponía. Gran subida de Evans, recortando a mansalva el tiempo de un tocado Schleck y demostrando finalmente que Contador es también humano en la alta montaña.
Es humano pero es un grande, así que se despidió por todo lo alot. En la jornada siguiente Contador dejó pequeño el ataque de Andy del día anterior. A 90 Km. y con intenciones de ganar el Tour. Eso sí, el pequeño de los Schleck, demostrándose el hombre fuerte del Tour, lo quiso atar en corto. Schleck hizo una machada el día anterior, pero el sufridor Boekler consiguió mantener el maillot por lo que Andy tenía que seguir a la ofensiva. El líder, sabedor que su distancia con el segundo era insignificante, saltó como un jabato detrás de él, esperando que levantasen el pie y se convirtiesen en gilihachazos, pero Contador tenía entre ceja y ceja hacer ettaponne y no iba a frenar se llevase a quien se llevase, lo que acabó machacando al líder, incapaz de aguantar contra los dos titanes de la Alta Montaña.
Mientras Evans seguía con la calculadora. Dejó que Schleck se le fuese para volver a atraparlo antes de Alpe D´huez y allí tuvo la cabeza fría de mantener solo a ralla a Andy. Contador lo tenía a más de cuatro minutos, así que había margen que saltase él, Samuel o quien fuese a por la victoria. Y además el líder se había quedado desfondado después de haber intentado una hazaña.
Evans no perdió tiempo con los hermanos Schleck en la montaña, llegando a lo que quería, que la contrarreloj fuese determinante. En verdad Andy le hizo todo el trabajo sucio al corredor astrualiano. Fue el encargado de desfondar a Boekler por completo, que está por ver si se llega a Alpe D’Huez juntitos y tranquilos si Cadel hubiese podido dejar a alguien, pues no es que sea un potente escalador. Y el propio Schleck quedó desfondado por no darle pie a Contador y luego no fue rival al final de la etapa. El luxemburgués se creía el amo de la carrera, cuando Evans era el que tenía el verdadero control, como se demostró en la crono final, con Andy, tras la paliza de las dos etapas, haciendo una de las peores contrarrelojes de su vida.
No voy a decir que Cadel Evans no merecía el triunfo, pero no deja de ser paradójico que el Tour que nos recuerda lo valiente que es este deporte, haya ido a parar al ciclista más conservador.
domingo, julio 24
¿LA MEJOR ETAPA DESDE CUANDO....?
Como Millar y Hitch son estrellas del medio, pues no van a bajarse al fango y ensuciarse con los crossovers de otros (hay que pillar la ironía de la frase, claro), así que mientras los dos seguían haciendo el ganso con el Marqués de Muerte salió fuera de la colección unos números relacionados con Reinado Oscuro. Tampoco tenía especial relevancia en los asuntos de Osborn y se centraba más en Reed Richards y en viajes a mundos paralelos. Unos capítulos normalitos, con algo de imaginación pero sin nada específico para llamar la atención. Quien nos iba a decir que aquello iba a ser el punto de partida de la mejor etapa de los 4F desde John Byrne.
Sí, Sí, sí, como suena. Ni Stern, ni Engleharth, ni Simonson, defalco, Lobdell, Claremont, Pacheco, Waid, JMS, McDuffie o Millar. Es aclamación popular que Johnattan Hickman ha adelantado a todos esos y está haciendo una etapa memorable en la colección (y que The Best se vaya preparando…) Y yo me quedo con cara de tonto, y me cabreo por la maravilla que se supone me estoy perdiendo. Porque incrédulo de mi necesitaré el olvidado poder de Susan Richards de hacer visible lo invisible, pues para mí es como está la supuesta calidad de esta etapa.
Hickman empieza su estancia con la continuación inmediata de lo que vimos en Reinado Oscuro. El puente, la máquina saltadimensiones que creó en aquellos números llama la atención del Concilio: Un grupo de Reed Richards de mundos paralelos que han llegado a la conclusión que tienen que arreglar todo el Universo. Cuesta creer que algunos de los tipejos que aparecen allí sean los verdaderos Reed Richards, por muchas circunstancias diferentes que hayan tenido en su vida, aunque bueno, esto se debe m habituales prejuicios contra las realidades alternativas que otra cosa. La saga en su conjunto está bien. Tiene el potente hándicap de utilizar a los celestiales como villanos genéricos sin saber muy bien para qué (como en todas sus apariciones postkirby) pero la conclusión y el sacrificio que no está dispuesto a conceder Reed está bien logrado y es parte intrínseca de la colección.
Y a partir de aquí empieza la constante que va a marcar toda la etapa. La continua exposición de ideas, conceptos y argumentos a largo plazo, pero que no llevan a ningún sitio. Esto alcanza el sinsentido en la historia de las cuatro ciudades. Los Cuatro Fantásticos van descubriendo nuevos emplazamientos en sitios claves del universo Marvel: La ciudad del Hombre Topo, Atlantis, La zona Azul y la Zona Negativa… y ya está. O sea, llegan, presentan la ciudad y su idiosincrasia y se acaba. Nada de desarrollo, nada de drama, nada de motor para la historia. Ya no es que la grapa no tenga entidad por sí misma. ¡es que no tiene entidad la saga entera!
Sí, no soy tan lerdo como para no darme cuenta que Hickman tendrá pensado algo grande para todas las piezas que ha ido poniendo por el camino, pero eso me hace insistir en que da la impresión que el guionista ingles no sabe escribir comics. Que historias con subargumentos se han hecho toda la vida. Que aprenda Hickman del Namor de Byrne o del Thor de Simonson y entenderá que puedes poner pinceladas para el futuro y que vayan creciendo poco a poco, MIENTRAS estás contando otras cosas a su alrededor. Pero aquí no. Nada de Pinceladas. Brocha gorda que lo acapara todo.
¿Por qué además de esperar que pase algo hay algo más que echarse a la boca? Pues no. Ni un diálogo brillante, ni una escena que te cale ni nada especialmente significativo con los personajes. Los protagonistas son planísimos. Cuesta recordar si Johnny ha tenido cinco frases en un año. El único con el que ha querido hacer algo más profundo de los protagonistas ha sido Reed, y básicamente ha sido continuar por el sendero que habían abierto para el personaje otros autores como Stranzcinsky y sobre todo McDuffie.
Tampoco ayuda mucho al producto final la elección del dibujante, Dale Eaglesman, que es bastante limitado con la figura humana. Tiene la peculiaridad de dibujar a todas las personas con enormes hombros y una enorme espalda, que queda terriblemente forzado en sus posturas para los hombres y simplemente fatal para las mujeres. Además cuenta con el dudoso honor que, junto a Heroes Reborn, dibuja el peor Redd Richards de la historia de la colección. Musculado, cachas, que parece que va a hacer estallar el uniforme de moléculas inestables, y con barba de tres días. Un desconocimiento absoluto del personaje. De igual manera, Su Cosa nos deja a todos indiferentes. Y sí, tiene algunos positivos. Es imaginativo y colorido para la colección de los 4F, pero sus puntos negativos pesan demasiado.
Y no pocas veces han tenido que tirar del suplente oficial de la serie, el tal Edwards, que ya andaba por aquí en la etapa Millar. Es una mejora, se cree Hitch e intenta emularle, sobretodo en su planificación cinemascope. Pero además de que se le van las caras un montón es irritantemente estático. O será que soy muy exigente con el apartado gráfico porque las pedazo de portadas de Alan Davis no hacen más que recordar lo que nos estamos perdiendo.
No deja de ser frustrante la sensación final de la etapa, porque Hickman tiene puntos a favor y buenas intenciones. Tiene un acercamiento original y más excéntrico a la ciencia ficción (más inglés, a lo Doctor Who) que aporta aire fresco. No le importa lidiar con la continuidad anterior, aunque sacar algo positivo de Neomundo y los defensores de Millar se antoja harto complicado. Pero por ejemplo hace un gran trabajo con Valeria, que casi se convierte en la quinta fantástica, y en menor medida también esto ayuda a dar cancha a Franklin. En ese sentido el guionista sí vislumbra un fallo endémico de la colección e intenta dotarlos de un plantel de secundarios variopinto, desde topoides inadaptados a miembros de Power Pack (otro guiño a la continuidad) Y sobre todo tiene una idea muy clara de lo que es la colección más grande del mundo, expuesta de manera brillante por Reed Richards en el capítulo que se crea la Fundación Futuro: No hay límites para la exploración y la investigación, y los 4 Fantásticos, los modernos Magallanes encabezan el anhelo de llegar “allí donde no llegó nadie antes”
Por supuesto esta reseña se ha pretendido que llegue antes de “tres”, la saga donde Hickman empieza a poner toda la carne en el asador (además de un esperado cambio de dibujante) y que traerá consigo la muerte de un miembro del equipo. Mmmmm, Franklin adulto, muerte de un miembro, Nathaniel Richards, subargumentos solapados, Reed Richards alternativos… si esta etapa no recuerda a la de defalco que baje Kirby y lo vea.
Claro, cuando dentro de unos años se hable de esta etapa (si es todo lo fructífera como nos están vendiendo) seguro que se empezará por esta etapa como pistoletazo de salida, obviando el año y pico que nos hemos tragado hasta ahora de larguíiiiiisimos preparativos. Es la metáfora del campesino que solo siembra y siembra y nada recoge. A lo mejor nos espera una cosecha importante, pero mientras estamos pasando un hambre… La etapa necesita despegar con urgencia o solo nos habrán vendido fuegos de artificio.
Sí, Sí, sí, como suena. Ni Stern, ni Engleharth, ni Simonson, defalco, Lobdell, Claremont, Pacheco, Waid, JMS, McDuffie o Millar. Es aclamación popular que Johnattan Hickman ha adelantado a todos esos y está haciendo una etapa memorable en la colección (y que The Best se vaya preparando…) Y yo me quedo con cara de tonto, y me cabreo por la maravilla que se supone me estoy perdiendo. Porque incrédulo de mi necesitaré el olvidado poder de Susan Richards de hacer visible lo invisible, pues para mí es como está la supuesta calidad de esta etapa.
Hickman empieza su estancia con la continuación inmediata de lo que vimos en Reinado Oscuro. El puente, la máquina saltadimensiones que creó en aquellos números llama la atención del Concilio: Un grupo de Reed Richards de mundos paralelos que han llegado a la conclusión que tienen que arreglar todo el Universo. Cuesta creer que algunos de los tipejos que aparecen allí sean los verdaderos Reed Richards, por muchas circunstancias diferentes que hayan tenido en su vida, aunque bueno, esto se debe m habituales prejuicios contra las realidades alternativas que otra cosa. La saga en su conjunto está bien. Tiene el potente hándicap de utilizar a los celestiales como villanos genéricos sin saber muy bien para qué (como en todas sus apariciones postkirby) pero la conclusión y el sacrificio que no está dispuesto a conceder Reed está bien logrado y es parte intrínseca de la colección.
Y a partir de aquí empieza la constante que va a marcar toda la etapa. La continua exposición de ideas, conceptos y argumentos a largo plazo, pero que no llevan a ningún sitio. Esto alcanza el sinsentido en la historia de las cuatro ciudades. Los Cuatro Fantásticos van descubriendo nuevos emplazamientos en sitios claves del universo Marvel: La ciudad del Hombre Topo, Atlantis, La zona Azul y la Zona Negativa… y ya está. O sea, llegan, presentan la ciudad y su idiosincrasia y se acaba. Nada de desarrollo, nada de drama, nada de motor para la historia. Ya no es que la grapa no tenga entidad por sí misma. ¡es que no tiene entidad la saga entera!
Sí, no soy tan lerdo como para no darme cuenta que Hickman tendrá pensado algo grande para todas las piezas que ha ido poniendo por el camino, pero eso me hace insistir en que da la impresión que el guionista ingles no sabe escribir comics. Que historias con subargumentos se han hecho toda la vida. Que aprenda Hickman del Namor de Byrne o del Thor de Simonson y entenderá que puedes poner pinceladas para el futuro y que vayan creciendo poco a poco, MIENTRAS estás contando otras cosas a su alrededor. Pero aquí no. Nada de Pinceladas. Brocha gorda que lo acapara todo.
¿Por qué además de esperar que pase algo hay algo más que echarse a la boca? Pues no. Ni un diálogo brillante, ni una escena que te cale ni nada especialmente significativo con los personajes. Los protagonistas son planísimos. Cuesta recordar si Johnny ha tenido cinco frases en un año. El único con el que ha querido hacer algo más profundo de los protagonistas ha sido Reed, y básicamente ha sido continuar por el sendero que habían abierto para el personaje otros autores como Stranzcinsky y sobre todo McDuffie.
Tampoco ayuda mucho al producto final la elección del dibujante, Dale Eaglesman, que es bastante limitado con la figura humana. Tiene la peculiaridad de dibujar a todas las personas con enormes hombros y una enorme espalda, que queda terriblemente forzado en sus posturas para los hombres y simplemente fatal para las mujeres. Además cuenta con el dudoso honor que, junto a Heroes Reborn, dibuja el peor Redd Richards de la historia de la colección. Musculado, cachas, que parece que va a hacer estallar el uniforme de moléculas inestables, y con barba de tres días. Un desconocimiento absoluto del personaje. De igual manera, Su Cosa nos deja a todos indiferentes. Y sí, tiene algunos positivos. Es imaginativo y colorido para la colección de los 4F, pero sus puntos negativos pesan demasiado.
Y no pocas veces han tenido que tirar del suplente oficial de la serie, el tal Edwards, que ya andaba por aquí en la etapa Millar. Es una mejora, se cree Hitch e intenta emularle, sobretodo en su planificación cinemascope. Pero además de que se le van las caras un montón es irritantemente estático. O será que soy muy exigente con el apartado gráfico porque las pedazo de portadas de Alan Davis no hacen más que recordar lo que nos estamos perdiendo.
No deja de ser frustrante la sensación final de la etapa, porque Hickman tiene puntos a favor y buenas intenciones. Tiene un acercamiento original y más excéntrico a la ciencia ficción (más inglés, a lo Doctor Who) que aporta aire fresco. No le importa lidiar con la continuidad anterior, aunque sacar algo positivo de Neomundo y los defensores de Millar se antoja harto complicado. Pero por ejemplo hace un gran trabajo con Valeria, que casi se convierte en la quinta fantástica, y en menor medida también esto ayuda a dar cancha a Franklin. En ese sentido el guionista sí vislumbra un fallo endémico de la colección e intenta dotarlos de un plantel de secundarios variopinto, desde topoides inadaptados a miembros de Power Pack (otro guiño a la continuidad) Y sobre todo tiene una idea muy clara de lo que es la colección más grande del mundo, expuesta de manera brillante por Reed Richards en el capítulo que se crea la Fundación Futuro: No hay límites para la exploración y la investigación, y los 4 Fantásticos, los modernos Magallanes encabezan el anhelo de llegar “allí donde no llegó nadie antes”
Por supuesto esta reseña se ha pretendido que llegue antes de “tres”, la saga donde Hickman empieza a poner toda la carne en el asador (además de un esperado cambio de dibujante) y que traerá consigo la muerte de un miembro del equipo. Mmmmm, Franklin adulto, muerte de un miembro, Nathaniel Richards, subargumentos solapados, Reed Richards alternativos… si esta etapa no recuerda a la de defalco que baje Kirby y lo vea.
Claro, cuando dentro de unos años se hable de esta etapa (si es todo lo fructífera como nos están vendiendo) seguro que se empezará por esta etapa como pistoletazo de salida, obviando el año y pico que nos hemos tragado hasta ahora de larguíiiiiisimos preparativos. Es la metáfora del campesino que solo siembra y siembra y nada recoge. A lo mejor nos espera una cosecha importante, pero mientras estamos pasando un hambre… La etapa necesita despegar con urgencia o solo nos habrán vendido fuegos de artificio.
lunes, julio 11
EL TRONO DE HIERRO
Si este año había un producto que levantaba expectación antes de su estreno, está claro que la palma se la lleva la esperada adaptación de Juego de Tronos, primera parte de la celebérrima saga Canción de Hielo y Fuego de la que ya hablamos por estos lares en su día.
Hay dos puntos que se suponían claves para que la adaptación fuese un éxito. Uno que tras ella se encontraba ni más ni menos que la HBO, que es para las series estadounidenses lo que Pixar para la animación digital. Aunque algunos aventuraban que estaba perdiendo el trono (de hierro) ahí están sus victorias: Los Soprano, The Wire, SIx Feet Under, Broadwalk Empire, True Blood…. La HBO supone un sello de calidad infinito. Y nótese que no tienen problemas en apostar por productos a contracorriente, lejos de dejarse llevar por modas o propuestas formulaicas. Este amplio margen de maniobra va a resultar indispensable si se quería reflejar el espíritu cruel y desalmado de todos los personajes que aparecen en la obra del propio Martin.
El otro punto a favor es sin duda el propio George R.R. Martin. Autor que se labró una carrera precisamente como guionista de series de televisión y que parece encantado de supervisar la nueva serie (más que de seguir escribiendo… ejem) Y, a pesar de no tenerlas todas conmigo, los libros de CDHYF son fácilmente trasladables. No a la gran pantalla, que hubiese sido una aberración intentar contar toda la historia de los siete Reinos en tres horas, pero sí hay que conceder que el esqueleto argumental de la obra, dividiendo capítulos en distintas voces de personajes y multiplicando las tramas simultáneas, se ajusta como un guante al montaje paralelo característico de las series de televisión.
Así, el primer gran reto que tenían era principalmente clavar el casting. Para ello contaron con dos apuestas seguras y el resto melones por abrir. Contar con un actor como Sean Bean en el papel de Eddard Stark es un acierto. Puede que no dé el parecido físico que algunos imaginábamos, pero incluso lo mejora. Al ser el único actor conocido va a ser la cara pública de la serie, y el principal protagonista de la primera temporada. Bean está brillante en manifestar los problemas de ser una persona con nobleza en los siete reinos. Además, al erigirse como protagonista principal, el impacto de su destino va a ser mayor.
La otra gran apuesta ganadora es Peter Dinklage, el actor que va a encarnar a Tyrion Lannister. Doy por seguro que fuera de la HBO se hubiese pedido una matización sobre el enanismo del Gnomo, y así tener un abanico más amplio para un papel tan significativo. Pero yo estaba convencido que por ahí no habría fisuras, pues ya conocía al actor de otros trabajos y lo sabía bueno. Y la ecuación buen actor + mejor personaje, pues solo podía salir bien, como ha sido. Los dos primeros capítulos dejan alguna duda, porque es cuando tiene menos protagonismo, pero en cuanto Tyrion se convierte en el rey de la función el actor se merece un sobresaliente.
A partir de aquí el resto de nombre vienen a ser casi todos desconocidos o muy secundarios. Como era de esperar los hijos Stark han crecido tres o cuatro años respecto a los libros, que no era de recibo que Robb Stark fuese a la guerra con catorce años. El casting se esfuerza en conseguir la mejor imagen que tenemos de los personajes. Así, más allá de su actuación no encontramos por ejemplo a Robert Baratheon, Khal Drogo, Daenerys Targayren, Cersei Lannister, Aria Stark o el Bueno de Joffrey exactos a la imagen que tenemos de ellos. Luego por supuesto durante la serie nos encontramos con alguna sopresa y evolución. Igual que al principio Drogo y Daenerys parecían acartonados y estereotipados han terminado siendo de los mejores de la función. En cambio otros terriblemente acertados como Cersei demuestran limitaciones interpretativas. Todo lo contrario que su hermano Jaime, que en un principio (como todos los Lannister) me dejó dudas, pero fue romper con su aire de arrogancia y entró también en el grupo de los mejores (para mí junto a Tyrion, Daenerys y Robert)
De los personajes que dejan dudas pues hay que destacar a Lady CAtelyn, que seguramente ha sido el más comentado. Una actriz bastante más vieja (y fea) que la que todos esperábamos, aunque tenga la energía que se le supone a la soberana de Invernalia. En mi opinión personal, el único que no da la talla es Jon Nieve, demasiado “blándete” para el bastardo Stark, que debe ser más salvaje, desaliñado y decidido, bajo mi punto de vista.
Si nos metemos con los secundarios podemos encontrar más peros. Meñique es diametralmente diferente a como yo esperaba, lo que no es necesariamente malo y el actor se luce (que este tío ha sido político en The Wire. Quien mejor para ser sibilino en Desembarco del Rey) En el que todos estamos de acuerdo es con Sir Loras, el caballero de las flores, del que me molesta menos lo expuesto de su relación con Renly como que le han convertido en un petulante desagradable. Otro que ofrece dudas es el Perro, la ominosa presencia sobre Sansa Stark. Sí que es verdad que no da el miedo que se le supone con su presencia y pasa con más pena que gloria (quien no se haya leído los libros ni se habrá percatado de su importancia) Pero aquí creo yo que también hablamos un poco a posteriori. Esperamos mucho más de los Clegane porque sabemos lo importante, crueles y bastardos acontecimientos que les esperan en los siguientes libros. Cuando llevábamos leído un tercio del primer libro ¿estamos seguros que nos gustaban más que Sirio Forel o Jory Casel, por ejemplo? Difícil de saber.
De todas maneras era un asunto que se podía haber subsanado por parte de los guionistas si lo hubiesen querido, porque con otros personajes importantes para las siguientes campañas sí se han esforzado en conseguirles relevancia y profundidad. Son los casos evidentes de Renly Baratheon y sobretodo Theon Greijoy, que por momentos eclipsa a Robb en Invernalia, y al que yo al menos no le recuerdo tanta presencia en el primer libro.
Juego de Tronos, el libro, es todo un tour de force de George R. R. Martin que sabe atraparnos desde el primer momento. Es espectacular ver como subyuga con mano de hierro a todos sus personajes. No tiene piedad de ninguno de ellos, y si la solución inevitable a una trama conduce a un callejón sin salida, no hace trampas para salvaguardas sus personajes. La consecución lógica de la escalada de violencia que lleva el enfrentamiento entre los Lannister y los Stark termina con la captura y posterior ejecución de Eddard Stark y la guerra abierta más adelante, y allí acabamos sin pararse en las consecuencias.
Para conseguir que todos los personajes puedan ser prescindibles si la dirección lo requiere sin perder interés es vital conseguir que todas las tramas del libro estén parejas y tengan interés para el lector. Es muy importante como gestiona los diferentes subargumentos para que vayan creciendo, incluso los que no van a tener relación con la trama principal hasta un futuro remoto. En el muro sitúa rápidamente a Jon Nieve, que en la primeras páginas opositaba para ser protagonista absoluto. Y una de las tramas que más crece en Juego de Tronos es la de los Targayren. Es abrumador ver como Martin coge el personaje más estereotipado y soso se la saga (vamos, una pánfila de cuidado) y los hace crecer hasta convertirse en una trama tan interesante como la principal. Es este sentido la muerte de Khal Drogo me parece un poco abrupta y deja algo huérfano el argumento, pero como hablamos el autor no repara en giros argumentales caiga quien caiga.
Con tan buenos mimbres los creadores de juego de tronos, la serie, tiene medio trabajo hecho. Basta cin dosificar la información para mantener un ritmo vivo en los diez capítulos que compondrá la primera temporada y elegir con acierto los cliffhanger ya presentes en el libr para cerrar cada semana. El mayor acierto de los guionistas es extender el espíritu real de canción de hiel y fuego, que mas allá de ser un mundo de fantasía heroica, subgrna peculiaridad es la crueldad y desazón que se respira durante todo el libro.
En esto la serie no mitiga nada respecto al libro, mas bien al contrario, con palabras que se clavan como puñales en sus interlocutores. Es el triunfo máximo de la HBO en ese sentido. Podrían haberse quedado en la superficialidad de de contar los acontecimientos mas significativos del libro, y ya les hubiese salido u a buena serie porque son muchos y contundentes: el accidente de Bran, la partida hacia Desembarco del Rey, el enfrentamiento con losLannister, la captura y aprisionamiento de Tyrion en el Pico de las Aguilas, y la ejecución de stark y el comienzo de la guerra. Ademas de todo eso, imprescindible sin duda, se ha ahondado en la relación de odio entre Cersei y Roberto, los juegos de pode con Meñique y Varis a la cabeza, la relaciones incestuosas de Jaime y la mujer delrey, la crueldad de vender a tu hermana a un salvaje por un bien mayor...
Los diálogos son enormes. Directos, cruentos, sin cortapisas. Roberto Baratheon hablando de lo que es matar por primera vez, cersei contando su noche de bodas y como su marido borracho la confundía con otra, la conversación entre jon y Tyrion recordandole que siempre será un bastardo, el maestro de armas del muro describiendo lo que es un invierno en el norte, Jaime dando detalles de su traición al rey loco. La devastadora historia del matrimonio de Tyrio ... Como estos hay docenas de ejemplos. Si es cierto que tanto dialogo puede perjudicar el ritmo para quien esperase una serie mas dinámica. Habrá quien se aburra en los capítulos centrales con tanta intriga en la corte, pero siendo de tal calidad poco queda que decir
Por supuesto si ni el padrino resulta una adaptación perfecta, pues aqui también vamos a encontrar fallos. Como podía ser de otra manera los personajes son mas planos que en el libro, que para eso tienen mil paginas para explayarse, y muchas veces las motivaciones de estos no quedan muy claras (estoy pensando en la bruja que "ayuda" a Khal Drogo. La revelación de sus verdaderas intenciones tenia impacto y coherencia en el libro. Aqui se pasa por encima y a otra cosa)
Y aunque consiguen evitar la estructura episódica si es verdad que es fácil ver varios bloques y hay personajes que aparecen y desaparecen. Renly Baratheon huye a la francesa cuando en los primeros capítulos era recurso ocurrente. Meñique, tras su traición repentina al marido de Cat desaparece directamente del mapa. O Tyrion, que tras su huida del Pico de las Aguilas si da la sensación de haber acabado el trabajo hasta el siguiente libro y su presencia en los últimos capítulos es meramente testimonial.
Igualmente la serie abusa algo del "aqui al lado, al otro lado de la galaxia" Los personajes se pasean por el mapa de los siete reínos a una velocidad inusitada, mientras que en los libros había capítulos enteros de viajes, que se obvian por razones obvias. Y en definitivamente como suele pasar en cualquier adaptación, las escenas del libro siempre terminan mas y mejor perfiladas a las escenas en imágenes, aunque sea una traslación tan fidedigna como la muerte de eddard Stark.
En la traslación a la
En la traslación a la gran pantalla la serie se beneficia que el mundo creado por Martin tiene poco de monumental o asombroso. Apenas aparecen recursos mágicos por lo que el limitado presupuesto, lógico en la pequeña pantalla, no suponer un hándicap la mayoría de las veces. Sí, uno a la postre se da cuenta que Invernalia es apenas dos calles y una plaza y que el salón del Trono de Hierro es todo menos majestuoso, pero eso es lo que requiere la puesta en escena. Cuando de verdad han tenido que lucir, pues sí se han visto las limitaciones expuestas. No en el muro, que es exacto a lo que uno se imagina, pero momentos como el Torneo de la Mano, o el Pico de las Águilas quedan excesivamente pobres.
Más preocupantes es cuando para evitar caer en un posible ridículo se evita con unas elipsis la mar de torpes (¿dos elipsis consecutivas para sendas batallas en el Tridente? Injustificable) Destacar aquí, en lo negativo, lo anticlimático que resulta el Cliffhanger de la final Season, que por no atreverse a introducir a Daenerys en la hoguera pierde la escena toda la fuerza que se le suponía. Esta última escena me dejó en especial un mal sabor de boca y considero éste el principal problema a solucionar para las siguientes temporadas. En este aspecto la batalla en Aguasdulces de la segunda temporada tendrá que ser definitivo en este aspecto.
Pero aunque haya aspectos mejorables, como no podía ser de otra manera, el resultado final es más que notable. Una serie que se muestra fidedigna tanto al buen material inicial como a los parámetros de calidad de la HBO, para convertirse en buena ley en el estreno del año. El año que viene el invierno estará más cerca.
Hay dos puntos que se suponían claves para que la adaptación fuese un éxito. Uno que tras ella se encontraba ni más ni menos que la HBO, que es para las series estadounidenses lo que Pixar para la animación digital. Aunque algunos aventuraban que estaba perdiendo el trono (de hierro) ahí están sus victorias: Los Soprano, The Wire, SIx Feet Under, Broadwalk Empire, True Blood…. La HBO supone un sello de calidad infinito. Y nótese que no tienen problemas en apostar por productos a contracorriente, lejos de dejarse llevar por modas o propuestas formulaicas. Este amplio margen de maniobra va a resultar indispensable si se quería reflejar el espíritu cruel y desalmado de todos los personajes que aparecen en la obra del propio Martin.
El otro punto a favor es sin duda el propio George R.R. Martin. Autor que se labró una carrera precisamente como guionista de series de televisión y que parece encantado de supervisar la nueva serie (más que de seguir escribiendo… ejem) Y, a pesar de no tenerlas todas conmigo, los libros de CDHYF son fácilmente trasladables. No a la gran pantalla, que hubiese sido una aberración intentar contar toda la historia de los siete Reinos en tres horas, pero sí hay que conceder que el esqueleto argumental de la obra, dividiendo capítulos en distintas voces de personajes y multiplicando las tramas simultáneas, se ajusta como un guante al montaje paralelo característico de las series de televisión.
Así, el primer gran reto que tenían era principalmente clavar el casting. Para ello contaron con dos apuestas seguras y el resto melones por abrir. Contar con un actor como Sean Bean en el papel de Eddard Stark es un acierto. Puede que no dé el parecido físico que algunos imaginábamos, pero incluso lo mejora. Al ser el único actor conocido va a ser la cara pública de la serie, y el principal protagonista de la primera temporada. Bean está brillante en manifestar los problemas de ser una persona con nobleza en los siete reinos. Además, al erigirse como protagonista principal, el impacto de su destino va a ser mayor.
La otra gran apuesta ganadora es Peter Dinklage, el actor que va a encarnar a Tyrion Lannister. Doy por seguro que fuera de la HBO se hubiese pedido una matización sobre el enanismo del Gnomo, y así tener un abanico más amplio para un papel tan significativo. Pero yo estaba convencido que por ahí no habría fisuras, pues ya conocía al actor de otros trabajos y lo sabía bueno. Y la ecuación buen actor + mejor personaje, pues solo podía salir bien, como ha sido. Los dos primeros capítulos dejan alguna duda, porque es cuando tiene menos protagonismo, pero en cuanto Tyrion se convierte en el rey de la función el actor se merece un sobresaliente.
A partir de aquí el resto de nombre vienen a ser casi todos desconocidos o muy secundarios. Como era de esperar los hijos Stark han crecido tres o cuatro años respecto a los libros, que no era de recibo que Robb Stark fuese a la guerra con catorce años. El casting se esfuerza en conseguir la mejor imagen que tenemos de los personajes. Así, más allá de su actuación no encontramos por ejemplo a Robert Baratheon, Khal Drogo, Daenerys Targayren, Cersei Lannister, Aria Stark o el Bueno de Joffrey exactos a la imagen que tenemos de ellos. Luego por supuesto durante la serie nos encontramos con alguna sopresa y evolución. Igual que al principio Drogo y Daenerys parecían acartonados y estereotipados han terminado siendo de los mejores de la función. En cambio otros terriblemente acertados como Cersei demuestran limitaciones interpretativas. Todo lo contrario que su hermano Jaime, que en un principio (como todos los Lannister) me dejó dudas, pero fue romper con su aire de arrogancia y entró también en el grupo de los mejores (para mí junto a Tyrion, Daenerys y Robert)
De los personajes que dejan dudas pues hay que destacar a Lady CAtelyn, que seguramente ha sido el más comentado. Una actriz bastante más vieja (y fea) que la que todos esperábamos, aunque tenga la energía que se le supone a la soberana de Invernalia. En mi opinión personal, el único que no da la talla es Jon Nieve, demasiado “blándete” para el bastardo Stark, que debe ser más salvaje, desaliñado y decidido, bajo mi punto de vista.
Si nos metemos con los secundarios podemos encontrar más peros. Meñique es diametralmente diferente a como yo esperaba, lo que no es necesariamente malo y el actor se luce (que este tío ha sido político en The Wire. Quien mejor para ser sibilino en Desembarco del Rey) En el que todos estamos de acuerdo es con Sir Loras, el caballero de las flores, del que me molesta menos lo expuesto de su relación con Renly como que le han convertido en un petulante desagradable. Otro que ofrece dudas es el Perro, la ominosa presencia sobre Sansa Stark. Sí que es verdad que no da el miedo que se le supone con su presencia y pasa con más pena que gloria (quien no se haya leído los libros ni se habrá percatado de su importancia) Pero aquí creo yo que también hablamos un poco a posteriori. Esperamos mucho más de los Clegane porque sabemos lo importante, crueles y bastardos acontecimientos que les esperan en los siguientes libros. Cuando llevábamos leído un tercio del primer libro ¿estamos seguros que nos gustaban más que Sirio Forel o Jory Casel, por ejemplo? Difícil de saber.
De todas maneras era un asunto que se podía haber subsanado por parte de los guionistas si lo hubiesen querido, porque con otros personajes importantes para las siguientes campañas sí se han esforzado en conseguirles relevancia y profundidad. Son los casos evidentes de Renly Baratheon y sobretodo Theon Greijoy, que por momentos eclipsa a Robb en Invernalia, y al que yo al menos no le recuerdo tanta presencia en el primer libro.
Juego de Tronos, el libro, es todo un tour de force de George R. R. Martin que sabe atraparnos desde el primer momento. Es espectacular ver como subyuga con mano de hierro a todos sus personajes. No tiene piedad de ninguno de ellos, y si la solución inevitable a una trama conduce a un callejón sin salida, no hace trampas para salvaguardas sus personajes. La consecución lógica de la escalada de violencia que lleva el enfrentamiento entre los Lannister y los Stark termina con la captura y posterior ejecución de Eddard Stark y la guerra abierta más adelante, y allí acabamos sin pararse en las consecuencias.
Para conseguir que todos los personajes puedan ser prescindibles si la dirección lo requiere sin perder interés es vital conseguir que todas las tramas del libro estén parejas y tengan interés para el lector. Es muy importante como gestiona los diferentes subargumentos para que vayan creciendo, incluso los que no van a tener relación con la trama principal hasta un futuro remoto. En el muro sitúa rápidamente a Jon Nieve, que en la primeras páginas opositaba para ser protagonista absoluto. Y una de las tramas que más crece en Juego de Tronos es la de los Targayren. Es abrumador ver como Martin coge el personaje más estereotipado y soso se la saga (vamos, una pánfila de cuidado) y los hace crecer hasta convertirse en una trama tan interesante como la principal. Es este sentido la muerte de Khal Drogo me parece un poco abrupta y deja algo huérfano el argumento, pero como hablamos el autor no repara en giros argumentales caiga quien caiga.
Con tan buenos mimbres los creadores de juego de tronos, la serie, tiene medio trabajo hecho. Basta cin dosificar la información para mantener un ritmo vivo en los diez capítulos que compondrá la primera temporada y elegir con acierto los cliffhanger ya presentes en el libr para cerrar cada semana. El mayor acierto de los guionistas es extender el espíritu real de canción de hiel y fuego, que mas allá de ser un mundo de fantasía heroica, subgrna peculiaridad es la crueldad y desazón que se respira durante todo el libro.
En esto la serie no mitiga nada respecto al libro, mas bien al contrario, con palabras que se clavan como puñales en sus interlocutores. Es el triunfo máximo de la HBO en ese sentido. Podrían haberse quedado en la superficialidad de de contar los acontecimientos mas significativos del libro, y ya les hubiese salido u a buena serie porque son muchos y contundentes: el accidente de Bran, la partida hacia Desembarco del Rey, el enfrentamiento con losLannister, la captura y aprisionamiento de Tyrion en el Pico de las Aguilas, y la ejecución de stark y el comienzo de la guerra. Ademas de todo eso, imprescindible sin duda, se ha ahondado en la relación de odio entre Cersei y Roberto, los juegos de pode con Meñique y Varis a la cabeza, la relaciones incestuosas de Jaime y la mujer delrey, la crueldad de vender a tu hermana a un salvaje por un bien mayor...
Los diálogos son enormes. Directos, cruentos, sin cortapisas. Roberto Baratheon hablando de lo que es matar por primera vez, cersei contando su noche de bodas y como su marido borracho la confundía con otra, la conversación entre jon y Tyrion recordandole que siempre será un bastardo, el maestro de armas del muro describiendo lo que es un invierno en el norte, Jaime dando detalles de su traición al rey loco. La devastadora historia del matrimonio de Tyrio ... Como estos hay docenas de ejemplos. Si es cierto que tanto dialogo puede perjudicar el ritmo para quien esperase una serie mas dinámica. Habrá quien se aburra en los capítulos centrales con tanta intriga en la corte, pero siendo de tal calidad poco queda que decir
Por supuesto si ni el padrino resulta una adaptación perfecta, pues aqui también vamos a encontrar fallos. Como podía ser de otra manera los personajes son mas planos que en el libro, que para eso tienen mil paginas para explayarse, y muchas veces las motivaciones de estos no quedan muy claras (estoy pensando en la bruja que "ayuda" a Khal Drogo. La revelación de sus verdaderas intenciones tenia impacto y coherencia en el libro. Aqui se pasa por encima y a otra cosa)
Y aunque consiguen evitar la estructura episódica si es verdad que es fácil ver varios bloques y hay personajes que aparecen y desaparecen. Renly Baratheon huye a la francesa cuando en los primeros capítulos era recurso ocurrente. Meñique, tras su traición repentina al marido de Cat desaparece directamente del mapa. O Tyrion, que tras su huida del Pico de las Aguilas si da la sensación de haber acabado el trabajo hasta el siguiente libro y su presencia en los últimos capítulos es meramente testimonial.
Igualmente la serie abusa algo del "aqui al lado, al otro lado de la galaxia" Los personajes se pasean por el mapa de los siete reínos a una velocidad inusitada, mientras que en los libros había capítulos enteros de viajes, que se obvian por razones obvias. Y en definitivamente como suele pasar en cualquier adaptación, las escenas del libro siempre terminan mas y mejor perfiladas a las escenas en imágenes, aunque sea una traslación tan fidedigna como la muerte de eddard Stark.
En la traslación a la
En la traslación a la gran pantalla la serie se beneficia que el mundo creado por Martin tiene poco de monumental o asombroso. Apenas aparecen recursos mágicos por lo que el limitado presupuesto, lógico en la pequeña pantalla, no suponer un hándicap la mayoría de las veces. Sí, uno a la postre se da cuenta que Invernalia es apenas dos calles y una plaza y que el salón del Trono de Hierro es todo menos majestuoso, pero eso es lo que requiere la puesta en escena. Cuando de verdad han tenido que lucir, pues sí se han visto las limitaciones expuestas. No en el muro, que es exacto a lo que uno se imagina, pero momentos como el Torneo de la Mano, o el Pico de las Águilas quedan excesivamente pobres.
Más preocupantes es cuando para evitar caer en un posible ridículo se evita con unas elipsis la mar de torpes (¿dos elipsis consecutivas para sendas batallas en el Tridente? Injustificable) Destacar aquí, en lo negativo, lo anticlimático que resulta el Cliffhanger de la final Season, que por no atreverse a introducir a Daenerys en la hoguera pierde la escena toda la fuerza que se le suponía. Esta última escena me dejó en especial un mal sabor de boca y considero éste el principal problema a solucionar para las siguientes temporadas. En este aspecto la batalla en Aguasdulces de la segunda temporada tendrá que ser definitivo en este aspecto.
Pero aunque haya aspectos mejorables, como no podía ser de otra manera, el resultado final es más que notable. Una serie que se muestra fidedigna tanto al buen material inicial como a los parámetros de calidad de la HBO, para convertirse en buena ley en el estreno del año. El año que viene el invierno estará más cerca.
domingo, junio 12
THOR
Seguimos viendo crecer el universo compartido Marvel en pantalla grande, lo que es un lujazo para todos los Marvel Zombies. En esta ocasión será el turno de Thor, mientras esperamos la inminente Capitán América, y se nos hace la boca agua pensando en la proximidad de los Vengadores.
Llevar al Dios del Trueno a la gran pantalla era complicado y apasionante a la vez. Por un lado te permite jugar con la variedad de géneros que caracteriza al personaje: la aventura, epicidad de la fantasía heroica y el desenfreno del género superheroico. Por otro la translación de toda la mitología asgardiana al celuloide se presumía bastante más complicada y espectacular que los terrenales Iron Man y Hulk que habíamos visto hasta ahora.
El encargado de hacerlo será para sorpresa de todos Kenneth Branagh, otrora gran esperanza blanca del cine en los 90, y que hoy día es más recordado por su papel e Harry Potter que por sus fantásticas adaptaciones shakespearianas. La llegada de Branagh hace entrever precisamente que los conflictos en Asgard y los luchas de poder, cual escritos por el bardo inglés, van a ser importantes en la trama.
Y en ese sentido la película no defrauda. Empezando por un prólogo que recuerda poderosamente al del Señor de los anillos (y contando que aquél recordaba al Thor de SImonson, pues se cierra el círculo) que nos introduce de lleno en la mitología asgardiana de manera sencilla y eficaz. Y en seguida conocemos la relación de Odín y sus dos hijos. Aquí echo de menos un poco más de profundidad en los personajes, especialmente en los padres (sangrante el caso de la madre) El Thor arrogante e impulsivo cumple sobradamente, y aparece lo suficientemente impetuoso para liderar junto a sus compañeros el ataque a Jotunheim. La escena de acción mejor de la película. Es importante recalcar que al menos en la película no se le ponen limitaciones al poder del personaje y si el Dios del Trueno debe salir volando, o manejando su martillo a enorme velocidad así lo hará.
Siendo lo más diferente a las moles de hielo kirbynianas, los gigantes de hielo aparecen como verdaderas amenazas. Jotunheim es siniestro y oscuro, igual que los gigantes. Hay que reconocer que la puesta en escena es un acierto total de Branagh. Esta Asgard es mucho más Kirby que Simonson. O sea, en vez de ser un típico lugar de fantasía heroica, se respira una amalgama entre fantasía y ciencia ficción, con edificios imperiales y majestuosos. Incluso la concepción es kirbyniana en esa mezcla (se deja entrever que los asgardianos son extraterrestres que fueron tomados por dioses) SE ve igualmente en el puente del Arcoiris, que no deja de ser un agujero de gusano que conecta ambos mundos. Inteligente manera de colocar uno de los aspectos más característicos del personaje y que podía haber caído en el ridículo.
Todos los fans de Thor tenemos que lidiar con la dualidad del personaje y su convivencia entre los dos mundos. Esto en verdad es una bacalá, porque los que siguen a Thor, lo que quieren de verdad es épica a la máxima potencia. Sus estancias en la tierra son interludios aburridos que hay que pagar por estar dentro de los Vengadores y del Universo Marvel. Pero a lo que vamos, en la película también toca pasar por el mismo trance. Thor es desterrado a la Tierra y la película cambia de tono. El Thor eminentemente Kirbyniano pasa a ser el Thor de Stranzcinsky, con Nuevo Méjico, la caída del martillo, un montón de paletos intentando levantar el martillo, entre ellos Stan Lee y el propio JMS (que tío. Ya no es solo capaz de hacer tres cómics con una sola idaea, ahora es capaz de hacer un cómic y una película. ¡Jugón!)
Lo cierto es que la película no se resiente y sigue siendo divertida. En especial calza un sentido del humor muy ameno y simpático que funciona mejor de lo que podíamos esperar en un principio. Aunque alguno no lo aceptemos, el Thor simplón y bonachón también es esencia del personaje. Eso sí, aquí pasa de ser “la Peli de Thor” a ser “una peli más de los Marvel Studios”, lo que no es forzosamente malo, pero sí parece que estén todas cortadas por el mismo patrón. La entrada en escena de Coulson y Shield no es tan abrupta ni rompe la dinámica como sí lo hacía en Iron Man II, teniendo quizás el momento con más fuerza de la película, cuando Thor demuestra no ser digno a la hora de levantar a Mjolnir (y con una aparición emblemática de un tal Barton con un arco. Ahí lo dejo)
EN cuanto a los cambios en los personajes en esta película, Jane Foster pasa a ser científica en vez de enfermera (o enfermera florero) y le cae mejor al personaje para tratar de entender de donde viene Thor. Y la manera en que está introducido Donald Blake es graciosa y tiene más coherencia que buscarle una forzada doble personalidad. Por la parte asgardiana nos encontramos con un Heimdall negro, que debería ser anatema que un negro represente a un Dios nórdico, pero bueno, tampoco molesta demasiado. En cambio los Tres Guerreros son bastante pfff…. No tienen un ápice de carisma, al igual que Lady Sif (que se la compara con irónico acierto con Xena la Guerrera) y que ha perdido toda la personalidad. Frandall y Hogún sí están clavados físicamente, pero no creo que tengan tres frases en toda la película. Volstagg sí tiene más momentos, pero fracasa totalmente como recurso cómico y la verdad es que da un poco de vergüenza ajena. Es el único que al verle en pantalla da la sensación de estar disfrazado en lugar de ser un auténtico Dios.
El cambio que más moleste quizás sea el de ver relegado al Destructor al papel de guardaespaldas de museo. A ver, que cumple su función de amenaza previa al final. Y la escena con el Destructor no es mala, aunque carece de bastante fuerza para lo que debía ser. Porque es el Destructor. El indestructible ser que cuando abre su visor va a acabar con el mundo. Es el problema de adaptar a Kirby, que es inabarcable. En esta parte es cuando la película no está a la altura. Porque vuelve a aparecer los Tres Guerreros otra vez que no interesan a nadie. Y sobre todo porque la evolución de Thor no es lógica. Es aparecer el Destructor y de repente se convierte en un altruista generoso dispuestos a sacrificarse y salvar a los demás, cuando no ha habido atisbo de conversión en toda la película (y aclaro, THor no fue desterrado por su egoísmo, sino por su vanidad, y ese pecado no lo llega a curar nunca) Igual pasa con la historia romántica con Jane Foster, inexistente durante todo el metraje, pero en la despedida le tiene que dar un beso de película, porque toca, y ¡ala! Ya somos novios.
El final con la vuelta a Asgard y el combate contra Loki pece de ser un pelín precipitado, aunque el final sacrificando el puente del arcoíris y con ello su acceso a su amada sí es apropiado.
En cuanto a los actores Chris Hemsworth convence como Thor. La verdad es que el actor tiene una pinta de limitado que espanta y su único registro interpretativo parece una sonrisa franca (la ironía de Robert Downey Jr. puede ser antológica frente a la pinta de paleto que deja el Dios del Trueno) Pero misteriosamente tiene más carisma de lo esperado. Y físicamente es clavadito al Thor de Hitch. Personalmente le hubiese puesto el casco durante más tiempo, al menos en el combate final.
EL rey de la función sin duda es el desconocido Hiddelston que hace de Loki. Sin duda alguna la mejor actuación de la cinta, siempre rubricando sus palabras con segundas y terceras intenciones. Y la verdad es que se sale, hasta el punto de comerse en duelo interpretativo a Anthony Hopkins cuando éste le confiesa su verdadera naturaleza. Este hecho le da mayor dramatismo al personaje, y hace entender mejor que Loki actúe como lo hace y se disponga a traicionar a todo el reino (aunque queda un poco incoherente que sea el responsable del intento de robo del Cofre de los Antiguos inviernos, porque entonces Loki no tenía razones para estar en contra de Thor y su Padre) Al personaje le falta algo del tono burlón e irónico que siempre ha hecho gala, y que daba la impresión que Hiddleston lo bordaría, pero me da la impresión que esto se subsanará próximamente en Vengadores.
Luego, pues dos lujazos como son Anthony Hopkins y Natalie Portman. Hopkins tiene una presencia regia e imperial, aunque aparece menos de lo que debe. Una vez que termina con el destierro de Thor su presencia no es requerida y se sumerge en el sueño de Odín (que en la película ni se explica lo que es) Y la Portman, pues no sé como la convencieron para hacer este papel, que es básicamente de comparsa. Hace su personaje agradable y sale guapísima, como no podía ser de otra manera. Pero tampoco es para sacar conclusiones de su actuación. El mismo caso de Idris Ebla, que es un tío que me encanta, pero entre la cara imperturbable y los ojos blancos, pues nadie se puede hacer la idea de si ha actuado bien o no.
Y acabamos. Una película que cumple sobradamente. Es muy entretenida y se hace agradable. Sin llegar a ser Iron Man supera por bastante a la secuela del vengador dorado. Podía haber sido más profunda o dramática, pero eso es salirse del estilo que se está impregnando en la Marvel Studios. Y es importante destacar que tiene suficiente entidad por sí misma, y no solo una pieza de un puzle mayor, que se sigue construyendo con la escena posttitulos y que nos recuerda que los Vengadores ya están aquí.
Llevar al Dios del Trueno a la gran pantalla era complicado y apasionante a la vez. Por un lado te permite jugar con la variedad de géneros que caracteriza al personaje: la aventura, epicidad de la fantasía heroica y el desenfreno del género superheroico. Por otro la translación de toda la mitología asgardiana al celuloide se presumía bastante más complicada y espectacular que los terrenales Iron Man y Hulk que habíamos visto hasta ahora.
El encargado de hacerlo será para sorpresa de todos Kenneth Branagh, otrora gran esperanza blanca del cine en los 90, y que hoy día es más recordado por su papel e Harry Potter que por sus fantásticas adaptaciones shakespearianas. La llegada de Branagh hace entrever precisamente que los conflictos en Asgard y los luchas de poder, cual escritos por el bardo inglés, van a ser importantes en la trama.
Y en ese sentido la película no defrauda. Empezando por un prólogo que recuerda poderosamente al del Señor de los anillos (y contando que aquél recordaba al Thor de SImonson, pues se cierra el círculo) que nos introduce de lleno en la mitología asgardiana de manera sencilla y eficaz. Y en seguida conocemos la relación de Odín y sus dos hijos. Aquí echo de menos un poco más de profundidad en los personajes, especialmente en los padres (sangrante el caso de la madre) El Thor arrogante e impulsivo cumple sobradamente, y aparece lo suficientemente impetuoso para liderar junto a sus compañeros el ataque a Jotunheim. La escena de acción mejor de la película. Es importante recalcar que al menos en la película no se le ponen limitaciones al poder del personaje y si el Dios del Trueno debe salir volando, o manejando su martillo a enorme velocidad así lo hará.
Siendo lo más diferente a las moles de hielo kirbynianas, los gigantes de hielo aparecen como verdaderas amenazas. Jotunheim es siniestro y oscuro, igual que los gigantes. Hay que reconocer que la puesta en escena es un acierto total de Branagh. Esta Asgard es mucho más Kirby que Simonson. O sea, en vez de ser un típico lugar de fantasía heroica, se respira una amalgama entre fantasía y ciencia ficción, con edificios imperiales y majestuosos. Incluso la concepción es kirbyniana en esa mezcla (se deja entrever que los asgardianos son extraterrestres que fueron tomados por dioses) SE ve igualmente en el puente del Arcoiris, que no deja de ser un agujero de gusano que conecta ambos mundos. Inteligente manera de colocar uno de los aspectos más característicos del personaje y que podía haber caído en el ridículo.
Todos los fans de Thor tenemos que lidiar con la dualidad del personaje y su convivencia entre los dos mundos. Esto en verdad es una bacalá, porque los que siguen a Thor, lo que quieren de verdad es épica a la máxima potencia. Sus estancias en la tierra son interludios aburridos que hay que pagar por estar dentro de los Vengadores y del Universo Marvel. Pero a lo que vamos, en la película también toca pasar por el mismo trance. Thor es desterrado a la Tierra y la película cambia de tono. El Thor eminentemente Kirbyniano pasa a ser el Thor de Stranzcinsky, con Nuevo Méjico, la caída del martillo, un montón de paletos intentando levantar el martillo, entre ellos Stan Lee y el propio JMS (que tío. Ya no es solo capaz de hacer tres cómics con una sola idaea, ahora es capaz de hacer un cómic y una película. ¡Jugón!)
Lo cierto es que la película no se resiente y sigue siendo divertida. En especial calza un sentido del humor muy ameno y simpático que funciona mejor de lo que podíamos esperar en un principio. Aunque alguno no lo aceptemos, el Thor simplón y bonachón también es esencia del personaje. Eso sí, aquí pasa de ser “la Peli de Thor” a ser “una peli más de los Marvel Studios”, lo que no es forzosamente malo, pero sí parece que estén todas cortadas por el mismo patrón. La entrada en escena de Coulson y Shield no es tan abrupta ni rompe la dinámica como sí lo hacía en Iron Man II, teniendo quizás el momento con más fuerza de la película, cuando Thor demuestra no ser digno a la hora de levantar a Mjolnir (y con una aparición emblemática de un tal Barton con un arco. Ahí lo dejo)
EN cuanto a los cambios en los personajes en esta película, Jane Foster pasa a ser científica en vez de enfermera (o enfermera florero) y le cae mejor al personaje para tratar de entender de donde viene Thor. Y la manera en que está introducido Donald Blake es graciosa y tiene más coherencia que buscarle una forzada doble personalidad. Por la parte asgardiana nos encontramos con un Heimdall negro, que debería ser anatema que un negro represente a un Dios nórdico, pero bueno, tampoco molesta demasiado. En cambio los Tres Guerreros son bastante pfff…. No tienen un ápice de carisma, al igual que Lady Sif (que se la compara con irónico acierto con Xena la Guerrera) y que ha perdido toda la personalidad. Frandall y Hogún sí están clavados físicamente, pero no creo que tengan tres frases en toda la película. Volstagg sí tiene más momentos, pero fracasa totalmente como recurso cómico y la verdad es que da un poco de vergüenza ajena. Es el único que al verle en pantalla da la sensación de estar disfrazado en lugar de ser un auténtico Dios.
El cambio que más moleste quizás sea el de ver relegado al Destructor al papel de guardaespaldas de museo. A ver, que cumple su función de amenaza previa al final. Y la escena con el Destructor no es mala, aunque carece de bastante fuerza para lo que debía ser. Porque es el Destructor. El indestructible ser que cuando abre su visor va a acabar con el mundo. Es el problema de adaptar a Kirby, que es inabarcable. En esta parte es cuando la película no está a la altura. Porque vuelve a aparecer los Tres Guerreros otra vez que no interesan a nadie. Y sobre todo porque la evolución de Thor no es lógica. Es aparecer el Destructor y de repente se convierte en un altruista generoso dispuestos a sacrificarse y salvar a los demás, cuando no ha habido atisbo de conversión en toda la película (y aclaro, THor no fue desterrado por su egoísmo, sino por su vanidad, y ese pecado no lo llega a curar nunca) Igual pasa con la historia romántica con Jane Foster, inexistente durante todo el metraje, pero en la despedida le tiene que dar un beso de película, porque toca, y ¡ala! Ya somos novios.
El final con la vuelta a Asgard y el combate contra Loki pece de ser un pelín precipitado, aunque el final sacrificando el puente del arcoíris y con ello su acceso a su amada sí es apropiado.
En cuanto a los actores Chris Hemsworth convence como Thor. La verdad es que el actor tiene una pinta de limitado que espanta y su único registro interpretativo parece una sonrisa franca (la ironía de Robert Downey Jr. puede ser antológica frente a la pinta de paleto que deja el Dios del Trueno) Pero misteriosamente tiene más carisma de lo esperado. Y físicamente es clavadito al Thor de Hitch. Personalmente le hubiese puesto el casco durante más tiempo, al menos en el combate final.
EL rey de la función sin duda es el desconocido Hiddelston que hace de Loki. Sin duda alguna la mejor actuación de la cinta, siempre rubricando sus palabras con segundas y terceras intenciones. Y la verdad es que se sale, hasta el punto de comerse en duelo interpretativo a Anthony Hopkins cuando éste le confiesa su verdadera naturaleza. Este hecho le da mayor dramatismo al personaje, y hace entender mejor que Loki actúe como lo hace y se disponga a traicionar a todo el reino (aunque queda un poco incoherente que sea el responsable del intento de robo del Cofre de los Antiguos inviernos, porque entonces Loki no tenía razones para estar en contra de Thor y su Padre) Al personaje le falta algo del tono burlón e irónico que siempre ha hecho gala, y que daba la impresión que Hiddleston lo bordaría, pero me da la impresión que esto se subsanará próximamente en Vengadores.
Luego, pues dos lujazos como son Anthony Hopkins y Natalie Portman. Hopkins tiene una presencia regia e imperial, aunque aparece menos de lo que debe. Una vez que termina con el destierro de Thor su presencia no es requerida y se sumerge en el sueño de Odín (que en la película ni se explica lo que es) Y la Portman, pues no sé como la convencieron para hacer este papel, que es básicamente de comparsa. Hace su personaje agradable y sale guapísima, como no podía ser de otra manera. Pero tampoco es para sacar conclusiones de su actuación. El mismo caso de Idris Ebla, que es un tío que me encanta, pero entre la cara imperturbable y los ojos blancos, pues nadie se puede hacer la idea de si ha actuado bien o no.
Y acabamos. Una película que cumple sobradamente. Es muy entretenida y se hace agradable. Sin llegar a ser Iron Man supera por bastante a la secuela del vengador dorado. Podía haber sido más profunda o dramática, pero eso es salirse del estilo que se está impregnando en la Marvel Studios. Y es importante destacar que tiene suficiente entidad por sí misma, y no solo una pieza de un puzle mayor, que se sigue construyendo con la escena posttitulos y que nos recuerda que los Vengadores ya están aquí.
domingo, mayo 29
ONCE IDEAL TEMPORADA 2010/11
España
-Valdés
-Alves
-Carvalho
-Victor Ruiz
-Jordi Alba
-Xabi Alonso
-Borja Valero
-Ozil
-Messi
-Cristiano Ronaldo
-Negredo
Europa
-Valdés
-Srna
-Thiago Silva
-Carvalho
-Bale
-Wilshere
-Xavi
-Cristiano Ronaldo
-Hulk
-Rooney
-Messi
Eso son los nombres. Me siento un poco injusto porque creo que Marcelo y Xavi objetivamente tenían que estar por encima de los hombres que han entrado, pero es supongo que es la manera de intentar salir de la polaridad Barça Madrid. Lo más duro ha sido elegir al nueve. El Kun es el que tiene más calidad, pero ha jugado solo cuando ha querido. En principio durante la primera vuelta el elegido iba a ser Fernando llorente, pero la segunda vuelta de Negredo, jugando casi solo es bien meritoria.
En Europa pues solo repite un hombre respecto al año pasado, que no hace falta decir quien es, ¿verdad? El Mejor jugador del mundo. Aquí entra Xavi. La verdad es que de ayer a hoy se me cayeron dos nombres como Carrick y Ferdinand, que claudicaron una vez mas ante el mejor equipo ofensivo del mundo.
-Valdés
-Alves
-Carvalho
-Victor Ruiz
-Jordi Alba
-Xabi Alonso
-Borja Valero
-Ozil
-Messi
-Cristiano Ronaldo
-Negredo
Europa
-Valdés
-Srna
-Thiago Silva
-Carvalho
-Bale
-Wilshere
-Xavi
-Cristiano Ronaldo
-Hulk
-Rooney
-Messi
Eso son los nombres. Me siento un poco injusto porque creo que Marcelo y Xavi objetivamente tenían que estar por encima de los hombres que han entrado, pero es supongo que es la manera de intentar salir de la polaridad Barça Madrid. Lo más duro ha sido elegir al nueve. El Kun es el que tiene más calidad, pero ha jugado solo cuando ha querido. En principio durante la primera vuelta el elegido iba a ser Fernando llorente, pero la segunda vuelta de Negredo, jugando casi solo es bien meritoria.
En Europa pues solo repite un hombre respecto al año pasado, que no hace falta decir quien es, ¿verdad? El Mejor jugador del mundo. Aquí entra Xavi. La verdad es que de ayer a hoy se me cayeron dos nombres como Carrick y Ferdinand, que claudicaron una vez mas ante el mejor equipo ofensivo del mundo.
domingo, mayo 15
TIPO DE CONFIANZA
Ya llegó ya está aquí. Tipo de Confianza, la tercera película de la PEPE PRODUCTIONS FILMS nos ha tenido en stand by durante un ligero periodo de tiempo, aumentando si cabe las ganas de PEPE. Sin miramientos, se ha convertido en la película más esperada de la temporada, e incluso de la década. Vamos, desde que se estrenaron consecutivamente Cazando el Pasado y La Amenaza Fantasma que no había tanta expectación por ninguna cinta como ésta.
Todos los que hemos seguido la historia de la Pepe esperábamos con los dientes largos el estreno de Tipo de Confianza pues se esperaba una cinta importante por parte de la productora. Bien, pues hay que conceder que los chicos de la Pepe han cumplido con las expectativas. Tipo de Confianza supone un definitivo paso adelante hacia el profesionalismo, dejando atrás aspectos deficientes que nos acompañaban tanto en Hunters como en Galicia Canibal.
Hablo por supuesto de los aspectos técnicos, sin duda. Mejor resolución, mejor sonido, utilización de efectos especiales, gran fotografía… Pero no queda solo en eso. El avance se nota especialmente en la exigente planificación de todas las tomas, de cada uno de los planos. Se ha cuidado especialmente todas las escenas, tanto a la hora de buscar la luz adecuada en cada una de ellas, un cambio más que significativo frente a la plana Galicia Caníbal, y por supuesto un montaje muy eficaz para que parezca “invisible” Se nota una proyección en cada una de las escenas. Ya no hablamos de las escenas dificultosas, que exigen evidente coreografía. Si nos paramos a analizar simplemente las escenas de diálogo de Tipo… nos damos cuenta que plano por plano está pensado para conseguir una fluidez en la escena, intercalando plano general, con plano corto, con contraplano con naturalidad. Algo impensable en cintas anteriores, donde se veía mucho más forzada esta situación.
Además. Ernesto de Pablos nos deja igualmente dos o tres escenas realmente impactantes. El director, que venía rogando por rodar escenas de acción hace años, demuestra el por qué. La fuerza e intensidad de al menos dos escenas de la película (tanto la paliza como el tiroteo) hace que nos agarremos a la silla por una excelente utilización de música, montaje y coreografía que convierte a ambas escenas en ya clásicos de la Pepe
Precisamente la adecuación de la música en las escenas siempre ha sido uno de los puntos más apetititosos de la Pepe Productions, y en esta película no solo se mantiene, si no que llega a unos puntos excelentes. Eso sí, creo que la productora está ya en el punto de buscar una BSO original completa para los próximos proyectos.
Así pues si tenemos que buscar aspectos negativos, que los hay. Debemos fijarnos en el guión. No me malinterpreten, la idea de Tipo de Confianza es atrevida y compleja, lo que es de agradecer. Contar la misma historia desde tres puntos de vista diferente es una apuesta ambiciosa. Y destaca la claridad con la que está expuesta, consiguiendo que nadie se pierda en ningún momento, a pesar de volver atrás y delante en el tiempo. Lo que sí nos vamos a encontrar es ciertos problemas de ritmo. Nos quedamos con la sensación de que la película nunca sabe lo que quiere ser, por lo que va dando tumbos. ¿qué es importante en Tipo de Confianza? ¿Es una película sobre un robo perfecto o lo que de verdad importa es los diferentes puntos de vista? Porque la película gira en relación a uno u otro, depende del momento. Hay escenas que solo sirven para jugar con esos puntos de vistas, pero que desde un punto de vista narrativo no aportan nada, como la escena en la puerta de Sofia Cortés. Que mola ver como en cada ocasión, conociendo más información, vemos siempre más de lo que parecía al principio, pero que en verdad a la historia aporta poco.
De igual manera si la película trata de ser “película de robo perfecto” pues tiene más agujeros que un queso gruyère. Si no nos dejamos llevar por la manera desencajada de contar la historia, vemos que el plan de Santos es de todo menos perfecto. Tenemos que suspender la credibilidad desde el momento en que el falso Loquasto no confiesa todo el plan a las primeras de cambio, en cuanto se ve acorralado. El guionista se ve obligado a callarle para que tener película. Siguiendo en el momento que al verdadero Loquasto lo pillan dos veces colándose en la casa, hasta el aberrante punto que el espectador, al final de la cinta, no sabe dónde está la máscara y en verdad quien se la ha quedado todo el tiempo (La máscara aparece en el maletín de Santos, pero anteriormente Loquasto se la había entregado en el coche… así que me gustaría saber cuando el guardaespaldas ha tenido oportunidad de devolverla al maletín, y por qué no la había dejado en el coche sin más problemas)
Así va la película dando tumbos sin tirar hacia ningún lado. Si aceptamos de buen grado el papel de macguffin que tiene la Máscara de Hao, ¿para qué tragarnos unos largos larguísimos títulos de crédito (brillantes en la concepción, eso sí) repetido en una farragosa explicación de la experta en arte asiático?) bueno, el bajo ritmo del primer cuarto de película parece cuestión indeleble en la Pepe Productions, que siguen confundiéndose, pensando que para que el primer punto de inflexión sea interesante, tienes que conseguir que todo el mundo esté aburrido hasta entonces. En esta ocasión se salva un poco gracias a una escena de pretítulos que te deja con ganas de más, y sabiendo que no todo va a ser tan dulce como se muestra al principio. Eso sí, siguen con su manía del diálogo intrascendente que a mí me chirría sobremanera, ya sea sobre un disco de los Beatles, sobre un paquete de no se qué, o sobre un vino muy bueno. Si no tienes nada que aportar, más que inflar el metraje, pues cállate. La chispa en los diálogos que nos hizo amar Galicia Caníbal ha desaparecido en ésta. Parece que los guionistas se contentan con su mecanismo de relojería y creen tener ya todo el trabajo hecho.
Donde está mejor conseguida es en la parte central, a la que apenas se le pueden poner un solo pero. Pasan cosas transcendentes, escenas muy buenas en su conjunto como la muerte de Adriana, y el ritmo es casi perfecto. El hecho que la escena más intensa de la película al final sea imaginada es un poco choooff a posteriori, pero eso no elimina el trabajo muy bien hecho. El desenlace tiene la dificultad de recontar toda la historia desde el principio a una velocidad inusitada sin perder el clímax que supone la última revelación. Así que no hay tiempo para detenerse en los detalles que vamos cuesta abajo y sin frenos. Y la verdad es que también salen airosos del tema.
Otro punto flaco de la película lo considero el diseño de producción. Bajo mi punto de vista creo que Tipo de Confianza estaba pidiendo a gritos una inversión en este aspecto, pues no paran de hablarnos de las enormes obras de arte, del gran status de Sofía Cortés y las enormes joyas que tiene en su mansión, pero apenas nos enseñan nada de eso en pantalla, todo queda para nuestra imaginación, lo cual es un poco frustrante.
En cuanto a los actores, pues la Pepe, fiel a su conservadurismo tira de los nombres de siempre, aunque el guión es suficientemente coral para que ninguno destaque por encima de los demás. Honor obliga, toca empezar por las estrellas que lucen como deben: Silvia Cabrerizo consigue enfatizar la dualidad de su personaje, apareciendo radiante y amable al principio y despiadada en cuanto es objeto del robo, aunque puede que el cambio sea demasiado radical. Puede que sus amenazas contra Loquasto cuando se quedan solos sea la mejor actuación de la cinta, pero sigue teniendo los mismos problemas que siempre a la hora de mostrar sentimientos sin diálogos en los que sostenerse.
El que está a un nivel excelente en todo momento es Toni Quiles. Simplemente en estado de gracia. No importa que personaje le toque interpretar que siempre sale airoso y le aporta una presencia por encima de la media. No es casualidad que el espacio en que él es el rey de la función sea lo mejor de la cinta. Y sólo Quiles de la plana de la Pepe podría interpretar escenas tan intensas como la muerte de Adriana o la suya propia sin caer en la caricatura.
La sorpresa recae en Sergio Torrico. Y digo sorpresa porque hasta ahora nos había parecido más un figurante que otra cosa. Pues resulta que va a ser el encargado de dar vida al personaje clave de la resolución de Tipo de Confianza. Y contra pronóstico la apuesta es ganadora. Torrico aporta un temple al personaje, con una peligrosidad latente que lo hacen amenazador en todo momento. Da la sensación que es actor de un solo personaje, sí, pero éste lo borda.
Los hermanos de Pablos salen peor malparados. El mayor porque su personaje es indefendible durante buena parte del metraje, y cuando le toca hacer de dandy encantador… pues como que le va grande. Fco. Javier nunca termina de perfilar al suyo, que pasa de ser exigente, a servicial, de irritado a cobarde, y termina al final sin pena ni gloria sin que haya conseguido que le importa a alguien.
En ese sentido pierde la batalla con secundarios robaescenas. La más clara es MariCarmen Torrico, que aunque su papel se iba a suponer menor al final resulta ser uno de los personajes más queridos de Tipo de confianza, y su muerte es mucho más emotiva y determinante para el público que la de Calcaterra, siendo clave en la que puede ser una de las mejores escenas de la película, la muerte de Loquasto, donde la Pepe hace gala de una ambigüedad y profundidad en sus personajes que no le suponíamos.
Otros secundarios que están a gran altura son Alberto Cabrerizo, que está pidiendo a gritos un papel de verdad, ya que siempre le toca ejercer de mero comparsa y la simpática Verónica Carmona, capaz de dar tono e intención a todas sus frases, en lugar de declamar vehemente como suelen hacer los actores noveles. Entre el resto de reparto nuevas adquisiciones como CAndy Toledo, Pedro Contreras o Carol Martínez aportan sus dosis de exotismo, frikerío y glamour respectivamente, aunque habrá que ver continuidad en futuros proyectos para hacernos una idea real.
Así que para acaba sí, ha merecido la pena esperar. Tipo de confianza era la película que esperábamos de la Pepe. No es la ambición desmedida hecha película que fue Hunters en su día, pero sí ha de suponer el camino a seguir para la productora, tanto con la intención de hacer una película grande, como por los avances cinematográficos que ha conseguido respecto a sus predecesoras. Por supuesto estamos ávidos de nuevos proyectos.
Todos los que hemos seguido la historia de la Pepe esperábamos con los dientes largos el estreno de Tipo de Confianza pues se esperaba una cinta importante por parte de la productora. Bien, pues hay que conceder que los chicos de la Pepe han cumplido con las expectativas. Tipo de Confianza supone un definitivo paso adelante hacia el profesionalismo, dejando atrás aspectos deficientes que nos acompañaban tanto en Hunters como en Galicia Canibal.
Hablo por supuesto de los aspectos técnicos, sin duda. Mejor resolución, mejor sonido, utilización de efectos especiales, gran fotografía… Pero no queda solo en eso. El avance se nota especialmente en la exigente planificación de todas las tomas, de cada uno de los planos. Se ha cuidado especialmente todas las escenas, tanto a la hora de buscar la luz adecuada en cada una de ellas, un cambio más que significativo frente a la plana Galicia Caníbal, y por supuesto un montaje muy eficaz para que parezca “invisible” Se nota una proyección en cada una de las escenas. Ya no hablamos de las escenas dificultosas, que exigen evidente coreografía. Si nos paramos a analizar simplemente las escenas de diálogo de Tipo… nos damos cuenta que plano por plano está pensado para conseguir una fluidez en la escena, intercalando plano general, con plano corto, con contraplano con naturalidad. Algo impensable en cintas anteriores, donde se veía mucho más forzada esta situación.
Además. Ernesto de Pablos nos deja igualmente dos o tres escenas realmente impactantes. El director, que venía rogando por rodar escenas de acción hace años, demuestra el por qué. La fuerza e intensidad de al menos dos escenas de la película (tanto la paliza como el tiroteo) hace que nos agarremos a la silla por una excelente utilización de música, montaje y coreografía que convierte a ambas escenas en ya clásicos de la Pepe
Precisamente la adecuación de la música en las escenas siempre ha sido uno de los puntos más apetititosos de la Pepe Productions, y en esta película no solo se mantiene, si no que llega a unos puntos excelentes. Eso sí, creo que la productora está ya en el punto de buscar una BSO original completa para los próximos proyectos.
Así pues si tenemos que buscar aspectos negativos, que los hay. Debemos fijarnos en el guión. No me malinterpreten, la idea de Tipo de Confianza es atrevida y compleja, lo que es de agradecer. Contar la misma historia desde tres puntos de vista diferente es una apuesta ambiciosa. Y destaca la claridad con la que está expuesta, consiguiendo que nadie se pierda en ningún momento, a pesar de volver atrás y delante en el tiempo. Lo que sí nos vamos a encontrar es ciertos problemas de ritmo. Nos quedamos con la sensación de que la película nunca sabe lo que quiere ser, por lo que va dando tumbos. ¿qué es importante en Tipo de Confianza? ¿Es una película sobre un robo perfecto o lo que de verdad importa es los diferentes puntos de vista? Porque la película gira en relación a uno u otro, depende del momento. Hay escenas que solo sirven para jugar con esos puntos de vistas, pero que desde un punto de vista narrativo no aportan nada, como la escena en la puerta de Sofia Cortés. Que mola ver como en cada ocasión, conociendo más información, vemos siempre más de lo que parecía al principio, pero que en verdad a la historia aporta poco.
De igual manera si la película trata de ser “película de robo perfecto” pues tiene más agujeros que un queso gruyère. Si no nos dejamos llevar por la manera desencajada de contar la historia, vemos que el plan de Santos es de todo menos perfecto. Tenemos que suspender la credibilidad desde el momento en que el falso Loquasto no confiesa todo el plan a las primeras de cambio, en cuanto se ve acorralado. El guionista se ve obligado a callarle para que tener película. Siguiendo en el momento que al verdadero Loquasto lo pillan dos veces colándose en la casa, hasta el aberrante punto que el espectador, al final de la cinta, no sabe dónde está la máscara y en verdad quien se la ha quedado todo el tiempo (La máscara aparece en el maletín de Santos, pero anteriormente Loquasto se la había entregado en el coche… así que me gustaría saber cuando el guardaespaldas ha tenido oportunidad de devolverla al maletín, y por qué no la había dejado en el coche sin más problemas)
Así va la película dando tumbos sin tirar hacia ningún lado. Si aceptamos de buen grado el papel de macguffin que tiene la Máscara de Hao, ¿para qué tragarnos unos largos larguísimos títulos de crédito (brillantes en la concepción, eso sí) repetido en una farragosa explicación de la experta en arte asiático?) bueno, el bajo ritmo del primer cuarto de película parece cuestión indeleble en la Pepe Productions, que siguen confundiéndose, pensando que para que el primer punto de inflexión sea interesante, tienes que conseguir que todo el mundo esté aburrido hasta entonces. En esta ocasión se salva un poco gracias a una escena de pretítulos que te deja con ganas de más, y sabiendo que no todo va a ser tan dulce como se muestra al principio. Eso sí, siguen con su manía del diálogo intrascendente que a mí me chirría sobremanera, ya sea sobre un disco de los Beatles, sobre un paquete de no se qué, o sobre un vino muy bueno. Si no tienes nada que aportar, más que inflar el metraje, pues cállate. La chispa en los diálogos que nos hizo amar Galicia Caníbal ha desaparecido en ésta. Parece que los guionistas se contentan con su mecanismo de relojería y creen tener ya todo el trabajo hecho.
Donde está mejor conseguida es en la parte central, a la que apenas se le pueden poner un solo pero. Pasan cosas transcendentes, escenas muy buenas en su conjunto como la muerte de Adriana, y el ritmo es casi perfecto. El hecho que la escena más intensa de la película al final sea imaginada es un poco choooff a posteriori, pero eso no elimina el trabajo muy bien hecho. El desenlace tiene la dificultad de recontar toda la historia desde el principio a una velocidad inusitada sin perder el clímax que supone la última revelación. Así que no hay tiempo para detenerse en los detalles que vamos cuesta abajo y sin frenos. Y la verdad es que también salen airosos del tema.
Otro punto flaco de la película lo considero el diseño de producción. Bajo mi punto de vista creo que Tipo de Confianza estaba pidiendo a gritos una inversión en este aspecto, pues no paran de hablarnos de las enormes obras de arte, del gran status de Sofía Cortés y las enormes joyas que tiene en su mansión, pero apenas nos enseñan nada de eso en pantalla, todo queda para nuestra imaginación, lo cual es un poco frustrante.
En cuanto a los actores, pues la Pepe, fiel a su conservadurismo tira de los nombres de siempre, aunque el guión es suficientemente coral para que ninguno destaque por encima de los demás. Honor obliga, toca empezar por las estrellas que lucen como deben: Silvia Cabrerizo consigue enfatizar la dualidad de su personaje, apareciendo radiante y amable al principio y despiadada en cuanto es objeto del robo, aunque puede que el cambio sea demasiado radical. Puede que sus amenazas contra Loquasto cuando se quedan solos sea la mejor actuación de la cinta, pero sigue teniendo los mismos problemas que siempre a la hora de mostrar sentimientos sin diálogos en los que sostenerse.
El que está a un nivel excelente en todo momento es Toni Quiles. Simplemente en estado de gracia. No importa que personaje le toque interpretar que siempre sale airoso y le aporta una presencia por encima de la media. No es casualidad que el espacio en que él es el rey de la función sea lo mejor de la cinta. Y sólo Quiles de la plana de la Pepe podría interpretar escenas tan intensas como la muerte de Adriana o la suya propia sin caer en la caricatura.
La sorpresa recae en Sergio Torrico. Y digo sorpresa porque hasta ahora nos había parecido más un figurante que otra cosa. Pues resulta que va a ser el encargado de dar vida al personaje clave de la resolución de Tipo de Confianza. Y contra pronóstico la apuesta es ganadora. Torrico aporta un temple al personaje, con una peligrosidad latente que lo hacen amenazador en todo momento. Da la sensación que es actor de un solo personaje, sí, pero éste lo borda.
Los hermanos de Pablos salen peor malparados. El mayor porque su personaje es indefendible durante buena parte del metraje, y cuando le toca hacer de dandy encantador… pues como que le va grande. Fco. Javier nunca termina de perfilar al suyo, que pasa de ser exigente, a servicial, de irritado a cobarde, y termina al final sin pena ni gloria sin que haya conseguido que le importa a alguien.
En ese sentido pierde la batalla con secundarios robaescenas. La más clara es MariCarmen Torrico, que aunque su papel se iba a suponer menor al final resulta ser uno de los personajes más queridos de Tipo de confianza, y su muerte es mucho más emotiva y determinante para el público que la de Calcaterra, siendo clave en la que puede ser una de las mejores escenas de la película, la muerte de Loquasto, donde la Pepe hace gala de una ambigüedad y profundidad en sus personajes que no le suponíamos.
Otros secundarios que están a gran altura son Alberto Cabrerizo, que está pidiendo a gritos un papel de verdad, ya que siempre le toca ejercer de mero comparsa y la simpática Verónica Carmona, capaz de dar tono e intención a todas sus frases, en lugar de declamar vehemente como suelen hacer los actores noveles. Entre el resto de reparto nuevas adquisiciones como CAndy Toledo, Pedro Contreras o Carol Martínez aportan sus dosis de exotismo, frikerío y glamour respectivamente, aunque habrá que ver continuidad en futuros proyectos para hacernos una idea real.
Así que para acaba sí, ha merecido la pena esperar. Tipo de confianza era la película que esperábamos de la Pepe. No es la ambición desmedida hecha película que fue Hunters en su día, pero sí ha de suponer el camino a seguir para la productora, tanto con la intención de hacer una película grande, como por los avances cinematográficos que ha conseguido respecto a sus predecesoras. Por supuesto estamos ávidos de nuevos proyectos.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)